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The Last of SA VII será una historia creada y escrita por el mejor usuario de wikia, GhostRiley2000 (disc. · contr. · nºed. · reg. · bloq.). Nuevamente, se cuenta la historia de un crecido grupo de sobrevivientes liderados por Michael Townley. Aunque, esta vez, lidiará con dificultades insostenibles, en especial, con el sádico líder de un enorme grupo de sobrevivientes llamado "X". En esta historia, basada en la serie/cómic The Walking Dead, veremos lo que Michael está dispuesto a sacrificar por el bien de su gente.

Historia

Capitulo 1: Después

El cuerpo sin vida de Niko Bellic, cuya cabeza se encuentra completamente destrozada y sus sesos pueden apreciarse desparramados, es observado con terror por el grupo de sobrevivientes, quienes no hacen más que mirar con impotencia a uno de ellos ya muerto. Mientras tanto, "X" observa su bate ensangrentado, riéndose de la devastadora situación de sus nuevos "esclavos". Luego, el sádico asesino decide acercarse a un aterrado y tiritante Michael, tomándolo del cabello para que lo mire.

X: Que esto te sirva como lección, Michael Townley.
X: Las acciones tienen un precio, y debes pagar las tuyas.

No obstante, el líder de los Guerreros observa a una devastada Cassie, quien yace llorando desconsoladamente por lo recientemente acontecido, por lo que pasa de Michael y se acerca a la mujer, enseñándole a "Maggie" cubierta de la sangre de Niko.

X: Oh...
X: Preciosa...
X (Enseñándole el bate ensangrentado): Mira esto.
X: Puedo intuir...
X: Que ustedes dos...
X: Estaban juntos.
X: Qué mierda...
X: Pero si es así, digamos que...
X: Tu novio se sacrificó en vano.
X: Tal vez lo haya matado a él, pero yo soy un hombre de palabra.
X: Y como hombre de palabra, dije que si alguien interfería, no le daría otra oportunidad...
X: Pero ese europeo asqueroso, interfirió.
X: Y acabo de matarlo...
X: Por lo tanto...
X: Volvamos a lo nuestro.

"X", de manera completamente al azar, se acerca rápidamente a Franklin y, de manera arbitraria, le propina un golpe seco en la cabeza con su bate, haciendo que se desangre vertiginosamente. No obstante, "X" golpea nuevamente a Franklin en la misma zona, provocando daños graves a su cráneo, además de entresacar su ojo derecho. Todos miran aterrados la situación, en especial Michael, quien se encuentra abrumado al ver que su amigo esté siendo tan brutalmente masacrado. Franklin mira a Michael, quien se encontraba llorando por la situación de él e intenta hablarle, pero no lo logra.

X: Oh, parece que intentas decir algo.
X: Estás hecho mierda, y tienes una pinta horrible...
X: Me asustas incluso...
X: ¿Sigues ahí?

Con una dificultad incalculable, Franklin logra hablar, dirigiéndose a Michael.

Franklin: Dile a Zoey y...
Franklin: Y...
Franklin: Y...
Franklin: Y a...
Franklin: Alice...
Franklin: Que las amo.

"X", fingiendo estar conmovido por la escena, se burla del grupo.

X: Oh, santo cielo...
X: Esta escena...
X: Yo...
X: Lo siento mucho, de verdad.
X: Pero esto es necesario...
X: Para que entiendan...

"X" procede a darle el golpe de gracia a Franklin, propinándole un batazo horizontal al hombre medio muerto, acabando de una vez por todas con su vida. Sin embargo, disconforme con esto, el líder Guerrero procede a destrozarle los sesos a su víctima, bateando de forma consecutiva la cabeza del ya muerto hombre en el suelo. Mientras realiza esta violenta acción, "X" se dirige insultos a los sobrevivientes de Las Venturas.

X: Malditos...
X: Pelmazos...
X: Insolentes...
X: Patéticos...
X: Insignificantes...
X: Inservibles...
X: Llorones...
X: Ratas...
X: Imbéciles...
X: Este juego acaba de empezar.

"X", ya con su sed de sangre satisfecha, decide acercarse nuevamente a Michael. Sin embargo, el hombre, saliendo de su estado de pánico, le habla al asesino de su familia.

Michael: Te voy a matar.
X: ¿Disculpa?
X: No te he oído.
X: Tendrás que hablar más fuerte.
Michael: No será hoy, no será mañana...
Michael: Pero ten por seguro que te mataré.
X: Por dios...
X: Shane...
Shane: ¿Sí?
X: ¿Tienes una hacha?
Shane: ¿Una hacha?
X: Sí.
Shane: Townley tiene una, se la quité.
X: De acuerdo...
X: Pásamela.
Shane: Ya voy.

Shane alcanza el hacha de Michael a su líder. "X" muestra, sonriente, el arma al líder del grupo.

X: Bueno, Michael y yo iremos a la autocaravana.

"X" toma a Michael de la chaqueta y lo lleva por la fuerza, arrastrándolo por el suelo, hacia la caravana.

X: ¡Ahora regreso! ¡Y puede que Michael también!
X: ¡Si no, podemos matar al resto de su grupo y quedarnos con su hogar! ¿No es así?
X: Bueno... ¡Lo que queda de él!

"X" mete a Michael dentro del vehículo y luego ingresa al mismo, cerrando la puerta con fuerza. Adentro, "X" clava con fuerza el hacha en una pequeña mesa e intenta conversar con Michael, quien yace sentado en el suelo.

X: No te atrevas a amenazarme otra vez...
X: ¿Quién te crees que eres?
X: Tú no me matas a mi, yo te mato a ti.
X: Maté a dos de los tuyos, y por lo visto los apreciabas...
X: Y por meterte conmigo, está muertos...
X: Tú lo estarías, también.
X: No me interesa que seas el líder, si tengo que matar al protagonista de una historia en pleno desarrollo, simplemente lo hago.
X: No eres excepción.
X: ¿Tú quieres jugar? ¿Juguemos?
X: Me llevo todo lo tuyo, te dejaré esta hacha y este vehículo para que puedan llevar a los tiesos y enterrarlos.
X: ¿Hacia dónde iban?
X: Soy curioso, y quería saberlo...
Michael: Necesitamos un médico...
X: ¿Dónde iban a buscarlo?

Ante el silencio de Michael, "X" le abofetea y le ordena decirle su rumbo.

X: ¿Hacia dónde se dirigían?
Michael: A la Zona Segura...
X: Oh... Ya veo...
X: Entonces conoces a Dave y sus amiguitos...
Michael: Conozco a Dave desde hace años.
X: Sí, lo sé todo sobre ti, Michael...
X: Aunque no lo creas, la IAA consiguió mucha documentación el día que te dispararon.
X: Parece que alguien solo intentaba exculparse...
X: Tu amigo, Dave, te disparó para que la historia no fuese la que los documentos mostraban.
X: Intentaba salvarse el pellejo disparándote, Townley.
X: Él es una sucia rata, egocéntrica y patética...
X: ¿Cómo pudiste confiar en él?
Michael: Me ayudó mucho durante años.
X: ¿No crees que también se ha ayudado a sí mismo?
X: Fíjate, mató al gran Michael Townley y forjó una reputación.
X: Vivió de esa vieja hazaña durante muchos años, bajo el mando de Steve Haines.
X: Cuando este murió sorpresivamente, él se quedó con su show y es ascendido.
X: Trabajamos mucho con eso.
X: Verás, Michael...
X: Estuve involucrado en muchas cosas con la Agencia, y creo saberlo todo sobre ti y tu amiguito.
X: Y comprendo, muy bien, que tienes ganas de matarme...
X: Así que si quieres, toma el hacha, mátame, busca la forma de matar a mis hombres, rescata a los idiotas de tus amigos y retomen su camino.

Michael, dudando al principio, decide lanzarse contra "X", propinándole un golpe que logra aturdirlo por un breve momento. Cuando se disponía a darle un segundo golpe, el líder de los Guerreros le bloquea y lo noquea con un potente puñetazo al rostro. Furioso, "X" toma el hacha de la mesa y vuelve a tomar a Michael de la chaqueta. Con fuerza, lo arroja al exterior, derribando la puerta del vehículo en el acto.

X: ¡Cómo ya me tienen las pelotas hasta el suelo con esto!
X: ¡Voy a dejarlos ir!
X: ¡Ya está amaneciendo!
X: Alégrense, gente...
X: ¡Ya es un nuevo día!
X: ¡Otro día más de vida!

"X" ve que Michael intenta ponerse de pie, por lo que le propina una patada en la espalda para que permanezca en el suelo.

X: Quédate en el suelo, estúpido ladrón de bancos...
X: Vamos a ver...
X (Señala a Sarah): Tú, preciosa...
X: Ven aquí.

Sarah, aterrorizada por lo que pueda pasar, decide ponerse de pie y se acerca a "X", quien se quita su cinturón para luego atarlo al brazo izquierdo de la mujer.

X: ¿Aprieta mucho, señorita?
Sarah (Tiritando de miedo): No...
X: Bien...
X: Shane, ¿tienes un marcador o algo?
Shane: Eh... Sí.

Shane saca un marcador negro de sus bolsillos y se lo arroja a "X", quien marca una linea horizontal en el brazo de Sarah.

X: Gracias, buen hombre.
X: ¿Ves, Michael?
X: Shane no es solo mi mano derecha, es mi mejor amigo...
X: Es el único que le permito aconsejarme.
X: Bueno, además de mi reina.
X: Pero el punto es, que Shane está preparado para todo.
X: Es decir, mira...
X: Un puto marcador negro, y aquí simplemente iba a matar a uno de ustedes.
X: Siempre listo, que bueno eres, Shane.
Shane: Sí... Gracias, Allen.
X: Oh, por cierto, Shane.
X: ¿Qué te dije de decir mi nombre en público?
Shane: Lo siento, amigo...
Shane: Em... Gracias, "X".
X: Así está mejor, camarada.
X: Bueno, ¿dónde estaba...?
X: Ah, sí, esto...
Michael: No hagas esto...
X: ¿Qué?

Michael, al descubrir lo que iba a pasar con Sarah, intenta razonar, en vano, con "X".

Michael: No lo hagas, por favor...
X: ¿Hacer qué?
Michael: ...
X: Oh, no, colega...
X: Yo no haré nada.
X: Michael, quiero que tomes el hacha y le cortes el brazo a esta bellísima mujer, justo donde está la marca.
X: Pero antes...
X (A Sarah): Túmbate en el suelo, y extiende tu brazo marcado...

Sarah obedece y se acuesta boca abajo en el suelo, extendiendo el brazo para que Michael, bajo órdenes de "X", lo ampute.

X: Bueno, desearía que mi mujer fuera como tú, ¿sabes?
X: Tan dócil...
X: Supongo que solo tengo que meterle un poco de miedo.
X: De acuerdo, Michael...
X: Has lo tuyo.

Michael permanece inmóvil observando a Sarah, por lo que "X" interviene.

X: Por dios, ¿ella también?
X: ¿No hay alguien en este patético grupo que no te interese?
X: ¿Ustedes también son parejita? Faltaría tanto...
X: ¿Tú no tenías una puta como esposa, Townley...?
X: Ah, de acuerdo, ya entendí...
X: De acuerdo, te entiendo.
X: Esto es algo difícil de digerir, necesitas tiempo, es lógico.
X: Pero aún así, tendrás que hacerlo, o todos morirán.
X: Luego morirá esta mujer...
X: Y luego morirás tú, eventualmente.
X: Te mantendré vivo por un tiempo, solo para que vivas atormentándote, porque esto...
X: Fue tu culpa.

Desesperado por la situación, Tyler intenta evitar lo que "X" quería que sucediera, tratando de razonar con él.

Tyler: No tienes que hacer esto...
Tyler: Lo entendemos, ahora lo entendemos...
X: No niego que ustedes entiendan, pero Michael no entiende.
X: Quiero un corte limpio...
X: Sé que es una mierda que te pidan algo como esto, pero...
X: Pero no es algo que no hayas hecho antes, ¿verdad?
X: Sin manchar mucho, un golpe seco, un poco de sangre.
X: Tenemos un buen doctor, así que tu mujer va a estar bien...
X: Eso creo...

A pesar de las palabras de "X", Michael, anonadado por la complicada situación que atraviesa, no pone atención y mira perturbado hacia todos lados, sin saber qué hacer.

X: Mike...
X: Tienes que hacerlo, y tienes que hacerlo ahora.
X: Todos queremos regresar a casa, y ustedes quieren llevar a la enferma a otra parte.
X: Y te digo ahora que definitivamente no irán a la Zona Segura.
X: Porque te juro que si llego a enterarme que estuvieron allí, me enojaré mucho...
X: Destrozaré el cráneo de la señorita enferma, y mataré a alguien más.
X: Ahora, adelante, hazlo.
Michael: Puedes...
Michael: Puedes cortarme el brazo a mi...
Michael: Puedes hacérmelo a mi, amputa mi brazo...
X: No, yo quiero que tú amputes su brazo.
X: Mikey, toma el hacha, has lo que te ordeno...
X: No tomar esta decisión, vaya que es una gran decisión.
X: ¿De verdad quieres verlos morir a todos?
X: Porque juro que los mataré, uno por uno si es necesario...

Michael, sobrepasado por la situación, comienza un desesperado llanto, profundamente aterrorizado por "X".

X: Oh, mierda...
X: Puto maricón.
X: ¿De verdad vas a obligarme a contar?
X: De acuerdo, Mike.
X: Empezaré a contar...
X: ¡Tres!

En medio de un histérico llanto, Michael ruega a "X" que no le obligue a cortar el brazo de su amada, pidiendo tomar su lugar para no hacerle daño.


Michael: ¡Por favor! ¡Por favor!
Michael: ¡Puedo ser yo! ¡Por favor!
X: ¡Dos!
Michael: ¡No, por favor...!

"X" abofetea a Michael para controlarlo, pero no tiene éxito y Michael sigue suplicando.

X: Se acabó, Michael...
X: ¡Uno!
Sarah: Hazlo, Michael.

Ya sin opciones, y con la disposición total de Sarah, Michael toma el hacha, y sin detener su llanto, se dispone a amputar el brazo de la mujer. No obstante, "X" detiene a Michael, tomándolo por el brazo.

X: Michael.
X: Ya basta...
X: Tú me perteneces, ¿de acuerdo?
X: Responderás ante mi, eres mi proveedor.
X Ahora me perteneces, ¿te quedó claro?

Michael asiente desesperadamente con la cabeza, pero esto solo enfada a "X", quien esperaba una respuesta verbal.

X: ¡Habla cuando te estoy hablando!
X: Tú responderás ante mi.
X: Tú eres mi proveedor.
Michael: Soy tu proveedor.
X: Tú me perteneces, ¿verdad?
Michael: Sí, sí, verdad...
X: ¡Bien!
X: Eso es lo que quería escuchar.

"X" deja a Michael, arrebatándole el hacha. Tras un victorioso día de trabajo, "X" se dispone a celebrarlo junto a sus hombres.

X: ¡De acuerdo!
X: ¡Lo hemos conseguido, amigos!
X: ¡Todos, trabajando como equipo!
X: ¡Hemos superado el record!
X: ¡Nunca habíamos matado a más de un idiota para nuestra presentación!
X: ¡Hoy ha sido un día productivo!
X: ¡Mierda que lo ha sido!
X: Ahora, hermanos míos, esperemos...
X: Que estos imbéciles hayan captado el mensaje.
X: Las cosas han cambiado para esta gente.
X (Al grupo de Michael): La vida que tenían antes, se acabó.
X: Ya no tendrán días felices, días donde solían estar todos juntos.
X: Puede que algunos de ustedes no puedan envejecer con su gente.
X: Puede que el sol ya no los ilumine.
X: Porque cada semana iremos a tocar a su puerta, imbéciles.

Mientras da su discurso, "X" observa a Tyler mirándolo con furia, por lo que opta por llevarlo consigo a su refugio.

X: ¡Aaron!
Aaron: ¿Sí?
X (Señala a Tyler con "Maggie"): Quiero que lleves a nuestro amigo a la furgoneta.
X: No me gusta como me mira.
Aaron: De acuerdo.

Aaron carga a Tyler y, por la fuerza, lo lleva hacia la furgoneta que se encontraba a unos pasos. Mientras se llevan a Tyler, una adolorida Selena ruega que lo dejen en paz.

Selena: Esperen, no...
Selena: ¡Por favor!
X: ¡Epa!
X: ¡Cállese, señorita!
X: A menos que quiera que el padre de su bebé muera aquí mismo.
X: Después de todo, ¿qué me molestaría?
X: He matado a dos, uno más no me vendría mal.
X: Pero sólo me lo llevaré por garantía.
X: Es mío ahora.
X (A Michael): No creo que, teniéndolo de rehén, quieras hacer algo, ¿verdad?
X: Sí intentas hacer algo, cortaré en pedacitos a tu amigo...
X: ...
X: ¿Cómo se llama, Shane?
Shane: Tyler.
X: Tu amigo, Tyler, y los dejaré en tu puerta.
X: O mejor aún...
X: Te lo llevaré a ti, y te obligaré a hacerlo.
X: Y esta vez no sentiré piedad.
X: Bueno, nos retiramos.
X: Les dejaremos una caravana nuestra para que no tengan que usar esa mierda que tienen ustedes...
X: La semana que viene iremos a su hogar para que nos den la mitad de su mierda.
X: Hasta entonces, Sayonara, fracasados...

"X" y los Guerreros comienzan a marcharse, subiéndose a sus respectivos vehículos y partiendo hacia su refugio. Mientras tanto, los devastados sobrevivientes de Las Venturas, permanecen inmóviles, sentados en el suelo, hasta que los Guerreros desaparecen del lugar. Minutos después de que los mercenarios se marchan, el grupo sigue sin reaccionar, hasta que Cassie se pone de pie, únicamente para acercarse al cadáver de Niko, lamentándose por su muerte. Michael, Fernando, Rachel y Sarah se acercan a la mujer para intentar consolarla.

Michael: Sel... Cass...
Cassie: Tenemos que llevarlos...
Michael: Sí...
Michael: Los cargaremos...
Cassie: Esto no puede estar pasando...
Michael: Cass, lo siento mucho...
Cassie: Además Roman...
Cassie: ¿Cómo le digo?
Michael: Él también era nuestra familia... Lo es...
Michael: Yo hablaré con Roman...
Michael: Tenemos que llevarlo a casa...
Michael: Gareth, ayúdame.

Michael, con ayuda de Gareth y Fernando, carga el cuerpo de Niko hacia la autocaravana, Por otro lado, Trevor y Anthony cargan el cuerpo de Franklin.

Anthony: No quiero imaginar como se pondrá Zoey...
Anthony: Haremos que ese cerdo yankee pague por lo que hizo...
Trevor: Lo haremos...

Tras cargar los cuerpos en el vehículo, Michael observa a Selena, quien se pone de pie y decide marcharse a la Zona Segura, la cual ya se encontraba cerca del lugar.

Michael: Sel, por favor...
Michael: No te levantes...
Selena: Está bien, puedo caminar...
Michael: Aún tenemos que llevarte a la Zona Segura.
Selena: Yo iré, ustedes vuelvan a casa.
Selena: Tienen que prepararse...
Michael: ¿Para qué?
Selena: Para enfrentarnos a ellos.
Michael: Tiene a Tyler, y a un ejército con él.
Michael: Son demasiados para nosotros.
Michael: No sobreviviríamos a esto, a esto no.
Selena: Vuelvan a casa...
Selena: Llévatelos a todos...
Selena: Puedo ir sola, tengo el vehículo de ese bastardo...
Michael: Apenas puedes estar de pie...
Selena: Necesito ir sola...
Selena: Tú tienes que volver a casa, advertir a todos de lo que pasa...
Selena: Por mi, ustedes salieron...
Michael: Y seguimos aquí...

Selena no aguanta más la situación y echa un llanto desgarrador. Aún así, la mujer preñada decide seguir con su plan de continuar sola.

Selena: ¡Puedo hacerlo! ¡Necesito que vuelvan!
Selena: ¡No tienen que estar aquí! ¡No quiero verlos aquí!
Selena: Quiero que vuelvan.
Rachel (Acercándose a Selena): Sel...
Rachel: No dejaremos que te vayas.
Michael: Yo necesito hablar con Dave...
Michael: Y con Bernie, él también era amigo de Niko.
Selena: ¿Por qué me hacen esto tan difícil?
Fernando: Tú no estarás sola, menos ahora...
Fernando: Yo también quiero volver a mi hogar.
Trevor: Esos hijos de puta se llevaron lo que te dimos por el trato, ¿qué le dirás a Dave?
Fernando: Pues...
Michael: No te preocupes por eso...
Michael: Yo sé qué decirle.
Cassie: Pongamos el cuerpo de Niko en la otra caravana.
Trevor: ¿Por qué?
Cassie: Solo hagámoslo, por favor.
Trevor: De acuerdo, te ayudaré.
Cassie: Gracias.
Michael: Quiero que nos separemos...
Michael: Selena, Cassie, Fernando, Trevor y yo iremos a la Zona Segura.
Michael: Los demás, quiero que lleven a Franklin a casa...
Michael: Hablen con Zoey, quédense con ella...
Michael: No comenten nada sobre Niko.
Anthony: De acuerdo...

Más tarde, las dos autocaravanas parten, ambas se separan, marchando hacia caminos distintos. Trevor conduce hacia la Zona Segura, mientras que Anthony marcha hacia la Comunidad de Las Venturas. Más tarde, el grupo de Michael llega a las puertas de la comunidad de Dave, siendo recibidos por un guardia

Guardia: ¡Bajen del vehículo!

Fernando, desde la ventana del copiloto, se dirige al guardia que anteriormente había dado la orden.

Fernando: ¡No estamos de humor, Gal!
Fernando: Abre la puta puerta...
Gal: De acuerdo, Fer...

Gal decide abrir la puerta, permitiendo el paso de la autocaravana. Ya, al ingresar al refugio, Bernie recibe con los brazos abiertos al grupo de Michael.

Bernie: ¡Amigos míos!
Bernie: ¡Qué bueno verlos!

Bernie se percata, por el aspecto de tristeza del grupo, que algo no anda bien.

Bernie: ¿Qué sucede?
Michael (Entre lágrimas): Creímos que se había acabado...

Michael guía a Bernie hasta el interior del vehículo, enseñándole el cuerpo sin vida de Niko. Bernie se aterra por lo sucedido, saliendo rápidamente del vehículo.

Bernie: Por dios...
Bernie: Su cabeza...
Bernie: ¿Qué pasó?
Fernando: Conocimos al tal "X".
Trevor: Parece que su organización es un poco más compleja de lo que nos habías dicho.
Bernie: Diablos...
Bernie: ¿Y qué le pasa a Selena?
Michael: Necesitamos al doctor Terry.
Fernando: La llevaré con él.
Michael: Gracias.
Fernando: Por nada...
Michael: Bernie, necesito hablar con Dave.
Bernie: Ahora mismo, no quiere recibir visitas...
Michael: No me importa, tengo que hablar con él.
Michael: ¿Está en su oficina?
Bernie: Espera, Michael...

Michael, sin dudarlo, irrumpe dentro de la mansión, ingresando a la oficina de Dave, quien se encontraba allí leyendo un libro.

Dave: ¿Qué demonios haces aquí...?
Michael: ¡Cállate!

Michael, con toda su furia, lanza un potente derechazo a Dave, tirándolo al suelo como si nada.

Michael: ¡¿Tú conocías a "X"?!
Dave: ¿Qué...?
Michael: ¡¿Tú conocías a "X"?!
Dave: ¿Descubrió nuestro trato...?
Dave: No puede ser bueno para mi...
Michael: ¡Contéstame, carajo!
Dave: Sí, lo conozco...
Michael: ¡¿Por qué no me dijiste que tenía un puto ejercito?!
Michael: ¡¿Tienes idea de lo que hemos pasado?!
Michael: Pensamos que se había terminado, cumplimos nuestro trato...
Michael: Tú nos ocultaste información...
Michael: ¡Franklin y Niko están muertos ahora!
Bernie: ¿Franklin también?
Michael: ¡Sí!
Michael: Este maldito idiota conoce a "X", incluso desde antes que todo esto pase...
Michael (A Dave): Me disparaste por la espalda, vendiste mi información, me traicionaste...
Michael: ¡Todo para salvarte a ti!
Michael: ¡Y ahora me haces creer que los Guerreros solo eran un grupo...!
Michael: Para liberarte a ti, y dejarnos a nosotros al descubierto...
Michael: Puta rata, siempre has sido un cobarde...
Dave: ¡Lo siento, Michael!
Dave: Yo ya no sabía qué hacer con esto de los Guerreros...
Dave: Me amenazaban, me querían muerto...
Dave: Creí que sería lo mejor para nuestra comunidad.
Michael: Está bien, Dave...
Michael: Así lo has querido...
Michael: Te mataría...
Michael: Pero mejor me quedaré con las ganas...
Michael: Tengo cosas más importantes en las que pensar.

Una hora después, Michael y Trevor, yacen sentados en el pórtico de la mansión. No obstante, Cassie llega con sus amigos, trayendo consigo noticias de Selena.

Michael: ¿Cómo está ella?
Cassie: Está mejor, no es nada grave.
Cassie: Estaba dormida cuando entramos, así que no pude hablar con ella.
Trevor: Aún no llegamos a la mitad del día y ya puedo decir que fue un día de mierda...
Cassie: Lo sé...
Michael: Siento mucho lo de Niko...
Michael: Era tu pareja, mi amigo...
Cassie: Yo también.
Cassie: Selena quería quedarse...
Cassie: He pensado que me quedaré con ella.
Michael: Deberíamos volver todos juntos...
Michael: La gente querrá verla.
Cassie: No así...
Cassie: Tú tienes a tu hija allí.
Cassie: Tienen que hablar con Zoey, para esta noche todo se irá al diablo en casa...
Cassie: No quiero estar allí cuando eso pase.
Michael: De acuerdo...
Michael: Entiendo.
Michael: ¿Qué hacemos con Niko?
Cassie: He pensado en enterrarlo aquí, Roman seguro que lo entenderá.
Michael: De acuerdo... Hablaré con él.
Michael: Siento haberlos involucrado en esto, muchachos...
Michael: Desearía no haber venido aquí jamás...
Cassie: Lo sé, yo igual...
Cassie: Pero esto es lo que ha pasado...
Cassie: Váyanse ya.
Cassie: Tengan mucho cuidado, muchachos.
Michael: Tú también, Cass.
Michael: Cuida a Selena, por favor.
Michael: Nosotros encontraremos la forma de rescatar a Tyler.
Cassie: De acuerdo, por favor, háganlo.

Ya con todo preparado para volver a Las Venturas, Michael y Trevor deciden ponerse en marcha. No obstante, Bernie detiene el vehículo interponiéndose en su camino.

Michael: ¿Qué pasa?
Bernie: Déjenme ir con ustedes.
Michael: Deberías quedarte.
Bernie: No.
Bernie: Quiero ir.
Michael: ...

Michael y Trevor se miran mutuamente, pensando que hacer con Bernie. Sin embargo, Michael decide dejar que el hombre vaya con ellos.

Michael: Está bien...
Michael: Sube.
Bernie: Gracias.

Ahora, con Bernie a bordo del vehículo, Michael marcha hacia su hogar, mientras que Dave observa, celosamente, el vehículo abandonando su comunidad.

Capitulo 2: El nuevo orden

Mientras se dirigen hacia la Comunidad de Las Venturas, un fatigado grupo, conformado por Anthony, Maria, Sarah, Gareth, Edward y Rachel, permanece en absoluto silencio, devastados por el trágico suceso que los Guerreros y "X" les hicieron vivir. Anthony conduce la autocaravana, teniendo a Rachel de copiloto. Tras unas cuantas horas de conducir a la comunidad, al atardecer, el grupo finalmente llega a su hogar. Todos ven tristemente el cadáver de Franklin, cubierto por una sábana, para luego llamar a la puerta de la comunidad. No obstante, el grupo se espanta luego de ver varios cadáveres, todos ellos hombres árabes, y unos cuantos vehículos blindados, estrellados contra los muros que rodean el pueblo.

Anthony: ¿Qué vergas ha pasado?

El grupo enmudece, creyendo que sus amigos podrían estar muertos, bajan del vehículo en fila y se acercan a la entrada.

Gareth: ¡¿Hola?! ¡¿Hay alguien aquí?!
Anthony: ¡Oigan!
Anthony: La puerta está del todo cerrada.
Anthony: Deben de estar bien.
Jillian: ¡¿Muchachos?!
Jillian: ¡¿Son ustedes?!

Para tranquilidad del grupo, la voz de Jillian se hace oír. La mujer procede a abrirles la puerta al grupo, dándoles la bienvenida. Pero al notar la tristeza que invadía sus rostros, y la ausencia de casi todos los miembros del grupo que habían salido a la Zona Segura.

Jillian: ¿Qué pasó?
Anthony: Tenemos muy malas noticias...

Anthony ingresa la autocaravana al pueblo. Todos los residentes de la comunidad salen de sus casas para recibir al grupo recién llegado. No obstante, Anthony sale del vehículo y se dirige a todos a su alrededor.

Anthony: ¡Escúchenme todos!
Anthony: Tengo algo que decirles...
Anthony: Nosotros...
Anthony: Michael logró llevar a Selena a San Fierro para que vean qué es lo que le pasa.
Anthony: Pero...
Anthony: Sufrimos dos grandes pérdidas la noche anterior.
Anthony: No sé como se lo tomarán algunos, de otros...
Anthony: Ya me espero su reacción.
Anthony: Quería esperar a que Michael llegue para dar esta noticia, pero...
Anthony: He decidido que esto se tiene que decir ahora.
Anthony: Eddie y yo, fuimos emboscados por los Guerreros, durante nuestra salida a la ciudad.
Anthony: Nos secuestraron, y nos llevaron a una furgoneta, donde nos tuvieron prisioneros todo un día.
Anthony: Después... Maria, Franklin, Tyler, Trevor y Rachel fueron secuestrados también.
Anthony: Nos llevaron a un lugar, donde tenían de rodillas a los demás...
Anthony: Michael, Gareth, Niko, Cassie, Sarah...
Anthony: Selena también.
Anthony: El punto es que...
Anthony: Conocimos al tal "X"...

Mientras Anthony hablaba a la gente del pueblo, Zoey, buscando a Franklin, se acerca cada vez más a la autocaravana, decidiendo detenerse y escuchar a su amigo.

Anthony: El cabrón tiene un ejército.
Anthony: Subestimamos a los Guerreros, son más de lo que pensábamos.
Anthony: Dijo que...
Anthony: A partir de hoy, trabajaríamos para él.
Anthony: No pudimos resistirnos, pues...
Anthony: Ha...

Anthony se detiene, conmocionado por la situación, decide dar las malas noticias a todos.

Anthony: Él...
Anthony: Él mató a Niko y Franklin.

En ese momento, al oír las duras palabras de Anthony, Zoey siente un fuerte apretón en el pecho, mostrándose nerviosa por lo anterior oído. En ese momento, Anthony ayuda a Gareth y Edward a sacar el cadáver de Franklin, con sumo cuidado. Luego de esto, Sarah, con lágrimas cayendo y la angustia reflejada en sus ojos, se acerca a Zoey.

Sarah: Lo siento mucho, Zoey.

Completamente angustiada, Zoey se acerca al cadáver de Franklin. La mujer no soporta la situación y comienza a llorar torrencialmente. Anthony, Gareth y Sarah se acercan a un dolido Roman para darle el pésame por la muerte de su primo, mientras que Rachel, Tracey, Maria y Cody hacen compañía a Zoey, quien llora desconsoladamente junto al cadáver de su esposo.

Tracey: Lo siento muchísimo, Zoey...
Tracey: De verdad...

Zoey, cada vez más angustiada por la muerte de su esposo, decide quitar la sábana que cubre su cuerpo, horrorizándose aún más al ver su cabeza completamente destrozada.

Zoey: ¡No!
Zoey: ¡¿Qué pasó?!
Zoey: ¡¿Quién hizo esto?!
Maria: Fue "X".
Maria: El líder de los Guerreros.
Zoey: ¿Por qué...?
Zoey: ¿Por qué él?
Zoey: Se fue a perseguir a ese idiota, estoy segura...
Zoey: Por dios, no puede ser...

Zoey, desbordada al ver el cráneo destrozado de Franklin, apoya su cabeza en el torso de su esposo y continúa llorando por su muerte. Unos minutos más tarde, en el improvisado cementerio, Anthony y Edward cavan una tumba, mientras que, en la casa de los Clinton, Zoey, Sarah, Roman, Karen y Tracey se reúnen, junto al cuerpo de Franklin, al cual enterrarían. Zoey y Roman piden explicaciones a las chicas por lo sucedido con Franklin y Niko

Karen: ¿Cómo es que ha pasado esto?
Maria: Debimos haber hecho caso a Tyler...
Maria: Si él no hubiese sido tan terco...
Maria: No quiero ni pensar en eso.
Maria: Nos capturaron, a Franklin y a mi.
Maria: Tyler trató de rescatarnos, pero también lo capturó el imbécil que mató a Jayden.
Maria: Nos encontramos con Anthony, Eddie, Trevor y Rachel, que también habían sido capturados por los Guerreros.
Maria: Nos llevaron a un lugar, en medio del bosque, donde también tenían a Michael y los demás.
Maria: "X" apareció, y porque nosotros asesinamos a muchos de su gente, eligió a Franklin como compensación...
Zoey: Y él...
Sarah: Esa no fue toda la historia, Maria.
Maria: Lo sé, pero no quería...
Zoey: Cuéntenme todo, por favor...
Zoey: Necesito saberlo.
Sarah: Niko decidió sacrificarse por Franklin, para que él regresara...
Sarah: "X" mató a Niko, pero lo hizo solo porque se entrometió.
Sarah: Iba a matar a Franklin de todos modos.
Sarah: Niko murió en vano...
Sarah: Y Franklin...
Sarah: Juro que mataré a ese sujeto...
Maria: Lo siento mucho, Roman...
Maria: Niko era un buen tipo...
Roman: Lo sé...
Roman (Esforzándose por no llorar): Mi primo...
Zoey: ¿Dónde están los demás?
Sarah: Los Guerreros se llevaron a Tyler.
Zoey: ¿Se lo llevaron?
Maria: Y parece que no nos lo devolverán...
Sarah: Él volverá, Michael lo traerá de nuevo.
Sarah: Él es astuto, encontrará la forma de traerlo de vuelta.

Mientras tanto, Rachel, algo melancólica por lo vivido, decide volver a abandonar el pueblo. No obstante, cuando la mujer abre el portón para marcharse, George aparece detrás de ella, preguntándole qué está tramando.

George: ¿Qué estás haciendo?
Rachel: No le digas a nadie...
George: ¿Por qué quieres irte?
Rachel: Yo...
Rachel: No puedo estar aquí.
George: Mi hermano me contó todo lo que pasaron contigo.
George: La prisión, SAFETY, el viaje hacia aquí...
George: Te convertiste en un miembro valioso de este grupo.
Rachel: Ahora tienen más gente, todos tienen responsabilidades.
Rachel: Franklin y Niko ahora están muertos...
George: Eso no es un motivo.
George: Si te vas, iré contigo.
Rachel: Deberías preocuparte por recuperar a tu hermano.
George: Él estará bien.
Rachel: ¿Cómo sabes eso?
George: Es mi hermano...
George: Es inteligente y fuerte.
George: Nada puede con mi hermanito, ese cabrón es capaz de todo.
George: Escapará de los Guerreros y se reencontrará con todos nosotros.
Rachel: George...
Rachel: Tú tienes algo por qué estar aquí, yo no.
Rachel: Si Tyler vuelve, estarás aquí para recibirlo.
Rachel: Además, yo quiero estar sola.
George: Rachel...
Rachel: Adiós, George.
Rachel: Por favor, no salgan a buscarme.

Rachel finalmente abandona el pueblo. Sin embargo, George, sin otra alternativa, decide esperar a que Rachel se pierda en el camino y, tras esto, ir tras ella. Un indefinido tiempo después, Rachel despierta en la cama de una habitación. La mujer observa con asombro el entorno, viendo a George sentado en una silla junto a la cama.

Rachel: ¿George?
George: Hola.
Rachel: ¿Cuánto dormí?
George: Un día.
George: Estabas muy agotada.
Rachel: ¿Dónde estamos?
Rachel: ¿Cómo terminé aquí?

Un día antes, en lo que parece ser un callejón, Rachel, armada con su katana, se encuentra cara a cara con un Guerrero, el cual porta una pistola. La mujer, decidida a morir a manos del Guerrero, arroja su filosa arma al suelo y le habla.

Rachel: ¡Vamos, hazlo!
Rachel: ¡Mátame!
Rachel: Un disparo en la cabeza, y se habrá terminado todo para mi...
Guerrero: ¿Tú de verdad quieres morir?
Guerrero: Me lo hubieses dicho antes...
Guerrero: Pero mataste a mis amigos, y en cuanto "X" sepa sobre eso, irá a tu asentamiento...
Guerrero: Los matará a todos.
Rachel: Yo ya no estoy con ellos...
Rachel: Me fui por mi cuenta...
Guerrero: Eso no es lo que le diré.

El Guerrero dispara a la pierna de Rachel, haciendo que caiga al suelo. No conforme con esto, el hombre le dispara a la otra pierna de la mujer, para luego dispararle nuevamente, esta vez al brazo derecho, y propinarle una patada en el costado del cuerpo.

Guerrero: Ahora sí, puta...
Guerrero: Pagarás por lo que has hecho.

En el presente, Rachel, en silla de ruedas, es llevada por George a través de un refugio desconocido. Mientras el manco le habla, Rachel contempla que en la extraña comunidad, la cual se encontraba al aire libre, había unos campo agro-ganaderos, un techado mediano que funcionaba como escuela para los niños del lugar, un área de lavado, un patio de comidas y tres edificios pequeños que suponían un lugar para que los habitantes de la comunidad duerman.

George: El doctor dice que te estás curando.
George: Dijo que podría haber sido mucho peor, pero tuviste suerte.
George: Quieren guardar bajo llave nuestras armas
George: Las retendrán, hasta que decidamos marcharnos.
George: Supongo que estaríamos aquí una semana, o tal vez menos.
George: En cuanto estemos listos, iremos a casa.
Rachel: ¿Qué es este lugar?
George: Las personas de aquí...
George: Lo llaman, eh...
George: "El Paraíso".
George: Te han ayudado a ti, así que los ayudé a ellos.
Rachel: ¿Les dijiste lo que me ha pasado, quiénes somos?
George: ¿Por qué?
George: ¿Quiénes somos, Rachel?
Rachel: ¿Qué les dijiste?
George: Vieron lo que ese hombre te había hecho, y lo que yo le hice a él.
George: Nos separamos, tuviste problemas y te encontré.
George: Eso es todo lo que sabe.
Rachel: ¿Que sabe quién?
George: La chica a quien te llevo a ver.
George: Se llama Tori, ella dirige este lugar.
Rachel: ¿Chica? ¿Cuántos años tiene esa "chica"?
George: ...
Rachel: ¿George?
George: Sí, eh...
George: Tiene 17 años.
Rachel: ¿Qué?
George: Sí...
George: Diecisiete años y ya es la líder...
George: Y ella parece saber lo que hace.
George: Este lugar se sostiene bien con ella al mando.

Finalmente, George y Rachel llegan al pequeño edificio donde se encontraba la líder de la comunidad. Al llegar a lo que parece una aula universitaria, George presenta a Rachel con una atractiva joven, apiñonada, de cabello castaño oscuro que llega hasta la mitad de la espalda y ojos verdes. La muchacha yace sentada en un sofá, teniendo junto a un león adulto de considerable tamaño y a otra mujer caucásica, bastante mayor que ella. El león ruge ante la presencia de George y Rachel, poniendo incómoda a la mujer

George: Sí...
George: Olvidé decirte que...
George: Tori tiene un león.

Pese a la tranquilidad de Tori por la presencia de los nuevos, el león sigue rugiendo para atemorizarlos, por lo que la muchacha decide calmarlo, acariciándolo.

Tori: Está bien, Brian.
Tori: Son nuestros invitados.
Tori: Entiendo tu malestar, no la conocemos, ni ella a nosotros.
Tori (a la mujer): ¿Tú qué opinas Carol?
Carol: A mi me parecen confiables, Brian, tranquilo.
Tori (refiriéndose a Rachel): Me alegra que la paciente, fortuitamente, esté bien.
George: Ella se encuentra bien, gracias a usted, joven líder, y a su gente...
George: Así que...
Tori: Lo noté.
Tori: Mucho gusto, Rachel.
Tori: Yo soy la joven líder, Tori.
Tori (mirando a Carol): Ella es mi leal ayudante, Carol.
Tori (acariciando al león): Y él, es mi guardian, Brian.
Tori: Bienvenida al paraíso.

Rachel, desorbitada, permanece en absoluto misterio, lo que causa cierta curiosidad en la joven líder del "Paraíso".

Tori: Estás muy sosegada, Rachel.
Tori: ¿Está todo bien?
Rachel: Sí, solo que...
Rachel: Bueno, no esperaba que fueras tan...
Rachel: Joven...
Tori: Comprendo tu enredo.
Carol: Debe ser la primera vez que ve a una líder tan joven y bella, joven Tori.
Rachel: Pero, vaya, no me lo esperaba, es cierto...
Rachel: Y yo aquí, desarreglada para conocer a la persona que dirige este lugar...
Rachel: Debo estar hecha un desastre...
Tori: Como bien sabe George, acepto a los que aquí encuentran descanso, a disfrutar de nuestros recursos, el tiempo que deseen.
Tori: Pero es una obligación contribuir en la comunidad.
Rachel: Desde luego, apoyo esa moción.
Rachel: Vi que sus frutos vienen en abundancia.
Tori: Sí, bueno, estamos en plena época.
Tori: Si hay algo que quieras o necesites, manifiéstate conmigo.
Tori: Si quieres oír buena música, tenemos una pequeña banda que emociona a todos por aquí.
Rachel: Gracias, pero...
Rachel: Pero sólo necesito descansar un poco más.
Rachel: De todos modos, joven líder, gracias por su hospitalidad.
Tori: De nada, Rachel.
Tori: Mejórate pronto.

Un día antes, Rachel yace sola, caminando por la ciudad de Las Venturas. Mientras la mujer deambula por las calles, George, a escondidas, la sigue, ocultándose detrás de un contenedor de basura para no ser visto. No obstante, el hombre escucha un vehículo acercándose. Permaneciendo en su lugar, y asomando la vista por encima del contenedor, George observa una Landstalker plateada, deteniéndose enfrente de Rachel. El conductor de susodicho vehículo, se baja del mismo y, empuñando una carabina, apunta a la mujer.

Hombre: ¡Hola!
Hombre: ¡Manos arriba!
Rachel: ¿Qué? ¿Van a matarme por transitar?
Hombre: ¿Por qué todo el mundo piensa lo peor?
Hombre: ¿Qué armas llevas contigo?
Rachel: Solo mi katana...
Rachel: Y una pistola, pero nada más...
Hombre: No, tienes información...
Hombre: Cómo de dónde eres y adónde vas.
Hombre: Este es un mundo solitario, tenemos que conocernos...
Hombre: Soy Tom.
Tom: Te toca decirme tú nombre.
Rachel: Mi nombre no importa en realidad.
Rachel: Solo estoy recorriendo las calles.
Tom: No hace falta que mientas.
Tom: Yo estaba aquella noche en la que "X"... Bueno...
Tom: Le hizo eso a tus amigos...
Tom: Nosotros solo íbamos a darles nuestro pésame...
Tom: Pero podemos llevarte con nosotros.
Tom: Tenemos sitio para uno más.
Tom: Puede que por llevarte con nosotros nos den un bono extra.
Tom: Vamos, no hay otra alternativa.

Rachel, reacia a ir con los Guerreros, opta por fingir una hiperventilación, haciendo que los tres hombres de la camioneta se burlen de ella, desconcentrándose. En ese momento, Rachel saca su pistola, disparando rápidamente a Tom, matándolo de dos disparos al pecho, y al copiloto del vehículo, con un disparo rápido a la cabeza. El tercer hombre, que se encontraba en el asiento trasero, baja del vehículo, disparándole a quemarropa a Rachel, haciendo que no pueda subir la guardia y huya del lugar.

En el presente, ya concluida la reunión con la líder, George procede a retirarse, llevándose consigo a Rachel. Una vez que salen al exterior, George se detiene para hablar con una desconcertada Rachel sobre la joven líder.

George: Oye, ya sé...
Rachel: ¿Diecisiete años?
Rachel: Será una broma, ¿no es así?
George: Son muchas cosas, ella es...
George: Es...
Rachel: Basta, ya cállate.
Rachel: Este lugar es un circo...
Rachel: ¿Una banda? ¿De verdad?
Rachel: Esta gente...
Rachel: Es una fantasía.
Rachel: Es un juego, y tú estás...
Rachel: No voy a seguir este juego, no debería estar aquí.
George: Rachel, esta gente ha encontrado...
Rachel: No, no puedo, George, no lo haré.
Rachel: Esperaré...
Rachel: Cuando no estés ahí para detenerme, cuando no esté nadie, me iré.
George: Sabes que no voy a permitírtelo.
George: Yo...
Rachel: ¿Tú qué?
Rachel: ¿Me seguirás como ayer?
Rachel: ¿Me atarás como ese tipo en la comunidad?
Rachel: Lo que yo haga no depende de ti.
Rachel: No lo es ahora, y no lo será nunca.
Rachel: Si crees que todos hemos resuelto el misterio de la vida...
George: No, no se trata de eso.
George: Pero yo no te dejaré morir allí afuera.
George: No lo haré.
Rachel: No importa lo que tú hagas.
Rachel: No puedes detenerme.

George lleva a Rachel hasta su habitación, donde deja a la mujer descansando. No obstante, al salir de la habitación, un hombre afroamericano, de cabello negro rizado corto y barba candado, se le acerca, pidiendo hablar con él.

Hombre: Hola, tú eres George, ¿verdad?
George: Sí...
Hombre: Mi nombre es Bob.
Bob: La joven líder, Tori, nos pidió que te citáramos para una salida.
George: ¿Salir? ¿Adónde?
Bob: Nosotros...
Bob: Tenemos que entregar un paquete.
George: ¿Qué?
Bob: Dejemos que ella te lo explique en el camino.
George: ¿Ella también sale?
Bob: Pues claro, la joven líder dice que es su deber como líder.

Ante la curiosidad de la urgencia por la salida, George decide acompañar al grupo de la Tori. Ya fuera de la comunidad, George y Bob se reúnen con Tori, acompañada por otros dos hombres. Uno caucásico llamado Toby y otro afroamericano llamado Wayne. Wayne, quien en un principio parece disconforme con la salida, lleva a su líder hasta la parte trasera de un camión, donde le enseña seis cerdos, muertos y desollados, colgados en ganchos.

Tori: Muy bien hecho, Wayne...
Tori: ¿Están bien alimentados?
Wayne: Oh, sí.
Wayne: Los alimenté con mi comida especial.
Tori: Bien...
George: Disculpa que pregunte, joven líder Tori, pero...
George: ¿Qué haremos con estos cerdos?
Tori: Bueno, George...
Tori: Tenemos hostiles tratos con cierto grupo.
Tori: Ellos nos ofrecen su...
Tori: Bueno, digamos, "protección", a cambio de que nosotros les otorguemos parte de nuestros bienes.
George: ¿Y tú vas?
George: Podría ser peligroso.
Tori: Es mi deber como líder de esta comunidad.
Tori: Les debo protección a mi gente, y es lo que intento darles.
Bob: Joven líder, tenemos que ir.
Bob: Ellos ya deben de haber llegado.

Más tarde, ya en el punto de reunión, en un estacionamiento abandonado, Tori, Bob, Wayne, George y Toby esperan, sileciosamente. En el lapso de espera, Tori se acerca a George y le cuenta más sobre el trato.

Tori: George.
Tori: Confiaré en ti que guardarás esto en secreto.
George: ¿Qué?
Tori: Lo que hacemos aquí, se lo mantengo en secreto a mi gente.
Tori: Algunos ven los secretos como privilegio de una gobernante.
Tori: Son cargas, no parte de la recompensa.
Tori: Son el coste.

En ese momento, dos vehículos, una Bobcat y un Buffalo, llegan al punto de encuentro. De los vehículos, emergen cinco Guerreros, dos de la camioneta y tres del deportivo. El grupo de Guerreros, con su cabecilla al mando, se acercan a Tori y sus soldados.

Guerrero Líder: Me preocupaba llegar temprano.
Tori: Considero nuestro acuerdo como un asunto de máxima seriedad.
Tori: Cumpliremos con nuestras obligaciones, siempre.
Guerrero Líder: Sí, claro que sí, preciosa...
Guerrero Líder: Y así será.

El cabecilla de los Guerreros inspecciona la parte trasera del camión, verificando que estén los seis cerdos que habían acordado.

Guerrero Líder: Bien, cuento seis.
Guerrero Líder: Son más grandes que la última vez.
Guerrero Líder: Bien también.
Wayne: Están bien alimentados, me aseguré de ello.
Guerrero Líder: Agradecemos su hospitalidad.
Guerrero Líder: Por suerte para ustedes, tenemos una camioneta.
Guerrero Líder: Así que...
Guerrero Líder: Ayúdennos a cargarlos.

Wayne y Bob, de mala gana, colocan los cerdos en la batea de la Bobcat, ante la supervisión de los Guerreros. Una vez acabada la tarea, Wayne observa amargamente a los Guerreros a punto de retirarse y uno de ellos, al notar la mirada del soldado de Tori, decide acercarse para provocarlo.

Guerrero: Oye, negro estúpido, ¿qué tal una sonrisa?
Guerrero: Esto...
Guerrero: Esto no es una mierda.
Guerrero: Estamos dejando que se libren fácilmente.
Wayne: ¿Seguro que no es al revés, hijo?
Guerrero: Sí, estoy seguro.

El Guerrero, tras soltar una carcajada, súbitamente, lanza un golpe contra Wayne, el cual es repelido por el hombre. Wayne tumba al Guerrero, de un puñetazo al rostro, al suelo, comenzando a golpearlo allí. Los Guerreros y los soldados de Tori, incluido George se apuntan con sus armas entre ellos. George, al percatarse de que está apuntando con un arma, termina por bajarla y mostrarse calmado por la situación. No obstante, la pelea prosigue, hasta que Tori y el cabecilla de los Guerreros llegan para detenerla.

Tori: Bajen las armas, todos...
Tori: Wayne, suéltalo.

Wayne obedece a su líder y suelta al Guerrero. Sin embargo, este, sin contener su furia, le propina dos fuertes golpes al hombre de Tori en el rostro, haciendo que pierda el equilibrio y caiga al suelo. El Guerrero no se contiene y continúa golpeando a Wayne, abriéndole una herida en el labio, causándole una pérdida de sangre, a causa de los golpes.

Tori (Al cabecilla de los Guerreros): Richard, detén esto.
Richard: ¡Jay! ¡Detente!
Richard: ¡La dulce señorita quiere que pares!
Richard: Ha sido buena con nosotros, ya le hemos quitado demasiado tiempo.
Richard: Vámonos.

Mientras Tori ayuda a Wayne a ponerse se pie, los Guerreros proceden a retirarse, no sin antes de que Richard advierta a la joven líder sobre el encuentro de la siguiente semana.

Richard: Linda, la siguiente semana a la misma hora, ¿de acuerdo?
Richard: Es semana de producción, así que produzcan.
Richard: No nos decepciones.
Richard: Si nos decepcionan, Wayne será ejecutado...

Así, después de haber amenazado a Tori, el grupo de Guerreros se marchan nuevamente a su guarida. Más tarde, en una bella puesta de sol en "El Paraíso", George se encuentra sentado en un escalón de la glorieta del lugar; no obstante, Tori llega, sentándose junto a él.

Tori: Hola.
George: Hola, joven líder...
Tori: Ufff...
Tori: Ya no hace falta que me llames así.
Tori: Somos amigos ahora.
Tori: Simplemente llámame Tori.
George (Sonriendo): De acuerdo.
Tori: Escucha, quería agradecerte por habernos acompañado hoy...
Tori: Y también quiero disculparme...
George: ¿Por qué?
Tori: Me has contado tu historia, yo sé que tú no quieres matar a nadie.
Tori: Y te llevé con nosotros, aún sabiendo que, en caso de emergencia...
Tori: Tendrías que hacerlo.
George: Eso ya lo sabía.
George: Conozco a esos sujetos.
George: Mi grupo...
George: Se encargó de cierta facción.
George: Pero conocieron a su líder, y bueno...
George: No les fue nada bien.
George: Mató a dos de los nuestros, y secuestró a mi hermano.
Tori: Mi más sentido pésame, George...
George: Gracias.
Tori: Ahora que lo dices, eso de que secuestraron a tu hermano...
Tori: Ellos también se llevaron a uno de los nuestros.
Tori: Ken, uno de los mejores soldados del Paraíso.
Tori: Algo me dice que colecciona rehenes de las comunidades...
Tori: También mataron a uno de los nuestros, Vlad.
Tori: Era un patán, pero muy apreciado aquí.
Tori: En fin, quería decirte también.
Tori: Noté que te desenvuelves bien con el aikido.
Tori: Gary estaría honrado de poder ser su pupilo.
George: No sé si pudiera enseñarle, yo aprendí para hacerlo específicamente con una mano.
Tori: Si no lo intentas, nunca lo sabrás.
Tori: Por favor, George.
Tori: Es uno de nuestros guerreros más jóvenes, pero es patoso e impulsivo.
Tori: Le vendría bien un maestro como tú.
George: ...
George: Lo intentaré.
Tori: Gracias.
George: Y...
George: ¿Quién es mi pupilo?

Tori señala a un muchacho, que se encontraba cenando en el comedor, de aproximadamente 18 años de edad, de cabello rubio ondulado, ojos azules, caucásico y de estatura mediana. El muchacho iba vestido con una chaqueta de lana negra, jeans azules desgastados y botas marrones.

Tori: Ese tonto.
George: Bien, de acuerdo.
Tori: Mañana a primera hora aquí, ¿sí?
George: De acuerdo.
Tori: Gracias, George.

Dado por culminada la reunión con George, Tori se marcha, dejando solo a un pensativo hombre, que mira perdidamente las plantaciones desde la glorieta. Más tarde, al anochecer, George decide visitar a Rachel, quien está en su habitación descansando. No obstante, cuando el manco Jackson llega allí, la mujer ya no se encuentra y su silla de ruedas yace abandonada a un lado de la cama. En un lugar del Paraíso, Rachel, portando su katana, deambula por el sitio, buscando la salida. Sin embargo, cuando se detiene a observar su entorno, una llamarada atrae su atención, sorprendiéndose al ver a Tori y Carol, encendiendo una fogata, frente a ella.

Tori: Este sitio era, como puedes ver, una universidad.
Tori: La universidad de San Fierro.
Tori: Lo reconvertimos en un jardín merecedor de nuestro esplendor.
Tori: Tengo la osadía de decir que es el mejor lugar de el Paraíso.
Rachel: Es un bonito lugar, joven líder.
Tori: Me complace que lo hayas podido ver, antes de marcharte tan repentinamente.
Rachel: ¿Qué...?
Tori: A juzgar porque ya no estás en silla de ruegas, has conseguido ropa, tienes tu katana, que por cierto no deberías tener a mano si estás aquí dentro, has hurtado nuestros frutos, debo decir...
Tori: Que te estás planteando un viaje sin retorno.
Rachel: Dios mío, sí...
Rachel: Yo...
Rachel: Es que...
Rachel: ¿De qué sirvo aquí?
Tori: Carol, ¿nos disculpas?
Carol: Por supuesto, joven líder, Tori.
Carol: Si me necesita, grite, no estaré lejos.
Carol: Adiós.

Carol abandona el improvisado jardín de su líder, dejando a esta a solas con Rachel.

Tori: Si no me hubiera topado contigo, ahora...
Tori: No te estaría diciendo...
Tori: Este dicho...
Tori: "No mientas a una mentirosa".
Tori: ¿Lo dije bien?
Tori: Finges ser inocente y amable, eres muy inteligente.
Tori: No funcionó conmigo.
Tori: Te integras como una persona de perfil bajo, obtienes la confianza de la gente, obtienes lo que quieres...
Tori: Y te largas, como si nunca hubieses estado.
Tori: George me contó una historia...
Tori: Acerca de los Guerreros.
Rachel: ¿Qué sabes sobre ellos?
Tori: Más de lo que quisiera, desafortunadamente...
Tori: Mataron a dos amigos tuyos, y se llevaron al hermano de George.
Tori: También me contó que te rescató cuando uno de ellos iba a matarte.
Tori: Tu grupo, se enfrentó a una división de ellos.
Tori: Y no solo tuvieron la valentía para hacerles frente, sino que los mataron.
Tori: Mis hombres, no tienen el coraje ni tampoco la cantidad de refuerzos necesarios para matar a un pequeño grupo.
Tori: Me gustaría conocer a tu gente.
Rachel (En tono burlón): ¿Para que terminen aquí?
Tori: ¿Te hace gracia?
Rachel: Me causas gracia.
Rachel: Tú, y este lugar, es un chiste.
Rachel: Y eso se hace con los chistes, te ríes de ellos.
Rachel: Ahí afuera está el mundo real.
Rachel: Mis amigos y yo nos enfrentamos a él, y perdimos.
Rachel: Deja a mis amigos en paz, han pasado demasiado ya...
Rachel: Una guerra contra los Guerreros es lo último que necesitan.
Tori: ¿Y tú?
Rachel: ¿Yo...?
Rachel: Yo he estado el lugares en los que pensé que...
Rachel: Dónde solo tenía que vivir...
Rachel: Tú le vendes una imagen a esta gente.
Tori: Quizás es lo que necesitan.
Tori: La contradicción puede ser la clave.
Rachel: ¿Y mandar a la gente y hacer que te adulen como una niña vanidosa es solo un beneficio personal?
Tori: La gente solo quiere a alguien a quien seguir.
Tori: Así ha sido siempre.
Tori: Quieren a alguien que los haga sentir a salvo, que se sienta bien consigo misma.
Tori: Y la gente que se siente a salvo no es peligrosa, es más productiva.
Tori: Ven a una niña con un león, y vaya...
Tori: Empiezan los rumores de...
Tori: "Cómo una niña domó al feroz rey de la selva, y además lo convirtió en su mascota."
Tori: ¿Quién soy yo para hacerles creer lo contrario?
Tori: Ellos, querían creer la historia, así que les seguí el juego.
Tori: La verdad es que...
Tori: Yo conozco a Brian desde que era un cachorro.
Tori: Desde que era una infante, iba cada fin de semana al zoológico de la ciudad.
Tori: Mi padre trabajaba allí como un cuidador...
Tori: Cuando todo empezó, liberé a Brian de su cautiverio, pero se hirió una pata...
Tori: Los muertos lo rodearon, hasta que mi padre y yo lo rescatamos.
Tori: Él se iba a desangrar, le dolía mucho...
Tori: Los dos conocíamos el riesgo, y tenía que intentarlo.
Tori: Yo amo a ese león, desde que lo vi por primera vez.
Tori: Le hice un torniquete con mi chaqueta, y le salvé la vida.
Tori: Después de eso, nunca me ha enseñado ni un solo diente.
Tori: Es difícil mantenerlo, lo sé.
Tori: Come como quince personas por día.
Tori: Puede arrancarme el brazo o devorarme entera, lo sé.
Tori: Pero no lo hizo, ni lo hará.
Tori: El día que mi padre murió, él fue mi única compañía, hasta que llegamos aquí.
Tori: Muchas de las personas que se encontraba en ese entonces, están hoy aquí.
Tori: Y te contarán la misma historia.
Tori: La joven de dieciséis años que llegó con un león a su lado, será un mito en nuestra comunidad.
Tori: Yo he perdido mucho, como todos aquí.
Tori: Y eso es la verdad.
Tori: Te agradecería que esto que charlamos se quedara entre nosotros.
Tori: Prefiero que ellos sigan creyendo en la leyenda.
Tori: Y sí, un poco por mi.
Rachel: ...
Rachel: No me importa...
Rachel: Has lo que quieras.
Rachel: Yo solo quiero irme.
Tori: ¿Adónde?
Rachel: Lejos.

Rachel se da la vuelta y se aleja caminando de Tori, quien no quiere dejar que la mujer se marche, por lo que la detiene, reanudando la conversación.

Tori: Lo siento.
Rachel: ¿Por qué?
Tori: Por todo lo malo que has pasado.
Tori: Hay muchas cosas ahí afuera, y lo sabes.
Tori: Allí afuera parece que todo es malo.
Tori: Especialmente cuando estás sola.
Tori: La cuestión es que...
Tori: No todo es malo.
Tori: Yo no creo que lo sea.
Tori: En la vida no es todo malo...
Tori: Donde hay vida, hay esperanza, oportunidad, heroísmo, gracia y amor.
Tori: Donde hay vida, hay vida.
Tori: Espero que no sea eso de lo que huyas.
Rachel: ¿Y si es así?
Tori: Quizá no sea necesario.
Tori: Aquí he fabricado mi propio mundo.
Tori: He encontrado la manera de lidiar con lo malo, exagerando todo lo que sea bueno.
Tori: Yo lo he asumido.
Tori: Quizá tu también puedas hacerlo, a tu manera.
Tori: Quizás pudieras irte, sin tener que irte.
Rachel: ¿Cómo es eso?
Tori: Creo que puedo ayudarte.
Rachel: ¿Por qué te importa?
Tori: Porque me hace sentir bien conmigo misma.
Tori: Hay una casa, a una hora de aquí, a pie.
Tori: Veremos si estoy tras algo bueno o son solo más patrañas.
Tori: ¿Qué opinas?

Antes de que Rachel responda a la propuesta de Tori, la escena cambia al día anterior. Rachel se encuentra en el suelo, herida tras los tres disparos del Guerrero. El hombre se dispone a ejecutar a la indefensa y malherida mujer. No obstante, George, en un acto heroico, aparece de la nada, disparando al Guerrero, rozando su brazo..

Guerrero: ¿Qué demonios...?
Guerrero (A George): ¿Quién eres tú?
George: Vete.
George: Deja a la mujer en paz.
Guerrero: No lo creo...

El Guerrero apunta a George rápidamente en un intento de matarlo. Sin embargo, el manco Jackson responde, disparándole una lluvia de balas que acaban rápidamente con el Guerrero. Una vez que el mercenario yace muerto en el suelo, George se acerca a la malherida Rachel, tratando de ayudarla.

Rachel: ¿No podrías simplemente meterte en tus asuntos y dejarme morir en paz?
George: Aún no es tu momento...

En eso, un hombre aparece detrás de George. Este sujeto, quien llevaba una armadura hecha a base de hierro, llama la atención del manco con un leve silbido, alertándolo.

George: ¿Quiénes son ustedes?
Hombre: Tranquilo, señor...
Hombre: Soy uno de los buenos.
Hombre (Refiriéndose a Rachel): ¿Qué le pasó a ella?
George: Necesita ayuda.
Hombre: Pues le conseguiremos ayuda.
Hombre: Mi nombre es Toby.
Toby (Señala una mujer detrás suyo): Ella es Kelly.
George: George...
Toby: Encantado de conocerte.

Toby y George se dan la mano, presentándose de forma amistosa y disponiéndose a buscar atención médica para Rachel. En el presente, George y la mujer Samurai, quien porta una mochila con provisiones, su katana y un rifle, se encuentran caminando por una ruta. Al llegar a una casa, a pocos metros de un pequeño pueblo, los individuos se detienen, dando por finalizado su trayecto.

George: Bueno, ya llegamos...
Rachel: Sí...
George: Esto es lo que quieres, ¿verdad?
Rachel: Es lo que necesito.
George: Bueno, depende de ti.
George: Así debió ser siempre.
Rachel: Me alegra que estemos aquí, para variar...
Rachel: Gracias por acompañarme, George.
George: Después de todo lo que hemos pasado...
George: Un último paseo no viene mal.
George: Cuídate, Rachel.
Rachel: Lo haré.
Rachel: Tú tienes que cuidarte, ¿de acuerdo?
George: Prometo no meterme en problemas.
Rachel: Así me gusta.
Rachel: Siempre atento, siempre listo.
Rachel: ¿Y tú te quedarás en el Paraíso?
George: Sólo por el momento.
George: Tengo cosas que atender allí.
George: Después volveré a Las Venturas.
Rachel: Me aseguraré de pasarme antes de que te marches.
George: Por favor, hazlo.
George: Sabes que eres bien recibida allí.
Rachel: Lo haré, lo prometo.
George: Adiós, Rachel.
Rachel: Adiós, George.

George y Rachel se abrazan en señal de despedida. Tras unos pocos segundos, ambos deciden separar sus caminos, volviendo George a "El Paraíso", mientras que Rachel ingresa en la casa abandonada.

Capitulo 3: No hay vuelta atrás

En una oscura habitación, con solo un televisor, conectado al DvD, encendido. Aaron, cómodamente en un sofá, disfruta de un sandwich, mientras ve una película de acción. No obstante, el hombre ve a Shane, caminando a través de un pasillo y sosteniendo otro sandwich, dirigiéndose a un lugar, el cual Aaron conocía, por lo que se pone de pie y camina hacia su compañero.

Aaron: ¿A dónde vas?
Shane: A la habitación del prisionero.
Shane: Me toca alimentarlo.
Aaron: ¿Es lo de siempre?
Shane: Sí, hasta Enid supervisó...
Shane: Pan rancio y comida para perros.
Shane: Sé que mató a mucho de los nuestros, pero...
Shane: ¿Es justo darle esto?
Aaron: Es por una buena causa, Shane.
Aaron: Deberías saberlo.
Shane: Sí, lo sé...
Aaron: De acuerdo, llévale eso al prisionero.
Shane: Sí, claro.

Shane continúa su camino, mientras que Aaron regresa a su habitación. Mientras la mano derecha de "X" camina por el pasillo, saca otro sandwich de su bolsillo, el cual contiene alimentos perfectamente cuidados, entre ellos, tomate, lechuga y un trozo abundante de carne. Shane finalmente llega a una puerta. Al abrirla, el hombre descubre una pequeña habitación oscura, de no más de dos metros el largo, y ve a Tyler, desnudo y sucio, en un rincón de la misma. Shane procede a darle el sandwich en buen estado al rehén de "X", quien, tiritando, acepta el alimento proporcionado por el hombre.

Shane: Come, vamos...
Shane: Considérate afortunado, solo yo puedo darte esta comida.
Shane: Los demás...
Shane (Enseña el otro sandwich a Tyler): Te darán esto.
Shane: Así que guarda el secreto, o tendré que matarte.

Tyler, mientras come, asiente con la cabeza, para tranquilidad de Shane. Luego, el hombre de "X" procede a retirarse, dejando completamente a oscuras a Tyler luego de cerrar la puerta. Al día siguiente, Tyler, nuevamente sentado en un rincón, recibe la visita de Aaron, quien le arroja el sandwich con comida para perros al suelo. Tyler lo toma sin reproches y comienza a comerlo desesperadamente. No obstante, Aaron le arroja un manchado overol gris al rehén, obligando a ponérselo y terminarse rápidamente su almuerzo, para luego sacarlo de la habitación. Aaron conduce, a punta de pistola, a Tyler por los pasillos del lugar hacia la enfermería. Allí, el doctor de los Guerreros termina de examinar a una adolescente, dando paso a Aaron y Tyler.

Doctor: Pasa, Aaron, ya estábamos terminando.
Adolescente: Hola, A.
Aaron: Hola.
Adolescente (Observando a Tyler): Hola, ¿cómo te...?
Aaron: No hables con él.

Aaron ordena a Tyler sentarse en la camilla del doctor. Aaron da la espalda a Tyler, mientras que el doctor busca sus cosas para chequear a Tyler. Mientras, la adolescente, observando un test de embarazo, el cual da negativo, se acerca a Tyler para decirle unas pautas de supervivencia al mando de "X".

Adolescente: Digan lo que digan...
Adolescente: Tienes que obedecer...
Aaron: He dicho que no hables con él.

La adolescente mira con enojo a Aaron, quien, con la mirada, le ordena marcharse, por lo que la muchacha termina por abandonar la enfermería.

Doctor: Bueno, vamos a echar un vistazo a tu herida.

El doctor de los Guerreros descubre la herida de Tyler, inspeccionándola.

Doctor: Mejorará si dejas que lo haga.
Doctor: "X" cuidará de ti, créeme.

Tras revisar a Tyler y cambiarle las vendas, el doctor deja que Aaron se lleve a Tyler de nuevo a su cautiverio. No obstante, mientras se dirigen a al destino, en los pasillos, "X" se cruza en el camino de Aaron y Tyler, arrodillándose ambos, este último obligado por Aaron, ante la presencia del tirano líder.

X: A, tengo que hablar contigo un minuto.
X (Señala a un Guerrero con gafas de sol y bandana detrás de él): Deja a nuestro huésped con Carl.

Aaron obedece a su líder, llevando a Tyler a la vuelta de la esquina y sentándolo en una silla, quedando a cuidado de otro Guerrero, quien le apunta con una pistola para intimidarlo. Tyler, sin embargo, pasa del Guerrero y observa, en frente suyo, una habitación, limpia y ordenada, con un refrigerador, una cama para dos personas, un escritorio y algunos otros muebles. Tyler permanece inmóvil, observando, por unos pocos minutos, la habitación, hasta que Aaron regresa para llevárselo.

Aaron: Vámonos.

Minutos después, ya afuera, Tyler y Aaron observan a varias personas, con el mismo overol de prisionero, conteniendo algunos caminantes para encadenarlos tras una valla metálica. No obstante, uno de ellos tiene inconvenientes para sostener a un caminante, y trata de echarlo hacia atrás para que no lo muerda. En eso, Aaron dispara la ballesta de Tyler, eliminando fácilmente al caminante con un flechazo en la cabeza.

Aaron: Es un buen juguete.
Aaron: Le pillé el truco fácilmente, así que "X" me permitió quedármelo.

Ante el silencio del Tyler, Aaron lo empuja contra la valla, obligándole a mirar a los prisioneros y a los caminantes que se encuentran tras esta.

Aaron (Refiriéndose a un caminante): Ese podrías ser tú...
Aaron (Refiriéndose a los rehenes): O ellos...
Aaron: A menos que seas listo.
Aaron: Tú decides...
Aaron: O eres como ellos, como los muertos, o como yo.
Aaron: Sé inteligente, ya entenderás porqué te digo esto.

Después, ya adentro, Aaron deja nuevamente a Tyler en su "celda". Una vez que el último va a su rincón y se sienta, Aaron permanece en la puerta, hablándole.

Aaron: No te lo pongas más difícil.
Tyler: No pienso arrodillarme...
Aaron: Sí, una vez dije lo mismo.
Tyler: Sí, me imagino...
Aaron: Em...
Aaron: Ese es el problema, amigo...
Aaron: No lo sabes.
Aaron: Franklin no sabía toda la historia.

Aaron se marcha, dejando nuevamente a Tyler en cautiverio, y a oscuras. Luego, más tarde, "X" se reúne con Shane en algún lugar iluminado de la Base.

X: ¡Lo estamos asustando bien!
Shane: Sí...
X: ¿Y tú? Lo estás consiguiendo.
Shane: Está funcionando, va despacio.
X: Pero bueno, algunos tardan más en rendirse...
Shane: Sí, está a punto de ceder.
X: Me imagino...
X: Ya que lo estás haciendo tan bien, ¿te gustaría pasar un momento a solas con "ella"?

Shane mira con incredulidad a "X", haciendo que su líder se incomode.

X: Tranquilo, colega, estoy bromeando...
X: Elige a quien quieras, siempre que acepte.
X: A menos que...
X: Oh, mierda...
X: ¿Está todo bien allí abajo?
X: Me refiero a tu pene.
X: ¿Se levanta aunque sea?
Shane: Estoy bien, Allen.
Shane: No tengo ganas ahora.
Shane: Paso.
X: ¿Seguro que estás bien, Shane?
X: Acabo de decir que puedes pasar un buen tiempo con Honey o cualquier otra mujer que quieras...
X: Que mi mejor amigo tiene barra libre...
X: ¿Y me dices que no?
X: ¿Eso es estar bien?
Shane: Tengo que acabar con el trabajo...
Shane: Todavía no me lo he ganado.
X: Eres mi mano derecha, S.
X: Mi hombre de máxima confianza, por dios, mi mejor amigo...
X: No tienes que ganarte el pan como los otros...

Mientras los amigos discuten, el transmisor de Shane emite una señal, escuchándose a una aguda de mujer hablándole al hombre.

Voz de mujer: Tenemos un caso de fuga.

Shane toma el transmisor para responder a la alarma. No obstante, "X" termina arrebatándole el objeto a su mano derecha y responde.

X: Aquí "X", ¿qué tienes, Rose? ¿Fuga y algo más?
Hill: No, solo se ha ido.
Hill: Tom Harrison. Sólo tiene tres opciones ahora...
Hill: Volver, morir o cautiverio.
X: Perfecto.

"X" le devuelve el transmisor a Shane, dejando que su mano derecha le hable a la mujer.

Shane: Aquí S.
Shane: Los veré en la puerta.

Shane corta la transmisión y se propone marcharse, pero "X" le detiene.

X: Quiero recuperar a ese prisionero...
X: Pero es trabajo duro.
X: Dile a Joe que lo haga.
X: Está casi todo el tiempo holgazaneando aquí, no tiene nada para hacer.
X: No hace falta que tú lo hagas, S.
Shane: Nah...
Shane: Me gusta hacerlo.

"X", con orgullo, apoya la palma de su mano en el hombro izquierdo de Shane, terminando con chocar su frente con la de su mejor amigo. Tras esto, Shane, dispuesto a perseguir al fugitivo, se marcha de la habitación y deja solo a un sonriente "X". Unas pocas horas después, Tyler, en su "celda", permanece inmóvil y reflexivo, sentado en el rincón de la misma. Sin embargo, la puerta se abre. El mismo Guerrero de gafas de sol y bandana aparece tras esta, llevando consigo el alimento de todos los días al prisionero.

Guerrero: Come.

El Guerrero le arroja el sandwich a Tyler, quien lo mira con un profundo rencor. No obstante, el hombre de "X" se marcha, dejando accidentalmente la puerta sin cerradura. Tyler se percata de esto y aprovecha el descuido del Guerrero, esperando unos segundos para asegurarse de que no haya nadie en el pasillo, y abre la puerta con suma cautela, escapando finalmente de su cautiverio. No obstante, mientras el prisionero busca la salida por los pasillos, seis Guerreros se cruzan en su camino, obligándolo a desviarse. Tras esconderse detrás de una pared, esperando que los Guerreros se marchen y le dejen vía libre, una mujer de cabello castaño, aparentemente entre 35 y 40 años, aparece detrás de Tyler, sujetando su overol para llamar su atención, asustándolo en el acto.

Mujer: Debes volver a tu celda, mientras puedas.
Mujer: Tú no tienes idea de lo que he hecho...
Mujer: Y ahora pago por lo que hice.
Tyler: ¿Qué hiciste?
Mujer: Intenté escapar.
Mujer: Mi esposo trabaja para "X", y él lo convenció de que no me lastime a mi, ni a mi hija...
Tyler: Él mató a mis amigos.
Mujer: Sea lo que sea que te haya hecho, hay mucho, mucho más.
Mujer: Nunca se detiene.
Tyler: Lo siento...
Tyler: Tengo que volver con mi esposa.
Mujer: No podrás escapar...
Mujer: Y cuando vuelvas, será peor.
Mujer: Ya no habrá vuelta atrás.
Tyler: ...
Tyler: No puedo...

Tyler, haciendo caso omiso a la mujer desconocida, decide abandonar las instalaciones, escapando por una salida de emergencia. Ya afuera, Tyler observa a varias motocicletas estacionadas en un costado, corriendo rápidamente a ellas, e intenta montarse a una PCJ 600, sin éxito, debido a que no tenía las llaves. En eso, diez Guerreros emergen desde el interior de la Base, rodeando al prisionero; uno de ellos le apunta con un arma. "X" es el último en salir, sosteniendo a "Maggie" y caminando hacia Tyler, con total vigor y una gran sonrisa dibujada en su rostro.

X: ¿Ya te has cagado en los pantalones?
X: Ah...
X: Mi buen amigo... Eh...
X: ¡Tyler!
X (Señala a un Guerrero asiático con "Maggie"): ¿Quién eres tú?
Guerrero asiático: Soy "X".
X (Señala a un Guerrero afroamericano con "Maggie"): ¿Quién eres tú?
Guerrero afroamericano: "X".
X: ¿Quiénes son todos ustedes?
Guerreros: ¡X!
X: ¿Lo ves, muchacho?
X: Estoy en todas partes.
X: Y esta es la oportunidad para demostrarme que estás asimilando el hecho fundamental de...
X: Digamos, demostrar tu lealtad hacia mi.
X: Si lo haces, tu patética y miserable vida, mejorará mucho.
X: Aquí, los que son leales conmigo, tienen una vida de reyes.
X (Señala a un Guerrero caucásico y robusto): ¿Tengo razón, Joe?
Joe: Vaya que sí.
X: Verás Tyler, Aaron te dio un par de opciones...
X: Creo que no lo has captado.
X: Así que te voy a explicar...
X: Tienes tres opciones...
X: Uno, acabas en el pincho y trabajas para mi como hombre muerto.
X: Dos, sales de tu celda y empiezas a trabajar por puntos, lo cual por cierto te darán ganas de morir...
X: Tres, trabajas para mi directamente, te daremos mejor ropa, y de lujo por cierto, recuperarás tu ballesta, tu chaleco...
X: ¡Vivirás como un rey!
X: Tienes que entender, que no hay más opciones...
X: Se acabó, esta es la única manera.

"X" espera a la decisión de Tyler, observándolo con una sonrisa de oreja a oreja. Sin embargo, ante el obstinado silencio del prisionero, "X" amaga para golpearlo con "Maggie" en la cabeza, para intimidarlo, lo cual no tiene resultados y Tyler ni se inmuta.

X: Vaya...
X: Tú sí que no eres fácil de asustar.
X: A mi me encanta eso...
X: Pero a "Maggie"...
X: Bueno, a ella le molesta un poco.
X: Le parece una falta de respeto de tu parte.
X: Por suerte para ti, el europeo y el negro todavía la tienen satisfecha...
X: Pero a mi no...
X: Así que...
X: ¡Iré a beber algo, y luego a coger!

"X" se marcha, dejando en claro a sus hombres que le propinen una paliza al recluso. Mientras el infame líder se retira del lugar, los Guerreros comienzan a apalear cruelmente a Tyler, quien intenta resistirse, arrojando puñetazos, pero no puede contra la cantidad de mercenarios que lo rodean, terminando por ser brutalmente golpeado hasta el cansancio por los Guerreros. Mientras tanto, bastante apartado de la Base, en las desoladas carreteras de San Fierro, Shane conduce una motocicleta, buscando al prófugo de "X". Tras unos cuantos minutos conduciendo, el hombre encuentra al fugitivo, forcejeando con un caminante en medio de la carretera unos metros más adelante. Shane, con arma en mano, baja de la motocicleta y se acerca rápidamente al fugitivo, salvándolo con un disparo al caminante, pero también apuntándole a él. El prófugo es caracterizado por su baja estatura, complexión robusta, poco cabello negro, con entradas, y ostentan unos 35 años, aproximadamente.

Shane: Hola, Tom.
Shane: Escucha, no me hagas las cosas difíciles...
Shane: Estoy cansado, tengo que vigilar a otro prisionero para que no la cague, y me haces salir para llevarte de vuelta a la Base.
Shane: Tú estás en deuda, y ahora debes aún más.
Shane: ¿Mereció la pena, Tom?
Tom: Deja que me vaya...
Shane: No puedo.
Tom: ¿Por qué?
Shane: Cállate, y vámonos.
Shane: Me llevarás la moto, iremos caminando.
Tom: Antes éramos amigos, Shane...
Shane: Eso no importa ahora.
Tom: Después de todo lo que les hizo...
Tom: A ti, a tu hija y a tu mujer...
Shane: No hables de ella.
Shane: Ella no es mi esposa.
Tom: Ya no.
Shane: Mira, Tom, no hay lugar a dónde puedas ir.
Shane: Todo es suyo, o lo será.
Tom: Lo sé.
Shane: Camina, por favor.
Tom: Está bien...
Shane: ¿Qué?
Tom: No pasa nada si lo haces.
Tom: Lo entiendo, quiero que lo hagas.
Shane: Cállate y camina.
Tom: No puedo volver.
Shane: Lo harás, no hay de otra.
Tom: Eso es lo que tu amigo nos dice...
Tom: Que no hay opción, aparte de la suya.
Tom: Solo es un matón que se pasea con un bate de béisbol y una sonrisa, y tenemos tanto miedo que hemos renunciado a todo.
Tom: Él solo es uno, y nosotros somos muchos. ¿Por qué diablos tenemos que vivir con miedo?
Shane: ¡Porque mira dónde estamos!
Shane: Estábamos perdiendo.
Shane: Ya no.
Tom: ¿Sabes...?
Tom: Después de que Carly y yo sobreviviéramos los primeros meses, cuando llegamos ahí, pensamos que estaríamos bien.
Tom: Ese cabrón se quedó con mi hija de dieciséis años, y para peor la mató por negarse a tener sexo con uno de sus hombres...
Tom: Creía que sabía cómo enfrentarme a los monstruos, pero resulta que no tengo idea de cómo enfrentarme a Allen.

Tom, dispuesto a morir, se arrodilla frente a un incrédulo Shane, quien continúa apuntándole con su pistola.

Shane: Levántate.
Tom: Está bien, S...
Shane: ¡Levántate!
Tom: Allí no hay nada para mi.
Tom: Esta es la última vez que me arrodillo.
Shane: ¡Levántate, por el amor de dios!
Tom: Tú no lo entiendes.
Shane: Ponte de pie...
Tom: Yo recuerdo cómo eras antes, Shane...
Shane: Levántate, y camina...
Shane: Porque te juro por dios que pondré en la valla a todos los idiotas con los que te llevas bien.
Shane: Les vendaré los ojos, y les haré comer carne podrida, por el resto de su corta y miserable vida...
Shane: Desenterraré a tu hija muerta, y quemaré hasta sus huesos...
Shane: No va a quedar nada de ella, ¿¡lo entiendes!?
Tom: Está bien, S.
Tom: Tú ganas.
Tom: Pero sabes que no hay vuelta atrás.

Tom, resignado y con el orgullo aplastado, decide ponerse de pie y caminar de regreso a la Base. No obstante, Shane, quien se mostraba muy pensativo, decide dispararle al fugitivo por la espalda, matándolo rápidamente. Nuevamente en la celda de Tyler, este, quien ahora luce con el rostro ligeramente hinchado por las golpiza de los Guerreros y notoriamente apaleado, yace sentado en el rincón de su cautiva habitación. Ergo, la chica adolescente, con quien Tyler se cruzó en la enfermería, aparece en la puerta, hablándole al prisionero.

Adolescente: ¿Hola? ¿Estás ahí?
Tyler: Sí...
Adolescente: Mi madre me contó que te vio a punto de escapar...
Adolescente: Siento que no hayas podido.
Adolescente: No nos hemos presentado formalmente.
Adolescente: Soy Kelly.
Tyler: Me llamo Tyler.
Kelly: Escucha, hay muchas cosas que...
Kelly: Que desearía no saber...
Kelly: Ojalá no lo supiera.
Kelly: Sólo necesito alguien con quien hablar...
Kelly: Mi madre no me hace caso, y mi padre casi nunca puede estar conmigo...
Tyler: Pues habla, te escucho...
Kelly (Entre lágrimas): Yo sólo necesito salir de aquí...
Kelly: Mi padre dice que debo ser agradecida, que tengo un techo, una cama, comida, agua, un lugar seguro...
Kelly: Pero hasta él sabe el precio que estoy pagando por esto...
Tyler: Lo siento...
Tyler: Ojalá hubieran podido llegar a mi hogar...
Kelly: ¿Es agradable ahí?
Tyler: Es el mejor lugar, no quisiera irme a otro lado...
Tyler: Extraño mucho a mi familia...
Tyler: Me reencontré con mi hermano, y ahora lo vuelvo a perder...
Tyler: Perdí a dos de mis mejores amigos, a causa de "X"...
Tyler: Pero quiero volver.
Kelly: Algún día volverás, estoy segura.
Kelly: Si puedes regresar a tu hogar... ¿Nos llevarías contigo?
Tyler: Ojalá pudiera, querida...
Tyler: ¿Tú qué haces aquí?
Kelly: Soy la esposa de "X".
Tyler: ¿Qué...? ¿Qué edad tienes?
Kelly: Dieciséis...
Kelly: Mi mejor amiga, Carly, de mi misma edad, también lo era...
Kelly: Pero ella lo desobedeció.
Kelly: Abusaron de ella y la mataron...
Kelly: Mi madre también es esposa de "X".
Tyler: Hijo de puta...
Kelly: Lo sé...
Kelly: Un día, el padre de Carly, Tom...
Kelly: Dijo que me arrepentiría si seguía dejando que me domine...
Kelly: Y me arrepiento, me arrepiento tanto...
Kelly: Tengo que irme, creo que alguien se acerca...
Tyler: De acuerdo.
Tyler: Por favor, cuídate.

Kelly se marcha rápida y silenciosamente por los pasillos, dejando perturbado a Tyler por la conversación. Mientras tanto, poco después, Shane regresa de su salida. Completamente perturbado y pensativo, camina por un pasillo largo y estrecho, encontrándose con una mujer, la misma que había visto a Tyler intentado escapar de la Base, deteniéndose al dar con ella.

Shane: Hola.
Mujer: Hola.
Shane: ¿Cómo está Kelly?
Mujer: Ella está bien...
Shane: Él...
Shane: ¿Él las trata bien?
Mujer: Sí.
Mujer: ¿Tú eres...? ¿Eres feliz aquí?
Shane: Sí.
Shane: Hace tiempo que no hablaba contigo...
Mujer: Sí, lo sé...
Mujer: Desde que me entregaste a él.
Shane: Lo siento mucho, pero sabes que era por el bien de los tres...
Mujer: Y ahora, ¿has matado a Tom?
Shane: Sólo quería salvarlo...
Shane: "X" iba a matarlo.
Shane: Hice lo que tenía que hacer.
Shane: Es mucho mejor que estar muerto.
Mujer: Supongo que sí.
Shane: Tengo que irme, Honey.
Honey: Está bien.
Honey: Vete.
Shane: Adiós...

Shane continúa su tramo por el pasillo, dirigiéndose a la habitación de "X" para informarle acerca de su misión. Honey, por otra parte, lo observa marcharse con tristeza, con un gran gesto de preocupación. Mientras tanto, Aaron llega a la celda de Tyler, llevándole nuevamente el sandwich de comida para perro. El hombre estira su brazo para ofrecerle el alimento al prisionero, pero este, molesto, se niega a tomarlo, por lo que Aaron arroja el alimento al suelo.

Aaron: Entiendo que estés furioso.
Aaron: "X" ha matado a tus amigos.
Aaron: Pero no te molestes en culparlo a él...
Aaron: Ellos merecían morirse.

Tyler, furioso, toma el sandwich y se lo arroja con fuerza a Aaron, quien se ríe del prisionero.

Aaron: Oh, vaya, me esperaba esa reacción.
Aaron: Tú deberías de estar muerto...
Aaron: Pero le agradas a "X".
Aaron: Tienes suerte, no lo olvides.

Aaron revisa sus bolsillos, encontrando una foto en ellos. Tras observarla detenidamente, el Guerrero decide pegar dicha foto en la pared, a la vista de Tyler y se marcha, cerrando la puerta y asegurando la cerradura. Tyler, quien se muestra ya bastante deprimido, toma la foto, observando fácilmente que se trataba del cuerpo sin vida de Franklin, con la cabeza destrozada por "X". Tras observar la foto de su difunto amigo, con añoranza, Tyler rompe en llanto, comenzando a llorar desconsoladamente, mientras Aaron, sonriente y satisfecho, lo escucha sin remordimiento ni pena. Al mediodía siguiente, "X", sentado en un cómodo sofá de su habitación, disfruta de un vaso de whisky, mientras que, con su mano libre, balancea a "Maggie". No obstante, el tirano líder escucha a alguien tocando la puerta.

X: Pase, está abierto.

El visitante, quien resulta ser Shane, escoltando a Tyler, abre la puerta, haciendo pasar al prisionero para una reunión con el infame líder de los Guerreros. "X" sonríe ante la presencia de Tyler, y se pone de pie para recibirlo, otorgándole un vaso de agua.

X: Te ves fatal, amigo...
X: Y apestas a mierda.
X: Bueno, no te preocupes...
X: Pronto te cambiaremos la ropa, ¿de acuerdo?
X: Y el doctor Carroll se encargará de ti.
X: Muchacho, ¿ves al hombre que está parado junto a ti?
X: Créelo o no, no siempre hemos estado de acuerdo.
X: Verás, Shane tenía su propio grupo en esta ciudad.
X: Se resistió a mi, lo más que pudo.
X: Y por eso siempre tendrá mi eterna admiración y respeto.
X: Fue un gran rival.
X: Cuando lo derroté, que por cierto, fue una buena jugada, Shane...
X: Decidí, sólo porque logró complicarme increíblemente las cosas, perdonarle la vida.
X: A él y a su grupo.
X: Como condición extra le pedí que me deje casarme con su sexy esposa...
X: Su sexy ex-esposa, y su joven hija...
X: Para asegurar su estabilidad.
X: Shane dirigió, y sigue dirigiendo, una pequeña facción que, si bien siguen mis normas, están a su cargo.
X: Trabajamos en paralelo con un grupo de árabes idiotas, dirigido por el estúpido de Yusuf Amir.
X: Los mandamos a atacar tu comunidad...
X: Pero les dijimos que estarían indefensos...
X: Fueron casi sin prepararse, y ya deberían de estar todos muertos.
X: No he recibido reportes hace tres días, así que debe ser eso.
X: Pero bueno, adónde íbamos...
X: Shane se transformó en mi mano derecha, y mi mejor amigo, trabajando con vigor y otorgando su mejor esfuerzo en las misiones.
X: Es el hombre en el que más confió.
X: Recibió todos los lujos con esfuerzo y trabajo.
X: Tiene una habitación tan lujosa como esta, que por cierto es mía...
X: Todo esto, podría ser tuyo...
X: Todo lo que tienes que hacer, es responderme una sencilla pregunta.
X: ¿Quién eres?
Tyler: ...
X: ¿Qué pasa? ¿Te comió la lengua el gato o algo así?
X: Te preguntaré una vez más.
X: ¿Quién eres...?
Tyler: ...
Tyler: "X".

Capitulo 4: Me llamo "X"

Voz en off: Mi nombre es Allen, yo, como todos, tengo una historia. Una historia donde, más que pena, he sido una víctima. He sufrido mucho, he tenido que matar gente, he tenido que comer cosas que hasta el más hambriento no se atrevería. Esta... Es mi historia.

Un día soleado, en la ciudad de Los Santos, Allen Ferdinand, un hombre casado, sin hijos, poda el césped de su casa en Morningwood. El hombre se detiene a beber una cerveza, hasta que recibe una llamada del centro médico.

Allen: ¿Hola?
Voz masculina: Señor Ferdinand.
Voz masculina: Tengo malas noticias...
Voz masculina: Su esposa...
Voz masculina: Acaba de fallecer, señor.
Voz masculina: Lo siento mucho, señor Ferdinand.

Allen, atónito e impotente por la situación, deja caer su teléfono al suelo. El hombre se sienta en el escalón de su entrada, tomándose la cabeza con desesperación y golpeando el suelo con mucha fuerza, hasta que comienzan a sangrar sus nudillos.

Allen: Maggie...

Tras una compilación de eventos ocurridos en la vida de Allen, entre ellos el funeral de su esposa, su trabajo secuestrando a un espía, una visita de Karen a su casa, una noche apasionada con la misma y una amarga borrachera en la cocina de su casa, nos hallamos en el una noche de miércoles, en primavera 2014. Allen bebe amargamente de la botella de whisky, teniendo problemas con la electricidad, debido a los altibajos de la luz. Allen enciende el televisor, en el cual no hay transmisión. El hombre cambia de canales repetidamente, pero ningún canal tiene transmisión.

Allen: ¿Qué vergas pasa con la puta televisión?
Allen: He pagado la puta factura...

Un fastidioso Allen toma su teléfono fijo e intenta contactar con la proveedora de cable. No obstante, apenas al levantar el tubo, el hombre escucha que la línea se encuentra interrumpida, imposibilitándole el comunicarse vía teléfono.

Allen: ¿Qué...?

En ese momento, un disparo se escucha y, detrás de este, varias sirenas de policía, cada vez más intensas y cercanas, se hacen escuchar por los oídos de un extrañado Allen. El hombre, incrédulo, sale afuera para ver que sucede, pero al escuchar más disparos, el hombre decide volverse a su casa y ponerle llave a su puerta, trabando también sus ventanas. El hombre, tras escuchar más disparos y un posterior grito de mujer, decide correr hasta su habitación y tomar su pistola de su mesa de noche.

Allen: Putos ladrones... ¿O serán terroristas?
Allen: Que pena que estés muerto, Edward...
Allen: Tú siempre decías que los terroristas volverían.
Allen: Ahora... ¿Qué debo hacer?

Tras escuchar muchos más gritos de personas, esta vez acercándose hacia su casa, Allen decide inspeccionar las calles, observando de reojo por su ventana del living. Posteriormente, el hombre logra ver cómo, de lejos, un coche se incendiaba a causa de una bomba molotov, arrojada por un Balla.

Allen: Otra vez esos negros de mierda...
Allen: Debo matarlos a todos.

Allen, decidido a acabar con todos los Ballas que se hallen en la zona, sale a la calle, con su pistola en mano. No obstante, el hombre se asombra al ver a los civiles huir desesperadamente, entre ellos se encuentran algunos Ballas. Allen consigue ver a varias personas rodeando a una mujer y, tras dejarla sin salida, saltan a ella y comienzan a morderla, arrancándole trozos del cuerpo. También ve a varias de estas extrañas personas rodeando el coche en llamas, el cual explota poco después, volando en pedazos a todo aquel que se encontraba cerca.

Allen: ¿Qué vergas...?

Un civil, horrorizado, tropieza con Allen mientras huía rápidamente de estos sujetos que comían a las personas.

Civil: Hombre, ¿qué carajos haces?
Civil: ¡Corre!
Allen: ¿Qué son estas cosas?
Civil: No lo sé...
Civil: Tenemos que irnos.
Allen: Espera, debo regresar a mi casa...
Civil: ¿Me dejas entrar contigo?
Allen: De acuerdo, ¡pero ya!

Allen y el hombre ingresan a la casa del primero. Allí, Allen corre hacia su cuarto, mientras que el hombre asegura las puertas. El viudo, ya en su recámara, abre un extenso baúl, encontrando armas de todo tipo. Desde pistolas, hasta fusiles de asalto, y algunas granadas.

Allen: ¡Oye, amigo!
Civil: ¿Qué sucede?
Civil: ¿Y esas armas?
Allen: Son mis armas, es una larga historia.
Allen: ¿Quieres ayudarme a cargarlas en mi coche?
Civil: De acuerdo.
Allen: Bien, ayúdame a llevar el baúl al garaje, pondremos todo esto en mi coche.

Allen y el hombre cargan el baúl hasta la cochera de la casa, donde el dueño enciende la luz y ambos ven un Serrano plateado y reluciente en el lugar.

Allen: Dejemos esto por aquí, solo cargaremos las armas.
Civil: De acuerdo.

Tan rápido como dejaron el baúl, Allen y el extraño comienzan a cargar las armas en el asiento trasero del vehículo. Una vez que el trabajo finaliza, Allen busca algunas provisiones y también las deja en el asiento trasero, junto a las armas. Una vez que ya está lo necesario, el viudo se dispone a marcharse.

Allen: Bien, ya está.
Allen: Sube al coche.
Civil: Sí...

Allen y el civil suben al vehículo. El viudo Ferdinand utiliza un botón para abrir la puerta de la cochera, saliendo rápidamente de la casa. No obstante, Allen logra apreciar a algunos extraños golpeando contra las puertas, ventanas y paredes de su casa, debido a que las luces estuvieron encendidas.

Allen: Mierda, parece que la luz los atrae.
Civil: Sí, y también cualquier tipo de ruido que hagas.
Civil: Eso lo sé, un tipo disparó a uno de ellos, y uno apareció de la nada y le saltó al cuello...
Allen: Mierda...
Civil: ¿Qué haremos ahora?
Allen: Iremos al campo, quizás allí estén un poco mejor las cosas.
Allen: Quizá al desierto, de ser necesario.
Allen: ¿Cómo te llamas, por cierto?
Civil: Soy Paul.
Allen: Bien, Paul, mi nombre es Allen.
Paul: Un gusto, Allen.
Allen: Sí, igualmente.
Allen: Presiento que estaremos juntos un buen tiempo, amigo mío...
Paul: Eso parece.

A la mañana siguiente, en el desierto de San Andreas, Allen, dentro del coche, observa un mapa del estado de San Andreas, mientras Paul se baja para orinar. Allen revisa el mapa, buscando un lugar en específico. En eso, Paul regresa al coche, preguntando a su compañero a dónde irían.

Paul: Oye, Allen.
Paul: ¿Ya tenemos un lugar para ir?
Allen: En eso estoy, pero quisiera ir hacia otro lugar antes...
Paul: ¿Dónde?
Allen: Los laboratorios Humane.
Paul: ¿Para qué?
Allen: Necesito ver a alguien, quizá esté allí.
Allen: No he visto a esa persona en la ciudad desde hace ya tiempo.
Paul: Em... De acuerdo.
Allen: Tenemos que ir rápido, antes de que las personas comienzan un embotellamiento por aquí.

Allen y Paul comienzan su marcha hacia los laboratorios Humane, dónde supuestamente estaría un conocido del primero. En el camino, Allen y Paul charlan acerca de sus vidas pasadas.

Allen: Entonces, Paul...
Allen: Cuéntame un poco de ti.
Paul: ¿Qué podría contarte?
Allen: No lo sé, ¿dónde trabajabas...?
Allen: ¿Cuántos años tienes?
Allen: ¿Tienes familia?
Paul: Bueno, mi nombre ya lo sabes...
Paul: Mi apellido es Wilson, y sí, tengo familia...
Paul: Mis padres están en Florida.
Paul: Creo que Vice City, o por ahí.
Allen: Espero que estén bien.
Paul: Sí, dios lo quiera.
Paul: Bueno, también tengo treinta y dos años, soy soltero, sin hijos.
Allen: ¿Alguna putilla por ahí, Paul?
Paul: De vez en cuando, me gusta salir y conocer mujeres.
Paul: Pero definitivamente no soy un tipo de compromisos.
Paul: Y a lo último...
Paul: Trabajo, o trabajé como organizador de eventos...
Paul: Muchos lujos a precios relativamente bajos.
Paul: Yo ya te he respondido, Allen...
Paul: Ahora dime, ¿quién eres tú?
Allen: ¿Quién soy?
Paul: Básicamente, te hago las mismas preguntas que tú me hiciste a mi.
Allen: Pues...
Allen: Nací y me crié en Los Santos, no tengo familia, tengo 35 años, mi trabajo es secreto, discúlpame...
Allen: Y sí, tengo una mujer especial.
Allen: Estamos buscándola.
Paul: Oh, vaya...
Paul: De igual manera, me terminarás contando tu trabajo.
Paul: Soy bueno para sacar información.
Allen: Sí, yo también...

Tras un corto viaje, Allen y Paul logran llegar a los laboratorios Humane. Los hombres se bajan del vehículo y llegan a pie a la entrada del lugar.

Allen: ¡Hola!
Allen: ¡¿Hay alguien aquí?!
Allen: ¡Soy yo, Allen Ferdinand!
Paul: Demonios, parece que no hay nadie.

Allen, mientras busca el modo de verificar si hay alguien dentro de los laboratorios, logra ver una cámara, suponiendo que alguien lo está vigilando desde dentro.

Allen: ¡Hola, soy Allen! ¡Trabajé con Karen Stone y Edward Fortune!
Allen: ¡¿Hola?!
Allen: Por favor, respondan...
Paul: Puta madre, Allen...
Allen: ¿Qué pasa?

Allen observa a Paul, quien mira aterrado hacia la dirección de la ruta. El viudo Ferdinand mira hacia el mismo lugar que su compañero de viaje, aterrándose al ver una gran cantidad de sujetos extraños, gruñendo y apresurando el paso por alcanzarlos.

Allen: ¡Sube al coche, rápido!

Ha pasado un mes, Allen, ya con la barba bastante poblada, y Paul, conducen hacia por la carretera, dirigiéndose a Paleto Bay. Los hombres, tras horas conduciendo, finalmente llegan al pueblo, el cual se encuentra protegida por una gran muralla improvisada.

Paul: Vaya, esto es...
Paul: Increíble.
Allen: Sí, pero sólo necesitamos pasar por aquí...
Allen: No nos quedaremos.
Paul: Sí, tienes razón, debemos ir a San Fierro.

El vehículo, conducido por Allen, se aproxima a la entrada del pueblo, donde un guardia manco le apunta con una escopeta y los obliga a bajar del coche.

Guardia: ¡Bajen del auto!
Allen: ¡Eh! ¡Tranquilo!
Allen: ¡No venimos a causar problemas! ¡Sólo queremos atravesar el pueblo!
Guardia: ¡¿Quiénes son ustedes?!
Allen: Mi nombre es Allen, y mi compañero es Paul.
Allen: De verdad, no queremos darles problemas.
Allen: Nos dirigimos a...
Guardia: ¡No me importa!
Guardia: ¡Desvíense, o...!
Voz grave masculina: ¡Ya cállate, George!
Voz grave masculina: ¡Saldré a hablar con ellos!
George: Claro, Presidente.

El hombre que le gritó al guardia, luego de que abran el portón. Dicho hombre, que da un aire aguerrido, se presenta como el líder de la Comunidad, dirigiéndose al extraño dúo recién llegado.

Hombre aguerrido: Buenas tardes, caballeros.
Hombre aguerrido: Soy el Presidente.
Presidente: Estoy a cargo de esta comunidad.
Paul: ¿Presidente?
Presidente: Sí, verás...
Presidente: Me han puesto ese apodo por...
Presidente: Ser un excelente líder, según mi gente.
Presidente: ¿Me harían el favor de ingresar al pueblo?
Presidente: No es conveniente estar afuera...
Presidente: Pero antes...
Presidente: ¿Cuántas armas tienen?
Allen: Tenemos una pistola cada uno, y...
Allen: Algunas armas en el coche.
Presidente: ¿Le molestaría que mis hombres chequeen?
Presidente: Es que no se puede confiar demasiado últimamente...
Allen: De acuerdo, mientras nos permitan conservarlas...
Presidente: Por supuesto, si están de paso...
Presidente: ¡George! ¡Gal!
Presidente: ¡Vengan un momento, revisen a nuestros huéspedes!

George y otro hombre de aspecto latino, llamado Gal, salen del pueblo, revisando a Allen y Paul. Tras verificar que sólo tienen unas pistolas y cuchillos, el Presidente decide invitar a pasar a los recién llegados.

Presidente: De acuerdo, pasen...
Presidente: Denle las llaves del vehículo a Gal, él lo llevará al pueblo.
Presidente: No le quitaremos ningún arma, denlo por seguro.

Allen, sin reproche alguno, le entrega la llave del vehículo a Gal. Luego, el dúo siguen al Presidente hacia el interior del pueblo. En la oficina del líder de la comunidad, este sirve un té a sus invitados, comenzando una charla con estos.

Presidente: Entonces...
Presidente: ¿Puedo saber para qué van a San Fierro?
Allen: Estamos buscando a una mujer, es una amiga mía...
Allen: De paso, también un refugio.
Presidente: Oh, vaya...
Presidente: De aquí en más, sabes que puedes volver a nuestro pueblo si no consigues lo que buscas.
Allen: Muchas gracias, Presidente...
Allen: Emm... ¿Tiene un nombre real?
Presidente: Eso es un secreto.
Allen: Entiendo...
Allen: ¿Hace mucho que está aquí?
Presidente: Casi desde el comienzo.
Presidente: Llegué a este pueblo después de que la ciudad fuese invadida.
Presidente: Rápidamente, con algunos habitantes de aquí, levantamos los muros, recibimos nuevas personas...
Presidente: Apenas hace poco tiempo recibimos a George, el tipo manco.
Presidente: Es un poco torpe, pero lo compensa con trabajo duro.
Presidente: Pero sí, estoy aquí desde hace un mes.
Paul: Han construido esta comunidad muy rápido...
Presidente: Creí que esta sería la mejor forma de mantener a las criaturas alejadas.
Presidente: En pocas horas oscurecerá, caballeros.
Presidente: ¿No quieren pasar la noche aquí?
Presidente: Tenemos una casa disponible para ustedes, dos camas, agua, ya saben...
Paul: Es muy amable, señor Presidente...
Allen: Muchas gracias.
Presidente: ¿Conocen el pueblo?
Paul: Yo sí.
Presidente: ¿Tú, Allen?
Allen: Eh... No, la verdad que no.
Presidente: De acuerdo, es lo mismo que antes, Paul
Presidente: Tenemos una barbería, sastrería, un restaurante...
Presidente: Todo eso.
Presidente: Hazle un tour a Allen por el pueblo.
Presidente: Pero recuerden esto...
Presidente: A las diez de la noche, comienza el toque de queda.
Presidente: Es una regla que impuse para mantener el control.
Allen: De acuerdo.
Allen: Muchas gracias, Presidente.
Presidente: De nada, muchachos.
Presidente: ¡Vayan! ¡Exploren!

Más tarde, ya de noche, en una casa frente a la playa, Allen y Paul se acomodan en sus respectivas habitaciones. Paul corre hasta una habitación, arrojándose a la cama matrimonial, mientras Allen, sonriente, lo observa.

Paul: Bien, yo me quedo con la cama matrimonial...
Paul: Tú ve al cuarto del niño.
Allen: Claro, claro.
Allen: De acuerdo.
Allen: Disfruta la cama, que mañana nos iremos.
Paul: Sí...
Paul: Por supuesto.
Paul: Buenas noches, colega.
Allen: Hasta mañana.

A la mañana siguiente, tras el desayuno, Gal abre el portón del otro lado del pueblo, notándose a Allen y Paul, montados en su vehículo, a punto de abandonar el lugar. Ergo, el Presidente llega para despedir al dúo, antes de que estos partan hacia su destino.

Presidente: Es una lástima que se vayan...
Presidente: Nos vendría bien más gente.
Presidente: Pero entiendo que tengan un lugar adónde ir.
Paul: Fue un placer, señor Presidente.
Presidente: Igualmente, Paul.
Allen (Estrechando la mano con el Presidente): Muchas gracias por permitir que nos quedemos una noche, Presidente...
Presidente: Gerald.
Allen: Creí que...
Presidente: Sí, pero por el hecho de que quizá no volvamos a vernos...
Presidente: Mi nombre es Gerald Morrison.
Allen: Bien, Gerald, ha sido un gusto.
Presidente: El gusto es mío, Allen.
Presidente: Cuídense, hay mucha gente mala allí afuera...
Paul: ¿Cómo lo sabe?
Presidente: Muchas veces recibimos a personas trastornadas, con ansias de matar y arrebatarnos lo que es nuestro.
Presidente: No los culpo, este mundo los hizo así.
Presidente: Pero hay que cuidar a los que amamos.
Allen: Sí, es verdad...
Presidente: Buen viaje, caballeros...
Presidente: Espero que encuentren lo que buscan.
Paul: Nosotros también.
Presidente: Adiós.

Culminada la despedida, Allen y Paul regresan al vehículo y parten rumbo a San Fierro. El Presidente, junto a Gal, permanece observando el vehículo alejarse por la carretera, hasta que este se pierde de vista. Un tiempo después, en un aserradero, bastante apartado de San Fierro, Allen, Paul y otros 10 sobrevivientes, entre ellos hombres, mujeres, ancianos, adolescentes y niños, se juntan para hacer una fogata, debido a que el sol ya estaba ocultándose. El lugar era vigilado por dos hombres que montaban guardia, debido a que la entrada era fácil de traspasar para los muertos vivientes. Allen, Paul y un hombre, llamado Melvin, beben una cerveza, mientras charlan sobre sus vidas pasadas.

Melvin: Buena historia, Paul...
Melvin: ¿Tú qué hacías, Allen?
Allen: Creo que eso morirá conmigo.
Allen: Para mi ya no importa.
Melvin: Claro que importa quienes fuimos, aún somos ellos.
Allen: Yo no...
Melvin: Vamos, compadre, dime...
Melvin: ¿Qué hacías antes de esto?
Allen: De acuerdo, se los diré.
Allen: Yo trabajaba para la IAA.
Allen: Un agente más, pero en definitiva me gustaba.
Allen: No me apasionaba tener que hacer papeleo, pero sí las misiones.
Allen: Mi último trabajo, fue secuestrar a un espía que estaba relacionado con un terrorista.
Allen: Decidí retirarme después de eso.
Paul: Vaya...
Paul: Tu trabajo sí que era bueno.
Allen: Sí, lo era.
Allen: Pero cuando pierdes lo que más quieres, lo demás ya deja importarte...
Allen: Mi esposa...
Allen: Se llamaba Maggie, le diagnosticaron cáncer.
Allen: Ella no logró superarlo.
Allen: Murió sin más, un día que decidí dejarla para encargarme de algunas cosas...
Allen: Me hubiera gustado estar allí...
Allen: Tener la oportunidad de despedirme...
Allen: Pero no pude.
Allen: Y hago lo posible para que la culpa no termine de consumirme, y por eso me siento bien ayudando a los demás.
Melvin: Cielos, Allen, yo...
Melvin: Yo no tenía idea.
Allen: Está bien, ahora ya lo saben.

Allen, amargado, termina en un trago la cerveza, poniéndose de pie para irse a otro lugar. No obstante, seis disparos de ametralladora se escuchan y todos ven como los dos guardias caen muertos al suelo. Los refugiados entran en pánico, luego de escuchar una extraña melodía silbada por múltiples personas. Nueve hombres emergen de la nada y aparecen en la entrada del aserradero, apuntando con sus rifles y ametralladoras a las personas del refugio.

Allen: ¿Qué quieren?
Líder de grupo: Esa no es la forma de tratar a un hombre armado.
Líder de grupo: Sólo queremos todas sus cosas...
Líder de grupo: Y también exterminarlos, pero no es nada personal.
Líder de grupo: Espero no nos guarden rencor.
Paul: Esperen... ¿Por qué?
Líder de grupo: Simplemente porque no nos cansamos de matar.

Acabadas las palabras del líder, todo el grupo de bandidos comienza una lluvia de balas con los refugiados. Allen y Paul logran salvarse, mientras ven como los crueles invasores despachan a sus amigos uno a uno.

Paul: ¿Qué hacemos ahora?
Allen: ¡Tenemos que ir a los coches!
Allen: Tendremos que irnos.
Paul: ¿Y los demás?
Allen: Olvídate de ellos, están prácticamente muertos.
Paul: No somos así, Allen.
Allen: Diablos, Paul...
Allen: No vamos a sobrevivir a ellos.
Paul: ...
Allen: Quieres quedarte y morir con ellos, bien...
Allen: Yo no puedo luchar.

Allen se marcha hacia la ubicación de los vehículos, del otro lado del aserradero, mientras que Paul, después de mucho pensarlo, desenfunda su pistola y se prepara para enfrentar a los invasores. Poco después, Allen finalmente llega al vehículo, pero al no ver a nadie allí, y ya no escuchar disparos, preocupado, decide volver en busca de Paul y algún otro sobreviviente. No obstante, al llegar al lugar, Allen se horroriza al ver el cadáver de su amigo, delante de los invasores.

Líder de grupo: Vaya, tenemos uno más.
Líder de grupo: ¡Fuego!

El grupo vuelve a abrir fuego contra Allen, quien, veloz como una flecha, logra evitar las balas y escapar. El hombre, consiente de que no llegará al vehículo, decide escalar un alambrado para saltar hacia el otro lado, escapando de los bandidos. Tras correr unos cuantos minutos y alejarse lo suficiente del aserradero, Allen, triste por lo acontecido, se introduce en un bosque, sentándose junto a un árbol para recuperar el aliento.

Allen: Dios...
Allen: Paul...
Allen: Lo siento mucho.

Allen, tiritando del susto y frío, permanece inmóvil, apoyado en el árbol, pensativo sobre lo que acaba de pasar en el aserradero. No obstante, el hombre se alerta luego de escuchar los gruñidos de unos caminantes, decidiéndose por huir de la zona, marchando sin rumbo. Aproximadamente tres meses después, en pleno día de otoño, Allen, ya aseado, con un abrigo de cuero, jeans ajustados y botas negras, muele a golpes a un caminante con la culata de su Ak-47. No obstante, el hombre se detiene luego de hacer pedazos la cabeza del muerto viviente y se acerca a un garaje apartado de la ciudad de San Fierro. Allen se queda parado en la entrada del lugar, llamando la atención de los habitantes del garaje, quienes salen del mismo y, al estar a la vista de Allen, algunos de ellos se identifican como los bandidos que asaltaron el aserradero.

Allen: ¡Vaya! ¡Por fin los encuentro!
Allen: ¡He tenido que pasar por algunos refugios para encontrarlos a ustedes!
Allen: ¿Quién de ustedes, patéticas sanguijuelas, es el líder?

Un hombre, caucásico, con una cicatriz en la frente, de mediana estatura, robusto, y sosteniendo una ametralladora, levanta la mano, mientras se acerca lentamente a Allen.

Líder: Aquí estoy.
Líder: ¿Qué quieres?
Allen: ¿Tú...?
Allen: ¿De verdad no me recuerdas?
Líder: No, lo siento, colega.
Allen: Está bien, no importa...
Allen: De hecho, yo he venido a pedirte unas cosas...
Líder: ¿Perdona?
Allen: Como has oído, pedazo de mierda.
Allen: Más que pedirte, estás obligado a concederme esas cosas...
Allen: Quiero la mitad de lo que tienen aquí, y a uno de ustedes, para matarlo.
Allen: Lo segundo es su elección, lo primero no tanto...
Líder: Estás jugando, ¿no es así?
Allen (Poniéndose serio): No.
Líder (Apunta a Allen con su ametralladora): Escúchame, idiota, contaré hasta tres, y cuando termine espero ya no ver tu culo por aquí, ¿me has oído?
Allen: No me obligues a repetir mi pedido...
Líder (Apuntando a Allen): ¡Uno!
Allen: Sólo me estás dando ganas de matarte, amigo...
Líder (Apuntando a Allen): ¡Dos!
Allen: De acuerdo, se acabó...
Líder (Apuntando a Allen): ¡Tre...!

Antes de que el líder del grupo pueda terminar su conteo, Allen levanta su mano, haciendo una señal. Tras esto, una gran cantidad de hombres y mujeres, armados con rifles de asalto y escopetas, emergen de la nada, apuntando a los bandidos y silbando la misma melodía que estos realizaron durante el ataque al aserradero. El líder se queda perplejo y mira con miedo a Allen.

Allen: Yo te recuerdo...
Allen: Mataste a un buen amigo mío.
Allen: Mataste a otras diez personas...
Allen: Te recuerdo de esa noche.
Allen: Tu peor error, fue dejarme vivir.
Allen: Rose, ¿me prestas tu bate, por favor?
Allen: Ahora baja tu arma, dile a tus patéticos amigos que hagan lo mismo...
Allen: Y ahora, ponte de rodillas...

El líder de los bandidos deja su arma en el suelo, y se arrodilla frente a Allen, quien ya se encontraba sosteniendo un bate de béisbol que una mujer le alcanzó con anterioridad.

Allen (Al resto del grupo): ¿Qué están esperando, idiotas?
Allen: Que salgan todos, y hagan lo mismo que su jefe.
Líder: ¡Hagan lo que dice!
Líder: ¡Nadie saldrá lastimado!

Ante la confirmación de su líder, el resto del grupo que se encontraba dentro del garaje, incluyendo mujeres y niños, salen al exterior, poniéndose de rodillas junto a los demás bandidos y su líder.

Allen: Vaya...
Allen: ¡Qué me parta un rayo!
Allen: ¿De verdad fue tan fácil?
Allen: ¿O es que no tienen ideas para hacer de esta escena más dramática?
Allen: Yo sí, por supuesto que tengo una idea.
Allen: Líder, ¿cuantas personas tienes aquí?
Líder: Dieciséis, incluyéndome...
Allen: Guau... ¿Dieciséis personas en un puto garaje?
Allen: Que cosa más patética he visto.
Allen: Se hubieran quedado en el aserradero, era más seguro...
Líder: Ahora entiendo...
Líder: Tú eres el tipo que escapó de nuestro ataque...
Allen: ¡Bingo!
Allen: Y ahora procederé a presentarme...
Allen: Hola, yo soy "X".
Allen: También me conocen como Allen, pero eso es solo para la gente de confianza.
Allen: Tú seguro te preguntarás, ¿por qué carajos se llama "X" si ese no es siquiera un nombre?
Allen: La respuesta es muy sencilla, amigo mío...
Allen: Yo hago lo que quiero.
Allen: Mi propuesta es muy simple...
Allen: Dame la mitad de tu mierda, o te mato...
Allen: ¿Verdad que no puede ser más simple?
Allen: Así que verás, puto desgraciado...
Allen: Después de que escapé del aserradero, me enfoqué en sobrevivir.
Allen: ¿Y quienes sobreviven en la ley de la selva?
Allen: El más fuerte, haciendo de las vidas de los más débiles, una calamidad.
Allen: Construí un imperio, apliqué esta ley en algunas otras comunidades y...
Allen: Recordé a mi viejo amigo, Paul.
Allen: Y pensé... "Es hora de vengarte, Paulie".
Allen: Te he rastreado un buen tiempo, ¡y aquí estoy!
Allen: A punto de convertirte en el eslabón más débil.
Allen: Así que, líder de este garaje, no quiero matarlos...
Allen: Pero tengo que dejar claras mis intenciones...
Allen: Además, me lo debes.
Allen: Uno de ustedes morirá en poco tiempo, el resto vivirá.
Allen: Normalmente elijo a mi víctima al azar, pero por tratarse de ti...

Allen, arbitrariamente, levanta el bate de béisbol y, para horror de los bandidos, propina un fuerte golpe en la cabeza del líder, tumbándolo al suelo y provocándole una fuerte hemorragia.

Allen: ¡Vamos, levántate, marica!

El líder de los bandidos vuelve a ponerse de rodillas, notándose la sangre, que fluía desde su cabeza, cubriendo casi todo su rostros desfigurado a causa del golpe.

Allen: Oh, por dios, ¡te ves terrible!
Allen: Ya mismo te sacaré de tu miseria, colega.
Allen: Pero antes...
Allen: Mike, sácanos una foto.

Allen ordena a uno de sus hombres tomarle una foto, por lo que este toma una cámara y, cuando su líder posa sonriente junto a su víctima, le toma la foto.

Allen: Muy bien, Mike, asegúrate de tomar otra cuando hallamos terminado.
Mike: Sí, señor.

Allen, tras esto, decide acabar de una vez por todas con el líder de los bandidos, dándole un último golpe que acaba con él. No satisfecho con esto, Allen, sonriente, termina por aplastar el cráneo del ya fallecido hombre hasta hacerlo pedazos, terminando cuando ya no queda nada de la cabeza del bandido.

Allen (Al grupo del garaje): ¡Bienvenidos al nuevo orden mundial, señores!
Allen: ¡Esto acaba de empezar...!
Allen: Entonces, al resto de ustedes, inútiles...
Allen: Les conviene empezar a trabajar.
Allen: En una semana volveremos, y espero que no me decepcionen...
Allen: De lo contrario, bueno...
Allen: Ya todo quedó demostrado, hijos de puta.
Allen: ¡¿Han entendido?!

El devastado y aterrado grupo del garaje, asiente, en su totalidad, con la cabeza, dándole paso a Allen y su gente para marcharse.

Allen: Bien, gente...
Allen: A partir de hoy...
Allen: Sus inservibles vidas cambiarán para siempre.
Allen: A partir de hoy...
Allen: Ustedes le pertenecen a "X".

Capitulo 5: La calma de después

En pleno amanecer, en la entrada de la Comunidad de Las Venturas, la autocaravana en la que Michael, Trevor y Bernie viajan, llega a las puertas del pueblo. Trevor, quien conducía el vehículo, toca el claxon para que alguien los reciba. Brenda, encontrándose de guardia, abre las puertas a los recién llegados. Luego de ingresar el vehículo al pueblo, Michael, Trevor y Bernie se reúnen con Brenda.

Brenda: Hola.
Michael: ¿Los demás volvieron?
Brenda: Sí...
Brenda: Están velando a Franklin y Niko.
Michael: ¿Cómo está Zoey?
Brenda: No está nada bien, Mike...
Michael: Me lo imagino...
Trevor: ¿Qué son los vehículos que hay afuera?
Michael: ¿Están todos bien?
Brenda: Sí, sí...
Brenda: Fueron los Guerreros, eso creo.
Brenda: De hecho...
Brenda: Michael, Bernie, vengan conmigo.
Brenda: Trevor, ¿harías guardia por mi un momento?
Trevor: Sí.
Brenda (Pasando el rifle a Trevor): Gracias.

Brenda guía a Michael y Trevor hacia la casa de George. Al ingresar, la mujer los lleva hasta la celda construida por el dueño de la casa, explicándoles lo que hay allí.

Brenda: Ayer nos atacaron, mientras ustedes estaban regresando.
Brenda: Vinieron con poco arsenal, fue una suerte.
Brenda: Capturamos al que se jacta de ser el líder y lo encerramos aquí.
Michael: ¿Encerraron a un Guerrero?
Brenda: Sólo hasta que llegues, planeamos matarlo por lo que hicieron...
Bernie: Creo que deberían hablar con él.
Bernie: Yo no puedo ir y arriesgarme a que me reconozca...
Bernie: Lo siento si soy egoísta, pero no quiero causar más problemas a mi comunidad.
Michael: Sí, lo entiendo.
Michael: Vamos a ver.

Michael y Brenda finalmente llegan a la celda de la casa, donde ven a Yusuf Amir, sentado en el suelo, tras las rejas.

Yusuf: Carajo...
Yusuf: Justo cuando empezaba a sentirme solo.
Yusuf: Pero no se preocupen por mi...
Yusuf: Cuando "X" venga en mi busca, ustedes estarán muertos...
Michael: Cállate.
Michael: Brenda, tenemos que dejarlo ir.
Michael: Él tiene razón, trabaja con "X" y cuando él venga aquí...
Brenda: Lo mataremos.
Michael: No...
Michael: Sólo lo mantendremos aquí hasta que "X" venga.
Michael: Porque definitivamente vendrá.

Unos pocos días después, Michael y Sarah duermen, bastante separados el uno del otro, en su cama. Ya son las 9 a.m. y Sarah se levanta primero, dejando durmiendo a Michael. La mujer se ducha y se viste para salir. Antes de ello, la mujer, en el living de la casa, saca un rifle de precisión del interior de la chimenea y lo guarda en un bolso. Luego de esto, la mujer se marcha, sin darse cuenta que Michael la estaba observando, escondido detrás de la pared de la cocina. Más tarde, en la un estacionamiento de la abandonada ciudad de Las Venturas, la mujer se sienta encima de un vehículo abandonado, esperando a la llegada de algún caminante mientras coloca un silenciador al rifle. Mientras tanto, en la entrada del pueblo, Edward intenta reconstruir una vieja radio descompuesta, hasta que Maria y Roman llegan en un Washington, estando a punto de salir de la comunidad.

Maria: Eddie, ¿podrías abrir la puerta?

Edward no responde a la petición de Maria, de hecho ni siquiera le presta atención.

Maria: ¡Eddie!
Edward: ¿Sí?
Maria: Abre la puerta, por favor.

Eddie se dirige a abrir el portón para que sus amigos salgan. Sin embargo, se detiene al escuchar a Roman.

Roman: Vamos a ver si podemos encontrar algo para cuando lleguen.
Roman: ¿Quieres ayudar?
Edward: No creo que me interese.
Maria: Sí, eso parece.
Edward: Estoy reparando una radio para ellos.
Edward: Tendremos un equipo de música respetable cuando lleguen.
Edward: Yo voy a lo seguro, y cumplo con mi parte para darles lo que quieren...

En ese momento, varios ruidos de motores de coches se manifiestan cerca del pueblo, alarmando al trío, quienes deducen rápidamente que se trata de los Guerreros. Maria, Eddie y Roman pueden apreciar la silueta de "X", acercándose al portón. Ya a centímetros de este, el tirano golpea las rejas del portón con "Maggie", llamando a Michael.

X: ¡Cerdito, cerdito! ¡Déjame entrar!

Roman se acerca a la puerta, decidiendo abrirle a "X" y los Guerreros. Ya al mover la primera reja y ver al líder de los mercenarios, Roman no le reconoce, quedándose plantado frente a él.

Roman: Eh...
X: ¿Y bien?
Roman: ¿Quién eres?
X: ¡Puta madre, mejor que me estés jodiendo!
X: ¿El gran "X"? ¿La fabulosa "Maggie"?
X: ¿Michael no te habló de mi?
X: Pues que mierda hombre.
X: Pero, de todos modos, tendría que hacer una entrada dramática y causar una fuerte primera impresión.
Roman: ¿Tú...?

Michael, con una cara de pocos amigos, llega a la puerta, plantándose frente a "X", quien aún se encuentra detrás de las rejas.

X (Sonriendo): ¡Vaya!
X (Sonriendo): ¡Hola!
Michael: ...
X (Poniéndose serio): No me obligues a preguntar...
Michael: Dijiste que sería una semana...
Michael: Llegaste antes.

Michael finalmente abre el portón, permitiendo el paso de los Guerreros.

X (Sonriendo): Te extrañé.

Un caminante, atraído por los vehículos, aparece.

X: Oh, Michael... Mira esto.

"X" se acerca tranquilamente al caminante y, con un certero golpe con "Maggie", acaba con él.

X: ¡Mierda, que eso me gustó!
X: Y a Maggie la excita.

Michael observa a la inmensa cantidad de Guerreros que hay en la entrada del pueblo. Entre todos ellos, puede apreciar a Aaron y Tyler, quien ahora va vestido con su clásico chaleco, jeans ajustados negros, zapatos negros y gafas de sol, además de estar nuevamente aseado, con un corte de pelo más corto, un peinado moderno y la barba rasurada. También, el líder de la comunidad de Las Venturas observa que su amigo recuperó su ballesta.

X: ¡De acuerdo, todo el mundo!
X: ¡Empecemos!
X: Hoy es el gran día.
X: ¡Oye, Michael, ¿viste lo que hice?!
X: Eso ha sido todo un servicio...
X: Y eso que casi nos rechazan en la puerta...
X: A todo esto, ¿quién es ese gordo idiota?
X: ¿Me enfadé?
X: ¿Le aplasto la cabeza como los otros dos putos?
X: No, no hice nada de eso.
X: Me encargo de uno de esos putos muertos que podría haber matado a uno de ustedes.
X (Gesticula una reverencia): ¡Servicio!

"X" se adelanta unos pasos, ingresando por primera vez al pueblo y acercándose a Michael, entregándole a "Maggie" al estar cerca de él.

X: Sostén esto.
X: Servicio de mierda...
X (Observando su entorno): ¡Este lugar es magnífico!
X: Un exceso de riqueza, como dirían.
X: Sí, señor, realmente creo que tendrás mucho para ofrecernos.

Michael hace caso omiso a "X" y vuelve a mirar a Tyler, quien desvía su mirada forzosamente, evitando ver a su amigo.

Michael: Tyler, hola...
X: ¡No!
X: Tyler es uno de mis hombres ahora, tú no puedes hablar con ninguno de ellos.
X: Solo dirígete a mi.
X: Eso también va para ti, T.
X: No puedes hablar con nadie de aquí, ni siquiera puedes verlos...
X: A menos que quieras tener que cortar a uno en pedacitos...
Tyler: Sí...
Tyler: Sí, señor.

"X" también se percata de que Maria se encontraba viendo a Tyler.

X: Eso va para todos, señorita.
X: ¿Quedó claro?
Maria: ...
X: ¿Quedó claro?
Maria: Sí...

Maria se aleja de "X", quien se encontraba muy cerca de ella. El infame líder de los Guerreros se ríe por lo que acaba de pasar, y luego vuelve a hablarle a Michael.'

X: Cuanto suspenso...
X: No creo que ella sepa cuánto.
X: Muy bien, en marcha.
X: ¡A ver que regalitos nos tienen guardados!
Michael: Hemos separado la mitad...
X: ¡No, Michael! ¡No!
X: Tú no decides lo que nosotros nos llevamos.
X: Yo tomo las decisiones aquí.
X: ¡Rose!

"X" llama la atención de una de sus soldados, quien acata la orden sencilla de su líder y manda a desplegarse a todos los Guerreros por la comunidad.

Rose: Ya lo han oído...
Rose: ¡Muévanse!

Los Guerreros comienzan a separarse en pequeños grupos, disipándose por el pueblo. No obstante, Aaron, Tyler y otro puñado de Guerreros son los que se quedan con su líder, quien habla con Michael.

X: Sólo van a inspeccionar las casas, para acelerar el proceso.
X: ¿Y bien? ¿Me vas a enseñar el resto de tu pueblo?

Un resignado Michael, bajo la presión de "X", decide realizar un recorrido por el pueblo, enseñándole todo el lugar al líder de los Guerreros. Mientras tanto, Maria y Roman vuelven a aproximarse al coche para salir, pero son interrumpidos por Aaron.

Aaron: ¡Maria!
Aaron: ¿Adónde vas con tu amigo?
Roman: Eh...
Roman: Nos dirigimos a...
Aaron: ¿Sabes qué?
Aaron: No me interesa.

Aaron le quita la pistola y las municiones a Maria. Después, hace lo mismo con Roman, obligándole a dejar su arma y sus municiones en su bolso. Luego, el Guerrero inspecciona el interior del vehículo, tomando los dos fusiles de asalto que había y una botella de agua, tirando el líquido al suelo. Una vez que termina con esto, Aaron le deja la puerta del conductor abierta a Maria para que, junto con Roman, se vayan, no sin antes hacerles un pedido.

Aaron: Escucha, Maria.
Aaron: Tengo un trabajo para ti.
Aaron: Tráeme la moto de Franklin.
Maria: No está aquí.
Aaron: Tengo entendido que salió a buscarme en ella, yo lo vi.
Aaron: Pero no sé dónde la ocultó.
Aaron: Tú si sabes dónde está, ¿verdad?
Maria: ...
Aaron: Ambos sabemos que sabes dónde está.
Maria: De acuerdo.
Aaron: Genial.

Maria y Roman se suben al vehículo, decididos a buscar la moto en la que Franklin había salido a buscar a los Guerreros anteriormente.

Aaron: Ah, por cierto...
Aaron: No creo que tenga que decirles que no tarden mucho...
Aaron: Si para cuando nos tengamos que ir, ustedes no regresan...
Aaron: Alguien va a morir.
Aaron: Bah... Alguien más.

En el bloque de casas de la zona norte, los Guerreros, repartidos en diferentes casas, retiran algunos muebles y objetos preciadas de las propiedades, entre ellos, colchones, mesas de noche, sofás, entre otras cosas, mientras los dueños de las casas, entre ellos Maria, Cody, Jessica, Anthony, Carter, Karen y Royce, observan con impotencia. Mientras tanto, Michael le da un recorrido a "X", quien es seguido por Tyler, por dicha zona. Mientras aprecia su entorno, el líder de los Guerreros observa con una gran sonrisa a sus hombres "saqueando" las casas.

X: ¿Ves esto?
X: Este es el tipo de cosas que me ponen contentito.
X: Un poco de colaboración y todo va sobre ruedas.
X: Somos gente razonable una vez que nos conoces.

Michael, "X" y Tyler continúan caminando, ahora en silencio. No obstante, el recorrido por la zona es interrumpido por un Guerrero afroamericano, calvo, sin rasurar y con vestimenta de motociclista, quien le pasa una videograbadora.

Guerrero afroamericano: Oiga, jefe...
X: ¿Qué pasa, Malc?
Malc: Una cosa que quizá le interese.

Malc le entrega la grabadora a "X" y se marcha para continuar con su labor.

X: ¡Vaya, vaya, vaya! ¿Qué tenemos por aquí?
X: Cruzaré los dedos porque sea algo pervertido...

"X" enciende la videograbadora y buscando alguna grabación. En la primera que reproduce, el líder de los Guerreros puede ver a Michael, el día que había llegado a la comunidad, con una extensa barba, mirada perturbadora y sucio.

Michael (Grabación): Ellos no me conocen, he matado gente, antes y después de esto.
Michael (Grabación): Ya no sé ni cuantos llevo...
X (Deteniendo el vídeo): Por dios...
X: ¿Ese eres tú, Michael?
X: Bajo esa espantosa barba,
X: Diablos, yo sí que no me hubiera metido con ese tipo.
X (Filmando a Michael): Pero ya no eres ese tipo, ¿verdad?
X: Claro que no...
X: Me hiciste recordar que debo afeitarme...

"X" hace la videograbadora a un lado y reanuda la charla con Michael.

X: A todo esto...
X: ¿Qué le pasó a la chica enferma?
X: Tengo entendido que es la esposa de T.
X: Parecía una noche terriblemente estresante para ella.
X: En verdad que me apetece verla.
Michael: ...

"X" nota la mirada furiosa en el rostro de Michael, por lo que decide hablarle en un tono amenazante para que se calme.

X: Cuidado...
X: Cuidado por cómo me miras, Michael.
X: Las mujeres de mis hombres...
X: Me ponen increíblemente cachondo.
X: En especial ella, con esos hermosos ojos.
X: Como no las dejo estar con sus esposos, podrían sentirse vacías por dentro.
X: Pero no por mucho tiempo.
X: ¿Dónde está? Me encantaría verla, y sé que a Tyler también.

Cris Formage aparece delante de "X", presentándose de forma amistosa ante el líder de los Guerreros.

Cris: ¿Quiere presentar tus respetos?
X: ¿Qué?
X: ¿Quién eres tú?
Cris: Disculpa por no presentarme, soy Cris Formage.
X: Sí, te conozco.
X: Tenía un amigo que te seguía.
X: Tenía una gran devoción por ti, amigo mío.
Cris: Sí, pero todo eso quedó en el pasado.
Cris: Le repetiré la pregunta, señor.
Cris: ¿Quiere presentar sus respetos?
X: ¿Qué...?
X (Vira para ver a Michael): ¿No ha sobrevivido?

Ante la pregunta de "X", Michael prefiere guardar silencio, debido a que desconocía la situación en la que se encontraba. No obstante, "X" decide ir al improvisado cementerio del pueblo, acompañado por Cris, un nervioso Tyler y el mismo Michael. Ya en la tumba de Selena, el trío de hombres permanece mirando la lápida de la joven mujer embarazada. Tyler comienza a llorar desconsoladamente, pero logra ver a Michael moviendo la cabeza de lado a lado, entendiendo rápidamente que Selena sigue viva y no se encuentra en la comunidad, comenzando a simular gestos afligidos y llantos. Michael también se percata de los pantalones que lleva Cris, cubiertos de tierra, deduciendo fácilmente que él hizo la tumba de la mujer, y la de Niko, como cebo para hacer creer al líder de los Guerreros que ya no tienen contacto con la Zona Segura de San Fierro.

X: Que tragedia.
X: Esto es...
X: Esto debe ser horrible para ustedes.
X: Mierda, y yo que iba a pedirle que se vaya conmigo.
X: Me gustan las jovencitas.
X: Y Tyler me dijo que estaba embarazada, hay por dios...
X: Eso me gusta aún más.

Michael vuelve a mirar a "X" con un gesto de repudio, pero este se lo toma más a la ligera y pasa del odio recalcitrante que nota en Michael.

X: Sé lo que estás pensando.
X: ¿Cómo iba a tener oportunidad? Yo, el tipo que lo separó de su esposo, a quien torturó con golpes, comida espantosa y también jugó con su mente.
X: Pero ahora lo ves a Tyler, y piensas...
X: La gente...

Antes de que pueda culminar con sus palabras, "X" es interrumpido con un disparo que se oye bastante cercano. "X" cambia su rostro y observa con una gran seriedad a Michael, para luego marcharse junto con este y Tyler al lugar del disparo. En el hospital, Tracey apunta a Malc, quien carga una canasta con todas las medicinas que tenían en el pueblo.

Tracey: Deja algo para nosotros, o la siguiente bala te atraviesa.
Malc: ¿Y qué crees que pasará después, niña bonita?
Tracey: Te muertes.

Michael es el primero en llegar a la habitación del hospital, intentando persuadir a Tracey para que baje la guardia.

Michael: Trace, hija...
Michael: Baja el arma.
Tracey: No.
Tracey: Se está llevando todas nuestras medicinas
Tracey: Dijeron que sólo sería la mitad.
Malc: Por supuesto.

"X" llega a la habitación, mostrando una sonrisa ante la situación.

X: ¿En serio, niña?
Tracey: Deberías irte, antes de que descubras lo peligrosos que somos.
X: Discúlpame, jovencita...
X: Y disculpa mis putos modales, pero, ¿acabas de amenazarme?
X: A ver, entiendo que amenaces a Malc, es un poco imbécil, te lo permito.
X: Pero no permito que me amenacen a mi, no lo toleraré.
X: Así que si no quieres que te arranque tu único ojo que tienes...
Michael: Hija, solo baja el...
X: No seas grosero, Michael.
X: Estamos teniendo una civilizada conversación.
X: A ver, niña, tienes más agallas que tu padre...
X: Pero si no quieres que te arranque el único ojo que te queda de tu preciosa cara, no nos amenaces.
X: Escucha, me agradas, pero no quiero esforzarme en demostrarlo.
X: Dije que nos llevaremos la mitad de sus cosas, y la mitad es lo que nos llevaremos.
X: Yo hablo en serio, jovencita.
X: ¿Quieres que te demuestre cuan en serio hablo?
X: Porque tu padre ya lo sabe.

Tracey, resignada e impotente, decide entregar el arma a su padre. No obstante, "X", aún sonriendo, le arrebata la pistola a Michael, haciéndole recordad el arsenal que les habían robado a una de sus facciones, anteriormente.

X: Michael, todo esto me recuerda que tienes muchas armas.
X: Están todas las armas que te habías llevado de mi puesto, cuando mataste a mi gente con un montón de tus propias armas.
X: Y te apuesto a que aún hay más, lo que da como resultado, una gran cantidad de armas.
X: Así que vamos a hacer un equilibrio.
X: Ahora son mías...
X: Así que dime, Mike.
X: ¿Dónde están mis armas?

Ante la pregunta de "X", Michael decide llevar al tirano hacia a la armería. Brenda los recibe en la puerta, alegando que los estaba esperando.

Brenda: Me imaginaba que vendrían.
Michael: Muéstrale dónde están las armas, Brenda.
Brenda: El arsenal está adentro.
X: ¿Estás a cargo aquí?
Brenda: Sólo llevo la cuenta de las armas, nada más.
X: Bien, perfecto.
X: Llévate a Rose y los muchachos, y muéstrales dónde están las armas.
Brenda: Síganme.

Rose, Malc, Tyler y otros dos Guerreros siguen a Brenda, quien los conduce hasta el lugar donde guardan las armas. Mientras tanto, "X" se queda con Michael afuera, charlando con respecto a las provisiones de comida.

Michael: Abigail está separando una parte de los alimentos, así que...
X: Bien, bien, bien...
X: Sobre eso.
X: Quiero decirte que no me llevaré ni una pizca de tu comida.
X: No hay mucho que elegir, y no puedo ser el único que se de cuenta de que tienes una gorda como encargada de las raciones.
X: De otra forma, si se mueren de hambre, yo no consigo nada.
X: Así que de momento, la comida se queda aquí.
X: ¿Qué te parece eso?
Michael: ...
Michael: ¿Qué quieres que diga?
X: Oh, no lo sé, Michael, ¿qué tal un puto "Gracias"?
X: ¿Puedes hacerlo o es mucho pedir, carajo?
X: Mira, retrasado, sé que empezamos con el pie izquierdo.
X: Pero, ¿qué puedo decir? Tú forzaste mi mano, Mike.
X: Pero como te he intentado decir, soy una persona muy razonable, siempre que cooperes.
X: Así que te preguntaré una cosa, Michael.
X: ¿Estás cooperando?
Michael: ¿Qué te parece?
X: Yo sé lo que parece, pero lo que en verdad quiero sabes es si vamos a encontrar todas las armas, o quizá tienes algunas esperando su momento, como mi Maggie.
Michael: Están todas ahí, que yo sepa.
Michael: Tenemos una agenda con todas las armas que tenemos.
X: Eso espero, Michael.

Mientras tanto, Maria y Roman llegan a las vías, donde Franklin dejó la moto cuando fue en busca de Aaron. Allí, Roman encuentra fácilmente la moto, oculta entre las plantas. Mientras Roman carga la moto en la furgoneta, la cual Tyler y Maria usaron para seguir a Franklin, Maria observa atentamente el bosque, sin prestarle atención a su compañero, quien le habla.

Roman: Sé que esto es una mierda, pero tú viste lo que pasó.
Roman: Has visto cuántos de ellos hay en casa.
Roman: Y ese hijo de puta de "X"...
Roman: Te juro que tenía ganas de matarlo en cuanto me dijo quien era...
Roman: El asesino de mi primo.
Roman: Pero vi cuantos eran, y pensé...
Roman: "Ya está", se acabó, Maria.
Roman: Esta es nuestra vida ahora.
Roman: En esto nos ha metido Michael...
Roman: Quizá si él hubiese hecho caso a George, y negociado de manera pacífica, hoy Niko y Franklin estarían vivos.
Roman: Quizá todo sería distinto.
Roman: Pero aquí estamos, y tenemos que aceptarlo.
Roman: ¿Maria, me estás escuchando?

Tras dejar la moto dentro de la furgoneta, Roman ve a Maria, empuñando su cuchillo y metiéndose en el bosque. El hombre decide seguir a su compañera, quien al ver a un puñado de caminantes, que en vida eran Guerreros, decide eliminarlos sigilosamente. Tras acabar con todos, la mujer saquea los cuerpos, encontrando sólo una pistola, sin balas, de uno de ellos.

Maria: Mierda...
Roman: ¡Maria!
Maria: Son los que mataron a Jayden.
Maria: Fue aquí.
Roman: ¿Viniste aquí por una pistola?
Maria: Está vacía.
Roman: ¿Y qué si estuviera llena?
Roman: ¿Qué podrás hacer?
Maria: ¿No lo entiendes?
Maria: Ese idiota se quedó con nuestras armas, e intuyo que nos quitarán todo nuestro arsenal.
Maria: Necesitamos esto.
Maria: No irás a decirle a ese estúpido lo que he encontrado, ¿verdad?
Maria: Esta no es nuestra vida.
Maria: Así no...
Roman: Entiendo.

Roman da la media vuelta y se marcha a las vías, siendo seguido por Maria. Mientras tanto, en la Comunidad de Las Venturas, los Guerreros cargan todo el arsenal de la comunidad en un camión, mientras que "X" y Michael observan.

X: Hoy ha sido un día muy productivo, Mike.
X: Sí, lo es. Creo que este pequeño acuerdo que tenemos va a salir bien.

Tyler, cargando algunas armas, se cruza entre Michael y "X".

X: Espera, T.

"X" toma una Desert Eagle del montón de Tyler y le hace un gesto para que continúe su trabajo.

X: Veamos si Michael ha cuidado bien de mis armas.

"X" le apunta a Michael con la pistola por unos segundos, haciendo que el líder se incomode. No obstante, "X" apunta a la ventana de la armería, disparándole y haciéndole un notable hueco.

X: Se siente bien, suena bien...
X: Me encanta el sonido.
X: Creo que Maggie se está poniendo un poco celosa.

Haciendo una nueva observación a la puerta de la casa, "X" ve a Malc saliendo de esta, cargando una Minigun.

X: Oh, no jodas...
X: Mira eso, Michael.
X: Es hermosa.
X: ¿Entonces fueron ustedes los que nos robaron esta preciosidad y acribillaron a la brigada de Dick?
X: Amigo, me encantaría disparar esta mierda.

Rose, llevando a Brenda por la fuerza, llega con su líder, trayéndole malas noticias.

X: Rose, no tratamos así a la gente, a menos que hagan algo para merecérselo.
Rose: Sí, hemos repasado el inventario...
Rose: Falta un rifle Bullpup y una pistola Glock 22.
X (a Brenda): ¿Es eso cierto, linda?
Michael: Algunos se han ido, probablemente se las llevaron.
X: Pues entonces Brenda ha hecho mal su trabajo.
X: ¿Eso me estás diciendo?
Michael: No, no digo eso...
X: Debería haber un recuento completo aquí, ¿no?
X: ¿No es así?
Brenda: Sí...
Brenda: El inventario es correcto...
X: Bien, pero no es bueno...
X: Verás, lo que aparece en este inventario, no está en la armería.
X: Te faltan dos armas.
X: ¿Sabes dónde están?
Brenda: No, yo...
X: Me decepcionaste, Michael.
X: Yo pensaba que teníamos un trato.
X: Pero esto me demuestra que estaba equivocado...
X: Yo no puedo tolerar eso.
X: Yo no disfruto de matar mujeres...
X: A los hombres, pues no me canso de matarlos, pero...
X: Matar a una mujer es muy complicado para mi.
X: Pero a Maggie no le importa...
X (a Brenda): A fin de cuentas, querida, esta era tu responsabilidad
Michael: Escucha, podemos solucionarlo.
X: ¡Claro que podemos!
X: ¡Y eso es lo que voy a hacer! ¡Ahora mismo!

"X" se acerca unos pasos a Brenda, hasta tenerla frente a frente, hablándole con un tono siniestro e intimidador, para incomodar a la joven mujer.

X: Este era tu labro, querida.
X: Y la has cagado.
X: ¿Llevar un recuento de armas?
X: Es un asunto de vida o muerte, para mi.
Michael: Escucha, hablaré con mi gente para ver quien tiene las armas.
Michael: Los reuniré.
X: No.
Michael: ...
Michael: Por favor, déjame hablar con mi gente.
Michael: Encontraré las armas, lo juro.
X: Así está mejor.
X: Tienes cuarenta minutos.
X: Parece que la mujercita y yo nos conoceremos mejor en ese tiempo.
X: Ve, rápido.

Luego, en la iglesia del pueblo, con todos los habitantes reunidos, Michael, de pie en el podio, decide comunicarle a la gente lo que está sucediendo con el asunto con las armas.

Michael: Pensé en esconder algunas armas.
Michael: Lo he hecho antes.
Michael: Pensé en enterrar algunas de ellas afuera.
Michael: Quizá no usarla por años.
Cody: ¿Años?
Michael: Sí.
Michael: Correcto.
Michael: ¿Pero y si los Guerreros encuentran esas armas?
Michael: ¿Y si un día nos encontramos con ellos con las armas encima?
Michael: Uno de nosotros muere.
Michael: Quizás más que eso, muchos morirían por unas cuantas armas.
Michael: Da igual cuántas armas tengamos, no alcanzará.
Michael: Ellos ganarán, es tan claro como eso.
Michael: Esconder un par de armas no es la solución, ya no.
Michael: No tiene porqué gustarnos, pero debemos entregarlas.
Michael: Una pistola Glock 22 y un rifle Bullpup.
Michael: Es lo que están buscando.
Michael: ¿Quién las tiene?
Michael: Alguien sabe dónde están o sabe quién las tiene.
Michael: Si no las encontramos, matarán a Brenda...
Michael: Y "X" no amenaza en vano.

Gareth se pone de pie, hablándole a Michael.

Gareth: ¿Y a ellos qué les importa?
Gareth: Se llevan todo nuestro arsenal, y esas dos armas suponen una protección a quien esté allí afuera.
Michael: ¿Las tienes tú?
Gareth (Sentándose): No, yo no.
Michael: La mayoría no estuvo la noche donde murieron Niko y Franklin.
Michael: No tuvieron que verlo.
Michael: Pueden mirar para otro lado cuando muera otro o pueden ayudarme a resolverlo.
Michael: Le damos lo que quieren y viviremos en paz.

Karen se pone de pie.

Karen: Supongamos que encontramos las armas.
Karen: ¿Cómo vamos a salir de esta, Michael?
Michael: No hay escapatoria.
Michael: Déjenme explicarles esto de la manera más clara.
Michael: Yo ya no estoy a cargo, "X" lo está.
Michael: ¿Quién tiene las armas?

Zoey, después de contemplar su alrededor, decide recordarle a Michael que algunos residentes están ausentes.

Zoey: Michael, no todos están aquí.
Zoey: Roman y Maria no están.
Zoey: Sarah tampoco.

Luego de esto, Michael, Trevor, Cris, Mallorie y Jessica registran la casa de Roman, buscando las armas por todas las habitaciones.

Jessica: Ya se los dije, aquí no hay nada...
Jessica: Si Roman hubiera traído armas aquí, yo lo sabría.
Michael: Buscaremos hasta en el último rincón de la casa.

Michael continúa buscando en el living de la casa, hurgando en el librero de Roman y desordenando la habitación entera. Mientras un nervioso Michael continúa buscando las armas, Cris se le acerca para hablar con él.

Cris: No encontré nada en la cocina.
Cris: Solo quería decirte que...
Cris: Siento que...
Cris: Siento que esto va a salir bien.
Michael: ¿Cómo?
Cris: Encontraremos las armas, saldremos de esta.
Cris: Eventualmente, hallaremos la forma de superar esto y salir adelante.
Michael: No hay forma de salir de esto.
Cris: Sí, la hay, de algún modo.
Cris: Confió en nosotros, y confío en ti.
Cris: Las cosas cambian.
Cris: Eres mi amigo, y no siempre fue así.
Cris: ¿Dónde está Sarah? Ella podría...
Michael: Ella no tiene nada que estén buscando.
Michael: Lo que hiciste con las tumbas, eso fue inteligente y rápido...
Michael: Gracias.
Cris: Fue un alivio cavar una tumba que estuviera vacía.

Trevor, después de buscar en el sótano, llega con Michael y Cris, cargando la Bulltrup y la pistola que faltaban en el inventario.

Trevor: Mickey...
Trevor: Mira lo que encontré...
Michael: Hijo de puta...
Michael: Perfecto, bien hecho T.
Michael: ¿Dónde estaban?
Trevor: En el sótano, estaba muy bien escondida.
Trevor: Tuve desordenar un poco, pero creo que Jessica no se molestó mucho.
Trevor: También encontré algo de comida, parece que Roman es algo glotón.
Michael: Gracias, T.
Michael: Debo llevárselas a "X".

Michael, llevando las armas y a Maggie en brazos, llega rápidamente con "X", quien seguía junto con una asustada Brenda, en la entrada de la armería.

X: ¡Vaya, las has encontrado!

Aaron toma las armas y las lleva al camión.

X: Pues fíjate que bien, estaban aquí después de todo.
X: Que gracioso como un "¡Oh, mierda, alguien va a morir!" hace que todos se pongan como locos.
X: Así que, dime, Mike. ¿Quién de todos estos pelmazos casi hace que maten a Brenda?
Michael: Eso no importa ahora.
X: No, claro que importa.
X: Eres el líder de esos idiotas, necesitas que todos se pongan de acuerdo contigo...
X: De lo contrario, volveremos al día en que nos conocimos.

Luego de verificar que todo el arsenal se encontraba dentro del camión, Malc termina por cerrar la compuerta, dando por finalizada la recolección de armas. Luego, al ver a los Guerreros y "X" en la entrada, Michael le pide a Jillian un favor.

Michael: Jill.
Michael: ¿Podrías traerlo?
Jillian: De acuerdo.

Jillian apresura el paso para alejarse del lugar e ir en busca de Yusuf. "X" se percata de esto y se le acerca a Michael.

X: ¿Qué sucede?
Michael: Tenemos otra cosa que darte.
X: Mmm... Ya veo.
X: Espero que sea algo muy bueno.
X: De lo contrario, mataré a esa mujer.

Después de unos pocos minutos, Jillian lleva a Yusuf, con las manos atadas en la espalda, hacia la entrada. Al ver al árabe vivo, "X" se sorprende.

X: Oh, no me jodan, ¿sigue vivo?
Yusuf: Hola, "X"...
X: Hola, Yusuf.
X: Me sorprende que estos bastardos te hayan dejado vivir.
X: ¿Los has atacado como te ordené?
Yusuf: Sí, pero tenían muchas armas, todos mis hombres están muertos...
X: Ya veo...
X (Señala un Barracks OL): Sube al camión, Yusuf.
X: Ya nos ocuparemos de tu infortunio.
Yusuf: ¿Qué? ¿No vas a matarlos?
Yusuf: ¡Acabaron con toda mi gente! ¡Los que fueron siempre leales contigo!
Yusuf: ¡Deberías de matarlos a todos por su osadía!
X: ¡Así no funciona esto! ¡Yo decido lo que se hace, escoria inmigrante!
X: ¡Ahora ve al camión!

Yusuf, furioso con "X", decide obedecerlo y subirse en la parte trasera del camión, el cual se marcha con varios Guerreros. Otros camiones, que transportan el botín, también se van. Pronto, Malc alcanza una motocicleta a "X".

X: Ah, ¿ves esa moto, Mike?
X: Es mi bello transporte.

"X" ve la moto que Tyler había traído de su antigua casa.

X: Aún así, la de Tyler también me gusta.
X: Oye, T, espero que si te pido prestada tu moto, me dejes usarla.
Tyler: Sí...
X: Gracias, amigo.
X: ¿Ves, Michael?
X: T y yo estamos formando un lazo de amistad.

Mientras otro convoy de Guerreros se marcha, Roman, conduciendo la furgoneta, y Maria, conduciendo el coche, llegan a la Comunidad. Luego, Roman baja la motocicleta de Franklin de la furgoneta, para entregársela a Aaron.

Aaron: Muchas gracias, muchachón.
Aaron: Y gracias, Maria, me encantaría compensártelo.
Aaron: Ya nos llevamos todas sus armas, muchos de sus colchones...
Aaron: Espero que encuentres un lugar donde apoyar tu hermosa cabecita.
Aaron (Montándose en la moto): ¿Has encontrado algo más allí afuera?
Maria: Solo a tus amigos muertos.

Aaron, con una gran sonrisa en su rostro, enciende la motocicleta y se pone en marcha, abandonando el pueblo. Mientras tanto, Sarah llega a la Comunidad en un Asea y, al bajarse, Malc decide inspeccionar el vehículo, aunque no logra encontrar nada.

Malc: Aquí no hay nada, jefe.
X: ¿Cómo es que una mujer hace una salida sin llevarse armas?
Sarah: Sólo necesitaba salir a dar una vuelta.
X: Mmm... Entiendo.
X: Bien, te creo, preciosa.
X: Ahora vete de aquí, tengo que hablar con tu novio.
X: ¡Michael!

Sarah se marcha, mirando con un gesto de rencor a Michael, quien, en cambio, se acerca a "X" para charlar.

X: Me alegra que hayas cooperado con nosotros.
X: Lo he dicho antes, y lo diré una vez más...
X: Tú eres especial, Michael.
X: Ahora, todo lo que tienes que hacer, es escalar tu muro...
X: Salir allí afuera, e intentarlo con más ganas.
X: Gánate el pan para mi.
X: Porque dentro de una semana volveremos, y cuando volvamos, más te vale tener algo interesante para nosotros, o Maggie hará de las suyas.
X: Te lo repetiré, si no tienes algo interesante para nosotros, alguien morirá.
X: Pero lo de hoy ha sido bueno, cooperaste, y por eso nadie murió.
Michael: Y ya que hemos colaborado contigo...
X: ¿Sí?
Michael: Quería pedirte, si Tyler puede quedarse con nosotros.
X: No.
X: ¿Sabes qué? Yo no decido eso.
X: Tyler es mi amigo ahora, y tiene voto.
X: Así que le preguntaremos.
X: Tyler, ¿quieres convencerme de que te permita quedarte aquí?
Tyler (Agachando la mirada): ...
X: ¿T?
Tyler: ...
X: Bueno, él no quiere.
X: Pero lo has intentado...
X: ¿Sabes lo que pienso?
X: Creo que tú y yo hemos redefinido nuestro acuerdo.
X: La calma después de nuestro malentendido...
X: Déjame preguntarte algo, amigo...
X: ¿Ya quieres que me vaya?
Michael: Eso sería grato...
X: Pues di las putas palabras mágicas.
Michael: ...
Michael: Por favor.
X: ¡Eso me gusta! ¡Ya mismo nos iremos!
X: ¡Bien, gente, nos vamos!

Tras la orden de "X", los Guerreros comienzan a subirse a los vehículos. El tirano líder arrebata a Maggie de las manos de Michael y se monta en su motocicleta.

X: Gracias por ser tan servicial, amigo.
X: ¡Adiós!

"X" enciende su motocicleta y se marcha hacia su Base. Los Guerreros, repartidos en los camiones y furgonetas, también parten hacia su hogar. Por último, Tyler, quien apenas se pone en marcha, aprovecha la ausencia de los Guerreros para acercarse a Michael y hablarle.

Tyler: Hola.
Michael: ¿Estás bien?
Michael: ¿Por qué no te quedaste?
Tyler: Hice una promesa a una niña.
Tyler: Te prometo que regresaré, y acabaremos con ese hijo de puta.
Tyler: Pero cumpliré con mi promesa.
Tyler: Sobre Selena, ¿cómo está?
Michael: Está sana y salva en San Fierro.
Michael: No te preocupes por ella.
Tyler: Gracias.
Tyler: Pero debes terminar el trato con ellos, por el bien de todos ustedes.
Michael: Sí, lo hicimos.
Michael: Adiós, Tyler.
Tyler: Nos vemos, amigo.

Culminada la conversación, Tyler se pone en marcha, siguiendo el camino de los demás Guerreros. Michael, después de ver a su amigo marcharse, cierra el portón del pueblo. Por su parte, Roman camina hasta la furgoneta, para llevarla a otra parte. No obstante, Trevor aparece frente a él, hablándole con respecto a lo que encontraron en su casa.

Trevor: Oye, Roman...
Trevor: Encontramos las armas que tenías en tu casa.
Trevor: Los Guerreros querían todas las que teníamos.
Trevor: Faltaban dos del inventario, y curiosamente eran las que tú tenías.
Trevor: Casi matan a Brenda por eso.
Roman: ¿Entraron en mi casa?
Trevor: Casi matan a Brenda por esas armas.
Trevor: Escucha, no te culpo por tener las armas, cualquiera pudo haberlo hecho...
Trevor: Pero, ¿y la comida?
Trevor: Eres un egoísta, Roman, eres débil.
Trevor: Has tenido suerte con los muros, has tenido suerte con nosotros.

Trevor se da la vuelta y se marcha tranquilamente, oyendo a un enfurecido Roman gritarle.

Roman: ¡Debimos haber hecho un trato cuando pudimos!
Roman: ¡Sí, qué suerte tenemos!
Roman: ¡Michael nos trajo a un santuario!
Roman: ¡¿A qué sí, Trevor?! ¡Aquí estamos!
Roman: Supongo que Franklin y mi primo también tuvieron esa suerte...

Ante las últimas palabras de Roman, Trevor se detiene y, con un tono serio, le amenaza.

Trevor: Vuelve a decir algo así...
Trevor: Y te partiré la cara y te tumbaré los dientes.
Trevor: ¡¿Me has entendido?!
Trevor: Di que sí, sabandija.
Roman: Sí...

Más tarde, en su casa, Michael acomoda acolchados y sábanas en el suelo, debido a que los Guerreros tomaron su colchón, hasta que ve a Sarah, plantada en la entrada de la habitación.

Michael: Se han llevado los colchones, la mayoría...
Sarah: Sí, lo sé. Le di el que estaba en mi casa a Zoey y la bebé.
Sarah: Se llevaron su colchón y la cuna de Alice...
Sarah: ¿Tenían una lista de sus armas?
Michael: No...
Sarah: Pude haber escondido más...
Michael: ¿Escondiste armas?
Sarah: Dejé un rifle en la ciudad.
Michael: ¿Por qué?
Sarah: No le daremos esa satisfacción, necesitamos armas.
Sarah: Y nunca encontrarán ese rifle.
Michael: De acuerdo...
Sarah: Todo lo que conseguimos luchando...
Michael: Tomé la decisión.
Michael: No somos suficientes, es cuestión de números.
Sarah: Tenemos a los de la Zona Segura.
Michael: Tiene un ejercito...
Michael: Además, creo que va a ser mejor que no volvamos a hablar con ellos.
Michael: Le diré a Bernie que salga de su escondite y vuelva a su hogar.
Sarah: No querrá hacerlo.
Michael: Tiene que hacerlo.
Michael: Por suerte, "X" no lo ha visto.
Michael: Así que estamos a salvo.
Sarah: ¿Dónde estaba?
Michael: No lo sé, yo tampoco lo vi.
Michael: Pero si seguimos las normas de los Guerreros, podremos una especie de vida.
Sarah: ¿Qué clase de vida?
Michael: Tendremos que acostumbrarnos...
Sarah: No podemos.
Michael: No quiero enfrentarme a ellos.
Michael: Después de lo de Franklin y Niko...
Michael: No puedo hacerlo.
Michael: No te pido que estés de acuerdo conmigo, te pido que respetes mi decisión.
Michael: Hago lo que puedo para mantenerlos con vida...
Michael: Yo tuve un amigo...
Michael: Su nombre era Lee.
Michael: Él me salvó la vida una vez.
Michael: Él me dijo una vez, que en el nuevo mundo, tendría que hacer lo correcto para el bien de mi familia.
Michael: El contexto era diferente, pero sigue siendo el mismo mensaje.
Michael: Estoy casi seguro de que esto es lo correcto.
Michael: Yo no quiero vivir así, pero habrá que acostumbrarnos.

Ante lo dicho por Michael, Sarah se lo piensa y, tras unos segundos con una mirada fría sobre su pareja, la mujer decide ayudarlo a improvisar su cama.

Sarah: Lo intentaré.

Más tarde, esa misma noche, mientras camina hacia su casa, Maria encuentra un casquillo de bala, de la pistola que "X" había disparado, tirado en el suelo. Tras contemplar el objeto, la mujer decide ir a la casa de Edward, tocando el timbre para llamar su atención. Tras unos segundos de espera, el hombre finalmente le abre la puerta.

Edward: Hola.
Maria (Enseñando el casquillo): Necesito un favor.

Capitulo 6: La única opción que hay

En una mañana, en la Base de los Guerreros, Tyler despierta después de una difícil noche, en la que le costó mucho dormirse. Tras unos segundos acostado en su cama y mirando el techo, el hombre decide levantarse, se viste, se cepilla los dientes y comienza su jornada laboral, organizando a las raciones de comidas para el desayuno de la gente de la Base. "X", mientras come un empanedado, presencia a su nuevo hombre realizar su trabajo. A la tarde, Tyler tiene relaciones sexuales, forzado por "X" como iniciación, con una mujer rubia, una de las tantas esposas de "X". Posteriormente, tras acabar el acto sexual, Tyler se viste rápidamente y, por último, se coloca su anillo de compromiso, el cual Elliot Murry le había dado para declararsele a Selena, en el dedo. En eso, "X" se acerca a su hombre y lo felicita.

X: ¡Muy bien, T!
X: Jessie quedó exhausta, amigo...
X (Observa el anillo de Tyler): Oh, hombre, yo lo siento mucho...
X: Parecía una buena mujer, más allá de haberla visto enferma...
X: Encima estaba embarazada...
X: Tú no debes sentirte mal, T.
X: Todo fue culpa de Michael, él forzó mi mano y me obligó a hacerla ver lo que vio, además de tenerla arrodillada un buen tiempo...
X: Lo siento, mucho.
X: Pero ya debes seguir adelante, puedes quitarte el anillo.
X: ¡Eres libre, carajo!
Tyler: Yo... Yo preferiría quedármelo.
Tyler: Con esto la recordaré.
X: Oh, Tyler, amigo mío...
X: Puede que yo te parezca un tipo sádico y frío.
X: Pero muy en el interior, tengo sentimientos.
X: Y yo aprendí a recordar a las personas sin necesidad de tener algo que me lo recuerde...
X: Yo tuve un buen amigo, antes de formar mi imperio...
X: Y no paso un día sin recordarlo.
X: Y no tengo nada que me lo recuerde, y ni siquiera fue enterrado.
X: Es conveniente, T.
X: Te permitiré conservar el anillo, hasta que tú te des cuenta de que no necesitas algo de esa persona para recordarla.
X: Como te iba diciendo, la has acabado, tigre.
X: ¿Y sabes qué?
X: Quédate con ella, estará en tu cuarto para ti, cuando quieras.
X: Considéralo un regalo de mi parte, colega.

"X" golpea el hombro derecho de Tyler con "Maggie", de forma amistosa, y se marcha. Tyler se queda mirando su anillo, sintiendo culpa por haber tenido relaciones con otra mujer. Mientras tanto, en la Zona Segura de San Fierro, Selena despierta en el remolque del doctor Terry O'Connor, quien esperaba su despertar, sentado en una silla frente a la camilla donde se encontraba la mujer.

Terry: Por fin despiertas.
Terry: Te quedaste dormida apenas entraste al remolque.
Terry: Tus amigos se fueron hace unos días...
Terry: Has estado inconsciente todo ese tiempo.
Terry: No sé si me recuerdas...
Terry: Soy el doctor O'Connor.
Selena: Yo...
Selena: ¿Perdí al bebé?
Terry: No, no...
Terry: Tuviste un desprendimiento prematuro de la placenta.
Terry: Pero por suerte, fue muy pequeño, y todo estará bien.
Terry: Tienes que descansar un par de días.
Terry: No querrás empeorar la situación.
Terry: Y creo que deberías quedarte aquí durante todo el embarazo.
Terry: Si pasa algo más, puedo encargarme.
Terry: ¿Tienes alguna pregunta?
Selena: ¿Puedo salir?
Terry: Sí, pero ve despacio.

Tras la explicación del doctor O'Connor, Selena decide salir del remolque, encontrándose con Cassie, sentada en los escalones frente a la puerta.

Cassie: ¿Estás bien?
Selena: Sí...
Selena: ¿Dónde está?

Cassie lleva a Selena hacia el lugar donde se encuentra enterrado Niko, la cual se encuentra en un lugar apartado de la comunidad, junto a los muros. Selena y Cassie se ponen de cuclillas ante la tumba de Niko y le brindan sus respetos, comenzando a llorar al poco tiempo.

Cassie: Y Franklin también...
Cassie: Él tenía esposa y una hija...
Cassie: Además se llevaron a Tyler, y dios sepa lo que hayan hecho con él.
Cassie: Es como si todo saliera mal.
Selena: No todo...
Cassie: ...
Cassie: El doctor dijo que te pondrás bien.
Cassie: Necesitas descansar unos días.
Selena: A mi me ha dicho que tenemos que quedarnos.
Selena: Que es mejor que esté cerca de mi hasta que nazca el bebé.
Cassie: Entonces nos quedaremos.
Selena: Todavía no lo decido.
Selena: Quisiera volver a casa y ver si saben algo de Tyler.
Cassie: Te vas a quedar, y yo también lo haré.

Mientras las mujeres charlan, Fernando llega al lugar, trayendo consigo unas flores, las cuales deja en la tumba de Niko.

Fernando: Me alegra verte levantada.
Fernando: He traído unas flores para él...
Cassie: Gracias por el detalle.
Fernando: Y gracias a dios que el bebé está bien...
Fernando: No fue nada grave.
Selena: Sí, gracias a dios.

Mientras Fernando brinda consuelo a las mujeres, Dave, algo alterado, llega al lugar, hablándole en un tono enojado a Selena.

Dave: ¡Qué bien que despertaste!
Dave: ¡Dijeron que habían acabado con todos!
Selena: Eso pensábamos también, pero sólo era un puesto cualquiera.
Dave: ¿Cuántos había?
Selena: Eran muchos, cientos, creo...
Dave: ¿Acaso saben de nuestro trato, Sabrina?
Fernando: Su nombre es Selena.
Selena: No.
Selena: Nosotros no los obligamos a aceptar el trato, Dave.
Dave: ¿Sabes...? No debí confiar en Michael, él es un rastrero...
Dave: No te puedo culpar a ti.
Dave: Pero, en serio, me alegra que hayas podido curarte.
Dave: Ahora deben irse.
Dave: No olviden decirte al imbécil de Michael lo que hemos hecho por ti, y que le devolveré el golpe que me dio.
Selena: El doctor O'Connor dice que debería quedarme.
Dave: Si el doctor O'Connor cree que tiene autoridad para tomar esa decisión, está equivocado.
Dave: Yo tomo las decisiones aquí.

Selena mira con un gesto de rencor a Dave, haciendo que se incomode.

Dave: No me mires así, estarán más seguras con su gente...
Dave: Y nosotros sin ustedes.

Dave observa la tumba de Niko, molestándose por ello.

Dave (a Cassie): ¿Tú hiciste eso?
Dave: Nosotros no enterramos a los muertos, los quemamos.
Fernando: He sido yo, ellos no queman a su gente, y decidimos enterrarlo sería lo mejor.
Dave: Diablos, Fernando, tú no tomas las decisiones.
Fernando: Ellas me rescataron, cuando tú dejaste que los Guerreros me maten.
Dave: Eso no es cierto...
Dave: Mira, Selena dijo que su gente podría encargarse de los Guerreros, y en el proceso te salvaron.
Dave: Y hasta ahora solo han puesto en peligro a nuestra comunidad.
Dave: Si las ven aquí, pensarán que fue una conspiración.
Cassie: Y lo fue.
Dave: Yo no acordé que se queden aquí.
Dave: Si creen que pactamos el ataque, nos harán lo mismo a nosotros.
Dave: Fernando, ni a ti pueden verte...
Dave: ¿Tienes idea de lo que significa?
Fernando: Sí.
Dave: Pues espero que sepas que ocultarte a ti, ya me asume un gran riesgo.
Dave: Pero no puedo permitir que ellas se queden.
Fernando: Dave, pronto oscurecerá.
Fernando: No es seguro que se vayan ahora.

Tras las palabras de Fernando, Dave se toma de la cabeza y, con un gran disgusto, permite a las mujeres pasar la noche en la comunidad.

Dave: Miren, señoritas...
Dave: Soy una buena persona, así que las dejaré quedarse una noche.
Dave: Pero tendrán que irse por la mañana.
Fernando: Hablaremos de eso en la noche.
Dave: No, ya lo decidí.
Fernando: Solo digo que quizá...
Dave: ¿Quieres volver con ellas, Fernando?
Dave: Honestamente, me harías un favor.
Dave: Florian me cae mejor...
Fernando: Su nombre es Bernie...
Fernando: Y yo puedo llevarlas de regreso...
Dave: Quería decir...
Fernando: Sé lo que quisiste decir.
Dave: Entonces, está decidido.
Cassie: No, no lo está.
Cassie: Selena está embarazada...
Dave: Bueno, cariño...
Dave: Ese fue su error.
Cassie: Oye...
Selena: No.

Ante la respuesta de Dave, Cassie se enfada con el líder de la comunidad e intenta acercarse a él para golpearlo, pero Selena la detiene. Dave se marcha, y las mujeres se quedan viendo a Fernando, quien, resignado, termina por marcharse por el mismo camino que su líder. Mientras tanto, en la Comunidad de Las Venturas, en el living de su casa, Michael y Trevor se preparan para salir en busca de provisiones. Mientras verifican que tenían todo para la salida, Michael ve a Tracey abrir la puerta para ingresar a la casa.

Michael: Hola, Tracey.
Tracey: Hola...
Tracey: Sólo venía a saludar.
Michael: Deberías venir con nosotros.
Tracey: No, yo quiero quedarme.
Michael: Hay gente que quiere ayudar, estaremos fuera unos días.
Michael: Necesitamos suministros, ellos regresarán pronto.
Tracey: ¿Así van a ser las cosas ahora?
Michael: ¡Sí!
Michael: Así son las cosas, y lo sabes.
Tracey: Nos vemos en unos días...

Tracey, enfadada con su padre, termina por marcharse, cerrando la puerta con fuerza.

Michael: T, vamos, debemos ponernos en marcha.
Trevor: Ella entrará en razón.
Trevor: Voy a buscar el coche, nos vemos en la entrada.
Michael: De acuerdo.

Trevor se marcha de la casa en busca del vehículo que utilizarían. Sarah, quien se encontraba en la cocina, se acerca a Michael para hablar con él.

Sarah: ¿A dónde irás?
Michael: Al este, nunca fuimos allí.
Sarah: Buena suerte.
Michael: Sí...
Michael: Nos vemos pronto.

Michael se despide de Sarah, dándole un beso en la mejilla. No obstante, la mujer toma a Michael por la cabeza y le besa en los labios por unos segundos.

Michael: Gracias por eso...

Michael se marcha de la casa, dejando sola a Sarah en la casa. Por otro lado, unos minutos después, en la casa de Tracey, esta discute con Gareth sobre la salida de su padre.

Tracey: El muy imbécil se irá a recolectar para ese idiota.
Gareth: Es la única opción que hay, amor...
Tracey: Tenemos que hacerle frente...
Gareth: Sí, lo entiendo...
Gareth: Pero son muchos.
Gareth: Creo que esto es lo mejor.
Tracey: ¿Tú también?
Gareth: Ya te lo dije... Es la única opción que hay.
Gareth: Tu padre me pidió que los acompañe.
Tracey: ¿Y por qué no vas con él?
Gareth: Tengo otras cosas que hacer.
Tracey: ¿Qué tienes que hacer?
Gareth: Me iré con Anthony a buscar más suministros.
Gareth: Tenemos que dar una mano a tu padre y a Trevor.
Tracey: Pero no podemos vivir así...
Gareth: Tu padre piensa diferente.
Tracey: Se equivoca, y lo sabes.
Gareth: Aunque crea que se equivoca, no lo sé...
Gareth: Puede estar haciendo lo correcto, y nosotros no nos damos cuenta.
Gareth: Y deberías cambiarte la venda.
Gareth: Da una mano a quien la necesite.
Gareth: Nos veremos en unos días, ¿de acuerdo?

Gareth se acerca a Tracey para despedirse con un beso, pero la mujer lo aparta y se dirige al baño. Gareth mira extrañado a su novia, pero decide marcharse de la casa. Media hora después, ya con Michael, Trevor, Gareth y Anthony fuera, Tracey camina por las calles de la comunidad, encontrándose con Bernie verificando el estado de una Bison para abandonar la comunidad.

Tracey: ¿Te irás, Bernie?
Bernie: Pues...
Bernie: Tu padre me dijo que ya no tendrán tratos con la Zona Segura.
Bernie: Y por la seguridad de ambas comunidades debería irme.
Tracey: ¿Puedo ir contigo?
Bernie: No lo creo, niña...
Bernie: Es peligroso que estés allí.
Bernie: Hasta creo que Dave le podría causar problemas a Selena y Cassie.
Tracey: Necesito ver a Selena, por favor.
Bernie: De acuerdo, Trace...
Bernie: Pero, ¿qué harás cuando tu padre regrese?
Tracey: El entenderá.
Tracey: Le haré una nota.
Bernie: De acuerdo.

Cae la noche, Cassie se encuentra preparando el sofá del remolque, donde se aloja, para dormir, hasta que recibe la visita de Fernando.

Fernando: Hola.
Fernando: He traído algo de ropa y sábanas, para que puedan taparse.

Cassie, molesta por lo sucedido anteriormente con Dave, ignora a Fernando.

Fernando: Por si sirve de algo, me alegra que estén aquí.
Cassie: Entonces has que Dave cambie de opinión.
Fernando: Voy a intentarlo.
Cassie: Con eso no basta.
Fernando: No, pero la gente me necesita aquí.
Fernando: Si Dave se queda solo, será lo peor para ellos.
Cassie: ¿Y por qué no estás al mando? ¿Tú o Bernie?
Fernando: No, yo no tengo madera de líder.
Fernando: Y Bernie gusta de estar afuera, no está mucho tiempo aquí.
Cassie: ¿Y qué si me voy yo?
Cassie: Si Selena puede quedarse, entonces yo me iré de aquí.
Cassie: O mejor aún, haré salidas para la comunidad.
Cassie: Buscaré comida y provisiones.
Cassie: Pagaré por ella si la mantienen a salvo.
Cassie: ¿Crees que Dave acepte eso?
Fernando: Puede que sí, tal vez.
Fernando: Pero no quiero eso.
Cassie: ¿Qué es lo que quieres, Fernando? ¿Qué quieres para este sitio?
Fernando: Yo solo...
Fernando: Solo quiero ayudar.
Cassie: Tendrás que hacer más que eso.

Fernando y Cassie escuchan que alguien llama a la puerta.

Fernando: Pasa.

Selena abre la puerta, ingresando al interior del remolque.

Fernando: Hola, pasa, ponte cómoda.
Fernando: Cassie ya hizo tu cama, y traje ropa limpia.
Fernando: Es mi ropa, así que es más útil que cómoda.
Selena: Está bien, total mañana nos iremos.
Fernando: Siento todo lo que ha pasado, veré que puedo hacer.
Selena: ¿Por qué queman a sus muertos?
Fernando: Eh...
Fernando: La idea es seguir adelante.
Selena: ¿Qué tienen para recordarlos?
Fernando: A nosotros mismos.
Fernando: Las veré mañana.

Fernando se marcha rápidamente del remolque, dejando a Selena y Cassie, completamente intranquilas, pensando en qué harán el día siguiente.

Selena: ¿Y ahora qué?
Cassie: Quizá nos quedemos.
Cassie: ¿Qué puede hacer Dave?
Selena: Está al mando.
Cassie: Es un idiota.
Selena: Es un cobarde.
Selena: Tenemos la noche para pensar.
Selena: Todo estará más claro en la mañana.
Cassie: Sí...

La escena cambia súbitamente a la mañana siguiente. Aproximadamente a las 9 a.m, el vehículo de Bernie finalmente llega a la Zona Segura. Poco después, Selena se dirige a visitar la tumba de Niko, encontrándose con Tracey, de cuclillas, frente a dicha tumba.

Selena: ¿Trace?
Tracey: Hola, amiga...
Tracey: ¿Estás bien?
Selena: No...
Selena: Pero me alegro de verte.
Tracey: Yo también.

Selena y Tracey corren una hacia la otra, abrazándose fuertemente luego del reencuentro. Minutos después, en el remolque de Selena, las mujeres comparten un tiempo juntas, esperando a que la pava hierba para poder desayunar.

Tracey: Me alegra que el bebé esté bien.
Selena: Sí, supongo que tuvo suerte.
Tracey: Ahora deberías relajarte.
Selena: ¿Cómo está todo en Las Venturas?
Tracey: Mi padre se cae a pedazos sin ti...
Selena: ¿En serio?
Tracey: Bueno, más o menos.
Tracey: Las cosas no están muy bien.
Tracey: "X" ya conoció nuestra comunidad.
Tracey: Se llevó la mitad de nuestras cosas.
Selena: Dios, es terrible.
Tracey: Zoey está destrozada, hacemos lo posible para animarla.
Selena: Dile que puede venir aquí cuando quiera.
Selena: Necesitaría darse un respiro.
Tracey: Sí, quizá.
Selena: ¿Cómo está Michael?
Tracey: Y mi papá... Pues...
Tracey: Ha caído en el juego de "X".
Tracey: Está asustado, y hará todo lo que él ordene.
Tracey: Es terrible, se ha vuelto un cobarde.
Selena: Si hubieras visto lo que él vio, lo entenderías...
Selena: Fue horrible, Trace.
Tracey: Puedo imaginármelo.
Selena: No, no puedes.
Selena: Fue espantoso, ver cómo...
Selena: Mejor ya no hablemos de eso.
Selena: ¿Saben algo de Tyler?
Tracey: De hecho, él está bien.
Tracey: Hace dos días lo vimos...
Tracey: "X" lo está obligando a trabajar para él.
Tracey: Pero está bien.
Tracey: Lo tiene bien cuidado.
Selena: Dios, que alivio...
Selena: Y yo pensando lo peor.

Mientras las mujeres charlan, Cassie ingresa al remolque, sorprendiéndose al ver a Tracey dentro.

Cassie: ¿Tracey?
Tracey: Hola.
Cassie: ¿Cuando llegaste?
Tracey: Hace poco.
Cassie: ¿Tú sola?
Tracey: Nop, Bernie me trajo.
Cassie: Oh, de acuerdo.
Tracey: Siéntate y desayuna con nosotras.
Cassie: Me gustaría, pero creo que debemos ir a la oficina de Dave.
Cassie: Fernando me dijo que hablaría con Dave.

Mientras tanto, en la oficina de Dave, el líder de la comunidad bebe su fino whisky, mientras mantiene una discusión con Fernando, quien le exige que las mujeres se queden en la comunidad.

Dave: No me importa que Sabrina esté embarazada, no pueden quedarse.
Fernando: No voy a echar a una embarazada, no somos así.
Fernando: Ni tampoco a Cassie.
Dave: ¿Quién demonios es Cassie?
Fernando: Se van a quedar.
Dave: Tú no mandas aquí, Fernando.
Dave: Yo lo hago.
Dave: Yo soy quien se encarga de la seguridad de aquí.
Dave: ¿Estás diciendo que quieres tomar las decisiones ahora?
Dave: ¿Después de lo que he forjado aquí?
Dave: Dímelo, Fernando.
Dave: La responsabilidad de lidiar con la gente, con los Guerreros, con la seguridad...
Dave: Todo esto puede ser tuyo.
Dave: Sólo tendrás que buscar la forma de sacarme del poder y hacerte cargo de todo.

En ese momento, Selena, Tracey y Cassie ingresan a la oficina de Dave, buscando al líder de la comunidad.

Selena: Dave.
Dave: ¿Qué diablos...?
Dave: Yo no les di permiso para pasar.
Dave (Señala a Tracey): ¿Y tú que haces aquí?
Dave: No te juntes con ellas, ya se irán.
Tracey: Yo no soy de aquí...
Selena: Ella es Tracey, es nuestra amiga.
Dave: ¿Tracey? ¿La hija de Michael?
Tracey: Sí.
Dave: Oh, ¿cómo están Amanda y tu hermano?
Tracey: Están muertos...
Dave: Vaya... Lo siento mucho.
Dave: Pero, ¿qué diablos haces aquí?
Dave: ¿Has venido a buscarlas?
Tracey: Solo vine de visita.
Dave: Dios, señoritas, deberían irse ahora.
Dave: Los Guerreros podrían llegar en cualquier momento.
Cassie: Yo me iré, pero deja que Selena se quede.
Selena: Cassie, no.
Cassie: Trabajaré para esta comunidad si la dejan permanecer.
Tracey: Yo también puedo trabajar.
Tracey: Podemos hacer salidas y buscar provisiones.
Dave: No hay trato, ha sido un gusto conocerlas.
Dave: Pero Florian dijo que cortamos lazos con Michael.
Fernando: Esa no es toda la historia.
Dave: Es el mismo contexto.
Cassie: Tiene que haber una forma para que nos aceptes...
Dave: ...
Dave: Creo que deberíamos reunirnos, los dos a solas, para analizar...
Selena: Vete a la mierda.
Dave: ¿Me has insultado? ¿Después de lo que he hecho por ti?
Dave: ¿Crees que yo insinuaba...?
Dave: No, ¿sabes qué? Lo siento, no hay forma.

Justo en ese momento, todos dentro de la oficina se alarma al escuchar unos gritos y el ruido de la puerta abriéndose. Todos observan por la ventana de la habitación a un Insurgent y una Zombie, conducida por Shane, ingresando a la comunidad.

Dave: Oh, mierda, ya llegaron.
Dave: No pueden verlas aquí...
Dave: Fernando, déjalas en el armario y escóndete tú también.
Selena: Dave...
Dave: Métanse ya mismo ahí y no se muevan, no salgan y quizá salgan de esta con vida...

Una gran cantidad de Guerreros comienzan a ingresar a la comunidad. Shane lidera el numeroso grupa hacia el interior del museo. Tras ingresar allí, el grupo admira el amplio lugar, hasta que llega Dave, dándoles la bienvenida.

Dave: Hola.
Shane: Hola.
Shane: ¿Tú eres Dave?
Dave: Sí, lo soy.
Dave: Eh... Bienvenidos a la Zona Segura de San Fierro.
Shane: Gracias.
Dave: Pues, siéntanse como en su casa.
Shane: Sí... Esta no es una reunión formal...
Dave: Yo no dije que lo fuera...
Shane: Tenemos que hablar, amigo.
Shane: Y esta sala está un poco claustrofóbica, ¿no es así?
Dave: Eh...
Shane: Hablemos en tu oficina.
Dave: Oh, sí, pasa.

Shane y Dave ingresan a la oficina de este último, y el primero cierra las puertas con un aire siniestro. Ya en la oficina, Dave y Shane comienzan a charlar respecto al servicio de los Guerreros.

Dave: Eh... ¿Qué pasó con los otros que nos... Protegían?
Dave: Tengo entendido que se llamaba Tony, o algo así.
Shane: Oh, pues, ya no están.
Shane: Pero ya llegaremos a ese punto.
Shane: Tienen un sitio acogedor, muros altos...
Shane: La gente aquí quizá haya olvidado como son los muertos vivientes.
Shane: Cómo huelen...
Shane: Qué tan peligrosos son.
Shane: Verás, los muchachos que estaban antes, ofrecían su servicio a cambio de bienes, ¿no es así?
Dave: Sí, eso es correcto.
Shane: Y como verás, Davey...
Shane: Ellos ya no están, y decidimos hacernos cargo nosotros.
Shane: Vinimos aquí para recordarles el servicio que suministramos, para que no tengan que correr riesgos.
Dave: Los muchachos que estaban antes...
Dave: Nos mostraron cómo era todo.
Dave: Es un servicio maravilloso, claro que aceptaremos...
Shane: Bueno, eso me gusta.
Shane: Y yo que pensaba que tendríamos que romper una o dos cabezas para que capten el mensaje.
Dave: Yo ya sé como es su servicio.
Dave: Trabajamos juntos, y sabemos jugar en equipo.
Dave: Creo que por eso me eligieron como su líder.
Shane: Te veo ahora, y pienso que...
Shane: Tony y los muchachos del puesto, se malcriaron trabajando con un tipo como tú.
Dave: Sí, bueno...
Shane: Creo que se ablandaron un poco.
Dave: Sí...
Shane: Y por eso los mataron.
Dave: ¿Están muertos?
Shane: Oh, sí, muy, muy muertos. Extremadamente muertos.
Shane: Es más, fueron masacrados horriblemente.
Shane: Pero, en fin, todo se arregló.
Shane: Porque las personas que los mataron, trabajan para nosotros ahora.
Shane: Y ellos son unos buscavidas...
Dave: Es una pena cuando pasan cosas así.
Dave: Por favor, dígale a "X", que entiendo lo que se consigue cuando se cruza la línea.
Shane: No, no hay razón para eso.
Shane: Porque ahora, yo soy tu "X".
Shane: Porque eso es lo que quiere "X".
Shane: Pero gracias, significa mucho que reconozcas lo que les proveemos.
Shane: Por eso tú sigues aquí, y otros no.
Shane: ¿Entendido?
Dave: Por supuesto.
Shane: Bien.

Ante la mirada de Dave, la cual se resalta sus nervios y preocupación, Shane lo mira de una forma extraña.

Shane: ¿Estás bien, Davey?
Shane: ¿Hay algo más que quieras contarme?
Dave: No.
Shane: ¿Algún problema que deba conocer?
Dave: No, no, todo está bien.
Shane: ¿Seguro?
Dave: ...
Dave: En realidad, sí.

Dave y Shane salen de la oficina. El líder de la comunidad guía a la mano derecha de "X" hasta el armario dónde se encontraban Selena, Cassie y Tracey. Bernie, con su pijama y recién despertado, ve a los individuos dirigiéndose a la puerta. Dave, dispuesto a abrir la puerta, mira a su mano derecha, quien lo observa con un gesto de rencor y hace una negación con la cabeza. Dave pasa de Bernie y abre la puerta, pero nadie se encuentra en el armario, solo una caja, la cual se encuentra cargada por sus más finos whiskys.

Shane: ¿Es enserio?

Dave toma una de las botellas y se la enseña a Shane.

Dave: Esto es...
Shane: Whisky, lo sé.
Dave: Bueno, no solo...
Shane: Odio eso, yo no bebo alcohol.
Shane: Pero se me hace que esto es de una excelente calidad.
Shane: Gran detalle.
Dave: ¿Dices que no bebes?
Shane: A "X" le encantará.
Shane: Diré que viene de tu parte.
Shane: Dejaré que te lleves el mérito, ¿de acuerdo?
Dave: Eh... Sí, claro.
Dave: Pero...

Shane toma la caja del armario, dispuesto a llevarse todo el licor de Dave, a quien obliga a dejar la botella que tiene en su mano, de nuevo en la caja.

Shane: ¿Quieres volver a poner eso aquí?
Dave: ...
Shane: Lo siento, no debería preguntar.
Dave: Vuelve a poner esa botella aquí, punto.
Dave: Okey...

Dave deja la botella y cierra la caja, mientras mira con gran odio a Bernie, quien lo observa sonriente.

Shane: Esto es grande, Davey.
Shane: No lo olvidaré.
Shane: En verdad lo agradezco, gracias.
Dave: De nada...
Shane: Y ahora, daremos una vuelta por la comunidad y tomaremos la mitad de sus cosas.
Shane: Como hacían nuestros amigos caídos.

Shane entrega la caja a un Guerrero caucásico, de mediana estatura, delgado y la cabeza rapada.

Shane: Johnny, lleva esto al camión.
Shane: ¡Los demás, dispérsense! ¡A trabajar!

Shane y el resto de los Guerreros dan pie para abandonar la mansión. No obstante, el líder del grupo se detiene para hablarle a Dave.

Shane: Oh, una cosa más, Davey...
Dave: ¿Sí?
Shane (Acercándose a Dave): ¿Podrías arrodillarte, por favor?
Dave: ¿Perdona?
Shane: Ponte de rodillas.

Dave, intimidado por el Guerrero, decide arrodillarse ante él. Una vez que el líder de la comunidad yace arrodillado en el suelo, Shane ríe de forma burlona.

Shane: Qué bien que te arrodillas, Davey.
Shane: Recuérdalo para la próxima, ¿de acuerdo?

Tras esto, Shane y los Guerreros deciden marcharse de la mansión, recorriendo la Zona Segura para reclamar la mitad de los bienes que tienen en la comunidad. Después de esto, Bernie sube las escaleras de la mansión e ingresa a la habitación de Dave, abriendo el armario de la recamara, dejando salir a Selena, Cassie y Tracey del mismo. Dave sigue a Bernie y, luego de que este libere a las mujeres, ingresa a la habitación, completamente furioso.

Dave: ¡Le dije a Fernando que las escondieras en el armario del recibidor!
Bernie: Las escondió en este armario y me dijo que las saque cuando ellos se vayan.
Dave: Esta es mi habitación.
Bernie: Tú no habrías dejado que entren aquí.
Dave: Claro que sí, no habría otra opción...
Dave: ¿Que hubiese pasado si entraban antes...?
Cassie: ¿Antes de intentar entregarnos?
Selena: Te hubieran matado antes.
Dave: Mira, cielo, estoy hablando con Florian.
Bernie: Detente.
Dave: ¿Por qué las defiendes? Ellas no son tu gente.
Dave: Estamos aquí, ahora mismo, porque ella y Michael no arreglaron las cosas como dijeron que harían.
Bernie: ¡Los Guerreros intentaron matarte!
Dave: Eso fue un malentendido...
Dave: Y en cuanto los Guerreros se vayan de aquí, las expulsaremos a ellas también.
Dave: Y esto harto de Fernando, él se irá también, antes de que algo malo pase.
Bernie: ¡Basta!
Bernie: Ellas se quedarán, ¿o quieres hacerlo público?
Bernie: ¿Quieres revelarles que hiciste un trato con la Comunidad de Las Venturas?
Bernie: ¿Dejar de negar que tuviste algo que ver?
Bernie: Es más, que tú les pediste que hagan el trabajo sucio.
Bernie: ¿Quieres perder tu posición?
Dave: ¿Así que ahora mandas tú?
Bernie: No, pero tú ya no mandarás a nadie.
Bernie: Selena, Cassie, Tracey, Fernando y yo nos quedaremos.
Bernie: Seremos una gran y disfuncional familia feliz.
Dave: Pues que así sea.
Dave: Y será así, porque saldremos de esta.
Dave: Hoy he hecho avances con ellos, lo viste.
Bernie: Yo te vi convertirte en su puta.
Dave: Piensa lo que quieras, Florian.
Dave: Si somos amables, ellos son amables.
Dave: Los Guerreros son personas bastante razonables, Floria...

Antes de poder terminar, Bernie golpea fuertemente al rostro de Dave.

Bernie: Mi nombre es Bernie, gordo bastardo.

Luego ver a Dave mirando con rencor a Bernie, Selena decide acercarse y hablarle con claridad, quitándole automáticamente el liderazgo al hombre.

Selena: Este es nuestro hogar ahora.
Selena: Así que aprenderás a llamarme por mi nombre...
Selena: No Sabrina, ni "cariño", ni "cielo"...
Selena: Soy Selena Jackson.
Selena: Y tú ya no estás al mando aquí...

Momentos después, nuevamente desde la oficina de Dave, Cassie, Bernie y Fernando observan por la ventana a los Guerreros terminando su recolección en la comunidad.

Bernie: Cuando llegué aquí, Dave ya estaba a cargo.
Bernie: Pensé que la gente la había elegido por algo.
Bernie: Ahora que lo pienso, creo que pasó porque sí.
Bernie: Nunca me gustó como hacía las cosas, pero no podía imaginar a otro en su lugar.
Fernando: Por eso nosotros nunca estamos mucho tiempo aquí.
Bernie: Pero ahora sí podemos.
Bernie: Tenemos a un excelente candidato.
Cassie: Selena.
Bernie: Exacto.
Fernando: Me parece que es la más indicada.
Cassie: Sí, yo igual.
Fernando: Yo debí haber hablado con Dave antes, lo siento.
Fernando: Espero poder compensarlo.
Cassie: No hay problema.

Fernando abandona la habitación, dejando solos a Bernie y Cassie.

Cassie: Si te pido un favor, ¿podrías hacerlo?
Bernie: Dime.
Cassie: ¿Puedes averiguar dónde vive "X"?
Bernie: Esos idiotas volverán con él, así que...
Bernie: Por supuesto.
Cassie: Que esto quede entre tú y yo, por favor.
Bernie: ¿Selena no?
Cassie: No me gusta ocultarle algo así, pero no puedo decírselo.

En el remolque, Tracey observa por la ventana a los Guerreros cargando los bienes de la comunidad. Mientras que Selena sirve un te a su amiga. No obstante, Tracey no parece interesada en pasar más tiempo en la Zona Segura, y piensan en matar a todos los Guerreros.

Selena: ¿Estás bien?
Tracey: Yo tengo que irme.
Selena: ¿Dónde?
Tracey: A casa...
Selena: No tienes que mentirme.
Tracey: Yo vine a verte, y lo hice.
Tracey: Tengo que ir con ellos, averiguar dónde vive "X", y matarlo.
Selena: Es muy peligroso...
Tracey: Lo sé.
Selena: Pero no puedo detenerte.
Selena: Te conozco, y sé que de todas formas terminarás yéndote...
Selena: Así que te pediré un favor.
Selena: Si puedes, dile a Tyler que estoy bien, y su hijo también.
Tracey: No hará falta.
Tracey: Lo traeré contigo, sano y salvo.
Selena: De acuerdo...

Tracey y Selena se abrazan, en señal de despedida. Tras esto, Tracey procede abandonar el remolque y procede a infiltrarse en un camión de los Guerreros. Más tarde, cuando los mercenarios proceden a abandonar la comunidad, el camión se pone en marcha, sin cerrar la compuerta trasera, la cual es aprovechada por Bernie, quien se infiltra en el camión. El hombre encuentra la caja de licores de Dave y bebe un sorbo de whisky, arrojando el resto de la bebida por el camino. Inesperadamente, Tracey asoma la cabeza de entre las cajas, sorprendiendo a Bernie, quien le sonríe al reconocerla.

Tracey: Hola.

Capitulo 7: Lobos

Por la tarde, en la Comunidad de Las Venturas, Zoey, Ellie, quien lleva a Alice en brazos, y Tanisha, caminan hacia el improvisado cementerio de la comunidad. Tras llegar allí, las mujeres visitan la tumba de Franklin.

Tanisha: Aún no puedo creerlo...
Zoey: Yo tampoco.
Tanisha: Cuando éramos novios, siempre me preocupaba que su vida terminaría en cualquier momento...
Tanisha: Francamente, pensaba que así sería.
Tanisha: Me equivoqué.
Tanisha: Él cambió, y formó una familia...
Ellie: Él era un buen hombre.
Zoey: Era el mejor...
Zoey: No sé como habrá sido antes, pero eso ya no importa.
Zoey: Cuando lo conocí, era de esos que se preocupaban por la gente...
Zoey: No solo su grupo, sino también los demás.
Zoey: Era un hombre maravilloso...
Zoey: Me aseguraré de contarle a Alice todo lo que su padre hizo por nosotros.
Ellie: Lo haremos.
Ellie: No vamos a dejarte sola, hermana.
Tanisha: Por supuesto que no.

Zoey se revisa los bolsillos de su pantalón y saca el reloj de bolsillo de Franklin, que Charlie le había obsequiado tiempo atrás. La mujer besa el reloj y lo deja en la tumba de su esposo.

Zoey: Pensaba en quedármelo, porque necesitaría algo para recordarlo...
Zoey: Pero ahora sé que no lo necesito.
Zoey: Me tengo a mi misma, a Alice, y a ti, Ellie...
Zoey: Tendré que seguir adelante.

La escena se desvanece rápidamente. Mientras tanto, una Bobcat, conducida por Anthony y Gareth, en el asiento de copiloto, transita a toda velocidad por una carretera, aledaña a un extenso bosque. Mientras el vehículo se dirige a una ubicación sin especificar, los viajeros charlan.

Anthony: Creí que Michael opondría resistencia, viejo...
Anthony: En verdad lo creí.
Anthony: Ahora lo entiendo.
Anthony: Está asustado, no por él, sino por todos nosotros.
Gareth: "X" dobló su voluntad...
Anthony: Sí, lo sé.
Anthony: Pero no estoy seguro de que debamos quedarnos de brazos cruzados...
Anthony: Él mismo lo dijo, si no cumplimos con sus caprichos, alguien más morirá.
Anthony: ¿Tú crees que podamos contra ellos?
Gareth: Hablas igual que Tracey.
Anthony: Ella y yo pensamos igual.
Gareth: Sí, no lo dudo.
Gareth: Yo pienso lo mismo, no lo dudes, pero...
Gareth: Está más que claro que no ganaremos esa batalla.
Gareth: Y ahora menos, él tiene todas nuestras armas, nuestra munición...
Gareth: Tenemos suerte de tener cuchillos y una pistola para cada uno.
Gareth: Así será nuestra vida ahora.
Gareth: Saldremos cada semana para recolectar suministros para que los Guerreros no nos maten.
Anthony: No debimos involucrarnos con la Zona Segura...
Anthony: De haber sido así, Niko, Franklin y Jayden estarían vivos...
Gareth: Las cosas tuvieron que ser diferente para nosotros, amigo.

Tras un rato más viajando en silencio, los exploradores llegan a un puente, que se encontraba sobre un lago. Los hombres bajan del vehículo, observando dos contenedores azules que estorbaba el acceso al puente. No obstante, Anthony y Gareth deciden estacionar el vehículo y escalar el contenedor para observar el puente, en el cual ven un asentamiento abandonado.

Gareth: ¿Tú qué dices?
Anthony: ¿Cómo putas trajeron dos contenedores aquí?
Gareth: Bueno, descubrámoslo.
Anthony: Hay muchos puntos ciegos.
Gareth: Sí...

Anthony y Gareth decide investigar el lugar. Gareth es el primero en bajar del contenedor y, al dar unos pasos, encuentra una botella de vidrio, optando por arrojarla hacia el campamento para verificar si había algún caminante. Los hombres desenvainan sus pistolas, Anthony sostiene una pistola de combate y Gareth una SNS, mientras se acercan lentamente al campamento. Los sobrevivientes inspeccionan los vehículos que yacen abandonados en el campamento, pero no encuentran nada que sea de utilidad. Luego, Gareth revisa una casa rodante, la cual desafortunadamente no contiene nada útil, mientras que Anthony sigue caminando por el puente, hasta que ve una montaña de arena, la cual se encuentra junto a dos camiones, uno del lado de Anthony el otro del otro lado de la pila. Estos camiones fueron los que depositaron la arena en el puente.

Anthony: ¡Gareth!
Gareth: ¿Qué pasa?

Gareth se acerca a Anthony, quien le señala la montaña de arena. Tras observarla por unos segundos, el dúo decide investigar.

Gareth: Parece que estaban planeando algo.
Anthony: Parece que no consiguieron terminar.

Tras acercarse a la la pila de arena, lo primero que ve Anthony es un enorme bolso, cuya mitad se encontraba tapada por la arena. Anthony toma el bolso y, tras verificar su peso, decide sacarlo.

Anthony: Es bastante pesado.
Anthony: Podría haber algo bueno aquí.

Mientras Anthony hace fuerza para sacar el bolso, Gareth remueve la arena que se encontraba, descubriendo algunos casquillos de balas, alarmándose.

Gareth: Tony, espera...
Gareth: ¡No!

Haciendo omisión a las palabras de Gareth, Anthony quita rápidamente el bolso, haciendo que la pila de arena caiga sobre ellos. Anthony y Gareth caen al suelo y se echan rápidamente hacia atrás para no ser cubiertos. No obstante, una gran oleada de caminantes comienzan a emerger de la arena. Anthony y Gareth logran ponerse de pie, pero ante la presión de los caminantes que ya están a unos pocos pasos de ellos, deciden empuñar sus armas y dispararles. El equipo se separa debido a los muertos vivientes, mientras que Anthony corre hacia atrás, intentando regresar al vehículo, Gareth se defiende de los muertos que lo acorralan.

Gareth: ¡Tony! ¡Tony!

Tras escuchar los gritos de auxilio de su compañero, Anthony se detiene y voltea para ver que Gareth no había logrado escapar con él. Tras esto, el británico se sube encima de un vehículo y dispara a los caminantes que acosan a Gareth, pero pronto se queda sin balas.

Anthony: Demonios...
Gareth: ¡Anthony, espérame!
Anthony: ¡No! ¡Salta!
Anthony: ¡Huye!
Anthony: ¡Nos reencontraremos del otro lado del contenedor!

Los caminantes pronto desvían su atención de Gareth y comienzan a acercarse al vehículo, donde se encontraba Anthony.

Gareth: Mierda...
Gareth: Estamos juntos en esto.
Gareth: ¡Espérame! Te ayudaré.
Anthony: Maldición, yankee, ¡vete!

Cuatro caminantes sorprenden a Gareth, quien se defiende de ellos mientras se echa lentamente para atrás y así no ser mordido. No obstante, la presión de los muertos vivientes hace que el muchacho tropiece con la barrera del puente y, junto con los caminantes, cae al lago, desapareciendo de la vista de Anthony, quien poco puede hacer con los caminantes y termina también saltando al lago.

Anthony: ¡Puta madre!

Aproximadamente una hora y pocos minutos más, ya con la noche aproximándose, Gareth despierta en el bosque, a orillas del lago, observando un cuchillo y una botella de agua junto a él. El muchacho ve a un hombre, de espaldas, caminando hacia un rumbo desconocido. Gareth toma el cuchillo y la botella, y se dispone a seguirlo. Mientras tanto, Anthony, empuñando nada mas que su cuchillo, recorre el bosque en busca de Gareth. Mientras busca a su compañero, una flecha se atraviesa delante de él, haciendo que se alarme y se ponga en posición de ataque. No obstante, un hombre joven, con una melena que se extiende hasta un poco más de los hombros y una barba bastante poblada, emerge de entre los arboles, sosteniendo un arco y un aljaba, y se disculpa con Anthony.

Hombre extraño: Oh, amigo, lo siento mucho.
Hombre extraño: Pensé que eras uno de ellos.
Anthony: A estas alturas deberías diferenciar a un vivo con un muerto.
Hombre extraño: No me refería a eso.

El hombre observa al lugar por donde llegó y pega un grito, llamando a uno de sus amigos.

Hombre extraño: ¡Oye, Ryan! No parece ser uno de ellos, puedes salir.

Un joven, caucásico, de cabello marrón corto y de aproximadamente quince años, sale de su escondite y se presenta ante Anthony.

Ryan: Hola...
Hombre extraño: Él te vio y pensamos que eras uno de ellos, pero nunca te hemos visto, y ellos no reclutan gente nueva, así que...
Anthony: ¿Quiénes son "ellos"?
Ryan: Nosotros los llamamos "marginados".
Anthony: ¿Eh?
Hombre extraño: Mira, te contaremos todo lo que quieras.
Hombre extraño: Pero no tenemos tiempo que perder.
Hombre extraño: Estamos cazando, y necesitamos llevar algo para comer.
Ryan: Aún tenemos comida, Jesús.
Jesús: Sí, lo sé, pero no quiero que nadie más arriesgue su vida por...
Anthony: ¿Jesús?
Jesús: Sí...
Anthony: ¿Eres algún tipo salvador milagroso?
Anthony: ¿El mesías?
Jesús: Es un nombre por el que acostumbran a llamarme...
Anthony: ¿Quién? ¿Tus fieles?
Jesús: No me gusta que hagan bromas sobre eso.
Jesús: La religión, para mi, es muy importante.
Anthony: De acuerdo, de acuerdo, lo siento.
Ryan: Jesús, está a punto de oscurecer.
Ryan: Tenemos que volver.
Jesús: Sí, tienes razón.
Jesús: Llevamos todo el día haciendo esto.
Jesús: No encontraremos nada...
Jesús: Busquemos mi flecha y... Volvamos.

Jesús, Anthony y Ryan van en busca de la flecha que el primero había lanzado. No obstante, al dar con el objeto puntiagudo, el trío se asombra de ver que le había dado a un ciervo y atravesó su corazón.

Jesús: Santa madre...
Anthony: Eres el hijo de puta con más suerte del mundo.
Jesús: Sí tú lo dices.
Jesús: ¿Qué dices si me ayudas a llevarlo a casa y pasas la noche ahí?
Anthony: ¿Por qué confiarías de mi? Ni siquiera sabes mi nombre.
Jesús: Porque pareces un tipo bueno, deduzco que buscabas a alguien, y te preocupas por ese alguien.
Jesús: Y sé que si quisieras matarme, ya lo hubieras hecho.
Anthony: Sí, tienes razón...
Anthony: Soy Anthony.

Nuevamente con Gareth, este se encuentra siguiendo a hurtadillas al extraño por el bosque. Tras seguirlo por unos instantes, Gareth ve al extraño ingresar por una puerta, descubriendo que había un aserradero allí. El muchacho ingresa al lugar y descubre una comunidad de personas. Sin embargo, tras observar cuidadosamente el interior, Gareth sale de nuevo al exterior y, cautelosamente, se mueve hasta llegar al otro lado del refugio, donde ve hombres y mujeres, entre 20 y 50 años, cenando en una mesa que se extiende unos pocos metros. Gareth observa el lugar hasta que las numerosas personas que cenaban al aire libre se ponen de pie, toman sus armas, y comienzan a dispersarse por el refugio. Esto hace que Gareth se alarme e intente volver por donde llegó. Sin embargo, es visto rápidamente por los residentes del aserradero, quienes disparan a matar al muchacho. Gareth corre rápidamente para huir del lugar, pero se topa con un sujeto, con un bigote mostacho, con lentes y de cabello negro corto; que intenta matarlo con una escopeta. No obstante, Gareth logra tumbarlo al suelo y tomar su arma, la cual utiliza para noquearlo. En ese momento, Gareth es rodeado por los residentes del aserradero, quienes le apuntan con sus armas y se disponen a matarlo. Antes de que el grupo logre acribillarlo, una mujer de cabello castaño largo y un color de piel bronceado aparece para que su gente no abra fuego contra el desafortunado forastero.

Mujer: ¿Qué está pasando aquí?
Mujer (A Gareth): ¿Quién eres tú?
Gareth: Mi... Mi nombre es Gareth...
Mujer: Gareth... Mi nombre es Magna.
Magna: Estoy a cargo aquí.
Magna: ¿Qué haces aquí?
Gareth: Yo solo pasaba...
Gareth: Escuchen, no soy malo, no vine a hacerle daño a nadie...
Gareth: No he hecho nada malo...
Magna: Eso no nos importa.
Gareth: Lo siento, irrumpí sin querer, me colé.
Gareth: No sabía que había entrado, lo siento.
Gareth: Puedo irme, les juro que no volveré ni haré nada que pueda causarles problemas.

Mientras tanto, Anthony, Jesús y Ryan llegan a la comunidad de los dos últimos, la cual se trata de una kilómetros de campo, constituidas por varias cabañas lujosas que se encuentran junto al bosque. Anthony carga el ciervo en sus hombros, mientras que Jesús y Ryan lo guían. El británico también observa su entorno, observando a los residentes, quienes lo miran escépticos. Tras llegar a la cabaña de Jesús, éste lo invita a pasar, quitándole el ciervo de los hombros y dejándolo en la entrada.

Jesús: Bueno, yo me encargaré de esto.
Anthony: ¿Aquí viven ustedes?
Jesús: Aquí vivimos nosotros, con mi tía y otras cuatro personas.
Jesús: Es un lugar con bastantes lujos.
Jesús: Y como buen cristiano, les ofrezco refugio en mi morada.
Anthony: ¿Tú estás a cargo aquí?
Jesús: En parte sí, mi tía es la otra... Em... Líder, digamos.
Anthony: Entiendo.

En eso, una mujer, aparentando unos 40 años, de cabello castaño largo y atado y de cuerpo normal, se acerca a los recién llegados, dándoles la bienvenida.

Ryan: ¡Hola, tía Kate!
Kate: ¡Mis muchachos! ¡Me tenían muy preocupada!

Kate abraza a Ryan y, después, a Jesús. No obstante, la mujer, al ver a Anthony, observa al hombre con un gesto escéptico.

Anthony: Hola...
Kate: ¿Quién es él, Justin?
Jesús: Es Anthony, tía.
Jesús: Lo encontramos en el bosque, y nos ayudó a traer nuestra comida.
Kate: Oh, pues, un placer, Anthony.

Kate extiende el brazo para saludar a Anthony, pero este toma su mano y la besa.

Anthony: El placer es mío, Kate.
Kate: Oh, que galán.
Kate: ¿Quieres quedarte a comer?
Kate: Estoy haciendo un delicioso estofado.
Anthony: Eso sería grato, señorita, pero tengo que irme.
Jesús: ¿Qué? ¿Por qué?
Anthony: Estoy buscando a mi amigo.
Anthony: No debo perder el tiempo, tengo que encontrarlo y volver a casa.
Kate: Ya veo...
Jesús: Espera, Anthony.
Jesús: Es cuestión de tiempo que anochezca.
Jesús: Yo sugiero que esta noche te quedes con nosotros, y mañana a primera hora saldremos a buscar a tu amigo.
Jesús: Yo mismo me ofrezco para ir contigo.
Ryan: Yo también iré.
Kate: Definitivamente no, Ryan.
Ryan: Pero...
Jesús: Deja que vaya, tía.
Jesús: Él tomó su decisión.
Kate: Mira, Justin, entiendo que contigo no puedo hacer nada, ya eres mayor...
Kate: Pero Ryan...
Jesús: Ryan ya es lo bastante mayor, y debemos respetar sus decisiones.
Kate: Solo tiene quince.
Jesús: Y lo tratas como si tuviera diez años...
Jesús: Él ya no es un niño, tía... Ya hemos tenido esta conversación.
Jesús: Es mi hermano, y yo estoy a cargo de él.
Jesús: Tiene que aprender a sobrevivir, no a ser consentido todo el tiempo.
Kate: De acuerdo, Justin.
Kate: Está bien.

Con la discusión familiar acabada, Jesús vuelve a dirigirse a Anthony.

Jesús: Mira, ya lo has oído.
Jesús: Quédate aquí esta noche, y mañana partiremos a buscar a tu amigo.
Jesús: Si te quedas, te daremos un rifle, ya que no puedes andar por ahí solo con un cuchillo.
Jesús: Hay mucha gente mala por ahí.

Tras unos cuantos segundos pensándoselo, Anthony decide aceptar la propuesta de Jesús y la noche en la cabaña. Mientras tanto, en una poco iluminada habitación del aserradero, Gareth yace atado de manos, sentado en el suelo, observando el oscuro entorno. No obstante, Magna, acompañado por dos hombres (uno de ellos es el que Gareth había seguido hasta la comunidad).

Magna: ¿Quieres ir al baño antes de que empecemos?
Gareth: No, gracias.
Gareth: Pero me gustaría...
Magna: Yo ya sé tu nombre, y tú sabes el mío...
Magna (Señala a los hombres que están junto a ella): Ellos son Brandon y Lukas, ya debes conocerlos.
Magna: Entonces...
Magna: ¿De dónde eres?
Gareth: De Los Santos...
Gareth: Hace mucho de eso.
Gareth: Me he movido sin parar.
Gareth: Mi amigo y yo hemos viajado solos desde hace un tiempo.
Gareth: Recorrimos todo San Andreas en busca de provisiones y esas cosas...
Magna: Mmm... Interesante.
Magna: ¿Hay alguien contigo?
Gareth: Lo había, nos separamos.
Gareth: Quisiera salir a buscarlo...
Magna: ¿Qué estabas haciendo aquí?
Magna: Siento mucho mi escepticismo, pero debes entender que nosotros no vemos forasteros muy seguido...
Magna: Nos ponemos muy nerviosos cuando alguien aparece en nuestro territorio.
Gareth: Sí, ya me di cuenta, aunque no lo crean.
Gareth: Mi amigo y yo encontramos un asentamiento en el puente...
Gareth: Nos emboscaron los muertos, y... Caí al lago.
Gareth: No sé que fue de mi compañero.
Gareth: Traté de luchar contra la corriente, pero me quedé sin fuerzas y perdí la conciencia...
Gareth: Desperté en la orilla, y vi a uno de ustedes adentrándose en el bosque...
Lukas: Habla del puente de Windsor.
Gareth: ¿Sabes como llegar?
Lukas: Sí.
Magna: No has respondido mi pregunta, Gareth.
Magna: ¿Qué estabas haciendo aquí?
Gareth: Seguí al tipo y llegué aquí, quería conseguir ayuda.
Brandon: ¿Y por qué no simplemente la pediste? Estuviste escondido de nosotros.
Gareth: ¿Y tomé la decisión equivocada? Prácticamente ustedes matan forasteros... Quería ver si esto era un refugio seguro, si ustedes eran buenas personas.
Gareth: Con suerte logré saber que son razonables.
Magna: ¿Qué es una buena persona, Gareth?
Magna: ¿Tú crees que los buenos sobreviven?
Magna: Yo creo que no.
Magna: Mucha gente quisieran tener lo que tenemos, y estoy segura de que lo tomarían a toda costa nuestros bienes.
Magna: Necesitamos protegernos, de cualquiera que traspase nuestro territorio.
Gareth: Miren, siento haberlos asustado, ¿sí?
Gareth: Me encantaría marcharme, tanto como ustedes lo quieren, pero no sé el camino al puente.
Gareth: ¿Alguien sería tan amable de decirme adónde ir? Con gusto, me iría.
Magna: Temo que eso ya no es una opción, Gareth.

Gareth se impresiona al oír las palabras de la mujer, alterándose un poco.

Gareth: Mira... Eh... Magna, no sé quien seas, pero te conviene dejarme ir.
Gareth: Yo no pretendo causarles problemas si me dejan marchar, pero si me tienen de rehén aquí, juro que los mataré.
Magna: Esa no es la forma de hablarle a quienes te tienen bajo la mira, muchacho.
Magna: Nadie quiere tenerte de rehén. Me caes bien, no hagas que eso cambie, y te propongo que te quedes con nosotros.
Gareth: Escuchen, aunque su oferta enserio me tienta, yo tengo un lugar a dónde ir.
Magna: Dijiste que estabas viajando por todo San Andreas.
Gareth: Mentí, ¿de acuerdo?
Gareth: Por favor, te lo suplico, desátame y déjame ir.
Gareth: No sé a qué le tienes miedo, pero debes confiar en mi y creer que yo no haré nada malo...
Gareth: Yo solo me iré de aquí, nada más.
Gareth: Además, tengo a mi novia en casa, ella debe estar preocupada por mi.

Tras mirarse las caras con sus dos aliados, Magna se lo piensa unos pocos segundos y toma una decisión.

Magna: De acuerdo, Gareth.
Magna: Tú ganas.
Magna: Te dejaremos ir...
Magna: Y te guiaremos hasta puente. Lukas y Brandon irán contigo.
Magna: Pero con dos condiciones...
Gareth: ¿Qué?
Magna: Que pases la noche aquí, irán por la mañana. Y la segunda, que los lleves hasta tu comunidad.
Magna: Sería bueno forjar un vínculo comercial entre nosotros.
Gareth: Oh, de acuerdo.
Magna: Perfecto.

Mientras tanto, en la cabaña, ya con la cena servida, Anthony se sienta en la mesa de Jesús, Ryan y Kate. Los cuatro individuos, acompañados por los demás residentes de la casa, se toman de la mano para bendecir su mesa. La escena salta instantáneamente, con la cena ya culminada. Anthony termina su plato, bajo la sonriente mirada de Kate y Jesús.

Anthony: Oh, santo cielo, que delicioso.
Anthony: No recuerdo la última vez que he comido esto.
Anthony: Una exquisitez, Kate.
Kate: Bueno, gracias por el cumplido, Anthony.
Jesús: Resulta que ella tiene buena mano para la cocina.
Jesús: Antes de todo esto ha sido chef.
Jesús: Entonces, Anthony...
Jesús: ¿Cuál es tu historia?
Anthony: ¿Mi historia?
Jesús: Sí, de dónde eres, tienes alguna comunidad... Todos tenemos una historia.
Jesús: Noto por tu acento que no eres de por aquí. ¿Europeo?
Anthony: Bueno, supongo que, al ser muy hospitalarios conmigo, podría darles esa información.
Anthony: Soy el Capitán Anthony Graham, del escuadrón A del Servicio Aéreo Especial.
Anthony: Yo soy de Londres, Inglaterra.
Anthony: Llegué a este país, precisamente a Texas, luego de mi retiro.
Anthony: Mi familia y yo, quisimos empezar de cero en este país...
Anthony: No creo que deba decirles lo demás.
Jesús: ¿Sobre tu grupo?
Jesús: Entiendo tu desconfianza hacia nosotros, somos nuevos rostros para ti.
Jesús: Así que te contaré mi historia, para que te sientas en confianza.
Jesús: Mi nombre es Justin Bennett, pero mis amigos me llaman Jesús.
Jesús: Yo estudiaba en la universidad de San Fierro, pero cuando todo se fue al garete, perdí a mis padres, y a mi tío.
Jesús: Kate no es pariente consanguínea, era la esposa de Pete, mi tío...
Jesús: Pero para nosotros dos, ella siempre fue una tía, y ahora es como una madre.
Jesús: En busca de un refugio, encontramos a muchas personas en el camino.
Jesús: Llegamos aquí, y todos dicen que yo los conduje a este lugar.
Jesús: Creen que soy algún tipo de salvador, por eso mi apodo.
Jesús: A mi me gusta que me llamen así, por mi devoción por el verdadero Jesucristo.
Jesús: Aún así, soy un tipo de armas tomar...
Jesús: No me importa que tan religioso sea, si tocas a uno de los míos o intentas matarme, yo te mataré.
Jesús: Eso es lo que me mantuvo con vida todo este tiempo.
Jesús: Pero también, hemos tenido problemas con un grupo...
Jesús: Los Guerreros...
Jesús: Son tipos muy peligrosos. Un día intentamos rebelarnos, no nos salió bien...
Jesús: Mataron a tantos hombres, mujeres y niños que... Decidimos rendirnos, y seguir trabajando para ellos.
Anthony: Diablos, hombre...
Anthony: ¿Y quienes son esos "Marginados"?
Anthony: Ya saben, esos tipos con los que me confundieron.
Jesús: Ellos son casi tan malos como los Guerreros.
Jesús: Tienen un asentamiento en un aserradero, y los Guerreros nunca van hacia allí.
Jesús: Ellos están a salvo.
Anthony: ¿Y por qué no les dicen sobre su existencia?
Jesús: Eso no es lo que haría un buen hombre, Anthony.
Jesús: Soy un caballero, en todo.
Jesús: Nuestras diferencias las solucionamos entre nosotros, no hay terceros.
Jesus: Aunque por ahora, estamos en paz.
Jesús: Hicimos un trato y dividimos nuestros territorios.
Jesús: Nuestros hombres no pueden pasar a su lado, y viceversa.
Jesús: Así es una sociedad civilizada.
Anthony: ...
Anthony: Yo vengo de Las Venturas.
Anthony: Tenemos un pueblo, y somos sometidos por los Guerreros.
Anthony: Luchamos contra un puesto de ellos, sin pensar que habría más.
Anthony: Ellos nos sorprendieron y su líder mató a dos de los nuestros.
Anthony: Salimos para buscar suministros y armas, ya que ellos se quedaron con todo...
Jesús: Entonces... Tú tienes un problema, y yo tengo un problema...
Anthony: ¿Qué quieres decir?
Jesús: Tenemos que hacer algo...
Jesús: No podemos seguir de brazos cruzados.
Jesús: Por separados, seguro que perderemos...
Jesús: Si unimos fuerzas, tendremos una gran probabilidad de ganarles.
Anthony: No sé, yo no soy el líder...
Jesús: Entonces habla con él.
Jesús: Tenemos que hacer algo.
Jesús: Quizá buscar más aliados...
Jesús: Formar nuestro ejército, y vencer a los Guerreros.
Anthony: Lo voy a intentar...
Anthony: Pero no te prometo nada.

Al día siguiente, en el aserradero, Gareth termina de alistarse para salir de la comunidad de Magna, por lo que se acerca a esta para despedirse.

Gareth: Bueno, gracias por dejarme ir y...
Gareth: Ya sabes, no matarme.
Magna: Cuídate mucho, Gareth...

Magna le sonríe extrañamente a Gareth, lo que hace al muchacho sospechar de la mujer. No obstante, Lukas y Brandon aparecen, dando pie a que se marche. Mientras tanto, Anthony, Jesús y Ryan caminan por el bosque, buscando a Gareth, para luego buscar la Bobcat y regresar a la Comunidad de Las Venturas.

Jesús: Creo que ya hemos buscado por aquí, estamos recorriendo el bosque en círculos.
Anthony: Tenemos que seguir, no puedo regresar sin él.
Jesús: De acuerdo...

Anthony, Jesús y Ryan continúan buscando a Gareth, mientras que este, por otra parte, se encuentra caminando junto a Lukas y Brandon por el bosque, no muy lejos. El trío camina en silencio hacia el puente, hasta que ven a dos extraños caminando cerca de ellos. Lukas empuja a Gareth al suelo y los tres permanecen allí, observando a los dos individuos, armados con fusiles de caza, pasar frente a ellos.

Gareth (Susurrando): ¿Qué pasa? ¿Quiénes son?
Lukas: Son personas muy peligrosas...
Lukas: Ellos... Son de los malos.
Lukas: Ya sabes, por ellos somos tan desconfiados.
Gareth: Entiendo.
Lukas: Ellos son los "Marginados".
Lukas: Así se hacen llamar.
Gareth: De acuerdo.

Una vez que el trío despista a los Marginados, retoman su camino hacia el puente.

Gareth: Va a ser agradable trazar una ruta comercial con ustedes.
Gareth: Vi su arsenal, es muy bueno.
Gareth: Pero hubiera sido bueno que me den un arma.
Gareth: Nos metimos en muchos problemas, con un grupo de gente.
Gareth: Creímos que una estúpida avanzadilla era toda esa gente...
Lukas: ¿Hablas de los Guerreros?
Gareth: Sí, ¿los conoces?
Lukas: Sí, tuvimos malos tratos con ellos.
Lukas: Por eso vivimos en el aserradero.
Lukas: Antes teníamos una comunidad más... Grande.
Lukas: Pero eso cambió con los Guerreros y los Lobos.
Gareth: Demonios...
Gareth: Por eso nos conviene ayudarnos entre nosotros.
Lukas: No te preocupes por nosotros, ya no lidiamos con ellos.
Lukas: Nos escapamos de nuestro lugar y encontramos el aserradero.
Lukas: Hasta ahora, no nos encontraron.
Gareth: Eso es bueno.

Unos cuantos metros más adelante, el trío ve nuevamente a otros dos Marginados, acompañados por un hombre rubio fornido. Lukas y Brandon deciden esconderse, pero Gareth se percata de que Anthony se encontraba allí, por lo que se acerca lentamente, hasta finalmente dar con su amigo, quien se encontraba detrás de los Marginados.

Gareth (Susurrando): Tony...

Anthony voltea al escuchar la voz de Gareth, alegrándose de ver a su amigo con vida.

Anthony: ¡Gareth! Que bueno verte.
Gareth: Espera, no grites.

Ante el grito de Anthony, Jesús y Ryan voltean, encontrándose con Gareth por primera vez.

Jesús: ¿Qué pasa? ¿Ese es tu amigo?
Jesús: Es genial que esté con vida.
Jesús: Hola, soy Jesús...

Jesús se aproxima a Gareth para darle la mano. Sin embargo, el muchacho se alarma, debido a que se trata de un Marginado, y lo amenaza con su cuchillo.

Gareth: ¡Atrás!
Anthony: Eh, ¿qué haces?
Gareth: ¡Ellos son Marginados, Anthony!
Jesús: ¿Marginados?
Jesús: Disculpa, ¿tú estuviste con gente en un aserradero?
Gareth: Sí, ¿por...?

En ese momento, antes de que Gareth aclare sus dudas, una lluvia de balas sorprende al grupo, haciendo que huyan despavoridos, separándose en el acto. Brandon logra ver a Ryan corriendo por el bosque, por lo que decide seguirlo, separándose de Lukas, quien va en busca de Gareth. Tras una breve persecución a toda velocidad, Ryan tropieza y, desde el suelo, se ve cara a cara con Brandon, quien le apunta con su fusil de asalto.

Brandon: Oh, vaya...
Brandon: Mira que tenemos aquí.

Ante la amenaza de Brandon, Ryan desenvaina su pistola, apuntándole al hombre, quien no se inmuta ante la amenaza del muchacho.

Brandon: Oh, tú no vas a disparar, tienes miedo...
Brandon: Solo cierra los ojos, esto no dolerá... Mucho.

Ryan, aún apuntándole a Brandon, cierra los ojos con fuerza. Instantes después, un disparo se escucha, y Brandon cae muerto al suelo. Anthony se revela como el asesino de Brandon, quien le disparó por la espalda y salvó a Ryan.

Anthony: ¿Estás bien, chico?
Ryan: Sí...
Anthony: Ahora vamos, tenemos que buscar a tu hermano y mi amigo.

Mientras tanto, Gareth yace escondido en un pequeño barranco. Tras escuchar unos pasos cerca, cada vez alejándose más, el joven hombre decide escapar. Sin embargo, tras salir de dicho barranco, Gareth es atacado por Lukas, quien lo arroja al suelo y, ya encima de él, le propina unos cuantos golpes al rostro. No obstante, Gareth logra sacárselo de encima, y cuando estaba a punto de atacarlo, Lukas toma su rifle y le apunta al muchacho.

Gareth: Por favor...
Gareth: Pude haberte matado antes...
Gareth: No te he hecho nada, déjame ir...
Lukas: No te queda nada.
Lukas: Tú y tu gente están condenados.
Lukas: Los Guerreros... Por dios, ya saben lo que les espera.
Gareth: Podemos ayudarnos mutuamente, acabaremos con ellos.
Lukas: No hay forma de acabar con ellos.
Lukas: Lo siento, colega.
Lukas: Eres solo un cadáver.
Lukas: Y nosotros te mentimos...
Lukas: Ellos no son los malos.
Lukas: Nosotros sí.

Lukas se dispone a ejecutar a Gareth y, justo cuando estaba por jalar el gatillo, Jesús entra en acción, disparándole al Marginado en la cabeza con su rifle. Tras esto, Jesús se acerca a Gareth, reanudando su presentación.

Jesús: Yo soy Jesús...
Jesús: Líder de los Lobos.
Gareth: Yo soy Gareth Walker.
Gareth: Em... Yerno del líder de la Comunidad de Las Venturas.

Un rato después, en otro lado del puente, Jesús, Ryan, Anthony y Gareth caminan tranquilamente y en silencio hacia la ubicación de la Bobcat. En el camino, Anthony decide hablarle a Jesús.

Anthony: ¿Seguro que no tomarás represalias contra esos desgraciados?
Jesús: Ustedes no se preocupen por eso.
Jesús: Nos encargaremos nosotros.
Jesús: La guerra es nuestra, y no queremos meter a terceros... Ya te lo dije, Anthony.
Anthony: De acuerdo.
Gareth: Oye, Jesús, lamento haberte amenazado. Creí que...
Jesús: No te preocupes, Gareth. No hay nada que perdonar.
Jesús: Pero, quisiera pedirte un favor...
Anthony: Bueno, llegamos.

Al ver el vehículo, aún aparcado dónde Anthony y Gareth lo habían dejado anteriormente, todos callan y se acercan rápidamente al vehículo. Anthony y Gareth se disponen a subirse al vehículo, no sin antes despedirse de los Lobos.

Anthony: ¿Seguro que no quieres ayuda?
Jesús: No, gracias.
Jesús: Nosotros tomaremos las riendas, por nuestra cuenta.
Anthony: De acuerdo.
Gareth: Jesús, ¿cuál es el favor que querías pedirme?
Jesús: Oh, sí... Eso...
Jesús: Me gustaría que los dos hablen con su líder.
Jesús: Díganles que todos nosotros, unidos, podemos hacer frente a los Guerreros.
Gareth: Sí, veré si puedo convencerlo...
Jesús: Sería agradable que pudiéramos unir fuerzas.
Gareth: Adiós, Jesús, Ryan...
Gareth: Nos veremos pronto.
Jesús: Adiós, amigos.

Anthony y Gareth suben al vehículo, poniéndose nuevamente en marcha hacia la Comunidad de Las Venturas. Mientras se alejan, el dúo ve por el retrovisor a Jesús y Ryan saludándolos, pero luego se dan la vuelta y se marchan nuevamente a su comunidad. Poco tiempo después, ya en la carretera, dirigiéndose a Las Venturas, Anthony y Gareth permanecen en absoluto silencio, hasta que Gareth decide hablar.

Gareth: ¿Crees que deberíamos hablar con Michael?
Anthony: No lo sé...
Anthony: ¿Y tú?
Gareth: ...
Gareth: Sí.

Capitulo 8: Las reglas

En una mañana, dentro de un Benson, Michael y Trevor duermen en la parte trasera. No obstante, el sueño pacífico de ambos es interrumpido por un despertador, el cual apaga Michael.

Trevor: Puta madre...
Michael: Tenemos que empezar...
Trevor: ¿Qué hora es?
Michael: Las seis...
Trevor: Mierda, que frío...
Michael: Ponte tu abrigo, tenemos que irnos.

Ante el notable fresco que había, Trevor se pone una chaqueta de mezclilla negra y Michael con una chamarra gris. Tras abrigarse, Trevor abre la compuerta del camión, disponiéndose a salir de él para iniciar la búsqueda de suministros.

Trevor: Bueno, me hubiera encantado comer algo antes de partir.
Michael: Sí, bueno... Te lo recompensaré.
Trevor: Eso espero, cretino.

Más tarde, en la ciudad de San Fierro, Bernie y Tracey, quienes seguían colados en la parte trasera de un camión de los Guerreros, viajan en silencio, observando los bienes que los mercenarios había tomado de la Zona Segura. Luego, al notar que el camión había ingresado a una zona industrial, Bernie una botella exprimible de ketchup y la exprime, haciendo que el contenido caiga a la calle.

Tracey: ¿Qué estás haciendo?
Bernie: Estoy dejando un rastro...
Bernie: Creo que estamos cerca.
Bernie: Deberíamos salir y seguir el resto del camino.
Bernie: A ver qué encontramos...
Tracey: ¿Cómo saldremos?
Bernie: Normalmente no es la caída lo que hace daño, es intentar evitarla.
Bernie: Corre o rueda con él, el camión va bastante lento.
Bernie: Estaremos en un punto ciego, y podemos correr detrás de otro coche.
Tracey: Pero, si la cago...
Bernie: No pasará nada.
Bernie: Tenemos que salir ahora.
Tracey: De acuerdo, pero muéstrame cómo hacerlo.
Bernie: De acuerdo, voy primero.

Bernie le demuestra a Tracey como saltar del camión, tirándose suavemente por el costado del vehículo y dando una voltereta al caer, llegando fácilmente a un contenedor para poder ocultarse de la vista de los Guerreros. No obstante, el hombre ve a Tracey despidiéndose con la mano, en lugar de repetir su acción.

Bernie: Diablos, si Michael se entera va a matarme...

Cada vez más cerca de la Base, Tracey encuentra una carabina con un cargador ampliado y una mira, decidiendo utilizarla para cazar a "X" y todos sus hombres. Mientras la joven mujer prepara el arma, el camión se detiene y, luego de esto, se escucha la voz de "X" manifestándose, haciendo que se alarme y se esconda detrás de unas cajas.

X: De acuerdo, muchachos, descarguemos y metamos el botín.
X: Quiero volver a entrar y descargar el botín yo mismo.
Shane: Sacamos una gran tajada, Allen.
X: Bien, bien, me alegro, "S".
X: Mereces una recompensa por ello.
X: Tú, y los demás muchachos.
Shane: Gracias, jefe.
X: No, gracias a ti, colega.
X: A todos ustedes, amigos.

Un Guerrero pelirrojo se acerca a la compuerta del camión, ingresando al interior de este y descargando la caja de licores y pasándosela a DeSean. Luego, el Guerrero pelirrojo se dispone a tomar otra caja, pero en el proceso termina descubriendo a Tracey en el camión.

Guerrero: ¿Qué diablos...?

Tracey, sorprendida, dispara a quemarropa al Guerrero, matándolo de unos cuantos disparos al pecho. Luego, la tuerta mujer dispara a otro de los Guerreros que se encontraba sobre la parte trasera del camión, ejecutándolo con un tiro en la cabeza. Tras esta violenta acción, Tracey sale al exterior, apuntándole a todos los Guerreros presentes, mientras exigía la presencia de "X".

Tracey: ¡¿Dónde está su líder?!
Tracey: Sólo quiero a "X"... Él mató a mis amigos...
Tracey: Nadie más tiene que morir por él.

Tracey se alarma al escuchar el silbido característico de los Guerreros, provenir de "X", quien se presenta frente a la tuerta con una gran sonrisa de oreja a oreja.

X: Mierda...
X: Eres encantadora.

"X" toma a DeSean por la espalda, utilizándolo como escudo para que Tracey no le dispare.

X: ¿Tomaste esa arma porque tiene buena pinta?
X: Sí, ¿verdad?
X: Jovencita, no te voy a mentir, me has dado un susto de infarto.

"X" nota en la mirada seria de Tracey, el notable desprecio que ella tiene hacia él.

X: Tienes la misma mirada de desprecio que tu padre, mujer.
X: Salvo que solo es la mitad de efectiva, porque... Bueno... Tú entiendes...
X: Te falta un ojo.

Dos Guerreros intentan arrebatarle el arma a Tracey, pero esta los elimina de forma inmediata. Sin embargo, la mujer termina siendo rápidamente derribada por Shane, quien toma la carabina y le apunta, dispuesto a matarla.

X: Shane... Baja el arma.
X: Apártate de ella.

Shane hace caso a las palabras de "X" y se aparta de Tracey, no sin antes quitarle su cuchillo y su pistola con silenciador. Luego de esto, "X" se acerca a la mujer tumbada en el suelo, ayudándola a ponerse de pie.

X: Esa no es forma de tratar a nuestro nuevo invitado.
X: Vamos jovencita, que te daré un recorrido gratis por nuestro humilde hogar.
X: Oye, Aaron, ¿por qué no vas con Tyler a la cocina y me preparan algo para comer?
X: A los demás, nuevo plan: Quemar a los muertos y descargar el camión después.
X: No voy a tener tiempo para coger hoy...

Mientras "X" dice sus últimas palabras, la cámara enfoca a los caminantes que se encuentran encadenados y colgados en la entrada del refugio, entre ellos se puede ver a Yusuf Amir, convertido en un muerto viviente y encadenado a una barrera vial. Después, la cámara enfoca desde lejos la Base, la cual se descubre que es en realidad una gigantesca fábrica.

Mientras tanto, en una ruta cercana al bosque, la cual lleva a San Fierro, Rachel camina tranquilamente, arrastrando el cuerpo de un caminante que ella había eliminado, hasta cierto lugar junto a la carretera, donde tiene a varios cadáveres putrefactos apilados. La mujer procede a dejar el cuerpo junto a los otros y se marcha, en busca de otro caminante.

Nuevamente en fuera de la Base, "X" decide darle un tour a Tracey a través de su refugio, disponiéndose a entrar al interior de la fábrica para comenzar.

X: No te voy a mostrar los primeros pisos, son un asco...
X: Iremos a la suite.
X: En donde tengo todo lo que queremos.
Tracey: ¿Qué vas a hacerme?
X: ...
X: Primero, niña, no destruyas la imagen que tengo de ti.
X: Para mi, eres una mujer dura, no tienes miedo a nada, y para ser mujer, tienes más huevos que tu padre.
X: Yo no te debería dar miedo, si así fuera, me decepcionarías mucho.
X: Segundo, ¿de verdad quieres arruinar la sorpresa?

"X" guía a Tracey hasta la puerta, ingresando a un taller de trabajo, el cual funciona como un comedor comunitario para ciertos habitantes de la Base.

X: Mira esto.

"X" se acerca a una barandilla, exponiéndose a la vista de todas las personas que se encontraban en el lugar. Estos, tan rápido como ven a su líder, se arrodillan ante él, por lo que este decide dar una charla.

X: Los Guerreros han salido al mundo, han luchado contra los muertos y han vuelto con cosas muy buenas.
X: Algunas de esas cosas pueden ser suyas, claro, si trabajan bien y siguen las reglas.
X: Hoy, señores y señoras, habrá carne y verduras frescas para todos en la cena.
X: No se contarán los puntos.

Los súbditos de "X" se alegran y aplauden a su líder.

X: ¿Ves eso, mujercita?
X: Eso es respeto.
X: Es bueno tenerlo, ¿no?
X: Y si los vuelves a mirar, los pelmazos siguen de rodillas...
X: Como tu papi.

Tracey se queda mirando, perplejo, a las personas del comedor, quienes recién se vuelven a poner de pie al ver a "X" caminando para marcharse del lugar. Mientras tanto, en la Comunidad de Las Venturas, Edward, Maria y Jessica, con mochilas colgadas en los hombros, se disponen a salir hacia un lugar determinado. Mientras se dirigían al portón principal para marcharse, Eddie habla con las chicas.

Edward: Quería mostrarles algunos posibles lugares que he clasificado como accesibles.
Jessica: Sabemos adónde vamos, Ed.
Edward: Aunque estoy casi seguro, sería negligente si no lo mencionara, tras un análisis a fondo del mapa tachando cada sitio que ya hemos registrado, creo que he descubierto algo que se debe considerar.
Maria: ¿De qué estás hablando, Eddie?
Edward: Encontrar mercancía para los Guerreros.
Jessica: Yo me niego a trabajar para ese idiota.
Maria: Además, no será necesario, Eddie.
Maria: Michael y Trevor se fueron por dos días...
Maria: Tony y Gareth también.
Maria: Hasta Jillian se fue con Brenda y Denise.
Maria: Haremos esto y volveremos, eso es todo.
Jessica: La usaremos en la pistola que encontraste.
Maria: Claro.

En ese momento, un Premier llega también al portón. Del vehículo se bajan Roman y Jacob, quienes también se disponían a salir en busca de suministros. Roman se extraña de que Ed, Jessica y Maria salgan también y pregunta a su pareja.

Roman: ¿Van a salir a buscar cosas para los Guerreros?
Jessica: No.
Roman: ¿Por qué no?
Roman: No puedes resistirte, Jess.
Jacob: Quizá debamos viajar todos juntos.
Edward: Cuenten conmigo.
Edward: Si encontramos un buen lugar, diez ojos son mejo...
Jessica: No, de hecho, ya nos vamos.
Jessica: Estaremos bien solos.

Jessica, luego de acabada la plática, abre el portón, permitiéndole a ella y sus compañeras salir de la comunidad, pero es detenida por Roman.

Roman: Sé que no te gusta, y que no quieres que te lo diga...
Roman: Pero es un hecho que debemos producir para ellos.
Roman: Es como si fuese un impuesto.
Jessica: Iremos a ver qué encontramos, ¿sí?
Roman: De acuerdo...
Roman: Pero recuerda una cosa, tú puedes seguir enfadada, pero yo no soy el del problema...
Roman: Esto es culpa de Michael.
Jessica: ¿Tú crees que lo hubieses hecho mejor?
Roman: Niko sí.
Jessica: Claro, mete a tu primo en esto... Que no tiene nada que ver.
Jessica: Sólo déjalo descansar en paz, y deja de culpar a Michael por lo que pasó.
Jessica: Porque esto no fue su culpa, nadie sabía lo que pasaría.
Jessica: Y ese cretino, no es de los que negocian...
Jessica: Ahora déjame en paz.

Mientras tanto, en la Base, "X" llega hacia una amplia habitación, en donde encuentra a varias mujeres con vestidos iguales, todos cortos, ajustados y con un considerable escote. En la habitación se encuentran también Kelly y Honey, la hija y mujer de Shane, respectivamente. También se puede apreciar a una mujer rubia y de cabello algo largo, siendo consolada por Honey y otras dos mujeres.

X: Señoritas.
X: Traje a una invitada.
X: Pero tranquilícense, no viene a tijeretear.

Tracey mira con asombro a las mujeres de la habitación, cosa de lo cual se percata "X".

X: Sí, lo sé.
X: En su casa, todas ustedes visten como viejas.
X: Pero yo... Opino que cuanto menos ropa, mejor.
X: Si quieres, quítate tu camisa, a mi no me molestaría...
X: Ansío ver esos hermosos senos más de cerca.

Tracey no hace caso a "X" y lo mira con un gesto de repudio, causándole una gran sonrisa a este. Luego, el líder de los Guerreros, se dispone a hablarle a una de sus mujeres, Honey.

X: ¿Puedo hablar contigo un minuto, querida esposa mía?

"X", acompañado por Honey, camina hacia la barra de bar que hay en la habitación, sirviéndose un trago de whisky y, mientras bebe, habla con la mujer.

X: Dime, preciosa, ¿qué ha pasado entre Monique y Adam?
Honey: Lo que estábamos hablando no es de tu incumbencia.
X: Qué bien...
X: ¿Quieres saber qué he oído?
X: He oído que Adam se ha llevado a Monique a otro lugar y... Bueno...
X: Pasó lo que pasó.
X: Rose me cuenta todo, sabes que ella es así.
X: Pero necesitaría que tú me lo confirmes.
Honey: ...
X: Las reglas están para algo, Honey.
X: Nada importa si estás muerto...
X: Tú, hermosa, estás aquí, con tu hija, por que lo entendiste.
Honey: Ella cometió un error...
Honey: No seas duro con ella.
X: Relájate.
X: ¿Alguna vez les he pegado?
X: Incluso, creo que estoy siendo más bueno con ustedes.
X: En especial con Kelly, ya no dejo que nadie la toque...
X: Bueno, excepto yo, claro.
X: Deberíamos estar juntos los tres, para que experimente un poco...
Honey: Ni se te ocurra...
X: Oh, claro que se me ocurre.
X (Apunta a su entrepierna): Mira, incluso se me ha parado con solo pensarlo.
X: Pero bueno, ¿en qué estábamos...?
X: Ah, sí, ¿alguna vez les he pegado? Quiero que me respondas, cielo.
Honey: ...
Honey: No, pero te conozco.
Honey: Hay cosas peores que un golpe.

"X", indiferente, y Honey, enfadada, se quedan mirando fijamente por unos segundos. Sin embargo, "X" decide cortar la tensión, sonriendo ante la mujer y volviéndole a hablar.

X: Guau... Mírate.
X: Esto continuará pronto, Honey.

"X" se aleja de Honey y, con el vaso de whisky en la mano, se acerca a Monique, apartando a las otras dos mujeres que se encontraban junto con ella.

X: Monique, querida...
X: Sabes que no quiero a nadie que no quiera estar aquí, ¿verdad?
Monique: Sí, "X".
X: Bien...
X: Así que si quieres volver con Adam, puedes hacerlo.
X: Pero, ¿qué es lo que no deberías hacer?
Monique: ...
Monique: Engañarte.
X: Engañarme, por supuesto.
X: Tú no puedes engañarme.
X: Hay chicas a las que les gustaría estar en tu lugar, pero desgraciadamente no están tan buenas como tú...
X: Pero, aún así, si hay vacante, les permitiría formar parte de mi vida...
X: ¿Quieres volver con Adam y trabajar por puntos?
X: Te prometo que los pondré en el mismo trabajo...
Monique: No, me quedaré.
Monique: Lo siento mucho...
X: Tú sabes lo que eso significa, ¿verdad?
Monique: Sí...
Monique: Yo te quiero, "X".
X: Claro que me quieres, querida...
X: Te prometo que todo saldrá bien, y nos recuperaremos de esta.

"X" besa la mejilla de una asustada Monique, para luego apartarse de ella y volver con Honey.

X: ¿Has visto eso?
X: No he sido duro con ella, aunque normalmente soy así.
Honey: Eres un idiota.
X: Sí, lo sé.
X: Pero lo curioso de esto, es que me quieres de todas formas.
X: Sabes la verdad, como yo.

"X" se acerca a los labios de Honey, besándola lenta y apasionadamente. La mujer, estirando los brazos alrededor del cuello de "X", le sigue la corriente, permaneciendo así ante la vista de Tracey. Pronto, Tyler, sosteniendo una bandeja con bocadillos, y Shane llegan a la habitación, descubriendo el acto de "X" y Honey. Shane mira atónito a su ex esposa besando al líder de los Guerreros y Tyler mira sorprendido a Tracey, quien también se sorprende de verlo. Finalmente, "X" aparta a la mujer, acercándose a Tyler para tomar una aceituna y comerla.

X: Está bueno.
X: Tracey, ¿me harías el favor de llevar esa bandeja?

Tyler, mientras mira con un gesto de rencor a "X", le entrega la bandeja a Tracey.

Tyler: ¿Cómo la has traído aquí?
X: Wow... Tyler...
X: Lo que hablamos aquí, cuando tú no estás, no es de tu incumbencia.

Tyler continúa mirando con mala cara a "X", haciendo que este se enfade.

X: Cambia la cara ya, carajo...
X: No me hagas arrancarle el único ojo que tiene.
X: O tal vez acabe matándote a ti también...

"X" nota que Tyler sigue llevando puesto el anillo de casado.

X: Y quítate esa mierda...
X: Si te vuelvo a ver con él, te cortaré el dedo, idiota.

"X" mira a Shane.

X: S, ¿podrías encenderme el horno, por favor?
X: Bajaré en un rato...
X: Es hora de un pequeño Déjà bu, colega.
X: Ahora, permiso.
X: Vamos, Trace.

"X", seguido por Tracey, se marcha de la habitación. Mientras tanto, Tyler mira con preocupación a Kelly, quien lo observa con el mismo gesto de preocupación mientras consuela a Monique. Tyler intenta acercarse a la adolescente, pero es detenido por Shane.

Shane: ¿Qué es lo que haces?
Tyler: Tenemos que sacar a esa niña de aquí.
Shane: No, no, no es buena idea.
Tyler: ¿Y dejarla aquí sí?
Tyler: ¿Qué pasará hasta que la maten?
Shane: Ella es mi hija, Allen no la lastimará.
Shane: Ahora tenemos que irnos, tenemos cosas que hacer.

Shane y Tyler se marchan de la habitación. Mientras tanto, en algún otro lugar, en la carretera cercana al bosque, Roman y Jacob viajan en busca de algún lugar que pueda proporcionarles suministros para los Guerreros. Mientras conduce, Roman habla con su amigo.

Jacob: Extraño a Niko.
Roman: Yo también...
Jacob: Cuando se mudó a Los Santos, supe que lo extrañaría, pero...
Jacob: Diablos, sabía que estaba vivo.
Roman: Sí...
Roman: Yo odio a Michael por eso.
Jacob: ¿Por qué?
Roman: Él nos trajo a la Comunidad, le concedo eso...
Roman: Pero no debería de estar al mando.
Roman: Desde que llegó a mi vida, tres amigos míos murieron... Y mi primo hace poco.
Jacob: No fue su culpa.
Roman: Si no fuera por él y su patética guerra con los Guerreros, él estaría vivo.
Roman: No sólo él, Franklin también.
Roman: Los dos deberían estar vivos, ambos formando sus vidas en este mundo de mierda.
Jacob: No es culpa de Michael.
Roman: Sí, lo es.
Jacob: No.
Jacob: Niko eligió pelear, yo también.
Jacob: Todos elegimos pelear, porque creíamos que era lo mejor.
Jacob: Michael nos dio opciones, tú también escogiste pelear.
Roman: Preferí ser neutral...
Jacob: Preferiste quedarte callado, como un cobarde.
Jacob: No fuiste a la guerra, lo entiendo, acepto eso.
Jacob: Pero nos hubiese gustado que pelees con nosotros.
Jacob: Yo recuerdo cuando apoyaste a Niko en su batalla con Pegorino.
Jacob: Lo apoyaste en su duelo, después de todo...
Jacob: ¿Qué te sucedió, rasta?
Jacob: Desde SAFETY que no eres el mismo.
Jacob: Casi no te veo aportando, ocultas comidas y armas en el sótano de tu casa...
Jacob: Rasta, has cambiado, y Niko no quería eso.
Jacob: Ahora solo nos queda mirar hacia el futuro...
Roman: ¿Qué futuro?
Roman: Jacob, no tenemos futuro con Michael al mando.
Roman: No debieron haber atacado la avanzadilla, y punto.
Jacob: Perfecto, ve las cosas en retrospectiva, pero en ese momento, ¿crees que había más opciones?
Roman: Pudimos haber negociado y establecer una organización.
Jacob: Esos tipos no negocian, te quitan todo y, si no cumples con ellos, te matan.
Jacob: Eso aprendí de aquella avanzadilla.
Roman: No puedo dejar de pensar en que... Quizá lo único bueno que nos puede pasar ahora es que no vuelva nunca.

Jacob se queda mirando con mala cara a Roman, quien mira hacia delante sin resignación alguna por su último comentario. Tras pensárselo unos segundos, Jacob le pide a Roman que se detenga.

Jacob: Detén el coche.

Roman mira a Jacob y nota la mirada enfadada de su amigo, optando por obedecerlo y detener el coche.

Jacob: Tanto tú como yo, sabemos que va a regresar.
Jacob: Y que seguirá liderando a su manera...
Jacob: A ti te rescato, a tu primo, a los demás...
Jacob: Que hayan muerto, no es su responsabilidad.
Jacob: Pero déjame decirte algo.
Jacob: Desde que todo empezó, tú cambiaste.
Jacob: No eres más que un estúpido, patético y envidioso pedazo de mierda.
Jacob: ¿Ahora entiendes porqué Niko era el líder y no tú?
Jacob: Ahora me voy a bajar del coche.
Jacob: Tú has lo que quieras.

Jacob termina por bajarse del vehículo y regresar a la Comunidad de Las Venturas a pie. No obstante, pocos segundos después, Roman se baja del vehículo, gritándole a Jacob.

Roman: ¡¿A dónde vas, Jacob?!
Jacob: ¡A casa!
Roman: ¡Vamos, vuelve! ¡Hablaremos de esto luego!
Roman: ¡No llegarás hoy!
Jacob: ¡Correré el riesgo!
Jacob: ¡Tú y yo no tenemos nada que hablar!
Jacob: Idiota...

Jacob enseña el dedo del medio, mientras continúa su rumbo hacia la Comunidad de Las Venturas. Roman decide subirse al vehículo, para continuar con la búsqueda de suministros.

Por otro lado, en La Base, "X" guía a Tracey hacia su suite. Tras abrir la puerta, "X" muestra a la muchacha su lujosa habitación, la cual se encuentra ordenada y limpia.

X: Pasa, niña.

Tracey sigue a "X" hacia unos sofás, modernos y aparentemente muy cómodos, que se encuentran a unos pasos de la cama, la cual se trata de un sommier moderno y con respaldo.

X: Siéntate, vamos a empezar.
Tracey: ¿Empezar con qué?
X: Siéntate.

Tracey obedece a "X" y deja la bandeja de comidas en una mesita delante del sofá, donde se sienta. "X" se sienta en otro sofá, frente a Tracey, iniciando una conversación con la joven mujer.

X: Quiero conocerte un poco mejor, Trace.
Tracey: ¿Por qué?
X: Bueno, averígualo.
X: Eres inteligente...
X: De hecho, quiero decirte lo inteligente que eres por si no lo sabes ya.
X: Yo esperaría que una persona como tú, sabiendo quién es tu papi y quién eras antes de esto...
X: Creí que estarías muerta, sinceramente.
X: Una persona como tú no sobreviviría a esta catástrofe...
X: Porque estaría demasiado tiempo lamentándose por las cosas que perdió, que nunca volvería a ver a sus amigos o a su novio...
X: Pero me demostraste que me he equivocado.
X: Tú saliste en una misión, intentaste matarme, y eres suficientemente inteligente para saber que no voy a dejártela fácil.
X: Lo siento, pero no puedo.
X: Entonces... Quiero que...
X: Te quites esa venda de la cara.
Tracey: ¿Qué? No.
X: Has matado a cuatro hombres.
X: Eso amerita un castigo.
X: Y mejor que lo cumplas ahora que estoy contento, que hacerlo cuando esté enfadado...

Tracey, después de mirar con sumo desprecio a "X" por unos segundos, decide obedecer y quitarse la venda, descubriendo, en su rostro, una notable cuenca en el lugar de su ojo derecho. Al ver el rostro desfigurado de la mujer, "X" se burla de ella, haciendo que esta se entristezca y llore por las hirientes palabras del Guerrero

X: ¡Mierda que es asqueroso!
X: No me extraña que lo cubras, ¿lo has visto?
X: Digo, ¿te has visto en el espejo? Da un asco que te cagas...
X: Puedo verte la cuenca del ojo.
X: Quiero tocarlo, por favor, déjame tocarlo.

"X" se percata del silencioso llanto de Tracey, por lo cual deja de hablar de la herida de la mujer y se incomoda.

X: Oh, mierda...
X: Yo... Lo siento.
X: A veces me olvido que no es algo que debería pasarle a una mujercita como tú.
X: No es para ningún ser humano verse así.
X: No pretendía herir tus sentimientos ni nada por el estilo...
X: Sólo bromeaba...
Tracey: Olvídalo.
X: Bien, dejando las bromas de lado, tienes una pinta que asusta.
X: Yo no me cubriría esa mierda.
X: No necesitas una bonita cara para atraer a los hombres, porque con tu cuerpo... Vaya...
X: Y te juro que nadie querrá meterse contigo.

Un extraño llama a la puerta de "X", golpeando dos veces.

X: ¡Pasa!

Malc, ingresa a la habitación de "X". El Guerrero carga a "Maggie" en sus manos, buscando a su líder para entregársela.

Malc: Permiso, jefe.
Malc: Sólo vine a traerle a Maggie, la ha olvidado en el camión.
X: ¿En serio?
X: Nunca lo hago. Supongo que una chica colándose en mi hogar y disparando una metralleta se llevó toda mi atención.
X: Entonces, Malcolm, ¿la has traído para mi?
Malc: Sí, jefe.
X: Dámelo.

Malc entrega a "Maggie" a su líder.

X: ¿Has sido gentil con ella? ¿Has sido un caballero?
Malc: Eh... Sí, jefe.
X: ¿La has tratado como una dama?
Malc: Sí, señor.
X: ¿Le has acariciado la vagina cómo a una dama?
Malc: ... Eh...
X: Nah, sólo bromeo, idiota.
X: Los bates de béisbol no tienen vagina.

"X" se echa a reír a carcajadas debido a su broma, por lo que Malc, aunque falsamente, se ríe junto a su líder, quien luego se pone serio y lo echa de la habitación.

X: ¿Qué haces aquí todavía, Malc?
X: Ya vete.
Malc: De acuerdo...
Malc: Espera, eh...
Malc: La plancha ya está lista.
X: ¡Asombroso!
X: Ya mismo bajaremos.
Tracey: Espera, ¿adónde? ¿Qué es la plancha?
X: Ven conmigo, jovencita.

En el mismo taller de trabajo, anteriormente nombrado, Shane permanece junto a un horno industrial, en el cual se encuentra calentando una plancha metálica. Tyler, Aaron, Malc, DeSean, Honey, Monique, Kelly y el resto de los Guerreros están allí presentes. También se puede observar a otro hombre joven, quien se encuentra atado de manos en una silla. Pronto, "X" llega, golpeando a "Maggie" con el pasamanos de una escalera, la cual iba bajando, junto con Tracey, para llegar con sus súbditos. Al llegar, "X" otorga a "Maggie" a cuidado de Tracey.

X: Sostén esto, Trace.

Tras darle el bate a su invitada, "X" se pone enfrente de su gente, quienes se arrodillan ante su presencia.

X: Todos ustedes conocen el trato.
X: Lo que está a punto de ocurrir es duro de ver.
X: Yo no quiero hacerlo.
X: Ojalá pudiera ignorar las reglas y dejarlo pasar, pero no puedo hacer eso.
X: ¿Por qué?
Todos los Guerreros (con excepción de Tyler): Porque las normas nos mantienen con vida.
X: Cierto.
X: Nosotros sobrevivimos.
X: Suministramos seguridad a otros.
X: Traemos la civilización de vuelta a este mundo.
X: Somos los Guerreros.
X: Pero no podemos hacerlo sin reglas.
X: Las reglas son las que hacen que funcione.
X: Sé que no es fácil, pero siempre hay trabajo. Siempre hay un precio.
X: ¡Si intentan evitarlo, si intentan tomar el camino más corto...!
X: Encuentran la plancha.

Ante las palabras de "X", Tyler no evita mirar a Shane y Aaron, quienes desvían la mirada, debido a que estos pasaron por la plancha. Luego, "X" ordena a todos los Guerreros ponerse de pie y se acerca al horno.

X: De pie todos.
X: Shane...
X: Saca... ¡La plancha!

"X" se coloca un guante térmico en su mano derecha, mientras que Shane, con un gancho, retira la plancha del horno, debido a que el metal se encontraba demasiado caliente por estar mucho tiempo en el fuego. "X" usa el guante para tomar la plancha, acercándose al hombre en la silla después.

X: Adam, lo siento.
X: Pero es lo que hay.

"X" finalmente utiliza la plancha, apoyándola en la parte derecha del rostro de Adam, quemándolo en el proceso. El agónico y desgarrador grito del hombre es escuchado por todos en el lugar, aterrándolos, pero sobre todo a Tracey, quien mira atónita la situación. Una vez que Adam queda inconsciente, "X" retira la plancha, quitándole un poco de piel que se quedó pegada al metal, y se puede ver su rostro en carne viva

X: Que bien, no fue tan malo como parecía.

"X", mientras le devuelve la plancha a Shane, nota la orina de Adam saliendo de sus pantalones, burlándose de él.

X: Por dios, el maricón se ha meado encima.
X: Tyler, toma el trapeador y límpialo.
X: Doctor Hunter, haga lo suyo.

Tyler toma un trapeador que se encontraba cerca y comienza a limpiar la orina de Adam, quien, aún inconsciente, es atendido por el doctor Hunter.

X: Bien, el marica se ha desmayado.
X: Pero está arreglado, estamos en paz, todo está bien.
X: Que la cara de Adam le recuerde cada día le recuerde a él, y a todos los demás, que las reglas importan.
X: Espero que todos hayamos aprendido algo hoy, porque no quiero volver a hacer esto, en verdad que me desagrada.

"X", al ver la mirada sorprendida de Tracey, se acerca a ella para susurrarle al oído.

X: Que locura, ¿verdad?
X: Seguro que crees que soy un loco de atar... Y tienes mucha razón en cierto punto...
X: Ahora, volvamos arriba, veremos qué hacer contigo.

Mientras tanto, en la ciudad de Las Venturas, Maria, Jessica y Edward llegan al taller industrial, al cual el último había ido por primera vez con Anthony[1]. Lo primero que hace Jessica al llegar, es depositar unas cuantas cosas en una mesita, entre ellos metales, cobre y pólvora. Maria, por su parte, monta guardia en la entrada y Eddie se queda mirando a Jess con preocupación.

Edward: No quería volver aquí. No...
Edward: No voy a hacerlo.
Jessica: Te hemos pedido que hicieras una bala.
Jessica: Dijiste que sí.
Jessica: Así que haz una puta bala.
Edward: Es verdad, dije que sí.
Edward: Pero fue por momento.
Edward: Además, Maria no tenía tanta prisa.
Edward: En las siguientes horas, estuve investigando a fondo otras opciones y contingencias, intentando averiguar alguna iteración en la cual llevar a cabo esta empresa, tenga algún sentido.
Edward: No intento detenerte por completo... Solo que vayas más despacio.
Edward: Quizá puedas relajarte, crear un falso sentido de seguridad.
Jessica: No voy a esperar, Edward.
Edward: Eso es ser idiota.
Jessica: Imbécil, no tienes idea de lo que estás hablando.
Edward: Sí, la tengo.
Edward. Quieres que te fabrique una bala...
Edward: Analicé esto de arriba a abajo.
Edward: No importa si eres sigilosa, buena apuntando, con armas o cuchillos...
Edward: A fin y al cabo, Anthony tiene razón, ellos tienen el número.
Jessica: A la mierda Anthony y todo lo que diga.
Edward: Eso es lo que quieres aparentar...
Edward: Tú no puedes olvidarlo, y copulas con un idiota que no culpa a Michael por todo lo que pasa.
Edward: No quiero ser demasiado sincero, en cuanto a mis sentimientos, pero de hecho creo que tú también lo haces.
Jessica: ¿Y si lo hago qué?
Edward: No eres justa con él.
Jessica: Él es el causante de todo esto.
Edward: Él no sabía que la moneda tenía una tercer cara...
Edward: No es justo culparlo por algo que cualquier líder hubiera hecho.

Jessica agacha la cabeza, inconforme y molesta por las palabras de Edward, pero luego vuelve a subir la mirada, hablándole al hombre.

Jessica: ¿Y qué sugieres, genio?
Edward: Esto se ha acabado, salvo que organicemos un ataque final contra muchos, junto con la persona al mando.
Edward: Una sola bala no conseguirá eso, como mucho creo que lo matarías.
Jessica: Entonces haz la bala.
Maria: Jessica, yo no le pedí que haga la bala para tratar de matarlo.
Jessica: ¿Para qué mierda se la pediste si no es por eso?
Maria: Para tener más opciones...
Edward: Alguien pagará el precio, Jess.
Edward: Aunque estés dispuesta, por lo que hemos visto, no quisiera que esa seas tú.
Jessica: ¿El hombre que mató a dos de nuestros amigos morirá?
Edward: Puede ser.
Jessica: Entonces hazme la bala.
Jessica: No vas a disuadirme de hacerlo, Ed.
Jessica: Tú me lo debes, se lo debes a Franklin y se lo debes a Niko.
Edward: ¿Quieres que todos en la Comunidad mueran por matar al cabecilla de todo ellos?
Jessica: Si hay un precio, yo lo pagaré, Eddie.
Jessica: Pero no me digas que no.
Edward: No lo haré...
Jessica: No sabes nada, tú no haces nada...
Jessica: No eres nada...
Jessica: Eres un cobarde y un inútil.

Por los comentarios hirientes de Jessica, los ojos de Edward comienzan a inundarse en lágrimas.

Jessica: Sólo estás vivo porque mentiste y porque la gente siente pena por ti.
Edward: ...
Jessica: Así que por una vez, haz algo útil...
Jessica: Y haz la puta bala.
Edward: De acuerdo, Jess...

Edward se acerca a la mesita, dónde se encuentran los materiales, y con ellos comienza a manufacturar la bala de Jessica. Mientras tanto, en La Base, Honey se encuentra fumando un cigarrillo en las escaleras de un pasillo oscuro. No obstante, la soledad de la mujer es interrumpida por Shane, quien llega al lugar y se coloca a su lado. Permaneciendo en silencio, Honey le entrega un cigarrillo a Shane, pero este lo rechaza.

Shane: No, gracias.
Honey: ...
Shane: No tienes que pensar sobre eso.
Honey: ¿Sobre qué?
Shane: Te preguntó por Adam y Monique y los traicionaste, ¿no?
Shane: Hiciste lo correcto, tenías que hacerlo.
Honey: Eso no fue lo que pasó.
Shane: Como digas...
Shane: Tengo que proponerte una cosa...
Honey: ¿De qué se trata?
Shane: Kelly.
Shane: Quiero sacarla de aquí.
Honey: ¿Cómo?
Shane: Estoy pensando en eso.
Honey: Si logras hacer eso...
Honey: Yo no le diré una sola palabra a Allen.
Shane: Gracias, sacarla de aquí tal vez me ayude a dormir en paz.
Honey: ¿Duermes mal?
Shane: No duermo.
Shane: Toda la noche estoy mirando películas hasta la mañana.
Honey: Tienes que irte, Shane...
Honey: Le dirán a "X" si nos ven juntos.
Shane: No estamos haciendo nada.
Honey: No se trata de eso...

Honey, debido a que Shane se niega a irse, termina por marcharse del lugar, dejando solo a su ex esposo. Mientras tanto, en la suite de "X", el infame líder de los Guerreros come sus bocadillos silenciosamente, mientras una intranquila Tracey lo observa. Sin embargo, la situación incomoda a Tracey, por lo que rompe el silencio, hablándole a "X".

Tracey: ¿Puedo vendarme ya?
X: No, en absoluto.
Tracey: ¿Por qué no?
X: No puedes, porque todavía no he acabado contigo, jovencita.
X: Y me gusta mirarte tu horrible y asqueroso ojo.
X: Así que se quedará descubierta...
Tracey: ...
X: ¿Qué? ¿Tienes algo que decirme?
Tracey: ¿Por qué no me has matado? ¿O a mi padre? ¿O a Tyler?
X: Porque Tyler, querida, es un excelente soldado para mi.
X: ¿Has visto lo que es capaz de hacer él?
X: Diablos, es un cabrón con una ballesta.
X: Tu papi, me está empezando a dar buenas cosas...
X: Tú, por el contrario... No sé que puedes darme.
X: Aparte de tus nalgotas y tus hermosos pechos operados...
X: Es más productivo doblegarte...
X: Y también más divertido.
X: ¿Piensas que es una tontería?
Tracey: Pienso que somos diferentes.
X: Eres una mujer inteligente, ya te lo dije, ¿qué crees que debería hacer?
X: Sabes que no te puedo dejar ir... ¿Qué hago?
X: Te corto un brazo, una pierna, te saco tu único ojo...
X: A lo mejor te mato o te plancho la cara.
X: Dime, Tracey, ¿qué debería hacer?

Tracey se pone de pie y, de un ataque de furia, encara a "X".

Tracey: Creo que deberías saltar por la ventana antes de tenga que matarte...
X (Sonriendo): Esa es la mujer que me ha impresionado...
Tracey: Creo que no dices lo que vas a hacerme, porque no vas a hacerme nada.
Tracey: Si nos conocieras, si supieras algo de mi o de mi padre...
Tracey: Ya nos hubieras matado, tenlo por seguro.
Tracey: Pero no puedes hacerlo...
X: ...
X: Quizá tengas razón.
X: Quizá no pueda hacerlo...

"X" se pone de pie.

X: Vamos a dar una vuelta, querida...

Unos minutos después, Joe, Malc, Aaron, Rose, "X", Tracey y otros dos Guerreros (un hombre y una mujer) esperan, en la puerta de La Base, a la llegada de unos vehículos. Mientras espera, "X" llama a Tyler para hablar con él.

X: Oye, Tyler.
Tyler: ¿Qué?
X: Pareces preocupado, así que llevaré a la chica a su casa.
Tyler: Cómo le hagas algo...
X: Cállate, por favor, creí que éramos amigos.
X: Volveré pronto.
X: Ve a hacer lo que tengas pendiente.

Finalmente, después de esperar por unos pocos minutos, un Benson, en el cual se puede apreciar a Bernie recostado en el techo, y un Dubsta llegan a la entrada. Malc, "X" y Tracey se suben al Dubsta, Rose, Joe y otros dos Guerreros suben al Benson y Aaron a su motocicleta. Mientras se marcha, Tyler mira hacia el techo del Benson, descubriendo a Bernie, pero omite esto y continúa su camino. Finalmente, los vehículos parten del lugar, notándose que sobre el camión, Bernie ya no estaba. Más tarde, en la habitación de Tyler, el hombre permanece recostado sobre su cama, mirando perdidamente al techo. No obstante, la paz de Tyler es interrumpida por un desconocido, que golpea a su puerta y pasa un papel por debajo de esta. El Jackson menor se pone de pie y abre la puerta, pero no consigue ver a nadie y, tras cerrarla, mira el papel que este desconocido le había dejado, tomándolo y leyendo las palabras: Sal de aquí escritas en él.

Por otro lado, Edward, Jessica y Maria llegan a las afueras de la Comunidad de Las Venturas. En el camino, Eddie se detiene para atarse los cordones, mientras Jess y Maria lo esperan.

Jessica: Olvidé agradecerte por la bala, Ed.
Jessica: Gracias por eso.
Edward: ...
Jessica: Escucha, siento lo que dij...
Edward: Cállate.
Jessica: Lo siento, Ed...
Edward: No, no lo sientes.
Edward: Quizá sí por las palabras, pero no por la intención.
Edward: Tú no estás enojada conmigo, Jess.
Edward: Te sientes mal contigo misma, y culpas al resto por ello.
Edward: Deberías de hablar con Tony.
Jessica: No quiero hablar con ese cabrón.
Jessica: Es un idiota...
Edward: Es un hombre, y no puedes culparlo por ya no sentir nada por ti.
Edward: Deberías de sentirte bien... Lo suyo era únicamente sexual y no sentimental.
Edward: Quizá tu pensabas que era así, pero yo veía otra cosa.
Edward: Anthony sólo quería olvidar a Emily y te vio a ti, pero no pudo...
Edward: Acéptalo, y búscate una persona que merezcas...
Edward: No a Roman, por dios...
Jessica: ...
Maria: Chicos, debemos volver.

En otra carretera, una Guerrera conduce un Gresley, marchando hacia un rumbo desconocido. No obstante, la mujer se detiene luego de ver una pila de caminantes estorbando la ruta, por lo que se baja del vehículo, con pistola en mano, para quitar a los muertos de su camino. Al ver a la mujer acercándose a la pila de cadáveres, Rachel aparece detrás de esta, apoyando la punta de su katana en la nuca de la mujer.

Rachel: Deja el arma en el suelo.

La mujer obedece a Rachel y deja su pistola en el suelo.

Rachel: El cuchillo también...

La mujer obedece a Rachel y, al igual que con su pistola, la deja caer al suelo.

Guerrera: Listo, ¿quieres algo más? ¿Mis zapatos, tal vez?
Rachel: Llévame con "X".

La mujer, a regañadientes, acepta el pedido de Rachel y se dirige al vehículo para llevarla hacia La Base. Rachel sube al vehículo, sentándose en el asiento de copiloto, apuntándole a la mujer con la pistola para que no intente atacarla. La Guerrera se pone en marcha, pero al instante de acelerar pisa el freno brúscamente, intentando arrebatarle el arma a Rachel, pero falla y Rachel logra dominarla, tomándola por el cabello y empujándole la cabeza contra el volante fuertemente, abriéndole una herida en la frente. Tras esto, Rachel suelta a la mujer y vuelve a apuntarle con la pistola.

Rachel: Llévame con "X".

La Guerrera, sin más opciones, decide ponerse en marcha y llevar a Rachel hacia su hogar.

A la mañana siguiente, los Guerreros finalmente logran llegar a la Comunidad de Las Venturas. Denise, quien se encontraba en el puesto de vigilancia, ve los vehículos en la entrada.

X: ¡¿Vas a abrir o qué?!
X: ¡Venimos con Tracey!
Denise: Carajos...

Capitulo 9: Fuera de control

En un vistazo al pasado, en un vehículo por la desértica ciudad de San Fierro, Rachel apunta con una pistola a una Guerrera, quien es la que conduce bajo coacción de la mujer Samurai. Rachel, mientras continúa apuntando a la Guerrera y la observa con una mirada fría y desconfiada, decide hablarle.

Rachel: ¿Hace cuanto tiempo que estás con "X"?
Guerrera: ...
Rachel: ¿Qué hacías allí afuera sola?
Guerrera: ...

Pese a sus intentos de intentar hablar con la Guerrera, Rachel desiste y decide quedarse callada, pero aún sin bajar el arma. Poco después, tras llegar a una ubicación cercana a una especie de asentamiento, aledaño al aeropuerto, Rachel mira asombrada a la cantidad de personas que se pueden notar a la distancia. La mujer consigue ver muchos autos, motocicletas y camiones, aparcados junto a la inmensa cantidad de personas, en la calle.

Rachel: ¿Es aquí?
Guerrera: Sí, aquí está "X"...
Guerrera: Todos somos "X".
Guerrera: No sé que tratas de hacer, pero no podrás hacerlo.
Guerrera: Son más, y tú sólo eres una.
Rachel: No tengo planeado matar a "X"...
Rachel: Ni siquiera estoy interesada.
Rachel: Solo estoy haciendo un favor.
Rachel: Gracias por traerme...
Guerrera: Sí... Claro...
Guerrera: ¿Y cuál es mi recompensa? ¿La muerte?
Rachel: Lo siento...

Rachel jala el gatillo de la pistola, disparándole a la Guerrera en la cabeza, volándole los sesos y salpicando en el vehículo. Luego, la mujer se dispone a volver a su casa para relajarse después de conocer el asentamiento de "X" y sus hombres.

En ese mismo momento, Michael y Trevor, luego de atravesar el calmado bosque, dan con una especie de laguna, en la cual se encuentran varios caminantes flotando en ella y, en el medio, un pequeño yate. Tras avanzar unos cuantos pasos, los amigos ven un cartel escrito en las orillas de la laguna.

Cartel: Yo he llegado hasta aquí, y solo hasta aquí. Si tienen suerte, verán un yate aún entero. Si tienen suerte, llegarán a ella. Si tienen suerte, todos mis suministros serán para ustedes. Que la suerte los acompañe, imbéciles.
Trevor: Entonces... ¿qué piensas?
Michael: Tenemos hoy, ahora mismo, porque efectivamente llegaremos mañana a estas horas...
Trevor: Sí, tienes razón, probablemente no deberíamos perder el tiempo en pensar si es una buena idea.
Michael: No, solo tenemos hoy, nada más que hoy.
Michael: Si no quieres hacerlo, quédate.
Trevor: Voy a hacer de cuenta que no te oí decir eso, idiota.

Trevor rompe dos tablones que se encontraban en el cartel, dándole uno a Michael. A continuación, Trevor le señala una canoa abandonada, que se encontraba en la orilla.

Trevor: Podemos usar esa canoa.
Michael: Tiene muchos agujeros, se hundirá pronto.
Trevor: Oh, lo siento, Vinewood...
Trevor: Pero por si no te enteras, estamos en el medio de la nada con la soga hasta el cuello, así que sube a esa puta canoa y rema hasta ese puto bote.
Michael: De acuerdo, de acuerdo, no te exasperes, T.

Mientras tanto, en la Base, en su habitación, Tyler observa la nota que el desconocido le dejó por debajo de la puerta. El hombre, tras quedarse en silencio e inmóvil por unos segundos, decide hacer caso a la nota y escapar de la fábrica, aprovechando la ausencia de "X". Tyler guarda su cuchillo, su pistola, se pone su chaleco con alas de ángel, se cuelga su ballesta en su espalda y se dispone a marcharse. No obstante, antes de salir, Tyler da la media vuelta y se dirige a otro lugar, dentro de La Base. En el último piso, Tyler camina hacia la habitación dónde se encuentra el harén de "X". No obstante, antes de llegar, Tyler se encuentra con Kelly en el pasillo.

Tyler: Tenemos que irnos, ahora.
Kelly: Espera... ¿Qué...?
Tyler: Sólo vámonos.

Tyler toma a Kelly de la mano y se dispone a llevársela del lugar. No obstante, aparece Honey subiendo las escaleras, presentándose delante de Tyler y su hija.

Honey: ¿Qué está pasando?
Kelly: Mamá... Ya hemos hablado de esto.
Tyler: ¿Es tu mamá...? ¿Eso quiere decir...?
Honey: Sí, soy la es... Ex esposa de Shane.
Kelly: Mamá, esta es nuestra oportunidad de irnos...
Kelly: Por favor...
Honey: De acuerdo, hija...
Honey: No diré nada.
Kelly: Ven con nosotros.
Tyler: Sí, puedo sacarte a ti también.
Honey: No puedo, yo...
Honey: Simplemente no puedo irme...
Honey: Ustedes tienen que irse rápido, alguien podría verlos.
Tyler: De acuerdo.

Honey, con lágrimas cayendo de sus ojos, abraza a Kelly en señal de despedida. Luego de unos cortos segundos, la mujer deja ir a su hija.

Honey: Mucha suerte...
Kelly: Para ti también mamá.
Honey: Cuídense, y Tyler, cuida de mi hija, por favor.
Tyler: Lo haré.
Tyler: Y cuando podamos, juro que acabaremos con ese desgraciado.
Honey: Eso espero.
Honey: Adiós.

Tyler y Kelly deciden abandonar La Base, bajando las escaleras en separado para no llamar la atención. Una vez que se reúnen en la salida trasera, ambos deciden huir de la fábrica y salen hacia el estacionamiento de las motocicletas. Tyler y Kelly se acercan a la motocicleta del primero, mientras que este toma las llaves que estaban guardadas en los bolsillos de su chaleco.

Tyler (Entregándole la ballesta a Kelly): ¿Puedes soportar el peso?
Kelly (Tomando la ballesta): Síp.
Tyler: Bien, tendrás que aguantarla hasta que lleguemos a nuestro destino.
Kelly: Descuida, no será problema.

Tyler se monta en su motocicleta y utiliza las llaves para encenderla. No obstante, antes de poder encender el motor, DeSean llega al lugar, interrumpiendo a Tyler.

DeSean: ¿Qué demonios...?

DeSean se percata de lo que Tyler está haciendo y le apunta a Tyler, quien se estaba bajando de la motocicleta, con el revólver de Michael.

DeSean: ¿En serio? ¿Después de todo lo que "X" hizo por ti?
DeSean: Cabrón, eras su favorito...
DeSean: ¿Y ahora...?
DeSean: Supongo que conocerás a la plancha.
DeSean: Y tú, zorrita, te las verás con el jefe...
DeSean: Lo siento, T... Creí que te habías ajustado aquí.
DeSean: Así es como sobrevivimos.
Tyler: Esto no se trata de sobrevivir.
Tyler: Esto se trata de obtenerlo todo...
Tyler: Prefiero estar muerto antes que ser parte de esto.
DeSean: De acuerdo, que así sea...

DeSean, con la mira fijada en Tyler, decide jalar el gatillo. No obstante, Shane aparece por detrás de DeSean, golpeándolo en la cabeza con un tubo de metal. DeSean cae inconsciente al suelo, pero Shane no se conforma con esto y decide matar al sujeto, golpeándolo varias veces en la cabeza, hasta destrozársela. Luego de esta violenta acción, Shane se dirige a Tyler y Kelly.

Shane: ¿Qué demonios estás haciendo con mi hija?
Tyler: La voy a sacar de aquí, como te dije.
Shane: ¿A dónde la llevarás?
Tyler: A algún lugar dónde no la encuentren...
Tyler: La mantendré a salvo, Shane, te lo prometo.
Shane: ¿Cómo sé que puedes hacerlo?
Tyler: No lo sabes...
Tyler: Pero es mejor intentarlo que dejar que siga aquí.
Tyler: Ese enfermo bastardo abusa de ella.
Shane: ...
Kelly: Por favor, papá.

Tras la súplica de su hija, Shane decide abrazarla y, mientras ambos lloran, besa su frente, permitiendo que se marche con Tyler.

Shane: Bien, amor...
Shane: Ten mucho cuidado.

Shane decide acercarse a Tyler, teniéndolo frente a frente para decirle unas cosas.

Shane: Escúchame, te dejaré irte...
Shane: Con una condición.
Shane: Cuidarás de ella, estará antes que ti, siempre.
Shane: Prométeme eso, y no te mataré ahora mismo, por intentar huir y matar a DeSean...
Tyler: Lo haré.
Shane: Entonces, está bien.
Shane: Vete ahora.

En ese momento, Bernie aparece en el lugar, sorprendiendo a Tyler, Shane y Kelly.

Bernie: Tyler...
Tyler: ¿Bernie?
Bernie: Tenemos que irnos...
Tyler: Sí, claro...
Tyler: Vámonos, Kelly.
Shane: ¿Tienes una moto?
Bernie: No había pensado en eso...
Shane: Te daré las llaves de la moto de DeSean.
Bernie: Oh... Eso es bueno.

Shane revisa los bolsillos de la chaqueta del cadáver de DeSean, encontrando las llaves de su motocicleta. Luego, el Guerrero toma el revólver de Michael y se lo entrega a Tyler.

Shane: Esto les pertenece a ustedes.
Tyler: Gracias.

Luego de darle la pistola a Tyler, Shane se acerca a Bernie, entregándole las llaves y enseñándole la Hakuchou Custom de DeSean.

Shane: Es esa.
Bernie: Bien, gracias, eh...
Shane: Shane.
Bernie: Shane... Gracias.
Shane: De nada, Bernie.

Tyler y Kelly se suben a la motocicleta del primero, mientras que Bernie monta en la motocicleta de DeSean. Así, los dos parten hacia un rumbo desconocido, mientras un sonriente Shane los mira irse.

Michael y Trevor, con ayuda de los tablones de madera, reman la balsa agujereada hasta el pequeño yate que se encuentra en medio del lago infestado de caminantes. No obstante, al acercarse a una canoa, cerca de la casa flotante, el dúo tiene problemas, debido a que los caminantes en el agua comienzan a estorbar y se cuelgan de la balsa. Michael y Trevor matan a los que pueden, pero eso no evita que un caminante sorprenda a Trevor por la espalda, haciendo que pierda el equilibrio y caiga al lago.

Michael: ¡T!
Michael: ¡Aguanta!

Michael decide dar un corto salto hacia la canoa, debido al hundimiento inminente de la balsa. Trevor sale a la superficie del lago, encontrándose un poco alejado de la canoa. Michael ve a su amigo ser rodeado por los caminantes, quienes se acercan lentamente a él.

Michael: ¡Trevor!
Trevor: ¡Yo puedo con ellos!
Trevor: Ya sé...

Al verse rodeado y visiblemente incapaz de vencer a todos los caminantes en el agua, Trevor decide volver a sumergirse, desapareciendo rápidamente de la vista de un preocupado Michael.

Michael: ¡T! ¡Trevor!
Michael: ¡Trevor!

Tras unos cortos segundos observando el lago, buscando a Trevor, este finalmente sale a la superficie, habiendo buceado hasta acercarse lo suficiente al barco.

Trevor: Estoy bien.
Trevor: Sigo entero...

Trevor nada hasta el yate, mientras que Michael, luego de asegurarse que su amigo estaba sano y salvo, rema hacia el mismo lugar. Una vez que los amigos llegan al yate, ambos se recuestan en el suelo, descansando después del agitado trayecto. No obstante, poco después, ambos se ponen de pie y deciden inspeccionar el bote, encontrando pistolas, fusiles de asalto, provisiones de alimentos y medicinas. Mientras rebusca en las cajas de alimentos, Trevor se percata de que hay una nota, en la cual se puede observar el dibujo de una mano enseñando el dedo del medio y, debajo de esta, se leen las palabras: Felicidades por haber ganado, pero aún así pierden, bastardos.

Trevor: ¿Un mal perdedor?
Michael: ¿Qué?

Trevor enseña la nota a Michael, quien lanza una burlona sonrisa.

Michael: Parece que está dedicada a ti.
Michael: Sólo se ha quedado sin municiones...
Michael: Tenemos que llevar esto al camión.
Trevor: Sí, voy por él.
Trevor: Tú trata de llevar este yate a la orilla.
Michael: De acuerdo.

Un rato más tarde, en la orilla del lago, Michael y Trevor cargan las cajas de provisiones y armas en la parte trasera del camión. Mientras los amigos llevan las cajas hasta el camión, conversan entre sí.

Michael: Antes, te había dicho eso, porque...
Michael: Quizá no querías hacerlo.
Trevor: ¿Por qué?
Michael: Es que...
Michael: Llegar hasta aquí, arriesgar tanto para conseguir cosas para ellos...
Michael: Hay gente que no está de acuerdo con eso.
Michael: No te culparía si así piensas también.
Trevor: Yo estuve ahí, cuando todo pasó.
Trevor: Y yo sigo aquí, ahora.
Trevor: Hacemos todo lo posible para que nuestra gente sobreviva.
Trevor: Está claro que tú y yo podemos eliminar a ese cabrón, ya lo hemos hecho varias veces.
Trevor: Pero tenemos que hacerlo para que ellos vivan.
Trevor: Si lo conseguimos, no importa lo que nos pase.
Michael: Sarah no cree que esto sea vida...
Trevor: Yo tampoco, pero mientras todos sigan respirando, habrá que comprometerse a vivir así.
Trevor: Es complicado, sobre todo por cómo era nuestra forma de vida, libre... Lo entiendo.
Trevor: Es difícil.
Trevor: Lo abandonas todo, hasta tu propia vida.
Trevor: Pero para que las cosas no estén fuera de control, es lo que hay hacer...
Trevor: Tomamos lo que podemos para seguir viviendo.
Michael: Sí...
Michael: Espero que los demás hayan conseguido algo...
Michael: Nosotros llegaremos mañana...

En la Zona Segura de San Fierro, Selena sube a uno de los puestos de vigilancia de la entrada de la comunidad. Una vez allí, la embarazada observa el pacífico entorno, bajo el atardecer. La mujer permanece mirando perdidamente el camino, hasta que escucha un ruido acercándose cada vez más al lugar. Pocos segundos después, la mujer sonríe felizmente tras ver lo que se acercaba, hasta el punto de llorar por la emoción. La mujer decide bajar rápidamente las escaleras del puesto y apresurarse a las puertas, abriéndolas para que ingresen las motocicletas en las que venían Tyler, Kelly y Bernie. Una vez que su esposo y padre de su futuro hijo baja de su motocicleta, Selena corre a abrazarlo, quien le devuelve el abrazo con bastante fuerza. A continuación, Tyler, en medio de su emoción por volver a ver a Selena, habla con ella.

Tyler: Creí que jamás volvería a verte...
Selena: Cállate, tonto...

Tyler y Selena se besan apasionadamente por unos segundos, consumando su reencuentro. Una vez que el beso termina, Tyler decide presentar a Kelly con Selena.

Tyler: Sel, ella es Kelly.
Tyler: Ella es la hija del hombre que me ayudó a escapar.
Bernie: ¿"Él"?
Tyler: De acuerdo, uno de los hombres que me ayudaron a escapar...
Bernie: Así está mejor.
Selena: Mucho gusto, Kelly.
Kelly: Igualmente, Selena.
Selena: Deben tener hambre, chicos.
Selena: Vengan conmigo, Cassie dijo que haría la cena.
Tyler: ¿Cassie está aquí?
Tyler: ¿Cómo está?
Selena: Lo está superando... Espero...

Más tarde, por la noche, Tyler y Kelly se sientan junto a una fogata al lado de un remolque. Tras unos minutos en silencio, la muchacha decide abrazar a Tyler en un acto de agradecimiento.

Kelly: Gracias.
Tyler: De nada, Kelly.
Tyler: Yo te había hecho una promesa, y la cumplí.
Kelly: Me alegro que cumplieras.
Kelly: Solo que desearía que mi madre esté aquí.
Tyler: Lo estará, muy pronto...
Tyler: Quizá más adelante, las llevaremos con nosotros a Las Venturas...
Kelly: ¿Es mejor que aquí?
Tyler: Tendrán una lujosa casa para ustedes...
Tyler: Quizá para tu padre también.
Kelly: ¿Una casa? ¿Grande?
Tyler: Con agua y aire acondicionado, niña.
Kelly: Eso estaría genial.
Tyler: Ahora ve a dormir.
Tyler: Es agradable estar aquí, pero escuchaste a Selena...
Tyler: Hay que contribuir en este lugar.
Kelly: Sí, tienes razón.
Kelly: Tengo sueño, también, nos vemos mañana.

Kelly besa la mejilla de Tyler y se pone de pie, marchándose a su remolque para dormir. Mientras de dirige allí, la muchacha se cruza con Selena, quien se dirigía a hablar con Tyler, despidiéndose de ella.

Kelly: Hasta mañana, Sel.
Selena: Que duermas bien, cariño.

Selena sigue su camino hasta la fogata, donde Tyler se encuentra. La mujer mira sonriente a Tyler, quien, al percatarse de esto, la observa extrañado.

Tyler: ¿Qué pasa?
Selena: Yo también creía que no volvería a verte.

Selena se sienta junto a Tyler, apoyando su cabeza sobre el hombro de su esposo.

Selena: De hecho, llegué a creer que te había matado.
Tyler: Siento haberte echo esperar tanto...
Tyler: Estaba esperando el momento para sacarla a ella también.
Tyler: "X" se había ido, alguien me dejó una nota diciéndome que me vaya.
Tyler: Ya no podía esperar más, y decidí arriesgarme y buscarla.
Tyler: Huimos de allí, con Bernie.
Selena: ¿Bernie estaba en ese lugar?
Tyler: Sí.
Selena: Creí que había salido en busca de provisiones.
Selena: ¿Tracey estaba allí?
Tyler: Sí, pero como te dijo, "X" se había ido.
Tyler: Fue a llevarla a casa.
Selena: Me alegra que esté bien.
Tyler: ¿Cómo sabías lo de Tracey?
Selena: Es una larga historia.
Selena: Cambiando de tema...
Selena: He visto a Kelly...
Selena: Ella te adora, te ve como su héroe... Pude verlo en sus ojos cuando te miraba.
Tyler: Sí, bueno... Le hice la promesa de sacarla de allí...
Selena: ¿Sus padres están...?
Tyler: Sí... Eso...
Tyler: Sus padres están vivos, y son personas cercanas a "X".
Selena: ¿Qu...?
Tyler: No te preocupes por eso.
Tyler: Ellos quisieron que sea así.
Selena: Bueno, siempre y cuando no perjudique a nadie entre nosotros.
Tyler: No lo hará.
Tyler: "X" no tiene ni idea de que puedo estar aquí, y nadie en casa sabe que escapé.
Tyler: Estaremos bien.
Selena: Eso espero.
Selena: ¿Vamos a dormir?
Selena: Cassie dijo que dormiría en el remolque de Fernando y Kelly...
Selena: Tenemos el mío para nosotros...
Tyler: Ve, yo te sigo en un instante.
Selena: Te estaré esperando.

Selena se pone de pie y se marcha hacia su remolque. Luego, después de mirar perdidamente al fuego por unos segundos, Tyler decide ponerse de pie y apagarlo, marchándose hacia el remolque luego.

En la desolada carretera, cercana al desierto de Las Venturas, Jacob camina tranquilamente por la ruta, sin percatarse de que una extraña figura oscurecida lo sigue cautelosamente, escondido entre los árboles del bosque.

A la mañana siguiente, en la Comunidad de Las Venturas, Roman abre el portón para "X" y sus hombres, quienes ingresan rápidamente al pueblo. "X" y Tracey se bajan del Dubsta y, junto con Rose, Aaron y Ray, se dirigen hacia la casa de Michael, cruzándose con Zoey y Ellie, quienes pasean a Alice en un carrito.

X: Oh, por dios...
X: Mira a esta preciosura...
Tracey: La casa de mi padre está...
X: Cállate un segundo, Tracey.
X (A Zoey): Em... ¿Puedo?
Zoey: No.
X: ¿Disculpa? ¿Eso fue una negación?

"X" empuña a "Maggie" con suma firmeza, apuntándole a Zoey con ella.

X: ¿Quieres que me enoje?
Zoey: No toques a mi hija.
X: ¿Tú hija? Pero si ella no es tan blanca como tú...
X: Oh, espera...
X: ¿Quién es el padre?
X: ¿No será el negro que Michael me obligó a matar, verdad?
Zoey: ...

"X", por la mirada furiosa y las lágrimas que salen de los ojos de Zoey, se percata de que el padre de la bebé era Franklin.

X: Sí, era ese negro.
Zoey: Su nombre es Franklin...
X: ¿"Es"? ¿No querrás decir "Era"?
X: Digo, ese cretino está muerto...
X: Por culpa de Michael.
X: Y, algo totalmente aparte, si no me dejas tener a la niña, me verás forzado a hacer lo que le hice a Franklin contigo...
X (Entregándole el bate a Tracey): Sostén esto, Tracey.

"X", sin el consentimiento de Zoey, desabrocha el cinturón del carrito y retira a Alice de este, cargándola en sus brazos. Zoey y Ellie observan con impotencia esta escena, pero Tracey les hace un gesto con las manos para que se tranquilicen.

X: De acuerdo, Tracey, ¿dónde vive tu papi?
Tracey: ...
X: ¿Tracey?
Tracey: Por aquí...

"X", con Alice en brazos, sigue a Tracey hasta la casa de Michael, mientras Zoey y Ellie lo miran atemorizadas. Una vez que Tracey y "X" llegan al pórtico de la casa, Tracey golpea a la puerta, saliendo Sarah a los pocos segundos, recibiendo inesperadamente a los dos individuos.

Sarah: Trace...
Tracey: Sí, eh...
X: Bueno, que lindo.
X: Hola, preciosa.
X: ¿Me dejas pasar? Gracias.

"X" ingresa a la casa de Michael, permaneciendo bajo la mirada aterrada de Sarah y Tracey. "X" camina sonriente hacia la cocina, mientras que Sarah cierra la puerta y rápidamente se dirige, junto a Tracey, con "X".

X: Vaya, vaya, vaya...
X: ¿Dónde está Michael?
Sarah: Él, em...
Sarah: Está afuera, recolectando cosas para ti.
X: Ya veo...
X: Genial, esperaré.
Sarah: Eh... Él se ha ido lejos, quizá no llegue hoy.
X: Eso es bueno...
X: ¿Cómo te llamas, linda?
Sarah: Sarah...
X: Sarah... Qué hermoso nombre.
X: Casi tan hermoso como tú.
X: Escucha, sé que estaremos aquí un buen rato, esperando a que tu intrépido novio regrese...
X: Y si quisieras, creo que sería divertido que nos revolcáramos un rato.
X: Es decir, sólo si estás dispuesta, porque no quisiera violar a la novia del líder y que se enoje conmigo...
X: Michael y yo nos llevamos bien, y si yo me tiro a su pareja, como que...

Ante la indecente propuesta de "X", Sarah procede a abofetearlo. No obstante, "X", luego de recibir el golpe, queda mirando a la mujer con una gran sonrisa.

X: Ahora me agradas más...
X: Desearía que fueses soltera, no podrás caminar luego de estar conmigo...
X: Bien, de acuerdo, yo me pondré cómodo y esperar a que mis provisiones lleguen.
X: Sarah, ve a hacer lo que tengas que hacer...
X: Tracey, Alice y yo nos pondremos cómodos para recibir a Michael.
Sarah: ...
X: Andando, hermosa.
X: Quiero ver como se mueve ese culito.
Sarah: De acuerdo...

Sarah se dirige hacia la cocina, mientras que "X" la ve de reojo. Por otra parte, Roman se encuentra en su casa, sosteniendo una botella de whisky y mirándose al espejo. Roman luce una camisa blanca, planchada y limpia, unos pantalones de vestir negros y zapatos negros, y se encuentra con un peinado con gel hacia atrás. Mientras se mira en el espejo, Roman saca su mejor sonrisa y habla a su reflejo.

Roman: Hola, soy Roman Bellic.

Luego de esto, Roman sale de su casa y camina por las calles del pueblo. Mientras se dirigía a su destino, Roman pasa enfrente de la casa de Mallorie, quien llama su atención, encontrándose sentada en el pórtico.

Mallorie: ¿Tienes una cita?
Roman: Quiero caerle bien, y poder utilizar eso.
Mallorie: ¿Sí? ¿Cómo?
Roman: Intentando acercarme, empezar a intentarlo...
Roman: Así como lo hice con Jessica... Después de que me abandonaras.
Mallorie: Lo nuestro ya no funcionaba, Roman...
Mallorie: Y deberías saber la verdad, Jessica te utiliza...
Roman: ...
Mallorie: Lo siento...
Roman: No pasa nada.
Roman: Eso ya lo sé...
Roman: Pero prefiero hacerle creer lo contrario.
Roman: Es más fácil que rogar por sexo...
Mallorie: De acuerdo, definitivamente no quería saber sobre eso...
Mallorie: En todo caso, ¿de qué serviría acercarte a ellos?
Roman: Porque él mató a mi primo, y vendría bien tenerlo cerca...
Roman: Quizá en semanas, quizá meses, baje la guardia, y será el momento para asesinarlo.
Roman: Tengo que entablar una relación de confianza.
Mallorie: Bien, es... Un buen plan, creo...
Roman: Oye... ¿Quieres que cenemos más tarde?
Roman: Sólo una cena, nada sexual.
Mallorie (Entre risas): De acuerdo, está bien.
Roman: Bien.

Mientras tanto, en la casa de Rachel, esta se encuentra sentada en el sillón del living frente al fuego de la chimenea, leyendo un libro. Posteriormente, la mujer escucha que alguien llama a la puerta y, al ver por la ventana, ve a George alejándose de la casa, por lo que Rachel decide llamar su atención.

Rachel: ¡George!

George, al escuchar la voz de su amiga, decide voltearse, viendo a la mujer llamándolo con un gesto. Ya dentro de la casa, Rachel toma una canasta de frutas y agua que George le había llevado.

George: Son algunas cosas del jardín del Paraíso.
George: Duraznos, manzanas, naranjas...
Rachel: Gracias, pero estoy bien.
George: Puedes valerte por ti misma, lo sé, pero los productos frescos no son algo que puedas...
Rachel: George, en serio, estoy bien...

Rachel le enseña a George un tazón de frutas frescas, que se encuentra sobre una mesita frente al sillón donde ella se encontraba.

George: ¿Tori?
Rachel: Parece que nadie entiende que yo necesito estar sola.
George: Sabes que intento hacerlo, y lo haré.
George: Pero me has llamado, ¿por qué?
Rachel: ¿Cómo estás?
George: Bien.
Rachel: De acuerdo, ya puedes irte.
George: Jm...
George: Te has ablandado mucho.
Rachel: Sigues sin irte...

George se marcha hacia la puerta, abriéndola al instante. No obstante, apenas realiza esta acción, Wayne aparece en la puerta, sorprendiendo a los dos individuos dentro de la casa.

George: Hola... Wayne.
Wayne: Hola.
Wayne: Rachel, hola...
Wayne: Siento molestarte, pero...
Wayne: Quería saber si lograste averiguar eso por mi.
Rachel: Lo hice.
George: ¿Qué averiguó por ti?
Wayne: George, no esperaba encontrarte aquí, pero es grato que estés.
Wayne: Quería hablar con los dos.
Wayne: Es algo importante.

Por otro lado, en la entrada de la Comunidad de Las Venturas, Jacob, trayendo en sus hombros un arco de aspecto moderno y un juego de flechas. Mientras el jamaiquino camina tranquilamente, acercándose cada vez más a la puerta, Anthony y Gareth, dentro del vehículo en el que salieron, llegan también a las puertas de la comunidad.

Jacob: Hola.
Anthony: ¡Hola!
Gareth: ¿Tuviste suerte, hermano?
Jacob: Bueno, encontré un lindo arco y un par de flechas...
Jacob: ¿Ustedes?
Anthony: Anoche vimos un campamento abandonado...
Anthony: Encontramos comida, agua y algunos cuchillos bonitos.
Anthony: Además de una noticia interesante para Michael.
Jacob: Bueno, vamos a contarle.

Jacob llama la atención con un fuerte silbido para que abran la puerta. No obstante, tanto él como Gareth y Anthony se sorprenden de que Malc abra la puerta, notando que los Guerreros ya se encuentran en el pueblo.

Anthony: Mierda... Están aquí.

Nuevamente en la vieja casa, Rachel, sentada en el sofá, y George, parado junto a ella, escuchan a Wayne, quien se encontraba sentado en una silla frente a estos dos, hablándoles de algo importante.

Wayne: Muchos sitios se juntaron cuando se hundió el mundo.
Wayne: Quizá los dos sean de uno de esos lugares.
Wayne: La mayoría de las comunidades y campamentos ya no existen.
Wayne: He perdido a la gente.
Wayne: He perdido la esperanza en las personas...
Wayne: Pero hallé el Paraíso.
Wayne: Me encontré con Tori...
Wayne: Al principio, creí que ella era un mal chiste...
Wayne: Alguien que jugaba a ser un tipo de reina...
Wayne: Pero luego vi lo que era capaz de hacer.
Wayne: Vi lo que construyó...
Wayne: Pero ahora, ella está bajo amenaza...
George: Los Guerreros...
Wayne: Exacto.
Wayne: Hace unos meses, Tori y algunos guardias se encontraron con un grupo en los bosques.
Wayne: Mataron a uno de los nuestros, secuestraron a otro...
Wayne: Pero reconocieron las habilidades de Tori, y ella no quiso pelear, así que hicieron un trato.
Wayne: A cambio de comida y suministros, nadie más resultaría herido...
Wayne: Nunca pondrían un pie en el Paraíso, y pocos de nosotros nos enteraríamos.
George: ¿Qué tengo que ver esto y con lo que averiguó Rachel?
Wayne: Le pedí a Rachel que investigue la ubicación del refugio de los Guerreros.
Rachel: Está hacia el sur, cerca del aeropuerto.
Rachel: Te averigue la dirección, ¿qué quieres ahora?
Wayne: Sé que le caes bien a Tori, y que también confía a pleno en ti...
Wayne: Por eso estoy aquí.
Wayne: Necesito que me ayuden a convencerla de algo.
Wayne: Ahora mismo, estamos en paz con los Guerreros, pero tarde o temprano, algo irá mal.
Wayne: Quizá no traigamos suficientes cosas, o quizá uno de nosotros mire mal a uno de los suyos...
Wayne: Eso pasó, y tú lo viste, George.
Wayne: El día de mañana podría ser peor.
Wayne: También cabe la posibilidad de que decidan dejar de cumplir el trato.
Wayne: Las cosas se pondrán realmente feas... Y el Paraíso caerá.
Wayne: Yo tenía familia, una esposa, dos hijos, un hermano y dos sobrinos...
Wayne: Los perdí...
Wayne: A mi hermano, mi cuñada y mis sobrinos no pude verlos desde que todo comenzó.
Wayne: Vivían en Los Santos, que fue la primera ciudad en caer...
Wayne: A mi esposa y mis hijos, los vi morir...
Wayne: Tengo miedo que si no hacemos algo ahora, no solo perderemos gente, sino que lo perderemos todo.
Wayne: Sé quienes son los Guerreros, sé lo que son capaces de hacer, y sé que no se puede confiar en ellos.
Wayne: Y algo me dicen que ustedes también lo saben.
George: ¿Qué pides exactamente?
Wayne: Pido que intenten convencer a Tori de que ataque a los Guerreros, dé el primer golpe y los destruya.
Rachel: Eso es imposible...
Wayne: ¿Por qué? Ustedes los atacaron...
Rachel: Todo nos ha salido mal desde entonces...
Rachel: Por ellos, nuestro doctor murió, su líder asesinó a sangre fría a dos de los nuestros y dejó sin padre a una bebé.
Rachel: Son demasiados, nunca podríamos acabar con todos ellos.
Wayne: Por eso tendremos que atacarlos sin que ninguno de ellos se entere...
Wayne: El elemento sorpresa es nuestra única opción.
Wayne: Necesitamos atacar, y tenemos que hacerlo ahora.
Wayne: Es momento de luchar.
George: ...
Rachel: No.
Rachel: Yo ya no participo en eso...
George: Entonces no participes en la guerra, solo tienes que convencer a Tori de que luche.
Rachel: Tú no lo entiendes...
Rachel: No quiero que tú, ni George, ni que Tori vengan.
Rachel: Y definitivamente no quiero tener nada que ver con sus vidas, ni mucho menos con sus muertes.
Rachel: Sólo quiero estar en paz.

Wayne, con el orgullo herido, se pone de pie y mira a George.

George: Morirá gente, y mucha...
Wayne: Tú mataste a un hombre.
George: Tomé una vida para salvar otra.
Wayne: Con un demonio... Es lo mismo.
Wayne: ¡Es su vida por la nuestra!
George: Sólo que no lo sabes.
Wayne: Elegiste matar un día, George, porque iba a ser así de terrible!
George: Elegí matar muchos días, tú no me conoces...
Wayne: ¿Por qué no lo eliges ahora mismo? Antes de perder a un ser querido.
George: Ahora hay paz, Wayne, y no quiero hacer nada para cambiar eso.
George: Digo, quizá podamos hacer algo constructivo.
Wayne: ¡No con esa gente!
Wayne: ¡Cuando se vuelvan en contra de nosotros, tendrán sangre en sus manos!
Wayne: Pero quizá, ya lidian con eso...

Wayne, furioso, abandona la casa, dejando solos a George y Rachel, quien aún ansía estar a solas.

Rachel: Tú también deberías de irte.
George: Sí, eso debería de hacer...
Rachel: No quiero que venga nadie más, ni que sepan dónde estoy.
Rachel: Si ves a alguien que conozcamos, diles que me he ido.
Rachel: Hazlo por mi, por favor.
George: Yo no planeaba verte.

Dicho esto, George procede a abandonar la casa, quedándose Rachel sola y extrañada por la respuesta del manco Jackson. Por otro lado, Gareth observa a los Guerreros guardando los suministros y alimentos en el camión, mientras que Anthony y Jacob se retiran. En medio de la recolección, una Guerrera, llamada Heather, coquetea con Gareth.

Heather: Juegas bien tus cartas, quizá te enseñe dónde vivimos.
Heather: Quizá te consiga un buen lugar...

Gareth nota la mirada seductora de Heather, pero decide seguirle la corriente para no meterse en problemas.

Gareth: Sí, seguro, dime cuando.

Heather le sonríe a Gareth y continúa con su trabajo. Posteriormente, Malc se acerca al muchacho, felicitándolo por su trabajo.

Malc: Felicidades...
Malc: Esta es una gran transacción.
Malc: Salieron todo un día para conseguir esto, y es un buen botín.
Malc: Parece que lo entiendes y eso me gusta.
Malc: A "X" le gusta.
Gareth: Gracias, pero...
Gareth: Mis amigos también colaboraron para traer eso.
Heather: Además es solidario... Un gran compañero de equipo.
Malc: Sí, es verdad.
Malc: Para ser joven, no eres nada estúpido.
Malc: Parte de nuestros principios es no adjudicarse toda la gloria para uno mismo, a menos que lo haya hecho todo solo...
Malc: Nosotros valoramos la lealtad más que cualquier otra cosa.

En el pórtico de la casa de Michael, "X" se sienta en una silla, que se encuentra junto a una mesita y otra silla, dónde se encontraba Tracey. El hombre juega un poco con Alice, mientras habla con Tracey.

X: Estaba pensando en lo que dijiste ayer, Tracey.
X: Quizá es una tontería mantenerlos a ti y a tu padre con vida...
X: ¿Por qué me esfuerzo tanto en contenerme?
X: Quizá sólo deba enterrarlos a los dos en este jardín.
X: Y me sentaré aquí mismo, recordando sus patéticos pellejos.
X: Pero... Eso lo decidirá el tiempo.
X: Si tu padre me trae buenas cosas, y si hoy tengo un buen día aquí, los dos vivirán.
X: Pero...

En ese momento, "X" ve a Roman acercándose a la casa de Michael. El europeo es detenido por Aaron, quien no le deja pasar. No obstante, "X" le habla a su hombre para que Roman pueda pasar.

X: No seas grosero, Aaron, déjalo pasar.
X: Es nuestro invitado.

Un escéptico Aaron permite el paso a Roman, quien sube las escaleras del pórtico, enseñándole a "X" la botella de whisky.

X: Vaya, ¿es para mi?
Roman: Para los dos.
Roman: Creo que no nos hemos conocido formalmente...
Roman: Mi nombre es Roman.
Roman: Eh... Hola.
X: Vaya, tu actitud sí que me sorprende...
X: Pero me agrada.
X: Ven, siéntate conmigo.
X: Tracey, lleva a la bebé con su madre, y déjame a Maggie en mi silla.

Tracey, aún observando con mala cara a "X", lo obedece, dejando su bate al lado de su silla y llevándose a Alice a su casa.

X: De acuerdo, tienes un asiento libre, amigo.

Mientras tanto, en la iglesia de la comunidad, Jessica permanece en completa soledad y silencio, mirando fijamente la pistola. No obstante, Cris ingresa también a la iglesia, viendo a la mujer contemplar la pistola, acercándose a ella y hablándole.

Cris: Así que tienes un arma...
Cris: Es bueno que hayas evitado que te la quiten.
Jessica: Sólo tiene una bala.
Cris: ¿Y es para ti o para "X"?
Jessica: Es para él.
Cris: ¿Cómo lo harás?
Jessica: Apretaré el gatillo...
Cris: Te matarán.
Jessica: No me importa, mientras él sea el primero en morir...
Cris: ¿Por qué quieres morir?
Jessica: Porque él tiene que morir...
Cris: Coincido en eso, pero...
Cris: ¿Por qué debes ser tú la que lo mate?
Jessica: ...
Cris: No es necesario que me mientas...
Cris: Esta podría ser la última vez que hablemos, y la primera que hablamos a solas.
Jessica: Si Niko estuviera vivo, querría pelear.
Jessica: Si Franklin estuviera vivo, Alice tendría un padre.
Jessica: Tracey y Gareth pueden pelear, tienen a Michael y Trevor.
Jessica: Maria tiene a Cody y Jillian.
Jessica: Eddie sabe hacer balas.
Jessica: Denise es una experta tiradora...
Jessica: Tyler es fuerte.
Jessica: Tú eres fuerte...
Jessica: Jacob es valiente...
Cris: ¿Y qué hay de Anthony?
Jessica: ¿Qué hay de Anthony...?
Cris: Créeme, Jessie...
Cris: Es mejor así.
Cris: Lo que pasó, pasó...
Cris: Y con respecto a lo demás, nadie debería morir aquí...
Cris: Luchamos por sobrevivir, y a la larga, ganamos...
Cris: Tenle confianza a Michael, tenle confianza a Anthony, a todos en el pueblo...
Cris: Ten confianza en ti misma.
Cris: Sé que no puedes esperar, pero debemos esperar el momento adecuado, o crearlo juntos.
Cris: Y tú eres parte de eso.
Cris: Por favor, te imploro que no lo hagas...
Cris: Esa bala podría hacer la diferencia el día de mañana.
Cris: Te necesitamos, y lo sabes.

Mientras tanto, en la entrada de la comunidad, Malc abre nuevamente el portón, permitiendo el paso a Trevor, quien ingresa con el camión cargado de suministros. Mientras tanto, Michael se dirige a Malc para hablar con él.

Michael: ¿Dónde está?
Malc: ¿Quién? ¿"X"?
Malc: Está en tu casa, idiota, esperándote.

Michael decide ir rápidamente hacia su casa en busca de "X", pero apenas da unos cuantos pasos, Joe le detiene.

Joe: Espera, no te irás todavía, ¿verdad?
Joe: Hemos estado esperando un buen rato...
Joe: A ver qué nos traes.

En el pórtico de la casa de Michael, "X" y Roman se encuentran sentados, observando el panorama y charlando, mientras el líder de los Guerreros sirve el whisky en dos vasos que se encontraban en la mesita.

X: Tienen aire acondicionado, agua corriente...
X: ¿Un regalo?
X: Eso arregla muchas cosas.
X: Te diré algo, creo que haré una de estas casas mi casa de verano.
Roman: Es bueno oírlo.

"X" termina de servir el whisky en los vasos y, al igual que Roman, brinda y bebe el alcohol.

X: Esta mierda es buena...
X: Sólo falta una mesa de billar, y el día de hoy será perfecto.
X: No hay nada mejor que una buena partida...
Roman: De hecho, la casa del frente tiene una en el garaje.
X: Oh, Roman, puede que tú seas mi nuevo mejor amigo.
X: Pero mira que día tan bello... Sería un desperdicio estar encerrado en un garaje.
X: Tengo una idea...

Mientras tanto, los Guerreros se encuentran descargando y revisando los suministros que Michael y Trevor habían traído.

Malc: No está mal.
Trevor: Sí...
Trevor: Tuvimos que ir muy lejos para conseguirlo...

Mientras revisan una de las cajas de suministros, Heather encuentra otra de las notas que Trevor había encontrado en el bote.

Heather: ¿Qué diablos es esto?
Heather: "Felicidades por haber ganado, pero aún así pierden, bastardos".

Heather le entrega la nota a Joe, quien, junto con Malc se acercan lenta y amenazantemente a Trevor.

Joe: ¿Nos dejaron una cartita de amor?
Michael: No, es que... Noso...
Michael: Nosotros no haríamos eso, obviamente.

Al ver que Trevor no se inmuta ante la amenaza de los dos Guerreros y les hace frente, Michael intenta bajarle los humos para no tener problema.

Michael: Trevor, no lo hagas...
Michael: Sólo... Explíca...
Malc: ¿Hacer qué, Michael?
Malc: ¿Qué hará Trevor?
Michael: Nosotros no hicimos eso...
Malc: No se trata de la jodida nota...
Malc: Mejor ve con "X", Michael...
Malc: Tu amigo no tiene adónde ir.

Malc deja de hablar con Michael y se acerca a Trevor, apoyando su mano en el hombro de campesino. No obstante, Malc procede a golpear fuertemente al estómago de Trevor, para luego, junto con Joe, propinarle una golpiza, tumbándolo al suelo con un golpe en la cabeza. Luego, Joe le castiga las costillas con una patada, todo esto ante un impotente Michael, quien intenta ayudar a Trevor, pero Heather le detiene apuntándole con su pistola. La golpiza prosigue por unos pocos segundos, mostrándose a Trevor recibir patadas en el cuerpo y puñetazos en el rostro, hasta tal punto de causarle heridas. Sin embargo, los Guerreros se detienen y dejan en paz a Trevor, continuando con su recolección de suministros. Michael, con los ojos sumergidos en lágrimas por la impotencia que prevalece sobre su instinto asesino, ayuda a Trevor a ponerse de pie y lo ayuda a caminar hasta su casa.

Michael: ¿Por qué no hiciste nada?
Trevor: Porque no quería que las cosas se te fueran de las manos...
Trevor: Pude matarlos yo solo...
Trevor: Pero aquí están tú y Tracey...

Por otra parte, en medio de la calle frente a la casa de Michael, Roman y "X" se encuentran en plena partida de billar. "X", quien logra meter dos bolas rayadas seguidas, charla con Roman.

X: Yo nunca podría hacer esto con Michael.
X: Él estaría parado junto a mi, frunciendo el ceño, con esa mirada de reojo tan molesta que tiene.
Roman: Por eso vine a verte.
Roman: Quiero hablar de Michael.
X: Bien, Roman, háblame de Michael...
Roman: Verás, yo entiendo lo que has venido a hacer...
Roman: Lo que intentas construir.
Roman: No digo que estoy de acuerdo con tus métodos, pero estás intentando algo.

Mientras Roman le habla a "X", algunos de los residentes de la comunidad comienzan a acercarse para ver a uno de los suyos charlar, beber y jugar amistosamente con el líder de los guerreros. Entre ellos se encuentran Anthony, Gareth, Tracey, Zoey, Ellie, Karen, Sarah, Maria, Cody, Trent, Denise, Abigail, Jessica, Edward, Cris, Jillian, Tanisha y Carter. Las caras de incertidumbre se ve volcada en casi todos los presentes, excepto por Jessica, quien ve con el ceño fruncido tanto a "X" como a Roman.

Roman: Construyes una red, y haces que la gente contribuya para un bien común.
Roman: Tiene sentido.
Roman: Pero deberías saber, que Michael no suele trabajar bien en equipo.
X: ¿Ah, sí?
Roman: Michael no fue siempre el líder de aquí...
Roman: Antes estaban, Sue Murry, que murió por culpa de Michael...
Roman: Y también estuvo a cargo el hijo de ella, Elliot.
Roman: También murió por culpa de Michael.
X: Vaya, parece que Michael causó muchos problemas...
Roman: Sí... Los otros dos lo hicieron muy bien.
Roman: Pero Michael... Él estuvo a cargo poco tiempo antes de atacar tu avanzadilla.
X: Aquí fue todo estupendo por un tiempo...
X: Y de repente apareció Michael y todo cambió repentinamente, ¿verdad?
Roman: Yo estaba con Michael cuando llegamos aquí.
Roman: Mi primo también...
X: Mmm... Ya veía ese acento familiar. ¿Tú eres el primo del número uno?
Roman: Eh...
X: Hablo del europeo que machaqué cuando le di la lección a Michael.
Roman: Sí, ese mismo... Su nombre era Niko.
X: Lo siento mucho, Roman, de verdad que sí.
X: Pero, él no tenía que morir esa noche, Franklin sí.
X: Él eligió morir.
X: En vano, porque yo había elegido a Franklin, y él quiso hacer un heroico sacrificio...
X: No me tomaron en serio, y sufrieron las consecuencias...
X: De todos modos, es una suerte que Michael ya no esté a cargo.
Roman: Sí, pero su ego está descontrolado...
Roman: Tarde o temprano, encontrará el modo de arruinarlo todo, de hacerlas a su manera, de tomar el mando.
Roman: Eso es lo que hizo con mi primo, y lo hizo con los antiguos líderes de aquí.
X: Mmm... ¿Qué me estás proponiendo exactamente, Roman?
Roman: Creo que Michael debería desaparecer para siempre...
Roman: Debería morir, sé que volverá pronto, sano y salvo, como siempre...
Roman: Y como siempre, con nuevas sorpresas.
Roman: Este sitio necesita algo mejor, tú necesitas algo mejor.
X: Espera... ¿Me estás diciendo que mate a Michael y te ponga al mando?
Roman: No lo de estar al mando, eso no me interesa...
Roman: Pero sin él... Creo que todo estaría mejor.
X: ¿Qué sabes tú sobre si todo estaría mejor?
X: Déjame decirte algo...

"X", con un tono de voz bajo e intimidante, apoya el taco de billar y se acerca lentamente a Roman.

X: Michael podría matarte cualquier día de la semana si quisiera...
X: No le he dejado muchas opciones, pero tiene elementos para matarte.
X: Él es un asesino nato.
X: Lo admiro por eso, y lo admiro por ser quien es.
X: Pero eso no cambia las cosas, Roman.
X: Verás, yo valoro la lealtad más que nada en este mundo.
X: Y pienso mucho en la vez que Michael ha amenazado con matarme, en cuánto me odia...
X: En su mirada diciéndome que me quiere dos metros bajo tierra.
X: Pero, luego pienso que...
X: Él está allí afuera, tragándose su odio y su orgullo, jugándose la vida para darme cosas, y así garantizar a su gente una semana más de vida...
X: Mientras tú estás aquí, complaciendo al hombre que mató a tu primo.
X: Y encima esperas a que Michael se vaya para pedirme que realice el trabajo sucio...
X: Así que déjame preguntarte, si quieres hacer desaparecer a Michael, si tanto odio le tienes al tipo que seguramente salvó tu vida antes, y lo está haciendo ahora mismo...
X: ¿Por qué no lo matas tú mismo y te haces con el poder?
Roman: Yo no... Yo no quiero...
X: ¿Sabes que pienso, Rom? Tengo una teoría...

"X" se acerca aún más a Roman, a tal punto de acercarse a su oído y susurrarle.

X: Es porque no tienes tripas...

Dicho esto, "X" procede a sacar un enorme cuchillo y apuñalar a Roman justo en la boca del estómago. Todos observan espantados como "X" termina por abrir el abdomen de su víctima, permitiendo a las tripas de Roman salirse al exterior. Roman cae rápidamente al suelo, mientras se sujeta las entrañas con profunda agonía y terror, quien muere rápidamente desangrado, debido a que la medida del corte es muy grande y esto provoca un sangrado masivo. "X", después de su atroz acto, se limpia la sangre que le había salpicado en su cuello y su chaqueta, tomando a "Maggie" luego. Jessica, luego de observar horrorizada el cadáver de Roman y su sangre dirigiéndose al alcantarillado, decide empuñar su pistola y dispararle a "X".

Acercándose cada vez más a la zona residencial, Michael y Trevor escuchan el disparo efectuado por Jessica, por lo que se apresura para llegar hacia el lugar del disparo.

Tras efectuar su disparo, Jessica observa aterrada como la única bala que tenía no logró matar a "X", sino que le hizo un hoyo a "Maggie".

X: ¡Mierda!

Jessica es reducida rápidamente por Aaron, quien la tumba en el suelo y apoya su cuchillo en la garganta de la mujer. Mientras tanto, "X", enfurecida, le grita a Jessica, recriminándole el haber estropeado su arma.

X: ¡Pedazo de mierda!
X: ¡¿Has intentado matarme?!
X: ¡Has herido a Maggie!
Jessica: Ella se puso en el camino...

"X" aún con bronca, pero más calmado, toma la bala que Jessica había disparado, notando rápidamente que no se trata de una bala convencional.

X: ¿Qué es esto?
X: ¿Qué es esto, querida?
X: ¿Han fabricado a este chico malo?
X: Tan solo mirar esas ondulaciones, me doy cuenta de que es artesanal...
X: Puede que seas estúpida, cariño, pero de verdad que eres ingenua.
X: Aaron, mueve el cuchillo a la cara de la chica...
X: El hermoso cutis de Maggie no volverá a verse igual, así que ¿por qué si debería serlo el tuyo?

Aaron obedece a su líder y coloca su cuchillo en la cara de Jessica, comprimiéndolo a la vez.

X: Eso pasará, a menos que...
X: A menos que me digas quién fabricó esta bala...
Jessica: He sido yo, lo he hecho por mi cuenta.
X: Pues, vaya sorpresa, ahora creo que mientes.
X: Aaron, córtale un poco la cara.

Aaron, sujetando firmemente el cuchillo, lo mueve un poco hacia abajo, provocando un ligero tajo en el rostro de Jessie.

X: Que vergüenza, pero aún te ves bonita...
X: Tienes un último intento.
Jessica: He sido yo.
X: ¡Guau! Eres tremenda.
X: Bien, cómo quieras, preciosa...
X: Rose, mata a alguien del público.
Jessica: No, espera, he sido yo... Espera...

Rose, al momento de recibir la orden de su jefe, empuña su arma y elige, de manera completamente al azar, a Ellie, asesinándola de un disparo en la cabeza.

Zoey: ¡No!

Los residentes de la comunidad observan aterrados, algunos incluso impotentes y llorando a causa de la situación. Zoey se arrodilla junto al cuerpo sin vida de su hermana, llorando tristemente por su muerte.

X: Oh, vaya... Hemos matado a otro ser de su familia...
X: Es una pena.
X (Mientras mira fijamente a Jessica): Esto cargará sobre tu conciencia, querida.

Finamente, Michael y Trevor llegan al lugar de los hechos, observando el cadáver de Ellie en el suelo.

Michael: Trent, ven, llévalo a la enfermería.

Trent, aún conmocionado por lo que acababa de pasar, decide ayudar a Trevor y se lo lleva hacia el hospital. Mientras tanto, Michael, furioso, se acerca a "X" para hablar con él.

Michael: ¿Qué has hecho?
X: ¡Miren todos! ¡Es Michael!
X: Al fin llegas, amigo, te perdiste el espectáculo.
Michael: Teníamos un acuerdo...
X: Michael... ¿Qué tal si me das las gracias?
X: Es decir, mira, sé que empezamos mal nuestra relación...
X: Les he dado una paliza a dos de tus amigos, y por eso nunca nos sentaremos a pasar el rato y contarnos nuestros más oscuros secretos, pero ¿qué tal si nos damos una tregua?
X: Voy a mostrate cuán razonable soy...
X: Tu hija, Tracey, se escondió en uno de mis camiones y mató a algunos de mis hombres, y la he traído a su casa, sana y salva.
X (Señala el cadáver de Roman): Ese bastardo, quería matarte y le di su lección.
X: No puedes dejar cabos sueltos, Mickey, eso lo sabes mejor que yo.
X: Lo maté por ti.
X (Señala a Jessica): Y esta de aquí, disparó a Maggie e intentó matarme, así que te he dado una boca menos que alimentar.
X: Pero por lo visto, era una persona importante para la viuda de Franklin...
X: No te mentiré, yo no la hubiese elegido, pero... Rose siempre escoge al azar.
X: ¿Me das las gracias ahora?
Michael: ...
Michael: Tu mierda está en la puerta.
Michael: Sólo vete.
X: Por supuesto, Michael...
X: En cuanto descubra a la persona, mujer o hombre, que fabricó la bala que casi me mata.
X: Aaron, ¿quieres matar a alguien tú también?

Aaron, tras escuchar las palabras de "X", apunta con su escopeta a Karen para matarla. No obstante, Edward, entre lágrimas, decide confesar que fue él quien fabricó la bala.

Edward: Fui yo...
Edward: Sólo fui yo.

"X" se pone frente a frente con Edward.

X: ¿Tú lo hiciste?
Edward: Sí, sí, fui yo... Te lo juro por dios, fui yo, fui yo...
X: Está bien, no te preocupes, te creo.
X: Aaron, llévatelo a mi coche.

Al recibir la orden de su líder, Aaron, con cara de no querer hacerlo, se lleva a Edward hacia el vehículo de "X". Todos observan tristes cómo el Guerrero se lleva a uno de los suyos contra su voluntad, en especial Jessica, quien implora que lo dejen.

Jessica: ¡No, espera! ¡Llévame a mi! ¡Eddie!

Mientras Aaron se lleva a Edward, un sonriente "X" se acerca a una entristecida Zoey, quien aún se encuentra junto al cuerpo de Ellie.

X: Mis condolencias, querida.
Zoey: Cállate y vete...
X: Mmm... No me gusta como te diriges hacia mi.
X: ¿Debería darte una lección también?
Zoey: ...
X: Así me gusta...
X: Pero, me encariñé demasiado con una personita.
X: Espero que no te moleste si hablo con ella un rato...
Zoey: ¿Qué...?

Al ver a Alice en los brazos de Tanisha, "X" decide acercarse a esta y, sonriéndole, le quita de sus manos a Alice.

X: Hola, bebé...
X: Algo me dice que tendrás un nuevo hogar.
X: Sí, te irás a otro lugar...
Zoey: Espera, no.

Zoey intenta ponerse de pie para ir por Alice, pero Ray la empuja nuevamente al suelo y le apunta con su rifle.

X: No seas tan rudo, Ray.
Ray: Lo siento, jefe.
X: Rose, registra la casa de la señorita, supongo que ya la conoces.
Rose: Sí, la conozco.
X: Bien, llévate lo que necesitamos para ella, pañales, fórmula, ropa...
X (A Zoey): Quiero que sepas, que hago esto por su bien. Aquí las cosas están fuera de control, y ella no debe crecer así.
X: También quiero que sepas que... Esto es culpa de la que intentó matarme.

Tras hablar con Zoey, "X" camina hasta la posición de Michael, hablando con él también.

X: Te voy a liberar de tu fabricante de balas y de esta hermosa carga, Michael...
X: Y también de todo lo que me has dejado en la entrada.
X: Pero por mucho que hayas rebuscado, no me basta...
X: Porque después de hoy, estás metido en un serio problema.
X: ¡Ray, lleva a Maggie!
X: ¡Nos marchamos!

Los presentes en la zona residencia, observan con amargura e impotencia cómo los Guerreros se marchan del lugar. Luego, todos voltean para ver a un Michael devastado, con los ojos cubiertos de lágrimas y tiritando. Inmediatamente, la atención de Michael es captada por Roman, quien ya se encuentra reanimado como caminante. El muerto viviente intenta ponerse de pie, pero Michael lo patea para impedírselo y, con toda su furia, utiliza su cuchillo para apuñalar al zombi en la cabeza y acabar con él.

Por su parte, Zoey, ya sin fuerzas para seguir llorando, permanece mirando el charco de sangre de Ellie. La mujer se pone de pie, y Jessica se acerca a ella para disculparse.

Jessica: Zoey, yo...

Sin dejar hablar a Jessica, Zoey la golpea con un puñetazo en el rostro, tumbándola en el suelo. Zoey se da la vuelta y se marcha, y Tanisha intenta acompañarla, pero ella rechaza fríamente a la mujer.

Zoey: Déjenme en paz. Necesito estar sola.

Más tarde, Anthony, Gareth, Cris y Carter terminan de enterrar a Roman y Ellie, en el cementerio de la comunidad. Luego de esto, cuando los hombres terminan de presentar sus respetos e irse, Zoey se acerca el lugar, comenzando a llorar nada más al acercarse a la tumba de su hermana.

Zoey: Lo siento, hermana... Esto debió ser diferente...

Esa misma noche, Michael se encuentra sentado en los escalones del pórtico de su casa. El hombre yace con su ropa interior y una camisa de tirantes para dormir, pero debido al difícil día que tuvo, no puede hacerlo. Mientras el hombre observa tristemente la luna, Anthony, fumando uno de sus habanos, se acerca a Michael, sentándose a su lado, ofreciéndole de su habano.

Anthony: ¿Quieres?
Michael: No, gracias, yo ya no fumo.
Anthony: ¿Cómo hiciste para dejarlo?
Michael: Perdí la costumbre.
Anthony: Es un buen modo de dejarlo...
Anthony: Escucha, tengo algo que decirte.
Anthony: Después de lo de hoy, después de lo que hemos visto...
Anthony: Vimos lo que ese imbécil hizo.
Anthony: Yo pienso... Que...
Anthony: No podemos seguir viviendo así.
Anthony: Apenas han pasado dos o tres semanas desde lo de Franklin y Niko...
Anthony: Y ya estamos pasando por esto...
Anthony: La misma historia se repite.
Anthony: Yo ya no toleraré seguir viviendo así.
Anthony: Puedes inclinarte a luchar, o puedes dejar que me vaya.
Anthony: Ya ya no quiero esto.
Michael: ¿Adónde irás si te vas de aquí?
Anthony: Tengo unos amigos.
Michael: ¿Qué amigos?
Anthony: Unos que conocí cuando busqué suministros con Gareth.
Anthony: Encontramos más que suministros, encontramos aliados.
Anthony: Ellos pasaron por lo mismo que nosotros, y ya están hartos de vivir como esclavos de los Guerreros.
Anthony: Su líder... Quería que hable contigo.
Anthony: Pero no estoy seguro de que estés de acuerdo con ellos.
Michael: ¿Qué quieren?
Anthony: Quieren luchar.
Anthony: Honestamente, no estoy seguro de que ganaremos...
Anthony: Pero si no peleamos, morimos, tú dijiste eso...
Anthony: Hoy es un claro ejemplo de que nuestra situación está más que jodida.
Anthony: Tenemos que luchar Michael, esto es nuestro, nos ganamos nuestra libertad.
Anthony: Hemos derramado sangre y perdido a muchas personas en el camino para llegar aquí.
Anthony: Es tiempo de tomar al toro por las astas...
Anthony: Ese dicho lo aprendí en Texas, recién ahora entiendo su significado...
Michael: ...
Michael: Sí, ahora lo sé.
Michael: Tenemos que hacerlo.
Michael: Tendremos que luchar, o morir en el intento...

Fuera de los muros de la comunidad, un sujeto extraño, cuyo rostro no se puede ver por la falta de luz, observa fijamente entrada del pueblo, observando también a Denise en el puesto de guardia.

Al día siguiente, tras visitar la tumba de Niko, Selena sube nuevamente hacia el puesto de vigilancia. La mujer observa perdidamente el paisaje, hasta que ve una autocaravana acercándose a las puertas, llamando su atención, por lo que decide pegar un grito a los demás.

Selena: ¡Muchachos, vengan aquí!

Tras el grito de Selena, Cassie, Kelly, Bernie y Fernando se acercan a la entrada. Norman abre la puerta a los recién llegados, quienes revelan ser Michael, Anthony, Sarah, Tracey, Karen y Jacob ingresan a la comunidad, reencontrándose con Selena y Cassie. Bernie, Fernando y Kelly observan sonrientes al grupo reencontrándose. Luego, Michael, tras abrazarse con Selena, ve a Tyler acercándose tranquilamente a las puertas de la comunidad, por lo que se dirige hacia él para abrazarlo, mostrándose ambos felices por volver a verse. Tyler, sin dar charla a Michael, decide entregarle su revólver, el cual le había quitado a DeSean después de que Shane lo mate.

Michael: Gracias.
Tyler: Esta arma y tú han pasado muchas cosas juntos, no deberían de estar separados.

Michael guarda el revólver en su funda vacía. Luego, Tyler se aparta para saludar al resto de sus amigos. Por otra parte, Michael se acerca a Selena, con el fin de hablar con ella.

Michael: ¿Estás bien?
Selena: Sí, estoy bien.
Selena: El bebé también lo está.
Selena: Todos estamos bien...
Michael: Tú tenías la razón.
Michael: Desde el principio.
Michael: Nos dijiste que deberíamos prepararnos para luchar.
Michael: No te escuché, no podía hacerlo...
Michael: Ahora lo hago.
Michael: Tenemos que luchar.

Tras las palabras de Michael, todos en el grupo, incluidos Bernie, Fernando y Kelly, se miran las caras entre sí. Tras permanecer en la entrada por unos segundos, todo el grupo decide marchar juntos hacia la mansión, en busca de Dave.

Capitulo 10: Dar la cara

Unas horas después de haberse despedido de Anthony y Gareth, Jesús se recuesta sobre su cómoda cama en la habitación de su cabaña. El muchacho permanece con los ojos abiertos, mirando hacia el techo, destacándose en su rostro demostrando preocupación. Jesús permanece así por unos segundos, hasta que el silencio es interrumpido por Kate, quien ingresa a la habitación mientras le habla a su sobrino.

Kate: ¿Encontraron al amigo de Anthony?
Jesús: Sí, lo encontramos.
Jesús: Se han ido, y prometieron hablar con su líder.
Kate: ¿Sobre qué?
Jesús: ...
Kate: ¿Justin...?
Kate: No me digas que...
Kate: Dios, Justin.
Kate: ¿Hasta cuando seguirás con eso de revelarte?
Kate: Sabes tan bien como yo que ellos tienen más armas y gente que nosotros.
Jesús: Porque estoy harto de estar así, cada semana es lo mismo.
Jesús: Tenemos suerte de que esos desgraciados no hayan matado a nadie más que Andy...
Jesús: Y también se llevaron a Ursula.
Jesús: Además, hemos ocultado muy bien nuestro arsenal.
Jesús: "X" piensa que nuestras armas solo son un par de ametralladoras y pistolas.
Kate: Justin...

Kate decide sentarse en la cama, al lado de Justin, quien se levanta y permanece sentado junto a su tía.

Kate: Debes saber que si algo pasa...
Kate: Si tú sigues adelante con esto, y algo sucede...
Kate: Nadie más que tú cargará con eso.
Kate: Enfrentarnos a los Guerreros es una movida muy arriesgada.
Jesús: Por eso quiero que Anthony convenza a su líder que se nos una.
Jesús: Quizá también podamos pedir ayuda a otras comunidades.
Kate: Es muy peligroso, Justin.
Kate: Y por si el hecho de que quieres arriesgarnos en un enfrentamiento contra ellos, estás arriesgando a más personas que no conoces.
Jesús: Yo no los estoy obligando, solo les pido ayuda.
Jesús: Que lo hagan o no, no depende de mi.

Unos minutos más tarde, Jesús sale de su cabaña, caminando por el "Santuario", mientras piensa en el ataque de los Marginados, ocurrido en la mañana. Mientras deambula por el lugar, llegando a otra cabaña que funciona como enfermería, ya que hay un cartel en la puerta que la describe como tal. Al aproximarse a la cabaña, Jesús, al no ver por donde iba, se choca con un hombre de rasgos mexicanos, que iba a su vez con una mujer asiática. Jesús se percata de esto y pide disculpas al hombre.

Jesús: Oh, lo siento, Hazer, no te vi.
Hazer: No pasa nada, amigo.
Hazer: ¿Estás bien?
Jesús: Eh... Sí.
Mujer asiática: ¿Estás seguro, Jesús? Pareces un poco tenso.
Jesús: Bueno...
Jesús: No, estoy bien.
Jesús: Solo estoy...
Jesús: Estoy bien, sí...

Ante el extraño comportamiento de Jesús, Hazer decide voltearse para hablar con la mujer asiática.

Hazer: Asuka, ¿nos disculpas un momento?
Asuka: Claro.

Asuka se marcha hacia otro lado, dejando solos a Hazer y Jesús. Hazer se acerca a su líder, con el fin de pedirle que le cuente qué sucede por su cabeza.

Hazer: De acuerdo, Jesús...
Hazer: Sabes que no me gusta cuestionarte, pero, ¿qué te pasa?
Hazer: Estabas distraído por algo, y yo puedo escucharte.
Jesús: Es Magna.
Hazer: ¿Los Marginados?
Jesús: Sí, eso mismo.
Jesús: ¿Recuerdas al tipo que he traído ayer?
Hazer: Sí, lo vi. ¿Quién era él de todos modos?
Jesús: Se llama Anthony, pero él no es lo importante...
Jesús: Verás, lo estaba ayudando a encontrar a su amigo, pero tuvimos unos problemas con dos de los Marginados.
Jesús: Nos atacaron.
Jesús: Por poco matan a Ryan y al amigo de Anthony.
Jesús: Estoy pensando en qué hacer con ellos...
Hazer: Si quieres mi opinión, deberías de hablarlo con tu tía.
Jesús: Estoy pensando en ir al aserradero y matarlos.
Hazer: Sabes... La violencia...
Hazer: En este caso no es la mejor opción.
Hazer: Te apoyo en eso de revelarse contra los Guerreros, y lo sabes, pero...
Hazer: Malgastar nuestras armas y arriesgar nuestras vidas por unos inadaptados...
Hazer: No es lo que yo querría hacer.

Más tarde, en su cabaña durante el almuerzo, Jesús permanece sentado en su silla, mirando un sandwich que se encontraba sobre la mesa. Kate se acerca a su sobrino para llevarle un vaso de jugo de naranja.

Kate: Ryan está en su habitación, ya le llevé su comida.
Jesús: Gracias.
Kate: ¿Qué pasa, cariño? ¿No tienes hambre?
Jesús: He... Estado pensando...
Jesús: En los Marginados.
Kate: ¿Otra vez con eso, Justin?
Jesús: Tú no estuviste ahí, casi matan a Ryan y al amigo de Anthony.
Kate: ¿Casi matan a Ryan?
Jesús: Nos tomaron por sorpresa.
Jesús: Obligaron a separarnos, y...
Kate: Demonios, Justin... Te dije...
Jesús: Ya es demasiado tarde para preocuparse por eso. Él está sano y salvo.

Jesús se levanta de la mesa, bebiendo un sorbo del jugo y dejándolo en la mesa luego. Jesús se marcha a su habitación, donde vuelve a recostarse en su cama, mirando hacia el techo y pensando en lo acontecido por la mañana, quedándose allí por un buen rato.

Más tarde, por la noche, Jesús se encuentra durmiendo en su cama. El muchacho se mueve de un lado a otro, hasta que finalmente se despierta, sudando y aterrado. Pronto, el muchacho escucha música de rock, a todo volumen, provenir desde fuera de la cabaña. Jesús se levanta de la cama, luciendo descalzo, un pantalón de tela gris y una camiseta de tirantes blanca y se acerca a una de las ventanas que dan con el centro del Santuario, encontrándose con una desagradable sorpresa: Un coche que reproduce la música a todo volumen y la puerta principal abierta. Pronto, debido a la música, los caminantes comienzan a acercarse a la comunidad y, eventualmente, ingresar en ella. El ruido también consigue despertar a Ryan y Kate en la casa.

Ryan: ¿Qué sucede?
Jesús: Errantes, aquí...
Kate: ¿Qué? ¿Cómo?
Jesús: No lo sé.
Kate: ¿Y qué es ese sonido?
Jesús: Un coche, reproduce esa música fuerte y llama la atención de ellos...
Ryan: Esto es obra de Magna.
Jesús: Puede ser...
Jesús: Ryan, ven conmigo, necesitaré tu ayuda.
Ryan: De acuerdo.
Jesús: Tía Kate, quédate aquí, estarás a salvo.
Kate: Pero...
Jesús: Bien, cierra todas las puertas.

Inmediatamente, Jesús y Ryan salen de la cabaña salen de la cabaña, en dirección al vehículo en la que resonaba la música. Una vez que llegan, Jesús intenta abrir el vehículo, pero no lo consigue, ya que este se encuentra sellado, por lo que intenta golpear la ventana del lugar del conductor, pero no lo logra y se lastima el codo, ya que este coche venía con las ventanas blindadas.

Jesús: Maldita sea...
Ryan: ¡Los errantes!

Ryan señala a su hermano la entrada de la comunidad, la cual se encuentra plagada de caminantes. Dick, CJ y Asuka salen de sus cabañas y se unen a los hermanos Grey.

CJ: Apaga esa maldita música.
Jesús: No puedo hacerlo.
Jesús: El coche está sellado y es imposible hacer algo...
Dick: Mierda... ¿Y cuál es el plan?
Jesús: Tendremos que eliminarlos...
Jesús: Ryan.
Ryan: ¿Sí?
Jesús: Tú, CJ y Asuka vayan a buscar armas...
Jesús: Automáticas...
Jesús: Eliminaremos a los necesarios para cerrar la puerta.
Jesús: Luego le pediré a Hazer que haga sonar las alarmas.
CJ: De acuerdo, vamos...

CJ, Dick y Ryan se marchan hacia la armería en busca de armas automáticas. Jesús y Asuka permanecen en su lugar. Luego, empuñando sus cuchillos, comienzan a atacar a los caminantes que se les acercan, eliminándolos fácilmente. Por otro lado, cerca de allí, Kate, al ver que la música no había podido detenerse, decide salir de la cabaña, marchando rápidamente hacia la zona de cultivos del "Santuario".

Nuevamente, con Jesús y Asuka, estos se ven rodeados por los caminantes. Asuka salva a Jesús de ser mordido por un caminante por la espalda, mientras se encontraba eliminando a otros dos que se acercaban a él. Asuka apuñala a un caminante en la cabeza, pero este, debido a que se venía encima de la mujer, cae sobre ella, por lo que, al esquivarlo, Asuka deja accidentalmente su cuchillo clavado en la cabeza del muerto viviente. Otro caminante se le viene encima a Asuka, arrojándose a ella y tumbándola en el suelo, mientras forcejea con ella para morderla. No obstante, cuando estaba a punto de ser mordida por el caminante, Asuka es salvada por Jesús, quien apuñala en la cabeza al muerto y quita el cadáver de su amiga. Justo en ese momento, Ryan, CJ y Dick regresan, portando dos Ak-47, las cuales se las entregan a Jesús y Asuka, una Pistola perforante, la cual se queda Ryan, una Uzi, que se queda CJ, y una Tec-9 que se queda Dick. El pequeño grupo comienza a disparar contra los caminantes, mientras que otros pocos Lobos llegan para ayudar a contener a los caminantes, disparando con sus pistolas a los muertos vivientes.

Jesús: ¡Eso es, gente!

Mientras disparan, los Lobos escuchan el ruido de un tractor acercándose cada vez más. Jesús hecha una sonrisa al ver un Fieldmaster, conducido por su tía Kate, aplastando el Kuruma que reproducía la música, logrando destrozarlo y, por ende, deteniendo el ruido. Al darse cuenta de que habían acabado con todos los caminantes que estaban en la entrada, CJ y Dick deciden cerrar la puerta.

Asuka: Mierda que eso ha estado cerca...
Asuka: Buena idea con lo del tractor, Kate.
Kate: Oh, bueno, como no habían podido hacerlo ustedes...
Jesús: Esto no ha terminado.
CJ: ¿A qué te refieres?
Jesús: Los disparos, atraerán más errantes, tenemos que alejarlos.

Jesús regresa a su cabaña, ingresando a su habitación para tomar un comunicador que se encontraba en su mesita de noche. Jesús presiona el botón para hablar, dirigiéndose a Hazer, quien se encontraba de guardia en un lugar cercano al Santuario.

Jesús: Hazer, ¿me recibes?

Jesús suelta el botón para esperar a la respuesta de Hazer, pero esta jamás llega. Por lo que intenta comunicarse nuevamente con su amigo.

Jesús: ¿Hazer? ¿Estás ahí, amigo?

A pesar de la insistencia de Jesús, la respuesta de Hazer jamás llega, por lo que el líder de los Lobos se calza con unas botas marrones y se abriga con una chamarra de mezclilla, disponiéndose a salir. Antes de marcharse, Jesús regresa a la armería, tomando tres cartuchos más de munición para su Ak. Mientras el líder de los Lobos se dirige a la puerta del Santuario para marcharse hacia el puesto de vigilancia, Kate y Asuka lo ven, por lo que deciden acercársele rápidamente para ver que trama.

Kate: ¿Qué sucede?
Jesús: Hazer no responde, iré a ver que pasa.
Asuka: ¿Por qué tú?
Jesús: ¿Quién más iría?
Jesús: Además, yo estoy a cargo de este grupo.
Jesús: Iré a ver que pasa con Hazer y luego hablaremos...
Jesús: Todos...
Asuka: Iré contigo.
Jesús: No hace falta.
Asuka: No te estoy preguntando, gran líder...
Asuka: Es mi pareja, y quiero ir a ver qué sucede.
Jesús: Esto...
Jesús: Bueno, ven conmigo.
Jesús: Tía Kate, ayuda a Ryan y los demás a juntar los cuerpos...
Jesús: Los quemaremos al amanecer.
Kate: De acuerdo.

Dicho esto, Jesús y Asuka proceden a abandonar la comunidad, marchándose por la puerta, que por suerte aún se encontraba despejada, y caminan hasta el puesto donde se encontraba Hazer. En el camino, una curiosa Asuka decide preguntarle a Jesús qué es lo que hablarían más tarde, como él lo había dicho.

Asuka: Oye, Jesús...
Jesús: Dime.
Asuka: Quería saber... ¿Qué es lo que debemos hablar?
Jesús: Oh, eso.
Jesús: Pues... Creo que esta ha sido la gota que derramó el vaso...
Jesús: No podemos permitir más injurias por parte de Magna y su gente.
Asuka: Ya era hora de que lo digas...
Asuka: Llevo queriendo matar a Magna desde que se coló a nuestra despensa y la pillamos robando...
Asuka: O desde que informó a los Guerreros sobre Angel Pine...
Jesús: Creo que deberíamos olvidar a Angel Pine.
Jesús: Estamos mejor en el Santuario.
Asuka: Ya... Pero, ¿cuanto tardarán en encontrarnos?
Asuka: Debes asumir que si Magna ha hablado nuevamente...
Jesús: No lo haría...
Jesús: Estamos relativamente cerca, y si los Guerreros llegan a nuestras puertas, no tardarían en encontrar el aserradero.
Asuka: Estamos relativamente cerca, ¿y dejamos que una sola persona pase una noche en el bosque?
Jesús: Oye, es una casa en el árbol muy bien planeada. Nunca hemos tenido que usar la alarma...
Jesús: Dudo que ellos la encuentren.

Pasan unos cuantos minutos, y Jesús y Asuka logran llegar hasta la ubicación del puesto. No obstante, al llegar allí, los dos individuos notan que la plataforma que se suponía, debía estar sobre un árbol, ha sido destruida. Por otra parte, ambos observan con tristeza a un zombificado Hazer, con una soga atada en el cuello y colgado del mismo árbol.

Jesús: Por dios...
Asuka: Esos hijos de puta...
Asuka: Son unos putos hijos de puta, ¡debemos matarlos a todos, Jesús!
Jesús: Creo que...

Antes de poder acabar con su frase, un disparo que impacta en la cabeza del zombificado Hazer, el cual acaba con él, sorprende al dúo, mirando atónitos hacia cualquier dirección, en busca del tirador. No obstante, una lluvia de balas sorprende a ambos, por lo que comienzan a correr. Jesús logra salvarse, adentrándose en el bosque sano y salvo. Sin embargo, al voltearse, ve que Asuka no llegó con él, regresando unos cuantos pasos atrás, viéndola desangrándose con un disparo en el estómago.

Jesús: ¡Asuka!
Asuka: ¡Jesús, vete!
Jesús: No pienso dejarte aquí...
Asuka: Vete antes de que te maten a ti también...
Asuka: Debes decirle a los demás lo que hicieron...
Asuka: Mátalos a todos...

Jesús, emocionalmente golpeado y con un gran sentimiento de culpa, decide hacer caso a Asuka y marcharse lo más rápido que puede. Por su parte, Asuka se queda mirando el suelo por unos instantes, sintiendo el paso de varias personas que se acercaban a ella. Al subir su mirada, Asuka descubre que los hombres que los habían atacado no son Marginados, sorprendiéndose por ello.

Asuka: ¿Qué demo...?
Asuka: Ustedes...
Hombre afroamericano con barba: "X" los extrañaba...

Asuka asume una expresión de miedo, comenzando a llorar al ver que estos hombres se trataban de Guerreros. El hombre afroamericano, quien lideraba el grupo, apunta con su escopeta al rostro de Asuka, diciéndole unas últimas palabras antes de ejecutarla.

Líder Guerrero: Tu amiga, Magna, sí que sabe negociar...

Dicho esto, el líder del grupo de Guerreros jala el gatillo, disparándole justo en el rostro de Asuka, destruyéndoselo por completo, a la vez que acaba con su vida.

Unos cuantos minutos después, ya en pleno alba, Jesús llega a las puertas de su hogar, el cual aún se encuentra infestado de caminantes. El muchacho, con una expresión de furia, llama la atención de los caminantes con un silbido, por lo que estos se acercan rápidamente a él para devorarlo. Jesús no se inmuta ante la amenaza de los caminantes, utilizando nada más que un machete para acabar con ellos uno a uno. Jesús detiene al primer caminante, estirando su mano sobre el pecho. y le rebana el rostro con el machete. Luego, al segundo caminante lo decapita con un potente golpe horizontal. Al tercero, debido a que otro muerto viviente estaba demasiado próximo a él, le propina una patada para alejarlo, aprovechando para clavarle el machete en medio de la cabeza al cuarto caminante. Jesús sigue luchando con los caminantes, viéndose rápidamente rodeado. Debido a esto, CJ y Ryan abren las puertas, saliendo de allí para ayudarlo. Eventualmente, más de 10 Lobos se unen a la batalla con los caminantes, exterminándolos por completo. Más tarde, ya dentro del Santuario, Jesús organiza una pequeña junta con todos los Lobos en su cabaña, donde el líder decide darles una noticia importante.

Jesús: Bien, gente...
Jesús: Esta es una noticia difícil de dar...
Jesús: Asuka y yo fuimos a ver qué pasaba con Hazer.
Jesús: Descubrimos la atrocidad que han hecho los Marginados...
Jesús: Destruyeron el puesto de vigilancia, colgaron a Hazer en el árbol y lo dejaron volver como un errante.
Jesús: No sabía qué pensar al respecto...
Jesús: Seré sincero, tengo miedo de que Magna vuelva a hacer algo así, porque efectivamente lo hará.
Jesús: Y temo por ustedes, que les pase lo mismo que Hazer y Asuka...
Jesús: Nos emboscaron, y la mataron...
Jesús: Uno de los dos debía regresar, y ella prefirió que fuese yo.
Jesús: Pero yo estoy harto, no me quedaré de brazos cruzados mientras Magna sigue jodiéndonos la vida...
Jesús: Tenemos que atacar, y ahora.
Jesús: Los mataremos a todos.

Un silencio incómodo se presenta luego de las palabras de Jesús. Finalmente, después de unos segundos, una mujer caucásica, de cabello rubio hasta los hombros, de mediana estatura, de mediana edad y algo de sobrepeso levanta la mano, pidiendo permiso a Jesús para hablar.

Jesús: ¿Tienes algo que decir, Enid?
Enid: Sí, eh...
Enid: Esto... ¿Estás seguro de que podemos ganarles?
Enid: Digo... Lo que hicieron...
Jesús: Son menos que nosotros.
Jesús: Ellos no permiten niños, ancianos, discapacitados o embarazadas dentro de su grupo...
Jesús: Yo no sentiré remordimiento por lo que vaya a hacer...
Jesús: ¿Ustedes?
Jesús: Tenemos artillería para destruir el aserradero, y para liquidar a todos y cada uno de ellos.
Jesús: Estoy harto de vivir así.
Jesús: Ya tuvimos que abandonar un pueblo por culpa de Magna, no dejaré este lugar también.
Jesús: Para esta tarde, todo se habrá terminado...
Jesús: Vamos a ganar.
Jesús: ¿Quién está conmigo?

Ante la propuesta de exterminar a todos los Marginados, todos los presentes se miran las caras entre sí, con gesto de incertidumbre. CJ y Dick son los primeros en levantar la mano, seguidos por Ryan, Enid y el resto de los Lobos, quienes iban perdiendo la timidez, y se animaban a seguir a su líder. Por último, Kate decide alzar su mano, poniéndose de acuerdo con el plan de Jesús.

Kate: Hay que hacerlo...
Jesús: Bien...
Jesús: CJ, Dick, Morgan, ustedes preparen el arsenal.
Jesús: Iremos al mediodía.
Dick: Bueno.
Jesús: Y no escatimen en artillería pesada.
Jesús: Siento deseos de destruir ese maldito aserradero.

Unas horas después, ya con los vehículos, conformados por una Patriot, dónde iban Dick y otros 3 Lobos hombres, un Dubsta, donde iban CJ, Enid y otros 2 Lobos, un hombre y una mujer, y una Bobcat, la cual se encuentra sin conductor y hay 3 Lobos, dos mujeres y un hombre, sobre ella. Jesús sale de su cabaña, seguido por Kate y un enfadado Ryan.

Jesús: Te he dicho que no, Ryan.
Ryan: ¿Por qué no?
Ryan: Tía Kate, dile que me deje ir.
Kate: Ryan, cariño...
Jesús: Ryan, ni siquiera sabemos si vamos a volver...
Jesús: No quiero exponerte a tal punto.
Ryan: ¿No te has puesto a pensar que si ustedes mueren allí, ellos vendrían a atacar a los que se quedaron? Si ustedes mueren, nosotros prácticamente también lo estaremos, ¿cuál es la diferencia?
Jesús: Que yo no quiero que hagas esto...
Ryan: Eso es basura, hermano... Tú me has estado preparando para esto.

Ante la respuesta de Ryan, un alterado Jesús se detiene y voltea para verlo a los ojos.

Jesús: ¡Para el carro, Ryan!
Jesús: Yo te preparo para que sobrevivas allí afuera, para que sepas como actuar, para que sepas defenderte, no para cargar un rifle y disparar a todo aquel ser viviente que se te plante.
Jesús: Mientras yo siga vivo, y esté para protegerte, no dejaré que mates a ningún ser vivo...
Jesús: Matar es malo, en cualquier aspecto.
Jesús: No vas a ir, punto.

Después de sermonear a su hermano, Jesús alza la vista para ver a su tía, abrazándola para luego despedirse de ella.

Jesús: Espero que puedas lidiar con las personas aquí...
Kate: Tú solo vuelve con vida...
Jesús: Haré lo mejor que pueda.
Jesús: Cuídate, ¿sí?
Kate: Yo debería decirte eso...
Kate: Buena suerte.

Tras despedirse de su familia, Jesús se sube al Bobcat, conduciéndolo y siguiendo a los otros dos vehículos en caravana hacia el asentamiento de los marginados.

Un rato más tarde, a casi un kilómetro del aserradero, los vehículos de los Lobos se detienen, bajándose estos para seguir a pie, ya que si seguían con los vehículos, podrían llamar la atención de los Marginados.

Jesús: Bien, seguiremos a pie.
CJ: ¿Por qué?
Jesús: Porque Magna siempre manda a patrullar el perímetro.
Jesús: Tenemos que ir, con cuidado.

Los Lobos siguen a Jesús hacia el aserradero de los Marginados. Durante el trayecto, el grupo se encuentra con dos patrulleros de Magna, quienes caminan tranquilamente por el bosque, mientras portan una escopeta cada uno.

Jesús: Yo me encargo...

Jesús deja atrás al resto de los Lobos, acercándose sigilosamente a las espaldas de los dos Marginados. Tras acercarse lo suficiente a los hostiles, Jesús toma su machete y lo clava en la cabeza del Marginado que se encontraba a la derecha. El otro reacciona e intenta dispararle al muchacho con su escopeta, pero Jesús es más rápido e impide que siquiera levante el arma, golpeándole el brazo para que la suelte. Jesús saca una navaja de su bolsillo y termina por enterrarla en el cuello del Marginado, viendo luego como este se retuerce en el suelo hasta que finalmente muere desangrado.

Dick: Mierda, Jesús, eso fue...
Jesús: Sí... Eso fue por Angel Pine...

Tras haber acabado con los patrulleros, los Lobos siguen su camino hacia el aserradero. Tras llegar al lugar que estaban buscando, Jesús mira fijamente a CJ, quien portaba un RPG.

Jesús: CJ... ¿Me prestas el RPG?
CJ: Claro.

Jesús toma la RPG de las manos de CJ, apuntando con esta al medio del aserradero. Sin pensárselo, Jesús decide jalar el gatillo y lanzar el misil que impacta en la mitad del lugar. La explosión sacude a todo el aserradero, volando una buena parte de esta y matando a unos cuantos Marginados en el acto. Inmediatamente, todos los Lobos corren hacia la ubicación de los Marginados, disparando sus ametralladoras, mientras que estos últimos, aún sacudidos por la explosión, corren para cubrirse y buscar sus armas, pero la mayoría no lo logra, ya que son alcanzados por las balas disparadas por sus acérrimos enemigos. Magna, quien había logrado salvarse de la explosión, sale del aserradero y dispara contra los Lobos, logrando herir a Dick en la pierna.

Jesús: ¡Maldición, Dick...!
Jesús: Jimmy, Chloe, sáquenlo de aquí...

CJ, quien se había quedado en su posición, dispara otro proyectil al aserradero, esta vez destruyendo la parte trasera, provocando que el lugar comience a desmoronarse lentamente.

CJ: Adoro mi trabajo...

Jesús y su grupo continúan disparando contra los pocos Marginados que quedaban con vida, quienes oponen resistencia disparando contra estos. Jesús, oculto detrás de un coche, saca una granada, quitándole el seguro y arrojándola con suma potencia hacia adelante, cayendo justo al lado de cuatro Marginados, ocultos detrás de unas cajas. La granada detona, asesinando a los cuatro Marginados, mientras que desconcierta a otros, los cuales son eliminados rápidamente por los Lobos. Finalmente, Jesús acaba con el último Marginado, ejecutándolo de un disparo en la cabeza.

Jesús: Aún falta Magna...
Magna: Aquí estoy...

En ese momento, Jesús escucha la voz de Magna, quien se aproxima a él, portando una pistola con una mano, mientras que con la otra se cubre una herida de bala en el estómago. La mujer, encontrándose temblando y sintiéndose derrotada, decide arrojar la pistola al suelo, con la esperanza de que Jesús, viendo este gesto, la deje vivir.

Magna: Por favor...
Magna: Déjame ir, por favor, Jesús...
Jesús: No lo haré, no esta vez...
Magna: ¿Y por qué no me has matado antes? Cuando le disparé a tu amigo... Vi que me tenías en la mira...
Jesús: Quería que vieras como todo lo que tú construyes se desmorona en frente tuyo...
Jesús: En resumidas cuentas... Sólo quería joderte antes de matarte.

Acabada su frase, Jesús saca rápidamente su pistola y dispara a la cara de Magna. La líder de los ya extintos Marginados cae al suelo, muerta, mientras Jesús la mira con total desprecio. Después de unos instantes, Jesús se voltea para hablar a su gente.

Jesús: Muy bien, gente...
Jesús: Sé que lo que hicimos es... Desgarrador para todos.
Jesús: Esto quedará por siempre en nuestras memorias.
Jesús: Pero eran ellos o éramos nosotros.
Jesús: Cuando se trata de tomar decisiones de este tamaño... Recuérdenlo... Nosotros estamos primero.
Jesús: Dense una vuelta por aquí, fíjense su arsenal y sus provisiones, tomen todo lo que puedan...
Jesús: Nos iremos en diez minutos...
CJ: ¿Vamos a dejarlos así nada más?
Jesús: ...
Jesús: Ellos no merecen ser enterrados...

Capitulo 11: Unidos

En la oficina de Dave Norton, este se encuentra escuchando la propuesta de Michael y su gente, acompañados por Bernie y Fernando, sobre borrar del mapa a los Guerreros. Sin embargo, luego de escuchar a Michael, Dave, mientras camina de un extremo de su oficina a otra, se niega a formar parte de una "rebelión".

Dave: ¡No! ¡Ni hablar! No pienso hacer otro trato contigo...
Dave: Ustedes dijeron que podían acabar con todos los Guerreros y han fracasado.
Dave: Así que cualquier acuerdo que hayamos tenido queda automáticamente cancelado...
Dave: No participaremos.
Dave: No somos socios ni amigos, y nunca nos hemos visto.
Dave: ¿Qué tal les parece eso?
Dave: No nos conocemos...

Dave, tras acabar con sus palabras, se sienta cómodamente en su silla detrás de su escritorio, observando a Michael mirándolo con un gesto de decepción.

Dave: Yo no les debo nada...
Dave: En todo caso, ustedes están en deuda conmigo por arriesgarme a correr el riesgo de brindar hogar a unos fugitivos.
Bernie: Oh, sí, claro... Y corriste un gran riesgo tratando de entregárselas a los Guerreros...
Bernie: Tu valor es un ejemplo para todos.
Dave: Oye, Florian, ¿no trabajas para mi? ¿No somos amigos, eh?
Michael: Dave, ya hemos empezado esto...
Dave: Ustedes lo hicieron.
Michael: Todos lo hicimos, y vamos a ganar.
Dave: Eres un puto monstruo...
Michael: ¿Es así como quieres vivir? ¿Bajo su dominio mientras ves como matan a tu gente?
Dave: No todos podemos elegir cómo querer vivir, Michael...
Dave: ¿Sabes...?
Dave: A veces, Mikey, debemos conformarnos con lo que tenemos.

Cansada de escuchar el palabrerío de Dave, Selena decide dar un paso al frente, apoyándose en una de las sillas y hablándole al líder de la Zona Segura.

Selena: ¿De cuanta gente podemos prescindir? ¿Y cuantos pueden luchar?
Dave: ¿"Podemos"?
Dave: Ni siquiera sé cuanta gente vive aquí, Selena. ¿Y de verdad importa?
Dave: Digo... ¿Qué van a hacer? ¿Formar un ejército de granjeros?
Dave: Porque sin ánimo de menospreciar a la gente de aquí... Ellos solo son cultivadores, no guerrilleros...
Dave: No van a querer luchar.

Encontrándose un poco más alejada, apoyada en la pared de cara al escritorio junto con Jacob y Maria, Tracey decide hablarle a Dave, con el fin de convencerle de que su gente sí querrá apoyarlos.

Tracey: Te equivocas.
Tracey: Cuando la gente tiene la oportunidad de hacer algo, tiene que actuar.
Tracey: Digo, la gente...
Dave: Déjame interrumpirte ante de que me cantes una canción, ¿de acuerdo?

Al ser callada por Dave, Tracey se le queda viendo, ocultando su rabia hacia el líder de la Zona Segura, mientras que este sigue hablando.

Dave: Por cierto, ¿quién va a querer entrenar a esa carne de cañón?
Cassie: Yo lo haría...
Jessica: Sólo necesitaré una semana.
Dave: Era una pregunta retórica, ¿bien? No me interesa saberlo.
Dave: No quiero volver a oír hablar sobre ello
Michael: Dios, maldita sea, ¿estaríamos mejor sin los salvadores? ¿Sí o no?
Dave: Sí... Supongo...
Karen: Entonces... ¿Qué harías para solucionar el problema?
Dave: Yo no he dicho que tenga un problema, ustedes sí.
Dave: Y lo que pase fuera de mi ámbito, se queda fuera de mi ámbito...
Tyler: ¿Qué demonios, hombre? ¿O estás con nosotros o no?
Tyler: Te contradices a ti mismo y solo dices mierdas...

Ya harto de la situación, Dave decide ponerse de pie, brindando unas últimas palabras al grupo de Michael para expulsarlos de la Zona Segura.

Dave: Creo que he dejado clara mi postura.
Dave: Y quiero darles las gracias por haberlo entendido...
Dave: Ustedes no han estado aquí hoy, no se han reunido conmigo, ni tampoco se han aparecido en mi hogar...
Dave: En otras palabras, váyanse de una puta vez...

Disgustados con la decisión de Dave, todos se marchan de la oficina, fastidiados con el hombre. Anthony y Jessica son los primeras en salir, seguidas por el resto del grupo.

Jessica: Miserable pedazo de mierda...
Anthony: Quisiera romperle la cara en este momento...
Tyler: Al diablo, no lo necesitamos de todos modos...
Michael: Sí, te tenemos a ti, a Cassie, a Selena, a Fernando y Bernie...
Selena: Y a Kelly.
Michael: ¿Quién es Kelly?
Tyler: La niña que estaba con nosotros...
Tyler: La traje de la Base...
Tyler: Es hija del lugarteniente de "X", ese tal Shane.
Tyler: Le prometí que la cuidaría.
Michael: ¿Ese Shane es de fiar?
Tyler: No lo sé, maldición...
Bernie: El me vio, aquí y en su refugio, si los Guerreros no aparecen aquí en los próximos días, significa que es de fiar.

En ese momento, la puerta de la mansión se abre y Kelly ingresa al interior, encontrándose con el grupo ni bien da unos pocos pasos para entrar.

Kelly: Ey... Eh...
Selena: ¿Qué pasa?
Kelly: Nada, pero...
Kelly: Vengan afuera.

Kelly sale de la mansión, siendo seguida por todo el grupo. Al salir al exterior, Michael y los demás ven a diez residentes de la Zona Segura, entre ellos John y Norman, reunidos frente la mansión. Una mujer, de tez caucásica, ojos marrones, cabello lacio y marrón hasta los hombros, portando un pañuelo que se ciñe a su cabello, decide dar un paso al frente, apuntándose a la idea de derrotar a los Guerreros.

Selena: ¿Qué pasa?
Mujer: Eh... Por si no lo recuerdas...
Mujer: Yo soy Deborah, pero todos me dicen Debby.
Debby: Yo trabajo en los cultivos, pero...
Debby: Kelly dice que quieren que nos unamos a ustedes y luchemos contra los Guerreros. ¿Es verdad?
Selena: Sí.
Debby: ¿Creen que podemos ganar?
Selena: Sí, lo creo.
Debby (Sonriendo): Kelly dice que pueden enseñarnos a combatir... Todos estamos preparados.

Todos los residentes de la Zona Segura presentes allí, secundan a Debby y acceden a aprender a luchar para enfrentarse a los Guerreros. Por su parte, Tyler mira sonriente a Kelly, quien le devuelve el gesto, sonrojándose rápidamente. Pocos minutos después, el grupo, acompañados por Selena, Tyler, Kelly, Cassie, Fernando y Bernie se dirigen a la salida para abandonar la comunidad, mientras hablan de la necesidad de más personas para llevar a cabo el plan.

Michael: No serán suficientes.
Sarah: Es un comienzo, y conseguiremos más.
Jessica: Pero seguirá siendo insuficiente...
Cassie: Sí...
Anthony: Si encontramos las cosas necesarias, quizá no necesitemos de tanta gente.
Anthony: Los podemos hacer estallar por completo.
Tyler: No, no es una buena idea.
Anthony: ¿Por qué no?
Tyler: Porque los padres de Kelly aún están allí, y dudo que sean malas personas...
Selena: Además, hay gente que no quiere estar allí.
Selena: Trabajadores y eso...
Tyler: Sí.
Anthony: Tendremos que buscar otra forma de ganar, entonces...
Michael: Necesitaremos más manos, algún que otro grupo.
Michael: Anthony me contó sobre un grupo... Los Lobos.
Michael: Pero nos vendría bien si superamos a los Guerreros ampliamente.
Michael: "X" tiene puestos de avanzada, y la distancia nos juega en contra.
Michael: Las Venturas está a varias horas de la Base.
Michael: Tendremos que regresar, de seguro que ya están buscando a Tyler y Kelly.
Michael: Al primer lugar que irían es a casa.
Bernie: Aún no es necesario que se vayan...

El grupo, quien ya estaba aproximándose a la puerta, se detiene y todos voltean para ver a Bernie, quien saca un Walkie Talkie y se lo enseña a todos.

Bernie: Les pertenece a ellos, es de larga distancia.
Bernie: Podemos escucharlos y saber sus movimientos...
Karen: Entonces... Si no volvemos, ¿qué hacemos?
Bernie: Creo que es hora de presentarles a Tori...
Bernie: La joven líder Tori.
Michael: ¿Quién?
Bernie: Es una larga historia, y cuanto antes partamos hacia el Paraíso, mejor...
Jacob: ¿"El Paraíso"?
Bernie: Sí, yo no lo bauticé así...
Michael: De acuerdo, pero primero iremos a esa comunidad de los Lobos.
Tyler: Iré por mi moto.

Tyler se aleja del grupo, dirigiéndose a la parte trasera de la mansión en busca de su motocicleta. Mientras tanto, Michael se dispone a regresar al RV, pero Tracey le detiene.

Tracey: Papá...
Michael: ¿Qué sucede, Trace?
Tracey: No siento deseos de ir... Quiero quedarme con Selena.
Michael: No estoy seguro, Trace... ¿Y si los Guerreros vienen aquí y te descubren?
Tracey: Estaré bien.
Tracey: No será mucho tiempo, pronto regresaré a casa.
Fernando: Yo la mantendré a salvo mientras tanto, Michael... No te preocupes.
Michael: Bien.
Michael: Pero prométeme que esta vez no te meterás en líos, Trace...
Tracey: Lo prometo.
Michael: Está bien, cuídate...

Michael besa la frente de su hija, despidiéndose de ella, mientras que el resto del grupo, incluyendo a Bernie, ingresan en el RV. A los pocos minutos, Tyler sale del lugar con su motocicleta, bajándose para despedirse de Selena, besándola y dándole un abrazo.

Selena: Vuelve de una pieza, ¿de acuerdo?
Tyler: Sí.

Luego de despedirse de su esposa, Tyler vuelve a montarse en su motocicleta, dispuesto a ponerse en marcha. No obstante, Kelly también se sube a la moto, quedándose detrás de Tyler.

Tyler: ¿Eh, qué haces?
Kelly: Yo iré contigo.
Tyler: Es peligroso, Kelly...
Kelly: Quiero conocer el Paraíso. Además, si vienen aquí y me descubren...
Tyler: Sí, puede que tengas razón.
Tyler: Bueno, sujétate fuerte.
Kelly: Sí, lo sé.

Poco tiempo después, Michael, Anthony, Tyler, Bernie y Kelly se encuentran acercándose al Santuario, mientras que los demás permanecen dentro del RV. Al llegar a las puertas de la comunidad de los Lobos, CJ, quien se encontraba de guardia, obliga al pequeño grupo a detenerse, mientras les apunta con una Carabina especial.

CJ: Deténganse...
CJ: Las manos arriba, por favor.

El grupo obedece al Lobo, llevando sus manos hacia arriba, mientras Michael dialoga con este.

Michael: Eh, no venimos a causar problemas...
Michael: Vinimos para hablar con Jesús...
Michael: Tenemos un amigo que lo conoce.
Anthony: Eh... ¡Hola!
CJ: ¿Eres Anthony?
Anthony: Sí, soy yo.
CJ: De acuerdo...
CJ: ¡Dick, abre la puerta!

Tras el grito de CJ, la puerta es abierta por Dick, dejando ingresar a Michael y los demás. Jesús, quien se encontraba cerca de la entrada, ve a Anthony, por lo que decide acercarse.

Jesús: Vaya, que agradable tenerte de nuevo aquí, Anthony.
Jesús: ¿Qué te trae por aquí?
Anthony: He venido a presentarte a Michael Townley, nuestro líder.
Jesús: Oh... Vaya...

Jesús se da la mano con Michael, dándoles la bienvenida al grupo a su comunidad.

Jesús: Bienvenidos al Santuario, gente.
Jesús: Mi nombre es Jesús...
Jesús: Siéntanse como en su casa.
Jesús: Entonces... Señor Townley, ¿Anthony le ha contado sobre...?
Michael: Sí, nos dijo lo que planeas con respecto a los Guerreros.
Michael: Estoy de acuerdo.
Michael: Podremos colaborar juntos en esto.
Jesús: Bien.
Jesús: Pero mejor hablemos en privado...
Jesús: Síganme, los llevaré a mi cabaña...

Poco después, ya dentro de la cabaña de Jesús, Kate sale de la cocina, encontrándose con su sobrino, acompañados por Anthony y su grupo, por lo que los saluda a todos amablemente.

Kate: Hola, Anthony... Que bueno verte otra vez.
Anthony: Hola, Kate... Ellos son Michael, Tyler, Bernie y Kelly.
Kate: Hola a todos.
Michael: Mucho gusto.
Kate: ¿Se quedarán mucho tiempo? ¿Necesitan algo de beber o quieren comer algo?
Michael: Estamos bien, gracias, de hecho no contamos con mucho tiempo.
Kate: Bien, si necesitan algo, me avisan.
Tyler: Gracias.

En el living de la cabaña, Jesús se sienta en uno de los sofás individuales, invitando a Michael y los demás a ponerse cómodos en la sala.

Jesús: Siéntense con toda confianza, mi casa es su casa...
Michael: Gracias.
Jesús: Al fin tengo el honor de conocerlo, señor Townley.
Michael: Llámame Michael, y no me trates de "usted", no me gusta ser demasiado formal...
Jesús: Bien, lo siento.
Jesús: Entonces... ¿Están dispuestos a colaborar con nosotros para deshacernos de los Guerreros?
Michael: Quiero fuera de mi vida y de la de mi gente a esos cabrones...
Michael: Pero para eso necesitamos muchas personas y armas con las que contar.
Jesús: Pues, no somos muchos los que se apuntarán a esto... Y tenemos bastante artillería.
Jesús: Pero la munición se acaba rápido.
Jesús: Seríamos quince personas las que lucharíamos, hombres y mujeres...
Jesús: Y tenemos muchas armas, desde pistolas hasta artillería pesada, pero como te dije, se acaba bastante rápido.
Michael: Nosotros estamos iguales en personas, quizá un poco más...
Michael: Pero los Guerreros nos privaron de todas nuestras armas, definitivamente no tenemos lo suficiente.
Michael: Tienen a uno de los nuestros en su refugio, lo llaman la Base.
Michael: También contamos con la colaboración de la gente de Bernie, él es de otra comunidad...
Michael: Pero no están experimentados en el manejo de armas, y no son tantos...
Jesús: ¿Y cómo van de armas?
Bernie: No muy bien...
Jesús: Supongo que tendremos que recolectar.
Jesús: Diablos, no debimos gastar tantos con ellos...
Michael: ¿"Ellos"?
Jesús: Tuvimos inconvenientes con un grupo, pero... Por suerte ya no nos volverán a molestar.
Jesús: Nos hicieron muchas cosas malas, y ya nos hartamos.
Michael: De acuerdo...
Michael: Como sea, nos dirigimos a un lugar llamado el "Paraíso".
Michael: Hablaremos con su líder e intentaremos convencerla de que se una a esta causa.
Jesús: Mmm...
Michael: Significa mucho para nosotros que te unas a esto, Jesús.
Jesús: Lo mismo digo, Michael.
Michael: Bueno, tendremos que irnos...
Michael: No tenemos todo el día, Tyler y Kelly son fugitivos de los Guerreros, y no podemos exponerlos tanto tiempo.
Jesús: Bien, iré con ustedes.
Jesús: Supongo que debe ir alguien de esta comunidad...
Michael: De acuerdo, ¿tienes algún transporte?
Jesús: Sí, espérenme afuera.

Un rato más tarde, el grupo de Michael y Jesús, montado en una Mánchez, llegan a un punto señalado por Bernie, en el cual ven unas murallas rodeando una universidad, donde se encuentra la comunidad de la "Joven Líder" Tori. Al estacionarse, todos se bajan de los vehículos y esperan junto con Bernie, mientras que Michael se le acerca para preguntarle sobre el "Paraíso".

Michael: "La Joven Líder"... ¿Qué edad tiene? ¿Diez?
Bernie: Tiene diecisiete, y es una excelente líder.
Bernie: Mejor de lo que tú y yo juntos.
Michael: ¿Y por qué nos detenemos?
Bernie: Bueno... Técnicamente, ya hemos llegado.
Bernie: Esto es el Paraíso... Digo... Son las afueras... Del otro lado de estos muros está el Paraíso.
Tyler: Oye, ¿a qué diablos estamos esperando?
Bernie (Señalando hacia un camino): Esperándolos a ellos.

Al ver hacia el lugar donde señala Bernie, Michael y los demás divisan a Wayne y Toby acercándose a caballo a su ubicación por el mismo camino. Wayne se encuentra apuntando con una pistola a los extraños, mientras que Toby les habla.

Toby: ¿Quién osa entrar en nuestro terri...?
Toby: Oh, mierda, es Bernie...
Toby: Bernie, ¿eres tú amigo?
Bernie: Hola, Toby.

Al darse cuenta de que Bernie se encontraba con el grupo de Michael, Wayne baja su pistola y, al igual que Toby, frena a su caballo, bajándose de este para saludar a su conocido de la Zona Segura.

Wayne: ¿Qué tal estás, Bernie?
Bernie: Hola, Wayne.
Wayne: ¿Quienes son estas personas?
Bernie (Señalando a Michael y Jesús): Estos son Michael Townley y Jesús.
Bernie: Son los líder de dos comunidades hermanas.
Bernie (Señalando al grupo): Estos son algunas de la gente de Michael.
Bernie: Queremos solicitar audiencia con la Joven Líder.
Wayne: ¿Dices que son de comunidades hermanas?
Wayne: ¿En qué sentido?
Bernie: Oh, ya sabes... Vivimos, comerciamos, luchamos contra los muertos, y los no muertos...

Wayne observa al grupo reunido junto al RV de Michael.

Wayne: Bueno, pónganse en fila.
Anthony: Diablos, sabía que esto sería una pérdida de tiempo... Vámonos...
Toby: Puede que tengas razón, la Joven Líder suele estar muy ocupada...
Wayne: Y es un mundo muy peligroso.
Wayne: No solemos dejar que un grupo de extraños entre en nuestras tierras.
Sarah: Queremos hacer que el mundo sea menos peligroso, y hemos venido hasta aquí para hacerle una propuesta a la Joven Líder.
Wayne: Mmm... Bueno, pero los coches se quedan afuera, no aceptamos ningún vehículo dentro de nuestro hogar.
Wayne: Y tendré que confiscar sus armas durante su estadía en el Paraíso.
Michael: Pues solo tenemos una...

Michael le entrega a Wayne su revólver pesado, quien, luego de guardar las armas en su bolso, decide llevar al grupo de Michael hasta el Paraíso. Mientras tanto, durante el camino, Bernie se adelante de su grupo y camina a la par de Wayne, teniendo una charla con este.

Bernie: Ey...
Wayne: Antes de entrar...
Wayne: Mira, eres listo y amable, así que es mejor hablar contigo que con Norton...
Wayne: Sea lo que sea que necesiten, otro pacto de protección, un acuerdo comercial, nada de eso importa si no nos enfrentamos a los Guerreros.
Bernie: ¿Sabes qué, Wayne? Nunca te he visto sonreír... Creo que hoy lo haré.

El grupo de Michael finalmente ingresa al Paraíso, viendo su basta extensión de tierra, la cual es, en su mayoría, aprovechada para realizar cultivos. También ven a varios de los hombres y mujeres que forman parte de los exploradores de la Comunidad, trotando en conjunto a modo de ejercitación. Por otra parte, lejos de la vista de Michael y los demás, George se encuentra enseñándole a Gary a utilizar el bo como arma de defensa. La clase culmina y Gary toma una botella de agua, bebiendo de a pequeños sorbos, mientras ve a su hermana menor, portando unos cuadernos y lapiceras, ingresar con otros niños al interior de la universidad, dirigiéndose a una clase.

Gary: Dios, George, ella crece tan rápido...
George: El otro día te escuché contándole un cuento.
George: Parece que no le gusta mucho la fantasía...
Gary: Sí, cuestiona cada cosa "fantástica" que ocurre en el cuento.
Gary: Pero aquí no disponemos de los mejores libros para nuestro entretenimiento.
Gary: El otro día me leí un manual de autoayuda.
Gary: Debo decir que es interesante, pero a mi no me interesa nada sobre leyes del liderazgo...
George: Creo que te viene bien, el día de mañana serás un gran líder.
Gary: ¿Tú crees?
George: Por supuesto.
Gary: Genial.
Gary: Debo irme, Tori... Digo... La Joven Líder quería hablarme de algo.
George: De acuerdo, nos veremos luego, Gary.
Gary: Bien.

De regreso con Michael y los demás, estos se encuentran contemplando el entorno del Paraíso. Karen se ve impresionada por el ambiente y la cantidad de personas que hay, por lo que se lo menciona al grupo.

Karen: Bueno, tienen una gran cantidad de personas.
Jessica: Pero... ¿Saben luchar?
Bernie: Claro que saben.
Jesús: Quizás...

Mientras continúan observando el entorno, Tyler gira su cabeza para ver otro lugar, observando a George, quien se encontraba caminando hacia ellos.

Tyler: ¿George?
George: ¿Hermanito?
Tyler: Hola.

Tyler y George se abrazan, reencontrándose después de varios días separados. Todos se alegran de volver a ver a George, con excepción de Jessica y Jesús, ya que este no lo conocía.

Wayne: ¿Ustedes se conocen?
Michael: Somos viejos amigos...
Wayne: Bueno, pues la Joven Líder quiere verlos.

Wayne ingresa a la universidad, siendo seguido por todos en el grupo, menos por Michael, Tyler y George, quienes se detienen a conversar un instante.

Michael: ¿Por qué te has ido?
George: Rachel volvió a irse.
George: Fui tras ella.
Michael: ¿La encontraste?
George: Sí.
Tyler: ¿Dónde está? ¿Está bien?
George: Estuvo aquí, pero se fue.
George: No le gustó que la siguiera, de hecho no quería volver a ver a nadie en casa, ni a nadie en todo el mundo...
George: Pero cuando la encontré, le habían disparado... No fue nada grave, pero logré traerla hasta aquí.
George: Aquí hay buenos médicos.
Tyler: ¿Fueron ellos?
George: Sí, se cruzó con una pandilla de ellos, se defendió, pero uno se salvó y trató de matarla, pero se lo impedí...
George: Lo maté...
George: Tuve que hacerlo.
George: En fin, Rachel estuvo aquí, pero se fue.

Llegando al aula donde se encuentra la Joven Líder, en compañía de su león, Brian, Carol y Gary, Wayne se adelanta al grupo, caminando hasta el podio donde se encuentra Tori. Bernie se encuentra delante del grupo, siendo bien recibido por la Joven Líder.

Tori: ¡Que bueno verte de nuevo, Bernie!
Carol: Bienvenido de vuelta, Bernie Crane.
Tori: Dime, Bernie, ¿qué nuevas me traes? ¿Me traes nuevos aliados?
Bernie: Así es, Joven Líder, estos son...

Bernie voltea para presentar a Michael y Jesús, pero estos, al igual que el resto del grupo, se quedan en la puerta, asombrados de ver un león en el lugar, algo de lo que Bernie se percata rápidamente.

Bernie: Oh, sí, lo siento... Olvidé mencionarles que Tori tiene...
Jesús: Un león, nos damos cuenta...
Tori: No pasa nada, invitados, Brian es tranquilo y amable con quienes vienen aquí de forma amistosa.
Tori: Pasen con tranquilidad.

El grupo decide entrar en el aula, aproximándose al podio para estar más cerca de la Joven Líder. Al ver a Michael y Jesús más confiados, Bernie reanuda su presentación.

Bernie: Estos son Michael Townley y Jesús.
Bernie: Michael es líder de una comunidad en Las Venturas, y Jesús es líder de un grupo conocido como los Lobos.
Bernie (Refiriéndose al grupo): Estos son algunos de los de Michael.
Tori: Les doy la bienvenida, viajeros.
Tori: ¿Qué los trae al Paraíso?
Tori: ¿Por qué solicitaron una audiencia conmigo?
Michael: Tori... Joven Líder Tori...
Michael: Las Venturas, la Zona Segura, los Lobos y el Paraíso tienen algo en común.
Michael: Tenemos un mismo enemigo común...
Michael: Los Guerreros.
Michael: Las Venturas ya ha luchado contra ellos y ganamos...
Michael: Creíamos que todo había terminado, pero ahora sabemos que no.
Michael: Solo derrotamos un puesto de avanzada.
Michael: Nos han dicho que tienes un trato con ellos, que sabes que gobiernan por medio de la violencia y el miedo.

Ante las palabras de Michael, Tori mira de forma poco agraciada a Bernie, debido a que este reveló secretos que le había confiado a Michael y su gente.

Tori: Bernie...
Bernie: Joven Líder, yo solo les he contado...
Tori: Nuestro trato con los Guerreros se mantiene en secreto para nuestra gente, por una buena causa...
Tori: Te confiamos ese secreto, y traicionaste nuestra...
Bernie: Podemos ayudarnos mutuamente...
Carol: No interrumpas a la Joven Líder.
Tori: Confiábamos en ti, Bernie... ¿Por qué traicionaste nuestra confianza?
Bernie: Porque quiero que escuche los planes de Michael...
Tori: ¿Y cuales son esos planes, Michael Townley?
Michael: He venido a pedir al Paraíso, a ti, que luchen de nuestro lado contra los Guerreros, que luchen por la libertad de todos nosotros.
Tori: Me estás pidiendo algo muy delicado...
Sarah: A dos de los nuestros, buenas personas, uno de ellos se llamaba Franklin y era el padre de una bebé, los asesinaron brutalmente.
Sarah: Después, en nuestro hogar, murieron dos personas más por a manos de los Guerreros.
George: ¿Quienes?
Jessica: Ese cabrón destripó a Roman, le dispararon a Ellie, y se llevaron a Eddie y a Alice.
Jessica: También se lo habían llevado a Tyler, pero se escapó.
Jessica: Y ahora, cada segundo que está aquí, corre peligro...
Jessica: ¿Vas a decir que tenías razón sobre esto, George?
George: No, yo... Lo siento mucho... De verdad...
Anthony: Nosotros vimos como "X" mató a golpes a Niko y Franklin, luego como mató a Roman y una de sus putitas mató a Ellie, se llevaron a mi mejor amigo y a la bebé de Zoey...
Anthony: Ya no toleraremos más ofensas de su parte.
Cassie: Los Guerreros están aterrorizando la Zona Segura, ahora peor que antes...
Jesús: Hace varios meses... Yo era parte de una comunidad en Angel Pine...
Jesús: Convivía con muchas personas, pero sobretodo con una mujer insoportablemente caprichosa...
Jesús: Era inestable mentalmente, y quería liderazgo...
Jesús: Nunca se lo dieron, y avisó a los Guerreros de nuestra localización.
Jesús: Ellos no nos dieron ni una chance de poder negociar, arrasaron contra el pueblo, mataron a decenas de personas...
Jesús: Escapé con mi hermano y mi tía, y encontramos lo que hoy es el "Santuario".
Jesús: A lo que voy con esto, es que todos hemos perdido algo por culpa de los Guerreros...
Jesús: Y queremos hacer algo para acabar con ellos de una vez por todas.
Bernie: Antes solía pensar que podíamos vivir con el acuerdo, pero eso está cambiando.
Bernie: Así que cambiemos el mundo, todos unidos, Joven Líder.
Michael: Yo quiero ser sincero sobre lo que pedimos...
Michael: Mi gente es fuerte, pero no somos muchos, ni siquiera tenemos armas suficientes...

Wayne, quien se encontraba al lado de Tori, al ver que su líder enmudeció con las palabras de los invitados, decide hablar por su cuenta.

Wayne: Nosotros tenemos gente, y también armas.
Wayne: Si atacamos primero, todos juntos, podemos vencerlos.
Wayne: Joven Líder, no esperemos a que las cosas empeoren y se nos vaya de las manos.
Wayne: Hagamos las cosas bien...
Wayne: Es el momento.

Tori, aún sin tomar su decisión, ve a George muy pensativo en un rincón, por lo que decide preguntar por su opinión.

Tori: George, ¿tú qué opinas?
George: ¿Yo?
Tori: Sí.
George: Morirá gente, Joven Líder... Mucha gente, y no hablo solo por los Guerreros.
George: Si podemos buscar otra manera de hacerlo, debemos aceptarla...
George: Tal vez solo debamos capturar a "X" y encerrarlo, para algo he hecho esa celda.
George: Pero la decisión es suya, Joven Líder...

Tori decide ponerse de pie, decidiendo finalizar la reunión con Michael y los demás.

Tori: Se nos está haciendo tarde...
Tori: Michael Townley... Me has dado mucho en qué pensar.
Tori: Los invito a cenar y pasar la noche aquí...
Michael: Tenemos que volver a casa...
Tori: Te diré mi decisión final mañana en la mañana.

Pasa un rato, en el solitario bosque, aledaño al Paraíso, Rachel se encuentra merodeando por ahí, portando un rifle mientras camina sin rumbo. Sin embargo, el paseo de la mujer es interrumpido al escuchar unas pisadas cercanas, por lo que prepara el rifle y apunta hacia el lugar de donde provino el extraño sonido. Al percatarse que se trataba de un ser humano, Rachel, creyendo que era un caminante pues no lo veía muy bien dado que las plantas y los árboles cubren al extraño, Rachel se prepara para disparar. No obstante, el sujeto extraño sale frente a Rachel, descubriendo que se trata de Gary.

Rachel: Oh... Lo siento, creí que eras uno de los muertos.
Gary: Siento asustarla, estoy entrenándome.
Gary: Salí a practicar tiro, y estoy esforzándome lo más que puedo...
Rachel: Déjame darte un consejo... Está oscureciendo, no te quedes aquí solo.
Rachel: Sólo conseguirás que te maten.
Gary: ¿Lo mismo va por usted, verdad?
Rachel: Tú no eres yo. Vete a casa, Gary.
Gary: Es que...
Rachel: ¿Qué?
Gary: Tori seguirá viniendo aquí para ver como estás.
Gary: No quiere molestarte, pero necesita saber que estás bien...
Rachel: ¿Ella te lo dijo?
Gary: No hizo falta, yo la conozco.
Rachel: Bueno, pues dile...
Gary: No puedo, ella cuida a la gente que le importa.
Gary: ¿Necesita algo? Tengo agua, comida...
Gary: Siempre traigo de más por si veo a alguien que lo necesita.
Rachel: ¿Por qué harías eso?
Gary: No quedamos muchos, debemos ayudarnos entre nosotros.
Rachel: ...
Gary: Bueno, puede que volvamos a vernos pronto...
Rachel: Sí, puede.
Rachel: La próxima ve más despacio, dobla las rodillas y no hagas ruido...
Rachel: Si no hubiera visto que eras tú, te habría disparado.
Gary: De acuerdo.
Gary: Adiós.

Acabada la charla con Rachel, Gary se da la media vuelta y se marcha por donde vino, mientras esta se le queda viendo con un gesto de seriedad. Más tarde, ya de noche, Gary, ya encontrándose en el Paraíso, camina por un pasillo que conduce a varias habitaciones, deteniéndose al final del pasillo, donde ve a Tori salir de una habitación.

Tori: Hola.
Gary: Hola...
Gary: Gracias por cubrirme, Joven Líder.
Gary: De verdad no sabía que cuento leerle...
Tori: Puedes decirme Tori, Gary, tú y yo somos amigos.
Tori: Y de todos modos, hubiera venido a darle las buenas noches a Erin...
Tori: No te he visto en la cena, ¿dónde andabas?
Gary: Fui a dar un paseo por el bosque.
Tori: ¿Saliste tú solo?
Gary: Sí, me encargué de dos muertos.
Gary: Cada día se me da mejor con el palo, y es bueno tener un maestro como George, él me enseñó a usarlo solo con una mano, así que con la otra puedo tener la pistola por si acaso...
Gary: Salí a practicar tiro.
Gary: La vi a Rachel.
Tori: ¿Cómo se encuentra? ¿Hablaste con ella?
Gary: Sí, me preguntó porqué llevo agua y comida de más, por si me encuentro con alguien...
Tori: ¿Y qué le dijiste?
Gary: Es por lo mismo que deberíamos decirle que sí a Michael.
Tori: Explícate mejor.
Gary: Lo viste en sus ojos, van a arriesgarlo todo, los ayudemos o no...
Gary: Y si no los ayudamos, si solo les damos la espalda, ellos morirán.
Gary: O, si por alguna ventaja que aprovechen, logran ganar, ellos nos habrán salvado y nosotros solo les ignoramos.
Tori: Habrá incontables bajas.
Gary: Eso es parte del paquete...
Gary: En la guerra, nadie garantiza tu vida...
Gary: Pero vale la pena morir, si todo el esfuerzo que se ha puesto da frutos y brindas un mundo mejor al prójimo.
Gary: Mi padre solía decirme eso.
Gary: Tú querías que esté listo para cualquier cosa, y lo estoy, estoy dispuesto a luchar por nuestra libertad.
Gary: Todos lo estamos.
Tori: ...
Tori: Te doy las gracias por tu consejo.
Tori: Tu padre estaría muy orgulloso.

A la mañana siguiente, frente a uno de los edificios de la Universidad, varios niños se encuentra teniendo clases de tiro al blanco con flechas, teniendo como instructor a una mujer, de mediana edad, ojos azules, cabello rubio rizado y con una pierna amputada, teniendo que moverse en una silla de ruedas. Los niños se divierten realizando esta actividad, mientras su Joven Líder, Tori, los observa alegremente a unos pocos metros. En eso, Michael y su grupo, acompañados por Wayne y George, llegan con Tori, disponiéndose a escuchar la decisión final de esta.

Tori: Así es nuestra vida.
Tori: Todos los días, pero tuvimos que pagar un precio.
Tori: Yo quería más que esto, quería que nos expandiéramos, crear más lugares como este.
Tori: Hombres y mujeres perdieron extremidades...
Tori: Niños perdieron a sus padres por enviarlos a una guerra contra los muertos cuando no era necesario.
Michael: Esto es diferente.
Tori: No lo es.
Michael: Claro que sí.
Michael: Los caminantes no nos dominan, ya no.
Michael: El mundo no es así fuera de estos muros...
Michael: No a todo el mundo le va tan bien, a muchos ni siquiera les va bien.
Tori: Yo me preocupo por mi gente.
Tyler: Te llamas a ti misma una "Líder"...
Tyler: Pues demuestra iniciativa.
Tyler: Esos malditos pueden romper su contrato con ustedes, y en menos de lo que quisieras, verás a todos los que amas muertos.
Tori: Tuvimos que pagar un precio por tener esto...
Tori: Perdimos vidas, demasiadas. Muchas personas perdieron brazos y piernas...
Tori: La paz que tenemos con los Guerreros es precaria, pero es paz.
Tori: Tengo que aferrarme a eso, o al menos intentarlo...
Tori: Aunque el Paraíso no puede ofrecerles la ayuda que necesitan, yo comprendo su situación.
Tori: Por eso ofrezco a Tyler y Kelly asilo todo el tiempo que necesiten...
Tori: Aquí estará a salvo.
Tori: Los Guerreros no traspasan estos muros.
Kelly: ¿Cuanto tiempo crees que va a seguir siendo así?

Decepcionados por la negativa de la Joven Líder, Michael y los demás proceden a abandonar el Paraíso, marchándose hacia la puerta principal. Mientras se dirigen allí, Cassie se aproxima a Jessica para hablar con ella respecto a la decisión de Tori.

Cassie: Me lo veía venir...
Cassie: Sabía que esa Tori diría que no.
Cassie: Pero me enfureció bastante...
Jessica: ¿Y a mi qué mierdas me importa?
Jessica: Apenas nos conocemos, no soy tu amiga...

Por otra parte, detrás de las mujeres, Michael se encuentra caminando con Sarah, George y Wayne. El líder de la Comunidad de Las Venturas se nota decepcionado, mientras habla con George acerca de Tori.

Michael: Tú puedes hacerle cambiar de parecer, pero sé que no lo harás.
George: Pues pueden quedarse.
George: Podemos discutirlo todavía.
Wayne: ¿Cuánta gente disponemos para pelear?
Wayne: Yo me apunto.
Michael: Aún no tenemos para siquiera enfrentarnos a un puesto de avanzada.
Wayne: Entonces el Paraíso debe implicarse en esto, o los Guerreros nos dominarán por siempre...
Wayne: No se trata de soldados.
Wayne: Cada vez se van haciendo más fuerte, se nutren de nuestras provisiones, de armamento, de todo, cada día...
Wayne: Estamos contribuyendo a que se hagan invencibles.

El grupo finalmente llega a la salida del Paraíso, dispuestos a marcharse.

Jacob: Abran la puerta, nos vamos.

Las puertas del Paraíso se abren, permitiendo al grupo de Michael marcharse. Kelly se dispone a irse con el grupo, pero Tyler la detiene.

Tyler: Tú no irás.
Kelly: No pienso quedarme aquí.
Tyler: Tienes que hacerlo.
Kelly: Pero no conozco a nadie...
Tyler: Es lo mejor para ti.
Michael: Es lo mejor para los dos.
Tyler: ¿Qué?
Michael: Ambos lo saben.
Michael: A los dos los están buscando...
Michael: Intenten hablar con Tori.
Michael: En especial tú, Kelly, no parece ser mayor que tú.
Kelly: Está bien.
Tyler: Pero... Selena...
Michael: Ella estará bien...
Michael: Volveremos pronto.

Michael finalmente sale del Paraíso, volteándose para ver a Tyler y Kelly, mientras las puertas son cerradas con rapidez. Luego, el grupo se sube a la autocaravana, con excepción de Michael y Anthony, quienes se quedan charlando con Jesús.

Jesús: Siento que no hayamos podido conseguir más gente.
Michael: Tendremos que buscar más...
Michael: No vamos a rendirnos.
Jesús: Es bueno saberlo...
Jesús: Nosotros tenemos armas, pero no demasiadas...
Jesús: Nos hemos gastado bastante en un enfrentamiento con otro grupo.
Anthony: ¿Se hicieron cargo de ellos?
Jesús: Sí.
Jesús: No nos dejaron otra opción.
Jesús: Supongo que tienen que regresar a su hogar.
Michael: Sí, pero tenemos que llevar a Bernie y Cassie a otro lugar.
Michael: Ellos son de la Zona Segura.
Jesús: De acuerdo...
Jesús: Yo acortaré camino a mi hogar.
Jesús: Iré por otro lado.
Michael: Bien, ten cuidado por ahí.
Michael: Los Guerreros suelen estar donde menos quisieras.
Jesús: Lo tendré, gracias.
Jesús: Ustedes tengan cuidado con ellos...
Jesús: Sean discretos, y no nos nombren.
Jesús: No queremos aparecer en su radar otra vez.
Michael: Bien.

Jesús se sube a su motocicleta y se marcha hacia la carretera, regresando al "Santuario". Pocos instantes después, el grupo parte también hacia la ruta para marcharse a la Zona Segura y dejar a Bernie y Cassie. Ya pasado unos minutos, la autocaravana se encuentra en la carretera, marchando sin prisa ni pausa hacia la Zona Segura. No obstante, mientras Michael conduce el vehículo, escucha, junto a todo el grupo, la voz de "X", viniendo del walkie talkie que Bernie había robado de la Base.

X: Atención a todos los Guerreros que me estén oyendo en este momento...
X: A todos los que adoraban a ese cabrón tanto como yo, quería decir unas palabras.
X: DeSean era un tipo duro, pero demostraba humildad con nosotros, sobretodo con Malc, su mejor amigo.
X: Él era leal, y tenía un gran sentido del humor.
X: El otro día me contó un chiste sobre los caminantes... Era algo malo y ya no lo recuerdo, pero así era él...
X: Siempre intentando hacernos reír.
X: Nada será igual ahora que ha muerto.
X: Sin dudas extrañaremos a DeSean.

"X" corta la transmisión, aunque, para sorpresa del grupo, el líder de los Guerreros decide volver a establecer la comunicación, dándoles una tarea a sus hombres.

X: Estamos en alerta roja, necesito un equipo de búsqueda.
X: Hace casi 24 horas que nadie han visto a Tyler ni a mi dulce esposa e hija de Shane, Kelly, y ya se los ha buscado en todas partes.
X: Que cinco de nuestros mejores y más valientes hombres se reúnan conmigo en la entrada, que iremos en por ellos.
X: Iremos a ver si Tyler ha vuelto a su casa con ella como el imbécil que es.
Shane: Voy de camino.
Malc: Yo también.
X: Pongamos a ese pequeño idiota patas arriba.

La comunicación vuelve a finalizar, dejando preocupados a Michael y su grupo.

Bernie: Irán para Las Venturas...
Karen: Tenemos que ir a casa, y tenemos que ir ahora.
Cassie: No habrá tiempo para ir a la Zona Segura.
Michael: Mierda...
Michael: Cassie, Bernie, los acercaremos lo más posible a la Zona Segura, ¿pueden volver a pie?
Bernie: Seguro.
Michael: Bien.

Pasan otros diez minutos en carretera, y Michael se detiene junto a un camino que conduce a la Zona Segura. Cassie y Bernie se disponen a bajarse para ir allí a pie, pero Michael les detiene para decirles unas cosas.

Michael: Díganle a Selena lo de Tyler y Kelly.
Michael: También díganle que no hemos tenido suerte con el Paraíso, pero eso no nos detendrá.
Cassie: Bien.

Unas cuantas horas más tarde, en pleno atardecer, el grupo finalmente llega a la Comunidad de Las Venturas. Gareth se encuentra de guardia en la plataforma de vigilancia, mientras que Carter y Cris abren las puertas para el grupo, quien se encuentra sin la autocaravana.

Cris: ¿Has perdido el vehículo?
Gareth: ¿Dónde está Tracey?
Michael: El RV está guardado, y Tracey está bien.
Michael Quiso quedarse en la Zona Segura unos pocos días.
Gareth: ...

Michael nota una expresión de preocupación de Gareth.

Michael: Tranquilo, Gareth. Volverá pronto.
Gareth: No es eso, es que... Los Guerreros...
Michael: Ella está a salvo.

Carter se dirige a abrazar a Karen, mientras que Trevor, Maria, Jillian, Brenda y Cody se acercan al lugar. Cris sigue a Michael para platicar con él.

Cris: ¿Han encontrado algo?
Michael: No.
Michael: Escucha, tenemos que preparar a la gente, ellos...

En ese momento, varios ruidos de motores, de motocicletas y camionetas, se escuchan de fondo. Los ruidos cada vez son más fuertes, llamando la atención de Michael, quien ve por el portón, que aún se encontraba abierto, a los Guerreros aproximándose a la comunidad.

Michael: Están aquí...

Los Guerreros finalmente llegan a la Comunidad de Las Venturas. Shane y Aaron son los primeros en llegar en sus respectivas motocicletas, seguido por el Dubsta en que que iban Malc, "X" y Rose. Finalmente, un Barracks ingresa a la comunidad, teniendo a Ray y Joe en la parte delantera del y a unos diez Guerreros más en la parte caja del mismo. Los Guerreros bajan de sus vehículos y, "X", acompañado de Shane, Aaron y Malc, se acerca a Michael.

X: Hola, Michael...
X: Y... Hola a todos...
Michael: Creíamos que teníamos más tiempo.
X: ¿Crees que hemos venido por nuestro tributo?
Michael: ¿Por qué otra razón?
X: Sí, hemos venido por Tyler.
Michael: Te llevaste a Tyler hace unas semanas...
Michael: Hasta donde sé, él trabajaba para ti.
X: Supongo que sí... Pero...
X: El muy cabrón nos traicionó.
X: Mató a uno de los nuestros y se marchó con una de mis chicas...
X: Y para que lo sepas, esa chica es la amada hija de Shane, y eso lo enoja tanto a él como a mi.
X: Y justo cuando aparece Tracey... Por cierto, ¿dónde está?
X: No me digas que no me ha recibido después de lo hospitalario que hemos sido con ella.
Michael: Ella ha salido a buscar, volverá pronto.
X: Muy bien, espero volver a verla pronto... Ya siento que la extraño.
X: Por cierto, la bebé... Está siendo un dolor de cabeza, per...
Michael: Pues devuélvesela a su madre.
Michael: Le has quitado a su esposo, a su hermana y luego a la niña...
X: ¿Sabes qué? Me lo pensaré.
X: No te prometo nada, pero una niña debe estar con sus padres...
X (Sonriendo): Perdón, digo... Madre.
Michael: ...

Michael mira por unos breves segundos a "X" con un gesto de odio, mientras que el líder de los Guerreros simplemente lo observa con una sonrisa.

Michael: Tyler no está aquí.
Michael: No sabíamos que había desaparecido hasta ahora.
X: Entonces esto será fácil...
X (A la gente de Las Venturas presente): Ahora, todos consíganse un compañero.
X: Van a tener que seguirnos.
X: Si está aquí, quiero que todos ustedes lo vean morir.

Los Guerreros se dispersan por el pueblo en busca de Tyler. Dos Guerreros revisan la parte trasera de una Speedo blanca. sacando varias cosas que se encontraban allí, mientras que Jessica se queda mirando con impotencia. Aaron, Ray y otros Guerreros inspeccionan la casa de Jillian, Maria y Cody, donde estos observan impotentes como los Guerreros desordenaban y destruían varios objetos con una arrogante crueldad. Tras revisar por todas las casas y rincones de la Comunidad, los Guerreros se reúnen con su líder, quien, en compañía de Michael, Trevor, Sarah, Brenda, Cris, Carter y Karen, se dirige a la despensa de la comunidad. Las puertas se encuentran abiertas y, tanto los "X" como Michael se sorprenden de encontrar los estantes de alimentos vacíos.

X: Oh... Por... Dios...
X: Miren esto.
X: ¿De verdad estos estantes están vacíos?
X: ¿Hicieron alguna parrilla y no nos han invitado?
X: Que vergüenza, Michael...
X: ¡En serio, carajo! Esto es muy triste.
X: Espero que no estén intentando ocultar nada, porque eso no suele acabar bien.
Trevor: Tenemos mucha gente...
Trevor: Cada vez... Cuesta más encontrar cosas y... Últimamente nos centramos en encontrar cosas que ustedes podrías querer.
Trevor: Aún nos estamos ajustando al nuevo sistema.
Michael: Íbamos a salir a buscar hoy, si esperan, les traeremos algo...
X: ¡Relájate, Mikey! No he venido por nuestra ofrenda, ya te he dicho.
X: Menos mal que no vinimos por eso...
X: Pero ese día se acerca, así que hagan lo que tengan que hacer...
X: Caven más profundo, esfuércense... Háganme sentir orgulloso.
X: ¡Corran riesgos!
Brenda: Lo haremos.
X: Muy bien, entonces nosotros estaremos agradecidos...
X: Nos vamos, gente...

Al no haber encontrado a Tyler en Las Venturas, los Guerreros proceden a marcharse. De camino a los vehículos, "X" camina a la par de Michael, hablando con este sobre su visita inesperada.

X: Gracias por la cooperación, Michael.
X: Te pido disculpas a nombre de mis hombres por haber hecho un puto desastre...
X: Es que tenemos muchas cosas que hacer...
X: Supongo que ustedes también.
X: Dense prisa, porque en un par de días, volveremos y no será una visita amistosa...

Los Guerreros finalmente se suben a sus vehículos y se disponen a abandonar la comunidad. "X" se sube de copiloto al Dubsta, conducido por Malc, y es el último vehículo en dejar la comunidad. No obstante, antes de marcharse, "X" ordena a Malc detener el vehículo frente a Michael.

X: Oh, por cierto, Mike...
X: Antes de que se me olvide, si Tyler aparece aquí, en dos días, en dos meses... Mierda, en dos años...
X: Quiero que sepas que este asunto no pasará por alto, ten tu hacha a mano, que te haré cortarlo en pedacitos...
X: Definitivamente no pasará lo mismo que pasó con Tracey.

"X" golpea dos veces la puerta del vehículo, por lo que Malc reanuda su marcha hacia la Base. Con los Guerreros fuera de la Comunidad, Brenda y Trevor cierran el portón, mientras que Michael, Jessica y Sarah, alterados, se acercan a Cris, preguntando por la despensa.

Michael: ¿Qué ha pasado en la despensa?
Cris: No sabemos.
Cris: Y... Tenemos que habla de Zoey.
Michael: ¿Dónde está?
Cris: Estaba de guardia la noche en la que salieron de búsqueda.
Cris: Se suponía que debía relevarla por la mañana.
Cris: No estaba en su puesto, vaciaron la despensa y falta un coche.
Cris: Nadie la ha visto desde entonces...
Jessica: La muy puta... Esa hija de perra nos ha robado y se fue.
Cris: Eso es lo que parece...
Sarah: Yo no me lo quiero creer.
Michael: Yo no me lo creo.
Michael: Zoey no es así, no nos haría eso.
Jessica: Yo tampoco me lo esperaría de ella, pero no puede ser otra cosa.
Michael: Sí que puede, Jessica.

Michael abandona el lugar, marchándose al almacén. Un rato después, Michael encuentra el reloj de bolsillo de Charlie tirado en el suelo de la despensa. Por otro lado, a unos metros de Michael, Brenda y Jillian hablan acerca de Zoey.

Jillian: No puedo creer que nos robara y se fuera...
Jillian: No es propio de ella.
Brenda: Bueno, su esposo murió hace unas semanas, vio morir a Roman y a su hermana... Y se llevaron a su hija.
Jillian: Lo sé, pero...

Michael se acerca a las chicas, enseñándoles el objeto que había encontrado.

Michael: ¿Por qué no se llevaría esto?
Michael: Su padre se lo había regalado a Franklin.
Michael: Esto era muy especial para su familia.
Michael: ¿Por qué dejarlo en el suelo así sin más?

Trevor, Maria, Cody y Jessica llegan a la despensa, luego de haber ido al estacionamiento del pueblo.

Trevor: No hay rastros del coche, no hemos podido encontrar nada...
Trevor: Si se fue, se fue a la madrugada, cuando nadie hubiera podido verla.
Maria: Se llevó varias de nuestras armas.
Michael: Pero no tenemos armas...
Cody: Quiere decir machetes, cuchillos, hachas...
Cody: El cajón está vacío.
Michael: ...

Michael, con una expresión de preocupación, toma el libro donde se cuentan las provisiones, pasando páginas rápidamente. Por otro lado, Jessica, molesta por la desaparición de Zoey, intenta convencer a Michael de que la mujer los había abandonado.

Jessica: Dios, abre los ojos, Michael...
Jessica: Se fue, no dejó una nota.
Jessica: Está claro que no quiere que la encuentren.
Trevor: Bueno, cuando Rachel se fue la primera vez, no tomó nada de nuestras armas ni provisiones, y dejó una carta de despedida.
Jessica: Esto es diferente.
Michael: ¿En qué es diferente?

Al pasar a la última hoja, Michael encuentra una palabra escrita en ella, la cual reza: Barco. Michael se sorprende y enseña la hoja a Trevor.

Michael: T.

Al ver la palabra escrita, Trevor, al igual que Michael se sorprende de lo escrito en el libro.

Trevor: ¿Cómo supo que estábamos allí?

Unas pocas horas más tarde, Michael, Trevor, Gareth, Jessica, Brenda y Jillian se encuentran andando por un camino, el cual había llevado a Michael y Trevor al barco anteriormente. El pequeño grupo llega al lugar del barco abandonado, pero terminan por adentrarse en el bosque al ver unas cuantas huellas en la tierra. El grupo termina por adentrarse a las afueras de lo que parece ser un deshuesadero, mientras observan atentamente al suelo, encontrando más huellas en él. El grupo se adelanta unos cuantos metros más, pero un extraño silbido les llama la atención, virando para el lugar del ruido, encontrándose con un sujeto junto a una cisterna, apuntándoles con una escopeta recortada. Michael logra identificar al sujeto.

Michael: ¿Eres tú, Packie?

El sujeto es identificado como Packie McReary, pero este no baja la guardia. Inmediatamente, varias personas emergen de la nada, trayendo consigo tanto armas de fuego como armas blancas. Las personas se cuentan en decenas, rodeando rápidamente a Michael y su grupo. A pesar de verse rodeado por el numeroso grupo, Michael les sonríe amistosamente.

Michael: Hola...

Capitulo 12: Nuevos aliados

En una templada noche en la Comunidad de Las Venturas, una pensativa y triste Zoey hace vigilancia en la entrada del pueblo, estando sentada en una silla sobre la plataforma de madera. Sin embargo, debido a la tranquilidad que había en el exterior, la mujer decide bajar de la plataforma y camina por las solitarias calles del pueblo, mientras ve con tristeza el reloj de bolsillo de su padre. Tras un rato deambulando por las calles, Zoey ingresa a la casa vacía donde se encuentran los alimentos de la comunidad. La mujer ingresa a la despensa, envuelta en sus pensamientos, y termina siendo sorprendida por un extraño hombre, de cabello abultado marrón, con una ligera barba de varios días, caucásico y delgado. El hombre sujeta los brazos de Zoey y la empuja contra la pared, para luego soltarle las extremidades a la mujer y agarrarla por el cuello.

Hombre desconocido: Escúchame, puta...
Hombre desconocido: No vas a decir ni una puta palabra, a menos que quieras que te mate...
Hombre desconocido: Tomarás todas las provisiones que hay aquí, ahora.

Una asustada Zoey obedece al desconocido, tomando un canasto y depositando tras las latas de alimento en él, mientras que el extraño le apunta con su escopeta. Pocos minutos después, en la armería, Zoey también vacía el cajón de machetes y otras armas blancas, dejándolas en el mismo canasto. Tras finalizar su tarea, el extraño, aún apuntándole con la escopeta, le pide una última cosa a la mujer.

Hombre desconocido: ¿Tienen autos aquí?
Zoey: Sí...
Hombre desconocido: Perfecto, llévame hasta ellos.

Zoey obedece al desconocido y, a punta de escopeta, le guía hasta el estacionamiento del pueblo. El extraño, al ver la mediana cantidad de vehículos que tenían en la comunidad, elige llevarse un Premier.

Hombre desconocido: Nos llevaremos ese.
Zoey: ¿"Nos"?
Hombre desconocido: Sí, tú vendrás conmigo.
Hombre desconocido: He dejado una pista para que tu grupo nos encuentre...
Hombre desconocido: Ya ansío conocerlos.
Hombre desconocido: Ahora, sube, tú conduces.

El hombre desconocido abre la puerta trasera del coche, donde Zoey coloca las provisiones de la comunidad, para luego subirse al asiento del piloto. Al asegurarse de que Zoey está dentro del vehículo, el extraño se sube al asiento de copiloto.

Hombre desconocido: Vamos, cariño, ve al norte.

El vehículo se pone en marcha hacia un rumbo desconocido.

En el presente, en el Paraíso, George se encuentra sentado en los escalones de la glorieta que se encuentra en la comunidad, disfrutando de la leve brisa, en cuanto llega Tyler para hablar con él.

Tyler: ¿Qué pasa, hombre?
George: Ey... Hermanito.
George: Me alegro que te quedaras... Sobretodo que te están buscando...
Tyler: Sí, a mi no mucho... Selena está allí, y yo acá...
Tyler: Pero supongo que es necesario.
George: ¿Quién es esa chica que estaba con ustedes?
George: ¿La rescataste del refugio de los Guerreros?
Tyler: Sí.
Tyler: De hecho, es la hija de uno de ellos.
Tyler: Precisamente de la mano derecha de "X"...
George: ¿Estás loco?
George: ¿Cómo se te ocurre traer a un familiar de uno de ellos? Y encima el lugarteniente del líder...
Tyler: Tú no lo entiendes, él tampoco quería que su hija esté allí.
Tyler: Ellos abusaban de ella, hermano.
George: Dios...
Tyler: No finjas ser un santo, tú has hecho cosas mucho peores.
George: Sí, pero me arrepiento de ellas, y yo ya no soy ese hombre, hermano.
Tyler: Tienes razón, ¿pero sabes qué? Me agradaría más que fueses un poco como antes...
Tyler: Solo un poco.
George: A mi no...

En ese momento, la charla de los hermanos Jackson es interrumpida por la "Joven Líder" Tori, quien llega, acompañada por Wayne, Toby, Gary, y Bob, solicitando ayuda a George.

Tori: Disculpen, señores, no quiero interrumpirlos...
George: ¿Qué pasa, Joven Líder?
Tori: George... ¿Qué te dije sobre cómo llamarme?
George: Perdón, es que como todo el mundo te dice así...
George: ¿Qué pasa, Tori?
Tori: Vamos a realizar una salida de... Exploración.
Tori: Te venimos a pedir que te unas a nosotros.
George: Esto... Está bien.
Tori: Luego podrán reanudar su charla.

George se pone de pie, accediendo a acompañar al grupo de Tori. Tyler, quien no ha sido invitado para ir de exploración, deduce que esa no es la actividad que iban a hacer, por lo que le habla a Tori.

Tyler: Van a verlos a ellos, ¿verdad?
Tori: Lo que vayamos a hacer no es de tu incumbencia, Tyler.
Tyler: Demonios, sí lo harán...
Tyler: ¿Hasta cuando seguirán con eso?
Tyler: ¿Los Guerreros tienen que matar a alguno de ustedes para que te des cuenta de que estás haciendo mal?
Tori: Mira, te voy a pedir un favor...
Tori: Aquí sólo eres un invitado, así que mejor sé cordial con nosotros y no digas nada a nadie sobre este tema.
Tori: ¿Entendido?
Tyler: ...
Tyler: Sí...
Tori: Bien.
Tori: Vamos, gente.
Tori: Se nos hará tarde.

Mientras tanto, en el deshuesadero, Michael y su grupo son llevados por los extraños hacia el interior del mismo. El lugar se haya amurallado en las zonas donde se puede acceder, y el terreno es muy amplio. Tras ingresar al refugio del grupo de extraños, estos vuelven a rodear a Michael y los demás, hasta que una mujer, de cabello negro largo, caucásica y rasgos británicos, descubriéndose como la líder del grupo, se presenta ante los recién llegados.

Líder: Hola.
Líder: ¿Actúan de forma colectiva o tienen un líder?
Michael: Yo...

Uno de los miembros del deshuesadero dan un empujón a Michael, haciendo que se le acerque a la líder de la comunidad.

Michael: Eh... Hola, soy Michael.
Líder: ...
Líder: Ahora sus vidas nos pertenecen, ¿quieren recuperarlas?
Líder: Lo harán cuando nos entreguen lo que hayan traído.
Michael: Ustedes tienen a una mujer que está conmigo...
Michael: Su nombre es Zoey.
Michael: Quisiera verla primero, luego hablaremos.
Líder: Okey...
Líder: Swan, trae a la chica.

La líder de la comunidad le ordena a Swan, el mismo que había raptado a Zoey y empujado a Michael, a traer a la mujer para que su grupo la viera. Tras unos segundos de profundo silencio, Swan, en compañía de Packie, trae por la fuerza a Zoey, quien mira con alivio a Michael, mientras que este la observa con una sonrisa.

Líder: Las cosas que tomaron del barco nos pertenecían...
Líder: Swan las vio y se las llevó...
Líder: El tonto se llevó a tu chica también.
Michael: Entonces saben que no tenemos nada para ofrecerles.
Michael: Pronto, eso mismo tendrán ustedes: Nada.
Michael: Mira, mi gente y yo somos víctimas de un grupo que se llevó las provisiones de un barco.
Michael: Se llaman "Los Guerreros", y nuestras vidas les pertenecen a ellos.
Michael: Y si nos matan, les estarán quitando algo a ellos, y no tardarán en venir a buscarlo.
Michael: Con los Guerreros solo existen dos opciones, o te matan, o se apoderan de tu vida.
Michael: Pero hay una salida, únanse a nosotros.
Michael: Enfréntenlos con nosotros.

La líder de la comunidad del deshuesadero mira con incredulidad a Michael, sonriéndole de forma poco simpática.

Líder: No.

La líder hace una seña a Swan y Packie para que se lleven a Zoey. Inmediatamente, el grupo que acorrala a Michael y los demás comienzan a acercarse de forma amenazante. Un hombre intenta atacar a Jessica, tomándola por los brazos, pero la mujer reacciona rápidamente y le propina un cabezazo. Jillian es golpeada súbitamente por otra mujer, quien utiliza un bastón realizar esta acción. Michael intenta apartar a los extraños que le atacan sin lastimarlos, mientras intentan convencerlos de que no los ataquen.

Michael: ¡Basta, todos! ¡Por favor!
Zoey: ¡Deténganse!

La pelea entre el grupo de Michael y el grupo del deshuesadero se detiene, y todos observan como Zoey derriba a Packie de un golpe y utilizando una pistola de este, toma por la espalda a Swan y apoya el cañón en su cabeza, amenazando al grupo del deshuesadero.

Zoey: ¡Déjennos ir, o lo mato!
Líder: Aléjate de él, ya.
Zoey: Los Guerreros tienen otros lugares, otras comunidades...
Zoey: Tienen cosas que podrían interesarles.
Zoey: Víveres, armas, vehículos, combustibles... Lo que quieran, ellos lo tienen.

Viéndose interesada por las palabras de Zoey, la líder de la comunidad decide hacer otra señal para que su gente se aleje de Michael y su grupo.

Líder: Mi gente ha bajado la guardia, ahora tú deja a Swan.

Zoey permanece escéptica acerca del nuevo grupo, pero Michael asiente con la cabeza, afirmando su confianza en ellos, por lo que Zoey deja ir a Swan y deja la pistola en el suelo.

Líder: Ahora, habla.
Zoey: Si se unen a nosotros y vencemos a los Guerreros, juntos, pueden quedarse con muchas de sus cosas.
Zoey: Si luchan con nosotros, su recompensa será mucho más grande de lo que se imaginan.
Líder: Yo quiero algo ahora.
Zoey: ...
Zoey: Michael, él es un hombre capaz de cualquier cosa...
Zoey: Él y este grupo han llegado demasiado lejos.
Zoey: Yo le debo mi vida a él, todos en el grupo le debemos algo...
Zoey: Nada puede contra él, se los aseguro...
Zoey: Hará hasta lo imposible para vencer a los Guerreros.
Zoey: ¿Qué es lo que necesitan?
Zoey: Dígannos y lo conseguiremos.
Zoey: Les demostraremos lo que podemos hacer.
Líder: ...
Líder: Swan, Cleon, lleven a nuestro amigo, Michael, al pozo.
Trevor: ¿Qué? ¿Qué es el pozo?
Michael: Descuida, T, no pasa nada.

A pesar de las dudas de su grupo, Michael decide acompañar a Swan, Cleon y la líder de la comunidad hacia un hoyo, de bastante profundidad y un considerable tamaño, en la tierra, donde se encuentra un extraño caminante, cubierto con metal fundido en la cabeza, y varios estacas, cuchillas, sierras y pinchos en la cabeza, torso y piernas.

Michael: ¿Qué es eso?
Líder: Él es Larry, nuestra mascota.
Líder: Él... Estaba así cuando llegamos... Y no pudimos matarlo.
Líder: De hecho, nadie pudo.
Líder: Suponemos que mide un poco menos de dos metros
Michael: ¿Y para qué me traen aquí?
Líder: Necesito saber que esto es en serio, que vales la pena.
Líder: Sobrevive mínimamente un minuto a solas con él.
Líder: Si lo logras, te alcanzaremos un arma para que lo acabes.
Michael: ¿Bajaré allí sin nada?
Líder: ¿Qué pasa? ¿No eres capaz de hacer cualquier cosa?

La líder del deshuesadero da un empujón a Michael, haciendo que caiga dentro el hoyo. El hombre se encuentra cara a cara con el caminante, que se le lanza de manera furiosa sobre él.

Michael: Dios...

Michael intenta detener al gigantesco caminante, apoyando su mano derecha sobre la frente de este para frenarlo. Pero al hacer esto, se atraviesa dicha mano con un clavo que el caminante tenía en la frente.

Michael: ¡Mierda!

Debido a que no puede apartar al caminante, Michael retrocede unos cuantos pasos, trayendo consigo al caminante, hasta llegar a una pared del hoyo. Michael se apoya en la pared y, utilizando la pierna, logra empujar al caminante, pero perforándole el pie que utiliza para impulsar al caminante con una cuchilla.

Líder: Veinte segundos, Michael.

Un herido Michael, cojeando, logra evitar al caminante por los segundos restantes, yendo de un extremo a otro, con el fin de cumplir con el tiempo propuestos. Finalmente, tras cumplirse el minuto, Cleon lanza un machete al centro del hoyo. Michael toma el arma y, velozmente, corta una de las piernas del caminante, provocando que este caiga al suelo. Inmediatamente, Michael, aún con el machete intacto, decapita con un golpe certero al caminante, para luego eliminarlo de una vez, atravesándole la nuca con el machete hasta el cerebro. Ya con el caminante eliminado, Michael eleva su mirada hasta la líder de la comunidad del deshuesadero.

Michael: ¡¿Ahora crees en nosotros?!
Michael: Pide lo que necesites, y nosotros lo conseguiremos...

La líder del deshuesadero, impresionada por las habilidades de Michael a pesar de su edad, patea unas escaleras de cuerda, arrojándolas al hoyo y permitiendo a Michael regresar con ella. Al tener nuevamente de frente a un exhausto Michael, la líder de la comunidad decide hacerle un pedido a cambio de su colaboración.

Líder: Quiero armas.
Líder: Muchas, muchas armas...
Líder: Luego lucharemos con ustedes.
Michael: Está bien.

Debido a la aceptación por parte de la líder de la gente del deshuesadero, Michael sonríe por unos cuantos segundos, hasta que la líder de la comunidad vuelve a hablarle.

Líder: ¿Estás seguro de que ganaremos?
Michael: Oh, claro que lo estoy.
Líder: Después de esto tomamos la mitad de lo ganado.
Michael: No. Nos dividiremos todo en cuatro partes.
Michael: No son los únicos que hemos reclutado.
Michael: Además, ahora queremos llevarnos todo lo que nos han robado.
Líder: La mitad...
Michael: No estoy de acuerdo con ello...
Líder: Queremos la mitad.
Michael: Una cuarta parte.
Líder: Una cuarta parte y nos quedamos con lo robado.
Michael: Eso no va a ser posible.
Michael: Una cuarta parte y las armas que les daremos.
Líder: Mmm...
Líder: Trato.

Para sellar el trato con Michael, la líder del deshuesadero extiende su brazo para darse la mano con el líder de Las Venturas, pero a causa de la herida en la mano del hombre, ambos optan por darse la mano izquierda.

Líder: Nosotros nos llamamos los "Avengers Lost".
Líder: Mi nombre es Mercy.
Mercy: Nosotros esperamos mucho tiempo por aquel barco, y queremos algo a cambio de eso.
Mercy: Armas y alimentos.
Michael: ¿Han estado esperando a que les sacaran las provisiones de aquel barco?
Mercy: Un largo tiempo...
Mercy: Nosotros tomamos, sin remordimientos, no queremos arriesgarnos demasiado.
Michael: ¿Tenían al caminante del hoyo para probar a alguien?
Mercy: No, para nada... Cuando llegamos, él ya estaba aquí.
Mercy: Lo llamamos "Wesley".
Michael: ...
Michael: ¿Y qué iban a hacer con Zoey?
Mercy: Creo que es momento de que se larguen...
Mercy: Traigan las armas.
Mercy: Tienen un máximo de cinco días.
Mercy: Recuerda esto... Sabemos donde vives, y sabemos lo que tienes.
Mercy: Así que será mejor que cumplas.

Mercy procede a abandonar el lugar, marchándose hacia otro lugar del deshuesadero. Cleon y Swan siguen a su líder, mientras que Michael regresa con su grupo. De regreso con los demás, estos se encuentran solos, recogiendo sus armas del suelo, mientras ven llegar a un herido y cojo Michael.

Brenda: Demonios, ¿qué te pasó?
Michael (Sonriendo): Hay trato.

Los sobrevivientes de Las Venturas, al ver el rostro de felicidad de Michael, también sonríen a causa de haber conseguido nuevos aliados. Mientras tanto, en el aparcamiento abandonado, Tori y sus hombres esperan pacientemente la llegada de los Guerreros para realizar el trato. Wayne fuma un cigarrillo, mientras que Toby elimina a un caminante utilizando su arco y flecha. Por otro lado, George se acerca a Tori para hablar con ella, con respecto a Tyler.

George: Tori.
Tori: ¿Sí, George?
George: Quería pedirte disculpas por el comportamiento de mi hermano...
George: Él no es así comúnmente...
Tori: No te preocupes, George, comprendo a tu hermano.
Tori: A pasado por muchísimo.
George: No le gusta la idea de pasar tiempo aquí, porque su esposa embarazada está en la Zona Segura.
Tori: Mmm... Ella puede venir aquí también si es necesario.
Tori: Todo el mundo que esté dispuesto a colaborar es bienvenido al Paraíso.
Tori: Y si ella también está siendo buscada por los Guerreros, enviaré a un grupo a recogerla.
George: Creo que eso debería hablarlo con Tyler.
Tori: Yo lo haré por la noche.
George: Gracias.

En ese momento, el mismo grupo de Guerreros que realizaron la recogida anteriormente acude al lugar de la reunión. Richard, el líder del grupo, encabeza el grupo hasta aproximarse a Tori y su gente.

Richard: Bien...
Richard: Me encanta que la gente sea puntual.
Richard: ¿Dónde está nuestro tributo?
Tori: Sí... ¿Bob?
Bob: De acuerdo, Joven Líder.

Bob se acerca a una Rancher, abriendo la puerta trasera de la misma, dejando a la vista una gran cantidad de verduras y frutas, en canastos, y ocho bidones repletos de gasolina. en el compartimiento trasero. Richard le hecha un ojo a los suministros, pero no se fía de la cantidad que hay.

Richard: Se me hace que hay poco.
Tori: Quizás debas hecharle un mejor vistazo, Richard.
Tori: Cumplimos con nuestras obligaciones.

Richard se aproxima al compartimiento trasero de la camioneta, asegurándose de contar la cantidad justa de provisiones.

Richard: Oh, mierda, tienes razón.
Richard: No parece mucho, pero... Diablos, cuatro canastos y ocho bidones...
Richard: Perdona.

Richard se dispone a dar la orden a sus hombres, en cuanto Jay le interrumpe, solicitando el arma de Wayne.

Jay: Oye, Richard, a mi me gusta la Scorpion de este tipo...
Jay: Yo la quiero.
Jay: De hecho, creo que este imbécil no debería estar armado nunca...
Jay: Después de lo de la última vez.
Jay: No hay armas para los tipos malos...
Wayne: Tú me atacaste primero, idiota.
Jay: ¿Qué dijiste?

Debido al cruce de palabras entre Wayne y Jay, ambos se terminan apuntando con sus armas, provocando que el resto de Guerreros y soldados del Paraíso se alarmen, con excepción de Richard y Tori, quien permanece en calma durante el momento de tensión. Por su parte, Richard interviene entre el enfrentamiento de Wayne y Jay.

Richard: De acuerdo...
Richard: ¿Cómo sigue esto, Tori?
Wayne: Eso es, Joven Líder, ¿cómo sigue esto?
Tori: ...
Tori: Entrega tu arma, Wayne.

Wayne finalmente cede ante el pedido de Tori, entregándole el arma a Jay, quien también baja la guardia y se queda en posesión de ambas armas. Sintiéndose inconforme con esto, Jay intenta golpear a Wayne con un puñetazo, pero George se lo impide, bloqueándole el golpe con su vara.

Jay: Hijo de perra...

Jay le arrebata la vara a George, utilizándola inmediatamente para golpear a este, provocándole una pequeña herida en la mejilla derecha, y Wayne. Por instinto, Gary entra en acción y en un acto por defender a sus amigos, utiliza su vara, golpeándole en las piernas para derribarlo.

Richard: Por dios, miren esto...
Richard: Es patético.
Richard: Tori, sabes que no podemos permitir esto...
Tori: Nosotros no podemos permitirlo.
Tori: A partir de ahora, Wayne se abstendrá de asistir a futuros intercambios.
Richard: No, Tori, seguirás trayéndolo.
Richard: Pero si esto no se termina, si esto se termina convirtiendo en un verdadero problema, como te he dicho una vez...
Richard: Wayne tendrá que morir.
Tori: ...
Richard: Mira, sé que tu intención es la mejor y todo esto no es culpa tuya, pero esto se tiene que terminar.
Richard: Creo que debemos empezar a ser un poco más... Severos...

Ya con los suministros cargados en uno de sus vehículos, los Guerreros se proponen a regresar a casa. No obstante, Jay se dispone a llevarse la vara de George, por lo que este decide pedírsela de regreso.

George: Disculpa...
George: ¿Me puedes... Devolver mi vara?
George: Es muy importante para mi, me la regaló una persona a la que estimaba...
George: Una persona que ya no está...
Jay: ...
Jay: Richard, ¿me dejas matar a este imbécil?
Richard: ¡No! ¡Jay, no!
Richard: Solo matamos a quienes se lo merecen...
Richard: Pero definitivamente no le devolveremos su vara por atacarte...
Richard: ¡Vámonos, Jay!

Jay, tras las palabras de Richard, se tranquiliza y se sube a uno de los vehículos, llevándose con él la vara de George. Tori y su grupo permanecen quietos, todos en silencio, por unos prolongados minutos. Un rato más tarde, de regreso al Paraíso, un decepcionado George baja del Rancher, en compañía de Tori, Bob y Gary. Una molesta Tori y Bob se marchan, cada uno por separado, hacia un lugar desconocido, mientras que Gary permanece junto a George.

Gary: Oye, ¿quieres ir a la enfermería?
George: No, no, que va...
George: Estoy bien.
Tyler: ¡Hola!
Tyler: ¿Cómo están los Guerreros?
George: Tengo que hablar con Tyler, ¿de acuerdo?
George: Te veré en un rato.
Gary: De acuerdo.

Al ver a Tyler acercándose hacia ambos, George decide apartarse de Gary y acercarse a su hermano para charlar.

Tyler: ¿Cómo fue el trato, hermano?
George: Salió bastante bien.
George: Mejor de lo previsto...
George: Tuvimos nuestras diferencias, pero todo terminó bien...
Tyler: ¿Qué demonios pasa contigo?
Tyler: Estás sangrando.
Tyler: Ellos te hicieron eso, y tú los dejas.
Tyler: Sabes quienes son y lo que hicieron...
Tyler: Imagino que habrás visto cómo quedó Franklin.
George: Sí, lo hice...
Tyler: ¿Sabes...? Si Rachel estuviera aquí, y se enterara de todo lo que ese cretino le hizo a Zoey...
Tyler: Si viera lo que están haciendo con ustedes...
Tyler: Estoy seguro de que querría luchar.
Tyler: Si tan solo se enterase de cómo murieron Ellie y Roman...
Tyler: Ella y Michael nos estarían liderando en la batalla.
Tyler: Estaría dispuesta a matarlos a todos...
George: Sí, no lo dudo...
George: Y por eso se fue, hermanito.

Desde una distancia de pocos metros de los hermanos Jackson, Tori vuelve a interrumpir la conversación entre los hermanos, llamando, esta vez, la atención de Tyler.

Tori: ¡Tyler!
Tori: ¿Podrías venir a hablar conmigo unos momentos?
Tori: No he tenido el tiempo para entrevistarte.
Tyler: ¿Ahora?
Tori: Sí.

Por otra parte, de regreso al deshuesadero, Michael y los demás, ya en compañía de Zoey, esperan pacientemente a que los "Avengers Lost" traigan los canastos con los alimentos y las armas que habían robado. Mientras tanto, Zoey se acerca a Michael, quien se encuentra sentado en la capó del auto, que habían robado de Las Venturas, y habla con él.

Zoey: Estaba de guardia en casa...
Zoey: Fui a la despensa, y uno de ellos me atacó.
Zoey: Estaba enfadado porque no estaban las provisiones del barco, después de tanto esperar...
Zoey: Me obligaron a empacar todo lo demás...
Zoey: Pero dijo que ustedes vendrían.
Zoey: Así que esperé...
Michael: No, no solo esperaste.
Michael: Los convenciste de unirse a nosotros.
Zoey: Creí que iba a matarlos...
Zoey: No soportaría que eso pasara...
Zoey: Iba a matarlo si les hacían algo.
Michael: ...
Zoey: Me he ido casi repentinamente, así de la nada, después de todo lo que pasó...
Zoey: Me alegra que no hayas asumido que simplemente me fui.
Zoey: Me buscaste y me encontraste... Y... Parecías muy contento de que ellos fueran tantos.
Zoey: Vamos a tener éxito en esto.
Zoey: Pero hasta entonces las cosas serán muy difíciles.
Zoey: Debemos resistir, como siempre.
Zoey: Yo resistiré.
Michael: Lo siento...
Zoey: ¿Por qué?
Michael: Por todo.
Michael: Yo nos metí en esto...
Michael: Quizá, si yo nunca hubiese hecho el trato...
Michael: Los Guerreros no nos hubiesen encontrado...
Michael: Y Franklin, Ellie, Niko y... Roman, estarían con vida...
Zoey: Nos hubiesen encontrado tarde o temprano.
Michael: Puede ser...

El entorno se vuelve silencioso por un par de segundos. Michael y Zoey permanecen en breve silencio, hasta que la mujer, cruzándose de brazos, le hace otra pregunta a Michael.

Zoey: ¿Por qué sonreías?
Zoey: ¿Por qué te sentías tan seguro?
Michael: A veces... Tengo ese presentimiento de que los enemigos pueden convertirse en aliados.

Tras finalizar su charla, Michael y Zoey se abrazan. Swan llega con el grupo, trayendo consigo la caja con las provisiones y armas robadas de Las Venturas. El hombre deja la caja en el suelo, junto al vehículo, para después marcharse. Por otro lado, junto al vehículo, Jessica llega con Maria, Jillian y Brenda, hablándoles sobre el intercambio con los Avengers Lost.

Jessica: No debemos volver a casa.
Maria: ¿Por qué no?
Jessica: Deberíamos de ir a buscar las armas para este trato...
Jillian: No...
Jillian: Michael está herido, y necesita atención médica.
Maria: No quisiera estar con él cuando Sarah lo vea así...
Jessica: Maldición...
Brenda: La gente en casa necesitan la comida.
Brenda: Michael quiere llevar las provisiones y reagruparnos.
Brenda: Eso es lo que haremos.
Jessica: Perfecto, entonces iré sola.
Jillian: No nos vamos a separar, Jess...
Jessica: ¿Cuál es tu problema?
Jillian: Ahora no queremos buscar una pelea.
Jillian: Estamos preparándonos para una.
Jessica: Todos los días es una pelea, Jillian...
Jessica: No dejaré que nadie se meta en nuestro camino o nos demore.
Jessica: Si debemos impedir que la gente nos quite algo o debemos quitarle algo a alguien, no me importa.
Jessica: Haré lo que sea necesario para poder enfrentarnos a ese hijo de puta.
Jessica: Nosotros debemos ganar.
Jessica: Por dios, Jillian, madura ya.

Ya con las provisiones guardadas en el maletero del coche, el grupo se dispone a regresar a casa. Sin embargo, antes de partir, Michael cojea unos cuantos metros, hasta encontrarse con una figura de un gato hecha con cobre, dejándola también en el maletero del vehículo.

Trevor: ¿Qué demo...?
Michael: A Sarah le gustará.
Michael: Yo gané, es mi premio...
Zoey: Tú ve en el coche, Michael.
Zoey: Apenas puedes caminar.
Zoey: En cuanto te suturen, tendremos que volver a salir y buscar armas, ¿verdad?
Michael: Así es.
Zoey: ¿Tienes idea de dónde?
Michael: No, pero, ¿cuándo nos ha detenido eso?
Zoey: Claro...
Michael: Jillian exploró más lejos que ninguno, luego le preguntaré por donde no empezar.
Zoey: De acuerdo.
Zoey: Vámonos.

Michael, Brenda, Maria y Jillian suben al vehículo, partiendo hacia Las Venturas, mientras que Trevor, Zoey, Gareth, Brenda y Jessica, van en busca de la autocaravana.

Por otro lado, en el Paraíso, la Joven Líder Tori lleva a Tyler hasta su jardín improvisado, invitándolo a sentarse en la banca que está cerca de la salida de emergencia del edificio de la universidad. Ambos se sientan, mientras contemplan su entorno, y Tori comienza a hablar con Tyler.

Tori: Entonces, Tyler...
Tori: ¿Te gusta el Paraíso?
Tyler: Es un bonito lugar.
Tyler: Mejor que la Zona Segura.
Tori: Todo lo que ves aquí, dentro de los muros... Fue trabajo incansable de muchas personas.
Tori: Yo llegué aquí, acompañada por Brian, dejando atrás muchas cosas...
Tori: Y este lugar no era nada como esto.
Tori: Muchos dicen que mi llegada aquí lo cambió todo.
Tyler: Esto podría ser una ruina si no haces algo pronto...
Tori: Imagino que lo que te han hecho los Guerreros no fue nada agradable, George me dijo que fuiste prisionero de ellos.
Tyler: Algo así...
Tori: Pero esa no es razón para pensar que nosotros correremos la misma suerte.
Tyler: Mi hermano volvió golpeado, y sin su vara...
Tyler: La misma que le regaló una persona que él quería.
Tyler: Nunca lo he conocido, pero le debo las gracias por haber cambiado a mi hermano...
Tyler: Y un puñetazo por haberlo hecho tan... Pacífico.
Tori: ¿Cómo era él antes?
Tyler: Pues... Su vida no ha sido fácil.
Tyler: Era lo más parecido a un psicópata...
Tori: Vaya... Un hombre como él, parece tener muchos secretos, pero jamás creí...
Tyler: No lo culpes a él, todo fue por nuestro padre.
Tyler: Él básicamente le metió en la cabeza eso del racismo, la xenofobia, la homofobia...
Tyler: Solía pensar que George siempre fue manipulado por él.
Tyler: Pero un día dejó de importarme, George y mi padre fueron a prisión, y yo me gradué de oficial de policía ese mismo año.
Tyler: En un principio lo hice para asegurarme de que ellos estarían bien... Pero luego, me fue gustando el oficio.
Tyler: Me ascendieron a detective de homicidios, pocas semanas antes de que todo se vaya a la mierda.
Tyler: Me encontré con mi hermano, dimos con un grupo en Monte Chiliad, y poco después conocí a Michael.
Tori: Vaya historia que debes de tener...
Tori: Cuéntame, gustaría conocerte un poco mejor...
Tyler: Bueno... Por dónde empezar...

Tyler comienza contar su historia desde que llegó al campamento de supervivientes de Monte Chiliad, siendo escuchado por una atenta Tori. El relato de Tyler dura hasta las cinco de la mañana del día siguiente. Ya casi al amanecer, Tyler finaliza su historia.

Tyler: Y ella ahora está en la Zona Segura, mientras yo me escondo aquí...
Tori: Vaya...
Tori: Lamento todo lo que has tenido que pasar...
Tori: Tus amigos...
Tyler: Sí, bueno, hoy en día uno no puede oír una historia personal sin esperar alguna tragedia...
Tori: Hay algo que aún no me queda claro.
Tori: ¿De dónde conoces a Kelly?
Tori: Me has hablado de muchas personas, pero no la has nombrado.
Tyler: Creí haberte visto con ella antes de que hayas tenido que ir a verlos...
Tori: Sí, hablé con ella y me cae bien, pero no quiso contarme nada.
Tyler: Ella...
Tyler: Ella es hija de uno de los Guerreros.
Tyler: Es el... Mejor amigo del líder, "X".
Tyler: Pero parece no soportarlo.
Tori: ¿Trajiste a un Guerrero a nuestro hogar?
Tyler: Ella no peleaba...
Tyler: Era... Una de las esposas de "X".
Tori: Pero tiene dieciséis...
Tyler: Sí.
Tori: ¿Ella... Tuvo...?
Tyler: Ajá.
Tyler: Esos tipos son unos enfermos.
Tyler: ¿Ahora entiendes porqué queremos deshacernos de ellos?
Tori: Lo comprendo, Tyler, pero no coincido contigo.
Tori: Para mi un enfrentamiento no es la solución...
Tori: Está amaneciendo.
Tori: Deberías de ir a dormir.
Tori: Yo tengo sueño, le pediré a Carol que pasee a Brian.

Tyler, sin decir ni una sola palabra a Tori, se pone de pie y se marcha hacia su habitación. Más tarde, al mediodía, Tyler despierta en su cama, poniéndose de pie rápidamente, pero no encuentra a Kelly en el dormitorio, por lo que decide salir a buscarla. Mientras busca a la muchacha por la comunidad, Tyler se cruza con su hermano, sentado nuevamente en un escalón de la glorieta.

George: Buenas tardes, hermanito.
Tyler: Hola...
Tyler: ¿Has visto a Kelly?
George: Estaba con Tori hace un rato.
George: Creo que fueron a almorzar.
Tyler: De acuerdo.
Tyler: Te veré luego, hermano.
George: Está bien.

Tyler continúa su paseo por la comunidad, encontrándose con Wayne, practicando tiro al blanco cerca de uno de los muros del Paraíso. Wayne demuestra su poca experiencia con el arco, ya que las flechas son lanzadas bastante lejos del blanco.

Wayne: Hola.
Tyler: Hola.
Wayne: Estoy practicando.
Wayne: Tendré que empezar a usar más esta mierda...
Wayne: Los Guerreros son listos y saben que no deberían darme armas en su presencia.
Wayne: George dijo que eres un arquero.
Wayne: ¿Sabes manejar esto?
Tyler: Por supuesto.

Wayne le entrega a Tyler el arco y una flecha para que dispare al blanco. El Jackson menor se posiciona a una distancia de ocho metros frente al objetivo, y, sin demorar, lanza la flecha en medio del blanco, impresionando a Wayne.

Wayne: Carajo...
Wayne: Eres bueno.
Tyler: Fueron años de práctica...
Wayne: Te escuché cuando dijiste que una tal Rachel... Iría a la Guerra si se enterara.
Tyler: Sí, ¿y?
Wayne: Yo sé donde está ella.
Tyler: George dijo que se había ido...
Wayne: Pues yo lo sé, y te diré dónde está, con una condición...
Tyler: ¿Cuál es?
Wayne: La Joven Líder Tori aprecia mucho a esa mujer...
Wayne: Su palabra tiene mucho valor para ella.
Wayne: Quisiera que hables con ella para que convenza a Tori de luchar contra los Guerreros.
Wayne: Eso nos beneficiaría a ambos.
Tyler: ...
Tyler: ¿Dónde está?

Un rato más tarde, sentada en el sofá de la casa, Rachel se encuentra leyendo un libro silenciosamente, en cuanto escucha que alguien golpea la puerta. Rachel observa por la mirilla a Tyler, portando su ballesta, sorprendiéndose, a la vez que prevalece en un estado de shock. Al no recibir respuesta alguna de Rachel, Tyler vuelve a golpear la puerta, por lo que la mujer le abre y, al tener frente a frente a un emocionado Tyler, se queda en estado catatónico.

Tyler (Conmocionado): Hola...

Tras escuchar hablar a su viejo amigo, Rachel sale de su estado de parálisis y se abalanza sobre él, abrazándolo firmemente, gesto que es devuelto por Tyler, mientras que la mujer rompe en llanto.

Tyler: Ya, ya... Está bien...

Rachel se aparta de Tyler, secándose las lágrimas de su rostro, mientras ve a su amigo fijamente.

Tyler: Bernie nos llevó hasta el Paraíso.
Tyler: George solo dijo que te fuiste.
Tyler: Me dijeron que estarías aquí...
Tyler (Aguantando el llanto): ¿Por qué te fuiste?
Rachel: Tuve que hacerlo...

Un rato más tarde, Rachel se encuentra en la cocina, cocinándole una comida para Tyler, mientras que este la observa desde unos pocos metros, sentado en una silla. El entorno se encuentra en silencio por varios minutos, hasta que Rachel decide contarle a Tyler los motivos de su partida.

Rachel: No podía perder a nadie más...
Rachel: La primera vez, dije que no quería perder a nadie, y Trevor me encontró.
Rachel: La segunda vez... Sentí que ya había visto suficiente...
Rachel: Después de perder a Franklin y a Niko...
Rachel: No podía perder a Michael, o a Trevor, o a Tracey, o a Zoey, o a ti...
Rachel: Creí que estabas muerto...
Tyler: ...
Rachel: Podría haberlos matado... Podía.
Rachel: Por ellos y por ustedes lo habría hecho...
Rachel: Si hubiesen herido a alguien más, o peor, es lo que hubiera hecho.
Rachel: Si hubiera hecho eso, no quedaría nada de mi ni de quien era...
Rachel: ¿Ya han ido los Guerreros?
Tyler: Sí.

Tras escuchar la respuesta de Tyler, Rachel sale de la cocina, y mientras caen algunas lágrimas de sus ojos, continúa hablando con el Jackson menor.

Rachel: ¿Alguien más salió herido?
Rachel: ¿Los demás están todos bien?
Rachel: ¿Los Guerreros...?
Tyler: ...
Rachel: ¿Están todos bien en casa?

Tyler, mientras mira los ojos llorosos de Rachel, logra ocultar su tristeza, debido a la muerte de Ellie y Roman, y, compadeciéndose del estado de su amiga, decide mentirle.

Tyler: Ellos fueron a casa...
Tyler: Michael hizo un trato con "X", como Tori.
Tyler: Todos están bien.

Tras escuchar que todos en la Comunidad de Las Venturas se encuentran sanos y salvos, Rachel se seca las lágrimas, tranquilizándose y sonriéndole a Tyler, quien, por su parte, tiene ganas de almorzar.

Tyler: ¿Vamos a comer o qué?
Rachel: Oh, sí...

Más tarde, tras haber almorzado, en compañía de Rachel, Tyler se dispone a abandonar la casa y regresar al Paraíso. Al abrir la puerta y caminar hasta el pórtico, Tyler voltea para ver a Rachel, caminando hasta ella para abrazarla en señal de despedida.

Tyler: Cuídate, ¿sí?
Rachel: Tú también...

Tyler aparta a Rachel y procede a marcharse de la propiedad, mientras la mujer lo mira sonriente. Luego de que el ex policía se aleje lo suficiente de su vista, Rachel decide volver a meterse en la casa.

Rato más tarde, Tyler llega al Paraíso y, al llegar a la glorieta donde acostumbra a estar George, Tyler se encuentra con Wayne, confrontando a Tori y Kelly, por lo que decide intervenir.

Tyler: ¿Qué sucede aquí?
Wayne (Señalando a Kelly): ¿Por qué no dijiste que ella es una Guerrera?
Tori: Me lo dijo a mi, Wayne, ella no es considerada como una amenaza ahora mismo...
Tori: Por lo tanto no se me hizo necesario contarte sobre ella.
Wayne: Se equivoca, Joven Líder, ¿y si ella es una infiltrada aquí?
Kelly: Yo no...
Tyler: Ella no es nada de eso, solo es una víctima de ellos.
Wayne: Es la historia que te ha contado, ¿verdad?
Tyler: Es lo que he visto allí dentro.
Tyler: Los Guerreros me mantuvieron cautivo, me obligaron a trabajar para ellos, y he visto a esta niña sufrir abusos de su líder.
Tyler: No toleraba que lo sigan haciendo, así que la he sacado.
Wayne: Sí, seguro...
Wayne: Si es verdad lo que dices, y que por huir contigo es por lo que la están buscando...
Wayne: Tenemos una ventaja para recuperar a Ken.
Tyler: No.
Wayne: Joven Líder, piénselo, podemos usar a esta chica como moneda de intercambio... Y quizás podamos pedir algo más...
Tori: Es muy arriesgado, Wayne.
Wayne: Tarde o temprano la encontrarán...
Wayne: Y no queremos que sea dentro de estos muros.
Wayne: Si no quiere volver, será mejor que no esté en estos muros.
Tyler: Hombre, no qué es lo que quieres...
Tyler: ¿Dices que quieres recuperar a un tal Ken?
Tyler: Nunca oí ese nombre en su hogar.
Wayne: ¿Qué...?
Wayne: Hablando de los Guerreros...
Wayne: ¿Has hablado con Rachel?
Tyler: No le dije nada que la comprometa a ella.
Wayne: Eres un inútil...
Wayne: Has estado solo un día en este lugar, y ya nos has traído un problema.
Wayne: Tenemos que hacer algo...
Wayne: Esta niña no puede quedarse aquí.
Tori: Tú no tomas las decisiones aquí, Wayne.
Tyler: Te voy a aclarar las cosas, imbécil...
Tyler: Le hice una promesa a alguien que cuidaría de ella, y si algo le pasa o si le haces daño, de cualquier manera...
Tyler: Te mataré...

Más tarde, ya de noche, Tyler ingresa a una habitación oscura, visitando a Brian, quien se encuentra en su jaula. El ex policía se queda por varios minutos mirando fijamente al león, acariciándolo con ternura. Brian no le gruñe a Tyler y lo deja acariciar. El momento continúa por unos pocos segundos, hasta que George ingresa a la habitación oscura, llamándole la atención a su hermano.

George: Te llevas bien con él.
George: Tori estaría asombrada.
Tyler: Sí, bueno... Una mujer que tiene un león como mascota no puede ser mala...
Tyler: A Rachel le cae bien.
George: ¿La viste?
Tyler: Sí, la encontré en una casita...
George: Lo que dije sobre que solo se había ido...
George: Ella me pidió que lo hiciera.
Tyler: De acuerdo, lo entiendo.
Tyler: Necesitamos al Paraíso.
Tyler: Tienes que hacerlo posible...
George: ...
George: Lo siento, hermanito...
George: De verdad que lo siento, pero... Es que no puedo ser yo.
Tyler: Mira, hermano, entiendo a lo que te aferras, pero eso ya no existe.
Tyler: Despierta, mierda...

Tyler procede a abandonar el lugar, marchándose hacia su habitación. No obstante, al pasar junto a su hermano, este le habla, deteniéndolo.

George: Tú eres igual que yo, Tyler.
Tyler: Eso no es cierto...
George: Claro que lo es.
George: No le dijiste a Rachel lo que sucedió.
George: Si le hubieses dicho, ella estaría aquí.
George: Me alegra que no le dijeras nada...
George: Todos tenemos algo a lo que aferrarnos...
Tyler: Sí, lo sé.
Tyler: Volveré a la Zona Segura en la mañana, debo prepararme.
Tyler: Buenas noches, hermano.
George: Buenas noches...

Tyler finalmente se marcha de la habitación oscura, llegando rápidamente a su habitación, donde se encuentra Kelly leyendo un libro en su cama.

Kelly: Hola...
Tyler: ¿Qué haces aún despierta?
Tyler: Es tarde.
Kelly: Que va... Acabo de llegar, igual...
Tyler: ¿Dónde estabas?
Kelly: Con Tori.
Kelly: Es simpática, realmente.
Kelly: Me parece una gran persona.
Tyler: Tú aquí haciendo amigos...
Tyler: Me iré a la Zona Segura mañana por la mañana.
Tyler: Tú...
Kelly: Sí, lo sé, me tengo que quedar.
Tyler: Eso exactamente...
Kelly: De acuerdo.
Tyler: Je... Creí que ibas a pelear más.
Kelly: Quiero quedarme... Hasta que pueda conocer tu hogar.
Tyler: De acuerdo...

A la mañana siguiente, las puertas del Paraíso se abren para que Tyler, quien porta una mochila y su ballesta, salga. El ex policía se despide de su hermano, abrazándolo, para luego disponerse a regresar a la Zona Segura. No obstante, Tyler es detenido por Kelly, quien corre hasta él y le abraza en señal de despedida.

Kelly: Gracias...
Tyler: ¿Por qué?
Kelly: Por todo.
Tyler: Sí...
Tyler: Te veré luego, niña.
Tyler: Cuídate.
Kelly: Tú también.

Kelly se aparta de Tyler, quien termina abandonando la comunidad. Apenas sale del Paraíso, Tyler voltea, viendo como las puertas se cierran inmediatamente. El hombre se monta en su motocicleta, encendiéndola y poniéndose en marcha para regresar a la Zona Segura.

Capitulo 13: Vida o muerte

Un mediodía en la Base, varios Guerreros observan el cadáver de DeSean, quien había sido asesinado por Shane, en el aparcamiento de la comunidad. El hombre se encuentra con la cabeza totalmente aplastada y se encuentra desarmado. Hill, deja de ver el cuerpo de su compañero, enfocándose en el apartado de la motocicleta de Tyler, cuyo vehículo ya no se encontraba allí. La mujer corre rápidamente hacia la habitación de Tyler, en busca de este, pero, al llegar allí, no logra encontrarlo. Hill revisa cada rincón de las plantas superiores, pero no logra hallar al desaparecido, y su rostro cambia totalmente a serio, con una expresión de odio profundo. Mientras tanto, "X" y los demás Guerreros llegan a su hogar, trayendo consigo las provisiones conseguidas de Las Venturas. Honey los ve llegar desde una ventana de su lujosa habitación en el último piso. "X" y sus hombres bajan de los vehículos, y "X" se adentra en la fábrica, junto con Heather y Edward, quien tenía una bolsa en su cabeza y las manos atadas, mientras que los demás comienzan a descargar los suministros del camión.

X: Heather, querida, hazme el favor de llevar a nuestro amigo a su nuevo hábitat.
Heather: Sí, señor.

"X" se marcha hacia un rumbo desconocido, mientras que Heather guía a un aterrado Edward hacia su habitación. El rehén de los Guerreros, creyendo que iba a ser siniestrado, implora por su vida a la mujer.

Edward: Por favor, no, por favor... No...
Edward: ¡No lo soporto! Por favor...
Heather: Cállate, "melenas".

Heather y Edward finalmente llegan a la habitación que sería de este último. La mujer quita la bolsa de la cabeza de Eddie y corta la soga que ata sus manos, y abre la puerta de la habitación, enseñándole al hombre su nuevo hogar, repleto de comodidades. Eddie se adentra en la habitación, encontrándose con una televisión de pantalla plana de 42 pulgadas, una consola eXsorbeo 720, un reproductor DvD, una cama de dos plazas, aparentando ser muy cómoda, un refrigerador repleto de alimentos, un estante repleto de vinos y otros alcoholes finos, una cocina, un estante de libros, y un velador junto a la cama.

Heather: Bienvenido a casa, amigo.

Lo primero que hace Edward es revisar la estantería de libros, los cuales parecen no interesarle al hombre.

Edward: ¿No tienen otros libros?
Heather: Tenemos más en la biblioteca, muchos más.
Edward: ¿Tienen una biblioteca?
Heather: Tu amigo, Tyler, solía visitarla bastante seguido.
Edward: ¿Dónde está?
Heather: Hill nos dijo que se escapó, no lo encuentran a él, ni a su motocicleta.
Heather: ¿Tú sabes dónde está?
Edward: No, no lo sé...
Edward: Si lo supiera te lo diría.

Edward continúa recorriendo la habitación, encendiendo la televisión, la cual solo produce estática. Por su lado, Heather, observando con cierto repudio a Edward, decide preguntarle qué quiere de comer.

Heather: ¿Tienes hambre? ¿Qué quieres de comer?
Edward: ¿Que qué quiero?
Heather: Sí, de comer, ¿qué quieres?
Edward: ¿Cualquier cosa?
Heather: Sí, cualquier cosa.
Edward: ¿De verdad?
Heather: Viejo... Sí...
Heather: Lo que sea, ¿qué quieres?
Edward: Una hamburguesa...
Heather: ¿Quieres algo con la hamburguesa?
Edward: Con lechuga, tomate, huevo frito, queso y... Pepinillos.
Heather: No tenemos pepinillos.
Edward: ¿Tienen tocino?
Heather: Sí.
Edward: Pues me gustaría eso y... ¿eCola?
Heather: ¿Común o dietética?
Edward: Común, por favor.
Heather: De acuerdo, vuelvo en quince minutos...
Edward: Esto me hace recordar mucho al Burger Shot...

Heather abre la puerta para marcharse, pero antes de ello, mira nuevamente a Edward y le sonríe levemente.

Heather: A mi también.

Por otra parte, en su habitación, Shane se encuentra mirando la misma nota que un desconocido le había entregado a Tyler, para que este escape de la Base. Mientras Shane contempla la nota, reconociendo fácilmente de quién es la letra, mientras recuerda el momento en el que fue a la habitación de Tyler y tomó la nota del suelo. En ese momento, "X" toca la puerta de Shane, quien lo invita a pasar, mientras guarda rápidamente la nota en su bolsillo trasero.

Shane: Pase.
X: Permiso, Shane.
Shane: Hola, Allen.
Shane: ¿Qué tal fue en Las Venturas?
X: Muy bien, de hecho...
X: Pero no puedo decir lo mismo de Maggie.
Shane: ¿Ella está...?
X: Solo fue una bala que un tipo fabricó.
X: Me lo traje para que trabaje para nosotros.
X: ¿Te enteraste lo que ocurrió?
Shane: ¿Sobre DeSean?
Shane: Lo vi junto con los demás.
Shane: Tyler se llevó su motocicleta, y la de DeSean.
X: Y no escapó solo...
X: Verás, Shane...
X: Se llevó a Kelly.

En un acto de exabrupto, Shane se levanta de la silla y, fingiendo preocupación, continúa la charla con "X".

Shane: ¡¿Cuando?!
Shane: ¡¿No había nadie vigilando?!
X: Cálmate, Shane...
X: DeSean estaba vigilando, pero supongo que fue Tyler al momento de escapar...
Shane: Le preguntaré a Honey si sabe algo.
X: Definitivamente no, hermano...
X: Yo hablaré con Honey.
Shane: Es nuestra hija...
X (Sonriendo): Son mis esposas.
X: Hablaré con ella y partiré hacia Las Venturas.
X: ¿Vienes conmigo?
Shane: Claro.
X: Nos vemos en un rato.

"X" abandona el departamento de Shane, dirigiéndose al cuarto de su harem para hablar con Honey. En cuanto "X" abandona la habitación, la escena cambia automáticamente a la mañana siguiente. Heather se encuentra guiando a Edward por la planta baja de la Base, la cual cuenta con varias zonas de "comercio", donde se encuentran espacios tales como una barbería, una farmacia y diversas distribuidoras de alimentos y bebidas alcohólicas, explicándole sobre esto.

Heather: Tenemos lugares de interés aquí, puedes obtener alimentos, cervezas, puedes cortarte el pelo...
Edward: ¿Mi pelo?
Heather: Sí, esa melena no te sienta muy bien, hermano...
Edward: ¿Y cómo funciona esto?
Heather: Tenemos un sistema de puntos... Eres uno de los nuestros, no de ellos.
Heather: Ellos comen mierda, nosotros comemos bien.
Heather: Cuando tomes algo, anótalo, y lo mismo va por si haces algo.
Heather: Anota cuánto te ha costado y firma.

Heather y Edward se detienen frente a un puesto, en el cual una mujer pelirroja proveía galletas recién horneadas. Heather toma algunas galletas y, después de guardarlas en una pequeña bolsa transparente, se las entrega a Edward.

Heather: Es tu día de suerte, "melenas".
Heather: Estas cosas son realmente deliciosas.
Edward: Eh... Gracias...
Heather: Bueno, cuando quieras algo... Tómalo.

Por otra parte, fuera de la Base, "X", Shane, Malc, Hill, Rose y Ray se encuentran junto al portón de la comunidad. Malc, Hill y Ray vigilan a los trabajadores bloquear a los caminantes detrás de las verjas, mientras que Rose alimenta a Alice con su biberón, intentando hacerla dormir. Por otra parte, "X" y Shane tienen una complicada discusión, apartándose del resto de los Guerreros para no llamarles tanto la atención.

Shane: Yo no creo que sea correcto...
X: ¿Por qué no?
X: ¿No escuchaste a Ethan cuando dijo que destruyeron ese aserradero?
X: Prácticamente, los mataron a todos...
Shane: Una razón de más para tenerlos como aliados...
X: De seguro no querrán.
X: Sus líderes fueron parte de ese pueblo que atacamos...
Shane: Demonios, Allen...
X: Ey, ¿de qué lado estás, Shane?
Shane: Del tuyo, por supuesto.
X: Tenemos que hacer algo, enviaré a Malc con Ethan y sus muchachos.
X: Quizá él quiera descargarse un poco por lo de DeSean...
Shane: Ellos no saben que estamos tras ellos, no podemos simplemente ir y arrebatarles todo.
Shane: No somos así.
Shane: Solo damos una lección a quienes lo merecen, ¿recuerdas?
X: ...

La expresión de "X" cambia totalmente a serio, mostrándose incluso enfadado por las palabras de Shane.

X: No permitiré que me desautorices, Shane...
X: ¿Quieres hacerlo?
X: ¿Quieres seguir desaprobándome, amigo?
X: ¡Vamos! ¡Hazlo!
X: Maggie tiene ganas de desahogarse también...
Shane: ...
Shane: Lo lamento...
X: ...
X: Después de todo, Shane, ¿quién eres?
Shane: Soy "X"...
X: Me alegro...
X: No vuelvas a cuestionarme, carajo...
X: Destruiremos esa comunidad y nos quedaremos con los restos, ¿de acuerdo?
Shane: Sí, señor...

Shane baja la cabeza, notándose decepcionado por no poder enfrentarse a "X". Por otra parte, Heather sale del interior de la Base, acompañado por Edward, quien seguía luciendo atemorizado por la presencia de "X" y los demás Guerreros. Encontrándose frente a "X", Edward ve como este se acerca lentamente a él y comienza a hablarle en un tono serio.

X: No seas maleducado, idiota, saluda.
Edward: Eh... Hola...
X: ¿Tienes nombre, gordito?
Edward: Soy Edward Parker...
X: Ahora nosotros...
X (A los Guerreros): ¿Quiénes son?

Los Guerreros que se encontraban cerca, en tono alto y firme, responden a la pregunta de su líder.

Guerreros (Cada uno): Soy "X".
X: Bueno, Eddie...
X (Levantando a "Maggie frente a Edward): Sé que te acuerdas de Maggie...

"X" acerca a Edward el bate, señalándole la bala incrustada en él.

X: ¿Ves esto que hay aquí?
X: Esto, amigo mío, es la bala que fabricaste.
X: En circunstancias normales, te la enseñaría muy cerca una y otra vez...
X: Pero, Eddie, lo que yo quiero saber es que si puedes fabricarlas para mi...
X: ¿Sabes cosas?
Edward: Sí, sí... Yo... Sé cosas.
Edward: Aprendí a fabricar balas yo solo.
Edward: Encontré una tienda de maquinarias con un amigo...
Edward: Leo mucho, y no es que tenga una memoria precisamente fotográfica...
Edward: Si tengo la oportunidad de aprender algo, lo hago.
X (Entre risas): Oh, amigo... De verdad que eres todo un idiota...
Edward: No lo soy...
Edward: Definitivamente puedo fabricar balas para ti, si lo precisas.
Edward: Solo necesito un buen taller y casquillos usados...
X: Tenemos un taller...
Edward: Bien...
Edward: En cuestión de minutos puedo fabricarte todo un cargador para una pistola...
Edward: Doce balas... En treinta minutos...
Edward: Puedo demostrártelo.
X: Muy bien, Edward, me has convencido.
X: Bueno... Heather, lleva a Eddie hasta el taller, dispara un cargador entero de tu pistola y dale al hombre lo que necesita para hacerte uno nuevo.
Heather: De acuerdo, jefe.

Heather obedece a "X" y, dándole un leve empujón a Edward, le lleva nuevamente al interior de la Base. Por otro lado, Aaron llega al lugar, trayendo consigo su motocicleta y una escopeta puesta en su espalda.

X: ¿Ya te vas, Aaron?
Aaron: Iré a ver que hay por allí.
Aaron: Me viene bien salir un rato...
X: De acuerdo, colega.
X: Ray, ábrele la puerta a nuestro amigo.
X: Cuídate, Aaron.
Aaron: Sí, sí...

Ray abre el portón, mientras que Aaron pone en marcha su motocicleta para marcharse. El Guerrero se marcha, y Ray vuelve a cerrar el portón, regresando con "X" y los demás. El líder de los Guerreros observa a Rose, quien se encuentra sosteniendo a una dormida Alice.

X: Veo que le tomaste cariño...
Rose: Sí, bueno... Siempre he querido ser una madre, jefe.
X: Quizá algún día lo seas, jejeje...
Rose: En tus sueños, loco.
X: Ya verás que caerás.
X: Por cierto, he pensado que en la próxima recogida a Las Venturas...
X: Quizá debamos devolverla a su madre.
Rose: ¿Por qué?
X: Creo que fui demasiado cabrón con Michael, después de todo lo que nos ha dado.
X: Maté al esposo de esa chica, a la hermana, y ahora tengo a su pequeña hija...
X: ¿Cuando he sido tan hijo de puta como ahora?
Rose: Se lo tienen bien merecido, jefe.
X: Ya... Pero si vamos a darles una lección, no nos llevemos a una niña inocente.
X: Igual lo discutiremos más tarde.

Pasa aproximadamente media hora, Aaron conduce su motocicleta a través de una cuadra, repleta de negocios, tales como un Burger Shot y una bolera. El Guerrero detiene su vehículo frente a un bar, bajándose y caminando hasta la puerta. Aaron ingresa al bar, forzando un poco la puerta, mientras baja la manija de esta. Dentro del local, Aaron camina tranquilamente hasta la barra, buscando algún licor que sea de su agrado. Después de mucho buscar en los estantes, Aaron encuentra una botella de ginebra, encontrándose junto a unos escombros de un trozo del techo, que se había caído. Debajo de los escombros, Aaron observa a un caminante, intentado llegar hasta él, pero a causa de haberse quedado atorado, no puede. El Guerrero decide ponerle fin a su miseria al caminante, apuñalándole en el cerebro. Luego de esto, Aaron toma la botella, sacudiéndolo el polvo y sentándose en uno de los banquillos frente a la barra, bebiendo tranquilamente de la botella. El hombre no se tarda en revisar el bolsillo derecho de su chaqueta y, de él, saca su anillo de matrimonio, observándolo con anhelo, para luego dejarlo sobre la mesa, mientras bebe otro poco del licor. Pasados unos pocos minutos más, Aaron decide que es momento de marcharse, guardando el licor en su mochila, y abandona el bar. No obstante, apenas sale del local, Aaron se encuentra con dos sujetos, un calvo con rasgos asiáticos y un rubio con el cabello que llega hasta los hombros, quien porta una ballesta, quienes intentan robar su moto. Sin dudarlo, Aaron prepara su escopeta, apuntándoles a los extraños de una forma amenazante.

Aaron: ¡¿Qué mierdas están haciendo?!

El grito de Aaron alerta a los hombres. El calvo se prepara para sacar su pistola, pero Aaron se lo impide, disparando al suelo junto a él. Al ver que el dueño de la motocicleta está dispuesto a matarlos, ambos hombres deciden, con los brazos hacia arriba, alejarse de la moto.

Hombre rubio: Lo siento, amigo... No creíamos que tenía dueño.
Aaron: ¿De verdad?
Aaron: ¿Cómo no creían que una motocicleta en perfecto mantenimiento no tenía dueño?
Hombre calvo: Lo sentimos, ¿de acuerdo? De verdad... No creíamos...
Aaron: Cállate.
Aaron: ¿Qué me darán para que no los mate ahora mismo?
Hombre calvo: Eh...
Aaron: Intentaron robarme, y si no quieren ser alimento para los muertos vivientes, tendrán que darme algo...
Aaron: Porque juro que la próxima vez no dispararé al suelo, chinito...
Hombre rubio: Es que no tenemos nada para darte, colega...
Hombre rubio: No tenemos nada para comer o beber, y...

Aaron logra ver la ballesta que el hombre rubio llevaba en su espalda.

Aaron: Denme sus armas.
Hombre calvo: Pero... Las necesitamos...
Hombre calvo: Digo...
Hombre calvo: Por favor, las necesitaremos.
Aaron: No.
Aaron: Sus armas a cambio de su vida, ahora.

Al ver que los hombres no querían entregar sus armas, Aaron opta por disparar nuevamente al suelo. Esta vez, junto a los pies del hombre rubio.

Aaron: ¡Ahora!
Hombre rubio: De acuerdo, de acuerdo...

El hombre rubio decide tomar su ballesta y la deja en el suelo, lanzándola al suelo junto a Aaron. El hombre calvo, al ver a su amigo rendirse, decide hacer lo mismo, dejando su pistola en el suelo, pateándosela luego al Guerrero. Aaron vuelve a colocarse la escopeta en su espalda, tomando la ballesta y la pistola. Aaron guarda el arma corta en su bolsa, y utiliza la ballesta para amenazar a los hombres desconocidos mientras enciende su moto. Tras poner en marcha su vehículo, Aaron se cuelga la ballesta en su pecho y procede a abandonar el lugar.

Aaron: Sepan que esto no es nada... Comparado a lo que yo tengo que pasar en mi hogar...
Aaron: Buena suerte.

Aaron se pone en marcha, dejando a unos atónitos hombres atrás, quienes lo miran con un gran gesto de incertidumbre tras sus palabras finales.

Nuevamente, en la Base, en su departamento, Edward le entrega el cargador con las balas manufacturadas a Heather, quien prueba las balas en su pistola, disparando repetidas veces contra la pared. Asombrada por la efectividad del trabajo de Edward, la mujer lo felicita.

Heather: Muy bien hecho, "melenas".
Heather: Has hecho un gran trabajo.
Heather: Espera a que se lo comunique al jefe.
X: No va a hacer falta.

Heather y Edward ven a "X" ingresando al departamento. Encontrándose también impresionado por las habilidades de Edward, el líder de los Guerreros le da unas cuantas palmadas en la espalda, felicitándole por el trabajo.

X: Tengo que admitirlo, Eddie.
X: Me parecías un simple cretino.
X: Pero ahora veo que eres un cretino de lo mejor.
X: Te felicito, amigo mío.
X: ¿Michael te hacía hacer estas cosas valiosas para él?
Edward: No sabía de mi habilidad para hacer estas cosas...
Edward: Yo tampoco.
X: Pues él no tiene idea de lo que se pierde, Eddie.
X: Bienvenido a los Guerreros.
X: Siento que debo darte algún obsequio de bienvenida.
Edward: Bueno... Ya me han regalado un almuerzo.
X: Jajaja, no...
X: Siento que debo darte algo mejor.
X: Ya sé, te traeré a algunas de mis esposas esta noche, para que te hagan pasar un buen rato.
X: Sé que no me tengo que preocupar por esto, pero en tu cabecilla pueden pasar muchas cosas...
X: Nada de sexo con ellas.
X: Está totalmente prohibido.
X: Pero todo lo demás está permitido.
X: No hay nada mejor que mujeres guapas que huelen bien para hacer que te sientas humano otra vez.
Edward: ...
Edward: No sabría que decir...
Edward: ¿Has dicho "esposas"? ¿En plural?
X: Claro que sí, carajo.
X: ¿Qué me dirías, Eddie, a mi, tu nuevo mejor amigo en este mundo?
Edward: Pues... Gracias, estoy completamente agradecido con tu regalo de bienvenida. Gracias.
X: Así me gusta.
X: Por la noche te traeré a las mejorcitas.
X: Sé paciente, Eddie.
X: ¡Heather! Te toca cuidar a la bebé.
Heather: De acuerdo.

"X" y Heather proceden a abandonar el departamento de Edward, cerrando Heather la puerta al salir. Edward, por otra parte, decide sentarse en su cómodo sofá, encendiendo la consola eXorbeo 720 y comenzando a jugar Righteous Slaughter 7. Cae la noche, y ya tres esposas de "X" se encuentran en el apartamento de Edward, mirándole, aburridas, jugando el vídeojuego. Una de ellas, de piel morena y largo cabello negro sirve champaña en cuatro copas, mientras que otra de ellas, rubia, alta y de tez caucásica, mira a un concentrado Edward, con una expresión de aburrimiento. Por otro lado, Monique se hallaba algo apartada del resto, quedándose sentada en la cama de Eddie, mientras bebe de otra botella de champaña, notándose ya en un leve estado de ebriedad.

Mujer rubia: Quizá deberías tomártelo con calma, Monique.
Monique: Cállate, Barbie.
Barbie: Te va a hacer mal beber así.
Monique: Tendré suerte si termino con un envenenamiento por alcohol.
Monique: Tendré más suerte si me muero...
Edward: ¿Por qué quieres morir? ¿No te tratan bien?
Barie: "X" quemó el rostro de su novio, Adam...
Mujer morena: Su ex novio... Él ya no permite que lo llame así...
Barbie: Sigue siendo su novio, Sasha.
Monique: No, ella tiene razón...
Monique: Ya no lo es.
Monique: Tuve que terminar con él, por su propio bien.
Edward: Siento oír eso...
Barbie: Perdona por preguntar esto, doctor Edward...
Barbie: ¿Pero tú eres uno de esos tipos con una mente brillante?
Edward: Claro que lo soy.
Barbie: Así como estás viendo a Monique, son todos sus días.
Barbie: Solo bebe y llora.
Barbie: Quizá pueda ayudarla a poner fin a todo esto.
Edward: ¿No tienen un servicio de salud mental?
Sasha: No, ¿lo dices en serio?
Edward: Bueno, tienen una masajista, me ofreció sus servicios hace un rato... Pensé que habría...
Monique: No hay nadie así en este lugar.
Monique: Yo quiero hacer lo siguiente... Quiero tomar algo, dormir y no despertarme.
Edward: Eso sería absolutamente irresponsable, considerando que vas a regresar...
Sasha: Nosotras nos haremos cargo de eso.
Barbie: Nos enteramos de que has fabricado tú solo un cargador de doce balas.
Barbie: Así que ella cree que puedes hacer algo para ella, porque sabemos que puedes hacer cosas.
Barbie: Sé que esto parece una locura y que apenas nos conociste hoy, pero se nota que eres un buen hombre.

Edward voltea para ver a Monique, mirándolo fijamente mientras sus ojos comienzan a inundarse en lágrimas.

Monique: Por favor...
Edward: ...
Edward: La verdad es que no soy un buen hombre...
Edward: No soy decente, ni neutral, ni caótico...
Monique: ¿Estás diciendo que no puedes hacerlo?
Edward: El problema no es que no pueda hacerlo.
Edward: Podría fabricar una toxina letal con lo que tenemos a mano, no hay problema. Tengo...
Monique: Entonces ayúdame.
Monique: Una pastilla, una inyección, lo que sea...
Barbie: Necesitaríamos dos...
Barbie: Por si... Porque no sabríamos cuando puede tocarnos a nosotras.
Monique: Voy a hacerlo, con o sin ti...
Barbie: Ella sufrirá y puede hacerle daño a alguien.
Barbie: Tú sí eres bueno, Edward.
Barbie: Tienes que serlo.
Edward: Dios...
Edward: ¿Cuanto pesas, Monique?
Monique: No lo sé bien... Quizá unos 55 kilos... ¿Por qué?
Edward: Si ese es tu peso correcto, puedo hacer algo que te... dormirá para siempre en un lapso de una hora como máximo. Precisa e indolora, lo antes posible...
Monique: Gracias.

A la mañana siguiente. Encontrándose nuevamente en la planta baja, Edward hace fila en un puesto que parecía ser una "farmacia". Debido a que la fila no avanzaba, Edward opta por colarse y caminar hasta el puesto, pidiéndole a la encargada, quien se trata de una anciana con el cabello corto y consumido por las canas, lo necesario para fabricar su toxina.

Edward: Disculpe, necesito que me proveas un antigripal extrafuerte, por favor...
Anciana: Oye, haz la fila como los demás, imbécil.
Anciana: ¿Qué? ¿No sabían hacer cola de donde vienes?
Edward: No, claro que sabían...
Anciana: Ve de vuelta a tu lugar... Tarado...

Edward se da la media vuelta y se dispone a volver a su lugar en la cola. No obstante, al dar el primer paso, Edward se detiene y vuelve a darse la vuelta, regresando al puesto.

Edward: ¿Cuál es tu nombre?
Anciana: ¿Cuál es el tuyo?
Edward: Muy bien, vieja... Soy el Dr. Edward Parker.
Edward: Me han asignado el cargo de ingeniero jefe en este lugar.
Edward: Respondo directamente a "X".
Edward: Lo que significa que responderás ante mi.
Edward: Quiero los antigripales, ahora.
Anciana: De acuerdo, de acuerdo... No lo sabía...
Anciana: Hay tantas caras nuevas que no... Que no...

La anciana registra en la caja donde se encuentran todo tipo de pastillas, encontrando rápidamente los antigripales requeridos por Edward. La anciana le entrega las pastillas al hombre, quien firma en el libreto de registros. Edward, inconforme con esto, procede a arrebatarle la caja con las pastillas dentro a la anciana, llevándoselo todo. Edward se retira del lugar satisfecho, regresando a su departamento para fabricar la toxina.

Por otra parte, en el consultorio del Doctor David Hunter, este se encuentra acomodando su escritorio, tirando algunos papeles, una venda usada y un test de embarazo en el cesto de la basura. Mientras el doctor de los Guerreros acomoda su lugar de trabajo, Honey toca la puerta, la cual ya se encontraba abierta.

Doctor Hunter: Oh, hola, Honey.
Honey: Hola, doctor Hunter.
Doctor Hunter: Llámame David, querida.
Doctor Hunter: ¿Estás bien?
Honey: Yo solo... Necesito hablar con alguien.
Honey: Tú y yo hemos tenido tantas conversaciones...
Honey: Creo que eres la única persona en la que puedo confiar aquí.
Doctor Hunter: Bueno, pasa.
Doctor Hunter: Estamos en confianza, Honey.

Honey hace caso al doctor Hunter, ingresando a la enfermería, cerrando la puerta y sentándose encima de la camilla que se encontraba junto al escritorio. El doctor Hunter se sienta en una silla frente a la mujer.

Doctor Hunter: Deberíamos de tener un terapeuta en este lugar, ¿no?
Doctor Hunter: Mi sobrino, Terry, estudió psicología, además de medicina, claro.
Doctor Hunter: Así que... Cuéntame, ¿qué sucede?
Honey: Necesito confesar algo.
Doctor Hunter: Mmm... Un secreto, me encantan los secretos.
Doctor Hunter: Dime, Honey, ¿qué tienes para contarme?
Honey: Yo vi a Tyler llevarse a Kelly.
Honey: Mejor dicho... Yo los dejé irse.
Honey: También le dejé una nota a Tyler en su habitación para que se vaya...
Honey: El muy idiota no pensó cuando "X" y los demás se fueron.
Doctor Hunter: ¿Por qué lo hiciste?
Honey: Me dijo que tiene familia.
Honey: Una esposa y un bebé por nacer.
Honey: Quería que los encuentre, pero "X" regresó sin noticias de él.
Honey: Pudo haberle pasado algo, y si a él le pasa algo, mi hija está prácticamente muerta.
Doctor Hunter: Creo que no deberías de subestimar a Kelly.
Doctor Hunter: Tampoco a Tyler, él sabrá qué hacer si hay problemas.
Doctor Hunter: Estoy seguro de eso, Honey.
Honey: En fin, solo quería liberarme de eso...
Honey: No se lo he contado a nadie más.
Doctor Hunter: No se lo diré a nadie, Honey...
Doctor Hunter: Cuenta con eso.
Doctor Hunter: No diré que lo que has hecho fue la mejor idea, pues ahora tanto Tyler como Kelly corren mucho peligro.
Honey: Lo sé, quizá no debí dejar que se fuera...

Mientras Honey le confiesa su acción al doctor Hunter, Rose se encuentra del otro lado de la puerta, en los pasillos, escuchando atentamente la charla. La Guerrera queda sorprendida por la confesión de Honey, marchándose rápida y discretamente de los pasillos, en cuanto oye los pasos de Honey, quién se dirigía a la puerta para marcharse.

A la mañana siguiente, tras tener una reunión con Rose en su habitación, un furioso "X" sale del cuarto, olvidándose a Maggie allí, dirigiéndose al departamento de sus esposas, donde encuentra a una preocupada Honey, poniéndose un corto vestido negro, el cual todas las mujeres del cuarto utilizan para el placer de "X". Sin embargo, el líder de los Guerreros, encontrándose en la entrada y fingiendo estar calmado, llama a la mujer que ha dejado escapar a Tyler y Kelly.

X: Honey...
X: ¿Puedes venir aquí?
Honey: Sí...

Honey, sin sospechar que "X" sabía su secreto, se acerca a este, mostrando una leve sonrisa en su rostro, llevándose las manos a la cadera para mostrar el vestido a su esposo, quien no se complace al verla así. En cambio, "X" la mira con seriedad.

X: Eso no me llama la atención, Honey...
X: ¿Sabes qué me llama la atención?
Honey (Utilizando una mirada provocativa): ¿Qué?
X: Me llama bastante la atención, y me llena bastante mis pelotas, que andes traicionando mi confianza.
X: Te dejé pasar una vez, Honey, y ya vez como quedó Shane.
X: No te perdonaré dos veces...
Honey: ¿De qué...? ¿De qué hablas?
X: Me hubiese gustado que las cosas sean diferentes, querida.
X: Pero tú pareces no aprender.
Honey: "X"...
X: Cállate, Honey...
X: Sabes perfectamente lo que hiciste, y es una falta tan grave...
X: No hay vuelta atrás para ti...
X: La confianza, Honey querida, es un asunto de vida o muerte...
X: Aquí lo es.
X: ¿Dónde están Tyler y Kelly?
Honey: No lo sé...
X: Sí, lo sabes, ¿dónde están?
Honey: No lo sé, lo juro...
Honey: Te lo juro que no lo sé.
X: Bien...

"X", sin perder tiempo, saca una cuchillo de su bolsillo, utilizándolo para rajar el cuello de Honey, quien cae inmediatamente al suelo, mientras sufre de una letal hemorragia, pereciendo instantáneamente. Las demás esposas ven con horror lo que "X" acababa de hacer, a la vez que ven con enfado a su "esposo". Por otro lado, encontrándose a pocos metros de su mejor amigo y líder, Shane contempla, con lágrimas en sus ojos, la desgarradora escena. "X", sin sentirse culpable al ver la angustia reflejada en su amigo, mira la sangre de Honey desparramándose en el suelo y le habla a Sasha.

X: Limpia esto, Sasha.
X: Traeré a Malc para ayudar a Shane a llevarse el cuerpo.

"X" procede a abandonar el lugar. No sin antes pasar al lado de un destrozado Shane, quien continúa mirando el cadáver de su esposa con una terrible angustia, deteniéndose para entregarle el cuchillo y hablarle al oído.

X: Asegúrate de que no vuelva, amigo.

"X", sonriente, se marcha del lugar, bajando las escaleras en busca de Malc. Tiempo después, encontrándose de nuevo frente al horno industrial, Aaron, debido a la ausencia de Shane en el lugar, se encuentra junto al horno encendido, mientras que Heather lleva a Edward al lugar, obligándole a ver lo que está a punto de ocurrir. El doctor Hunter, notándose con el rostro golpeado, se encuentra retenido por Joe y Malc, quienes lo sostienen por ambos brazos. Los demás Guerreros y residentes de la Base también se encuentran allí. "X" finalmente llega al lugar, trayendo consigo a Maggie. El líder de los Guerreros se pone enfrente de todos los presentes.

X: Ya todos saben como es esto...

Antes de proseguir, "X" hace una señal para que Malc y Joe dejen al doctor Hunter. No obstante, "X" procede a golpear al doctor Hunter con "Maggie" en el brazo derecho.

X: ¡Usted sabe como es esto, doctor Hunter!
X: Todos aquí saben las reglas,
X: ¡Las reglas nos mantienen con vida!
X: Y los secretos, tal como se lo dije a Honey... Antes de matarla, por supuesto, son asuntos de vida o muerte.
X: Querido amigo, la has cagado.
X: Y no puedo hacer de cuenta que esto no pasó.
Doctor Hunter: Lo siento...
Doctor Hunter: Lo siento mucho, no volveré a hacerlo...
X: Claro que ya no volverás a hacerlo.
X: Ya no hay vuelta atrás, doctor Hunter.
Doctor Hunter: Por favor, la plancha no, señor... Por favor...
X: No encendimos el horno para utilizar la plancha.

Rápidamente, "X" toma al doctor Hunter por su bata, llevándolo con toda su fuerza hacia el horno, metiéndolo hasta la cintura en él. El doctor Hunter es rápidamente calcinado por el fuego, escuchándose solo por unos pocos instantes un grito desgarrador suyo. Mientras esto sucedía, Edward ve a Barbie y Sasha abandonar el lugar con suma molestia, mientras que Aaron mira triste las piernas del cadáver del doctor Hunter.

X: Se los digo una vez más...
X: Un secreto, en especial uno como ese, es asunto de vida o muerte.
X: Vuelvan a sus tareas.

Los Guerreros vuelven a sus tareas, mientras que Heather vuelve a acompañar a Edward hacia su departamento. Sin embargo, el hombre logra ver a "X" acercándose a Malc y oye atentamente lo que le dice.

X: Bueno, Malcolm, amigo...
X: Lo bueno es que tenemos al sobrino de Hunter en la Zona Segura.
Malc: ¿Quieres que vaya a buscarlo?
X: Si no te molesta, le daré el día libre a Shane, diablos... Quizá le de la semana libre.
X: Tiene que hacer su duelo en paz.
X: Tú serás mi mano derecha ahora, Malc.
Malc: Es un gran honor, jefe.

Un rato más tarde, encontrándose en su departamento, Edward continúa jugando la campaña del Righteous Slaughter 7, cuya misión consistía hacerse pasar por un doble agente para ganarse la confianza de un peligroso criminal de guerra y poder destruir su organización desde dentro. Un concentrado Edward juega esta misión. Pronto, el hombre escucha a alguien tocando la puerta, invitándole a pasar sin siquiera apartar sus ojos del vídeojuego.

Edward: Pase.

La puerta del departamento se abre. Barbie y Sasha ingresan a la habitación de Eddie, plantándose junto a él, mientras Barbie le habla de una manera amable.

Edward: Hola.
Barbie: ¿Estás bien?
Edward: Mejor que bien...
Edward: Pueden jugar después si lo desean, pero en verdad me voy a tardar un rato.
Barbie: Está bien...
Sasha: Eh, escucha, te queríamos preguntar... ¿Ya has hecho las píldoras?
Edward: Sí, pero me niego a dárselas.
Barbie: ¿Por qué?
Sasha: Monique cuenta contigo.
Barbie: Sí, le dijiste que ibas a ayudarla y...
Edward: Cállate un segundo, rubia.
Edward: No insultes mi inteligencia, ni tú, ni Sasha ni Monique.
Edward: Verlas a ustedes cuando "X" mató al doctor, me hizo dar cuenta que quieren esas pastillas para él.
Edward: No para Monique, ni para nadie más.
Edward: Además, me era algo sospechoso que hayan pedido dos.
Edward: Es solo una mujer con problemas psicológicos, que optó por vivir una vida cómoda en lugar de trabajar para ganarse el pan.
Edward: Así he vivido yo desde que conocí al tipo que me trajo de Texas hasta aquí.
Edward: Todo tiene un precio...
Edward: No les pienso dar esas píldoras, ella ha elegido quien es.
Sasha: ¿No mató a tus amigos?
Edward: Sí, pero creo que ahora lo veo desde su perspectiva.
Edward: Nosotros eliminamos a todo un puesto de avanzada, eran como cuarenta hombres...
Edward: Supongo que nos lo buscamos.
Barbie: Danos las píldoras o le diremos a "X" que todo esto fue un plan tuyo para matarlo, y nos pediste ayuda.
Edward: Eso sería un gran error por parte de ustedes.
Edward: Me creería a mi, porque "X" es un tipo racional.
Edward: Hoy ya mató a una de sus esposas, y encima a la mujer de uno de sus más cercanos amigos, y también mató a un doctor...
Edward: El único doctor que tienen aquí.
Edward: Pero oí algo sobre un reemplazo.
Edward: Es por eso que me creería a mi, ustedes son reemplazables... En cambio, yo no.
Sasha: Eres un cobarde.
Edward: Eso es cierto, mi morena amiga, soy un cobarde, que... De no ser que se marchen ahora, delatará todo lo que hicieron y tendrán que cavar sus propias tumbas antes de que las maten.

Ante la amenaza de Edward, Barbie y Sasha, enfadadas con el hombre, deciden abrir la puerta nuevamente y marcharse. Un rato más tarde, Edward se encuentra comiendo un plato de spaghetti, con queso y salsa de tomate. El hombre disfruta tranquilamente su comida, mientras ve una película de ciencia ficción, reproducida por el DvD. Mientras come, Edward escucha que alguien toca nuevamente su puerta, decidiéndose esta vez por abrirla. "X" se encuentra del otro lado de la puerta, en el pasillo, mirando con una gran sonrisa a Edward, pasando inmediatamente.

X: Permiso, amigo.

Tras dejar pasar a "X", Edward cierra nuevamente la puerta, volteándose luego para ver cara a cara al líder de los Guerreros.

X: ¿Te gusta estar aquí? ¿Te han estado tratando bien, doctor Parker?
X: Sabes... Barbie, Sasha y Monique... Solo hablan maravillas sobre ti.
Edward: ...

En lugar de responderle a "X", Edward simplemente se queda plantado frente a él, mirándolo con un gesto de suma seriedad, algo que no inquieta para nada al líder de los Guerreros y se toma el silencio a bien.

X: Tranquilo, entiendo...
X: Sé que puede ser difícil aceptar el cambio, entrar en otro equipo... Dios, un mejor equipo.
X: Pero necesito que entiendas una cosa.
X: Yo no invito a cualquiera por aquí...
X: Y, sin dudas, no lo hago a la ligera.
X: Ya no tienes que tener miedo, nunca más.
X: Lo único que tienes que hacer... es responderme una simple pregunta.
X: ¿Quién er...?
Edward: Soy "X".

"X" se queda sorprendido ante la rápida respuesta de Edward, que había sido formulada antes de que él termine de hacer la pregunta.

Edward: Soy "X" hasta la médula, de pies a cabeza.
Edward: Era "X" incluso antes de conocerte, solo necesitaba conocerte para saberlo.
Edward: Soy "X", se lo juro.

Mientras tanto, encontrándose en el estacionamiento, Shane carga una mochila llena de cosas en su hombro derecho, llegando rápidamente hasta su motocicleta, donde tenía una escopeta bullpup, apoyada junto a su transporte. El hombre se cuelga la escopeta y lleva silenciosamente su moto hacia la salida. Shane abre el portón, sacando su moto de la Base, montándose luego en ella y, dejando el portón abierto, el hombre decide ponerse en marcha hacia un lugar desconocido.

Capitulo 14: Desde el inicio hasta el final

Encontrándose en su casa, cómodamente en el sillón grande que presenta el living, Michael y Sarah se encuentran relajados, iluminados por unas cuantas velas, puesto que hubo una falla eléctrica. El hombre se encuentra sentado junto al brazo del sillón, mientras que la mujer se encuentra recostada en las piernas de su pareja. Sarah revisa la estropeada venda que presenta Michael en su mano, hablándole sobre esto.

Sarah: Por la mañana debo cambiar tu vendaje.
Sarah: En el pie seguro que también...
Michael: Sí, bueno, hazlo antes de que me vaya.
Sarah: ¿A dónde te vas?
Michael: Iré con Zoey a buscar algunas cosas...
Michael: Iremos más lejos esta vez.
Michael: Nos tomará unos días, solo unos días.
Sarah: ¿Estás seguro?
Sarah: Podría ir alguien más, Trevor, Anthony, Gareth...
Sarah: No tienes que hacerlo tú.
Michael: Sí, tengo que hacerlo.
Michael: Le prometí a Zoey que iría con ella, y eso es lo que voy a hacer.
Sarah: ¿Por qué tú?
Michael: Sabes porqué...
Michael: Tú dijiste... ¿Qué clase de vida podríamos tener con los Guerreros al mando?
Michael: Pelearemos por tener un mejor futuro...
Michael: Un futuro próspero.
Michael: Y planeo que seamos parte de eso.
Michael: Iré a conseguir las armas que necesitan nuestros aliados...
Michael: Cumpliremos con el trato, derrotaremos a los Guerreros y se acabó.
Sarah: Lo dices como si fuera tan fácil...
Michael: Intento no pensar en lo que será la confrontación...

Sarah decide levantar su cabeza de las piernas de Michael, sentándose junto a este.

Sarah: Será una verdadera catástrofe...
Michael: Sí, pero valdrá la pena.
Michael: Estoy seguro de eso.
Sarah: Bueno.
Sarah: Te apoyaré, cielo, sabes que siempre lo haré.
Michael: Gracias.

Debido a la confianza que Michael le tiene, Sarah opta por sonreírle, siguiendo de un corto beso en los labios. A continuación, Sarah se pone de pie y decide marcharse hacia su habitación.

Sarah: Voy a ir a la "cama".
Michael: Eso me recuerda que te debo un colchón...
Michael: Veré si puedo traer uno.
Sarah: De acuerdo.
Sarah: ¿Vienes conmigo?
Michael: En un minuto...

Sarah vuelve a sonreírle a Michael, marchándose finalmente hacia su habitación, escaleras arriba. Por otro lado, Michael se queda pensativo, apoyándose, con algo de preocupación notada en su rostro, en el respaldo del sillón. Michael piensa en la charla que ha tenido con Sarah respecto a lo que sería el enfrentamiento con los Guerreros, quedándose allí sentado, mirando hacia el techo por unos pocos instantes, hasta que decide ponerse de pie e ir hacia la habitación.

Dos días más tarde.

Se muestran una serie de secuencias rápidamente. Todas ellas de Michael y Zoey inspeccionando varios lugares en busca de armas, alrededor de los últimos dos días. Uno de ellos es un Ammu-Nation, en el cual encuentran una escopeta recortada, que pertenecía al dependiente del lugar, luego, se muestran al dúo inspeccionando varias casas y tiendas de todo tipo, pero no logran encontrar nada, salvo dos latas de arvejas enlatadas. Al mediodía, Michael y Zoey se disponen a abrir las latas del alimento, utilizando unas pequeñas cucharas de metal para comer.

Zoey: Esta mierda ya ha vencido, pero... ¿A quién le importa?
Zoey: No recuerdo el sabor de algo así en buen estado...
Michael: Esperemos que luego encontremos un lugar donde podamos cultivar nuestra propia comida.
Zoey: Como en la prisión, ¿lo recuerdas?
Michael: Sí, lo recuerdo.
Zoey: Los extraño a todos...
Michael: Yo también.

Mientras tanto, en la Comunidad de Las Venturas, Jessica se encuentra sentada en el pórtico de su casa, notándose algo frustrada y muy enfadada, mientras ve a Cris Formage ingresar tranquilamente a su casa. En ese momento, Brenda llega con la mujer, trayendo consigo una crema para que su rostro termine de cicatrizar.

Brenda: Eh, mira, Trent justo estaba buscándome algo para mi resfriado, y encontró esto...
Brenda (Enseñándole la crema a Jessica): Tómala.
Jessica: Estás jodiéndome, ¿verdad?
Brenda: ¿Por qué?
Brenda: Relájate un poco, amiga, todo saldrá bien.
Jessica: ¿De qué estás hablando, Brenda?
Brenda: Estoy diciendo que ahora tenemos la cantidad de gente necesaria para luchar.
Brenda: Solo falta encontrar algunas armas y...
Jessica: ¿Sabes dónde podríamos encontrar tantas armas hoy? ¿Esta semana? ¿Este año? ¿Encontraremos aunque sea una?
Brenda: No lo sé...
Jessica: Yo no puedo estar aquí sentada, simplemente esperando...
Brenda: Ayer fuiste a buscar armas, y no encontraste nada.
Brenda: Quizá solo deberías esperar a que Michael y Zoey regresen, de seguro encontrarán armas...
Jessica: Sigo pensando porqué no fui yo...
Brenda: ¿Qué quieres decir?
Jessica: Michael tiene cincuenta años y la otra idiota está desequilibrada emocionalmente.
Brenda: ¿Y tú?
Jessica: ¿Y yo qué?
Brenda: ¿Tú estás bien?
Brenda: Desde la última vez que ellos vinieron... Solo te quejas y nos tratas mal.
Brenda: Tú disparaste el arma, no yo...

Jessica, sintiéndose ofendida por las últimas palabras de Brenda, decide ponerse de pie y encararse con la mujer.

Jessica: Dilo de nuevo...
Jessica: ¿Me estás culpando a mi por la muerte de Roman y Ellie?
Jessica: Yo tenía el arma, podría haber disparado antes...
Jessica: Yo tenía el arma...

Jessica, en lugar de seguir confrontando a la muchacha, se aleja de ella y se marcha de la casa, caminando furiosamente hacia la casa de Cris, abriéndola sin previo aviso y encontrándose con el hombre en la cocina.

Cris: Eh... Hola...
Jessica: ¿Sabías que ayer salí en busca de armas?
Jessica: No encontré ninguna...
Jessica: Yo tenía un arma.
Jessica: Iba a usarla para matar a "X".
Jessica: Estaba lista para hacerlo.
Jessica: Y si hubiera cumplido mi plan, ahora "X" estaría muerto... Probablemente yo también, ¿pero a quién en esta puta comunidad le importaría?
Jessica: Eddie y la bebé seguirían aquí. Roman y Ellie seguirían con vida...
Jessica: Y ahora se han ido, por tú culpa.
Cris: ¿Mi culpa?
Jessica: Sí.
Jessica: Tú me dijiste que esperara, y si no hubiese sido tan estúpida como para escucharte, todo sería diferente.
Cris: ...
Cris: Te diré algo...
Cris: Pero primero, te recomiendo tocar mi puta puerta antes de entrar y tener mejores putos modales en mi puta casa.
Cris: Te equivocas en dos cosas, a mi sí me importaría y ellos no seguirían aquí.
Cris: Roman se condenó solo, los demás... Tienes que admitir que fuiste culpable.
Cris: No podrías evitar el destino de Roman, solo atrasarlo.
Cris: Él quería que "X" matara a Michael, y si hubieses evitado que él haga lo que haga... ¿crees que Michael seguiría vivo ahora mismo?
Jessica: Michael no me importa en lo más mínimo.

Cris decide encarar a Jessica para aclararle lo equivocada que estaba ella con respecto a la situación de los Guerreros en su última visita.

Cris: Solo tienes que admitir, que la has cagado.
Cris: Simplemente aceptarlo...
Cris: Yo sé que en el fondo te sientes culpable por lo que ha pasado...
Cris: Te sientes mal por Anthony.
Cris: Te sientes mal por Zoey...
Cris: Y hubiese sido peor si hubieses matado a "X".
Cris: ¿Recuerdas cuando nos conocimos, Jessica?
Cris: Llevaba mi estúpido atuendo...
Cris: Fingía ser alguien que no era.
Cris: Un líder...
Cris: La gente siempre necesitan de un líder.
Cris: Las personas que me seguían, personas cercanas a mi... Se quedaron sin un líder y se convirtieron en malas personas.
Cris: Los Guerreros no son más que mercenarios bajo el mando de un sujeto que los tiene bajo control.
Cris: La paliza que le dieron a Trevor, no fue a pedido de su líder.
Cris: Fue un acto de los mismos mercenarios...
Cris: Sin un líder, ellos no tendrán control.
Cris: Por eso te pedí que no intentaras nada.
Cris: Si vas a hacer algo, hazlo bien.
Cris: Acaba con todos o espera un mejor momento.
Cris: Si hubieses matado a "X", esos... Mercenarios sin control, ¿qué crees que nos hubieran hecho?
Jessica: ...
Cris: Yo creo que ellos nos habrían acribillado a todos.
Jessica: Eso no lo sabes.
Cris: No lo sé, pero es mi teoría.
Cris: Es a lo que me aferro.
Cris: Quizá deberías de hacer lo mismo.
Jessica: ...
Cris: Hay cosas peores que la muerte, Jessica.
Cris: Ahora vete de mi casa.

Mientras tanto, encontrándose en el desolado y silencioso bosque, Michael y Zoey, ambos armados con un hacha y un machete, respectivamente, caminan de regreso a su vehículo. Mientras van andando, Michael nota una ligera sonrisa en el rostro de Zoey, extrañándose de ello.

Michael: ¿Por qué esa sonrisa?
Michael: Llevamos dos días explorando y no hemos encontrado más que una escopeta, comida chatarra y unas arvejas vencidas... No es nada.
Zoey: Sí, no es nada.
Zoey: Pero estamos luchando por conseguir las armas, ¿no?
Zoey: Es mejor que no hacer nada.

El dúo se detiene alarmante. Michael desenvaina su revólver al ver que tres Guerreros se encontraban inspeccionando su furgoneta. Michael ve una Bison negra de los mercenarios, y, al ver que en la caja del vehículo de los Guerreros habría provisiones y armas, el líder de Las Venturas decide poner en marcha un plan para ejecutarlos.

Michael (Susurrando): Zoey, ve con el que está más cerca de los árboles, el de la izquierda...
Michael: En cuanto me encargue del primero, tú atácalo por detrás, mientras yo acabo con el otro.
Zoey: De acuerdo.

Zoey sigue las instrucciones de Michael, dirigiéndose sigilosamente hacia un Guerrero que se encontraba orinando junto a un árbol. Michael apunta al Guerrero que tenía más a distancia, disparándole justo en la cabeza. Casi instantáneamente, por instinto, Michael no se demora en asesinar al otro Guerrero que se encontraba a unos pocos metros del que había matado, disparándole también en el cráneo. Por su parte, Zoey logra colocarse detrás del último Guerrero en pie, atravesándole su machete por la espalda, para luego apuñalarle en el cerebro. Minutos después, Michael y Zoey se encuentran nuevamente en la furgoneta. Michael conduce el vehículo, mientras que Zoey coloca baterías nuevas en el Walkie Talkie que Bernie les había dado con anterioridad. Ambos, también, se encuentran comiendo de una bolsa de papas fritas.

Zoey: Saben elegir la comida... Y las baterías.
Zoey: Dos días... Creo que deberíamos de regresar.
Michael: Nah... Solo un día más.
Michael: Según el mapa, hay un pueblo no muy lejos de aquí.
Michael: Hoy y mañana.
Zoey: Podemos volver a salir, deberíamos regresar.
Zoey: Estamos bien, no hacen falta que las encontremos ya mismo.
Michael: Puede ser, pero solo hasta el pueblo, ¿sí?
Zoey: ...
Zoey: De acuerdo, viejito.

Mientras tanto, de regreso a la Comunidad de Las Venturas, Jacob se encuentra haciendo su ronda en la puerta de la comunidad. Jillian llega con el jamaiquino, acercándosele para hablar de algo importante.

Jillian: Hola, Jacob, ¿tienes un minuto?
Jacob: Sí, ¿qué pasa?
Jillian: Estuve pensando en que...
Jillian: Si Michael y Zoey no consiguen las armas...
Jillian: Quizá nosotros...
Jacob: No podemos volver allí.
Jacob: Sabes lo que pasó, Jillian.
Jillian: Sí, pero de otra forma no podremos...
Jacob: Le prometimos a esa mujer que no diríamos nada sobre ellos.
Jacob: Nos ayudaron, nos dieron un auto y nos dijo que no regresemos...
Jacob: Esa gente vive asustada, Jill.
Jacob: Si volvemos, o llevamos a Michael allí...
Jacob: Él querrá esas armas, y hará lo que tenga que hacer para conseguirlas...

Por otro lado, en la despensa de comidas, Anthony se encuentra eligiendo qué alimento tomar para comer. En ese momento, Jessica ingresa al lugar y, en silencio, toma rápidamente una lata de comida y regresa por donde vino. No obstante, Anthony decide hablarle, por lo que ella se detiene.

Anthony: ¿Quieres que comamos juntos?
Jessica: ...
Anthony: ¿Sigues enojada conmigo?
Anthony: Lo siento si te herí.
Anthony: No te lo merecías... Yo no te merecía...
Anthony: Lo siento.
Jessica: Después de meses...
Jessica: ¡¿Después de meses empiezas a sentirlo?!
Jessica: Vete a la mierda, hijo de puta.

Jessica, luego de dar su agresiva respuesta, se marcha como si nada. Anthony se queda mirándola con algo de tristeza. Un rato más tarde, en un pueblo abandonado, Michael y Zoey inspeccionan una casa. Zoey revisa una habitación matrimonial, en la cual encuentra dos cuerpos putrefactos tendidos en la cama. Zoey nota que ambos, aún después de muertos, se sostienen de la mano, en las cuales aprecia los anillos de matrimonio. Al ver esto, la mujer, sintiéndose completamente mal y asqueada, decide salir de la habitación, cerrando la puerta inmediatamente. Cuando se da la vuelta para dirigirse a las escaleras y regresar abajo, Zoey ve a Michael, plantado frente a ella, con las manos vacías.

Michael: No he podido encontrar nada...
Zoey: Yo tampoco.
Michael: ¿Qué hay adentro?
Zoey: Nada, solo... Personas...
Michael: Sabes...
Michael: Roman me culpaba por lo que le pasó a Franklin y Niko.
Michael: Puedo entenderlo porque... Yo también lo hago.
Michael: Yo siento que fue mi culpa.
Michael: Yo sé que fue mi culpa, yo los llevé a ese lugar...
Zoey: No, no fue tu culpa.
Zoey: Él eligió ir a pelear, todos lo elegimos
Zoey: Sabíamos que eran una amenaza, y nos hicimos cargo de eso.
Zoey: Y lo sé, corrimos riesgos, pero salimos adelante.
Zoey: Lo que pasó después, es otra cosa.
Michael: Pero los estoy llevando a otra guerra...
Michael: Y esta es mucho más peligrosa, sé que mucha gente morirá, y no solo gente de los Guerreros.
Zoey: Tú no estás solo en esto, muchos de nosotros querían hacer algo antes que tú...
Zoey: Tuvimos que aceptar lo que pasó con Franklin y Niko...
Zoey: Pero lo que hicieron la última vez...
Zoey: Despertó la ira de muchos, Mike.
Zoey: Haremos lo que debamos hacer para matar a todos esos imbéciles, pero tú no eres el que nos está conduciendo a la guerra.
Zoey: Todos estamos dispuestos a seguirte, incluso ponernos al frente.

Unos pocos minutos después, Michael y Zoey continúan caminando por el pueblo abandonado. El dúo llega a una escuela, viendo a través de unas verjas de hierro forjado, una especie de campamento militar abandonado, en donde logran ver algunas armas en el suelo y otras en la caja descubierta de una Rancher roja oxidada. Un caminante, que se encuentra del otro lado de las verjas, ve a Michael observando y se acerca a él para atacarlo. Al ver al caminante acercándose, Michael se hecha para atrás, mientras que saca un cuchillo de cocina para eliminarlo. Tras haber acabado con el muerto viviente, Michael y Zoey utilizan unas escaleras de emergencia para subir al techo de la escuela, la cual se nota que es de 2 pisos. Encontrándose en el techo, Michael y Zoey se acercan al patio trasero de la escuela, pasando a través del suelo inundado e inestable. Al llegar uno de los bordes, ambos logran tener una perspectiva completa del campamento, en el cual se encontraba también una feria, viéndose una rueda de la fortuna, varios puestos de juegos y comida, además de varios vehículos y algunas tiendas desplegadas por el patio. A su vez, el dúo observa también a una cierta cantidad de caminantes que se cuentan en decenas.

Zoey: Son soldados y civiles...
Zoey: Tantas municiones...
Michael: Sí, seguramente hubo un enfrentamiento, quizá fueron los caminantes.
Michael: O quizás fueron otras personas.
Zoey: Aún llevan las armas.
Zoey: Creo que lo encontramos.
Michael (Sonriendo): Yo también lo creo.
Michael: ¿Crees que podremos hacerlo?
Zoey: Sí, seguro, pan comido.

Michael y Zoey se miran las caras, mientras echan una gran sonrisa. Sin embargo, la sonrisa de ambos se borra cuando escuchan un extraño ruido. Sin darles tiempo a reaccionar, el techo, justo donde ambos estaban parados, se quiebra y ambos caen al interior del colegio.

Mientras tanto, en la ciudad de Las Venturas, Trevor y Sarah, quien lleva una mochila en sus hombros, llegan a la última planta de un estacionamiento. Sarah utiliza una llave y quita el seguro a un Jackal plateado, abriendo luego el maletero y saca un rifle de francotirador del mismo.

Trevor: Vaya, que inteligente.
Sarah: Sí, bueno...
Sarah: Fue la mejor idea que tuve.
Trevor: Entonces... ¿Ya sabes usar uno?
Sarah (Riéndose): No.
Trevor: Y supongo que tú vas a cubrirme...
Sarah: Lo siento.
Sarah: Debiste traer a Denise.
Trevor: Nah, tú me serás de ayuda.
Sarah: ¿Tú crees?
Sarah: No sé como disparar.
Trevor: Sólo tienes que vigilar.
Trevor: Yo me haré cargo de todo.
Sarah: De acuerdo...
Trevor: Date la vuelta.
Sarah: ¿Eh...?
Trevor: ...
Trevor: Quiero tomar algo de la mochila.
Sarah: Ah, de acuerdo... Jeje...

Sarah ríe tontamente y se da la vuelta. Trevor abre y urga en la mochila, sacando de ella dos walkie-talkies, entregándole uno a la mujer uno, quedándose el otro para él.

Trevor: Si ves problemas a mi alrededor, me avisas...
Trevor: Y si estoy en problemas, fue un placer conocerte...
Sarah (En tono irónico): Gracias por confiar en mi.
Trevor: Sí, de nada.

Sarah se postra en una posición de la planta alta del estacionamiento, teniendo a pocos metros una pizzería. Al cabo de poco más de un minuto, Sarah ve, a través de la mira, a Trevor saliendo del estacionamiento. La calle se encuentra repleta de caminantes, los cuales son eliminados fácilmente por Trevor, quien se ayuda de un cuchillo. La mujer vigila la zona, mientras que Trevor sigue encargándose de los muertos vivientes hasta llegar a la pizzería, con la creencia de que allí encontrarían provisiones. Trevor ingresa a la pizzería, por lo que Sarah deja de utilizar el rifle, sentándose en el suelo y tomando el walkie talkie para hablarle a Trevor.

Sarah: ¿Trevor? ¿Encontraste algo?

Tras unos pocos segundos de espera, Sarah finalmente escucha la voz de Trevor provenir de la radio.

Trevor: ¡Sí! Muertos, dos muertos que casi me matan.
Trevor: Parece que estos dos guardaban refugio aquí.
Trevor: Veo aquí unas pistolas y algo de comida y bebida.
Sarah: Genial.
Trevor: No será suficiente...
Sarah: Michael y Zoey encontrarán el resto.
Trevor: Eso espero.
Sarah: ¿Puedes tomar todas las cosas?
Trevor: Sí.

Dentro de la pizzería, Trevor observa su entorno, revisando cada rincón de la pizzería por si encontraba más suministros. Luego, toma lo que encontró y lo guarda en su mochila. Tras acabar con la colecta, Trevor se encuentra con un pequeño problema, al no poder abrir la puerta trasera del local para abandonar el mismo. El campesino toma nuevamente el walkie talkie, informándole a Sarah de su problema.

Trevor: Sarah, tenemos un pequeño problema.
Sarah: ¿Qué pasa?
Trevor: No hay otra salida...
Sarah: Mierda.
Trevor: Tendré que usar las armas.
Trevor: Los hijos de puta habrán tenido problemas, no tienen muchas balas.
Sarah: Espera.
Sarah: Puedo ayudarte.
Trevor: Inténtalo, quizá les llames la atención.

Sarah vuelve a utilizar el rifle, poniendo su ojo en la mira y el dedo en el gatillo. Al estar un breve momento apuntando a un caminante a la cabeza, la mujer dispara, logrando darle al infectado en el rostro. La mujer sonríe, con una gran sensación de confianza, mientras lleva el cerrojo del arma para atrás, cargando una nueva bala. Teniendo el fusil nuevamente preparado, la mujer vuelve a darle a otro caminante a la cabeza. Esto causa que finalmente los caminantes dejen de concentrarse en la puerta de la pizzería en busca de Trevor, y se dirigen hacia el estacionamiento, lugar de donde provienen los disparos. Por otra parte, en la pizzería, Trevor vuelve a tomar el walkie talkie para hablarle a Sarah.

Trevor: ¡Buen trabajo, Sarah!
Trevor: Ahora yo captaré su atención y te veré luego en el punto de reunión.
Sarah: De acuerdo.

Trevor aprovecha para salir del local, utilizando una de las pistolas para disparar a los pocos caminantes que se encontraban cerca suyo, llamándoles la atención al resto. Por otro lado, Sarah vuelve a colocar el rifle en el maletero, cerrándolo luego y bloqueando el vehículo con las llaves. Trevor finalmente abandona la calle, llevándose a todos los caminantes con él. Sarah aprovecha esta situación para abandonar rápidamente el estacionamiento. Unos minutos después, ya después de haberse encargado de todos los caminantes, Trevor llega hacia un callejón, donde encuentra el vehículo con el cual ambos llegaron.

Trevor: ¿Dónde estará...?

Trevor se sienta en el capó del vehículo, esperando a Sarah por varios minutos, hasta que ya comienza a bajar el sol. Algo preocupado por el retraso de Sarah, Trevor decide regresar al estacionamiento, lugar donde la vio por última vez.

Por otra parte, en la escuela abandonada, Michael y Zoey habían caído justo en una cama grande. Ambos ríen alegremente, debido a la suerte que han tenido últimamente.

Zoey (Entre risas): ¿Estás bien?
Michael (Entre risas): Sí...
Michael: ¿Y tú?
Zoey: Sí, eso creo...
Zoey: Uff...
Zoey: ¿Esto es una señal? ¿No?
Zoey: Lo encontramos, tiene que ser aquí.
Michael: Sí, lo es.

Michael ve delante suyo varias cajas de comida y suministros médicos, por lo que avisa a Zoey y le señala los objetos delante de ambos. Ambos ríen por unos breves segundos, hasta que finalmente deciden levantarse de la cama y revisar las provisiones que hallaron.

Ya es de noche, y en la ciudad de Las Venturas, Trevor busca a Sarah en la planta alta del estacionamiento, encontrándose con el maletero del auto abierto y el rifle ya no se encontraba allí. Al volver a bajar y dirigirse a las calles, Trevor nota la mochila de Sarah tirada en el suelo y con ella su walkie-talkie. Trevor toma los objetos y, en cuanto lo hace, una voz ronca de hombre logra oírse a través del walkie talkie.

Voz desconocida: Pon las cosas de nuevo en el suelo, cabrón.
Voz desconocida: Y también las tuyas.
Trevor: ¿Quién es?
Voz desconocida: Eso no te importa.
Voz desconocida: Lo que importa ahora es cómo se llama la adorable mujer que está con nosotros ahora.
Voz desconocida: Se resiste a hablarnos.
Voz desconocida: Creo que la hemos visto la última vez que hemos ido a su hogar...
Trevor: ¿Acaso ustedes hijos de la gran puta son...?

Antes de que pueda terminar, Trevor se detiene al sentir el cañón de una pistola rozando su nuca. Ray, el Guerrero anteriormente visto, es quien le está apuntando a Trevor con su pistola, obligándole a dejar sus cosas en el suelo.

Ray: Pon tus cosas en el suelo, idiota.

Mientras tanto, en la escuela abandonada, Michael y Sarah, sentados en el suelo, iluminados por la luz de unas cuantas velas, comen de unos envasados de pasta, quedando aún insatisfechos tras terminar. Michael toma una bolsa de frituras, mientras que Zoey destapa una botella de plástico de gaseosa de unos 3 litros. La mujer bebe de la botella misma, mientras que Michael abre las frituras y comienza a llevárselas a la boca.

Zoey: Eh, guárdame un poco.
Michael: Por aquí tienes otro paquete.
Zoey: Entonces mañana...
Michael: ¿Sí...?
Zoey: Salimos y buscamos las armas, ¿no?
Zoey: Logramos que Mercy y su grupo peleen junto a nosotros.
Zoey: Matamos a "X", matamos a todos y cada uno de sus hombres.
Zoey: ¿Y qué sucederá después?
Michael: Supongo que seguiremos adelante, como siempre.
Zoey: Sí, pero... Yo no creo que vayamos a luchar por simplemente seguir adelante.
Michael: ¿Qué quieres decir?
Zoey: Digo que... Ese "X" organizó el mundo a su manera. Cuando él no esté, debemos reorganizarlo a nuestro modo.
Michael: Las diferentes comunidades podrán decidir como es que quieren seguir.
Zoey: Sí, pero alguien tendrá que encargarse de ello.
Zoey: Se necesita a alguien a cargo, ¿no es así?
Michael: Sí...
Zoey: Deberías de ser tú.
Michael (Sonriendo): No, no yo...
Zoey: ¿Por qué no? Tú puedes hacerlo.
Zoey: Lo harías mejor que nadie, si quieres hacerlo.
Michael: Pues yo no quiero hacerlo, o quizá cuando todo esto termine sí.
Michael: Pero si fuésemos los dos, con Sarah, Selena, Tyler y Trevor...
Michael: O solo nosotros dos, como sea, me sentiría más cómodo.
Michael: Tú y yo, podríamos reorganizar todo de nuevo.
Michael: Podríamos crear un sistema, eso sí es lo que quiero desde ahora.
Michael: Sí es que tú también lo quieres...
Zoey: Sí, claro que sí.

Michael y Zoey se miran las caras nuevamente mientras se sonríen mutuamente.

Zoey: Pásame la bolsa, viejo.

A la mañana siguiente, Anthony, Jacob y Jillian caminan por las calles de Las Venturas, buscando a Trevor y Sarah cerca del estacionamiento donde habían estado juntos por última vez. El trío no encuentra pistas de ambos, por lo que deciden rendirse y regresar.

Anthony: ¿Dónde estarán?
Jillian: ¿Creen que estén bien?
Anthony: Seguro.
Anthony: Trevor es el hijo de puta más duro que conozco.
Anthony: Se deshace de los problemas con frialdad.
Anthony: Sea lo que sea...

En ese momento, una explosión se escucha cerca de la ubicación de los tres supervivientes.

Unos minutos antes, encerrados en una habitación junto a cuatro Guerreros, Sarah, encontrándose con varios moretones en diferentes partes del cuerpo, semidesnuda y llorando angustiosamente, a la vez que se cubre su cara con vergüenza, es empujada por Ray y el Guerrero de la voz ronca, quien se trata de un hombre de cabello rubio muy corto, llamado Thomas, hacia Trevor, quien se encuentra inconsciente en el suelo. Sarah, muy angustiada por lo acontecido, permanece junto con el campesino, quedándose allí sentada, en silencio, hasta que éste despierta.

Trevor: ¿Qué pasó?
Sarah: Me atraparon cuando salí...
Sarah: Escucharon los disparos también.
Sarah: Ellos tienen el rifle.
Trevor: ¿Tú estás bien...?
Sarah: No...

Trevor se levanta su cabeza del suelo, sentándose y contemplando con un gran susto el cuerpo maltratado de Sarah, quien solo se encuentra vestida con su ropa interior.

Trevor: ¿Ellos te...?
Sarah: Que quede entre nosotros, por favor...
Trevor: Está bien.

En ese momento, Thomas se acerca a Trevor y Sarah. Trevor observa al Guerrero con un gran gesto de desprecio, mientras que Sarah gira su cabeza hacia otro lado con el fin de evitar mirarlo.

Thomas (A Sarah): Oh, vamos, preciosa. No finjas que no te gustó...
Trevor: No vuelvas a tocarla de nuevo...

Ante la amenaza de Trevor, Thomas saca su afilado cuchillo de su funda, sosteniéndolo con el objetivo de intimidar a Trevor, lo cual no consigue.

Trevor: ¿Crees que eso me asusta, cabrón?
Trevor: Gente que me amenazó como tú están bajo tierra ahora, o sirvieron como alimento para esos muertos...
Thomas: Parece que tienes huevos, viejo...
Thomas: ¿De verdad crees que no soy capaz de matarte?
Thomas: No tengo órdenes de dejarte con vida, "X" jamás lo sabría...
Trevor: Espera, ¿él no sabe que están aquí?
Thomas: Salimos a hacer un recorrido, él no se molestaría por nuestras ausencias...
Thomas: No sabe que vamos a...

Antes de poder culminar su frase, Trevor aprovecha el descuido de Thomas, tomándole ferozmente el brazo con el que sostiene el cuchillo y llevándoselo hasta el cuello, matándolo rápidamente. Trevor toma la pistola del ya fallecido Thomas de su funda y se dirige a la otra habitación en busca de los Guerreros. Ray y los otros dos Guerreros, uno de cabello castaño oscuro largo y otro del mismo color de cabello, pero corto y con un tupé. Trevor dispara primero al Guerrero del peinado tipo tupé, dándole fácilmente a la cabeza. Los otros dos sacan sus armas, Ray utiliza su escopeta mientras que el otro Guerrero dispara su Ak-47. Trevor se cubre en una pared, permaneciendo allí un breve momento hasta que decide salir de su cobertura, disparándole primero a Ray, dándole en uno de sus pulmones, y luego al Guerrero de pelo largo, en el hombro. Trevor procede a rematar al Guerrero de pelo largo, disparándole a la cabeza. Creyendo que Ray se encuentra muerto, Trevor regresa con Sarah y le ayuda a ponerse de pie, para proceder a abandonar el lugar. No obstante, un herido Ray aparece delante de ellos, trayendo consigo una granada y amenazando al dúo.

Ray: Ni un puto paso más, señores...
Ray: Ustedes no pueden volver a su hogar...
Ray: Consideren esto un regalo de mi parte.
Ray: Lástima que ya le saqué la anilla...

Ray suelta la granada, justo antes de que Trevor se disponga a matarlo de un tiro. La granada explota inmediatamente, destruyendo una parte de la habitación. Trevor se levanta del suelo, consiguiendo solo unos cuantos cortes y heridas menores a causa de la explosión.

Trevor: ¿Sarah?

En cuanto el humo se esparce, Trevor logra ver a Sarah tendida en el suelo. Al encontrarse más cerca que Trevor del radio de la explosión, ella se llevó la peor parte de las heridas, teniendo graves heridas en su cuerpo, además de una moderada hemorragia.

Trevor: Oh, no, no, no, no...

Trevor da por muerta a Sarah, lo cual le entristece mucho. No obstante, al escuchar unos gemidos de dolor de la mujer, Trevor se alivia de que aún esté viva y, luego de utilizar su chaqueta de mezclilla para cubrirle el torso, decide cargarla en sus brazos y la lleva hasta afuera, donde ya se encuentran Anthony, Jacob y Jillian, mirándolos fijamente con una gran expresión de sorpresa.

Anthony: ¿Qué pasó aquí?
Trevor: Tenemos que ayudarla...

Mientras tanto, en la escuela abandonada. Michael y Zoey ya se encuentran en el patio de la misma, escondiéndose detrás de unos contenedores para ver el lugar sin ser descubiertos por los caminantes.

Zoey: Pan comido, ¿no?
Michael: Eso creo.
Zoey: Las verjas están bloqueadas y nadie de afuera puede entrar.
Zoey: Solo nos queda dividirlos y eliminarlos a todos.
Michael: ¿Estás segura?
Michael: Si lo hacemos juntos...
Zoey: Si vamos por separado va a ser mejor y más rápido.
Michael: De acuerdo.
Michael: Aquí hay siete, si conseguimos llamar la atención de cada uno, podemos dividirlos y será más fácil matarlos.
Michael: Yo iré hacia la rueda de la fortuna, tú ve hacia el tobogán de agua.
Zoey: Me estás dejando a cinco por aquí...
Michael: Tú podrás con ellos.
Michael: Yo me ocuparé de los otros dos.
Zoey: Mmm... De acuerdo.
Zoey: Ve tú primero.

Michael, sin decir más y empuñando su hacha, sale de su cobertura y elimina rápidamente a los caminantes, a ambos con un seco golpe con el filo del hacha que atraviesa sus cráneos. Michael corre rápidamente hacia la rueda de la fortuna, mientras que Zoey también se aleja del contenedor y, utilizando solo su machete, logra eliminar a los cinco caminantes restantes, marchándose luego al tobogán inflable de agua. Tras haber logrado dividir a los caminantes, Michael se lleva una gran parte de ellos, aproximadamente treinta hacia la ruleta rusa. Michael pasa por encima de las barreras metálicas y bloquea la puerta de la misma para que los caminantes no puedan ingresar. A pocos metros frente a la ruleta, Zoey se lleva otra gran parte de los caminantes al tobogán de agua, haciendo lo mismo que Michael para empezar a eliminarlos sin dificultad. El dúo, por separado, comienzan a eliminar a los caminantes rápidamente, conforme estos se iban acercando a las barreras. Habiendo eliminado a una gran suma de caminantes, un confiado y alegre Michael decide hablarle a Zoey, mientras continúa con su trabajo.

Michael: ¡¿Cómo vas?!
Zoey: Eh... Seis más.
Zoey: ¿Tú?
Michael (Contando a los caminantes): Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete...
Michael: ¡Once más!

Michael procede a callarse y continuar con su trabajo. Sin embargo, los caminantes logran atravesar la barrera, la cual aparentemente se encontraba inestable y cede ante el peso de los caminantes. Michael, en un impulso por salvar su vida, decide trepar por los mecanismos de la rueda de la fortuna, salvándose de los muertos vivientes. Michael trepa un poco por los mecanismos hasta llegar a una altura bastante alejada del suelo. Michael ve a su alrededor, viendo así un pequeño ciervo junto a la rueda de la fortuna. El hombre desenfunda su revólver y le apunta al animal, con la intención de cazarlo, pero al momento de apuntar, el peso que ejerce Michael hace que la rueda proceda a girar, provocando que el hombre caiga justo al lado del ciervo, provocándole una leve contusión. Zoey presencia esto y se espanta al ver la caída de Michael.

Zoey: ¡Michael!

Zoey se apresura para ejecutar a los pocos caminantes que quedaban, dirigiéndose luego a la ubicación dónde Michael había caído, quien recupera el conocimiento rápidamente, viendo a los caminantes que no había eliminado acercándose a él. Michael se pone de pie y gira la cabeza hacia atrás, buscando una salida. Sin embargo, el lugar se encuentra bloqueado por algunos vehículos militares y cajas apiladas.

Michael: Mierda, mierda, mierda.

Zoey, completamente desesperada, finalmente llega al lugar donde Michael había caído, encontrándose únicamente con los once caminantes restantes rodeando y comiéndose algo. La mujer se queda en estado de shock, al creer que Michael había sido asesinado por los caminantes, soltando su machete y llorando angustiosamente. Los caminantes no tardan en darse cuenta de la presencia de Zoey, por lo que algunos de ellos van tras ella, pero la mujer sigue sin poder reaccionar. En ese momento, Michael emerge del interior de un Crusader, utilizando su revólver para eliminar a los caminantes que amenazan a Zoey. Luego de esto, la mujer reacciona y levanta su machete del suelo, utilizándolo para eliminar a los caminantes que se encontraban devorando el ciervo que Michael había visto. Tras acaba con los muertos vivientes restantes, Zoey vuelve a dejar su machete en el suelo y corre a abrazar a Michael, alegrándose de verlo sano y salvo. Michael le devuelve el gesto.

Michael: Ya, ya... Estoy bien.

Después de despejar el campamento de los caminantes y descansar unos momentos, Michael y Zoey vuelven a separarse para cubrir más terreno y juntar todas las armas que hayan en el lugar. Mientras hace lo suyo, Michael ve que Zoey se pone de cuclillas frente a una caja de armas, pero en lugar de levantarla comienza a llorar. Pasadas unas pocas horas, habiendo recolectado todas las armas y dejarlas en la furgoneta junto a las demás provisiones, Michael y Zoey se ponen en marcha de regreso a Las Venturas. Encontrándose viajando junto a un bosque, de regreso a casa, una callada y perturbada Zoey mira a través de la ventanilla, mientras Michael conduce, observando de reojo a la mujer, pero luego decide detener el vehículo a un lado del camino y lo apaga.

Michael: Podríamos haber seguido unos días más...
Michael: Me habría gustado.
Zoey: ...
Michael: Sabes... Yo hace unos días que no puedo dormir...
Michael: Pienso en lo que perdimos.
Michael: Pienso en todos...
Michael: Franklin siempre me ha ayudado, incluso antes de todo esto...
Michael: Yo no pude salvarlo...
Michael: Es normal perder a la gente, lo sé...
Michael: Fue una experiencia tremenda.
Michael: Voy a hacerle pagar por lo que hizo...

Con sus ojos inundándose de lágrimas, apoya su mano en la mejilla de Michael.

Zoey: Ya no te atormentes más...
Michael: Vamos a luchar contra ellos.
Michael: Lo que pasará después...
Michael: Morirá mucha gente.
Michael: Definitivamente serán muchos, quizá muchos de nosotros.
Michael: Incluso así, habrá valido la pena.
Zoey: Cuando pensé que te habían...
Zoey: Yo no quiero perderte a ti también...
Michael: Puedes hacerlo.
Zoey: No...
Michael: Lo que hicimos en la escuela, lo que estamos haciendo ahora...
Michael: Ya no peleamos solo por sobrevivir... Pelemos por construir un futuro para Alice, para el bebé de Tyler y Selena, peleamos por eso...
Michael: Tú puedes perderme.
Zoey: No... No...
Michael: Sí, sí puedes.
Michael: Yo puedo perderte, puedo perder a Sarah... Tracey sabe que yo puedo morir en la guerra...
Michael: Podemos perder a nuestros amigos, a nuestros seres queridos. Ya no se trata de nosotros, sino del futuro.
Michael: Y si soy yo quien no sobrevive, tú tendrás que guiar a los demás.
Michael: Yo te confiaré eso.
Zoey: ¿Por qué yo?
Michael: Porque eres la persona en la que más confío.

Zoey se seca las lágrimas de sus ojos y observa a Michael mirándola con una sonrisa, por lo que la mujer le regresa el gesto y le abraza nuevamente.

Al anochecer, Michael y Zoey ya se encuentran en la Comunidad de Las Venturas. Michael se encuentra en la enfermería del pueblo, permaneciendo sentado en una silla junto a la cama donde Sarah está tendida. La mujer yace con los brazos vendados, dos apósitos en el rostro, uno en la mejilla izquierda y otro en la frente. Trent y Trevor ingresan a la habitación. El campesino toma una silla, llevándola junto a su amigo y sentándose en ella, mientras que Trent revisa el estado de Sarah, dándole su diagnóstico a Michael.

Michael: ¿Ella estará bien?
Trent: Sí, lo que pasó fue terrible, pero hay algo bueno, y es que solo son heridas superficiales.
Trent: Pero quizás pierda la visión en un ojo.
Trent: Fue una suerte que Anthony y Maria traigan todos los suministros médicos del hospital el otro día.
Michael: ¿Cómo pasó esto?
Trevor: Fueron ellos...
Trevor: Nos tomaron por sorpresa, y... nos llevaron a un hotel.
Trevor: Creí que los había matado a todos, pero uno sobrevivió e hizo explotar una granada.
Trevor: No quería que saliéramos con vida.
Trevor: Según uno de ellos, "X" no sabe en qué andan...
Michael: He visto que tiene muchos moretones...
Michael: Y su ojo izquierdo está morado también.
Michael: ¿Qué le han hecho?
Trevor: ...
Trevor: Estaba inconsciente en cuanto lo hicieron...
Trevor: Me golpearon para que no intente nada cuando ocurra lo que ocurrió.
Trevor: Son unos verdaderos enfermos, Mickey...
Trevor: Son como yo antes de que me golpeara la cabeza.
Michael: Voy a matarlos a todos.
Michael: Mañana por la mañana iremos con Mercy y su gente.
Michael: Les daremos las armas y comenzaremos con esto.
Michael: Cuanto antes lo hagamos, mejor...

Al día siguiente, encontrándose en el deshuesadero, Michael, Trevor, Zoey, Jessica y Gareth llevan las armas del trato en la furgoneta. Mercy, en compañía de Swan, Packie y Cleon, revisa las armas, notándose un poco indiferente por la variedad, que básicamente solo son pistolas, escopetas y fusiles.

Mercy: ¿Funcionan? ¿Todas?
Michael: Hasta donde tengo entendido, sí.
Michael: Puede que necesiten una pulida.
Swan: ¿Esperas que nosotros hagamos eso?
Michael: Ya limpiamos y aceitamos algunas. Ustedes hagan lo que falta.
Michael: Estamos en esto juntos.
Mercy: Sí, sí, lo sé. Pero, ¿funcionan?

Mercy deja las armas en la pila y voltea para ver frente a frente a Michael.

Cleon: ¿Cuántas hay?
Zoey: Sesenta, en total.
Gareth: Les hicimos un inventario, por si quieren corroborar...
Mercy: No.
Gareth: Eh... ¿No al inventario o...?
Mercy: No es suficiente.
Jessica: ¿Qué? ¿De qué hablas?
Michael: Pediste muchas armas, aquí las tienes.
Mercy: Alcanzan para ustedes. ¿Para nosotros? Queremos el doble.
Jessica: Ya perdimos mucho tiempo.
Jessica: Nos vamos, y nos llevaremos las armas.
Mercy: No.
Mercy: Las armas se quedan aquí, el trato sigue en pie.
Michael: No todas.
Michael: Nos quedaremos con diez, para buscar más.

Con aires de confiada, Mercy se acerca a Michael, teniéndolo frente a frente.

Mercy: Cinco.
Michael: Diez.
Mercy: Seis.
Michael: Diez.
Mercy: Nueve, y devuelves la estatuilla.
Michael: ...
Michael: Quiero veinte, me quedaré con el gato. Lucharemos juntos contra los Guerreros, se quedan con una parte de las provisiones y nunca más volveremos a tratar entre nosotros.
Michael: Di que sí.
Mercy: Mmm... Sí.

Mercy toma uno de los rifles que se encuentra en la furgoneta. Luego de esto, les hace una seña a su gente para que haga lo mismo y retiren un arma cada uno, dejando solo veinte de las armas al grupo de Las Venturas. Michael, por su parte, mira, con un notable gesto de enojo, a los Avengers Lost llevándose las armas. Zoey se le acerca para hablarle.

Zoey: Pasarán unos días más antes de que pase lo que tenga que pasar.
Michael: ¿Unos días más?
Zoey: Así es.
Zoey: Encontraremos más, estoy segura.
Zoey: Pero iremos en unos días, no ahora.

A la mañana siguiente, de regreso a la Comunidad de Las Venturas, Jillian sale de su casa, bajando a la calle y encontrándose de Michael caminando a pocos metros.

Michael: Buenos días.
Jillian: Eh, hola...
Jillian: Justo iba a ir a verte.
Jillian: ¿Cómo está Sarah?
Michael: Está bien, creo...
Michael: Trent dice que puede despertar en cualquier momento.
Michael: Ey, ¿has visto a Jessica?
Michael: Es su turno para hacer guardia en la entrada...
Jillian: Seguramente se habrá ido a buscar más armas.
Michael: Sí...
Michael: ¿Y para qué ibas a buscarme...?
Jillian: Eh...
Jillian: Hay algo que tengo que contarte.

Capitulo 15: Tiempos difíciles

En un nublado mediodía, Shane se encuentra conduciendo su motocicleta a toda velocidad. Shane mira constantemente hacia atrás, observando un Dubsta 6x6 persiguiéndole a una gran velocidad, notándose que su velocidad y aceleración han sido mejoradas. La persecución llega hasta un puerto, donde el fugitivo pasa en medio de dos contenedores, perdiendo de vista a sus perseguidores.

Luego de unos minutos, Shane finalmente llega a la saluda del puerto. Sin embargo, casi inmediatamente, el Dubsta de los Guerreros aparece de la nada, continuando con la persecución. Shane huye a toda velocidad, llegando a una zona de construcción abandonada junto a un garaje destruido. Shane no cede ante la presión de los Guerreros, por lo que el hombre que iba de Copiloto y los dos que se encontraban en la parte trasera comienzan a disparar contra él, el copiloto con un micro subfusil y los otros dos con una carabina especial y un rifle compacto, respectivamente. Las balas afortunadamente no le dan a Shane, quien se desvía de su camino. La persecución prosigue, pero Shane se mete en un angosto callejón, volviendo a despistar a los Guerreros.

Un rato más tarde, Shane llega a un vecindario, aparentando de clase alta, donde varias casas grandes, y todas del mismo color beige, se encuentras muy juntas. Shane conduce la motocicleta a través de la calle, deteniéndose frente a una de las casas. El ex Guerrero se baja de esta y camina hacia la casa, sacando una llave de su bolsillo, con la cual abre la puerta e ingresa al interior.

Shane: Cariño ya llegué...

La noche anterior, Rachel permanece dormida en la cama de su oscura habitación. La mujer, quien en un principio se encontraba durmiendo plácidamente, comienza a tener pesadillas, comenzando a moverse de un lado a otro, a la vez que su cara cambia a una expresión de preocupación y da leves suspiros, cargados de angustia. Rachel despierta súbitamente, sentándose en la cama, a la vez que tranquiliza su acelerada respiración. La mujer procede a encender un velador que se encontraba en la mesita junto a su cama y vuelve a acostarse, permaneciendo con los ojos abiertos y sin expresión alguna por unas cuantas horas.

El sol comienza a salir en el Paraíso. En la glorieta que típicamente frecuenta George, este se encuentra entrenando con Gary, continuando con sus lecciones para que este último se perfeccione con el uso de la vara. La lección ya finaliza, Gary procede a marcharse, pero George se le acerca, posando su mano sobre el hombro del muchacho, felicitándolo por su rápido aprendizaje.

George: Lo has hecho muy bien, hijo.
Gary: Gracias, George.
George: Supongo que esa fue la última clase.
Gary: ¿Ya? ¿Tan rápido?
George: Pues... Sí.
George: Ya has aprendido mucho, te has perfeccionado.
George: Solo te hace falta poner en práctica lo aprendido allí afuera.
George: Pero recuerda, cuidado con tus pies.
George: Si los pies no están bien...
Gary: Nada está bien.

Ante la rápida respuesta de Gary, George echa una sonrisa, mostrándose orgulloso de lo rápido que el muchacho se había perfeccionado en la disciplina.

George: Hoy habrá que vernos con los Guerreros, supongo.
Gary: Sí...
Gary: Me estoy hartando de eso...
Gary: En fin, voy con Toby y Bob.
Gary: Se supone que debo estar en la puerta en cinco minutos.
George: De acuerdo, nos veremos luego.
Gary: Sí.

Gary se marcha del lugar, dirigiéndose a la entrada al Paraíso, mientras que George, sin ya nada que hacer, regresa a su habitación.

Mientras tanto, Rachel se encuentra a las afueras del Paraíso, viendo que en la puerta hay siete caminantes intentando ingresar, en vano, a la comunidad. La mujer saca su katana y echa un fuerte silbido, alertando a los muertos vivientes y se lanzan contra ella. Rachel, sin problema, logra hacerse cargo de los caminantes, decapitándolos o atravesándoles el cráneo con su afilada arma. Finalmente, tras haber acabado con todos los muertos vivientes, Rachel ve la puerta de la comunidad abrirse. Gary, Toby y Bob salen al exterior, portando machetes y hachas, sorprendiéndose de ver a Rachel rodeada por los caminantes que había eliminado, sobretodo Gary, quien la observa con los ojos bien abiertos. La mujer, sin hablarle a los individuos, ingresa a la comunidad, en busca de George. Gary va detrás de ella, por lo que la mujer decide preguntarle por él.

Rachel: ¿Dónde está George?
Gary: Eh... ¿Estás bien...?
Rachel: ¿Dónde está George?

Minutos después, Rachel se encuentra en la entrada de la habitación de George, cuya puerta se encontraba abierta, y consiguiendo al hombre, de perfil, sentado en una cómoda silla junto a un escritorio, leyendo una obra literaria. George se da cuenta de la presencia de la mujer y la saluda.

George: Buenos días, pasa.
Rachel (Mientras ingresa a la habitación): Hola...
Rachel: Tengo que hacerte una pregunta.
George: Dime.
Rachel: ¿Por qué Bernie trajo a Tyler y los demás aquí?
Rachel: ¿Están todos bien...?
George: ...
George: Creo que eso es algo que deberías preguntarle a Tyler...
Rachel: ¿Y dónde está?
George: Él se ha ido hace ya unos días.
George: Según creo, han venido aquí para establecer una comunicación con Tori.
George: Pero eso es algo que tendrás que hablar con ellos...
George: Te acompañaré a Las Venturas si lo deseas...
George: No deberías ir sola.
Rachel: ...
Rachel: No...

Al negarse a ir a Las Venturas, Rachel, con los ojos inundados de lágrimas, decide abandonar el Paraíso, marchándose del departamento de George para luego dirigirse a la salida. De camino a las puertas, Rachel se cruza con Kelly en el camino empedrado de la entrada, quien la saluda amistosamente.

Kelly: Hola, ¿qué ta...?
Rachel: Hola.

Rachel, sin detenerse a saludar a la Kelly, sigue su camino, sin siquiera mirarle a los ojos. La muchacha se queda ofendida y sigue su camino hacia los departamentos. Gary se cruza con ella y decide acompañarla hasta su habitación.

Gary: Buenos días.
Kelly: Hola.
Kelly: ¿Viste a esa mujer? Que desagradable...
Gary: Sí, bueno... George dice que está pasando un momento difícil.
Kelly: ¿Él la conoce?
Gary: Sí, ella estaba con Tyler y todos los demás en Las Venturas.
Kelly: ¿Y tú sabes dónde vive?
Gary: Sí... ¿Por qué?
Kelly: Sólo quiero saber...

Por otra parte, Rachel abandona la comunidad, regresando frustrada a su casa. La mujer camina a través de la carretera, y a los pocos metros se encuentra con un caminante que había sido eliminado. Este había sido ejecutado con un objeto filoso, lo cual extraña a Rachel, quien mira hacia todos lados en busca de la persona que lo había hecho. Al no ver a nadie, Rachel decide continuar su camino.

Mientras tanto, lejos del Paraíso, Shane se encuentra en su casa, sentado en un viejo y polvoriento sofá individual, con todo su entorno desbaratado. Muebles completamente destrozados y tirados por doquier rodean a un relajado Shane, quien mira perdidamente al techo. El ex-Guerrero, después de estar mirando el techo por unos cuantos minutos, decide ponerse de pie y se marcha hacia afuera. Más tarde, Shane se encuentra viajando en su motocicleta por una zona residencial y, al dar la vuelta, da con Chinatown, donde decide detenerse al ver a una distancia no tan lejana a dos hombres, los mismos con los que Aaron se había encontrado anteriormente, moviendo los brazos para captar su atención. Shane avanza hasta poder acercarse más a estos individuos, apagando el vehículo luego. El hombre baja de la motocicleta, mientras apunta con su escopeta a los dos individuos que tenía a tan solo pocos metros.

Hombre calvo: Oye, amigo... Tranquilo, somos amigables...
Shane: Sí, pero no se puede confiar ni de personas amigables hoy día.
Hombre rubio: Sí, lo sabemos, hoy...

Antes de poder acabar su frase, tanto el hombre rubio como el calvo notan que la parte derecha del rostro de Shane estaba quemada, al igual que la de Aaron. Ambos hombres se quedan atónitos al ver la misma marca en el rostro de Shane, pero el hombre rubio recapacita rápidamente para poder finalizar.

Hombre rubio: Esto... Sí... Hoy en día es mucho pedir a una persona que confíe en otra.
Hombre rubio: Y... ¿Para dónde vas? ¿Tienes un hogar?
Hombre calvo: Sí, nos vendría perfecto un refugio...
Shane: Eh... Alto ahí. ¿Ya se piensan que somos amigos solo porque no los he matado?
Shane: Y no, no tengo un lugar adonde ir.
Shane: Estoy en eso...
Hombre rubio: Vaya... Es, eh... Una pena.
Shane: ¿Y qué pasó con ustedes?
Hombre rubio: Estamos so...
Hombre calvo: Estamos buscando a un amigo.
Hombre calvo: Tuvimos un problema, y nos separamos de él.
Hombre calvo: ¿Nos ayudarías a buscarlo?
Hombre rubio: Sí... Eso exactamente...
Hombre rubio: Creo que no nos hemos presentado formalmente.
Hombre rubio: Este es Anchen, y yo soy Derek.
Shane: Soy Shane.
Anchen: Mucho gusto.

Por otro lado, en la habitación de George, este sigue con su lectura en la tranquilidad de su recámara, hasta que Gary llega, interrumpiéndole. George, sonriéndole, le invita a pasar al muchacho.

George: Ey, ¿qué tal?
Gary: Sí, hola, George.
George: ¿Qué pasa?
Gary: Oh, sí, cierto...
Gary: Eh... Tenemos que alistarnos para salir.
George: Está bien.
Gary: Bien...
George: ¿Estás... Estás bien?
George: Te noto un poco... Distraído...
George: ¿Qué pasa?
Gary: Eh...
Gary: Lo siento, me avergüenza contarlo...
George: Dime, somos amigos, ¿no?
Gary: Bueno...
Gary: Tori me besó...
George: ¿Estás bromeando?
Gary: No, jeje...
George: Mira que solo tengo una mano, porque sino te estaría aplaudiendo, hijo...
George: ¿La Joven Líder? Es toda una hazaña, Gary.
Gary: Sí, puede ser que...
Gary: No lo sé, ella me gusta mucho, pero es la líder aquí y me siento muy incómodo...
George: No te preocupes.
George: Mira, ahora vamos a salir, actúa normal allí afuera, después hablaremos del asunto, ¿de acuerdo?
Gary: Te tomo la palabra.
George: Bien, vamos.

George deja a un lado el libro y se marcha con Gary hacia el exterior, donde Tori se encuentra junto a Kelly, observando a Toby dejar dos canastas, en las que se cuentan siete sandías en total, en la parte trasera de una furgoneta, junto a otras provisiones. Mientras esperan a la llegada de George y los demás, Kelly comienza a hablarle a Tori.

Kelly: Así que... Gary...
Tori: No quiero que hablemos de eso en público, Kelly.
Tori: Fue un error...
Kelly: Un error que valió la pena, ¿no?
Tori: No. No lo sé...
Tori: Solo... Hablémoslo luego, ¿sí?
Kelly: Como tú digas.

Tori y Bob suben a la furgoneta donde llevan las provisiones, mientras que George, Gary, Wayne, Toby, y otros dos hombres, uno caucásico, de cabello rubio corto y de mediana estatura llamado Andrew, y otro con origen Saudí llamado Omid. Wayne se pone al volante del camión, y el resto viaja en la parte trasera del mismo. Gary se encuentra sentado en un rincón del interior del camión, estando en silencio, hasta que George se acerca al muchacho y le habla.

George: Así que... ¿Tori, eh?

Ante lo dicho por George, Gary se ríe, causando que el manco Jackson también se ría con él. No obstante, el camión frena y se escucha el grito de Wayne.

Wayne: ¡Muchachos! ¡Bajen!

El grupo abandona el camión, dirigiéndose al frente para ver el motivo por el cual Wayne había frenado. Tori y Bob también bajan de la furgoneta que iba delante del camión. Todos ven tres coches, un Felon gris, un Buccaneer naranja y un Zion rojo, estacionados en fila y estorbando el camino. El grupo decide inspeccionar el lugar, en caso de que sea una trampa.

Wayne: De acuerdo, muchachos...
Wayne: Avanzaremos despacio, puede que alguien quiera emboscarnos.
Wayne: Yo vigilaré la retaguardia, iré más atrás, el resto, rodeen a la Joven Líder.

El grupo acata la orden de Wayne y, rodeando a Tori, comienzan a avanzar hacia los vehículos. Wayne se queda atrás unos momentos. Tras un lento, pero seguro avance hacia los coches, el grupo llega hasta estos, donde comprueban que las llaves se encuentran dentro. Toby abre la puerta del Buccaneer y se dispone a encender el coche, pero no lo logra. Tras varios intentos, el soldado desiste y deja el vehículo. Por otro lado, Wayne regresa con el grupo, portando una carabina especial.

Wayne: ¿Qué sucede?
Toby: El coche no enciende.
Toby: Será imposible que sigamos si no lo movemos.
Gary: Probemos con los demás.
Andrew: Sí, yo probaré con el Felon.
Omid: Y yo con el otro.

Pasan unos pocos minutos. Andrew y Omid ya han intentado encender los otros dos vehículos, sin éxito. Como consecuencia, el grupo decide que deberán empujar los vehículos para abrirse paso.

Tori: Creo que deberíamos empujarlos.
Wayne: Eso creo, Joven Líder.

Bob abre la puerta del Felon, utiliza la palanca cambios para ponerlo en primera y toma el volante para poder maniobrar, quedándose junto a la puerta abierta. Por otra parte, George y Wayne se ubican detrás de dicho vehículo y comienzan a empujar. Logrando mover el vehículo, Bob, mientras contribuye empujando desde adelante, gira el volante hacia la izquierda para llevar el vehículo a otra parte. Mientras esto ocurre, Wayne inicia una conversación con George.

Wayne: Escucha, eh...
Wayne: Siento lo que te dije el otro día en la casa de Rachel.
Wayne: Debí haberte dicho esto antes...
Wayne: Lo siento mucho, no quería...
Wayne: Este asunto con los Guerreros me pone muy nervioso.
Wayne: Creo que te equivocas con ellos, en que crees que las cosas pueden seguir bien así...
Wayne: Como también te equivocas en eso de no matar.
Wayne: En fin... A pesar de todo, lo siento, amigo... Sé que eres un buen hombre, pero llegará el día en que no puedas ser tan bueno.
George: No soy un buen hombre... Para nada.
George: Perdí mi mano, porque fui un idiota con algunas personas.
George: Trabajé para un psicópata, maté a mucha gente, antes y después de todo esto...
George: Estando afuera, por algunos meses, me ha vuelto un loco.
George: Y sé que si mato a alguien más, volveré a ser el de antes, y nadie quiere eso...
George: Pero entre tú y yo, todo está bien.

Un rato más tarde, en pleno mediodía, los Guerreros se encuentran en el estacionamiento donde realizan las transacciones semanales. Jay se encuentra dando golpes al aire con la vara de George, mientras que Richard espera, apoyado en un Sadler, fumando un cigarrillo. Pronto, los vehículos del Paraíso finalmente arriban en el lugar. Los residentes de la comunidad se bajan de los vehículos y se acercan a los Guerreros, quienes se muestran molestos por la impuntualidad de Tori y los suyos.

Richard: Llegan tarde.
Tori: Les pedimos perdón por eso.
Tori: Tuvimos un inconveniente, verás, en el camino...
Richard: Cállate, linda, no quiero oír excusas...
Bob: No interrumpas a la Joven Líder.

Ante la seria intervención de Bob, Jay procede a golpearlo con la vara de George en la frente. Bob observa furioso al agresor, insultándole.

Bob: Puta escoria de mierda...

Jay mira indiferente a Bob, pero su rostro cambia rápidamente a un estado de enojo. Por otra parte, Richard reanuda la charla.

Richard: Mira eso, es penoso.
Richard: ¿"Joven Líder"?
Richard: Por favor...
Richard: Bien, les agradezco que estén cumpliendo con las entregas, pero las cosas han estado innecesariamente tensas, y eso me hace estar innecesariamente tenso.
Richard: No he elegido este camino para estresarme.
Richard: Así que mejor vayamos a lo nuestro, ¿trajeron nuestras ofrendas?
Tori: Sí.

Richard hace a un lado a Tori y camina hasta la puerta trasera de la furgoneta. Al abrirla, el Guerrero hace un conteo de suministros, pero acaba haciéndoles un pedido a la gente del Paraíso.

Richard: Quiero que me entreguen sus armas también.

Tras el pedido de Richard, los Guerreros suben sus pistolas, apuntándoles a los del Paraíso, quienes hacen lo mismo y apuntan a los Guerreros agresores, con excepción de Wayne.

Tori: Eso no fue lo que acordamos.
Richard: Bien, pueden elegir...
Richard: Supongo que podían hacerlo desde el principio.
Richard: Entréguennos sus armas, o úsenlas.
Richard: ¿Qué eligen?

Un silencio incómodo se presenta en el lugar. Ninguno de los soldados del Paraíso está dispuesto a bajar la guardia y entregar sus armas, inclusive Tori. No obstante, Wayne, quien sigue sin empuñar su arma, decide que será mejor entregárselas.

Wayne: Creo que sería mejor si solo se las damos, Joven Líder.
Jay: Oh, vaya, vaya...
Jay: Esperaría eso de cualquiera, pero no de ti, colega.
Jay (Enseñándole la vara a Wayne): Yo creía que hoy iba a meterte esto por el culo.
Tori: Devuélvele el palo a George, y así les daremos las armas.
Tori: Y todos podremos seguir nuestros caminos.
Richard: Tori...
Richard: Necesito que entiendas la gravedad de la situación
Richard: Tienen dos opciones, ¿cuál vas a elegir?
George: Bien, les daremos las armas...

Tras la respuesta de George, Tori lo mira fijamente, con una notable preocupación, y finalmente decide hacer caso al hombre, dejando su pistola en el suelo y pateándola hacia los Guerreros. Los demás soldados hacen lo mismo, y los Guerreros recogen las armas del suelo. A continuación, Richard decide revelar el motivo de haber pedido las armas.

Richard: Les he hecho este pedido porque esto se va a poner aún más tenso y emocional que nunca, y ya han demostrado que ustedes no pueden controlar la tensión ni las emociones.
Richard: ¡Falta mercancía!
Richard: Dijimos siete sandías, y solo cuento seis.
Tori: Tiene que haber siete.
Richard: Pues no hay siete, hay seis.
Tori: Cuéntalas otra vez.
Richard: ¡Cuéntalas tú!

Tori acata la orden de Richard y se dirige con él, disponiéndose a contar la cantidad de sandías que había en los canastos, contando correctamente seis.

Tori: Esto es imposible, los conté antes de salir.
Richard: Es posible.
Richard: Está ocurriendo ahora mismo, Tori, y los problemas deben acabar ya.
Richard: Tienen que aprender lo que está en juego, así que les vamos a enseñar.
Tori: No tienen que hacerlo, por favor, les traeremos el doble en una hora o menos.
Richard: El ahora es lo único que importa.
Richard: Y ahora mismo no han cumplido con su parte del trato.
Richard: Ya hemos tenido conflictos, y se lo hemos dejado pasar, pero eso se acabó.
Jay: ¿Puedo hacerlo yo, jefazo?
Richard: Sí, ahora mismo.

Sin demorarse, Jay saca la Scorpion, que anteriormente pertenecía a Wayne, y le apunta a este en la cabeza. Todos los residentes del Paraíso se quedan atónitos y congelados, mientras que el sentenciado a muerte se muestra ya predispuesto a morir y, con lágrimas en los ojos, da un paso al frente y le pide a Jay que lo mate de una vez.

Wayne: Hazlo.
Jay: Está bien...

Jay echa un suspiro y se dispone a ejecutar a Wayne. Sin embargo, el Guerrero cambia de opinión y se gira rápidamente hacia su derecha, disparándole con gran precisión a la cabeza de Bob, matándolo instantáneamente. Todos quedan impactados, especialmente Wayne. Richard, al percatarse de que el cuerpo que cayó cerca suyo no era Wayne, se gira y regaña a Jay.

Richard: ¡Estúpido idiota! ¡Devuélvele el arma y el palo a sus dueños! ¡Ve al coche y no digas una puta palabra!
Richard (A Tori): Y tú, tienes que escucharme, por una vez, te lo pido.
Richard: Harán las entregas siempre a tiempo y sin que falte nada.
Richard: Lo hacen o no, pero no lo hagan a medias...

Richard hace un gesto con la mano para que los Guerreros, con excepción de Jay, retiren los suministros de la furgoneta. Mientras tanto, el líder del grupo sigue hablando con Tori.

Richard: Me vas a demostrar que lo entienden, trayendo lo que falta mañana.
Richard: ¡Una sandía! Ni más, ni menos, ¿entendiste?
Tori: Sí, lo entiendo.
Richard: Bien, los espero mañana a la misma hora.

Los Guerreros, ya con los suministros cargados en sus vehículos, deciden abandonar el lugar. Por otro lado, los del Paraíso observan con tristeza el cadáver de Bob. Andrew y Toby lo levantan y lo llevan hasta el camión. Tori decide viajar sola en la furgoneta, el resto sube a la parte trasera del camión. Wayne es el único que no sube al camión, quedándose helado con los ojos llorosos. Andrew lo ve y le ordena que suba al camión.

Andrew: ¡Wayne, sube aquí! Yo conduzco...

Mientras tanto, lejos de allí, Shane, en compañía de Anchen y Derek, camina por las calles de San Fierro. El trío se encuentra bajando por una calle empinada. Mientras caminan por el tranquilo y silencioso lugar, Shane comienza a hablar con los dos individuos.

Shane: Entonces, ¿cómo perdieron a su amigo?
Derek: Pues... Nos atacaron, los muertos...
Derek: Hubiéramos podido defendernos, pero un loco nos quitó nuestras armas.
Shane: Tienen cuchillos, eso ya es mucho en estos días...
Derek: Sí, bueno... Somos mejores con armas de fuego.
Shane: ¿Y van hacia algún lugar?
Anchen: Teníamos un campamento en los bosques, pensábamos que sería más seguro que la ciudad.
Anchen: Los muertos... Parecen que nos siguen, amigo...
Anchen: No duró mucho.
Shane: Se ven algo aseados, ¿seguros que no tienen otro lugar?
Anchen: ¿Por qué esa pregunta?
Shane: Necesito un lugar a donde ir.
Derek: Pues tú también te ves limpio, hombre. Debes tener un lugar donde ir...
Derek: Sería bueno que pudieras llevarnos a nosotros dos...
Derek: Y, claro, a nuestro amigo en cuanto lo encontremos.
Shane: Lo siento, me temo que yo ya no puedo volver allí.
Derek: ¿Por qué no?
Shane: Tuve que huir, no soportaba estar allí.
Shane: Es un lugar horrible, hace tiempo que quería irme...
Derek: ¿Y por qué no lo hiciste antes?
Shane: No lo hice antes porque... Quería que las únicas dos personas que amo estén seguras...
Shane: Ahora se han ido, así que no importa.
Derek: ¿Han muerto?
Shane: Una sí...
Shane: La otra, mi hija, debo buscarla... Dejé que se fuera, y no sé donde está.

Un rato más tarde, en un barrio residencial, muy cerca del mar, Derek y Anchen se encuentran a solas. Ambos registran una casa de dos pisos, llevando dos pistolas que Shane les había proveído. Tras ver que la casa estaba limpia, tanto de caminantes como de suministros, Derek va al baño a orinar, y Anchen se queda en un pasillo junto a este para charlar.

Anchen: ¿Y tú qué piensas?
Derek: ¿Sobre qué?
Anchen: Sobre la oportunidad que tenemos.
Derek: ¿El refugio de Shane?
Anchen: Sí...
Anchen: Le sacaremos un poco más de información, averiguaremos donde es, e iremos hacia allí.
Derek: Yo no creo que sea buena idea... Él dijo...
Anchen: Lo sé, pero a la mierda con eso. Shane dijo que le marcaron la cara por hacer algo indebido, las reglas allí son estrictas, solo es eso...
Anchen: Hay que apegarse al sistema.
Derek: Bien... ¿Y cómo iremos hasta allá? ¿Caminando?
Derek: Estamos haciendo todo este cuento para poder alejarlo y robarnos su moto.
Derek: Espero que podamos encontrar al tipo que robó mi ballesta, quisiera matarlo.

En el Paraíso, ya habiendo llegado al lugar y enterrado a Bob, Gary se sienta en un escalón de la glorieta, mientras contempla con tristeza su vara. En una de las habitaciones, Wayne se encuentra sentado sobre una cama. El hombre ve perdidamente al suelo, consumido por una gran angustia que le hace llorar. Wayne se seca las lágrimas de sus ojos y, con una gran expresión de furia, camina hacia la puerta, marchándose de la habitación. Por otra parte, Tori se encuentra en el jardín detrás del edificio principal, hablando con Carol acerca del fruto perdido.

Tori: Entonces, ¿no está aquí?
Carol: Ya hemos buscado por todas partes, Joven Líder, no hemos encontrado nada.
Carol: Eran las últimas siete que teníamos.
Carol: Tendremos que esperar a que vuelvan a...
Tori: Sí, entiendo.
Tori: Nos tomará un buen tiempo.
Tori: Y los días siguientes ya no van a ser agradables para nosotros, el frío se acerca.
Carol: Al menos el verano ha sido seco... Pocos días de lluvia, no hubo tormentas.
Tori: Sí...
Tori: George y Andrew fueron a ver si la sandía cayó en la carretera...
Tori: Sé que parece improbable, pero yo he contado siete.

En la carretera, aproximándose a la ubicación donde estaban los vehículos estorbando el camino, George y Andrew buscan el fruto perdido. Mientras caminan por la calle, Andrew le cuenta sobre su frustración con los Guerreros a un triste George.

Andrew: ¿Sabes? Si no tuviera nada que perder... Hubiera matado a ese hijo de puta...
George: ¿Tienes mucho que perder?
Andrew: Tenía miedo de que no solo me maten a mi por lo que haría...
Andrew: La Joven Líder no quiere matarlos, y la comprendo... Es difícil ser líder.
Andrew: Según se dice, son demasiados.
George: Más de lo que imaginarías...
George: Tori tendrá que tener mucha paciencia con ellos, mi hermano y los demás...
George: Si no reciben la ayuda apropiada, pueden morir.
Andrew: Desearía que podamos luchar con tus amigos, de verdad...
Andrew: Pero el mundo ya no es nuestro ni de los muertos, es de ellos.
Andrew: Al menos, si cumplimos, seguimos con vida...

El dúo llega a la calle donde se encontraban los tres vehículos estorbando el camino. George se adelanta a Andrew, quien mira a su alrededor y camina hasta una vereda frente a un 24/7. El hombre ve un objeto de color verde debajo una canasta de mercado azul cercana al cordón de dicha vereda. Andrew patea la canasta, alejándola y descubriendo la sandía faltante. George escucha el ruido de la patada y se voltea, descubriendo también la fruta en manos de Andrew, quien se acerca a él rápida y furiosamente.

George: ¿Qué carajos...?
Andrew: ¿Tú que opinas?
George: Wayne...
Andrew: ¿Wayne?

Mientras tanto, en el Paraíso, Gary se encuentra dentro de su habitación, sentado en su cama y leyendo un libro. El muchacho se encuentra en calma, hasta que unos cuantos toques a su puerta llama su atención.

Gary: ¿Quién es?

Gary se pone de pie, mientras que espera la respuesta del sujeto que está golpeando a su puerta. Al no recibir respuesta, Gary toma su palo, que estaba apoyado a un lado de su cama, y se acerca a la puerta. Al mirar por el hoyo de la misma, el muchacho se da cuenta de quien llama es Wayne. Gary abre la puerta, descubriendo a un triste Wayne, con los ojos inundados de lágrimas.

Gary: ¿Estás bien, Wayne?
Wayne: ...
Wayne: Tenemos que hacer algo...
Gary: Sí, lo sé, pero la Joven Líder...
Wayne: A la mierda con ella.
Wayne: Los Guerreros mataron a Bob delante suyo y no ha hecho nada.
Wayne: Tengo un plan.
Wayne: Pero te necesito.
Gary: ¿Iremos solo nosotros o vendrán más?
Wayne: No, tengo miedo de que le cuenten a Tori.
Gary: ¿Y por qué me cuentas a mi?
Wayne: Porque sé que tú quieres lo mismo que yo.
Gary: Pero...
Wayne: Nosotros dos seremos más que suficientes.
Wayne: Podría hacerlo yo solo, pero... Necesito que alguien me cubra por si las cosas no resultan como quiero.
Gary: Bueno...

Un rato más tarde, George y Andrew llegan al cuarto donde se encontraban Tori y Kelly, ambas sentadas en la cama, charlando a la vez que beben unos vasos de ECola. George abre la puerta, bruscamente y sin pedir permiso, mientras que Andrew lleva la canasta con la Sandía que se había perdido.

Tori: George, Andrew, ¿qué demonios?

Sin decir ni una sola palabra, Andrew arroja la canasta frente a Tori y Kelly, quienes ven sorprendidas el fruto que los Guerreros habían pedido.

Tori: ¿Qué...? ¿Dónde...?
George: En el camino.
George: Fue Wayne.
Kelly: ¿Estás seguro?
Andrew: Eso creemos.
George: ¿Dónde está él?
Tori: En su cuarto, probablemente.

Minutos después, tras buscar por toda la comunidad, Tori, George, Andrew y Kelly se encuentran en la glorieta, todos notándose tensos y preocupados. George, tras asumir que Wayne no se encontraba en la comunidad, decide preguntar sobre un refugio alternativo para el desaparecido.

George: ¿No tendrá él... Algún otro lugar?
Tori: Ahora que lo pienso...
Tori: Creo que tiene un tipo de casa rodante en el bosque.
Tori: No va mucho por allí, pero puede que...
George: ¿En el bosque? ¿Hacia qué dirección?
Tori: Al norte.
George: Voy para allá.
Andrew: Iré contigo.

La escena cambia inmediatamente a la casa rodante de Wayne, quien toma dos rifles de asalto de un compartimiento tras una pequeña cortina. De un cajón de la cocina saca algunas cajas de munición y las guarda en un bolso, el cuál termina dándoselo a Gary. Tras ponerse un chaleco antibalas y darle otro a su compañero, Wayne mira con un gesto de seriedad al muchacho, quien le devuelve la misma mirada y realiza un gesto asintiendo la cabeza, estando listo para la acción. Wayne procede a preparar dos cócteles molotov antes de salir del remolque.

Un salto temporal se realiza, y George ingresa de forma brusca al remolque, debido a que la puerta se encontraba con cerrojo. Al ingresar a la casa rodante abandonada, George revisa cada rincón de la misma, sin encontrar rastros de Wayne. Tori, quien se encontraba fuera de esta, junto a Andrew y Toby, decide dar un paso hacia delante y llamar a George.

Tori: ¿George?

Dentro del remolque, George se apoya en el lavabo de la cocina del mismo. El hombre mira hacia la pileta del mismo. Al escuchar los repetidos llamados de Tori, George alza la vista y, llevándose su mano a la cabeza, sale del remolque.

George: No hay nadie.
George: Está medio vacío.
George: No está aquí, y no creo que ande cerca...

Por otro lado, no muy lejos del remolque, Wayne y Gary caminan a través de un prado en dirección a una carretera, la cual ya se encontraba a pocos metros. Wayne va delante, guiando al joven hacia un punto donde transitan constantemente los Guerreros, con el fin de acabar con algunos para causar estragos entre estos y el Paraíso.

Gary: Y bueno, Wayne... ¿Cuál es el plan?
Wayne: Oh, sí, lo siento...
Wayne: Olvidé comentarte.
Wayne: En la carretera, hay un cartel, lo suficientemente grande para que nos ocultemos.
Wayne: Por esa carretera pasa al menos un vehículo de los Guerreros cada veinte o treinta minutos, ya lo he visto.
Wayne: Nos haremos cargo de ellos.
Wayne: Tuve que haber pensado mejor esto que el de antes...
Gary (Deteniéndose): ¿Qué planeaste antes?

Ante la pregunta de Gary, Wayne se detiene y voltea para ver al muchacho. Con los ojos inundándose de lágrimas, Wayne decide revelar al joven el primer plan que ha tenido en mente, el cual acabó con la muerte de Bob.

Wayne: Lo de Bob... Fue mi culpa.
Gary: ¿Qué...?
Wayne: Escondí la sandía que faltaba en el camión.
Wayne: Yo bloqueé la carretera cuando íbamos a hacer el intercambio...
Wayne: Para poder ejecutar el plan.
Wayne: Escondí lo que ellos demandaban, solo una, para que Tori vea lo que eran capaces de hacer por solo una insignificante cosa...
Wayne: Yo tendría que pagar el precio, yo tenía que morir.
Wayne: Pero ese bastardo le disparó a Bob...
Wayne: Quiero hacer algo para que podamos ayudar a los amigos de George a luchar.
Wayne: Tori debe ceder, y tú lo sabes.
Gary: ¿Hiciste que maten a Bob?
Wayne: Eso no debió haber sucedido.

Gary, mientras las lágrimas caen a través de su rostro, mira con suma furia a Wayne. El hombre no sabe que decir, pero para su alivio, Gary no parece guardarle rencor y decide seguir con el plan, preguntándole por más detalles.

Gary: ¿Y cómo matar a los Guerreros va a hacer que Tori se una a Michael y los otros?
Wayne: Haremos un rastro, llevaremos a la siguiente oleada hacia la casa de Rachel...
Gary: ¿Vas a sacrificar a Rachel?
Wayne: Probablemente ya hayan encontrado lo que escondí, probablemente ya me estén buscando para darme una paliza o, lo que es peor, un sermón de Tori...
Wayne: No harán nada si yo muero, y... Definitivamente, no quiero que a ti te pase algo.
Gary: No...
Wayne: Vamos, Gary...
Wayne: Tú sabes que necesitamos esto...
Gary: No, así no, no así, Wayne...
Gary: Ya ha muerto Bob por esto, no puedes dejar que muera alguien más por esta causa.
Gary: Debe de haber de otra forma, no le has dado tiempo a Tori de decidir que hará...
Wayne: No ha sido suficiente, Gary, por supuesto que no.
Wayne: Tenemos que hacer esto, y sé que tú también lo sabes.
Wayne: Es una vida más, con tal de salvar cientos.
Wayne: Solo así podemos hacerlo.
Gary: No...
Wayne: Sí tú no quieres hacerlo, está bien, lo haré yo.
Gary: ¡No!

Haciendo caso omiso a Gary, Wayne termina por voltearse nuevamente y seguir su camino. Sin embargo, el muchacho, armado de valor, se acerca a Wayne para detenerlo, sujetándolo del hombro, pero el hombre responde bruscamente, empujando al joven. Gary, sin más remedio y con el suficiente coraje, se lanza sobre Wayne, logrando tumbarle en el suelo a la vez que comienza a darle puñetazos en las costillas. Wayne reacciona y logra quitarse de encima al muchacho, subiéndose sobre él y golpeándolo en el rostro una vez para luego sujetarlo y tranquilizarlo. Lejos de lograr su cometido, Wayne provoca que Gary se desespere aún más y consiga cambiar la situación, dando una vuelta para ponerse encima de Wayne y golpearlo varias veces en el rostro. El hombre intenta detenerlo, sujetándole con una mano el cuello y con la otra su brazo derecho. Sin que estos dos individuos se den cuenta, uno de los camiones de los Guerreros llega al lugar, viendo de una distancia de pocos metros la acción. Uno de los Guerreros que se encontraba en la caja trasera del vehículo, riéndose de la situación, empuña su carabina y decide realizar un disparo para calmar la situación. Sin embargo, el disparo efectuado, termina impactando en la pierna de Gary, quien cae adolorido al suelo. Wayne observa hacia la carretera, percatándose de la presencia de los Guerreros. Inmediatamente, y sin pensar en lo que pasaría, Wayne toma su Ak-47 y, en gran velocidad, la empuña para comenzar un tiroteo. Los Guerreros se percatan de la acción de Wayne y comienzan a disparar contra el hombre, quien se revuelca por el pastizal. Inesperadamente, en ese preciso momento, George, Tori, Andrew y Toby llegan, guiados por los disparos, al lugar del tiroteo. George, Andrew y Toby ayudan a Wayne a eliminar a los Guerreros, pero estos, al ver que más personas habían llegado, deciden escapar a toda velocidad. Con los Guerreros abandonando la escena, Tori, George y Andrew se acercan a un herido Gary, quien despide mucha sangre a causa del impacto de la bala en su pierna, descubriendo que le había dado justo en la arteria femoral. Toby se acerca a Wayne, quien no ha recibido ningún rasguño, y le ayuda a ponerse de pie. Andrew carga a un adolorido y aterrado Gary en sus brazos, empapándose con su sangre, mientras que, junto con el resto de sobrevivientes, con excepción de Wayne, quien se queda mirando hacia la carretera por unos segundos antes de seguir al resto, emprende marcha velozmente hacia un lugar seguro.

Andrew: ¿Dónde vamos?
Tori: El Paraíso está muy lejos, no llegará.
George: ¡Vamos a lo de Rachel! ¡Rápido!

Mientras tanto, en la ciudad de San Fierro, Shane, Derek y Anchen se encuentran caminando por los suburbios, llegando a una zona comercial frente a un campo de béisbol. Allí, tres Guerreros se encuentran jugando en el campo, por lo que el trío se esconde detrás de una barrera en un callejón. Shane, mientras asoma la cabeza para ver a sus ex aliados, saca su escopeta y les habla a Derek y Anchen.

Shane: Bueno... Supongo que tendremos que rodearlos.
Derek: ¿Y ellos eran tus amigos?
Shane: Son solo unos idiotas.
Shane: Nunca significaron algo para mi.
Shane: No son buenas personas...
Anchen: Últimamente, ya nadie lo es.
Shane: Sí, pero estos son peores.
Shane: Bueno, vamos... No perdamos más tiempo y...

En ese momento, cuando Shane estaba a punto de darse la vuelta, Anchen lo toma por sorpresa y lo golpea en la cara, para que luego Derek lo tome de los brazos y consiga arrebatarle la escopeta, para luego tirarlo al suelo. Anchen se pone encima de Shane para retenerlo, y Derek dispara al aire para llamar la atención de los Guerreros.

Shane: ¡¿Qué putas están haciendo?!
Derek: Necesitamos un sitio seguro...
Derek: Teniéndote a ti, seguro que nos dejarán ir con ellos.
Shane: ¡No!
Shane: No tienen ni idea de con qué están lidiando...
Shane: Sin Allen ellos son...

Antes de poder culminar, Un disparo se escucha de carabina se escucha y Derek cae muerto al suelo. Anchen se espanta y, luego de ver a los Guerreros cruzando la calle y portando armas de fuego, toma la escopeta, escondiéndose detrás de la barrera e intentar dialogar con los hostiles.

Anchen: ¡Esperen, no disparen!
Anchen: Tengo al hombre que buscan, tengo a Shane...
Anchen: ¡Por favor, no disparen!

Anchen, dejando la escopeta en el suelo, decide levantar las manos y ascender lentamente, pero los tres Guerreros no demuestran piedad y le disparan, por lo que Anchen se pone a cubierto nuevamente. Shane, quien se encontraba en el suelo, decide cubrirse en la barrera junto a Anchen y saca una pistola, disponiéndose a matar a los Guerreros.

Anchen: Lo siento mucho...
Shane: Cállate.

Shane saca un cóctel molotov de su mochila, utilizando su mechero para encenderlo y se lo avienta a los Guerreros. Tras esto, Shane sale de su cobertura y dispara contra los hostiles, quienes fueron retrasados por el fuego, pero ninguno había salido herido. Shane logra matar a uno de ellos, aunque los otros dos se cubren detrás de las paredes. Uno de ellos, quien se encontraba oculto en la pared a la izquierda de Shane, comienza a dispararle, pero este último logra ejecutarlo fácilmente de un disparo en la cabeza. Al esperar durante unos prolongados segundos a que el último Guerrero salga y dispare, Shane decide salir de su cobertura e ir con, suma cautela, a buscarlo, mientras que Anchen decide levantarse del suelo y toma la escopeta, observando el cadáver de su amigo con una evidente tristeza. Shane finalmente llega al final del callejón, apuntando hacia la posición donde el último Guerrero con vida se encontraba, pero este ya no se encuentra allí. Shane, con un gesto de preocupación decide volverse e ir hacia el otro lado del callejón, en busca del Guerrero faltante, pero apenas hace esto, se topa con Anchen. El asiático, furibundo, apunta con la escopeta a Shane, quien lo mira seriamente a los ojos. Anchen está a punto de jalar el gatillo, en cuanto tres disparos son escuchados y Anchen, con la mirada fija en Shane, cae al suelo, con tres heridas de balas en la espalda. Shane observa al Guerrero apuntándole con la carabina y, en cuanto este dispara, el antiguo mano derecha de "X" logra esconderse tras la pared, huyendo rápidamente de allí y escondiéndose en una tienda, la cual se trataba de una perfumería. Shane se esconde detrás de unos estantes, toma una tubería de gas que se hallaba en el suelo junto a él, y espera a la llegada del Guerrero.

El Guerrero finalmente ingresa a la tienda, asegurándose de que Shane no se encuentre cerca de la entrada. Tras avanzar rectamente unos metros en busca del traidor, este lo sorprende, golpeándolo con la tubería en la cabeza, tumbándolo en el suelo.

Shane: Vaya cretinos que terminaron siendo, Kane.
Shane: Vamos, no puedes ser tan frágil, apenas te he dado...

Shane utiliza la pierna para sacudir el cuerpo de Kane, pero no recibe ninguna respuesta, por lo que se decide a ejecutarlo de una vez.

Shane: Dos idiotas capturan al hombre que su líder está buscando, y los ejecutan...
Shane: Supongo que siempre ha sido así, siempre queremos llevarnos el crédito, ¿cierto?
Shane (Levanta los brazos, llevándose la tubería por encima de su cabeza): Lástima...

Descargando toda su frustración y enojo, Shane da un potente golpe hacia abajo con la tubería, destrozándole la cabeza a Kane en el acto. Sintiéndose aún con mucha furia, Shane repite esta acción varias veces, hasta dejar hecho polvo la cabeza del ya muerto Kane, hasta finalmente sentirse satisfecho. Luego de este atroz acto, Shane regresa al callejón, y pone boca arriba el cadáver de Anchen, utilizando una daga para perforarle el cráneo y asegurarse de que no se convierta en un caminante. Luego, registra sus bolsillos, encontrándose con un anillo en el bolsillo trasero. Tras sacarlo de allí y verlo fijamente, Shane descubre que se trataba del anillo de Aaron.

Por otra parte, en la casa de Rachel, esta se encuentra regresando del bosque, con un rifle en la mano, después de un fracasado día de caza. En cuanto Rachel regresa a su casa y abre la puerta, esta escucha un grito desesperado de Tori llamándole la atención.

Tori: ¡Rachel! ¡Ayuda!

El grupo del paraíso, ingresan desesperados a la casa de Rachel. Andrew despeja la mesa que se encontraba cerca de la puerta para dejar allí a Gary.

Tori: Por favor, Gary, mírame, mírame.

Rachel utiliza gasas y vendajes para intentar parar la hemorragia en la pierna de Gary, pero es inútil, la sangre no se detenía. Gary, encontrándose ya pálido y débil, mira fijamente a Tori y le habla.

Gary: Yo...
Gary: Lo siento...

Pasan unos minutos, Gary ya ha fallecido y su cuerpo es cubierto por una manta, y luego George utiliza su cuchillo para perforarle el cráneo. Toda la casa se encuentra en silencio. Un perturbado Wayne mira amargamente el cuerpo de Gary, pero, al subir la vista, este se da cuenta de que todos en la casa, con la obvia excepción de Rachel, se encuentran mirándolo con un notable gesto de enojo. Ya teniendo en cuenta que todos en el Paraíso ya se habían enterado de la verdad, Wayne decide hablarles.

Wayne: Se supone que tendría que haber sido yo...
Wayne: Me refiero a... Lo que pasó con Bob...
Wayne: Eso es lo que Richard había dicho...
Wayne: Intenté detenerlo, iba a dar mi vida para demostrárselos.
Wayne: Eso es exactamente lo que debería de haber pasado hoy...

Mientras un agobiado Wayne habla con su grupo, quienes lo miran de una forma nada amistosa, Rachel mira a George con mucha incertidumbre, deseando saber lo que estaba ocurriendo en ese momento, por lo que interrumpe a Wayne.

Rachel: ¿Qué ha pasado?
Rachel: ¿Qué pasó con Bob?
Tori: Wayne ha causado un pleito con los Guerreros, y ellos mataron a Bob...
Tori: Escondió uno de las cosas que les suministramos para causar un enfrentamiento con nosotros.
Tori: Bob murió...
Tori: Ahora Gary murió...
Tori: Esto se ha acabado, Wayne...
Tori: Ya no puedes volver al Paraíso...
Wayne: Sabía que esto iba a pasar.
Wayne: Por favor, Tori, tenemos que pelear.
Wayne: Tú sabes mi historia, por lo que he pasado...
Wayne: No podía quedarme con los brazos cruzados, mientras los de Las Venturas...
George: ¡Cállate!

Ante lo dicho por el propio Wayne y el súbito grito de George callándolo, Rachel se queda aún más confundida por la situación. Wayne, ya sin ganas de discutir con los demás, decide salir de la casa, caminando hacia el bosque de regreso a su remolque. La casa vuelve a quedar en silencio, hasta que George decide salir también, en busca de Wayne.

Rachel: Espera, George.

George, con cuchillo en la mano, camina apresuradamente hacia Wayne, quien se dirige tranquilamente a los bosques. Ya teniendo al moreno lo suficientemente cerca, George lo toma por sorpresa y rodea su cuello con el brazo derecho, y con el izquierdo le apuñala en la espalda, soltando Wayne un grito desgarrador, el cual llama la atención de todos dentro de la casa. George logra tumbar a Wayne en el suelo y lo pone boca arriba, y, con su única mano, comienza a estrangularlo, aprovechando lo débil que había quedado Wayne tras la apuñalada. En ese momento, todos dentro de la casa salen para contemplar la escena, observando nerviosos y aterrados, pero sin ganas de intervenir.

Andrew: ¿No vamos a hacer nada?
Tori: Déjalo...
Tori: De todas formas se lo tiene merecido.
Andrew: Joven Líder...

Tras unos cuantos segundos sujetando el cuello de Wayne y estrujando con todas sus fuerzas, George finalmente logra asesinar a su víctima. El Jackson mayor, con su cometido ya hecho, se pone de pie y voltea para mirar a los demás, quienes lo miraban atónitos.

George: Deberían volver al Paraíso...
George: Enterrar a Gary, mañana deben entregar lo que falta...
George: Mejor que se vayan ahora.
Tori: ¿Y tú qué harás?
George: No lo sé...
Tori: Deberías volver con nosotros.
George: Ahora no.
Tori: George, por favo...
George: ¡He dicho que no!
George: Quizá después...
George: Necesito estar solo.

Tori, al ver la mirada perturbada de George, decide despedirse de Rachel y abandonar el lugar junto a su grupo. Andrew se marcha cargando el cuerpo de Gary, mientras que Rachel simplemente ve en silencio como George abandona el lugar, arrastrando el cadáver de Wayne. Rato más tarde, ya oscureciendo, George, aún arrastrando el cuerpo de su víctima, llega al remolque de esta, dejando el cadáver dentro. Luego de esto, George toma un galón de gasolina que había en un rincón y rocía por todo el suelo y el cuerpo de Wayne. Encontrándose fuera, y con la puerta del remolque abierta, George enciende un cerillo y lo arroja al remolque, cerrando rápidamente la puerta después. El manco Jackson se aleja pacíficamente del remolque, a la vez que lo ve arder lentamente.

A la mañana siguiente, el clima se haya templado, notándose que el invierno se acerca. George, con varias manchas de sangre ya seca en su camina y pantalones, llega a la casa de Rachel, tocando la puerta dos veces. Rachel abre rápidamente la puerta, al ver quién era su visita. La mujer se extraña al ver cubierto de sangre a su amigo y la manga izquierda de su camisa rota. Sin embargo, George va al grano con Rachel.

Rachel: Ayer olvidaste tu...
George: ¿De verdad quieres saber qué pasó en Las Venturas?
Rachel: ¿Qué te pasó a ti?
George: Caminantes...
George: No ha sido una noche tranquila...
Rachel: ¿Has dormido afuera?
George: Sí...
George: ¿Quieres saber qué pasó en Las Venturas?
Rachel: Sí.
George: Bien...
George: "X" mató a Roman y Ellie.
Rachel: ¿Qué?
George: Secuestró a Edward y a la bebé.
Rachel: ...
George: Le ha hecho demasiado daño a Zoey, más que a cualquier otro.
George: Michael quiere luchar contra él, y se están preparando.
George: Vinieron a pedir ayuda a Tori, pero ella no quiso.
George: Pero a él no le importa, luchará sin importar nada.
George: Necesitan al Paraíso.

Ante lo contado por George, Rachel, sintiéndose profundamente triste, comienza a llorar, secándose las lágrimas antes de que estas lleguen demasiado lejos en su rostro. George, olvidando nuevamente su vara y sin demostrar algún sentimiento, opta por marcharse, pero Rachel va tras él.

Rachel: Ey, ¿adónde vas?
George: A matarlos.
George: Están allí afuera, lo haré... Uno por uno.
Rachel: ¿Dónde?
George: En algún lugar.

Llegando hacia el portón de la salida, Rachel consigue detener a George al ponerse enfrente de este.

Rachel: Espera...
Rachel: Tú puedes...
Rachel: Puedes irte, y quedarte...
George: No quiero...
Rachel: Por favor...
Rachel: Tienes a tu hermano allí fuera.

Debido la insistencia de Rachel, George decide hacerle caso y, asintiendo con la cabeza, decide quedarse en la casa. Más tarde, el camión que transporta a Tori, Andrew y Toby llega al Paraíso, dejando el vehículo estacionado en el estacionamiento de la comunidad. Una angustiada Tori decide ir hacia su habitación, pasando por la glorieta, donde ve a Kelly sentada en los escalones, charlando con Rachel. Sorprendida por la presencia de la mujer en la comunidad, Tori se acerca para hablar con ella. En cuanto ve a la líder acercándose, Rachel se pone de pie para saludarla.

Rachel: Hola.
Tori: Hola...
Rachel: Siento mucho lo de Bob y Gary.
Tori: Gracias.
Rachel: Creo que voy a quedarme aquí ahora.
Rachel: Tenemos que prepararnos para luchar.
Tori: Sí.
Tori: Pero no hoy.
Tori: Haré una reunión con todos los residentes por la tarde.
Tori: Ya es momento de decir la verdad...

Tori, tras haber hablado con la recién llegada, decide seguir su camino hacia su habitación. Rachel vuelve a sentarse junto a Kelly, reanudando su charla.

Kelly: Está rara...
Rachel: ¿Han llevado lo que faltaba a los Guerreros?
Kelly: Sí, acababa de volver de allí.
Kelly: Lo de Gary fue un duro golpe para ella...
Kelly: Ella lo apreciaba mucho.
Rachel: Lo sé...
Rachel: Cuando pierdes a un ser amado, son tiempos difíciles para ti...
Rachel: Pero, tarde o temprano, lo superas.
Rachel: Y ella es fuerte, lo sé...

En ese momento, la escena cambia a Shane. Este se encuentra dejando su motocicleta en la parte trasera de una Bobcat. Y, acompañado por las palabras de Rachel, sube a la camioneta y, observando un mapa, marca con una cruz una zona en un bosque, muy apartado de la ciudad de San Fierro.

Rachel: Todos podemos pasar un mal momento, ver morir a un ser amado, pero te tienes que levantar...
Rachel: Tú sigues vivo, y encuentras algo por lo que seguir viviendo.
Rachel: Incluso, si has hecho algo malo, esa razón por la que seguirías viviendo es la redención...
Rachel: Yo he perdido a mi hija cuando empezó todo...
Rachel: Estaba sola, preguntándome si quería seguir viviendo, y entonces aparecieron los hijos de Michael...
Rachel: Aparecieron Michael, Tyler, Franklin, Trevor, Zoey, Amanda, Charlie, Ellie, Ron, Luis, Lee, Deion... Muchísimas personas...
Rachel: Y a pesar de que la mayoría ya se fueron, siempre hay alguien más por la que te la debes jugar, y lo haces porque... Los amas...
Rachel: Yo les he dado la espalda a esas personas, los abandoné... Dos veces...
Rachel: Ellos me acogieron y me hicieron sentir parte de una familia...
Rachel: Debo redimirme de eso y ayudarlos en lo que haga falta.

La escena termina con un primer plano de Shane viendo el mapa fijamente. El ex-Guerrero, dejando el mapa a un lado, enciende el vehículo y, con una ligera sonrisa de confianza, se pone en marcha hacia el lugar que había marcado.

Capitulo 16: Pedazo a pedazo

fuera de la Zona Segura de San Fierro, encontrándose en el bosque al mediodía, Cassie y Tracey llevan a cabo una clase de manejo con el cuchillo, al cual una parte de la comunidad asiste. Por otro lado, Fernando lleva a cabo una clase de tiro al blanco con arco y flecha, teniendo otra parte de la comunidad. Mientras Cassie enseña a sus "alumnos" a sostener y atacar con el cuchillo, observa a Selena y Bernie a un lado, sentados en un tronco caído, realizando planos sobre la zona segura y una nueva organización. Cassie sonríe y luego vuelve a enfocarse con su clase.

Más tarde, cuando la clase finaliza, los residentes de la Zona Segura deciden volver a descansar. Tracey prueba su puntería lanzando su cuchillo contra un blanco, logrando dar en el centro pese a sus limitaciones. Selena se acerca a su amiga y la felicita.

Selena: Muy bien, Tracey.
Selena: Lo has logrado...
Tracey: Gracias.

Tracey se dirige al blanco y retira su cuchillo.

Tracey: Ya debemos volver.
Selena: Sí.
Selena: Por dios, tengo hambre...
Tracey: Le pediré a Bernie que nos prepare algo.
Selena: De acuerdo.

El grupo llegan todos juntos a la entrada de la Zona Segura. Norman abre una de las puertas, permitiendo al grupo ingresar. En cuanto ingresa a la comunidad, Selena ve cerca de su remolque a Tyler limpiando su motocicleta, por lo que decide correr hacia él. Selena, tras llegar con su esposo, da un brinco y lo abraza con suma emoción. Tyler, sin demostrar mucha emoción, le devuelve el gesto.

Referencias

  1. Temporada 6; Capitulo 13

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