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The Last of SA VI es una historia creada por el usuario Cj2013 :P. Esta historia sigue narrando las aventuras de un grupo de supervivientes de Los Santos, encabezado por Michael De Santa. Sin embargo, ahora tendrán que lidiar con muchas más personas y dificultades nunca antes vista.

Sinopsis

Los sobrevivientes se acostumbran a una nueva vida, que los va convirtiendo poco a poco en personas más sombrías. Una nueva etapa, nuevas aventuras y nuevos enemigos les esperan a Michael y la Comunidad de Las Venturas.

Historia

Capitulo 1: Algo diferente

En un helado anochecer, en el pequeño hospital de la Comunidad de Las Venturas, Franklin ingresa a una sala, donde se encuentra atendida Jillian, mientras ayuda a caminar a un abatido Christoph.

Franklin: Siéntate, y espera...
Christoph: Gracias... Franklin...
Franklin: No lo menciones... Jamás...
Franklin: Hice esto por tu madre y por tu hermano, no por ti.

En ese momento, Eddie, quien estaba sentado junto a Jillian, se pone de pie y pide explicaciones.

Edward: ¿Qué sucedió?
Franklin: Solo un... Accidente en una salida.
Christoph: Sí, sí... Lo que dijo...
Edward: De acuerdo...
Edward: Todos están en la reunión. Escuché un disparo y cerré las puertas, pero creo que fue Denise desde la torre.
Franklin: Denise no está en la torre...
Edward: Fue hace poco, se habrá ido.

En ese momento, varios gritos se escuchan, alertando a los 3 hombres en el hospital. Pocos segundos después, un disparo se oye.

Franklin: ¡Mierda, tengo que ir!
Franklin: Quédense aquí.

Franklin sale del hospital y, corriendo lo más rápido posible, se dirige a la casa de Sue. Al llegar, Franklin ve a una multitud de personas, completamente alteradas, observando lo que había sucedido. Frank y Sue muertos, y George frente a Tyler.

Franklin: ¡¿Qué pasó?!
Tyler: La mató... Y lo matamos...
Franklin: Demonios... ¿Por qué?
Michael: Es una larga historia...

Pasan un par de horas. En la madrugada, en la casa de Michael, este se junta con Trevor en el pórtico de la casa para contar lo sucedido.

Michael: Luché con Frank, porque con Tyler y Karen nos enteramos de que golpeaba a Sarah.
Michael: Las cosas se salieron de control.
Michael: Causé un gran alboroto...
Michael: Todas las personas me miraban como si yo fuese un monstruo... Pero les hice dar cuenta de que no uno, sino algo diferente a ellos...
Trevor: ¿Y por qué lo mataste allí? ¿Declaró en tu contra?
Michael: Jesús... ¿No viste la escena?
Michael: ¿La katana de Rachel y el cuello de Sue?
Michael: Él se presentó cuando yo les estaba hablando a todos...
Michael: Venía por mi, pero Sue intervino.
Michael: La degolló frente a todos... Y Elliot me dio permiso para matarlo.
Michael: Hice lo correcto. Y... De esa forma, me di cuenta de que no hay vuelta atrás.
Trevor: ¿A qué te refieres?
Michael: No puedo cambiar del todo, T. Ya te lo había dicho... Pero ese tipo, hizo que me de cuenta de que yo soy así...
Michael: El que mató a Frank, y amenazó a todos en esta comunidad, mientras les apuntaba con un arma... Ese era yo.
Michael: No me gusta, pero tengo que aceptarme así como soy.
Trevor: No, ese no eres tú.
Trevor: Tú eres así, sólo si la situación no te deja alternativa.
Michael: Tenía alternativa, la tenía...
Michael: Tendría el mismo final, pero yo sería exonerado...
Michael: Y Sue, probablemente estaría con vida.

Al día siguiente, Michael camina por su vecindario, dirigiéndose a la casa de los Donovan. Conforme va caminando, algunos residentes con los que se cruza, lo miran con malas caras, mientras que otros pasaban de él. Tras llegar a la casa, Michael se encuentra con Sarah, bebiendo un vaso de Whiskey.

Michael: ¿Estás bien?
Sarah: Fue una noche difícil.
Michael: Lo siento.
Sarah: No pasa nada. Pues... Una parte de mi... Quisiera que él, ya sabes...
Michael: Yo sentía lo mismo por... Trevor. No ahora, hace un par de años.
Sarah: Sabes... La única razón por la que me quedé con él fue... Dave...
Michael: Pudiste haberte divorciado... Él lo iba a entender.
Sarah: No era eso, él...
Sarah: Olvídalo.
Michael: No, sigue.
Sarah: Bueno... Él... Amenazó con hacerle cosas horribles si yo lo dejaba...
Sarah: Incluso llegó a amenazar conque lo mataría...
Sarah (Entre lágrimas): Digo, ¿qué clase de padre amenazaría con matar a su propio hijo?
Michael: Los que son más malos que yo, querida.
Sarah: No. Tú eres bueno.
Michael: No deberías sufrir más por ello, Sarah.
Sarah: Desearía que esto no hubiese pasado... Ahora Sue está muerta...
Michael: Concuerdo contigo, pero... Si esto no hubiese pasado, no se habrían dado cuenta de la clase de persona que es él.
Sarah: Gracias, Michael. Aprecio que te hayas preocupado por nosotros...

Tras decir estas palabras, Sarah rompe en llanto y se larga a llorar frente a Michael, quien sin más remedio, la abraza en forma de consuelo. Fuera de la Comunidad, en uno de los muros del Oeste, un extraño observa por un hoyo el interior del lugar, teniendo vista al restaurante de Andrea, donde tres residentes ingresaban. En la casa de Tyler, este encuentra a George practicando con su "bo", en una habitación.

Tyler: Para ser manco, lo dominas bastante bien.
George: Me han enseñado mucho, hermanito.
Tyler: ¿Cómo lo aprendiste?
George: Eh... No quiero hablar de eso.
Tyler: ¿Por qué?
George: Él está muerto.

Mientras tanto en la casa de los Murry, Elliot recoge las cosas del escritorio de su madre, en cuanto Christoph, ayudándose con una muleta, ingresa a la oficina.

Elliot: ¿Qué quieres?
Christoph: Solo quiero hablar... Sé cómo murió mamá...
Christoph: ¿No pudiste...?
Elliot: ¿Hacer algo?
Elliot: ¿Tú hiciste algo por Douglas, Costa o Malcom?
Elliot: Sé lo que hiciste, y sé lo que eres.
Christoph: Esto no se trata de mi...
Elliot: Sí... Siempre se trata sobre ti.
Elliot: Querías probarle a mamá y papá que eras valiente, pero por tu culpa murió demasiada gente.
Elliot: Eres un cobarde, hermano. Y los cobardes como tú, mueren.
Elliot: Ahora, lárgate de aquí, tengo cosas que hacer.

Unos minutos después, Michael llega al cementerio improvisado del pueblo, donde encuentra a Trevor y Joe cavando dos tumbas.

Michael: ¿Qué están haciendo?
Joe: Estamos… Cavando tumbas.
Trevor: No iba a terminar a tiempo, así que le di una mano.
Michael: Solo necesitaremos una.
Joe: Tenemos dos muertos aquí.
Michael: No enterraremos asesinos aquí dentro.
Joe: Entonces, ¿quieres que no te enterremos aquí cuando mueras?
Michael: No me refería a eso.
Joe: Entiendo como te sientes, Mike. Pero no es tu decisión.

En ese momento, llega Selena al cementerio, interrumpiendo a Joe y Trevor.

Selena: Michael tiene razón, Joe.
Selena: Llévenselo.
Selena: Veinte kilómetros al desierto.
Selena: Nunca iremos a ese lugar

Tyler y George llegan al cementerio, logrando escuchar las palabras de Selena.

Tyler: Sel, ¿estás…?
Selena: Después hablaremos, Tyler.
Michael: De acuerdo… Yo iré a enterrarlo, me llevaré a alguien.
Trevor: Yo tengo que descansar, Mickey.
Michael: No te preocupes, estaba pensando en Franklin o Eden.
Tyler: No es necesario, iremos nosotros.
Michael: No quiero que vayan. Lo he decidido.
Tyler: Necesito salir, y pronto. Que George vaya conmigo.
Tyler: También, tendrías que pensar en tu retiro.
Michael: ¿En mi qué?
Tyler: Solo digo que… Después de todo lo que has hecho, podrías retirarte tranquilamente.
Tyler: Ya no necesitas salir y eso.
Michael: ¿Y qué sugieres? ¿Qué me quede aquí a aburrirme?
Tyler: Podrías hacer otras cosas, digo… Tracey extraña a su padre.
Tyler: Como te dije, iremos nosotros. No vas a desacatar una orden de la ley, ¿verdad?
Michael (Riendo): Ah… La ley, claro…
Tyler: Y piensa en lo que te dije, Michael.

Al cabo de unos minutos, Tyler y George se marchan de la Comunidad, llevándose consigo una Rancher para llevar el cadáver de Frank y una pala.

George: ¿Dónde lo dejaremos?
Tyler: Selena dijo que lo más alejado posible.
Tyler: Unos… 20 kilómetros al desierto.
Tyler: Escucha, Michael le disparó porque él mató a Sue.
George: Tienen una cárcel.
Tyler: No para asesinos.
George: Soy un asesino, hermano.
George: Estuve en prisión.
George: Y terminé fugándome dos veces.
George: Soy un asesino, igual que tú o Michael.
Tyler: Yo no mataba por diversión, y Michael tampoco…
George: Supongo que tienes razón…
George: ¿Para qué quires que cave contigo?
George: Sólo tengo una mano.
Tyler: Necesitaba pasar algo de tiempo contigo, hermano.
Tyler: Además, necesito que alguien me cuide las espaldas.
George: Nos dirigimos hacia el medio de la nada, no creo que haya muertos allí.
Tyler: Pero sí hay vivos.

Luego de viajar la distancia requerida, alejándose al desierto, Tyler se dispone a cavar la tumba de Frank, mientras su hermano le hace compañía.

George: ¿Qué pasa entre esa chica y tú?
George: Su nombre es… ¿Selena?
Tyler: No lo sé…
George: Vi como la mirabas, hermanito. No puedes negarme que ahí hay tensión.
Tyler: Tal vez… Acaba de perder a su tía.
Tyler: Habrá que darle tiempo.
George: Sí, tienes razón.
George: ¿La quieres?
Tyler: Si.

En la Comunidad de Las Venturas, en la casa de los Donovan, Sarah mantiene una conversación con Dave, quien se muestra muy enojado.

Sarah: ¿Lo entiendes ahora?
Dave: No.
Sarah: Escúchame, jovencito. Tu padre era peligroso.
Dave: ¡Michael es peligroso! Estábamos mejor sin él.
Sarah: Eso no es verdad, y lo sabes.
Sarah: ¿Recuerdas lo que tu padre te hacía?
Sarah: No solo te pegaba, Dave…
Sarah: Te hacía ver como me golpeaba a mi.
Sarah: Tu padre es una mala persona, y esto también lo sabes.
Dave: Papá era mala persona… ¿Y tú amiguito, Michael? ¿Él no es peligroso?
Sarah: No es un santo, pero hizo lo correcto.
Dave: Dí lo que quieras, mamá. Yo no dejaré que él haga lo que quiera.
Sarah: ¿Y qué vas a hacer? ¿Matarlo?

Pasa el tiempo, aproximadamente 1 mes. La vida en la Comunidad de Las Venturas ha cambiado bastante, habiendo guardias patrullando alrededor de los muros. También, las obras de construcción se han detenido por tiempo indefinido. En la casa de los Murry, Elliot y Selena beben una taza de té en silencio, hasta que alguien habla por el Walkie Talkie que Elliot tenía en su chaqueta.

???: Elliot, Elliot.
???: ¿Me copias?
Elliot: Logan, ¿qué sucede?
Logan: Estoy en aprietos. Los muertos me han acorralado, son muchos.
Elliot: ¿Dónde?
Logan: Richman.
Elliot: ¿Y los otros?
Logan: Lo siento, Elliot. No han logrado sobrevivir.
Logan: Los atraparon en un callejón cuando trataban de escapar.
Elliot: De acuerdo. Enviaré a un grupo para buscarte.
Logan: De acuerdo.
Elliot: Tardarán un día en llegar, ¿aguantarás?
Logan: Sí. Afortunadamente estoy bien escondido.

Elliot y Selena salen de la casa, en busca de Franklin y otros corredores. Tras varios minutos buscando al líder de los corredores, Elliot da con Franklin y Niko enfrente del hospital.

Elliot: Franklin, Niko… Tenemos un problema.
Franklin: ¿Qué pasa?
Elliot: Nuestro hombre de Los Santos, Logan. Es el último sobreviviente del grupo que enviamos a buscar las provisiones de la que les hablamos, ¿recuerdan?
Franklin: Sí, las que Christoph vio hace varias semanas, ¿verdad?
Elliot: Exacto. Solo él logró sobrevivir, y está atrapado por los caminantes.
Niko: Supongo que quieres que lo rescatemos, ¿verdad?
Elliot: Si no les molesta.
Franklin: Esto pasa por enviar novatos a una misión suicida…
Franklin: Está bien, nosotros iremos. Pero necesitamos un grupo.
Christoph (Saliendo del hospital): Yo voy.
Franklin: No.
Christoph: Por favor, Franklin. Ahora lo sé, lo entendí. Sé a lo que me enfrento.
Franklin: Está bien, pero ya tengo al equipo.
Christoph: Voy a ir, Franklin. Por favor.
Franklin (Ignorando a Christoph): Niko, ve a buscar a Mori y los otros del grupo.
Niko: Está bien.

Mientras tanto, en el almacén de comida, Collin se reúne con Abigail, Joe y Carter para hablar con respecto a Michael y un “plan” para deshacerse de él.

Collin: Se acaba el tiempo, chicos.
Carter: No lo sé, Collin. No me parece correcto.
Abigail: Michael detuvo a Frank. Lo detuvo.
Collin: No se trata de deshacernos de un golpeador de mujeres.
Abigail: Él era un asesino, Collin.
Collin: Michael también.
Collin: Elliot no va a hacer nada, le dará la razón a Michael.
Collin: Esto corre por nosotros, tenemos que hacernos cargo de él.
Collin: Formage tiene razón con lo que dijo sobre él, y su gente.
Collin: ¿Cuántos más de los nuestros tienen que morir para que hagamos algo?
Collin: Porque escuché decir a Selena que Elliot está pensando en cederle el puesto.
Joe: Collin, debes tener mucho cuidado.
Abigail: Estás diciendo que le digamos a Elliot…
Collin: No, esto no se trata de hablar, Abi.
Collin: Lo mataremos, antes de que él nos mate.

Mientras Collin intenta convencer a los demás de matar a Michael, Mallorie escucha toda la conversación a escondidas. No obstante, Mallorie se tropieza al dirigirse a la puerta, y varias latas caen al suelo. El ruido es escuchado por Collin y los otros, quienes se sorprenden de ver a Mallorie en el suelo del almacén.

Mallorie: Eh… Hola.
Joe: Collin…
Collin: Lo escuchó todo.
Mallorie: No, no escuché nada.
Joe: ¡Collin!
Collin: Sí, ha escuchado.

Collin saca una pistola que llevaba guardada, apuntándole a Mallorie en la cabeza. A pesar de las súplicas de sus compañeros para que no dispare, la puerta del almacén se abre y Michael ingresa al lugar, acompañado por Karen, Anthony, Roman y Trevor.

Michael: Nosotros también lo escuchamos.
Michael: ¿Qué estás haciendo?
Collin: Estoy recuperando lo que es nuestro.
Michael (A Carter): ¿Para eso vinieron todos aquí? ¿Para conspirar en mi contra?
Carter: Para que él conspire en tu contra.
Michael: Sabes, Collin… Yo hubiera puesto vigías, e ingresado por detrás.
Michael: De esa forma, yo no me daría cuenta…

Michael toma por sorpresa a Collin, arrebatándole el arma y tumbándolo en el suelo tras un golpe. Con el conspirador arrodillado en el suelo, Michael le apunta con la pistola, hablándole con un tono amenazante.

Michael: ¿En serio crees que nos quitarás esta comunidad a nosotros?
Michael: ¿A Rachel? ¿A Franklin? ¿A Niko? ¿A Tyler? ¿A mí?
Michael: ¿Tienes una idea de con quién estás tratando?
Collin: Lo siento…
Michael: ¿Qué?
Collin: Sólo fui yo…
Collin: Mátame sólo a mi.
Michael: No te mataré.
Michael: Estamos bien, por ahora.
Michael (Bajando el arma): Puedes intentar ayudarnos, Collin. Puedes intentar sobrevivir.
Collin: Lo siento mucho… Estoy asustado por lo que pasó…

Fuera de la armería, Niko se encuentra con Mori, Cassie y Trent, quienes estaban por salir a practicar su tiro.

Niko: Chicos, ¿alguno se apunta a una misión?
Cassie: ¿Misión?
Niko: Logan está atrapado en Los Santos. Necesita que lo rescatemos.
Trent: Yo iré.
Mori: Yo también, NB.
Cassie: Yo voy, pero con una condición.
Niko: ¿Cuál?
Cassie: Invítame a cenar a ‘’’Andrea’s’’’.
Cassie: Es lo menos que puedes hacer.
Niko: De acuerdo, es un trato.

En ese momento, Rachel sale de la armería, uniéndose al grupo de salida.

Rachel: Yo también voy.
Niko: No es necesario, Rachel.
Rachel: No quiero quedarme aquí. Tengo ganas de salir, así que…
Niko: Está bien, cuantos más, mejor. Le pediré a Joe que prepare un coche.

Más tarde, ya con todo preparado para la salida, el grupo liderado por Franklin y Niko ingresan al Burrito que Joe les había entregado. Mientras organizan las armas, Niko habla con Franklin.

Niko: Oye, ¿has hablado con Zoey sobre esto?
Franklin: No, va a ser mejor que no se entere de esta salida hasta que nos hayamos ido.
Niko: De acuerdo, pero te sugiero que lo hagas, ella…
Franklin: ¿Qué le pasa?
Niko: Nada, nada. Como quieras.

El grupo finalmente se marcha en la furgoneta, partiendo en busca del hombre atrapado en Los Santos. Una hora después, Tyler y George caminan por el vecindario del norte, dirigiéndose a la casa del Jackson menor.

Tyler: Entonces, ¿no me hablarás de “Él”?
George: Ya basta, hermanito.
Tyler: Debo admitirlo, un mes y no he podido sacarte nada, bro.

A lo lejos, Tyler y George ven a Selena en el pórtico de la casa.

George: Te están esperando, mejor voy a buscar algo en el almacén.
Tyler: No, vamos, Geo.
Tyler: Eres mi hermano.

En la casa de Elliot, el joven se encuentra bebiendo un té con Zoey, mientras realiza las tareas para la expansión.

Elliot: ¿Esto es todo?
Zoey: Sí.
Elliot: Sabes, Zoey…
Elliot: Estuve pensando…
Zoey: ¿Sobre qué?
Elliot: He visto que Michael se ha estado portando bien, últimamente.
Elliot: Así que he decidido ceder el liderazgo.
Zoey: ¿Estás seguro? Deberías investigar lo que piensa la gente.
Elliot: Por eso lo haré oficial en el parque, con todos allí.
Elliot: Pero antes, debo hablar con él.
Elliot: ¿Puedes decirle que venga a verme cuando pueda?
Zoey: De acuerdo, iré a buscarlo.

Capitulo 2: Extraños

Un meses antes, en un templado anochecer, un grupo de enmascarados se aproximan al matadero de Las Venturas. Al llegar a su destino, el grupo se sorprende de encontrar una horda de caminantes vagando por el estacionamiento. Uno de los desconocidos pulsa un botón, que llevaba en su bolsillo, y una alarma comienza a sonar desde uno de los camiones, llamando la atención de los caminantes. Poco después, con todos los caminantes dentro del camión, uno de los extraños encuentra una mochila, revisando el interior. Tras hurgar durante pocos segundos, el hombre encuentra algunas fotos de la Comunidad de Las Venturas. El enmascarado observa las fotos, mientras las pasa a uno de sus compañeros. En el presente, en la Comunidad de Las Venturas, Karen indaga en el almacén de comidas, buscando algunas latas. En ese momento, Andrea ingresa al almacén y se encuentra con Karen.

Andrea: Eh, Karen. ¿Con qué vas a sorprendernos hoy?
Karen: Estaba pensando en algo vegetariano. Tal vez, hay que dejar las carnes.
Andrea: Me pregunto cuando vendrás a trabajar a mi restaurante...
Karen: Lo voy a pensar, Andrea. Pero gracias.

Jayden ingresa al almacén, alegrándose de encontrar a Karen.

Jayden: Buenos días, Karen...
Karen: Hola, Jayden.
Jayden: Escucha... Quería pedirte un favor.
Jayden: Mañana será el cumpleaños de Tanisha, y quería asegurarme de que nuestra mejor cocinera prepare su pastel.
Andrea: ¡Oye!
Jayden: Lo siento, Andrea.
Jayden: Entonces... ¿Qué dices, Karen?
Karen (Sonriendo): Claro, cariño
Jayden: ¡Sí! Gracias, Karen.

Jayden se marcha del almacén, mientras que Karen y Andrea siguen charlando.

Andrea: ¿Qué planeas hacer esta noche?
Karen: Llevaré la comida de Ángel Martínez.
Karen: No me gusta ir allí.
Karen: Su mujer tiene malos hábitos de fumar dentro de la casa.

Zoey busca a Michael por todo el nevado pueblo. Tras unos minutos de incesante búsqueda, la mujer se encuentra con Michael y Ron, quienes cuidaban la entrada del pueblo.

Zoey: ¡Michael!
Michael: Zoey.
Zoey: Elliot te busca. Está en su casa.
Michael: De acuerdo. Nos vemos, Ron.
Ron: Hasta luego, Mike.
Zoey: ¿Qué tal todo, Ronnie?
Ron: Aquí, trabajando.

Michael se marcha hacia la casa de Elliot, mientras que Zoey regresa a su casa y Ron permanece en la entrada. Zoey llega a su casa, llamando a Franklin.

Zoey: ¡Cariño! ¡¿Estás aquí?!
Zoey: ¡Franklin!

Zoey recorre toda la casa, en busca de Franklin. Al no encontrarlo, la mujer decide salir afuera, encontrando a Jessica.

Zoey: ¡Jess!
Jessica: Hola, Zoey.
Zoey: ¿Has visto a Franklin?
Jessica: Él... Salió hace una hora.
Zoey: ¿Qué?
Jessica: Logan está atrapado en la ciudad, y Franklin, Niko, Mori y los demás fueron a rescatarlo.
Jessica: ¿No te lo ha dicho?
Zoey: No me dijo nada...
Jessica: No te preocupes, mañana o pasado, de seguro volverán.
Zoey: Eso espero...

Tracey camina por una calle, acercándose al parque del pueblo. Conforme la muchacha se acercaba, esta encuentra a Gareth, tomado de la mano con Katie, una muchacha de cabello negro, ojos marrones, rasgos asiáticos, caucásica y de mediana estatura. La muchacha iba vestida con una chaqueta abrigada de cuero, calzas negras, botas marrones y un gorro de lana. Tracey se pone celosa de Katie, y sigue su camino. No obstante, Cris Formage aparece detrás de ella y llama su atención.

Cris: Tracey...
Tracey: ¿Qué quieres?
Cris: Escuchaste lo que le dije a Sue sobre ti y tu grupo.
Tracey: ¿Qué quieres?
Cris: Era sobre mi, no sobre ti ni tu grupo.
Cris: Lo entendí.
Cris: Quiero ayudar.
Cris: Nadie puede protegerme, y ahora menos que todos están enfadados conmigo.
Tracey: Ve al punto, Cris.
Cris: Quiero aprender a defenderme.
Tracey: Lo siento, pero de eso se encargan Jill y Jessica.
Cris: Lo sé. Pero ellos no me quieren cerca.
Tracey: Puedo hablar con ellas, Cris. Más no creo que pueda.

Tracey, pasando de Cris, sigue su camino hacia su casa. Aunque unos instantes después, la joven mujer se detiene.

Tracey: Yo te enseñaré.
Tracey: Nos veremos mañana en el campo de entrenamiento.

Mientras tanto, Jessica llega a su casa. Tras cambiarse la ropa de entrenamiento, la mujer se dispone a salir. No obstante, al abrir la puerta, se encuentra con Edward en el pórtico.

Jessica: ¿Eddie?
Edward: Hola, Jess.
Jessica: ¿Se te ofrece algo?
Edward: Sí, bueno, no... Digo, tenemos que hablar.
Jessica: ¿De qué?
Edward: De Tony.
Jessica: ¿Qué pasa con Anthony?
Edward: Más bien, no se trata tanto de Tony, pero lo involucra. ¿Me entiendes?
Jessica: No.
Edward: Abigail, creo que está coqueteando con él.
Jessica: ¿Qué? Estás loco...
Edward: Sí, pero lo que te digo es verdad.
Edward: Curiosamente, lo vi en la fiesta de bienvenida hace tres meses.
Edward: Pero Anthony estaba demasiado borracho, y te lo llevaste.
Jessica: ¿Y?
Edward: También, lo vi anoche. Antes de que terminara su turno de vigilancia, Abigail lo citó a su casa.
Edward: No quiero decir que Tony haya aceptado, pero hay que intervenir.
Edward: Tú sabes que es demasiado influenciable.
Jessica: Bueno, bueno. Gracias, Eddie. Ya veré que hago.
Edward: No hay de qué.
Jessica: Entonces... ¿Vienes a la práctica de hoy?
Edward: Temo que tendré que rechazar tu oferta.

Mientras tanto, Michael ingresa a la oficina de Elliot, encontrándose con este, sentado en el escritorio de su madre.

Michael: Hola, lamento la demora.
Elliot: Pasa, Michael, ponte cómodo.
Michael: Así estoy bien, gracias.
Elliot: Bien.
Elliot: Verás, Michael. El día que tú creaste un alboroto en la calle...
Elliot: Fue una catástrofe.
Michael: Lo sé.
Elliot: Pero en ese momento, en el que me apuntabas con la pistola, me di cuenta de que... Tenías actitud de líder.
Elliot: Sabías perfectamente lo que iba a suceder, y lo que había que hacer.
Elliot: La razón por la que te cité es que...
Elliot: Me di cuenta de que esta gente...
Elliot: No me necesitan a mi como su líder. Las desgracias que han ocurrido aquí, son en parte mi culpa.
Michael: Eso no es verdad.
Michael: Esta gente te necesita. Eres un líder optimista.
Michael: Supiste salir adelante, pese a la muerte de tu madre.
Elliot: Temo que ya no soy tan optimista como antes, Mike.
Michael: ¿Por qué?
Elliot: Porque...

Antes de terminar de hablar, Elliot es interrumpido por un grito, proveniente de las calles del pueblo. Momentos después, una explosión se siente en la oficina, alarmando aún más a Michael y Elliot. Unos instantes antes, Karen, en la cocina de su casa, enciende el horno, colocando el pastel dentro y programando un cronómetro para 1 hora. Tras hacer esto, Karen limpia la mesa de cocina y, mientras tanto, observa por la ventana a la señora Martinez fumando un cigarrillo en el pórtico de su casa. No obstante, Karen observa horrorizada como un enmascarado asesina a su vecina, rebanándole la cabeza con un golpe seco con un hacha. Karen escucha una explosión, por lo que toma un cuchillo de la cocina y, sin dudarlo, sale de la casa. Por otra parte, Tyler y George salen de la casa de Tyler, observando, desde lejos, humo negro proveniente de una casa incinerada.

Tyler: ¿Qué demonios...?

En ese momento, otro sujeto enmascarado, armado con un machete, se lanza contra los hermanos Jackson. No obstante, un frío Tyler le dispara rápidamente en la cabeza, matando al sujeto al instante.

George: No tenías que...
Tyler: Sí, sí tenía.
George: Parece que entraron personas.
Tyler: Habrá que acabar con ellos.
George: Podemos expulsarlos.
Tyler: Con una bala en la cabeza se irán para siempre.
George: ¡No es eso a lo que me refiero!
Tyler: ¡A la mierda tu moral, hermano! ¡Están matando personas aquí!
George: ¿Y qué haremos?
Tyler: Tú irás a la armería, tomarás algunas armas y se la entregarás a Michael y los demás.
George: ¿Y tú?
Tyler: Yo iré a ayudar a los demás. ¡Ve!
Selena (Saliendo de la casa): ¿Qué sucede?
Tyler: Métete adentro, Sel.
Tyler: Toma mi arma y escóndete.

Tyler le entrega su pistola a Selena y procede a marcharse, pero es detenido por la joven mujer.

Selena: ¡Espera! ¡¿Y con qué te defenderás tú?!
Tyler: No te preocupes por mi, estaré bien.
Selena: Cuídate, por favor.

George, quien se dirigía a la armería, se encuentra cara a cara con un enmascarado cortando las extremidades de Earl, un residente de la Comunidad de Las Venturas, con un hacha. El enmascarado, al ver a George plantado frente a él, deja el cadáver de Earl y trata de intimidar a su siguiente víctima.

Enmascarado: Jejeje... ¿Lo quieres rápido? ¿O lento?
George: Quiero que te vayas, por favor. Y nunca vuelvas.
Enmascarado: Okey... Será lento, entonces.

El enmascarado se lanza contra George, quien, armado con su bo, se dispone a luchar contra el extraño. No obstante, Karen aparece de la nada, apuñalando al sujeto en el estómago antes de que pueda llegar a George. Posteriormente, mientras agoniza, el enmascarado es cruelmente asesinado por Karen, quien le apuñala en el cerebro.

George: ¿Qué demonios...?
George: No hacía falta.
George: Pude haberlo retenido.
Karen: ¿Has visto a los demás?
George: No.
Karen: Esta gente no tiene armas...
George: Pude haberlo retenido, no había necesidad de matar.
Karen: Si las tuviesen, ya las estarían usando.
George: ¡Karen!
Karen: Tenemos que llegar a la armería antes que ellos. Si nos seguimos moviendo, esto quizás funcione.
George: No tienes que matar personas.
Karen: Sí, si tengo.
George: Esto no te gusta, y lo sé.
Karen: Escucha, hazme un favor y cierra la boca, que tu eres peor que yo. ¿Irás conmigo a defender a estas personas o te quedas?
George: De acuerdo...

Michael y Elliot salen de la casa de este último. Tras encontrarse con el caos que causaron los invasores, Michael decide ir hacia la armería.

Michael: Tenemos que salir de aquí.
Elliot: Han destruido una casa...
Michael: ¡Elliot, concentrate! Tenemos que ir a la armería, o será demasiado...

Un enmascarado aparece frente a Michael y Elliot. Tras mostrarse amenazante con su machete, el extraño corre hacia sus víctimas, dispuesto a matarlos. Sin embargo, Anthony, acompañado por Brenda, le dispara en la cabeza, matando al sujeto.

Michael: ¿Qué carajos pasó?
Anthony: Entraron por el oeste. Se están dispersando, son muchos.
Michael: ¿Tienen armas?
Brenda: Hasta donde sabemos, solo tenían una granada, y no parecen llevar armas de fuego.
Michael: De acuerdo, tenemos que irnos a la armería.
Michael: Allí tenemos todo.

En una de las casas, Trevor, armado con un cuchillo, observa a dos enmascarados mutilar el cuerpo sin vida de Ben, otro residente. Trevor entra en acción, apuñalando en la nuca a uno de los enmascarados, pero el otro reacciona y le dispara con una AK. La bala roza el brazo de Trevor, causándole una pequeña lastimadura. Sin embargo, el campesino no se inmuta y le aplica una severa golpiza al extraño, tumbándolo en el suelo. Trevor sigue golpeando cruelmente al invasor, hasta dejarlo semi-inconsciente. Instantes después, Trevor se pone de pie y apunta con la AK al enmascarado.

Enmascarado: No, por favor...
Trevor: Te veré en el infierno, hijo de puta.

Trevor jala el gatillo, y mata al enmascarado con un disparo en la cabeza. Mientras tanto, Sarah se esconde en el closet de su casa, desenvainando su pistola y apuntando a la puerta, por si algún extraño intenta abrirla. Mientras tanto, en la casa de los Townley, Tracey, acompañado por Gareth, Mia y Katie, y armada con una carabina, observa por la ventana las calles de la Comunidad. Tracey logra ver a Dave siendo perseguido por un enmascarado. Tracey rápidamente sale a auxiliar a su amigo, disparándole al desconocido a quemaropa, dejándolo herido en el suelo. Tracey se acerca al sujeto para ejecutarlo, mientras este implora piedad.

Enmascarado: Por favor, no... Linda, por favor...
Enmascarado: No quiero morir... Por favor, perdóname...

Al ver a Tracey lo suficientemente cerca, el extraño se abalanza sobre la joven, intentando arrebatarle el arma. Sin embargo, el enmascarado es ejecutado por un tiro a distancia por Gareth.

Gareth: ¡Por dios, Tracey! ¡Esto no es tan difícil!
Tracey: Dave, entra... Puedo protegerte.

Al ver a Gareth asomado en el pórtico de la casa, Dave opta por no ir con Tracey, siguiendo su camino hacia su casa.

Dave: No necesito que me protejas.

Denise, quien se encontraba disparando con su rifle de francotirador, logra ejecutar a varios enmascarados que estaban cerca de la entrada. La joven escucha una ruidosa bocina, y después ver al exterior, Denise ve a un camión acercándose a toda velocidad a los muros, dispuesto a derribarlos. Denise, gracias a su excelente puntería, logra ejecutar al conductor, haciendo que el camión baje la velocidad, pero no evita que se estrelle contra la torre, quebrándola un poco. Mientras tanto, en el hospital, Maria, Jillian, Jessica y Zoey ingresan por la puerta trasera, con un gravemente herido Cody, quien tenía una herida abierta en el vientre, a una de las salas, donde se encontraban Jayden, Tanisha, Ron, Abigail, Collin y Edward.

Jayden: Oh, mierda.
Tanisha: ¿Qué le pasó?
Maria (Entre lágrimas): Un maldito lo atacó con un machete...
Jessica: ¿Alguien ha visto a Anthony?
Edward: No...
Jayden: Bueno, ha perdido mucha sangre. Necesitamos eso para poder "operarlo".
Maria: Toma la mía, tenemos el mismo grupo.
Jayden: De acuerdo
Jillian: Maria, Jess y yo iremos a buscar armas a la armería.
Zoey: Yo iré a buscar a Ellie a casa. Espero que esté bien.
Ron: Iré contigo.
Edward: Yo... Creo que mis servicios serán mejores aquí...
Ron: ¿Qué...?
Edward: Creo que mis servicio...
Jessica: Ya cállate, estarás a salvo aquí.

En la casa de los Donovan, Sarah escucha la puerta abrir y cerrarse.

Dave: ¿Mamá?
Sarah: ¿Dave...?

Sarah se alivia de escuchar la voz de Dave, por lo que decide salir de su escondite y baja las escaleras. En la cocina, Sarah no encuentra a Dave, pero sí se encuentra cara a cara con un extraño sin máscara, notándose su cabello rubio, cara sucia y la letra "S" en su frente. El extraño toma a Sarah por sorpresa e intenta matarla con su cuchillo. Cuando el extraño estaba a punto de cometer el homicidio, Michael patea la puerta e ingresa a la cocina, junto a Dave, y le dispara al extraño, dejándolo gravemente herido. Una aterrada Sarah intenta reponerse por lo sucedido, pero toma el cuchillo del extraño y lo asesina de varias apuñaladas con este. Tras desahogarse contra el extraño, Sarah acaba con este, apuñalándolo en el cerebro, ante los ojos asombrados de Michael y Dave.

Michael: ¿Estás bien?
Sarah: Estoy bien... Solo... Algo atónita.
Dave: Sí... Yo también...
Michael: Quédense aquí, estarán bien. Ya casi hemos acabado con todos...

Otra explosión sacude la casa de los Donovan. Michael sale de la casa y observa angustiado una de las casas, ardiendo en llamas. Tras ver a dos enmascarados, Michael les dispara a sangre fría, matándolos con un disparo a la cabeza a cada uno. George, por otra parte, se encuentra con uno de los extraños, quien estaba encima de Cris e intentaba apuñalarlo con su puñal.

Enmascarado (A Cris): Tú ya estás muerto... ¡Eres un muerto!

Cuando estaba a punto de apuñalar a Cris, el enmascarado es detenido por George, quien utiliza su bo para noquear con algunos golpes al extraño.

George (A Cris): ¿Estás bien?
Cris: Sí, gracias.

En ese momento, llega Tyler, portando una pistola. el Jackson menor ve que el enmascarado aún respira, por lo que decide matarlo de un disparo en la cabeza, algo que molesta mucho a George.

George: ¿Dónde la conseguiste?
Tyler: Me encontré con Trevor.
Tyler: Me dio otra.
Tyler (Enseñando la pistola a George): Tómala.
George: No quiero hacerlo, no me hace falta.
Tyler: Bien... Formage, toma.

Tyler le entrega la pistola a Cris, quien no logra rechazar el arma, y se marcha.

Cris: Eh... ¿Enserio no quieres la pistola?
Cris: Resulta que no soy bueno con las armas...
George: Yo tampoco.

Karen se abre paso hasta una de las casas, disparando con un revolver a los enmascarados que se cruzan en su camino, logrando deshacerse de todos en el centro. Mientras tanto, George, quien camina por los paneles solares, se encuentra cara a cara con otro extraño sin máscara, siendo este afroamericano, calvo, y también lleva la "S" dibujada en su frente. Inmediatamente, otros cuatro enmascarados se juntan con el extraño desenmascarado, mostrando sus filosas armas para intimidar a George.

George: Váyanse.

Los extraños se acercan cada vez más a George, logrando rodearlo. Rápidamente, todos juntos se lanzan contra el hombre, quien logra alejarlos, repartiéndoles golpes en las manos con su bo, y haciendo que suelten sus armas.

George: Mi gente tiene armas...
George: No dudarán en matarlos.
George: Y la tuya no tiene.

Los extraños intentan tomar sus armas del suelo, pero George es más rápido y se los impide, a base de golpes.

George: Probablemente les estén apuntando con sus rifles ahora mismo.
George: Tienen los ojos en la mira, y los dedos en el gatillo.
George: Los van a fusilar en cualquier momento.
George: Es eso, o que se larguen de aquí y no vuelvan jamás.
George: Si siguen eligiendo esta vida, todos morirán.
Extraño sin máscara: Nosotros no la elegimos.

El extraño hace una seña a sus compañeros y, todos juntos, se retiran hacia el portón del pueblo, disponiéndose a salir. Antes de escapar, el desenmascarado toma una pistola del suelo, que estaba junto al cadáver de Russell, uno de los residentes más jóvenes de la Comunidad. George sigue a los extraños, haciendo que se marchen con más prisa. Tras verlos alejarse de la Comunidad, George cierra el portón y lo asegura con un nuevo candado, que se encontraba tirado en el suelo. Mientras tanto, en las casas de la zona sur, Maria indaga entre los cuerpos de los enmascarados, reconociendo rápidamente una mochila, que era de su pertenencia. Tras ver con angustia las fotos y el mapa que trazaba el camino hasta el pueblo, Maria finalmente rompe en llanto.

Capitulo 3: Di adiós

En una helada tarde en la ciudad de Los Santos, mientras corre a un paso muy acelerado, Franklin se comunica por medio de un Walkie Talkie con Michael.

Michael: ¿Cuántas?
Franklin: Tres... Tres bajas, posiblemente.
Franklin: Y encontramos a Logan... No lo logró.
Michael: Mierda... Tienen que salir de ahí, ¡ya!
Franklin: Sí, nos dirigimos al coche.
Franklin: Tardaremos un poco en llegar.
Michael: Bien, abandonen la ciudad. Luego buscaremos esos suministros con más gente.
Franklin: De acuerdo, colega.
Franklin: Espera... ¿Qué... Pasó allí?
Michael: Vuelve y luego hablaremos.

Una hora antes, el grupo de corredores que va en busca de Logan llegan a la ciudad. Franklin estaciona el vehículo en medio de la nevada calle de Richman y todos bajan de este. Mientras el grupo inspecciona las armas, Franklin se comunica con Michael por medio de su Walkie Talkie.

Franklin: Eh, Mike. Acabamos de llegar al punto de extracción.
Michael: ¿Encontraron a Logan?
Franklin: Aún no hemos empezado a buscar, hombre.
Franklin: ¿Todo va bien por allí? ¿Cómo está Zoey?
Michael: Eh... Mejor vuelvan con Logan y luego hablaremos.
Franklin: ¿Qué pasó? ¿Todo está bien...? ¿Zoey está bien?
Michael: Sí, está bien, pero... Creo que deberían venir pronto, Frank.
Michael: No voy a mentirte, las cosas se nos fueron de las manos y...
Michael: Deben ser rápidos, busquen a Logan y vuelvan aquí.
Michael: No dejen que la misión les complique la vida. Si se meten en un gran problema, solo vuelvan y no den marcha atrás.
Michael: Ustedes son más valiosos que una vida.
Franklin: Ya, tranquilo, jefe. Estaremos bien. Cambio.

Franklin, intrigado por lo que había dicho Michael, guarda su Walkie Talkie y vuelve con el grupo, el cual ya estaba listo para buscar al compañero perdido.

Franklin: Bien, ¿están todos listos?
Christoph: Sí.
Cassie: Claro.
Trent: Por supuesto...
Franklin: De acuerdo, esto es lo que haremos. Inspeccionaremos una calle a la vez, casa por casa.
Franklin: Iremos todos juntos.
Christoph: ¿No sería mejor ir todos juntos para cubrir más terreno?
Franklin (En tono sarcástico): ¿Para que luego vuelvas a intentar matarme?
Franklin: Negro, no.
Christoph: Escucha, Frank, lo que digo es...
Niko: Sabemos lo que dices, no somos estúpidos.
Franklin: Tú no opinarás nada, Christoph. Si estás aquí, es porque no sabes hacer otra cosa. Así que mejor te callas y haces lo que te digo.
Mori: Además de que esta ciudad es la segunda más infestada, después de San Fierro.
Franklin: Eso mismo, lo mejor será que estemos unidos.
Christoph: Está bien, de acuerdo...

Mientras tanto, en el improvisado cementerio de la Comunidad de Las Venturas, Trevor, Michael y otros tres residentes terminan de enterrar a los caídos en la batalla contra los extraños. En eso, llega George preguntando por su hermano.

George: Oye, Mike. ¿Has visto a mi hermano?
Michael: Está afuera.
George: ¿Después de lo que pasó? ¿Por qué?
Michael: No sé si oíste que íbamos a incinerar los cuerpos de los invasores.
George: Creí que iban a enterrarlos.
Michael: Aquí no enterramos asesinos.
George: Eran personas.
Michael: Eran malas personas.

Bastante alejados del pueblo, Tyler y Selena apilan los cadáveres de los extraños, ya desenmascarados, y el policía los cubre de gasolina. Luego, enciende un cerillo y lo arroja a los cuerpos, los cuales son lentamente consumidos por las llamas. Tyler mira a Selena, quien derrama lágrimas mientras ve los cuerpos quemándose.

Tyler: ¿Estás bien?
Selena: Es difícil...
Selena: No estaba lista para vivir algo como esto.
Tyler: Nadie lo estaba.
Selena: Lo sé, solo...

Repentinamente, un sujeto golpea a Tyler en la nuca, con el mango de una pistola, dejándolo inconsciente en el suelo, y luego le apunta a Selena. El sujeto, que se reconoce como el extraño afroamericano que anteriormente se había cruzado con George, hace una señal con la mano y, de la nada, nueve extraños más emergen, apuntando a la chica con sus fusiles automáticos.

Extraño afroamericano: Cometimos el error de entrar sin armas.
Extraño afroamericano: Pero un amigo tuyo nos dio una segunda chance.
Extraño afroamericano: Así que no desperdiciaremos esta oportunidad de tomar lo que tienen.
Selena: No tienen que hacer esto...
Extraño afroamericano: Sí, sí tenemos.
Extraño afroamericano: Pero quédate tranquila, muñeca. No te pasará nada a menos que tus amigos no quieran colaborar con nosotros.

En Los Santos, el grupo de corredores inspeccionan una de las calles de Richman, la cual parece desierta. Tras revisar todas las casas de la zona, el grupo procede a investigar en un barrio más adelante.

Franklin: Demonios... Tuvimos que preguntarle en qué casa se escondió.
Trent: Ten paciencia, amigo. No queremos dejar a nadie atrás.
Franklin: ¿Eso qué quiere decir?
Trent: Descúbrelo tú.
Franklin: ¿Qué pasa contigo?
Trent: Nada, solo quiero encontrar a Logan y volver a casa.

El grupo llega a otro vecindario, sorprendiéndose tras ver que este se encuentra plagado de caminantes.

Niko: Maldita sea...
Cassie: ¿Qué vamos a hacer?
Mori: Podríamos atravesar el camino por los jardines.
Franklin: Es buen plan. Quizás funcione.
Niko: Bien, vamos.

El grupo se escabulle cautelosamente hacia el patio trasero de una de las casas. No obstante, Franklin, quien iba primero en la cola, descubre a varios caminantes deambulando el el jardín. El afroamericano detiene al grupo y ordena volver a las calles. En ese momento, Christoph, quien iba detrás, ve a unos cuantos caminantes acercándose a ellos. El hombre intenta avisar a sus compañeros, pero ninguno le presta atención y vuelven hacia la calle, empujando a Christoph hacia los caminantes. El hermano del líder, aterrado al tener cerca a un caminante, comienza a gritar y desenvaina su pistola, disparando contra dos que estaban más cerca, alertando al resto.

Franklin: ¡Maldito!
Christoph: ¡Me iban a matar!
Niko: ¡Rápido, tenemos que entrar a una casa!

El grupo sigue a Franklin y Niko a una de las casas, la cual se encontraba libre de caminantes. Los corredores se refugian en la casa, tomándose un respiro, mientras oyen a los muertos vivientes amontonarse en la puerta.

Mori: ¡Estos malditos son el cáncer!
Franklin: Tranquilos, si no hacemos ruido, seguro se dispersarán.
Christoph: ¿Y si no lo hacen? Quizás estemos aquí hasta mañana, o nunca podremos salir.
Rachel: ¡Saldremos de aquí! No tienes que ser tan negativo.
Franklin: Antes que nada, debemos revisar la casa.
Franklin: Tal vez no sea tan segura como creemos.
Niko: De acuerdo, sepárense, investiguen, a ver que encuentran.

El grupo se divide para inspeccionar cada rincón de la casa. Trent inspecciona la cocina, pero muy rápidamente, se encuentra con el cadáver de Logan en el suelo, apoyado de la mesa de cocina, con un revolver en su mano y un agujero en la cabeza.

Trent: ¡Chicos! ¿Pueden venir a la cocina?

Al cabo de unos pocos minutos, el grupo se reúne en la cocina, observando el cadáver de Logan. Franklin nota que al lado del cadáver yacía una nota, por lo cual decide tomarla y la lee.

Franklin (Leyendo en voz alta): Queridos amigos, la he cagado. Intenté escapar al punto de encuentro, pero uno de esos bastardos me mordisqueó el hombro. No puedo salvarme, y ya me siento bastante mareado. Creo que tengo fiebre, y me consume muy rápido. Lo siento si les he hecho venir hasta aquí en vano, pero no puedo soportar más y me volaré la cabeza. Díganle a mi querida esposa, Deanna, que cuidaré de ella desde el más allá. Adiós, amigos míos. Logan.

Franklin hace un bollo con la nota y la arroja al suelo con furia.

Franklin: Maldición, esta fue una total perdida de tiempo.
Niko: Eh, tranquilo. Ya estamos aquí, y nos iremos ahora.
Franklin: ¿Cómo?
Niko: No sé, por la puerta trasera.
Franklin: Eso es, Nicky, eres un genio.
Franklin: No son demasiados como para cubrir toda la calle.
Franklin: Podremos salir por detrás, y dar la vuelta para volver al coche.
Rachel: ¿Crees que funcione?
Franklin: Absolutamente. Solo nos tomaremos un descanso para esto. No será fácil.

Tras unos minutos de espera, el grupo de corredores sale de la casa por la puerta trasera. Franklin y Niko van a la cabeza, eliminando a los tres caminantes que se encontraban en el patio trasero. Rápidamente, el grupo escapa de la casa, luego de que Mori arroje una bengala hacia el medio de la calle, distrayendo a todos los caminantes. Los corredores se mueven deprisa hacia el vehículo y, tras salir del vecindario, todos se detienen momentáneamente, recobrando el aliento.

Niko: Mierda, pensé que sería más difícil.
Franklin: Mierda, estamos a salvo.
Cassie: Eh... Chicos...

Con una expresión de horror en su rostro, Cassie señala al grupo una horda de caminantes dirigiéndose velozmente hacia ellos.

Mori: Oh, mierda...
Franklin: ¡Corran!

El grupo se echa a correr hacia el punto de extracción. No obstante, otra horda de caminantes detienen el paso de Niko y Christoph, quienes iba detrás de todo.

Franklin: ¡Niko!
Niko: ¡Corran, daremos la vuelta!

Franklin y los demás siguen adelante, mientras ven a Niko y Chris siendo rodeados por los caminantes. El grupo continúa avanzando, Franklin intenta comunicarse con Michael por vía Walkie Talkie. En el proceso, Mori se tropieza y cae al suelo, doblándose el tobillo, convirtiéndose en presa fácil para los muertos vivientes.

Trent: ¡Mori!
Mori: ¡Sigan, no se detengan!
Mori: ¡Si yo me iré de este mundo, me llevaré a algunos conmigo!

Mori, desde el suelo, comienza a disparar contra los muertos vivientes. Sin embargo, no logra ofrecer gran resistencia, pero logra retrasar a varios muertos, ayudando al grupo a escapar. Franklin, lleno de remordimientos, encabeza al grupo mientras escucha los gritos de Mori. En ese momento, la voz de Michael se escucha desde el Walkie Talkie.

Michael: Franklin, ¿qué pasa?

Mientras tanto, Niko y Christoph llegan a un callejón sin salida, donde detrás de unas vallas hay otra horda de caminantes amontonados contra estas.

Christoph: ¡Mierda, ¿qué hacemos?!
Niko: ¡Corre, busca una salida!

Los hombres inspeccionan desesperadamente la zona en busca de una salida. Desafortunadamente para ambos, no logran encontrar ninguna y se quedan sin tiempo, observando a la horda de caminantes llegando al callejón. Niko intenta abrir una puerta de una casa, empujándola, pero no lo logra y, junto con Christoph, se suben a una contenedor de basura, mirando con pudor a la inmensa cantidad de muertos vivientes que iban tras ellos.

Niko: Dios mío... Piensa, Niko, piensa...
Niko: ¿Qué puedes hacer?

En medio del palabrerío de Niko, Christoph, observando a los muertos vivientes, comienza a gimotear por la angustia, hasta que Niko llama su atención.

Niko: ¡Ey, ey! ¡Christoph! Mírame.

Ante un atónito y completamente shockeado Christoph, Niko sigue insistiendo en que le ponga atención, aunque todo resulta en vano.

Niko: ¡Ey, Christoph! ¡Por el amor de dios, mírame! ¡Dime algo!

Para sorpresa de Niko, Christoph logra responderle, pero las palabras del hombre no resultan ser las que el serbio quería escuchar y se espanta.

Christoph: Adiós...

Tras despedirse, Christoph se apunta a la cabeza y, pese a las insistencias de Niko, se suicida con un disparo limpio, salpicándole su sangre al serbio. Debido a su incómoda posición, su falta de energía y la inclinación, Niko no logra cargar el peso del cadáver de Christoph, que había caído a sus brazos. Niko cae al suelo, teniendo encima el cuerpo del recién fallecido. Inmediatamente, los caminantes comienzan a desgarrar y destripar a Niko, quien solo puede echar varios gritos de agonía. Por otra parte, con el resto del grupo de los corredores, estos llegan hacia la ubicación del vehículo, pero para desgracia de ellos, este ya no se encuentra.

Cassie: ¿Qué demonios...?
Trent: Alguien se llevó nuestro coche...
Trent: ¡Un hijo de puta se llevo nuestra única vía de escape!
Rachel: Hay que pensar rápido, aquí vienen...
Franklin: No podemos esperar a Niko y Christoph aquí, tenemos que escapar.
Rachel: Pero...
Franklin: ¡Sin peros, no tenemos opción!
Franklin: Nos vamos de aquí.

Sin otra opción, los corredores deciden buscar otro vehículo por la zona, mientras escapan del rebaño de caminantes. Mientras huyen, Franklin vuelve a comunicarse con Michael a través del transmisor.

Franklin: Michael, ¿estás ahí?
Michael: Sigo aquí, Frank. ¿Qué pasa?
Franklin: Hombre, nos robaron... El coche.
Franklin: Nos persiguen los caminantes... Y... Tendremos que perderlos... Antes de comenzar a buscar uno.
Michael: Mierda, no busquen nada.
Michael: Vayan a pie hacia la capilla, iré a buscarlos allí.
Michael: Si encuentran un coche o algo, mejor.
Michael: Pero no se adentren en la ciudad, es muy peligroso.
Franklin: De acuerdo, amigo...
Franklin: Te... Veré luego.

El grupo de Franklin se desvía hacia Vinewood Boulevard, dirigiéndose al condado de Blaine. Mientras tanto, en el pueblo, Michael toma su pistola, un rifle y un cuchillo y se dispone a salir, pero apenas al salir de su casa es interrumpido por varios disparos desde uno de los puestos de vigilancia.

Michael: ¿Qué...?

Michael se dirige hacia donde se escuchó el disparo. Tras llegar a las puertas de la Comunidad, Michael, acompañado de todos los habitantes del pueblo, se encuentra con los enmascarados sobrevivientes, con Tyler y Selena de rehenes.

Extraño afroamericano: Eh... Hola.
Extraño afroamericano: Mi nombre es Jason.
Michael: Creí que los habíamos matado a todos.
Jason: Pues creíste mal, amigo mío.
Jason: Nosotros somos muchos.
Jason: Pero tranquilos, ya no queremos hacer la guerra con ustedes.
Jason: Son un grupo muy peligroso, hay que admitirlo.
Jason: Pero antes habíamos cometido un error que nunca más volveremos a cometer.

En ese momento, varios puntos rojos, marcados desde rifles automáticos avanzados, se clavan en el pecho de Michael.

Jason: No queremos matar a nadie ahora, saciamos nuestra sed y parece que aún tienen para sufrir.
Jason: Quiero que nos entreguen todo. Vacunas, alimentos, bebidas, artillería.
Jason: O mejor aún... Entréguennos este santuario...
Jason: Es muy bonito.
Michael: ¿Crees que puedes venir aquí, con solo tres armas y amenazarme con su mira?
Michael: ¿Crees que tengo miedo?
Jason: Yo... Que tú hablaría menos y me iría de aquí.
Michael: Está bien... Tú ganas.
Michael: Pero para ganarse este lugar tendrán que superar una prueba.
Michael: Mátenme a mi, antes que yo los mate a ustedes.

En ese momento, Michael hace una señal con la mano, permitiéndole a Denise, quien estaba de francotirador en el puesto de vigilancia, disparar contra los extraños armados. Michael, en un parpadeo, empuña la carabina, la prepara y dispara contra los extraños, eliminándolos a todos rápidamente. Dos enmascarados logran escapar de la masacre, pero son alcanzados por los disparos de pistola de Trevor y Anthony, muriendo en el acto.

Michael: ¿Y estos tipos nos causaron tantos problemas?
Michael: Jillian, Tony y otros más, entren los cuerpos y quémenlos aquí, no nos arriesgaremos a encontrarnos a más de ellos.

Trevor y George se acercan a los rehenes para liberarlos. George libera a Selena, quien, al ponerse de pie, empuja al manco Jackson y se marcha enfadada a su casa.

George: ¿Qué sucede?
Selena: ¡No me hables, idiota!
Tyler (A George): Tú y yo hablaremos después, hermano.

Tyler se marcha con una furiosa Selena, quien lo ignora por completo.

Anthony: Oye, Mike. ¿Para qué las armas?
Michael: Voy a salir. Franklin y los demás tienen problemas.
Michael: Tres han muerto, pero no le pregunté quienes fueron.
Michael: Tengo que ir al punto de extracción de la capilla.
Michael: Me llevaré la casa rodante.
Trevor: No hace falta, lo haré yo.
Michael: No, T. Le dije a Franklin que...
Trevor: ¡Me da igual lo que le hayas dicho a Franklin!
Trevor: Necesito hacer un viaje...
Trevor: Tengo cosas en las que pensar, Mickey.
Trevor: Así que... Déjame ir a mi.
Michael: De acuerdo, T. Como quieras.

Michael le entrega la carabina a Trevor y se marcha nuevamente a su casa.

Maria: ¿Qué fue eso, Trev?
Trevor: No voy a permitir que nuestro futuro líder se juegue la cabeza allí afuera.
Trevor: Lo necesitamos.
Trevor: Además... Necesito salir a rodar un poco.

Unos minutos más tarde, ya con el perímetro seguro, Brenda abre el portón a Trevor, que estaba a bordo de la casa rodante. Trevor se marcha de la Comunidad, en busca de los corredores en apuros.

Anthony: Este tipo necesita coger... Y pronto.
Brenda: ¿Qué?

Trevor avanza por la carretera, hacia Blaine County. El ex-traficante de drogas, pensativo, conduce a una velocidad media, hasta que repentinamente, decide detener el vehículo, apagando el motor involuntariamente. Trevor escucha las hélices de un helicóptero provenir del desierto. El ruido cada vez se escucha más fuerte, hasta que Trevor ve pasar el helicóptero, que salía de la nada. Tras un leve suspiro, Trevor se alarma luego de escuchar unos fuertes y repetitivos gemidos. Tras mirar hacia el desierto, Trevor ve a una horda masiva de caminantes emerger del desierto, acercándose rápidamente a la carretera. Trevor intenta encender el Camper, sin éxito.

Trevor: No, no me hagas esto... Mierda...

Trevor intenta, sin éxito nuevamente, encender el vehículo. Tras resignarse, Trevor golpea con furia el parabrisas, mientras ve a la horda a tan solo unos cuantos pasos del Camper.

Trevor: Me cago en todo...

Capitulo 4: Fin del camino

En una oscura habitación, George deja una bandeja con comida en el suelo, encarando luego a un sujeto atado de manos y sentado en un viejo y sucio colchón.

George: Buenos días.
George: Traje tu desayuno.
???: No tienes que alimentarme...
???: Solo le quito el alimento a tus amigos.
George: No quiero que pases hambre.
???: ¿Por qué no?
???: Mi gente y yo hemos matado a muchos de los suyos...
???: Lo mínimo que merezco es una muerte rápida.
George: Mi gente mató a todos los tuyos, así que estamos a mano.
???': Lo mejor sería que me mates, antes de que yo te mate a ti.
George: Tú no matarás a nadie.
George: Ahora come.

George alcanza la bandeja al extraño. En ese momento, el manco Jackson escucha un grito de una voz conocida.

Trevor: ¡¡¡Abran la puerta!!!

Un agitado y agotado Trevor corre velozmente hacia la puerta de la Comunidad de Las Venturas. El hombre grita desesperadamente a los guardias de la puerta, mientras es seguido por una gran horda de caminantes.

Trevor: ¡Abran la puerta! ¡Abran... La puerta!

Jillian, Jessica y Elliot, quienes se encontraban en la puerta, abren el portón, permitiéndole el ingreso a Trevor, y lo cierran. En breves momentos, todos los residentes de la Comunidad se acercan a la entrada, entre ellos, Michael.

Jillian: ¿Qué pasó?
Trevor: Seguían un puto helicóptero...
Michael: Los puedes escuchar, algunos los vieron.
Michael: No entiendo como pudo llegar hasta aquí esa cantidad...
Michael: Pero son suficientes como para rodearnos.
Michael: Yo sé que tienen miedo, no han visto nada como esto.
Michael: No han vivido algo como esto.
Michael: Pero estamos a salvo, por ahora.
Michael: El muro que chocó el camión, parece estar intacto.
Michael: Lo reforzaremos por las dudas.
Anthony: Como sea, los muros aguantarán.
Michael (A los residentes): ¿Ustedes podrán aguantar?
Michael: Los otros van a regresar.
Tyler: Sí, van a regresar.
Tyler: Franklin, Niko, Cassie, Rachel, Trent y Christoph regresarán.
Tyler: Habrá que avisarles que no iremos por ellos.
Michael: Y cuando lleguen, utilizarán los vehículos que tengan para alejar la horda.
Michael: Hasta entonces, hay que resistir.
Michael: No haremos mucho ruido, taparemos las ventanas... O más bien, no utilizaremos luces.

Mientras Michael habla a los residentes, Dave mira con resentimiento a Gareth, quien se encuentra junto a Tracey. El muchacho se levanta disimuladamente la chaqueta, haciendo notar su navaja en su pantalón.

Michael: Haremos que esté más callado que un cementerio, ver si se mueven...

Antes de poder culminar, Michael es interrumpido por una residente mujer, de cabello corto negro y piel caucásica, que se notaba desesperada por la situación.

Mujer: Este lugar es un cementerio.
Tyler: Esto sucedió porque alguien dejó que los invasores escaparan.
Tyler: Su líder nos había dicho que tenían un último truco bajo la manga, y creo que aún hay gente suya allí afuera.
Tyler: Quizás estén observándonos en este momento.
Trevor: No lo creo...
Trevor: Cuando fui a buscar a Franklin y los otros, vi un helicóptero salir del desierto.
Trevor: Cuando miré por donde vino, observé a esa horda.
Trevor: Iban tras ese helicóptero, pero me vieron.
Ron: ¿Qué pasó con el autocaravana?
Trevor: Se descompuso en el camino, tuve que regresar corriendo.
Trevor: No pude perderlos...

Maria, Tras escuchar a Trevor, junta valor y decide confesar su secreto a la Comunidad.

Maria: Yo estaba ahí afuera, reclutando gente con Trevor.
Maria: Quería meterme a un matadero, que parecía una especie de refugio.
Maria: Creí que habría suministros, y quería revisar.
Maria: Pero Trevor quería seguir buscando gente.
Maria: Hicimos lo que yo quería, y terminamos en una trampa hechas por esas personas.
Maria: Lo sé, porque se me cayó mi mochila de excursión, y ellos la tenían.
Maria: Siguieron nuestras huellas, por culpa mía.
Maria: Esa gente que nos atacó... Dos veces...
Maria: Encontraron la forma de llegar gracias a mi.

Tras la confesión de Maria, los residentes quedan atónitos y preocupados. Michael, en una dura posición, decide poner fin a la reunión y dejar que cada uno vuelva a su casa, mientras todos ven con incredulidad a un impactado Elliot marchándose a su casa.

Michael: Muy bien, hagan lo mismo que el líder.
Michael: Cada uno a su casa
Michael (Observando de reojo a George): Ya hablaremos luego.

Todos los residentes obedecen y se retiran a sus respectivas casas, con excepción de Michael, Tracey, Gareth, Anthony, Sarah y Dave, quienes se quedan contemplando los muros, siendo golpeado por los caminantes. Sarah se acerca a un solitario Michael, con el fin de poder hablar con él.

Sarah: ¿Cómo haces para llevarlo tan bien?
Michael: ¿Qué?
Sarah: Digo... Lo llevas muy bien, ¿no?
Michael: Hemos estado en situaciones similares... Pero esta no es la peor, ni por mucho.
Michael: Trato de ser positivo.
Sarah: Sí, yo igual... Contigo y con tu gente, saldremos adelante.
Michael: Nuestra gente, cada cabeza cuenta. Tendrán que aprender.
Michael: Les diré a Anthony y Jessica que se apresuren con las clases, tal vez tengamos que luchar para estar seguros.
Sarah: Muy bien, yo estoy contigo, Michael.
Michael: Gracias...
Sarah: De nada.

Sarah besa la mejilla de Michael y procede a retirarse junto a Dave. Anthony, Tracey y Gareth se acercan a Michael, riéndose de forma burlona.

Gareth: La señora Donovan, ¿eh, suegro?
Michael: ¿Qué dices?
Anthony: Vamos, hombre, todos sabemos que ella te gusta.
Michael: Uff... Tony, por favor.
Tracey: Papá, no puedes ocultarlo...
Tracey: Si te hace sentir mejor, creo que a ella también le gustas.
Tracey: Es extraño, ya que tú tienes como 13 años más que ella.
Tracey: Me pregunto que te habrá visto.

Unos minutos después, en el almacén de comida, Brenda lidia con la furia de unos hambrientos residentes de la Comunidad, quienes se quejan debido al poco alimento que la mujer le suministra.

Mujer: No puedo hacer nada con estas dos latas...
Brenda: Las salsas y las sopas pueden extenderse un poco más con agua.
Mujer: ¿Qué diferencia hay? Si total estaremos muertos para mañana.
Brenda: Eso no lo sabemos, Michael ideará un plan para poner las cosas en su lugar.
Brenda: Hasta entonces, hay que raciona...
Joe: No puedo.
Joe: No puedo soportar mis últimas horas de vida, viendo a mi familia con hambre.
Joe: Lo siento, Brenda.

Los residentes ingresan rápidamente al almacén, tomando, sin culpa, varias latas de comida cada uno. En ese mismo momento, Selena, Tyler y Elliot llegan al almacén y observan, con obvia molestia, la escena.

Tyler: ¡Oigan! ¡Oigan!
Elliot: ¡Deténganse! ¡Ahora mismo!

Ante los gritos de los dos hombres, los residentes detienen el saqueo y observan con indiferencia a su líder.

Elliot: Esto es para todos.
Elliot: Necesitamos que dure para poder sobrevivir.
Carter: ¿Por qué no vas a hacer planos, Elliot?
Elliot: Sí, eso hago. Eso hacemos...
Elliot: Y ustedes están haciendo que eso sea imposible.
Elliot: No se puede hacer planos para una comunidad que ustedes están destruyendo.
Elliot: Durante el ataque de esos tipos, yo he estado colaborando.
Elliot: ¿Qué hacías tú, Carter?
Elliot: Hacer esto, nos hará parecer como que todo nos importa una mierda.
Elliot: Nos hará parecer egoístas...
Elliot: Cuando todo pase... Esto quedará en los libros, como el día que destruimos la Comunidad de Las Venturas.
Elliot: Michael piensa por todos, y va a sacarnos de esta mierda...
Elliot: Hasta entonces, ustedes aceptarán lo que les toque.

Ante el discurso de Elliot, los residentes se resignan y deciden dejar la comida en sus respectivos lugares, llevándose lo que habían recibido. Elliot voltea para ver a su prima, quien le sonríe orgullosamente. Por otro lado, en la Zona Sur, Maria camina sin rumbo cerca de los muros, encontrándose con el famoso "muro de los caídos" del pueblo. La mujer mira atentamente los nombres escritos allí, perturbándose tras ver los nombres de los residentes asesinados por los extraños e, inmediatamente, voltea para cambiar de camino. Tras alzar la vista, Maria ve a Zoey caminando pacíficamente hacia la armería, por lo que decide seguirla. En la entrada, Michael, montado en un puesto de vigilancia, observa el exterior con sus binoculares, intentando deducir la cantidad de caminantes que hay fuera. En eso, Ron sube las escaleras del puesto, logrando dar con él.

Michael: Ron, ¿qué tal?
Ron: ¿Cómo vas, Michael?
Michael: Pues aquí, observando... Y pensando.
Ron: ¿En qué?
Michael: Solo pensaba...
Michael: Nah, mejor olvídalo.
Ron: Vamos, amigo.
Ron: Estuvimos juntos desde hace bastante tiempo, somos prácticamente amigos.
Ron: Cuéntale al amigo Ron que sucede.
Michael: Creo que... Me gusta Sarah.
Ron: ¿La rubia? ¿En serio?
Michael: Sí.
Ron: ¿Y no vas a hacer nada al respecto?
Michael: ¿Cómo qué?
Ron: No lo sé, algo... Pero se nota que a ella también le gustas.
Ron: Aunque no sé que te encuentra de atractivo... Tienes como 50 años.
Michael: Quizás tú te estés haciendo la idea.
Ron: No, yo sé lo que veo.
Ron: Desde que llegamos aquí, has cambiado mucho.
Michael: ¿Qué quieres decir?
Ron: Eres un cabrón de los peores, y morirás sabiendo eso.
Ron: Pero esta mujer, y este lugar, sacan lo mejor de ti.
Ron: Igual que Trevor, o Franklin, que ya va a ser padre.
Michael: ¿Tú también lo sabes?
Ron: Todos lo sabemos, Zoey nos dijo.
Michael: Solo espero que regresen pronto... Los necesitaremos.
Ron: Van a regresar, estoy seguro.

En la armería, Zoey se encuentra preparando unas cuantas armas y un bolso, con la idea de salir al exterior. No obstante, Maria llega al lugar y se encuentra cara a cara con la embarazada.

Maria: ¿Vas a salir?
Zoey: Sí.
Maria: ¿Tienes algún plan para salir sin llamar la atención?
Zoey: Estoy pensando en eso.
Maria: Y ahora te estás equipando...
Maria: ¿Estás esperando a que oscurezca? ¿No es así?
Maria: Qué sucederá cuando te tuerzas un tobillo saltando? ¿O cuando uno de ellos te frene y luego tengas que lidiar con los demás?
Maria: No puedo dejar que hagas esto.
Zoey: No puedes detenerme.
Maria: Sí puedo.
Zoey: ¿Cómo?
Maria: El bebé...
Maria: Además... Te estás precipitando demasiado.
Maria: Tenemos que esperar.
Zoey: No puedo hacer comunicación con él, estarán en problemas.
Maria: Tardarás dieciséis horas en llegar a Los Santos, si es que encuentras un coche.
Maria: Eso si no tienes problemas en el camino, como los muchachos.
Maria: Tienen coches, y opciones.
Maria: No vas a irte, no te lo permitiré.
Zoey: Es que... Temo por su vida...
Zoey: Estoy embarazada, y ni siquiera sé si el lo sabe...
Maria: Lo entiendo, pero de nada le valdrá si tú corres algún riesgo.
Maria: Sólo espéralo... Aunque sea solo uno o dos días.

Después de pensarlo por unos instantes, Zoey decide abandonar su misión y deja las armas donde corresponden, mientras Maria la observa alegre por su decisión. En el bloque de casas de la Zona Norte, Dave juega con su navaja, hundiéndola en la tierra y sacándola, repetidas veces. En ese momento, llega Gareth, amargando más a Dave.

Gareth: Oye, amigo. ¿Has visto a Tracey?
Dave: La última vez que la vi, estaba con Trevor.
Gareth: ¿No te dijo de ningún plan?
Dave: ¿Cuál plan?
Gareth: Ella quiere que salgamos de aquí de alguna forma, tomemos los coches que están afuera, y llevarnos a esos desgraciados al desierto.
Dave: ¿A quienes? ¿A los muertos?
Gareth: Por supuesto.
Dave: Es una idea loca...
Gareth: Mira, amigo, tú sabes conducir y...
Dave: No voy a ayudarlos, Gareth.
Gareth: Esto es por todos aquí... Por tu madre, por la gente que conoces...
Dave: Ellos no darían ni un centavo por mi.
Dave: De todas formas es un plan no elaborado, tonto y peligroso.
Gareth: Hazlo por ella, D, te salvó la vida.
Dave: Y ahora estoy tratando de salvar la suya.
Dave: Como Tyler nos dijo, puede haber más tipos de esos fuera... Espiándonos.
Dave: Quedarnos aquí es lo mejor que podemos hacer para sobrevivir... Si es que esos no entran.
Gareth: ¿Qué sucede contigo?
Gareth: Antes eras diferente.
Dave: Las personas cambian, Gareth. Nadie es la excepción.
Dave: Tú... Me has jodido, amigo.
Dave: Creí que eras mi amigo.
Gareth: ¿De qué hablas? Claro que soy tu amigo.
Dave: Yo te conté sobre Tracey...
Dave: De lo que quería con ella...
Dave: Y tú vienes y me la robas.

En una acto de ira, Dave se pone velozmente de pie y encara a Gareth.

Gareth: Eso no fue lo que pasó, hermano.
Dave: ¡Sí pasó! Y lo has hecho siempre.
Dave: Cada vez que me intereso por alguien, tú apareces y me lo quitas todo...
Dave: No importa por lo que tú hallas tenido que pasar, a ti nunca te dicen que no.
Dave: Para todos eres tan interesante, que me sofocas.
Gareth: Yo no pretendía eso, hermano.
Gareth: Antes no me interesaba nadie.
Gareth: Soy tu amigo, y jamás haría algo que te lastimara.
Gareth: Pero debes entender que yo siento algo por ella.

Gareth apoya su mano en el hombre derecho de su amigo, pero este le aparta y le arroja un puñetazo en el rostro, haciendo que retroceda. Gareth, consumado por la furia, se lanza contra Dave, tumbándolo en el suelo y proponiéndose a devolverle el golpe en el rostro. Sin embargo, el muchacho desiste y deja a su amigo en el suelo. Mientras Gareth se aleja, un resentido Dave le habla.

Dave: Si se van... Yo le diré a Michael.
Dave: Solo quiero salvarte la vida, amigo...

Un molesto Gareth voltea para ver a Dave, quien aún no se levanta del suelo. Sin embargo, pasa de él y sigue su camino. Por otra parte, en la residencia de los Murry, Selena ingresa a la casa por la puerta trasera, puesto a que nadie abría en la entrada. La joven mujer camina por la salta, hasta escuchar un vidrio romperse en la cocina. Selena llega rápidamente a dicho lugar, encontrándose con un medio alcoholizado Elliot juntando los fragmentos de un vaso de cristal en el suelo.

Elliot: Hola... Prima... No te oí llegar.
Selena: ¿Estás ebrio?
Elliot: Eso intento.
Selena: Creí que estabas con los planos, y quise venir a ayudarte.
Elliot: No tenía ganas ahora...

En medio de la plática con su primo, Selena se detiene a ver algunas provisiones que anteriormente había visto en el almacén, deduciendo que Elliot las robó.

Selena: Eso sacaste del almacén...
Selena: ¿Lo robaste?
Elliot (Mientras se sirve un trago de vodka): Yo no lo llamaría así.
Selena: Entonces, todo lo que dijiste...
Selena: ¿Era mentira?
Elliot: No, si todos hubiesen saqueado la despensa, y si lo supiesen, lo habrían visto.
Elliot: Entonces sería el fin de la sociedad.
Elliot: Pero... ¿Si fuese otra persona?
Elliot: Que mejor que el líder de la Comunidad para que nadie sospeche.
Elliot: Detuve ese saqueo, y estoy cobrando mi recompensa.
Selena: Vaya líder eres, Elliot...
Elliot: Sí, ¿verdad? Por eso quiero hacer un último brindis.
Elliot: Es nuestra despedida, prima... Brinda conmigo, y luego ve a sacudir la cama con Tyler por última vez.
Selena: ¿Por qué hiciste esto?
Elliot: Porque ellos tienen razón, prima.
Elliot: Este es el fin del camino...
Elliot: Todos estaremos muertos para mañana.
Selena: Maldita sea, Elliot, la tía Sue no te educó para que hables así.
Elliot: Al diablo con mamá, ella está muerta.
Elliot: Ella nos hizo lo que somos, débiles... Por eso papá murió, y por eso ella murió.
Elliot: Ella no veía que corríamos peligro, incluso con los muros alrededor.
Elliot: Sino hubiese sido por Michael y su gente, ahora estaríamos todos muertos.
Elliot: Ella sólo quería soñar, y hacer planes para expandir este pueblo.
Elliot: ¡Sólo eso hacía! ¡Y yo fui su cómplice!
Elliot: No quiero hacer dibujos de lo maravilloso que será nuestra expansión, porque esos muertos nos tienen acorralados... ¡Y no podemos hacer nada más que esperar!

Elliot, cegado por su ira, arroja el vaso con Vodka contra la pared y se marcha a su habitación. Selena, en estado de shock por las palabras de su primo, se marcha a su casa en silencio. Mientras tanto, Sarah camina hacia su casa, pasando por delante de una casa, de la cual provenían unos leves, pero llamativos, gemidos. La viuda se acerca a la puerta, observando por una pequeña ventana el interior de la casa. Tras unos breves momentos, un caminante se arroja contra la puerta, espantando a Sarah, quien no tiene más remedio que acabar con el muerto viviente. Varios residentes contemplan con horror la escena, observando a Sarah abrir cuidadosamente la puerta para que el caminante se asome y, de este modo, apuñalarlo en la cabeza con su cuchillo, acabando de una vez con el muerto. Tras ver al caminante como alguien conocido, Sarah observa de reojo las muñecas rajadas de este, deduciendo que se había suicidado. Tras esto, la viuda Donovan se dirige a los residentes que observaban pudorosamente.

Sarah: Antes... Solía no querer ver...
Sarah: Cómo son las cosas en realidad.
Sarah: No es que no pudiera, es que no quería...
Sarah: Pero así es la vida ahora, y tenemos que aceptarlo.
Sarah: No nos queda de otra.
Sarah: Tenemos que enfrentarla...
Sarah: Porque si no luchamos, moriremos

Sin decir más, Sarah decide seguir camino a su casa, dejando el cuerpo del caminante en el pórtico de la casa y a los residentes atónitos, en especial a Maria, quien tras mucho pensarlo, toma coraje para realizar una acción. Mientras tanto, en los puestos de vigilancia, Michael continúa observando el exterior, hasta que Dave llama su atención desde abajo.

Dave: ¡Mike!
Dave: ¡¿Puedo subir?!
Michael: Claro.

Dave sube las escaleras, hasta dar con el puesto de vigilancia y, por ende, con Michael. Tras alzar la vista y observar el exterior, el muchacho se sorprende al ver tantos muertos vivientes amontonándose en los muros.

Michael: No los habías visto así antes, ¿verdad?
Dave: No.
Dave: Tracey... ¿Se acostumbró demasiado a esto?
Michael: Pasamos mucho tiempo allí afuera, tuvo que hacerlo.
Dave: Gareth... Suele trepar los muros, y salir unas horas afuera.
Dave: Muchas veces creí que estaba loco, pues... Podría encontrarse con esto.
Dave: Él tiene un plan para dispersar a los muertos.
Dave: Ese plan incluye a Tracey.
Michael: ¿Dices que quiere llevarse a Tracey?
Dave: Eso mismo.
Dave: Creo que logré evitar que eso suceda.
Dave: Pues hablé con Gareth, y le dije que si se llevaba a Tracey, hablaría contigo.
Dave: Creía que lo mejor sería venir y contártelo.
Michael: ¿Sabes dónde están ahora?
Dave: En el restaurant de Andrea, están muy... Amorosos.
Michael: Gracias por avisarme, Dave.
Michael: Eres un buen chico.
Dave: De nada.
Dave: Si quieres, yo puedo montar guardia.
Michael: Nah, yo no estoy haciendo guardia.
Michael: Los que están en la puerta sí...
Michael: Simplemente estoy observando, ideando algún plan.
Dave: Estuve pensando mucho en esto y...
Dave: Necesito pedirte un favor.
Michael: ¿Qué sucede?
Dave: Quiero que me enseñes a disparar.
Dave: Mi mamá no quiere, y tú eres de confianza.
Dave: Quiero protegerla a ella...
Dave: Y a esta comunidad.
Michael: No soy el mejor tutor...
Dave: Eso no importa, tú eres infalible, me puedo dar cuenta.
Dave: Puedes hacerlo.
Dave: Vamos... ¿Me enseñarías?

Tras pensarlos por unos instantes, Michael cede ante el pedido de Dave y le quita las balas a su pistola, la cual pasa a manos del joven.

Michael: No hay que desperdiciar balas.
Dave: De acuerdo.
Michael: Solo apunta a tu objetivo, y jala el gatillo cuando estés listo.

En el parque del pueblo, Maria camina por los alrededores, observando a lo lejos a Jillian, sentada en un banquillo. Tras mucho pensárselo, Maria decide acercarse a Jill, quien la saluda de forma amistosa.

Jillian: Hola, Maria.
Maria: Hola, Jill.
Jillian: ¿Estás bien?
Jillian: Te veo un poco nerviosa...
Maria: Bueno... Pues, yo...

Maria, en lugar de seguir hablando, se calla y junta valor, terminando por besar a una sorprendida Jillian. Tras un breve beso entre las dos mujeres, Maria, llena de júbilo, decide sentarse junto a Jillian.

Jillian: ¿Qué fue eso?
Maria: Pues...
Maria: Ya sabrás...

Horas más tarde, ya de noche, Elliot sale de su habitación y baja las escaleras hacia la cocina. Allí, el líder encuentra las provisiones del almacén y, sin pensarlo, decide depositar todo en un canasto y llevarlo de nuevo a la despensa. Mientras camina por las calles oscuras, Elliot pasa por la residencia Campbell, escuchando una discusión del matrimonio, debido a lo recientemente acontecido. Elliot pasa de ello y decide seguir su camino, pero al dar unos cuantos pasos, el líder es atacado por un caminante enmascarado, siendo tomado por sorpresa por este y provocando que se caiga el canasto. Elliot, inmediatamente, saca su cuchillo y comienza a apuñalar al caminante en el pecho, hasta que este cae al suelo. El líder sigue descargando su ira y frustración con el torso del caminante, apuñalándolo una y otra vez, hasta quedar todo salpicado de sangre. En eso, Michael llega y apuñala rápidamente la cabeza del muerto viviente, acabando con él.

Michael: Maldición, ¿estás bien?
Elliot: Sí... Creo que sí.
Michael: Karen dijo que hirió a uno, pero no encontramos su cuerpo.

Michael ayuda a Elliot a ponerse de pie. Luego, el líder vuelve a tomar el canasto de provisiones y se dirige de nuevo al almacén.'

Michael: Oye, ¿estás bien?
Elliot: No...
Elliot:Hice algo malo, y me estoy arrepintiendo de ello.
Elliot: Quiero que este sitio siga en pie.
Michael: Pues necesitan que los lideres.
Elliot: No me necesitan a mi, Michael.
Elliot: Te necesitan a ti.
Elliot: Quiero que tú te encargues de ellos.
Elliot: Yo no sirvo como líder.
Michael: Piénsalo un poco, Elliot.
Michael: Tus padres querían esto para ti.
Michael: Nadie está listo para liderar, pero tú eres un visionario como ellos.
Elliot: No sé si quiero hacerlo...
Elliot: Pero con tu permiso, debo llevar esto devuelta al almacén e irme a dormir.
Elliot: Buenas noches, Michael.
Michael: Buenas noches...

Elliot y Michael se marchan hacia rumbos distintos. Michael, luego de caminar por unos minutos, llega a la casa de los Donovan. En el garaje de la casa, el hombre se encuentra con Sarah, quien se encuentra lavando la ropa.

Sarah: No digas nada...
Sarah: Vaya hora para lavar la ropa, ¿verdad?
Michael: Pues, yo no sé de eso.
Michael: Nunca en mi vida he usado una lavadora.
Michael: Creo que estoy listo para aprender.
Sarah: ¿No sería mejor que vayas a dormir?
Sarah: Fue un día muy duro, y pareces cansado.
Michael: Sí, pero necesitaba caminar un poco.

Sarah suspira y mira al suelo por unos instantes. Tras volver a mirar a Michael, la mujer le habla con un tono de preocupación.

Sarah: ¿Tú crees que haya algo más después de esto?
Sarah: Tiene que haber...
Michael: ...
Sarah: Por favor, dime que hay más...

Michael, sin más que decir, se acerca lentamente a Sarah y, tras tenerla frente a frente, besa la boca de la mujer, quien no se resiste y continúa con el beso. En una de las casas de la misma zona, Tyler se levanta de su cama, observando con anhelo a una profundamente dormida Selena, en la misma cama. Tyler camina hacia la cocina de la casa y, por la ventana, observa con curiosidad a George ingresando a una casa.

Tyler: ¿Qué estás escondiendo, hermano?

En la entrada principal del pueblo, Elliot se acerca al portón, en el cuál se podían ver las siluetas de las docenas de caminantes que empujaban contra este. El líder escucha atentamente los gemidos de los muertos vivientes, y el portón siendo golpeado por estos. Finalmente, Elliot se cansa y golpea también contra el portón, alertando aún más a los caminantes y marchándose luego.

Capitulo 5: Malas intenciones

En una fría puesta de sol, el grupo de corredores de la Comunidad de Las Venturas se acercan a pie a la pequeña capilla del Blaine County. Una vez en el lugar, Trent y Cassie se sientan en el suelo para descansar, mientras que Franklin y Rachel se disponen a buscar los coches.

Cassie: Ya no puedo seguir...
Cassie: Creo que los hemos perdido en Vinewood...
Rachel: Quizás estén viniendo hacia esta dirección.
Franklin: Tenemos que buscar los coches e irnos de aquí.
Franklin: Rachel, ven conmigo.
Franklin: Cassie, Trent, vigilen el perímetro.
Trent: Ya vas.

Franklin y Rachel se alejan de Cassie y Trent, quienes vigilan a que nadie se acerque a la zona. Unos minutos después, Rachel y Franklin regresan con sus compañeros, trayendo consigo buenas noticias.

Franklin: Bien, los coches están aquí.
Franklin: Es un Cognoscenti y una moto.
Rachel: ¿Nos vamos ahora?
Franklin: Esperen...
Franklin: Si esa oleada de muertos están siguiendo nuestro camino, puede que nos encontremos con ellos en alguna otra salida.
Franklin: Nunca se sabe cuando volveremos aquí.
Cassie: ¿Qué sugieres?
Franklin: Esperaremos a que los muertos lleguen a la iglesia, llamaremos su atención y la incendiamos con todos estos hijos de puta dentro.
Rachel: ¿Estás seguro de que es un buen plan?
Franklin: Tenemos que hacerlo, no podemos arriesgarnos a que sigan su paso.
Trent: De acuerdo, tenemos que hacerlo.

El grupo se decide a esperar a que la horda de muertos vivientes se acerque a la iglesia para ejecutarlos y luego huir. Una hora más tarde, dentro de la capilla, Franklin y Cassie conversan acerca de lo sucedido previamente.

Cassie: ¿Crees que Niko esté vivo?
Franklin: Yo creo que sí, y no solo él, también Christoph.
Franklin: Ellos volverán.
Franklin: Y tendrás esa cita que tanto querías.
Cassie (Entre risas: ¿Soy tan obvia?
Franklin: Sí...
Cassie: Oye, Frank...
Cassie: ¿Zoey te ha dicho...?
Franklin: Sí, lo sé...
Franklin: Está embarazada.
Franklin: No me dijo nada, pero pude darme cuenta.
Cassie: ¿Por qué decidiste venir con nosotros?
Cassie: Ella quisiera que te quedes.
Franklin: No pude...
Franklin: Quería salir, me hace sentir que vivo por algo.
Cassie: ¿Y cuando nazca el bebé?
Franklin: Ya veremos, Case...

Mientras tanto, en el cementerio de la iglesia, Rachel se pasea por las tumbas, observando los nombres de los fallecidos. No obstante, la mujer se impresiona luego de ver dos lápidas con los nombres de Josh y Jonas.

Rachel (En su pensamiento): ¿Qué les habrá pasado?

En ese momento, Trent grita a sus compañeros de aventuras, avisándoles de la aparición de la horda.

Trent: ¡Caminantes!
Franklin: ¡Sigue el plan, Trent!

Franklin y Cassie toman rápidamente los bidones de gasolina de los coches, utilizándolos para cubrir el suelo de la iglesia. Por otro lado, Trent llama la atención de los caminantes utilizando unas bengalas, conduciéndolos a la iglesia. Una vez que Trent conduce a los caminantes dentro, Cassie cierra la puerta de la iglesia y Trent corre rápidamente a la entrada del cementerio, escapando de la iglesia. Franklin prepara un cóctel molotov, arrojándolo al suelo de la iglesia y cierra la puerta, provocando un gran incendio. El grupo nuevamente se reúne en la ubicación de los vehículos, donde Rachel ya los había encendido. Trent, Cassie y Rachel montan en el Cognoscenti, y Franklin se marcha en la moto. El grupo abandona la zona triunfante, mientras ven la llamarada proveniente de la iglesia.

Franklin: ¡Lo logramos!
Trent: ¡Fue sencillo!
Franklin: ¡Oigan, si encontramos un lugar para descansar, descansaremos!
Trent: ¡De acuerdo, colega!
Trent: ¡¿Seguimos el camino trazado?!
Franklin: ¡Claro!

El grupo, alegre por haber logrado acabar con los caminantes, sigue la ruta de regreso a casa. No obstante, la alegría de los corredores es interrumpida por un tiroteo contra ellos. Varios vehículos negros aparecen detrás de ellos, disparándoles sin piedad.

Franklin: ¡¿Qué demonios?!
Trent: ¡Franklin, eres el más vulnerable!
Trent: ¡Adelántate!
Franklin: ¡¿Qué?! ¡No!
Trent: ¡Te veremos en el siguiente punto de reunión! ¡Ve!

Franklin, sin otra opción, se adelanta a sus compañeros, marchando a toda prisa hacia Sandy Shores. Uno de los coches también se adelanta a los demás, persiguiendo a Franklin, mientras que los demás desvían del camino a Trent y las mujeres.

Franklin: Hijo de puta...

Franklin desenvaina su pistola, disparando contra sus agresores. Tras una intensa persecución y algunos tiros, Franklin logra abatir a los dos hombres del vehículo negro.

Franklin: ¡Ja!
Franklin: ¡Tomen eso, hijos de puta!

En ese momento, Franklin mira hacia delante, observando una roca enfrente suyo. El hombre no tiene tiempo de frenar y se choca con la roca, saliendo disparado de la motocicleta al suelo. Horas más tarde, ya de día, Franklin despierta, amordazado y atado de manos frente a tres personas caucásicas, un hombre de cabello corto y rubio, una mujer de cabello castaño y largo, y un adolescente, de cabello castaño y corto. Las personas notan a Franklin abriendo los ojos, por lo que el hombre se acerca, enseñándole su cuchillo al hombre moreno.

Hombre: Si te haces el listo, no dudaré en matarte...

El hombre le quita la mordaza a Franklin, para luego poder hablar con él.

Hombre: No te he visto antes en el campamento, así que supongo que no eres uno de esos...
Hombre: A menos que seas uno de los hombres de Karen...
Franklin: ¿Quienes?
Hombre: Los mercenarios, los coches negros...
Hombre: ¿De verdad no eres uno de ellos?
Franklin: ¿Qué? No, negro...
Hombre: ¿Cómo puedo confiar en ti?
Franklin: No puedes...
Franklin: Pero tienes que hacerlo.
Mujer: Aaron, déjalo...
Mujer: Creo que él dice la verdad.
Aaron: Demonios, Francine...
Aaron: No le tienes que revelar mi nombre a todo el mundo...
Francine: Lo siento, pero hay personas en las que puedes confiar, cielo.
Francine: Él me parece una buena persona.

En medio de la discusión entre la pareja, Franklin intenta zafarse las manos, esto es notado por el adolescente, quien apunta con una pistola a Franklin.

Adolescente: Detente...
Aaron: Tommy, ¿qué te dije de usar el arma?
Aaron: Sólo cuando yo te doy permiso.
Franklin: Mi Walkie... ¿Alguno de mis amigos intentó comunicarse conmigo?
Francine: No, lo siento.
Francine: Pero tú no tenías nada cuando te encontramos.
Francine: Solo una pistola y un reloj de bolsillo.
Franklin: Mierda...
Franklin: ¿Algunos de ustedes tiene algún Walkie?
Franklin: Necesito hacer contacto, estarán preocupados...
Aaron: No hablarás con nadie hasta que yo te diga.
Aaron: Tú pareces conocer esta zona...
Franklin (Observando a su alrededor): Esto es Raton Canyon.
Franklin: ¿Me arrastraron hasta aquí?
Aaron: El Alamo Sea nos ayudó bastante, amigo.
Franklin: Necesito que me desaten, tengo que irme de aquí.
Aaron: ¿Dónde tienes que ir?
Franklin: A casa, por favor...
Franklin: Tengo que ver a mi esposa, está embarazada...
Aaron: ¿Dónde vives?
Franklin: Yo... No puedo decirte...
Aaron: ¿Por qué no?
Franklin: Me tienes atado, me has amenazado y, por si fuera poco, no confías en mi.
Franklin: ¿Por qué hablar contigo?
Aaron: Eso es muy inteligente...
Aaron: Te propondré algo...
Aaron: Llévanos hasta tu refugio, y te dejaremos ir.
Aaron: Necesito un techo para mi familia.
Tommy: ¿Nos admitirán?
Franklin: ¿Cuántos caminantes han matado?
Aaron: Creo que dos docenas, tres...
Franklin: ¿Cuántas personas han matado?
Aaron: Solo una...
Franklin: ¿Por qué?
Aaron: Intentó violar a mi mujer.
Franklin: Está bien...
Franklin: Dejaré que viajen conmigo a mi hogar...
Franklin: Pero necesitamos hacer contacto con mi grupo, ellos tienen un coche.
Franklin: Tenemos que volver a donde me estrellé, es en Sandy Shores, lo recuerdo.
Aaron: De acuerdo.
Aaron: Confiaremos en ti, Franklin.

Aaron decide confiar en Franklin, desatando sus manos.

Franklin: Gracias.
Aaron: De nada, ahora, vamos por tu walkie.

En ese momento, un coche negro se detiene frente a los cuatro individuos. Franklin observa con cara rara la situación, mientras nota desesperados a Aaron y su familia.

Francine: Oh, no, nos atraparon.
Francine: ¿Qué haremos, Aaron?
Aaron: Déjame hablar con ellos...

Un hombre, vestido con una camisa blanca, jeans azules y zapatos marrones se baja de uno de los vehículos, dirigiéndose a Aaron y su familia.

???: De acuerdo, muchachos...
???: Terminemos con esto...
Aaron: No vamos a volver, Billy...
Aaron: No pueden obligarnos.
Billy: Nosotros no somos los malos, Aaron.
Billy: Y tú lo sabes.
Billy: Mataste a Seamus, y Yusuf solo quiere hablar contigo, amigo.
Aaron: ¡Él no hará eso, y lo sabes!
Francine: ¡Queremos irnos! ¡Déjennos ir, se los suplico!
Billy: No están en posición de negociar...
Billy: Ustedes le deben mucho a "X".

Mientras la charla se produce, Franklin ve su pistola en la funda de Tommy, por lo que decide pedírsela.

Franklin: Eh, chico...
Franklin: Pásame la pistola.
Tommy: Eh...
Franklin: Por favor, confía en mi...

Tras pensarlo un instante, Tommy decide darle, discretamente, la pistola a Franklin.

Franklin (Susurrando): Aaron, Francine...
Franklin (Susurrando): Cuando dispare, quiero que corran lo más rápido posible.
Aaron (Susurrando): ¿Estás seguro?
Franklin (Susurrando): Creo que sí.
Billy: ¡Oigan! ¡¿De qué demonios hablan con este negro?!

Franklin dispara rápidamente al pecho de Billy, matándolo al instante. Aaron, Francine y Tommy se echan a correr, mientras Franklin dispara contra otros dos hombres. La balacera acaba cuando Franklin logra abatir a los hombres y se marcha con Aaron y su familia.

Aaron: ¡Bien hecho!
Aaron: No creí que saldríamos de esa.
Franklin: Tienes suerte de que esté aquí...

El grupo finalmente abandona la escena del tiroteo. Por otro lado, Trent, Cassie y Rachel despiertan en el vehículo negro, en medio de un bosque.

Trent: Ah, mierda...
Cassie: ¿Qué sucedió?
Rachel: Le dieron a nuestro auto, y chocamos.
Rachel: Ustedes dos quedaron inconscientes y nos secuestraron...
Trent: ¿Cómo terminamos aquí?
Rachel: Nos trajeron aquí para ejecutarnos, según ellos.
Rachel: Pero los oí hablando por un Walkie...
Rachel: Sobre un tal "X", y que se reunirían aquí.
Rachel: Los maté a ellos, y esperé a los demás.
Rachel: También los maté.
Cassie: Vaya...
Cassie: Tú si que eres una experta, amiga.
Cassie: Tendrás que enseñarme a ser como tú.

Pasan algunos segundos, el grupo de corredores se relaja en el vehículo, hasta que finalmente se acuerdan de su compañero perdido.

Trent: Oigan...
Trent: ¿Y Franklin?

En Stab City, Franklin camina al paso de Aaron, Francine y Tommy, marchando juntos hacia el lugar donde Franklin se había estrellado en Sandy Shores.

Franklin: Entonces...
Franklin: ¿Cómo conociste a estos tipos?
Aaron: Nosotros estuvimos un tiempo en una reserva en San Fierro.
Aaron: Estos tipos dominan la ciudad hace, más o menos, un año.
Aaron: Su jefe de guerra, Yusuf Amir, domina la zona este de la ciudad.
Aaron: Por otro lado, Allen O'Connor, domina otra parte de la ciudad.
Aaron: Unieron fuerzas, y establecieron un régimen donde obligan a todas las comunidades de la ciudad a someterse, en nombre de "X".
Francine: ¿Ustedes estaban con ese tal Allen?
Aaron: Sí, pero nos derivaron a la colonia de Yusuf.
Aaron: Escapamos mientras nos transportaban...
Aaron: Maté a ese tal Seamos, cuando intentó violar a Francine.
Aaron: Y escapamos.
Franklin: Vaya...
Franklin: Que mal, colega.
Aaron: Es curioso, pero no dejo de pensar...

En ese momento, un disparo se escucha. Tommy cae repentinamente al suelo, con un agujero en la espalda. Otro coche negro aparece detrás de las personas, mientras Francine llora la inesperada muerte de su hijo.

Francine: ¡Tommy!

Inmediatamente, un hombre vestido de traje negro se baja del coche y con una ametralladora, acribilla a sangre fría a Francine. La mujer cae muerta al suelo ante los horrorizados ojos de Aaron y Franklin, quienes observan impotentes la escena.

Aaron: ¡NO!
Sujeto de traje: ¡Ya estamos a mano, Aaron!
Sujeto de traje: ¡Sube al coche...!

Franklin y Aaron reaccionan rápidamente y asesinan al sujeto de traje. Luego, atacan a otros tres hombres que se encontraban en el vehículo, produciéndose una impactante balacera. Aaron rápidamente se queda sin balas, por lo que opta correr por su vida. Franklin no se rinde y le dispara al motor del vehículo varias veces, en un intento de ejecutar a los hombres. Franklin también se queda sin balas y decide correr junto a Aaron, mientras los hombres de negro los persiguen y les disparan.

Franklin: ¡Aaron, espera!
Franklin: ¡No te alejes!

Franklin, tras perseguir a Aaron por varios minutos, logra alcanzar al hombre, ya cansado y arrodillado en el suelo. Franklin intenta consolar a Aaron, pero no tiene éxito.

Franklin: Eh, Aaron...
Franklin: Lo... Lo siento mucho...
Aaron: Mi esposa...
Aaron: Mi hijo...
Franklin: Lo siento mucho, Aaron, pero tenemos que seguir.
Franklin: No logré matarlos, así que seguro pedirán refuerzos, vendrán en poco tiempo.
Aaron: Mi padre está con ellos...
Franklin: ¿Qué?
Aaron: Mi padre...
Aaron: Es un fiel seguidor de "X".
Aaron: Ellos no me mataron por eso...
Aaron: Mi padre es un desgraciado que sigue sus propias reglas, no quería ni a su propio nieto.
Aaron: El pagará por lo que hizo...
Aaron: Vamos a buscar tu moto.
Franklin: De acuerdo, pero corre.

Los dos hombres deciden seguir el camino hacia donde Franklin se había estrellado, a un paso bastante acelerado. Unos minutos después, Franklin logra ver su motocicleta a orillas del Alamo Sea.

Franklin: ¡Ahí está!
Aaron: Perfecto...

Franklin y Aaron se acercan a lo motocicleta. El jefe de los corredores toma rápidamente su Walkie Talkie, que se encontraba en el suelo, junto a la moto, e intenta comunicarse con sus compañeros.

Franklin: Rachel, Cassie, Trent, ¿me copian?
Franklin: Compañeros, ¿alguno me copia?

Al no recibir respuesta por unos prolongados segundos, Franklin cambia de canal e intenta comunicarse con Michael.

Franklin: Michael, ¿me recibes?

Al no conseguir respuesta alguna, Franklin continúa insistiendo con sus compañeros. Mientras tanto, Aaron carga una última bala en su revolver, apuntándole a Franklin luego.

Aaron: Oye, Franklin.
Franklin: ¿Qué...?

Franklin voltea inmediatamente, sorprendiéndose de ver a Aaron apuntándole con su revolver. El moreno intenta dialogar con su agresor, pero este no quiere escuchar.

Franklin: Oye, ¿qué se supone que haces...?
Aaron: No quiero que me malinterpretes, Franklin.
Aaron: Pero nadie te responderá, y eres un peso muerto para mi.
Franklin: Te salvé la vida...
Aaron: Y te lo agradezco, pero verás...
Aaron: Yo soy una persona con malas intenciones...
Aaron: Necesito tu moto.
Franklin: ¿Volverás?
Franklin: ¿Te arrastrarás con ese tal "X"?
Aaron: No tengo que responderte, Frank.
Aaron: Tengo una misión ahora, y es vengar a mi familia.
Aaron: No pedí por esto, Franklin.
Aaron: Yo no debería estar vivo.
Aaron: Pero así son las cosas...

Aaron levanta la moto del suelo, montándose en ella y encendiéndola, proponiéndose volver al campamento de "X".

Aaron: Parece que estuvo encendida un buen rato...
Aaron: Ya casi no tiene gasolina.
Aaron: Pero gracias de todos modos.
Aaron: Nunca te olvidaré, Franklin.

Aaron abandona el lugar inmediatamente, llevándose consigo la moto. Franklin se queda mirándolo con un gesto de enojo, mientras insiste en hablar con sus compañeros. Tras unos cuantos intentos más, Franklin desiste y decide ir hacia el punto de reunión, el cuál es la casa de Ron. Franklin llega al lugar rápidamente, sentándose a esperar en el interior de la casa, contando las horas hasta que sus compañeros lleguen. Mientras espera, Franklin observa a varios coches negros pasar, descuidadamente, por la zona. Unas pocas horas después, un vehículo negro se detiene enfrente de la casa. Franklin observa cuidadosamente por la ventana, alegrándose de ver a Rachel en el asiento de conductor.

Franklin: Gracias a dios...

Franklin sale rápidamente de la casa, encontrándose con sus compañeros de salida, quienes le ofrecen un aventón.

Rachel: ¿Necesitas ayuda, paleto?
Franklin: Sí, verás...
Franklin: Necesito volver a casa con mi esposa.
Rachel: Sube, te llevo.

Franklin se sube al vehículo, ocupando el asiento trasero, junto a Cassie. Rachel se pone en marcha nuevamente hacia la Comunidad de Las Venturas.

Rachel: Entonces... ¿Qué sucedió contigo?
Franklin: Pues...
Franklin: Es una larga historia, Rachel.
Franklin: Ya les contaré en casa...

En ese momento, una voz masculina, proveniente del Walkie de Franklin, se hace escuchar, alertando al grupo de corredores.

???: Ayuda...
Trent: ¿Qué demonios?

Franklin toma su transmisor, intentando hablar con el sujeto desconocido.

Franklin: Hola, ¿qué sucede?
???: Entraron...
Rachel: ¿Qué está diciendo?
Franklin: Amigo, ¿qué sucede?
Franklin: Creo que se cortó la comunicación...
Cassie: Que loco...

Unas horas más tarde, ya en el atardecer, Rachel conduce por la solitaria carretera, acercándose cada vez más a Las Venturas. No obstante, el camino se ve bloqueado por una pandilla de motociclistas de aspecto árabe, que obligan a la mujer a detener el coche.

Franklin: ¿Qué demonios?
Motociclista: ¿Por qué no bajan, y hablamos un poco?

El grupo de corredores, ante la amenaza de los diez motociclistas, decide obedecer al que parecía al jefe de la banda, y se bajan del vehículo. Acto seguido, el mismo motociclista se le acerca, mientras que los otros 9 les apuntan con rifles y subfusiles.

Motociclista: No intenten nada, por favor.
Motociclista: Pueden hacerlo, lo admito.
Motociclista: Pero los liquidaremos...
Motociclista: Los partiremos en dos, les abriremos la cabeza...
Motociclista: Cualquier cosa que se nos ocurra.
Motociclista: Ahora, sabiendo que no nos harán nada, entreguen sus armas.
Franklin: ¿Por qué deberíamos de hacerlo?
Motociclista: No son suyas.
Trent: ¿Qué?
Motociclista: Verán... Sus armas, su vehículo, su combustible, su alimento, su bebida, su pornografía...
Motociclista: Todo lo que haya dentro de ese coche...
Motociclista: Dejaron de ser de su propiedad.
Rachel: ¿De quién son, entonces?
Motociclista: Todo lo que tenían...
Motociclista: Es ahora propiedad de "X".

Capitulo 6: Atrapados

En un vistazo al pasado, en el callejón sin salida, el cadáver de Christoph cae sobre Niko, desde un contenedor de basura al suelo. Los caminantes rápidamente se abalanzan sobre los hombres, comenzando a destripar el cuerpo sin vida de Christoph, ante los ojos horrorizados de Niko. Mientras esto sucede, el serbio ve debajo del contenedor y decide arrastrarse hasta allí para ponerse seguro. Una vez debajo del contenedor, unos caminantes se arrastran para atacar a Niko, pero este los elimina y utiliza sus cuerpos como barrera, para que ningún otro muerto viviente pueda acercársele. Al no haber manera alguna de escapar, Niko decide esperar a que los caminantes se esfumen, luego de que terminen con Christoph. Pasa las horas y, en la mañana siguiente, los caminantes por fin se dispersan, permitiendo que Niko salga debajo del contenedor y vea las la luz del sol nuevamente.

Niko: Maldita sea...
Niko: Estúpido frío...

Niko, antes de avanzar, mira al suelo, observando con anhelo el cadáver de Christoph y, al lado, una pistola de bengalas, destrozada por el impacto de la caída. Tras tomar el poco de agua que tenía, Niko decide seguir adelante, pensando en la forma de reunirse con su grupo. No obstante, un sujeto con rostro familiar aparece delante de él. Un hombre de tez negra, con rastas y una barba sucia. El sujeto le entrega a Niko una botella de agua y, luego, se echa a correr.

???: ¡Bebe, tonto!
Niko: ¿Tú...?

Niko, sin pensarlo, comienza a correr, persiguiendo al sujeto desconocido. Tras llegar a una mansión en Rockford Hills, el sujeto abre la puerta, ingresa, y la cierra, utilizando una cerradura para evitar que Niko logre abrirla.

Niko: ¡Eh, Jacob! ¡Abre la puerta!

Al no recibir respuesta ante sus insistentes golpes, Niko opta por derribar de una patada la puerta, consiguiéndolo e ingresando a la mansión.

Niko: ¡Jacob! ¡Yo sé que estás aquí!
Jacob: ¡Lárgate!
Niko: Eh, rasta...
Niko: ¿Ya no me recuerdas?
Jacob: ¡Yo ya no recuerdo a nadie!
Jacob: Excepto a Badman.
Jacob: Ese perro traidor...
Niko: Estuvimos juntos en el puerto, ¿no recuerdas?
Niko: Soy yo, Niko...
Niko: Niko Bellic.
Jacob: ¡Vete!
Niko: No me iré sin ti, amigo.
Niko: No permitiré que vuelvas a abandonarnos.

En ese momento, Niko escucha el sonido de una ventana siendo golpeada, hasta que finalmente es destrozada, deduciendo que Jacob intentaba escapar. Niko sube las escaleras hasta el segundo piso, ingresando al cuarto de un niño, del cual provenía el ruido. No obstante, Jacob ya no se encuentra allí. Niko observa por la ventana rota a su amigo corriendo hacia la calle.

Niko: Maldito loco...

Sin dudarlo, Niko decide hacer lo mismo que Jacob, y salta por la ventana, reanudando la persecución. Pasan algunos metros, hasta que Niko finalmente detiene a Jacob, arrojándose sobre él y tumbándolo en el suelo.

Niko: ¡Oye, ya basta!
Jacob: ¡Suéltame, Niko! ¡Quiero estar solo!
Niko: ¿Qué pasa contigo, Jacob?
Jacob: Solo quiero estar tranquilo...
Niko: Ven conmigo, colega.
Jacob: ¿Por qué debería de hacerlo?
Niko: Hombre, estamos en un lugar seguro.
Niko: Roman, Mallorie, Brucie, Mori...
Niko: Están todos vivos.
Jacob: Hace unas semanas había vuelto al puerto...
Jacob: Estaba repleto de muertos.
Jacob: Creí que ustedes...
Niko: No, amigo, todos estamos bien.
Niko: Bueno... Excepto Dwayne.
Niko: Ven conmigo, Jacob.
Jacob: ¿Por qué?
Niko: Somos amigos.
Jacob: ¿Dónde vives?
Niko: Estoy en una Comunidad, en Las Venturas.
Jacob: ¿Y qué haces aquí?
Niko: Salimos de expedición, tuvimos problemas.
Niko: Me separé de ellos, y bueno...
Niko: Tuvieron que irse.
Niko: Necesito volver a casa, y te llevaré conmigo.

Jacob, tras mucho pensarlo, decide aceptar la oferta de Niko para viajar a Las Venturas.

Jacob: De acuerdo, rasta.
Jacob: Te ayudaré.
Niko: ¿Qué?
Jacob: Sígueme, tengo un coche.
Niko: Genial.

Niko sigue a Jacob hacia un lugar apartado, donde deja oculto un vehículo de su propiedad.

Niko: Por cierto, ¿qué has estado haciendo desde que te fuiste?
Jacob: Bueno...
Jacob: Es una larga historia, rasta.
Niko: Perfecto, cuéntame en el viaje.

A la mañana siguiente, en la Comunidad de Las Venturas, Michael camina por las solitarias calles del pueblo, encontrándose con algunos residentes que lo miran con caras largas. Sin embargo, Michael pasa de ellos y sigue su camino, hasta que finalmente encuentra a George, que practicaba con su bo.

Michael: Oye, George.
George: Buenos días.
Michael: ¿Tienes tiempo para hablar?
George: Seguro.
Michael: Ven conmigo.

Ya en la casa de Michael, este se reúne con Tyler, Karen, Anthony, Trevor y Selena para hablar con George, acerca de los enmascarados que los habían atacado anteriormente.

George: ¿Qué ocurre?
Michael: Recuerda que cuando Tyler y Selena estaban afuera, quemando los cuerpos...
Michael: Ellos fueron secuestrados por esos sujetos que habían entrado.
Michael: Su líder les dijo que alguien de la Comunidad les había dado una segunda chance para atacarnos.
Michael: Después les dijo que ese alguien eras tú.
Tyler: Pudiste haberlos matado, hermano.
Tyler: Y los dejaste escapar.
Tyler: Ellos querían matarnos.
Karen: ¿Por qué los dejaste vivir?
George: Pues, no quería matar a cinco personas sin necesitad...
Selena: Mataron a trece personas y destruyeron dos casas.
George: Lo sé...
George: ¿Por qué no me mataste, Michael? Después de lo que le había hecho a tus hijos...
George: Hasta te había engañado, yo sabía lo que Hernández y el Presidente tramaban, y por poco firmo su sentencia de muerte.
George: ¿Por qué no me mataste?
Michael: Lo hice por tu hermano.
George: Yo te hubiera matado sin dudarlo, aunque tuvieras familia.
George: También los hubiera matado a ellos...
George: Tú me perdonaste la vida, y luego salvé a Trevor y Maria.
George: Si yo no hubiese estado allí...
George: Si ellos hubieran muerto, esas personas quizás ni estarían enterados de este lugar.
George: Yo ya no sé que es lo que está bien, o lo que está mal.
George: Pero si hubiese matado a esos hombres, hubiese tomado cinco vidas más.
George: Estoy en números rojos, Michael...
George: Yo ya no podré vivir con eso.
Michael: Te entiendo perfectamente, pero...
Michael: A veces es necesario mancharse las manos.
Michael: Esa fue una ocasión necesaria.
George: Yo no puedo...
George: Maté a tantas personas, que...
Trevor: Ellos no eran personas.
George: ¿En qué nos diferenciamos tú, Michael, Franklin y yo con esas personas, Trevor?
Michael: Nosotros cambiamos.
George: Ese es el punto, Mike.
George: Sé que todos podemos cambiar...
George: Todos los que estamos aquí en este momento, en esta casa, ya no somos como solíamos ser.
George: "Toda vida es sagrada", eso me transformó en lo que soy ahora...
George: Eso me rescató, y me mantiene cuerdo.
Anthony: No creo que sea tan fácil.
George: No lo es.
Anthony: No dije que lo fuera...
George: Lo sé, lo sé...

En ese instante, un silencio incómodo se produce en la sala. Tras unos interminables segundos sin que nadie diga una sola palabra, George vuelve a hablarle al grupo.

George: ¿Ustedes creen que no pertenezco aquí?
Michael: Ahora mismo...
Michael: ¿Tú crees que puedes pertenecer al mundo sin tener que manchar tus manos?
George: No lo sé...

En una solitaria carretera, aproximándose a la Comunidad de Las Venturas, Niko y Jacob logran ver, desde lejos, los muros que rodean el pueblo. No obstante, ambos se llevan una desagradable sorpresa luego de ver que los muertos tienen rodeado los muros.

Niko: Oh, no...
Jacob: ¿Qué crees que haya pasado?
Niko: No lo sé.
Niko: Acércate al pueblo, pero no demasiado.
Niko: Yo te diré donde, no debemos llamar la atención.
Jacob: De acuerdo...

En el pueblo, Elliot camina junto a los muros, escuchando los gruñidos de los caminantes cada vez más fuertes, mientras golpean contra estos. No obstante, el joven líder se detiene a observar a Zoey, quien se encuentra vigilando desde uno de los puestos de vigilancia. Elliot no duda, y decide ir con la mujer embarazada.

Elliot: Zoey, no tienes que pasar tanto tiempo aquí.
Zoey: No lo haré.
Zoey: Ellos deberían llegar desde esta dirección.
Zoey: Si envían alguna señal, será desde allí.
Elliot: Sí...
Zoey: O... No será.
Elliot: Cuando ellos salieron, sabían que no iba a ser fácil, nunca lo es.
Elliot: Siempre es una guerra allí fuera.
Elliot: Pero ustedes volvieron de cosas peores, y de más peligros...
Elliot: Franklin, Niko, Christoph, Cassie, Rachel, Mori, Trent...
Elliot: Ellos volverán.
Elliot: Pero quizás no debemos esperar a que vuelvan...
Elliot: Hay que ponernos en marcha...
Elliot: Deberíamos pensar cómo alejar a los caminantes.
Elliot: Tenemos comida y agua para unos meses, y la muralla resiste.
Elliot: Podemos tomarnos nuestro tiempo, esperar a que Michael asuma como líder.
Elliot: Habrá que analizar esto, y hacerlo bien.

Unos minutos después, George llega al hospital del pueblo, encontrándose con Jayden en la entrada. George, de manera cautelosa, se acerca al médico, pidiéndole ayuda.

George: Buenos días...
Jayden: Buenos días, George.
Jayden: ¿Necesitas un chequeo?
George: No...
George: Vengo por...
George: Estoy bien.
Jayden: Si no lo estás, puedes decírmelo.
George: Eh... ¿Cómo está la provisión de antibióticos del pueblo?
Jayden: Tenemos para unos cuantos meses.
George: Necesito vendar una herida, pero no sé si está infectada.
George: No quiero malgastar un medicamento.
Jayden: ¿Estás bien, George?
George: Estuve pensando en decírtelo ayer, pero no quería involucrarte en algo que quizás no quisieras involucrarte.
George: Es un secreto.
George: No es mi herida...

Instantes después, George se aleja del hospital, siendo seguido por Jayden, quien había ido a buscar vendas y medicinas. Todo esto es presenciado por Tyler, quien observa, de manera sospechosa, a los dos individuos marchando hacia el bloque de casas del norte.

Tyler: ¿Qué demonios...?

Mientras tanto, en algún lugar cerca de los muros, Michael y Dave continúan con las lecciones para disparar con una pistola, aunque esta vez, con la presencia de Tracey y Gareth.

Michael: Una vez que tengas al sujeto enfrente tuyo, tu cuerpo se tensará, y tendrás que ser rápido.
Michael: Querrás dispararle rápidamente.

Michael realiza una postura para apuntar con una pistola a alguien, la cual consiste en relajar el cuerpo y apuntar normalmente, con la pistola a la altura de los ojos.

Michael: Esta es la posición correcta.
Michael: Tendrás que relajarte, y no pensar en nada.
Michael: El dedo apartado del gatillo, hasta que estés listo para disparar.
Dave: De acuerdo.
Dave: ¿Puedo intentarlo...?

Michael, después de quitarle el cargador a la pistola, se la entrega a Dave, quien realiza la misma postura para disparar, haciéndolo a la perfección.

Michael: Muy bien.
Michael: Quédate con la pistola, necesitas acostumbrarte a llevarla contigo.
Dave: Genial.
Tracey: Me alegra, vas aprendiendo.

Después de mirar con un gesto de indiferencia a Tracey y Gareth, Dave decide pedirle un cargador a Michael para poder practicar su puntería.

Dave: Mike, ¿podrías darme un cargador o algo...?
Dave: Digo... ¿Puedo disparar...?
Dave: Digo... A los caminantes.
Michael: Lo siento, pero en la situación en la que estamos ahora...
Michael: Los muros son fuertes, pero los caminantes están dispersos, por suerte.
Michael: Si se concentran en un mismo lugar, estamos perdidos.
Dave: ¿Y tiro al blanco en el parque?
Dave: El sonido iría en todas las direcciones.
Dave: O mejor aún, un silenciador...
Dave: Pero...
Dave: Creo que sería mejor no malgastar balas, ¿no es así?
Dave: Solo quiero aprender más.
Gareth: Y lo harás, te lo aseguro.
Michael: Bien, chicos, tengo que irme...
Michael: Tengo que reforzar los muros.
Gareth: ¿Necesitas ayuda, suegro?
Michael: No, gracias, Gareth.
Michael: Me ayudará Carter.

En el gazebo del parque, una sonriente Sarah mantiene una conversación con Andrea, sobre lo ocurrido con Michael la noche anterior.

Andrea: ¿Y qué sucedió luego?
Sarah: Pues...
Sarah: Ya sabes...
Sarah: Me besó para que me relaje, deje de pensar en esas cosas.
Andrea: ¿Lo ves ahora, amiga? Yo te lo había dicho.
Sarah: Yo también lo sabía, Andrea.
Sarah: Sino, no hubiera estado tan apegado a mi estas últimas semanas.
Sarah: Pero tengo que decírselo a Dave...
Sarah: No será nada fácil.
Andrea: Sí, y más sabiendo que fue él quien mató...
Sarah: Lo sé, no lo digas...

Mientras tanto, en el pórtico de su casa, Trevor habla con Ron sobre la situación en la que el pueblo se encuentra viviendo.

Trevor: Si hubiese algún modo de cruzar la muralla y llegar a los autos que están en la cantera...
Trevor: Podríamos usarlos para alejar a los caminantes.
Ron: Pongamos más puntos de vigía.
Ron: Coordinaremos los disparos de armas y bengalas para alejarlos a todas las direcciones.
Trevor: Para eso necesitamos a toda nuestra gente.
Trevor: Michael, Jill, Anthony, Jess, Tracey, Tyler, Karen...
Ron: ¿Y todos los demás?
Trevor: Por ahora, mantengamos esto entre nosotros.
Trevor: Luego se lo comentaré a Mike y a los demás.
Ron: ¿Seguro?
Trevor: No tenemos tiempo de enseñarles a usar armas.
Ron: ¿Lo dices enserio?
Ron: Nosotros estamos juntos en esto, todos nosotros.
Trevor: Sí... Si tú lo dices, Ronald...

En los muros del pueblo, cerca de la entrada al mismo, Michael y Carter refuerzan estos muros, utilizando tablones de madera para sostener de ambos lados los muros, por si estos llegan a ceder. En eso, los dos hombres observan la sangre de un caminante fluir por medio de un pequeño hoyo del muro.

Michael: No le des importancia, en tanto resista...
Carter: Sabes...
Carter: Nos espantaste a todos la primera vez que te vimos.
Michael: Sí, lo sé.
Carter: A mi me espantaste con esa barba, esa actitud siempre alerta...
Carter: Como si vieras cosas que nosotros no veíamos, como ocultas en la esquina.
Carter: Aquí... Todo tenía un ritmo lento.
Carter: De repente, ese ritmo se aceleró...
Carter: Demasiado.
Carter: Pero no te rindas con nosotros.
Michael: No pensaba hacerlo.

Fuera de los muros, bastante alejados, Niko y Jacob se bajan del vehículo de este último, observando con pudor los muros siendo rodeados por los muertos vivientes. Niko decide seguir a pie, pero no ve seguro a Jacob.

Niko: Oye, Jacob.
Niko: Vamos.
Jacob: No...
Niko: Vamos, rasta, no tengas miedo...
Jacob: ¿Cuál es el punto aquí?
Jacob: El mundo está condenado a morir, Niko.
Jacob: Deberíamos...
Jacob: Solo dejarlo.
Niko: No, te equivocas.
Niko: No debemos permitir que el mundo muera.
Niko: Y yo no pienso permitir que tú te vayas ahora.
Jacob: Seguro que los muchachos te la perdonarán, otra vez.
Niko: Ya no se trata de ellos.
Niko: El muro sigue en pie, las casas siguen en pie.
Niko: Averiguaremos lo demás, Jacob.
Niko: Vamos, ven conmigo, no te lo repetiré de nuevo.

En las calles de la zona sur, Tracey y Gareth se pasean tranquilamente, riéndose a carcajadas, mientras un resentido Dave, que sale a escondidas de la armería, decide seguirlos, tomando sin problemas su pistola. Mientras tanto, en la zona norte, Tyler llega a la entrada de la casa de George, golpeando la puerta varias veces, hasta que su hermano le abre.

George: ¿Tyler...?
Tyler: ¿Qué demonios escondes aquí, hermano?

Mientras tanto, en la zona este, Michael y Carter terminan de reforzar los muros, chocando las manos después del exitoso trabajo. Brenda, quien se encontraba en uno de los puestos de vigilancia, es la primera en ver una bengala, proveniente del exterior. Esto llega a alertar a la mayoría de los caminantes, que dejan los muros y persiguen la luz de la bengala. Brenda se alegra al ver, con la mira de su rifle, a Niko junto a un desconocido. La muchacha baja del puesto y se dirige con Michael para darles las buenas noticias.

Brenda: Es Niko, volvieron todos...
Michael: ¿Segura?
Brenda: Sí, lo he visto.
Brenda: Él...

En ese momento, la alegría de los residentes, que observaban la bengala, es interrumpida por un extraño y llamativo ruido. La torre de vigilancia, debido a los daños que sufrió con el impacto del camión, sucumbe y se desploma hacia el lado del pueblo, aplastando dos muros, y abriendo el paso.

Capitulo 7: Letal

Luego de la caída de los muros, los caminantes ingresan rápida y descontroladamente al pueblo. Los residentes que se encontraban cerca, algo aturdidos por el impacto, corren por sus vidas. Michael, quien se encontraba más vulnerable, dispara contra los muertos, despejando el camino para algunos residentes.

Michael: ¡Todos regresen a sus casas! ¡Rápido!

Brenda, quien había quedado bastante expuesta ante los muertos, huye desesperadamente hasta su puesto de vigilancia. La mujer llega y, desesperadamente, sube las escaleras, mientras los caminantes intentan tomarla por los pies. Brenda, con algunas dificultades como la inestable escalera, logra subir, suspirando de alivio mientras observa a una enorme cantidad de muertos acechándola. Mientras la horda avanzaba y se dispersaba mientras se adentraba en el pueblo, Jessica y Zoey salvan a Maria de ser devorada por dos caminantes, quienes se encontraban encima de ella.

Jessica: ¡Muévete, cariño!

Michael continúa disparando con los caminantes, conteniendo a una cierta cantidad. En ese entonces, Elliot llega para ayudarlo.

Elliot: ¡Michael!
Michael: ¡Tienes que regresar!
Elliot: ¡Tenemos que regresar!

Elliot colabora con Michael, disparando a los caminantes que se encuentran cerca de él, demostrando su buena puntería. Selena también llega a la ubicación de su primo, ayudándolo a contener a los caminantes. Mientras tanto, la horda se desparrama rápidamente por la zona norte. Los muertos persiguen a sus presas, mientras Edward los observa escondido en la pared de una casa. Mientras esto sucede, Edward toma un Walkie Talkie que se encontraba en el suelo, decidiendo pedir ayuda al que lo pueda oír.

Edward: Ayuda...
???: Hola, ¿qué sucede?
Edward: Entraron...

Un caminante logra ver a Edward, quien se espanta y empuña su machete para eliminarlo. No obstante, Jillian y Ellie aparecen de la nada y salva a su amigo, matando al muerto viviente. En eso, llegan Zoey, Jessica y Maria, quienes se unen a Jill, Ellie y Eddie en busca de un refugio. Por otro lado, en la zona este, Michael, Elliot y Selena siguen luchando contra los caminantes. Dos muertos vivientes atacan a Elliot, tomándolo desprevenido. Elliot logra eliminar a uno de ellos, pero el otro hace que el joven líder caiga, lastimándose el hombro con una sierra. Michael mata al caminante que estaba con Elliot y, luego, le ayuda a levantarse.

Michael: Elliot, dame la mano.

Michael levanta a Elliot y, junto con Selena, se echan a correr hacia el bloque de casas del norte. George y Tyler, quienes se habían alejado de la casa tras la caída de la torre, corren por sus vidas, huyendo de los muertos vivientes. Tyler se tropieza, golpeándose la cabeza en la caída. El Jackson menor queda aturdido, y George le ayuda a ponerse de pie.

George: Levanta, hermano.
George: ¡Vamos, a la puerta...!

George decide refugiar a Tyler en su casa, ingresando ambos en ella y esperando la calma. Mientras, las chicas y Eddie logran llegar sanos y salvos a un garaje, cerrándolo rápidamente. El pequeño grupo se relaja, mientras observan por las ventanas de la puerta del garaje, a los caminantes amontonándose contra ellas.

Zoey: Al menos estamos a salvo.
Ellie: Sí... ¿Y los demás?

Michael, Elliot y Selena corren desesperadamente hacia una de las casas del bloque, encontrándose con Tracey, Gareth, Dave, Karen, Denise y Brucie en el camino.

Michael: ¡Síganme!

El grupo sigue avanzando, mientras eliminan a los caminantes que se cruzan en su camino. Acercándose a la casa de los Donovan, seis caminantes cierran el paso del grupo.

Selena: ¡Mierda!

En ese instante, Sarah sale de su casa, disparando contra los caminantes y ayudando al grupo a despejar el camino a su casa.

Sarah: ¡Vamos, adentro!
Michael: ¡Vamos todos!

Michael y los demás ingresan a la casa de Sarah. Ya a salvo, el grupo opta por bloquear la puerta con muebles del living de la casa. En la Zona oeste, Trevor, Ron, Anthony y Collin se ocultan en el restaurant de Andrea.

Trevor: Mierda...
Collin: Estúpida torre...
Collin: Sabía que no se mantendría de pie.
Trevor: Tranquilo, amigo.
Collin: ¿Tranquilo? ¿Tranquilo?
Collin: Escucha, paleto de mierda, estamos jodidos ahora.
Collin: Mi hija podría estar muerta ahora, no me digas que me tranquilice.

Ante la actitud hostil de Collin, Anthony opta por golpear con un puñetazo, al rostro de Collin, arrojándolo al suelo fácilmente.

Anthony: Escucha tú, pedazo de mierda.
Anthony: Si te decimos que te tranquilices...
Anthony: Te tranquilizas.
Anthony: ¿Me has oído?
Anthony: Mia seguramente está viva, y oculta en tu casa.
Anthony: Ella sabrá que hacer.

En las afueras de la Comunidad, Niko y Jacob observan con pudor, el pueblo siendo invadido por la horda de caminantes.

Niko: Están invadiendo el lado este, y están dispersándose.
Niko: Entraremos por allí.

Niko se muestra optimista con la situación, marchando hacia el pueblo. No obstante, al dar unos cuantos pasos, el serbio se detiene, mirando a un helado Jacob frente a él.

Niko: Oye, que la muralla haya caído, no significa que estén todos muertos.
Niko: La gente todavía está viva allí dentro.
Niko: Roman, Mallorie, Brucie y...
Niko: Si es que han llegado, Mori...
Jacob: Esto es lo que pasa siempre, rasta...
Jacob: Sigue pasando, y seguirá pasando.
Niko: Seguimos vivos, y adentro están nuestros amigos.
Niko: Muchos de ellos son los que nos rescataron de SAFETY.
Niko: Por el amor de dios, Jacob, somos personas...
Niko: Tenemos que ayudarlos.
Niko: ¿Lo único que quieres es huir, tener miedo y olvidarte de esto?
Niko: Vete...
Niko: No sería la primera vez.
Niko: Esta es la forma en la que pierdes a las personas...
Niko: Aún después de muertas...

Niko, harto de las excusas de su amigo, se marcha, mientras Jacob permanece inmóvil, observando con tristeza a los caminantes ingresando al pueblo. En la casa de los Donovan, Michael y los demás terminan de bloquear la puerta, deteniéndose a descansar. En ello, Elliot, ante la pérdida de sangre, cae inconsciente.

Karen: ¡Oh, por dios!
Tracey: ¿Está muerto?
Michael: No...
Michael: Está perdiendo mucha sangre.
Michael: ¿Tienen algún botiquín en esta casa?
Michael: Lo necesitaremos, la herida podrá infectarse.
Sarah: Iré a buscar al baño.
Michael: Lo llevaré a tu habitación.
Sarah: De acuerdo...

Michael carga a Elliot en sus brazos y lo lleva escaleras arriba, hasta la habitación de Sarah. Allí, Michael acuesta al líder en la cama de la mujer, esperando a que esta llegue con el botiquín. Instantes después, Sarah llega a su habitación, trayendo consigo el equipo para vendar a Elliot.

Michael: Todos, atrás.
Selena: Yo le desinfectaré la herida.
Elliot: Eh... ¿Qué pasó?
Gareth: Oigan, está despertando.
Michael: Oye, Elliot, tranquilo...
Michael: Te curaremos esa herida.
Elliot: Está bien...
Selena: Necesito que te descubras el hombro, primo.

Elliot obedece a su prima y se descubre el hombro. Sin embargo, todos se llevan una desagradable sorpresa, al ver que, además de la herida de la sierra, Elliot tiene una mordida de caminante junto a su herida. El joven líder también se percata de esto, y reacciona lo más pacífico posible.

Elliot: Oh, bueno...
Elliot: Estoy jodido...

En la casa de George, Tyler logra recuperar el conocimiento, permaneciendo sentado junto a la puerta que conduce a una habitación, que se encontraba con la luz encendida. En ese momento, George se acerca a su hermano, intentando echarle un vistazo.

George: ¿Estás bien, hermano?
George: Déjame verte.
Tyler: No, estoy bien...
George: Fue un duro golpe el que te diste, hermanito...
Tyler: No importa, estaré bien.
Tyler: ¿Qué ocultas aquí?
George: ¿Qué?
Tyler: Te vi venir aquí, y detrás tuyo venía Jayden.
Tyler: Necesitabas un médico...
Tyler: ¿Para qué?
George: Necesitaba que chequee mi...
George: Mano...
Tyler: ¿Por qué mientes?
George: ¿Por qué crees que miento?
Tyler: Yo ya no confío en ti, hermano.
George: Por lo menos somos honestos...
Tyler: Nah, te equivocas...
Tyler: Tú siempre andas mintiendo.

George pasa de su hermano, acercándose a la ventana del living para ver que sucede en las calles.

Tyler: ¿Qué sucede allí afuera?
George: Están por todas partes...
George: Creo que no podremos salir por un buen rato.

Tyler, de forma disimulada, se pone de pie y camina hacia la puerta. No obstante, George voltea para ver a su hermano, deteniéndolo.

George: ¡Oye! Probablemente tuviste una conmoción.
George: Si no te sientas, puedes caerte.
Tyler: Estoy bien.
George: Tyler...
George: Lo que haya que arreglar, puede esperar.
George: Tiene que esperar.

Tyler, sin más remedio, se sienta nuevamente en el suelo, esperando alguna otra distracción de su hermano. Mientras tanto, en la habitación de la casa, Jayden permanece sentado y en silencio, junto al sujeto que George había visitado anteriormente.

???: No creo que vaya a volver...
???: Oye, ¿cómo te llamas, amigo?
Jayden: Jayden...
???: Jayden... Yo soy Spencer.
Spencer: Entonces, Jayden, ¿tú sí crees que va a volver?
Spencer: Podemos hablar, ¿no es cierto?
Spencer: No tienes que tener miedo.
Spencer: Háblame.
Jayden: Allí afuera está mi esposa...
Jayden: Tengo un paciente al que hoy debería de haber dado de alta...
Jayden: No debería estar aquí.
Spencer: Ninguno de ustedes, deberían de estar aquí.
Jayden: ¿Y tú?
Spencer: ¿Qué pasa conmigo?
Jayden: Después de las cosas que hiciste...
Jayden: Las personas que mataste...
Jayden: ¿Crees que perteneces aquí?
Spencer: Sí...
Spencer: Nosotros liberamos a la gente...
Spencer: Y luego...
Spencer: Usábamos lo que quedaba.
Spencer: Tú viniste aquí sin saber lo que el manco tenía, ¿verdad?
Spencer: No sabías que George me tenía aquí...
Jayden: Dijo que no te soltaría, hasta que esté seguro de que no volverías a matar gente.
Spencer: Jesús...
Spencer: Lo que tengo, es solo una infección.
Spencer: Asalté un campamento, y un niño me apuñaló.
Spencer: Así de sencillo.
Spencer: No es justo, ni injusto.
Spencer: Ya nada es injusto en estos días.
Spencer: Tal vez no me muera, o tal vez sí, no lo sabremos.
Spencer: Hice mi parte, y el mundo se encargará del resto.

En la casa de los Donovan, en la habitación de Dave, Sarah y Michael observan a los caminantes desde la ventana, mientras hablan sobre el estado de Elliot.

Michael: Ya tiene fiebre, está hirviendo...
Michael: No le queda mucho tiempo.
Michael: Está haciendo chistes...

Ante un perturbador gesto de Michael, quien se culpaba por lo sucedido con Elliot, Sarah intenta calmarlo, dándole un corto beso en sus labios.

Sarah: Michael...
Sarah: Él no habría huido.
Sarah: Quería ayudarte.
Michael: Tenemos comida para un tiempo...
Michael: Para entonces, ellos se habrían apiñado y concentrado en una zona.
Michael: Cuando eso pase, trataré de llegar hasta la armería.
Michael: Los alejaré.
Sarah: ¿Con armas?
Michael: Con bengalas.
Michael: Abriré la puerta y dispararé.
Michael: Intentaré llevarlos a algún sitio...
Michael: Algún sitio que no sea este...

En la habitación de Sarah, Selena se encuentra cuidando de un exhausto Elliot, quien comienza a ser consumido por la fiebre.

Selena: Ayer estuve estudiando los planos que estabas haciendo.
Selena: Creo que podrían funcionar.
Elliot: ¿Incluso ahora?
Selena: Incluso ahora.
Selena: ¿Qué significa lo que escribiste en el margen?
Elliot: Es algo que mi padre solía decirme, cuando las cosas me salían muy mal.
Elliot: Tengo suerte, prima...
Elliot: Ayudar a mis padres...
Elliot: Para proyectar un futuro, es lo que siempre quise...
Elliot: Es lo que hice...
Elliot: Hice lo que más deseaba hacer...
Selena: Los tíos deben estar orgullosos de ti, primo...
Elliot: Solo desearía volver a ver la cara de idiota de Chris...
Elliot: Pero no creo que llegue a tiempo...
Elliot: ¿Qué es lo que deseas tú, Sel?
Selena: Quiero que este lugar siga adelante...
Elliot: Sí, está bien, pero...
Elliot: ¿Qué es lo que quieres para ti?
Selena: No lo sé...

Elliot mete su mano en el bolsillo de su pantalón, y saca un dos notas, entregándoselas a su prima.

Elliot: Prima, quiero que me hagas un favor.
Selena: ¿Qué?
Elliot: Quiero que le entregues estas notas a Zoey y a Christoph, cuando vuelva...
Selena (Guardando el pañuelo): Está bien, se las daré...
Elliot: Averigua lo que quieres, Selena...

En el garaje de la casa, un amargado Dave espera sentado en una silla, frente al viejo escritorio de su padre. En ese momento, Gareth y Tracey llegan con el joven, intentando animarlo.

Gareth: Oye, amigo...
Gareth: ¿Estás bien?
Tracey: Te vimos caminar aquí hace unos minutos, queríamos saber si estabas bien...
Dave: Todos estamos muertos...
Tracey: Mira, a mi padre se le ocurrirá algo...
Tracey: Siempre tiene algún plan.
Dave: Mentira...

Dave, cansado de escuchar a Tracey, decide levantarse de la silla y encarar a la pareja.

Dave: Él sólo hará que más gente muera...
Dave: Esa es su especialidad.
Dave: Así es él.
Dave: Tú padre es un asesino, Tracey.
Tracey: El tuyo también.
Gareth: Tenemos que resolver esto, Dave...
Dave: Estoy muerto, Gareth...
Dave: Mi madre...
Dave: Tú...
Dave: Tracey, Michael...
Dave: Elliot...

Dave, fingiendo indiferencia ante la pareja, se acerca a la puerta, bloqueándola con un cerrojo, y luego, desenfunda su pistola.

Dave: Todos estamos muertos...

Gareth se percata rápidamente de la acción de Dave, y decide quitarle el arma. Esto desencadena en una lucha de fuerza entre Gareth y Dave, por la pistola. Tracey interfiere en la pelea, pero es apartada por un golpe de Dave. Esto hace enfurecer a Gareth, quien arroja al suelo a Dave de un empujón, tirando consigo un estante. Dave, mientras se levanta del suelo, toma una pala y ataca sin piedad a Gareth, quien esquiva los golpes del muchacho. En uno de los golpes, Dave golpea accidentalmente la puerta del garaje, rompiendo la ventana de esta y llamando la atención de los caminantes que se encontraban cerca. La pelea prosigue, mientras que Michael y Sarah llegan a la puerta que da con el garaje, llamando desesperadamente a los jóvenes.

Michael: ¡Tracey, abre la puerta!
Sarah: ¡Dave! ¡Abre!

Al no recibir respuesta alguna, Michael decide tomar su hacha para destrozar la cerradura.

Michael: Apártate, cariño.

Mientras tanto, en el garaje, la pelea se detiene luego de que los caminantes irrumpan en la puerta, intentando entrar. Tracey y Gareth utilizan el estante para bloquear la puerta, pero no tienen éxito, ya que los caminantes logran entrar. Dave, quien contemplaba la escena, toma su pistola del suelo y opta por huir. En eso, Michael logra abrir la puerta, llamando a los tres muchachos.

Michael: ¡Oigan, entren ya!

Tracey, Gareth y Dave ingresan a la casa. Michael cierra la puerta lo más rápido posible, pero los caminantes le estorban. Mientras todos retienen a los caminantes, Brucie, Denise y Karen traen otro sofá de la casa para bloquear la puerta.

Michael: Necesitamos más, no hagamos ruido...
Denise: De acuerdo.
Karen: Veré que puedo encontrar.
Gareth: Yo también...

Denise, Brucie, Karen y Gareth van en busca de más muebles con los que estorbar la puerta. Mientras, Michael, Sarah, Tracey y Dave se quedan conteniendo a los muertos vivientes.

Michael: ¿Qué diablos estaban haciendo allí fuera?
Tracey: Buscábamos herramientas, y se nos cayó el estante.
Sarah: Oímos gritos...
Tracey: Sí, los vi entrar.
Tracey: Teníamos que huir.
Tracey: Eso pasó.
Dave: Trace, hay mesas de noche en mi cuarto y en el de mamá.
Dave: Servirán para proteger el sofá.
Sarah: Nos pareció que estaban peleando...
Dave: Sí, peleábamos contra ellos.
Michael: Trace, ¿todo bien?
Tracey: Sí.

Tracey y Dave se dirigen a la habitación de este último en busca de las mesas. Mientras tanto, Michael y Sarah, incrédulos, se quedan mirándose el uno al otro. Ya en la habitación de Dave, este es el primero en ingresar, y luego ingresa Tracey. Dave, sintiéndose culpable por lo sucedido, intenta disculparse con su amiga.

Dave: Tracey, yo...

Antes de oír a Dave, Tracey cierra la puerta y apunta al muchacho con su pistola.

Tracey: El arma, dámela.
Dave: Tracey, lo siento...
Tracey: Sí, ya sé.
Tracey: Ahora, dame el arma.
Tracey: El mango hacia mi.

Dave, sin más que hacer, decide darle el arma a Tracey sin excusas.

Tracey: Lo entiendo, Dave.
Tracey: Mi papá mató a tu papá...
Tracey: Pero debes saber algo.
Tracey: Tu padre era un imbécil...

Luego, en el living de la casa, el pequeño grupo observa por la ventana a los caminantes intentando ingresar por todos los extremos de la casa.

Karen: Llamamos demasiado la atención...
Karen: Están por todas partes.
Michael: Yo... Voy a ver cómo está Elliot.
Sarah: De acuerdo.

Michael sube las escaleras de la casa, dirigiéndose a la habitación de Sarah. Allí, el hombre se encuentra con Elliot, recostado en la cama.

Michael: ¿Cómo te sientes?
Elliot: Como la mierda, pero hay cosas peores.
Michael: ¿Necesitas algo? ¿Agua? ¿Algo para comer?
Elliot: No, estoy bien...
Elliot: Debe ser extraño que te diga esto, pero...
Elliot: Estoy viendo muertos...
Michael: Le diré a alguien que se quede aquí, por si...
Elliot: Espera, Michael...
Michael: ¿Qué sucede?

Elliot saca un pañuelo de su bolsillo. Tras observar el objeto con un gran aprecio, el líder decide dárselo a Michael.

Elliot: Dentro del pañuelo hay algo especial para mi.
Elliot: Quiero que se lo des a Tyler...
Elliot: Pero, por favor, no lo veas, y mucho menos Selena...
Michael: De acuerdo, me encargaré de que lo reciba.
Elliot: ¿Cuidarás de ellos?
Michael: Sí...
Elliot: ¿Los cuidarás como cuidas a tu gente?
Michael: Eh...
Elliot: Adivina qué, Mike.
Elliot: Todos son tu gente ahora...
Elliot: Felicidades, estás listo.
Michael: No tuvimos tiempo para que lograr que eso fuera...
Elliot: Pero así es...
Elliot: Allí afuera, yo no te ayudé solo porque me agradabas...
Elliot: O porque creo que eres un buen hombre, después de todo.
Elliot: O un buen padre...
Elliot: Corrí a ayudarte, porque eres uno de nosotros.

En el garaje de una casa, Zoey, Jillian, Maria, Jessica, Ellie y Edward aguardan en silencio, mientras oyen a los caminantes gruñir y golpear contra la puerta.

Maria: La mayoría logró meterse en sus casas...
Maria: Eso es bueno.
Zoey: ¿Creen que se acabó?
Jillian: ¿Qué?
Zoey: ¿Creen que este lugar está acabado?
Ellie: No.
Ellie: Pero debemos luchar por él, todos...
Ellie: Ya sea esperando, sabiendo que todos están salvo, soportando eso o luchando contra ellos.
Jessica: Un sitio como este tiene precio, ¿no es así?
Zoey: ¿No lo pagamos ya?
Jessica: Al parecer, no.
Zoey: Ni siquiera sé si Franklin está con vida...
Zoey: Eso siento...
Edward: No.
Edward: Cuando pedí ayuda por la radio, creo que escuché la voz de Franklin.
Edward: Está bien, y creo que está viniendo.
Edward (Lanzando el walkie a Zoey): Perdona por no habértelo dicho antes, pero no estaba seguro.

Zoey toma el walkie talkie de Edward. Sin nada más que hacer, la mujer decide encenderlo e intentar comunicarse con Franklin.

Zoey: Franklin, cariño, ¿me oyes?
Zoey: Franklin...

Mientras Zoey sigue insistiendo con la comunicación, Maria y Jessica piensan que hacer para salir del garaje.

Maria: ¿Cómo haremos para salir de aquí?
Jessica: Por la puerta...
Jessica: Podría dispararle a la cerradura.
Maria: No creo que sea factible gastar una bala ahora...
Maria: Llamaría la atención.
Jessica: Aún así, hay que intentarlo.
Edward: No hace falta.
Edward: Una de mis habilidades, es abrir puertas...
Edward: ¿Alguien tiene algún alfiler?

Nuevamente con Tyler y George, el manco Jackson se encuentra sentado junto a su hermano, quien parece estar dormido.

George: Oye, ¿estás bien?
Tyler: Sí...
Tyler: Solo descanso.

Ante el silencio de Tyler, George decide ponerse de pie y acercarse a la puerta, que conduce a la habitación con la luz encendida. Antes de poder llegar al picaporte, Tyler toma desprevenido a su hermano por el cuello, y lo arroja al suelo. Tyler no duda en ingresar a la habitación, encontrándose con Jayden atendiendo a Spencer.

Tyler (Empuñando su cuchillo): Aléjate de él, maldición.
Jayden: Está atado, no va a...
Tyler: ¡Que te alejes de él, mierda!
Tyler: Tienes una "S"...
Tyler: Eres uno de ellos.
Tyler: Más bien dicho "el último" de ellos.

En ese momento, George ingresa al a habitación, trayendo consigo su bo.

George: Maldita sea, hermano...
George: Esto pudo esperar...
George: Debió haber esperado.
George: Ahora ya no es posible.

En la residencia Donovan, las cosas se salen de control para el grupo, teniendo que defender dos puertas más, la principal y la trasera. Michael llega con Sarah, Gareth y Brucie, intentando detener a los caminantes. No obstante, los caminantes de la puerta trasera logran derribar los muebles y consiguen el acceso a la casa.

Denise: Maldición...
Denise: ¡Todos arriba!

Denise y Karen se defienden con sus machetes, eliminado a los caminantes que se presentan cerca. El grupo finalmente decide subir al segundo piso, y Michael y Gareth utilizan el sofá de la puerta del garaje para bloquear las escaleras. Cuando estaba a punto de subir con los demás, Michael tiene una idea.

Michael: Espera...
Michael: Yo me encargaré de ellos, tú llévalos arriba.
Michael: Necesitaremos tres cuerpos.

Tras eliminar a dos caminantes, Gareth se lleva ambos cuerpos hacia la habitación de Dave, donde todos se encontraban. Luego, Michael consigue eliminar a un tercer muerto viviente, llevándolo también a la hacia arriba.

Michael: Trace, quédate aquí...
Michael: Si se mete alguno, me avisas.
Tracey: Claro.

Michael lleva el cuerpo del caminante a la habitación de Dave, dejándolo en el suelo, junto a los otros dos.

Michael: Necesitaremos sábanas para todos.
Sarah: ¿Sábanas?
Michael: Iremos todos a la armería.
Dave: ¿Cómo?
Michael (A Karen y Denise): Vamos a destripar estas cosas.
Michael: Nos cubriremos con sus entrañas.
Michael: Ocultaremos nuestro olor, y pensarán que somos uno de ellos.
Michael: Tyler lo ha hecho una vez, y le funcionó.
Michael: Mantendremos la calma, y no llamaremos la atención.
Selena (Ingresando a la habitación): Aquí tengo sábanas, Mike.
Sarah: Pero...
Karen: Está dentro de la casa, y están haciendo ruido.
Karen: Vendrán más.
Michael: El que se quede aquí, morirá...

Michael, Karen y Denise deciden destripar a los caminantes frente a los aterrados ojos de todos.

Brucie: Michael, ¿qué pasará con Elliot?
Selena: Iré a ver como está.

Mientras tanto, en la casa de George, este intenta hacer desistir a Tyler de matar al extraño, aunque se le es bastante difícil.

George: No necesitas el cuchillo.
George: Podemos hablar...
Tyler: No, no más charla, hermano...
Tyler: Esto se acabó.
George: Podemos ser mejores que ellos...
Tyler: Somos mejores que ellos.
George: ¡Si matamos, no!
Tyler: Ellos nos obligaron a matar...
Tyler: Tuvimos que detenerlos, tuve que detenerlos...
George: Si hay vida, hay esperanza.
George: Aún si no lo soltamos nunca...
Spencer: Yo me escaparía...
George: Aún si no lo soltamos nunca, él podrá saber lo que hizo.
George: Podría saber...
Tyler: No quiero matarte, George.
George: No lo harás.
Tyler: No me importa que seas mi hermano, no comprometerás a nadie...
George: Yo no te lo permitiré.

Por otra parte, en el hospital del pueblo, Roman, armado con un machete, y Mallorie, logran ingresar por una de las ventanas de una habitación.

Roman: Maldita sea, Mallorie...
Roman: La próxima vez que cierres la puerta, verifica que la hayas cerrado del todo.
Mallorie: Sí, sí... Lo siento...

Mallorie camina unos cuantos pasos, dirigiéndose hacia otra habitación, alejándose de Roman. Luego, la mujer llega a la habitación donde se encuentra Cody, quien ya está consciente y caminando.

Mallorie: Oye, Cody, ¿cómo te sientes?
Cody: Bien, gracias...
Cody: ¿Qué sucedió?
Cody: Solo recuerdo haberme despertado y, cuando quería salir, vi a esa horda de caminantes.
Mallorie: La torre se colapsó...
Mallorie: Destruyó dos muros y los muertos entraron.
Cody: ¿De dónde viene esa horda?
Mallorie: Seguían a Trevor.
Cody: ¿Has visto a mi hermana? ¿Está bien?
Mallorie: No lo sé, pero mejor esperemos a que esto pase...
Mallorie: No podemos salir.

En la casa de los Donovan, Selena ingresa a la habitación de Sarah, encontrándose a un exhausto y pálido Elliot acostado en la cama. Entre lágrimas, Selena le cuenta la situación a su primo.

Selena: Primo...
Elliot: Hola, hermosa...
Elliot: ¿Por qué lloras?
Elliot: ¿Sucede algo?
Selena: Están entrando...
Selena: Los demás...
Selena: Vamos a tener que irnos.
Selena: Si quieres puedo...
Elliot: No...
Elliot: No estoy listo, aún no.
Elliot: Lo estaré pronto...
Elliot: Y cuando lo esté, lo haré yo mismo.
Selena: No tienes que hacerlo...
Elliot (Enseñando su pistola): Esta es mi vida...
Elliot: Y solo yo puedo ponerle fin.
Elliot: Ahora vete, prima...
Elliot: Te necesitan.

Selena besa, por última vez, la frente de su primo, en sentido de despedida.

Selena: Gracias.
Elliot: ¿Por qué?
Selena: Por creer.
Elliot: Sigo creyendo, Selena...
Elliot: No hice todo bien, pero descubrí lo que quería.
Elliot (Tomando la mano de Selena): ¿Qué deseas tú?
Elliot: Eso solo tú puedes descubrirlo.
Selena: Lo haré.
Elliot: Bien...
Elliot: Y cuida lo que quieres, Sel...

Minutos después, el grupo ya termina de cubrirse con las tripas y sangre de los caminantes, utilizando las sábanas para no mancharse la ropa. Mientras tanto, Niko escala uno de los muros, observando a unos caminantes sacudir el puesto de vigilancia, donde Brenda se encontraba atrapada. Por otro lado, Tyler continúa amenazando a su hermano, para poder matar de una vez por todas al último extraño en pie.

Tyler: Te lo juro, hermano, te mataré a ti y luego lo mataré a él...
Tyler: Porque ya no quiero que muera nadie más.
Spencer: Deberías matarme...
Spencer: Pero todos morirán.
Spencer: No pertenecen aquí.
Tyler: Dime que estás seguro.
George: ¿Qué?
Tyler: Dime que estas seguro de que sabes lo que pasará, de que pasará exactamente lo que tú dices.

George, ante el pedido de Tyler, decide guardar silencio, demostrando cierta inseguridad sobre el extraño.

Tyler: Hazte a un lado.
Tyler: No volveré a pedírtelo.

George, sin ninguna otra opción, utiliza su bo para arrebatarle el cuchillo a Tyler. El Jackson menor pierde la paciencia y se lanza contra su hermano, golpeándolo en el rostro dos veces, antes de tomar el cuchillo. Tyler, empuñando el arma, ataca sin piedad a George, quien le esquiva y logra arrebatárselo nuevamente. Sin embargo, Tyler toma por detrás a George, lo levanta y lo lanza al suelo, dejándole inconsciente. Tyler suspira, y patea a su hermano en las costillas, sin embargo, Spencer le golpea en la nuca y lo deja inconsciente.

Jayden: ¡No!

Jayden, intentando frenar al extraño, se lanza contra él. No obstante, Spencer toma el cuchillo de Tyler y frena al doctor, utilizándolo luego para sacarse las ataduras.

Spencer: Tú y yo daremos un paseo, amigo.

Spencer toma la pistola de Tyler, apuntándole a Jayden, de forma amenazante.

Spencer: Abre la puerta...

En la residencia Donovan, el grupo finalmente decide abandonar la casa, haciéndose pasar por caminantes. Michael conduce a los demás, todos tomados de las manos y en fila, hacia la armería.

Capitulo 8: Divide y vencerás

En una solitaria y nevada carretera hacia Las Venturas, el grupo de corredores de la Comunidad sigue retenido por la pandilla de motociclistas árabes.

Motociclista: Todo lo que tenían...
Motociclista: Ahora es propiedad de "X".
Motociclista: Y si se encuentran tan bien, físicamente hablando...
Motociclista: Seguro que querrá conocerlos.
Motociclista: Pero antes, entreguen sus armas, por favor.
Motociclista: Vamos...

El motociclista árabe se acerca a los cuatro individuos, con el propósito de confiscarle sus armas del modo más sencillo. Primero, se acerca a Franklin, quien se la da sin excusa alguna. Luego, Rachel y Trent, quienes dudan ante el árabe antes de darle el arma. Por último, Trent, quien mira de forma grosera al motociclista, termina por entregarle la pistola a regañadientes.

Motociclista: Muchas gracias a todos...
Motociclista: Mi nombre es Abdul, por si querían una presentación amistosa.
Abdul: Si tienen que tragar mierda, será mejor que no rumien...
Abdul: Así que cambien esas caritas...

Abdul voltea, llevando las pistolas a su mochila, la que se encontraba en su motocicleta. Mientras el árabe guardaba las pistolas, Rachel le habla.

Rachel: ¿Quienes son?
Abdul: Entiendo tu curiosidad, pero somos nosotros los que hacemos las preguntas.
Abdul: Y se las vamos a hacer...
Abdul: Mientras nos llevan al sitio al que llaman "hogar".
Abdul: Queremos ver donde descansan.
Abdul: Pero primero, ¿qué tienen para nosotros?
Franklin: Ya lo has tomado todo.
Abdul: Vamos...
Abdul: No sean así.
Abdul: Siempre hay más.
Abdul: T, acompaña a nuestro amigo al maletero del coche...

Un motociclista árabe se baja de su moto, empuñando su AK-47, lleva a Franklin hacia el maletero del coche. Por otro lado, Trent decide hacer otra pregunta a Abdul.

Trent: ¿Quién es "X"?
Abdul (Apuntando con su pistola a Trent): Se te acabó la suerte, muñeco, dije que nosotros hacíamos las preguntas.
Abdul: Verás, por lo general nos presentamos asesinando a alguien sin más, pero ustedes parecen personas razonables...
Abdul: Y como he dicho, vamos a acompañarlos hasta su casa...
Abdul: ¿Sabes lo incómodo que es viajar con alguien, cuyos amigos acabas de matar?
Abdul: Esto se acabó, espero que no les demos una mala impresión.

Abdul, sin piedad alguna, le apunta fijamente a la cabeza de Trent, disponiéndose a matarlo. En ese momento, un disparo se escucha y los árabes se alarman. De la nada, una lluvia de balas impactan contra los motociclistas, asesinándolos a todos en pocos instantes. Luego de la balacera, el grupo de corredores se asombra de ver a Franklin cargando una Minigun, arma con la que había asesinado a los motociclistas.

Cassie: ¿Qué demonios...?
Franklin: Se sorprenderán si ven lo que hay aquí atrás...

Franklin lleva al grupo al maletero del coche, cruzándose con el cadáver de "T", que se encontraba con una navaja clavada en su cuello. Ya frente al maletero, Franklin les enseña al grupo un lanzacohetes con tres proyectiles al lado.

Rachel: Vaya, con razón el peso...
Rachel: Y las llantas todoterreno.
Franklin: Parece que tienen un gran arsenal, si están dispuestos a llevar esto en su cajuela.
Franklin: Ahora vamos, tenemos que volver a casa.
Cassie: Cierto.

Franklin deja la Minigun en el maletero y, acto seguido, lo cierra, disponiéndose a seguir el camino. En la Comunidad de Las Venturas, el grupo conformado por Michael, Tracey, Gareth, Sarah, Dave, Karen, Selena, Denise y Brucie se abre paso hasta la armería, aún con las sábanas con sangre y tripas de caminantes que disfrazan su olor y les permite caminar entre los muertos. Sin embargo, ante la presión de tener que atravesar por muchos caminantes, Michael opta por dirigir a todos al patio trasero de una casa, el cual se encontraba libre de los muertos.

Michael: Bien, nuevo plan...
Michael: No nos bastará con unas cuantas bengalas...
Michael: Hay demasiados caminantes y demasiado dispersos.
Michael: Tendremos que dividirnos...
Sarah: ¿Qué?
Michael: Tracey, Gareth, Dave, Denise y Selena irán a la armería.
Michael: Tú, yo, Brucie y Karen, iremos a buscar los vehículos de la cantera.
Michael: Les explicaré el plan, en cuanto tengamos los vehículos...
Michael: Los demás, vayan a la armería, y usen las bengalas para sacar a la mayor cantidad posible.
Sarah: Estoy de acuerdo, pero, ¿tú crees que funcione?
Karen: Funcionará, tiene que hacerlo.
Michael: Tenemos que hacerlo ahora.
Michael: No podemos separarnos, así que por si las dudas, tomémonos de las manos.

Michael extiende su brazo para tomar la mano de Sarah, quien no duda y toma la mano de Michael. Esto se repite con Brucie y Karen, partiendo los cuatro en busca de los vehículos de la cantera.

Tracey: Suerte...

Luego, el resto de los sobrevivientes, deciden partir cuanto antes hacia la armería, tomándose todos de las manos al igual que Michael y los demás. En el garaje, Edward consigue abrir la puerta que conduce a la casa, descubriendo que se encuentran en la casa de George. El grupo de mujeres y Eddie registran la casa, y Maria encuentra a Tyler y George inconscientes.

Maria: Oigan, son Tyler y George.
Jillian: ¿Están vivos?
Maria: Respiran, lo están...

Inmediatamente, Maria y Zoey intentan despertar Tyler y George, quienes recuperan el conocimiento rápidamente, para alegría de todos.

Tyler: Jess, necesito tu arma...
Tyler: Voy a registrar esta casa de arriba a abajo, a ver que otras sorpresas nos esperan aquí.
George: ¿Dónde está?
Ellie: ¿Quién?
George: ¿Dónde está Jayden?
Tyler: Ese infeliz se lo llevó, idiota.
Tyler: Me robó el arma.
Zoey: Esperen...
Zoey: ¿De quién están hablando?
Tyler: Que él se los explique, yo voy a ver que pasa.

Tyler sale de la habitación, comenzando a registrar cada cuarto de la casa, empezando por el primer piso y luego, se dirige al segundo. Cerca del lugar, Spencer, teniendo de rehén a Jayden, observa escondido a Niko y Jacob ingresando a la capilla de la Comunidad. Allí, Niko cierra rápidamente las puertas y se dispone a buscar munición y otras cosas para ayudar a Brenda.

Niko: Bien, busca munición, Jacob.
Jacob: Esto es una iglesia...
Niko: Sí, pero Michael quiso que estemos bien protegidos, en todo momento.
Niko: Aquí hay un rifle, búscalo.
Niko: También tenemos sábanas, buscaré algunas, y podremos a ayudar a Brenda a bajar del puesto.
Niko: Los muertos tiraron la escalera...
Niko: Pronto anochecerá.
Niko: Será el momento adecuado.

Fuera, cerca de la capilla, Spencer continúa observando, escondido, a la horda de caminantes yendo sin rumbo. Luego, el extraño mira a un perturbado Jayden, quien yacía sentado en el suelo.

Spencer: Jayden... Jayden...
Spencer: Tranquilízate.
Spencer: Estás aquí, conmigo.
Spencer: No te mataré, porque te necesito.
Spencer: Tendremos aventuras juntos, amigo mío...

Llegando a la armería, el grupo de Tracey sigue moviéndose a través de los caminantes. Tracey, quien dirigía el grupo, se detiene luego de que un caminante logre verla. El muerto viviente se acerca a Tracey, con la intención de devorarla, pero esta, en un acto de impulso, le dispara en la cabeza, alertando a todos los otros caminantes.

Tracey: ¡Maldita sea!
Gareth: ¡Corran!

No muy lejos de allí, llegando a la zona este, Michael y los demás escuchan el disparo, alertándose.

Michael: Mierda, ¿qué habrá pasado?
Sarah: ¿Y si son ellos? ¿Habrán tenido algún problema?
Brucie: Quizás ya llegaron a la armería...
Michael: No, no con tanta rapidez...
Brucie: ¿Y qué vamos a hacer?
Michael: Tú y Karen vayan por los coches.
Michael: Sarah, ven con...

En ese momento, antes de poder acabar con el plan, Michael, Sarah y Karen presencian como un caminante toma desprevenido a Brucie, mordiéndolo en el cuello. Brucie grita de agonía, mientras otros caminantes.

Michael: Mierda, tenemos que irnos.
Sarah: Espera...

Sarah, quien detiene a Michael para que no se marche, lucha con todas sus fuerzas para liberarse de Brucie, quien la sostiene firme de la mano. La viuda Donovan sigue intentando liberarse, pero no tiene éxito. Michael, sin más opciones, utiliza su hacha para cortar la mano de Brucie, quien yacía sin vida. Luego de esto, los caminantes logran reconocer a Michael, Sarah y Karen, quienes comienzan a correr por sus vidas, separándose.

Michael: ¡Sarah! ¡Karen!
Michael: ¡Ocúltense cuanto antes!
Michael: ¡Yo voy por los demás!

Mientras tanto, Tracey, Gareth, Denise y Dave logran llegar hasta la techo de una casa, recuperando el aliento, mientras observan a una gran cantidad de caminantes intentando alcanzarlos.

Denise: Dios...
Denise: No creí que lo lograríamos...
Tracey: ¿Alguien alcanza a ver a Selena?
Gareth: No...
Gareth: Esperemos que esté bien.

En ese momento, el pequeño grupo de jóvenes logran ver a Michael, quien se acercaba rápidamente, eliminando a los caminantes que se interponen con su hacha.

Tracey: Es mi padre...
Tracey: ¡Papá, aquí!

Michael logra ver a Tracey llamando su atención, dirigiéndose a la casa donde se encuentran. Michael decide trepar al techo, utilizando un bote de basura para impulsarse. Gareth y Tracey atrapan a Michael en el aire, ayudándolo a subir. Dave, quien yacía cerca del borde, ve la pistola de Tracey, la cual se le había caído mientras ayudaba a Michael, tomándola sin culpa.

Gareth: ¿Qué pasó con Sarah, Brucie y Karen?
Michael: Descubrieron a Brucie...
Michael: Está muerto.
Michael: Perdí a las chicas.
Tracey: ¿Cómo?
Michael: Tuvimos que separarnos y...

En ese momento, Michael alza la vista y ve a Dave, apuntándole fijamente al rostro. Mientras hace esto, Dave deja caer unas cuantas lágrimas y le habla al asesino de su padre.

Dave: Tú...
Michael: Dave, baja esa pistola...
Dave: Esto es por mi padre, maldito...

Dave dispara a Michael sin piedad. Tracey, en un acto heroico, salva a su padre, interponiéndose en el disparo y recibiendo ella la bala en su ojo izquierdo.

Michael: ¡No!

Dave, tras una corta pausa, vuelve a apuntarle a Michael, quien yacía impotente observando a su hija. Sin embargo, Denise dispara a la espalda de Dave, haciendo que baje la guardia y caiga, rodando por la terraza, hasta caer en manos de los caminantes, quienes lo destrozan vivo. Michael, al comprobar que Tracey aún sigue con vida, decide cargarla en sus brazos, dispuesto a llevarla al hospital.

Michael: Tenemos que ir al hospital.
Michael: Aún respira...
Gareth: ¿Cómo lo haremos?
Denise: Tírense, yo los cubro.
Michael: Gracias...

Por otra parte, el puesto de vigilancia, donde Brenda se hallaba, está a punto de colapsar. No obstante, Niko aparece de la nada, disparándole a los caminantes y llamando su atención, haciendo que se alejen del puesto.

Brenda: ¿Niko?
Niko (A los caminantes): ¡Aquí, síganme! ¡Podridos de mierda!

Jacob, luego de escalar entre el muro y el puesto, llega a este. Brenda se espanta e intenta tomar su rifle, pero Jacob la frena a tiempo.

Jacob: Eh, calma, vengo con Niko.
Jacob: Vamos a sacarte de aquí...

Jacob saca de su bolso, una soga hecha con sábanas, arrojando un extremo hacia el exterior, con la idea de poder bajar a un lugar seguro. Sin embargo, el plan se ve interrumpido, luego de que Niko sea superado en número y rodeado por los caminantes. Brenda intenta ayudar a su amigo, pero no tiene éxito, debido a que la cantidad de muertos que rodeaban al serbio. Inmediatamente, Brenda intenta llamar la atención de los caminantes, pero tampoco lo logra.

Brenda: ¡No! ¡Niko!

Cuando se disponía a morir, Niko es salvado por una lluvia de disparos, que acaban instantáneamente con los caminantes. Niko, con cierta incredulidad, observa a su alrededor, sin percatarse de que en la plataforma, junto a la entrada, se encontraban Trent, Cassie, Rachel y Franklin, este última portando la Minigun.

Franklin: Oye, compañero...
Franklin: ¿Nos abres?

Franklin sonríe, mostrándose contento de que su compañero se encuentre con vida, mientras continúan disparando a otros caminantes cerca. Mientras tanto, Michael, cargando a Tracey, y Gareth, dan por accidente con Spencer y Jayden. El extraño amenaza a Michael con matar a Jayden si no lo dejan ir, apuntándole a este con la pistola.

Michael: ¿Quién eres tú?
Spencer: Soy el último...

En ese momento, un disparo se escucha, y Spencer cae muerto al suelo, con un hoyo en la frente. Michael alza la vista y ve a Tyler, quien protege a sus amigos, disparándole a los caminantes que se encontraban cerca.

Michael: Jayden, necesito tu ayuda...
Jayden: De acuerdo, vamos a mi consultorio.

Mientras tanto, en el restaurante de Andrea, Trevor, Ron, Anthony y Collin observan discretamente por la ventana a la horda pasando por las calles de la Comunidad. Todos miran a los caminantes pacientemente, con excepción de Collin, quien va de aquí para allá, tomándose la cabeza con incredulidad.

Collin: Dios, nunca saldremos de aquí...
Collin: Van a atraparnos, lo sé...
Collin: Y todo por tu culpa, Trevor.
Trevor: ¿Mi culpa?
Collin: Sí.
Collin: Tú eres quien los trajo aquí.
Trevor: Eso fue un accidente...
Trevor: De todos modos, ellos habían llegado aquí.
Trevor: Tarde o temprano, ustedes tendrían que aprender lo que es sobrevivir.
Collin: Sobrevivimos, y por eso llegamos aquí.
Collin: ¡Nosotros no estuvimos viajando de aquí a allá y viviendo como unos salvajes!
Collin: ¡Cabrón desquiciado!
Anthony: Idiota, baja la voz.
Anthony: Los muertos te oyen...
Collin: ¿Crees que no lo sé?
Collin: Francamente, me da igual...
Collin: Todos estaremos muertos pronto, Anthony.
Collin: Y prefiero que sea a mi mane...

Antes de poder acabar con su palabrerío, Collin es golpeado por el derechazo de Trevor, que iba con la intención de calmarlo. Sin embargo, esto hace que Collin se altere aún más, lanzándose contra Trevor, causando un gran alboroto dentro del restaurante, y comenzando a llamar la atención de los caminantes fuera.

Ron: Ey, chicos, cálmense.

Mientras tanto, en el hospital, Michael, Jayden y Gareth llegan a uno de los cuartos, hospitalizando allí a Tracey. Jayden intenta hacer lo posible por salvar la vida de Tracey, empezando por detener la hemorragia. De la nada, Mallorie, Cody y Roman ingresan al cuarto, observando con pavor a la inconsciente y malherida Tracey. Mientras tanto, un perturbado Michael, cansado de esconderse, observa por la ventana a la horda esparciéndose por los alrededores cercanos y, firmemente decidido, decide empuñar su hacha y salir a eliminar a cuanto caminante pueda.

Gareth: Michael...
Gareth: ¿Qué vas a hacer?
Gareth: Ven aquí.

Michael hace caso omiso a Gareth y comienza a atacar a los muertos vivientes. A pesar de verse claramente superado en número, Michael no duda en luchar con los caminantes. En la casa de George, mientras observan por la ventana, Tyler, Jessica, Jillian, Zoey, Ellie, Maria, George y Edward logran ver, a lo lejos, a Michael luchando contra los muertos.

Tyler: Es Michael, lo veo.
Jessica: Está solo, tenemos que ayudarlo.
Tyler: Sí...
Tyler: Ustedes adelántense, tengo que buscar algo.
Zoey: ¿Qué?
Tyler: A mi vieja amiga...
Edward: Yo también iré.
Jessica: Eddie, no hace falta.
Edward: En estas situaciones es cuando hay que sacar el tigre que llevamos dentro, y luchar contra nuestros miedos.
Edward: Yo iré.

Tyler baja las escaleras, dirigiéndose al primer piso. Tras abrir la puerta, el ex policía sale corriendo hacia su casa, en busca de su querida Ballesta. Mientras tanto, en el restaurante, la situación se hace insostenible luego de que Trevor lance accidentalmente a Collin sobre una mesa, partiéndola y llamando la atención de los caminantes en las calles, quienes comienzan a golpear la puerta del restaurante.

Ron: ¡Oh, no, mierda!
Ron: Ya saben que estamos aquí...

Trevor y Ron intentan colocar la mesa de recepción en la puerta, con el fin de bloquearla. No obstante, los caminantes logran ingresar al restaurante, luego de reaccionar más rápido que los sobrevivientes. Collin se levanta del suelo y, tras ver a los muertos vivientes, decide entregarse a estos.

Collin: ¡Vengan por mi, cretinos!
Trevor: ¡Collin, sal de ahí!
Anthony: ¡Trevor, Ron, vamos arriba!

Tras la orden de Anthony, Trevor y Ron deciden seguirlo al segundo piso, mientras observan a Collin siendo devorado por los caminantes. Anthony guía a Trevor y Ron hacia una ventana del segundo piso, por la cual pueden pasar y llegar a un pequeño balcón teniendo de frente la barbería de Sarah, donde pueden ponerse a salvo.

Anthony: De acuerdo, tenemos un buen salto...
Trevor: Tú primero, capitán.

Anthony salta sin problemas hacia la barbería, aterrizando a salvo. Luego, Trevor realiza la misma acción, aterrizando sobre el militar. Ron se prepara para saltar, pero el vértigo y la adrenalina le hacen tardar, siendo alcanzado por los caminantes. Ron es mordido en el hombro, haciendo que pierda el equilibrio en la barandilla y caiga, estrellándose con el suelo, espantando a Trevor.

Trevor: ¡Ronald! ¡No!
Anthony: ¡Trevor, tenemos que salir de aquí!

Mientras tanto, en el hospital, Cody, Roman, Gareth y Mallorie observan a Michael luchar con los caminantes. Rápidamente, Cody, Roman y Gareth, deciden que es momento de enfrentarse a los muertos vivientes y ayudar a Michael en su lucha, a la cual luego se terminan uniendo Jillian, Maria, Zoey, Jessica, Ellie, Edward, George, Selena, Karen, Tyler y Cris.

Cody: ¿Qué es lo que hacemos aquí?
Gareth: Será mejor que tú no salgas, aún no estás recuperado.
Cody: Estás equivocado.
Cody: Hoy, todos tenemos que luchar por lo nuestro...
Cody: Porque cuando contemos la historia de como salvamos esta comunidad, todos tendremos que ser parte de ella.

Finalmente, Cody, Gareth y Roman deciden salir, mientras que Mallorie se queda ayudando a Jayden a auxiliar a Tracey. Luego de formar un grupo, Michael hace señas a todos para formar un círculo, para que todos se cubran mutuamente. En eso, Sarah, Franklin, Rachel, Niko, Cassie, Trent, Carter, Mia, Trevor, Anthony y varios otros residentes se unen al círculo de Michael, aumentando en número y consiguiendo hacer frente a todos los muertos vivientes que los atacaban. Michael observa con anhelo a los residentes del pueblo luchar con los caminantes, enorgulleciéndose mucho de ellos, por su valentía. La batalla sigue por un largo rato, los residentes del pueblo consiguen hacer frente a todos los caminantes y, tras unas cuantas horas de incesante lucha, Michael y los demás logran hacerse con la victoria. Al mediodía siguiente, el grupo termina de juntar los cuerpos putrefactos de los caminantes, y deciden realizar el funeral de los pueblerinos caídos durante la invasión. Una vez acabado el funeral, Michael se acerca a una triste Sarah, lamentándose por la muerte de Dave.

Michael: Siento mucho lo que ocurrió...
Sarah: Le habían disparado...
Sarah: ¿Tú sabes quién fue?

Ante la pregunta de Sarah, Michael opta por ocultar la verdad y mentir sobre el verdadero asesino de Dave.

Michael: Fui yo...
Sarah: ¿Tú?
Sarah: Pero... ¿Por qué?
Michael: Dave intentó matarme, y no pude hacer otra cosa...
Sarah: Pero... Pero...
Michael: Lo siento mucho, Sarah, pero tuve que hacerlo, lo siento...

Tras un silencio abrumador, Sarah cambia su tono de voz, mostrándose furiosa con Michael.

Sarah: Me equivoqué demasiado al creer que eras buena persona...
Sarah: Eres peor de lo que pensé que podías ser, Michael Townley.
Sarah: Nunca cambiarás, tú eres así...
Sarah: Un asesino.
Michael: Espera...
Sarah: ¡No se te ocurra volver a acercarte a mi, ni tampoco hablarme!
Sarah: ¡A partir de hoy, yo estoy muerta para ti, Michael!

Sarah se marcha del cementerio, dejando con mucha incertidumbre a Michael, quien no puede hacer otra cosa más que ver como su amada lo abandona. Más tarde, Michael visita a Tracey en el hospital, quien ya se encontraba fuera de peligro, pero aún inconsciente. Michael toma una silla y se sienta frente a la cama de su hija, hablándole.

Michael: Me equivocaba...
Michael: Creí que vivir tanto tiempo tras estos muros, no podían aprender.
Michael: Pero ayer he podido ver lo que son capaces de hacer.
Michael: Lo que somos capaces de hacer trabajando juntos.
Michael: Reconstruiremos los muros y ampliaremos el pueblo.
Michael: Como Elliot hubiese querido.
Michael: Será mejor, tiene que haber algo mejor...
Michael: Es posible, sí lo es, ahora puedo verlo.
Michael: Creí que nunca íbamos a volver a esto, pero sí es posible...
Michael: Quiero enseñarte un nuevo mundo, Tracey...
Michael: Despierta pronto, por favor...

Unos minutos más tarde, Michael llega a su casa, dispuesto a ducharse y acostarse unas cuantas horas. No obstante, apenas ingresa a la sala de la casa, el teléfono comienza a escucharse. Michael, aunque al principio con dudas, atiende la llamada desconocida.

Michael: ¿Hola...?

Por unos instantes, Michael no logra escuchar nada. Sin embargo, cuando estaba a punto de colgar, una voz femenina, la cual Michael reconoce con facilidad, se hace escuchar. Ante esto, Michael se horroriza de escuchar la voz de su fallecida esposa, Amanda.

Amanda: ¿Michael?

Capitulo 9: Un mundo abierto

Han pasado 5 meses desde la invasión de los muertos vivientes arrasó con la Comunidad de Las Venturas. Se puede notar que los residentes del pueblo han vuelto a levantar los muros caídos, han terminado la expansión y Michael, el nuevo líder de la Comunidad, parece haber adoptado una personalidad más tranquila y despreocupada. En una soleada tarde, Michael se encuentra cambiándose de ropa, utilizando una camisa de botones blanca, jeans azules y botas marrones. En eso, llega Karen, recién salida de una ducha.

Karen: ¿Te queda pasta de dientes?
Michael: No...
Michael: Porque alguien me las ha estado pidiendo a diario, estos días.
Karen: Lo sé, lo sé.
Michael: ¡Tracey!

Tras escuchar la voz de su padre llamándola, Tracey, ya con una venda que protege la herida de su ojo izquierdo, acude a su habitación.

Tracey: ¿Qué pasa?
Michael: Ve al hospital, tienes que cambiarte la venda.
Tracey: De acuerdo.
Tracey: Pero ya no volveré hasta la noche.
Tracey: Adiós, papá.
Tracey: Adiós, Karen.
Michael: Adiós, Trace.

Mientras tanto, en el centro, Jacob, ya rasurado y aseado, se encuentra con Selena en la parque, preguntando por lo que necesita que traiga en la expedición por San Andreas.

Jacob: Oye, Selena, ¿qué más debemos traer de la lista?
Selena: Eh, sí, tenemos varias cosas que deben traer, pero los suministros sanitarios son lo más importante.
Selena: La comida más que la medicina, y la gasolina, las pilas, las bebidas, los libros para que lean los niños...
Jacob: De acuerdo.
Jacob: ¿Y separaste específicamente bebidas con ECola?
Selena: Bueno, es la bebida favorita de Tyler, quería darle una sorpresa...
Jacob: De acuerdo...
Selena: ¿Ya decidieron el día para irse?
Jacob: En dos días.
Jacob: Jillian está muy apegada a Maria, entonces...
Selena: De acuerdo.

Trevor, quien ya se encuentra utilizando el viejo sombrero de Ron en homenaje a este, camina tranquilamente por el bloque de la zona norte, dirigiéndose a hacer su vigilancia tardía en la entrada. Al llegar a la zona este, Trevor suple a Anthony y Brenda, quienes ya se habían convertido en amigos bastante cercanos.

Anthony: No te miento, esa fue la misión más extraña y divertida de todas.
Anthony: Mi última misión como capitán...
Anthony: Salvo por unas cuantas bajas nuestras, la misión fue un éxito.
Anthony: Destruimos aquel buque...
Anthony: Y fui condecorado por la reina, pero desgraciadamente, esa era la última...
Brenda: ¿Y qué te trajo a América?
Anthony: Bueno, Emily y yo queríamos empezar de nuevo.
Anthony: Estados Unidos fue nuestra primera opción.
Anthony: Aquí pudimos mezclarnos como personas normales, aunque por alguna razón, la vida de un hombre corriente fue bastante aburrida.
Brenda: Para un tipo que vivió tantas aventuras en sus mejores años, sí...
Anthony: ¿Y qué harás ahora?
Brenda: Pues, iré a casa, quizás vea una película...
Brenda: Hoy no tengo ganas de nada.
Anthony: De acuerdo, entonces...
Anthony: Te veré mañana, ¿de acuerdo?
Brenda: Eh...
Brenda: Yo no lo consideraría como una opción.
Anthony: ¿Qué?
Brenda: Comenzaré a hacer las vigilancias por las mañanas.
Brenda: Ahora que Jacob se irá por unas semanas, nadie quiere ocupar ese puesto.
Anthony: Bueno... De acuerdo.
Anthony: Te veré por ahí, entonces.
Brenda (Sonriendo): Seguro.

Brenda y Anthony se despiden, tomando cada uno un rumbo diferente. Mientras tanto, en la zona norte, Michael sale de su casa, observando a Sarah saliendo de la suya. Aunque duda al principio, al final, Michael se anima a acercarse a la viuda Donovan, quien lo ignora por completo y sigue su camino.

Michael: Oye, Sarah, espera.
Michael: Escucha, necesito hablar contigo...
Michael: Sarah, por favor.

Ante una fría actitud por parte de Sarah, Michael, en pleno impulso, le toma el brazo a la mujer, intentando detenerla. Sin embargo, esto hace que Sarah se enfade, lo aparte y lo abofetee.

Sarah: ¡No me toques, Michael!
Sarah: ¡No quiero tener nada que ver contigo...!
Sarah: Idiota...

Sarah sigue su rumbo, mientras Michael sólo se queda mirándola. En eso, llega Chelsea, acercándose al líder de la Comunidad de Las Venturas.

Chelsea: Oye, ya, Mike...
Chelsea: Ella ya es un caso perdido.
Chelsea: Yo también sé cortar el cabello...
Chelsea: ¿Quieres ir a mi casa? Te haré un buen peinado.
Michael: Eh, no gracias...

Michael decide pasar de Chelsea, dirigiéndose a la zona oeste. Luego, Denise, quien vio lo sucedido entre Michael y Sarah, se acerca al líder, caminando junto a él, mientras conversan.

Denise: ¿Aún no le dijiste que fui yo la que...?
Michael: No lo digas, pueden escucharte.
Michael: Les pedí a Tracey y Gareth que guarden silencio, no quiero que nadie lo sepa.
Denise: Pero yo fui, no tienes que cargar con la culpa.
Michael: Él iba a matarme, Denise...
Michael: Que yo lo haya matado es más creíble.
Denise: No tienes que hacer esto.
Denise: Tú quieres estar con Sarah.
Michael: También quiero que tú camines por las calles sin que nadie te vaya juzgando.
Michael: No sabes lo horroroso que es eso.
Michael: Aunque con el tiempo, te acostumbras.
Denise: Pero...
Michael: Era mi responsabilidad, por eso he aceptado la culpa.
Michael: Iba por mi, pues me encontró...
Michael: Esa es la historia que debemos contar.

En la casa de Tyler, George decide visitar a su hermano, luego de un largo tiempo sin hablarse. Tras deambular por los alrededores de la casa, el manco Jackson consigue dar con su hermano en el patio trasero.

George: ¿Tyler...?
Tyler: ¿Qué quieres, hermano?
George: Sólo quiero hablar contigo, eso es todo.
Tyler: Tú y yo no tenemos nada de qué hablar.
George: ¿Tú mataste a ese chico?
Tyler: ¿El que tú ocultabas?
George: Ese mismo...
Tyler: Sí, lo maté yo.
George: Su nombre era Spencer.
Tyler: Me da igual...
George: Solo quería saber eso, hermano...
Tyler: Debí haberte matado...
George: ¿Qué?
Tyler: Debí haberte matado cuando estabas en Paleto Bay...
Tyler: O cuando los muertos nos invadieron hace unos meses...
Tyler: No te olvides de que soy capaz de matarte, hermano.
Tyler: Así que piensa en lo que harás en el futuro.
George: No lo dices enserio...
Tyler: ¿Cómo no?
George: De nosotros dos, tú eres el bueno.
George: Tú no me matarás, no porque yo no me defenderé...
George: Sino porque tú no vas a hacerlo.

Dicho esto, George decide irse de la casa de Tyler. Una hora después, ya en la puesta de sol, en el restaurante de Andrea, Trevor y Michael, quienes se encontraban cenando en la misma mesa, charlan acerca de una expedición.

Michael: Entonces...
Michael: Querías hablarme sobre una expedición, nosotros dos...
Trevor: Y Franklin.
Michael: El viejo trío, unidos otra vez.
Trevor: Esta expedición, es para ayudar a Jacob y Jillian.
Michael: No lo sé, tengo cosas de las que ocuparme aquí.
Michael: Tengo que comprobar muchas cosas de seguridad.
Michael: Controlar a la gente...
Trevor: Michael, estás viejo, lo sé.
Trevor: Pero, ¿no quieres sentir la adrenalina de salir afuera después de tanto tiempo?
Trevor: No has tenido acción desde que tiraron los muros.
Michael: Es que ahora soy el líder, T...
Michael: Mi lugar es aquí dentro.
Michael: Además, le prometí a Tracey que no volvería a salir.
Trevor: Sólo será una última vez, amigo.
Trevor: Yo también he pensado en retirarme, aunque esté en la flor de mi vida.
Trevor: Una última salida, tú, yo y Franklin a Las Venturas.
Trevor: ¡Por los viejos tiempos!
Michael: De acuerdo...
Michael: ¿Me dejas pensarlo un día?
Trevor: Veinticuatro horas, Mickey.
Trevor: Hablaré con Franklin, cuando vuelva.

En la casa de los Donovan, Sarah se encuentra bebiendo un café, sentada en la cocina sin ningún tipo de compañía. La mujer bebe, amargamente, varios sorbos, hasta que escucha el timbre de su casa.

Sarah: Por favor, que no sea él...

Sarah se acerca a la puerta principal de la casa, mirando por la ventana que se trata de Denise. Al comprobar que no se trataba de Michael, la viuda Donovan decide abrirle la puerta a la joven con una sonrisa.

Sarah: Hola, Denise.
Sarah: ¿Se te ofrece algo?
Denise: Hola, Sarah...
Denise: Yo...
Denise: Quisiera hablar contigo de algo importante...
Sarah: ¿Sobre qué?
Denise: Sobre Dave.
Sarah: Yo ya sé lo que ocurrió con mi hijo, Denise.
Sarah: Aprecio que quieras venir a charlar conmigo, pero no quiero hablar sobre eso.
Denise: Hay más, Michael te mintió.
Sarah: ¿Qué?
Denise: ¿Puedo pasar?

Ante la curiosidad e incertidumbre que le deja Denise, Sarah decide invitar a pasar para charlar sobre lo sucedido con Dave durante la invasión de los caminantes. Sarah ofrece un café a Denise y comienzan a charlar en el living de la casa.

Sarah: Entonces, ¿qué quieres decirme sobre Dave?
Denise: Michael no mató a Dave.
Sarah: ¿Qué?
Sarah: Lo siento, cariño, no puedo creerte.
Sarah: Michael me confesó que él mató a mi hijo.
Denise: Estaba encubriendo al verdadero asesino.
Denise: Dave fue quien disparó a Tracey, no una bala perdida.
Sarah: ¿Dave le disparó a Tracey?
Denise: Bueno, no del todo.
Denise: Tracey se interpuso entre la bala que Dave le disparó a Michael.
Denise: No fue Michael quien lo mató, él no tenía balas.
Sarah: Entonces, ¿quién fue?
Denise: Yo...
Sarah: ¿Tú?
Denise: Sí.
Denise: No fue porque casi mata a Tracey.
Denise: Su objetivo era Michael, y no podía dejar que lo mate.
Denise: Michael solo quería razonar con él, pero no quería oír a nadie.
Denise: Lo siento mucho por Dave, en serio.
Denise: No quería matarlo, pero no tenía otra opción.
Denise: Era él, o nosotros.
Denise: Y por favor, no culpes a Michael por encubrirme, él hizo lo que creía correcto.

Sarah, incrédula por lo que Denise le acaba de contar, solo comienza a llorar amargamente, sintiéndose culpable por como trató a Michael los últimos 5 meses.

Denise: Espero que puedas perdonarme por lo que hice...
Sarah: No...
Sarah: Te perdono, Denise
Sarah: Hiciste lo que creías correcto para proteger a tus amigos.
Denise: Gracias.
Sarah: Ahora, soy yo la que tengo que pedir disculpas...

En la ciudad de Las Venturas, Franklin y Maria cargan un enorme botín de alimentos, bebidas y medicinas dentro de un camión. El dúo, alegre por lo encontrado, decide volver triunfante a la Comunidad.

Franklin: No puedo creer lo que encontramos...
Maria: Ellos tampoco se lo van a creer.
Franklin: De acuerdo, llevaremos el "alijo" primero.
Franklin: Luego volveremos por el coche.
Maria: ¿No quieres que vaya en el coche?
Franklin: No, recuerda el procedimiento, juntos hasta en el vehículo.
Franklin: Si hay algún problema, no quiero que tengamos que separarnos.
Maria: De acuerdo, si tú lo dices.

En ese momento, un sujeto desconocido, de cabello corto rubio, ojos oscuros, caucásico y vistiendo con una chaqueta azul, camisa blanca, jeans azules y botas marrones. El sujeto decide acercarse y presentarse amablemente ante Franklin y Maria.

???: Hola.

Sin duda alguna, Franklin y Maria apuntan con sus pistolas al desconocidos, luciendo claramente desconfiados.

Franklin: ¿Quién eres?
???: Mi nombre es Florian, pero mis amigos me llaman Bernie.
Maria: Bernie...
Maria: ¿De dónde eres?
Bernie: Pues...
Bernie: Estoy por aquí, o por allá...
Bernie: ¿Tienen un grupo?
Bernie: Necesito hablar con su líder.
Franklin: ¿Para qué?
Bernie: No creo que quiera hablar contigo sobre eso.
Franklin: ¿Por qué?
Bernie: Es una charla con su líder.
Franklin: ¿Tú tienes un grupo?
Bernie: Les repito, que solo voy a hablar con su líder.

Ante la insistencia de Bernie y la curiosidad del dúo, Franklin decide hacer las típicas 3 preguntas de Michael, antes de aceptar llevar al extraño a la Comunidad de Las Venturas.

Franklin: ¿Cuantas caminantes has matado?
Bernie: ¿Podridos?
Bernie: Pues...
Bernie: Dos docenas, tres... No lo sé.
Franklin: ¿Cuantas personas has matado?
Bernie: Demasiadas para contar.
Franklin: ¿Por qué?
Bernie: Ellos me obligaron...

Franklin, aún desconfiando de Bernie, decide hacerle una última pregunta.

Franklin: ¿Para qué quieres ir a hablar con nuestro líder?
Bernie: Yo les había dicho, ahora no me dejan opción.
Bernie: No voy a decirles a ustedes.
Maria: Debes decirnos el motivo, ni siquiera sabes si tenemos un refugio.
Bernie: En primer lugar, no soy idiota...
Bernie: Ustedes están aseados y parece que ese camión irá a parar a algún lado.
Bernie: Segundo, ustedes son de un pueblo amurallado.
Bernie: Bastante grande, sé que tienen un líder.

Ante la respuesta de Bernie, una desconfiada Maria intenta atacar al sujeto, disparándole. Inesperadamente, Bernie esquiva el disparo, y el hombre no tiene más opción que defenderse contra sus agresores. Tras derrotar fácilmente a Franklin y amenazar con rajar el cuello de Maria, el dúo de corredores no tiene otra opción más que aceptar el pedido de Bernie.

Bernie: ¡Llévenme a su comunidad!
Bernie: ¡No quiero matarte, amiga!
Franklin: De acuerdo, de acuerdo...
Franklin: Te llevaremos, pero relájate...

Cae la noche, en la Comunidad de Las Venturas, Michael decide ir a acostarse, cambiándose la ropa. No obstante, cuando estaba a punto de tirarse en su cama, el timbre de la casa suena. El líder abre la puerta, sorprendiéndose al ver que su visita es Sarah.

Michael: Sarah, ¿qué pasa?
Sarah: Yo...
Sarah: Necesito hablar contigo.
Michael: Claro, pasa.

Michael invita a pasar a Sarah a su casa, quien acepta sin dudar. Ya en el living de la casa del líder, Sarah se pone cómoda en uno de los sofás, decidiéndose de una vez por todas a hablar con Michael.

Sarah: ¿Recuerda que hace cinco meses tú me dijiste que a Dave...?
Michael: Sí, que yo lo maté.
Sarah: Exacto...
Sarah: ¿Por qué me mentiste?
Michael: ¿Qué?
Sarah: Denise habló conmigo, ella dijo que mató a Dave.
Sarah: ¿Es eso verdad? ¿Tú la encubriste?
Michael: Sí...
Michael: Creí que lo mejor sería que nadie más lo sepa.
Michael: Le pedí a Gareth que guarde silencio.
Sarah: ¿Él le disparó a Tracey?
Michael: No, me disparó a mi.
Michael: Tracey fue quien recibió la bala.
Michael: Pude matar a Dave, solo tenía que sacar el arma.
Michael: Pero era tu hijo.
Michael: No pude hacerlo...
Sarah: Yo solo quería...
Sarah: Pedirte disculpas por cómo te he tratado estos últimos meses...
Sarah: No te lo merecías...
Michael: No te preocupes, yo mataría a quien le haga algo a Tracey.
Michael: Te entiendo.
Sarah: Gracias.

En ese momento, Michael y Sarah son interrumpidos por el timbre de la casa. Michael abre la puerta, observando a un preocupado Franklin enfrente suyo.

Michael: Franklin, ¿está todo bien?
Franklin: Tenemos un problema...
Franklin: Ven conmigo.

Michael, ante la curiosidad por lo dicho por Franklin, vuelve a ponerse su ropa y sigue a su amigo hacia la entrada, donde se encuentra el camión, y a un lado, Bernie, teniendo de rehén a Maria. Michael y Franklin llegan con estos dos, y el líder dialoga con el indeseado.

Michael: Suéltala.
Bernie: Antes de hacer eso, desaste de tu arma.
Bernie: Sólo estoy aquí para hablar.
Michael: ¿Y por qué la amenazas con un cuchillo?
Bernie: No creas que tu gente no es hostil, amigo.
Bernie: Ellos me atacaron primero, yo había manifestado mis acciones.
Michael: De acuerdo, ¿qué es lo que quieres?
Bernie (Dejando ir a Maria): Mi nombre es Florian, jefe...
Bernie: Pero puedes decirme Bernie.
Michael: Michael...
Bernie: De acuerdo, Michael...
Bernie: Necesitamos hablar en privado.
Michael: Aquí tenemos suficiente privacidad.
Bernie: No, hay dos francotiradores apuntándome en este momento.
Bernie: Está un tipo con una ballesta a mi izquierda, y Franklin.
Michael: Creo que no tienes opción.
Bernie: De acuerdo, te daré un adelanto...
Bernie: Tengo un trato que ofrecerte.
Michael: ¿Qué?
Bernie: Los he estado observando un buen rato.
Bernie: Ustedes tienen mucha munición, pero poca comida y servicios sanitarios.
Bernie: Mi gente, tiene poca munición, pero mucha comida y servicios sanitarios.
Bernie: Creo que sabes lo que quiero.
Franklin: Creo que tendrás que buscarte otro trato, amigo.
Franklin (Señala el camión): Ese camión, está repleto de alimentos, medicinas y hasta municiones.

Bernie voltea, observando el camión en donde se encontraban los bienes del grupo. No obstante, Michael aprovecha la distracción del visitante, desenvainando su pistola y golpeándolo en la nuca con el mango. Bernie cae inconsciente al suelo, para sorpresa de todos.

Michael: Como verás, ya no necesitamos ese trato.
Franklin: ¿Qué haremos con él?
Michael: Llevémoslo a una casa.
Michael: Mañana lo interrogaremos.
Michael: Tyler, ve a buscar a Niko.
Tyler: De acuerdo.
Michael: Ayúdame, Frank.
Michael: Tómalo de los pies.

Michael y Franklin cargan a Bernie, llevándolo a una de las casas vacías. Ya en una habitación deshabitada, Michael y Franklin dejan al visitante en la cama. En eso, Niko llega con el líder y su compañero.

Niko: ¿Qué sucede?
Michael: Necesito que vigiles a este tipo...
Michael: Yo necesito ir a dormir, estoy cansado.
Michael: Cuida que no intente nada, mañana lo interrogaremos.
Niko: De acuerdo.

Michael y Franklin se marchan de la casa, dejando a Niko al cuidado del visitante. El serbio decide acercarse a ver al prisionero, llevándose una gran sorpresa tras reconocer su rostro.

Niko: Hijo de puta...

Nuevamente en su casa, Michael se reúne con una semi-dormida Sarah, quien aún no se había ido.

Michael: Creo que deberías ir a dormir.
Sarah: Solo quería recuperar el tiempo perdido...
Michael: ¿Qué quieres decir?

Sin decir más, Sarah se pone de pie y se acerca a Michael. Tras tenerlo frente a frente, la mujer no duda en besar, apasionadamente, los labios de su amado, quien no se resiste. Tras un corto rato besándose, ambos deciden ir a la habitación de Michael, donde se desvisten rápidamente y comienzan a hacer un acto sexual. Tras una intensa noche juntos, a la mañana siguiente, Michael y Sarah son despertados por Bernie, quien aparece en la puerta de la habitación.

Bernie: Michael, tenemos que hablar.

Capitulo 10: Nuevos horizontes

En la habitación de Michael, el líder de la comunidad y Sarah se sorprenden de ver a Bernie, plantado en la entrada de la misma. El visitante busca a Michael, principalmente para dialogar, aunque este, apenas al verlo, toma su pistola de su cómoda y le apunta.

Michael: ¿Cómo te escapaste de la casa?
Bernie: Te lo responderé, si aceptas hablar conmigo.
Bernie: No desconfíes de mi, no tengo armas.
Michael: Es por eso que desconfío de ti...
Bernie: Pues no lo hagas, tómame como un sujeto con buenas intenciones.
Michael: ¿Cómo sé que puedo confiar en ti?
Bernie: Porque no escapé, me dejaron salir.
Bernie: Te lo explicaré luego.
Bernie: Vístete y vamos a hablar abajo.
Michael: De acuerdo...
Michael: Pero lo haré con una condición...
Michael: No le digas a nadie lo que viste aquí.
Bernie: Esto queda entre nosotros, tranquilos.

Bernie sale de la habitación, dirigiéndose a las escaleras. Allí, el visitante toma un cuadro, apreciando el dibujo que había en él. En ese momento, una semidesnuda Tracey sale de su habitación y, con sigilo, le apunta a Bernie con su pistola.

Tracey: ¿Qué demonios haces en mi casa?
Bernie: Estoy... Mirando un hermoso cuadro, y esperando a que tu papá y tu mamá salgan de su cuarto.
Tracey: ¿Mamá?
Michael: Trace...

En ese instante, Michael y Sarah aparecen frente a Bernie y Tracey, quien mira con incredulidad a su padre.

Michael: Tracey... Eh...

Mientras Michael intenta explicar la situación a su hija, Tyler, Trevor, Franklin, Zoey, Selena, Niko, Karen y Rachel ingresan a la casa, subiendo a la mitad de los escalones.

Franklin: ¿Qué sucede aquí?
Bernie: Le pedí a Niko que reúna a algunos de tus amigos importantes, y nos encontraríamos aquí.
Bernie: Tenemos que hablar de algo importante.

Cinco minutos después, en el living de la casa, Michael, Tyler, Trevor, Franklin, Zoey, Selena, Niko, Karen y Rachel deciden escuchar al visitante, quien les cuenta lo que ellos quieren saber.

Michael: ¿Por qué te dejaron salir?
Bernie: Resulta aquel Niko, aquel guapetón que está allí, es un buen amigo mío.
Bernie: Desde la infancia.
Bernie: Me desperté rápidamente, apenas me dejaron ahí, según Niko.
Bernie: Hablamos, y le conté sobre lo que quiero de ustedes.
Bernie: Él confió en mi, y bueno, aquí estoy.
Tyler: Y bien, ¿qué quieres de nosotros?
Bernie: Yo los he estado vigilando estás últimas dos semanas, y llegué a la conclusión de que eran buenas personas.
Bernie: Inspeccioné su armería...
Bernie: Me infiltré hace tres días, y volví a trepar el muro.
Bernie: Tienen un lindo arsenal.
Bernie: Están bien equipados, pero sus provisiones son pocas, muy pocas para la gente que hay aquí
Bernie: Y si no me equivoco, no tienen suelo para cultivar.
Bernie: ¿cuántos son?
Zoey: Setenta y siete personas.
Bernie: También me tomé la libertad de inspeccionar el camión que trajeron Franklin y Maria, no tienen para mucho tiempo.
Bernie: Quiero pedirle disculpas a ella, y también a ti, Franklin.
Bernie: Empezamos con el pie izquierdo, pero la realidad es que estamos todos de un mismo lado...
Bernie: Del lado de los vivos.
Bernie: Soy de un lugar parecido a este.
Bernie: Mi trabajo es buscar asentamientos para que podamos establecer relaciones comerciales.
Bernie: Creo que nuestras comunidades pueden ayudarse mutuamente.
Trevor: ¿Tienen comida?
Bernie: Hemos comenzado a criar ganado.
Bernie: Buscamos comida, y cultivamos.
Bernie: Tenemos un buen soporte médico...
Bernie: Tenemos tres doctores en nuestra comunidad.
Michael: ¿Y cómo sabemos que debemos confiar en ti?
Bernie: Puedo mostrárselos, tomemos un coche y los llevaré a mi hogar en menos de un día.
Bernie: Los dejarán entrar, y así pueden ver por ustedes mismos quiénes somos y qué tenemos para ofrecer.
Selena: Espera...
Selena: Estás buscando por más asentamientos...
Selena: ¿Quieres decir que ya han comerciado con otros grupos?

Ante la pregunta de Selena, Bernie sonríe levemente y se dirige a todos los presentes en el living.

Bernie: Creo que están por descubrir nuevos horizontes.

En la casa de Anthony, el militar, decidido a abandonar su casa, guarda sus pertenencias en un bolso. En eso, Jessica ingresa a la habitación, pidiendo explicaciones a su amante.

Jessica: ¿Qué estás haciendo?
Anthony: Me voy.
Jessica: ¿Qué? ¿Por qué?
Anthony: Porque así lo quise, y así lo quiero ahora.
Jessica: Espera, tiene que haber alguna razón.
Anthony: Así son las cosas, Jessica... Me voy...

Anthony termina de empacar y se dirige a la puerta, dispuesto a marcharse. No obstante, una histérica Jessica impide el paso de Anthony, estorbándole.

Jessica: ¡Espera un momento!
Jessica: ¡No vas a irte hasta que me digas por qué!
Jessica: ¡¿Por qué?!
Anthony: Después de perder a Emily, creí que tú llenarías ese espacio...
Anthony: Claramente, no lo lograste...

Tras decir esto, Anthony se marcha de la casa, dejando a una devastada Jessica llorando en el suelo. Media hora después, el grupo de salida prepara el Camper para el viaje hacia la comunidad de Bernie. Tanisha, quien llevaba un canasto de comida, se acerca a Franklin, que se encontraba verificando el motor del vehículo.

Tanisha: Hola, Franklin.
Franklin: Hola, Tanisha. ¿Qué tal?

Tanisha deja el canasto en el suelo, y busca algo de su bolsillo, sacando una bolsa con comida especialmente para Franklin.

Tanisha: Toma...
Tanisha: Son dos de los pastelillos que tanto te gustaban.
Tanisha: Bueno, es un intento de los pastelillos...
Franklin: Bueno, gracias.
Franklin: Esperemos que sepan mejor de lo que se ven... Porque parecen mierda.

Por otro lado, Tracey termina de llenar dos bidones con gasolina para el viaje. Cuando la muchacha se disponía a llevarlos dentro del vehículo, Michael aparece delante de ella, comenzando una charla.

Tracey: ¿Estás seguro de esto?
Michael: No.
Michael: Pero si él está diciendo la verdad, esto podría ser el comienzo de algo.
Michael: Mira... No te conté sobre Sarah.
Michael: Pues, acabamos de reconciliarnos...
Michael: Pero hemos intentado comenzar algo hace unos meses, ya sabes, antes de lo de Dave.
Tracey: Está bien, papá.
Tracey: Me alegro por ti.

Tracey, en señal de alegría, le sonríe a su padre. La muchacha se muestra muy contenta de que su padre haya podido superar a Amanda, y quiera comenzar de nuevo.

Michael: Muy bien, gracias, hija...
Michael: Bueno, toma tus cosas.
Michael: Quiero que conozcas el nuevo mundo conmigo...
Tracey: No, no iré.
Tracey: Gareth y yo hemos estado conversando algunas cosas, y creo que ya no quiero salir otra vez.
Tracey: Además, una chica de veintitantos años con la cara jodida, no creo que de la mejor impresión sobre nosotros.
Michael: Sí... Está bien.
Michael: De acuerdo.

Michael se despide de su hija, besando su frente y tomando los dos bidones de gasolina, llevándolos al vehículo. Allí, Trevor apura a los integrantes del grupo que viajarán a la comunidad de Bernie.

Trevor: ¡Pongámonos en marcha!

Tras llamar a sus compañeros, Trevor ingresa al vehículo, siendo seguido por Tyler, Franklin, Niko, Rachel, Selena y Bernie. Cuando Michael se disponía a ingresar, este es detenido por Sarah, quien llevaba consigo una mochila de excursión.

Sarah: Michael, detente.
Michael: ¿Qué sucede, Sarah?
Sarah: Quiero ir.
Michael: ¿Estás segura?
Michael: Podría ser peligroso, hasta podría ser una trampa.
Sarah: No me importa, si tú mueres, me moriré contigo entonces...
Sarah: Te seguiré adonde vayas, cariño.
Michael: De acuerdo, sube.

Michael permite a Sarah viajar con ellos. Finalmente, el grupo se pone en marcha hacia la comunidad de Bernie en San Fierro, conduciendo Franklin el vehículo. En el viaje, Tyler, quien iba de copiloto, decide hacerle una pregunta discreta a su viejo amigo.

Tyler: Oye, Frank...
Franklin: Dime.
Franklin: ¿Qué sucede, viejo?
Tyler: ¿Puedo hacerte una pregunta?
Franklin: Dispara.
Tyler: ¿Cuando estabas metiendo la masa en el horno... Planeabas hacer pastelillos?
Franklin: Eh... ¿Sí?
Tyler: ¿Se te hizo fácil a ti sentar cabeza?
Franklin: No, básicamente he pasado mi vida como un criminal.
Franklin: Que Charlie me haya dado la bendición, es un milagro para mi.
Franklin: No es fácil, amigo, pero tarde o temprano, tienes que hacerlo.
Franklin: No sabrás hasta cuando estarás vivo.
Tyler: Gracias, Frank...

Tyler, ahora con las dudas despejadas, decide ir atrás con Selena, quien había puesto atención a la conversación, pero finje lo contrario. El lugar de copiloto es ocupado por Trevor, quien le entrega un vaso de agua a Franklin. Más tarde, en el atardecer, el grupo cada vez está más cerca de San Fierro. Ahora, Michael conduce el vehículo y tiene de copiloto a Sarah, con quien se sostiene una mano de forma cariñosa. No obstante, el momento es interrumpido luego de que todos vean un vehículo volcado en medio del camino.

Tyler: Michael, ¿qué pasa?
Michael: Tenemos un accidente adelante.
Sarah: Parece que acaba de pasar.
Bernie: Es uno de nuestros coches...

Michael detiene el vehículo para poder inspeccionar. Sin tiempo que perder, Bernie baja rápidamente del Camper, acercándose al vehículo y comprobando que sus amigos no se hallen en el accidente. Luego, Michael se baja del vehículo, apuntándole a Bernie con su pistola.

Michael: Vuelves a alejarte así de nosotros, y te llenaré el cuerpo de plomo.
Michael: Si esto es una trampa, no acabará bien para ti.
Bernie: Por favor, mi gente está en problemas.
Bernie: No tienen... No tenemos muchos luchadores...
Bernie: Sé lo que parece, pero me la jugaré...
Bernie: ¿Me puedes dar un arma, por favor?
Michael: No.
Tyler: Oye, tenemos huellas justo aquí.
Tyler (Señalando un banco): Lo más seguro es que se refugiaron ahí.

El grupo decide investigar el banco, tocando la puerta de la misma para verificar si había algún caminante. Tras esperar por unos segundos, el grupo no logra obtener señales de vida.

Rachel: ¿Entramos o qué?
Trevor: ¿Cómo sabemos que allí dentro hay personas indefensas?
Bernie: No lo saben.
Michael: Iremos por tu gente, Bernie.
Michael: Te quedarás aquí con uno de nosotros.
Sarah: Yo me quedo.
Michael: ¿Segura?
Sarah: Sí, segura.
Michael (Mientras ata de manos a Bernie): Si me escuchas silbar, lo matas.
Sarah: Lo haré.

Michael, Tyler, Niko, Franklin, Trevor, Rachel y Selena ingresan al banco y se separan en dos grupos para investigar, mientras que Sarah permanece afuera, vigilando que Bernie no se mueva de su lugar. Michael, Trevor y Franklin, por un lado, ingresan a la bóveda, la cual se encontraba abierta. Tras eliminar a dos caminantes que se acercaban al interior de esta, dos hombres aparecen frente al trío.

Michael: Vinimos con Bernie, quédense tranquilos.
Michael: Vamos a sacarlos de aquí.

Por otra parte, en uno de los pasillos que conduce a la puerta trasera, el cual se encontraba completamente oscuro, Tyler nota a un sujeto rengueando por dicho pasillo. Al creer que es un caminante, el policía se lanza contra él, pero luego de que Selena alumbre el pasillo, logra darse cuenta de que se trata de uno de los amigos de Bernie.

Tyler: Oh, disculpa, amigo.
Tyler: Venimos con Bernie, te llevaremos a casa.
Tyler: Diablos, lo siento, creí que eres uno de ellos.
???: De acuerdo, no pasa nada...
???: Me lastimé la pierna durante el accidente, es normal que me confundas.
???: Intentaba salir y buscar ayuda.

A la mañana siguiente, nuevamente en el Camper, el grupo continúa su camino a la Zona Segura de San Fierro, ahora acompañados por otros tres individuos. Franklin se acerca a uno de ellos, quien se encontraba gestionando unos medicamentos. El sujeto, de voz gruesa, se percata de que Franklin lo mira, saludándolo amablemente.

???: Hola.
???: Mi nombre es Terry.
Franklin: Franklin Clinton.
Terry: Franklin... Estamos llevando medicamentos, así que le estás salvando la vida a muchas personas más.
Terry: Gracias.
Franklin: ¿Tú eres doctor?
Terry: Sí, lo soy.
Franklin: ¿Tienes algunas vitaminas prenatales por ahí?
Terry: ¿Tienes a alguien esperando en casa, verdad?
Terry: Te has ganado la lotería, compañero.
Terry (Entregándole las vitaminas a Franklin): Toma, amigo.
Terry: Te las debía.
Franklin: Gracias.

En ese instante, el Camper se detiene bruscamente. Michael intenta hacer reaccionar el vehículo, pero este se había estancado en el lodo.

Bernie: ¿Qué sucede?
Michael: Maldición... Debe de haber caído una tormenta.
Michael: Estamos atrapados.
Bernie: No se preocupen, ya llegamos.

Bernie se baja inmediatamente del vehículo, siendo seguido por sus compañeros y, luego, por el grupo de Michael. Mientras observan lo que hay delante suyo, Bernie les enseña una muralla construida por troncos de madera.

Bernie: Allí, es, amigos.
Bernie: Eso es lo nuestro, eso es la Zona Segura.

Tras observar asombrados la muralla del hogar de Bernie, el grupo decide seguirlo por el camino que los conduce hacia el portón principal, en donde dos guardias, armados con arpones y lanzas amenazan a los recién llegados.

Guardia: ¡Alto ahí!

Ante la hostilidad que presentan los guardias, el grupo de Michael se alerta y les apuntan con sus respectivas armas.

Michael: ¿Nos obligarás?
Guardia: Maldito homosexual, ¿qué diablos es esto?
Bernie: ¡¡Abre el portón, Norman, Zack está herido!
Bernie (Al grupo de Michael): Vean, perdonen a los muchachos, solo hacen su trabajo.
Bernie: Se ponen nerviosos estando allí arriba, todo el día sin hacer nada.
Normal: ¡Cuando entreguen sus armas, los dejaremos pasar!
Tyler: ¡¿Por qué no vienes a buscarlas, idiota?!

Ante la imposibilidad de que ambas partes se pongan de acuerdo, Terry decide intervenir para acabar con la disputa entre los dos grupos.

Terry: ¡Miren, muchachos! ¡Nosotros respondemos por esta gente, ellos nos salvaron allí afuera!
Terry: Bajen esas lanzas, por favor.

Nuevamente desconfiado debido a la situación, Michael decide no ingresar al refugio y quedarse a esperar al líder de Bernie.

Michael: Mira, no voy a arriesgarme, dile a tu líder que venga aquí.
Bernie: No.
Bernie: ¿Acaso no ves lo que acaba de pasar?
Bernie: Permitirán que conserven sus armas al entrar.
Bernie: Mira, desde hace varios meses que nos quedamos sin municiones.
Bernie: Ustedes son buenas personas, y yo confío en ti.
Bernie: Ahora confía en nosotros.

Michael, luego de pensarlo por unos instantes, decide ingresar a la Zona Segura, haciendo una seña a su grupo para que bajen las armas. Tras esto, Bernie se dirige a Norman para que les abra la puerta.

Bernie: Abre la puerta, idiota.

Las puertas de la Zona Segura de San Fierro se abre. El grupo puede apreciar varios establos y corrales a unos pocos metros de la puerta, una extensa fila de tráilers a un extremo y, finalmente, una gigantesca mansión que ocupa una gran parte del refugio. Al ingresar, el grupo observa que hay varias cosas más dentro de la comunidad, como una improvisada herrería, un improvisado aserradero, una sección de plantaciones de comida y varias especies de animales, contando vacas, gallinas y cerdos. Bernie aprovecha la situación para dar un pequeño tour al grupo.

Bernie: Cerca de aquí había un depósito de una compañía eléctrica, así fue como hicimos los muros.
Bernie: Mucha gente vino de un campamento de refugiados en el centro de la ciudad, fue invadido.
Bernie: También los tráilers vinieron con ellos.
Michael: ¿Cómo se enteró la gente sobre este lugar?
Bernie: Mucha gente se encontró conmigo y con el líder.
Bernie (Señalando la mansión): Esa mansión fue propiedad de Devin Weston.
Bernie: Pero tras su desaparición, el estado decidió convertirla en una especie de museo de arte moderno.
Bernie: En tan solo un año, muchísimas personas de San Fierro ya conocían este lugar.
Bernie: Y fue entonces cuando todo se vino al carajo.
Bernie: Las ventanas de arriba nos permiten ver por kilómetros en todas las direcciones, es perfecta para seguridad.
Bernie: De acuerdo, no tenemos tiempo que perder, tienen que regresar a su casa para esta noche.
Bernie: Vamos, les mostraré adentro.

Bernie sigue con el tour, llevándolo adentro de la mansión. Tras abrirle las puertas, el grupo se asombra de ver lo gigantesca que es el hogar de muchos residentes de la comunidad.

Niko: Por todos los cielos...
Bernie: La mayoría de los cuartos se han convertido en habitaciones.
Bernie: Incluso los que no eran dormitorios.
Michael: Las personas viven aquí, ¿y los tráilers?
Bernie: Planeamos construir.
Bernie: Hay bebés que nacerán, niños de tan solo diez años.

En ese instante, una puerta se abre. Un sujeto, de rostro familiar para Michael y vestido con un traje elegante negro y un saco azul, se sorprende de ver a su hombre de más confianza de nuevo en la mansión, por lo que decide saludarlo.

???: Florian...
???: Has vuelto, con invitados...
Bernie: Todos, él es Dave.
Bernie: Es quien mantiene funcionando las cosas aquí.
Dave: ¡Soy el jefazo!
Michael: Dave Norton...
Michael: Te creí muerto, amigo.
Michael: Tenemos una comunidad, es...

Michael se acerca para saludar a su viejo amigo. No obstante, Dave se muestra frío y distante con sus invitados, mostrando cierta arrogancia al hablar con ellos.

Dave: ¿Por qué no van todos a limpiarse?
Michael: Estamos bien.
Dave: Florian les mostrará dónde pueden lavarse.
Dave: Después, cuando todos estén aseados, vuelvan conmigo.
Dave: Ah, por cierto, me alegra verte, Michael.
Dave: Pero es difícil mantener este lugar limpio.
Michael: Sí, claro...
Bernie': De acuerdo, síganme.

Bernie guía al grupo hacia el baño, subiendo las escaleras hacia el segundo piso. Mientras sube, Michael se acerca a Selena para que ella hable con el líder, en su lugar.

Michael: Selena, tú te lavas primero, y hablas con él.
Selena: ¿Por qué?
Michael: Yo voy a matarlo.
Michael: Y debes comenzar a hacer estas cosas.

Un rato después, luego de asearse, Tyler y Trevor conversan acerca de lo que sucedió entre Michael y Sarah.

Trevor: ¿Cuanto tiempo crees que Michael y Sarah llevan siendo amigos cariñosos?
Tyler: Demonios, no lo sé, creo que será un día o dos.
Tyler: Hasta donde recuerdo, Sarah odiaba a Michael por lo de Dave.
Tyler: ¿Tú alguna vez lo pensaste?
Trevor: ¿Qué?
Tyler: ¿Sentar cabeza?
Trevor: ¿Crees que la mierda puede hacerlo?

Trevor se aleja de Tyler, sentándose en un sofá junto a las escaleras. Mientras tanto, Tyler saca de su bolsillo el pañuelo que Michael le había entregado por Elliot. Tras revisar lo que tenía dentro, Tyler observa con anhelo un anillo con una nota, que se lee Cuando estés listo. Por otra parte, en la oficina de Dave, el hombre se encuentra leyendo un libro, hasta que Selena abre la puerta.

Selena: Disculpe...
Dave: Oh, claro, pasa.
Dave: Eh... Eres... Sabrina, ¿verdad?
Selena: Selena.
Dave: Lo siento, es bastante parecido.
Dave: Toma asiento por favor.

Selena ingresa a la oficina, sentándose en un sofá frente al escritorio de Dave.

Dave: Bien, conversemos.
Selena: Este es un lugar muy grande...
Dave: Sí, cuando era un museo había venido aquí.
Dave: Es muy inspirador.
Dave: Aunque el arte moderno no sea lo mío.
Dave: Florian me contó que tu grupo salvó al Dr. O'Connor
Dave: Obviamente, un doctor es un lujo hoy en día, así que les daré las gracias.
Selena: Michael lo salvó.
Dave: Michael...
Dave: ¿Tú sabes algo sobre él?
Selena: Sé que fue un criminal, y ahora es nuestro líder.
Dave: Cariño, un criminal siempre será un criminal.
Dave: Pero déjame decirte que no deberías confiar en él.
Selena: Creo que ya ha probado lo que vale.
Selena: Me ha salvado la vida, ha salvado la vida de muchas personas.
Selena: Y él sigue en pie.
Dave: Bien, de acuerdo, allá tú.
Dave: Pero no estamos aquí para hablar de Michael.
Dave: Me aseguraré luego de darle las gracias.
Selena: Este lugar, lo que tienen aquí, ¿ha sido desde el comienzo?
Dave: Más o menos.
Dave: Estuve un mes en la ciudad, y luego vine aquí.
Dave: Por mala suerte, aún no se habían formado los muros.
Selena: ¿Cómo es que han sobrevivido tanto tiempo aquí?
Dave: Estás viendo cómo, soy bueno en esto.
Dave: Donde vives, ¿es tan agradable como aquí?
Selena: Tenemos lo nuestro, mi familia levantó nuestros muros.
Selena: El ambiente es algo diferente.
Dave: ¿Cómo alimentan a todos?
Dave: Florian me dijo que tienen escasez de alimentos.
Selena: No tenemos suelo para sembrar.
Selena: Nuestro parque es casi artificial.
Dave: Pero ustedes tienen armas.
Dave: Por lo que intuyo que tienen un gran arsenal.
Selena: Es decente.
Dave: ¿Y su enfermería está abastecida?
Selena: Sobreviviremos.
Selena: ¿La suya? Hemos venido aquí para hablar de negocios.
Selena: ¿Tienen suficiente para ello?
Dave: Ves lo que tengo aquí, ves lo que he construido.
Dave: Florian me dijo que su situación de alimentos había cambiado ahora.
Dave: Encontraron un camión bien abastecido, pero no les servirá de mucho.
Dave: Si no alimentan a su gente, eso se cae a pedazos.
Dave: Hablemos el mismo idioma.

Lo que parecía ser una charla sobre negocios, termina convirtiéndose en una charla hostil, donde Dave comienza a incomodar a Selena.

Dave: Ustedes no tienen una mierda.
Dave: Ahora, soy feliz con ayudar.
Dave: Soy un buen tipo.
Dave: Si no me crees, pregúntale a Michael quien le salvó el pellejo hace muchos años.
Dave: Pero ser buen tipo tiene su precio.
Selena: ¿Cómo es eso?
Dave: Dado a que no tienen mucho que ofrecer, dejaré que su gente trabaje aquí.
Dave: Tú serías una buena adición a la comunidad, una hermosa e inteligente mujer.
Dave: Quizás podamos llegar a algo tú y yo...
Selena: Creo que eso debería debatirlo con mi pareja.
Selena: Por si no lo sabe, es el guapo muchacho que tiene la ballesta...
Dave: Volviendo a hablar al mismo idioma...
Dave: Te lo digo, puedo hacer que valga la pena.
Selena: Permíteme detenerte aquí.
Dave: Cariño, escucha...
Selena: Ya no me llames "cariño".
Selena: No tienen municiones, ni siquiera tienen armas.
Dave: ¿Quién te dijo eso?
Selena: Hemos visto a sus guardias, y usan lanzas.
Selena: Tienen pocos medicamentos, tan pocos que el propio doctor tiene que salir para buscarlos.
Selena: Ustedes necesitan cosas, y nosotros necesitamos cosas.
Dave: Qué, ¿van a darnos una botella de aspirinas y una caja de balas?
Selena: Nuestras comunidades pueden ayudarse entre sí.

Ofendido y con su orgullo aplastado, Dave se pone de pie y decide expulsar a Selena de una vez por todas.

Dave: Bien, gracias, Sabrina.
Dave: Ha sido una charla muy productiva.
Selena: Podemos ayudarnos mutuamente.
Dave: Lo estamos haciendo bien, lo estoy haciendo bien.
Dave: Temo que te pediré que te vayas.

Más tarde, con el fracaso de la reunión con Dave, Michael y su grupo discuten con Bernie, debido a que su líder no accedió al trato con ellos.

Michael: Queremos hacer el trato.
Bernie: Dave también quiere.
Bernie: Pero armamento no es algo que necesitamos urgentemente.
Michael: ¿Cómo es eso?
Bernie: Los muros resisten, estamos bastante alejados de los podridos.
Bernie: Acabamos de traer más medicinas.
Bernie: Dave quiere el mejor acuerdo posible.
Trevor: Sí, bueno, también queremos cosas.
Michael: Necesitamos comida.
Michael: Llegamos hasta aquí, y vamos a conseguirla.
Michael: No me importaría cómo.
Bernie: Hablaré con él y resolveremos esto.
Tyler: También dile que si vuelve a intentar algo con Selena, tendré una flecha preparada solo para él.
Bernie: Te pido disculpas por eso, Selena, así es Dave...
Bernie: Las circunstancias cambian.
Bernie: Estamos haciendo las cosas bien, y luego ustedes las harán.
Bernie: Eso le haré entender a Dave.
Rachel: Podemos esperar.
Michael: De acuerdo, esperaremos.
Michael: Tenemos alimentos para las próximas semanas...

La puerta principal se abre, una mujer ingresa a la mansión, buscando a su líder. Dave sale rápidamente de su oficina, esperando recibir noticias de la recién llegada.

Dave: Chloe, ¿qué pasa?
Chloe: Volvieron.
Dave: Bien, de acuerdo.

Un preocupado Dave sale de la mansión, siendo acompañado por todos los que se hallaban dentro del hogar de los residentes de la Zona Segura. Afuera, Dave se alegra de ver a tres de sus hombres volver, pero al mismo tiempo se extraña por la ausencia de otros.

Dave: James, ¿qué pasó con los otros?
Dave: ¿Dónde están Steve, Marshall y Scott?
James: Están muertos.
Dave: ¿"X"?
James: Sí.
Dave: Teníamos un trato.
James: Dijo que no fue suficiente.
Dave: ¿Quiere más?
James: Sí.
James: Todavía tienen a Fernando.
James: Dijeron que lo mantendrían con vida, que nos lo retornarían, si te entregaba un mensaje.
Dave: Entonces dime.

Un exasperado James, apoya su mano en el hombro de su líder, sintiéndose culpable por algo.

James: Lo siento mucho, jefe.
Dave: ¿Qué...?

En ese momento, James apuñala a Dave en el vientre, con su navaja. Michael, quien había escuchado toda la conversación, se lanza contra el asesino. Luchando contra él. Los otros dos sujetos intervienen en la pelea, atacando a Michael, pero son repelidos por Tyler y Trevor, quienes los tumban en el suelo.

James: ¡Déjame! ¡Tuve que hacerlo!

James intenta apuñalar a Michael, pero falla en su intento, aunque logra tirar al líder de la Comunidad de Las Venturas al suelo. Allí, James toma ventaja e intenta matar a Michael. Sin embargo, cuando estaba a punto de rajarle el cuello, James ve a Sarah apuntándole con su pistola. Aprovechando la distracción de su agresor, Michael le apuñala en el cuello, haciendo que su sangre salpique sobre él, y muera al instante. Michael se levanta rápidamente del suelo, observando como todos los residentes de la Zona Segura lo miran con caras largas.

Michael: ¿Qué...?
John: ¡James! ¡Mataste a mi primo!
Michael: Él trató de matar a Dave, y luego a mi.

Chloe, furiosa por el asesinato de su amigo, le arroja un puñetazo a Michael, empuñando su cuchillo luego. Cuando estaba a punto de apuñalar al hombre, Rachel la empuja, arrojándola al suelo.

Rachel: Ni siquiera lo pienses.

Ante el caos causado, los dos guardias de la entrada apuntan con sus lanzas a Michael, obligándolo a arrojar su Ak-47 al suelo, pero este decide apuntarles también.

Norman: ¡Arroja el arma al suelo!
Michael: No creo que lo haga.
Michael: ¿Qué van a hacer, arrojarme esas mierdas?
Michael: Yo tengo una automática, imbéciles.

Para evitar otro enfrentamiento, en el que sus amigos obviamente perderían, Bernie decide interponerse entre los sujetos, impidiendo que el problema llegue a mayores consecuencias.

Bernie: ¡Todo el mundo, esto se acabó!
Bernie: Se acabó.
Bernie: James era nuestro amigo, pero no pretendamos que era algo más que un cobarde que nos atacó.
Bernie: Él causó esto.
Bernie: Y Michael y su gente lo detuvieron.
Michael: ¿Qué puedo hacer ahora?
Bernie: Baja el arma, ya has hecho suficiente.

Michael no duda y obedece a Bernie, bajando la guardia. Ya con la situación calmada, Bernie decide explicarle a Michael lo que había sucedido.

Bernie: Tienes que saber que esas cosas no son tan simples como parecen ser.
Bernie: Solo dame algo de tiempo.

Aproximadamente 30 minutos después, en la oficina de Dave, el grupo de Michael se reúne nuevamente con Bernie, quien les revela el estado de su líder.

Bernie: Hablé con Terry, fue capaz de curar a Dave.
Bernie: Está adolorido, pero va a vivir.
Franklin: Entonces, ¿qué pasa ahora?
Bernie: Cosas como esas no suceden usualmente aquí, pero... Está decidido.
Michael: Hemos escuchado un tal "X".
Michael: Hace unos meses, Franklin y Rachel tuvieron un encuentro cercano con algunos de sus hombres.
Michael: ¿Quién es?
Bernie: "X" es el líder de un grupo que se hace llamar como "Los Guerreros".
Bernie: Tan pronto como construimos los muros, los Guerreros aparecieron.
Bernie: Se reunieron con Dave, en nombre de su jefe.
Bernie: Hicieron una gran cantidad de demandas incluso más amenazantes.
Bernie: Y mataron a una mujer, Margot.
Bernie: Ella era la esposa de Terry, estaba embarazada cuando la mataron...
Bernie: La torturaron enfrente de nosotros...
Bernie: Y terminaron por golpearla hasta que murió.
Bernie: Dijeron que necesitábamos entenderlo rápidamente.
Bernie: Dave no es exactamente bueno confrontando.
Bernie: No es el líder que habría elegido, pero igual la gente aquí lo quiere, y ayudó a hacer este lugar lo que es.
Selena: El idiota hizo el trato, ¿verdad?
Bernie: Sí, la mitad de todo... Nuestros suministros, nuestras cosechas, nuestro ganado, todo eso va para los Guerreros.
Michael: ¿Y qué obtienen a cambio?
Bernie: No atacan este lugar, ni nos matan.
Franklin: ¿Por qué no solamente los matan?
Bernie: Mucha de las personas aquí no sabrían como pelear, aún si tuviéramos municiones.
Franklin: Bueno, ¿con cuantas personas cuenta "X"?
Bernie: No lo sé, a veces llegan a ser más de 30.
Bernie: Pero según Dave, "X" habría unido fuerzas con la organización de Yusuf Amir y la organización de la IAA.
Bernie: Ambas organizaciones son como los Guerreros, son malos.
Franklin: Espera, ¿así que aparecen, matan a una embarazada y les dan la mitad de todo?
Franklin: Esos idiotas solo tienen una buena historia, pero no tienen ni mierda.
Bernie: ¿Cómo sabes eso?
Rachel: Hace cinco meses, acabamos con sus hombres muy fácilmente.
Rachel: Los dejamos hechos pedazos.
Franklin: Ya sabes, lo haremos otra vez.
Franklin: Si traemos de vuelta a Fernando, matamos a "X", matamos a sus hombres, ¿nos harían caso?
Franklin: Queremos comida y medicina.

Ante la seguridad de Franklin a la hora de hablar sobre una confrontación con "X" y su grupo, Bernie mira a Michael, quien luce indiferente ante la situación.

Michael: La confrontación no es algo con lo que hayamos tenido problemas.
Bernie: Se lo diré a Dave.

Mientras observan por la ventana a los residentes de la comunidad realizando el funeral de James, Michael habla con Sarah acerca de la posibilidad de hacer negocios que tienen con Dave y su gente.

Michael: Ellos tienen comida, nosotros no.
Michael: No tenemos mucho, solo a nosotros.
Michael: Lo que sabemos hacer por los suministros...
Michael: Ese será el trato.
Sarah: Nos va a costar bastante.

La conversación es interrumpida por Bernie, quien regresa a la oficina, trayendo consigo buenas noticias.

Bernie: De acuerdo, Dave está de acuerdo... Quiere hablar.
Bernie: Con Selena.
Selena: Oh, no, dios...
Tyler: Tú puedes hacerlo, cariño.
Michael: Tu primo no se equivocó contigo...

Tras pensarlo por unos instantes, Selena decide hablar con el líder. Una vez en la habitación de Dave, Selena se dispone a hablar con el hombre, quien yacía recostado en su cama.

Dave: Oh, Sabrina, perdona la oscuridad.
Dave: Me han dado unos antibióticos que me hacen sensible a la luz.
Dave: Es una agonía.
Dave: Es como si mis organos se estuvieran retorciendo en una mezcladora de cemento.
Selena: Pudo ser peor.
Dave: Siéntate a mi lado, bonita.
Dave: Necesito compañía.

Selena hace caso omiso a las palabras de Dave, ignorando el mal intento de seducirla.

Selena: Tienes suerte de que estuviéramos aquí.
Selena: ¿Bernie te dijo sobre nuestra oferta?
Dave: Lo hizo, pero... ¿Qué les hace pensar que pueden hacer lo que nosotros no hemos hecho?
Selena: Michael ya se ha encargado de personas como "X".
Dave: Mejor llámalo Allen, ese es su nombre verdadero...
Dave: "X" suena muy estúpido.
Selena: De acuerdo, Michael ya se ha encargado de personas como Allen.
Dave: ¿Cómo?
Selena: Los mató.
Selena: Me contó de un tipo que se hacía llamar "El Presidente", fue líder de una comunidad de Paleto Bay... Michael lo mató de un tiro.
Selena: O de una especie de esclavistas, a los que mató en su totalidad.
Selena: Podemos traer a su amigo.
Dave: No sé si Fernando valga la pena...
Dave: Está todo el día hablando de "La Gloria", hablando con un acento extraño...
Dave: Además, el muy tonto se dejó capturar.
Dave: Diablos, por él estoy así.
Selena: James estaba peleando por salvar a un amigo.
Selena: Estaba asustado.
Dave: Era un débil.
Dave: Para ser sincero, no quiero que Fernando regrese a nuestro grupo.
Dave: Estamos mejor sin él, es una boca menos que alimentar.
Selena: Quizás lo rescatemos y lo llevemos a nuestro hogar.
Dave: Si no les molesta.
Selena: Tú nos das provisiones, y nosotros te liberamos de tus problemas con Allen.
Dave (Entre risas): Lo siento, pero esta conversación me resulta muy graciosa.
Dave: Es que te negaste cuando te dije que tu gente trabajaría por las provisiones, y eso es exactamente lo que harán.
Dave: Tenía la ventaja, y la utilicé.
Dave: ¿Lo ves? No fue nada personal.

Cansada de los palabreríos de Dave, Selena decide ser franca con el hombre, confrontándolo sin temor alguno.

Selena: Sí... Nosotros necesitamos comida, y ustedes tienen.
Selena: Estamos dispuestos a trabajar para obtenerla.
Dave: Entonces les daré provisiones a tu gente.
Selena: Eso me gusta.
Dave: Hablaré con Bernie para que les de una parte de...
Selena: La mitad.
Dave: ¿Qué?
Selena: La mitad de lo que tienes.
Selena: Vi lo que sucedió allí afuera, Allen está esperando más suministros de este lugar.
Selena: Él quiere más, y más.
Selena: Y si mantienes ese ritmo, muy pronto no les quedará nada.
Selena: ¿Qué sucederá luego?
Selena: Sin armas, sin luchadores... Serías hombre muerto.
Selena: Así que no queremos una parte de nada, queremos la mitad.
Selena: Y en este momento, o no hay trato.
Selena: ¿Ahora lo ves?
Selena: Tenía la ventaja, y la utilicé.

Un sorprendido Dave aplaude sarcásticamente a Selena, felicitándola por su desenvoltura para los negocios.

Dave: Felicitaciones, cariño.
Dave: Eres toda una negociadora.
Dave: ¿Quieres algo más? ¿Quieres un riñón, tal vez?
Selena: No gracias, estamos bien, por ahora.

Un rato después, los residentes de la Zona Segura y el grupo de Michael se encuentran cargando una buena cantidad de alimentos y suministros, dirigidos al grupo de Las Venturas. Bernie, mientras carga los suministros en el Camper, le habla a Michael, quien hacía lo mismo.

Bernie: Ni siquiera a "X" le dábamos tantos suministros por adelantado.

John llega al lugar de carga, encarándose con Michael, quien había mandado a Tyler y Rachel por él.

John: ¿Qué quieres?
Michael: Bernie me dijo que habías llevado suministros a "X" desde el comienzo.
Michael: Vamos a traer a Fernando.
John: La única forma de lograrlo es llevándoles una foto del cadáver de Dave.
Michael: Vamos a traer a Fernando.
John: ¿Cómo?
Michael: Tenemos que saber todo lo que tú sabes sobre la base de "X".
Michael: Necesitamos tu ayuda.
Michael: Necesitamos que vengas.

Pese a no querer colaborar con los asesinos de su amigo, John termina por aceptar a regañadientes el pedido de Michael.

John: De acuerdo.

Capitulo 11: Así comienza todo

En la Comunidad de Las Venturas, Tracey y Gareth se pasean por las calles del pueblo, dirigiéndose a un lugar específico. Tras llegar al improvisado cementerio de la Comunidad, la pareja se planta frente a una tumba, la cual pertenecía a Dave Donovan. Gareth y Tracey miran amargamente la tumba por unos segundos.

Gareth: Siento mucho que esto haya pasado, hermano...

Mientras tanto, Karen sale de la casa de Carter, disponiéndose a entregar algunas galletas a los residentes del pueblo. No obstante, Carter sale de la casa, besando los labios de su nuevo interés amoroso.

Carter: Nos vemos luego, cariño.
Karen: ¿Qué harás hoy?
Carter: Seguiré con la torre de vigilancia.
Carter: Cody, Anthony y Roman me ayudarán un poco.
Karen: De acuerdo, suerte.

En ese momento, Jessica pega un grito, llamando la atención de los residentes que se hallaban en el bloque de casas de la zona norte.

Jessica: ¡Volvieron!

Karen y Carter marchan rápidamente hacia la entrada, recibiendo junto a Eddie, Denise, Jessica y Anthony al grupo de Michael, quienes volvieron de una exitosa expedición a San Fierro.

Michael: Denise, llama a Abigail.
Michael: Debe hacer un inventario de lo que tenemos.
Michael: Nos reuniremos con ella en la despensa.
Denise: ¿Traen comida?
Michael: Sí.
Michael: Suficiente para uno o dos meses.
Michael: Y quiero que junten a todos los residentes, nos veremos en la iglesia en una hora.
Edward: Yo me encargaré de eso.
Denise: ¿Qué pasa?
Michael: Luego hablaremos.

Denise se marcha en busca de Abigail, mientras que Eddie, Carter y Jessica van en busca de los residentes de la Comunidad. Cuando se disponía a bajar del vehículo, Michael ve a Karen frente la puerta de este.

Karen: Michael, ¿qué pasa?
Michael: Habrá una guerra.

Por otro lado, mientras se dirige a su casa para descansar, Tyler es interceptado por George, quien le busca para poder hablar con él.

George: Tyler, ¿podemos hablar?
Tyler: Habla, yo te escucho.
George: ¿Por qué no le dijiste a Michael?
George: ¿Jill, Zoey, Ellie, Maria, Edward, Jessica?
George: Nadie le ha dicho.
George: ¿Por qué no...?
Tyler: Les dije que se quedaran callados.
George: ¿Por qué?
Tyler: No quiero que te mate.
Tyler: Si alguien va a hacerlo, seré yo.
George: No tienes que cargar con eso, hermano.
Tyler: ¿Cargar con qué?
George: Sabes lo que hice, y no quieres contarle a nadie...
George: Es como si tú lo hubieras escondido también.

Ofendido por las palabras de su hermano, Tyler se detiene de manera brusca y voltea para ver, notablemente furioso, a George, empujándolo después.

Tyler: Yo no hice nada, yo simplemente lo maté.
Tyler: Sólo aléjate de mi, hermano.

Una hora después, ya con todo el pueblo en la iglesia, Michael decide hablar en general sobre sus nuevos tratos con la Zona Segura de San Fierro y lo que tendrán que hacer para asegurar su futuro.

Michael: Los cité a todos aquí, porque tengo algo importante que decirles.
Michael: El día de ayer conocimos a una comunidad, ubicada en las afueras de San Fierro.
Michael: La gente de allí, casi todos amigables, me han hecho creer que podemos trabajar con ellos.
Michael: Selena hizo un trato.
Michael: Nos darán comida y provisiones.
Michael: Pero no nos las están regalando.
Michael: Esos "Guerreros", pudieron matar a Franklin, Rachel, Cassie y Trent hace tiempo.
Michael: Ahora, tarde o temprano, nos habrían encontrado.
Michael: Así como lo hicieron esos extraños, o como Bernie.
Michael: Habrían matado a alguien, o alguno de nosotros.
Michael: Entonces, así, conseguirían dominarnos.
Michael: Y nosotros trataríamos de detenerlos.
Michael: Pero para entonces, en medio de la pelea, con poca comida, podríamos peder.
Michael: Esta es la única forma de estar seguros, y tenemos que ganar.
Michael: Al hacer esto por la gente de San Fierro, mantendremos en pie este lugar.
Michael: Así podríamos conseguir alimento.
Michael: Esta tiene que ser una decisión grupal... Si alguien no está de acuerdo, que hable ahora, o calle para siempre.

Ante la propuesta de Michael, todo el mundo dentro de la iglesia voltea para ver a un solitario George, quien se pone de pie para hablar, claramente, para oponerse al plan de atacar a la posible amenaza..

George: ¿Estás seguro de que podemos? ¿Podemos ganarles?
Michael: Por lo que ha hecho este grupo, por lo que hemos aprendido, por lo que todos nosotros somos ahora...
Michael: Doy fe a que podemos
George: Entonces todo lo que tenemos que hacer es decirles eso.
Michael: Bueno, ellos no hacen acuerdos.
George: No se trata de un acuerdo.
George: Es una alternativa que les darás.
George: Es una salida, para ellos y para nosotros.
Michael: Si tratamos de hablar con los Guerreros, perderemos la oportunidad que tenemos, nuestra ventaja...
Michael: No, tenemos que ir por ellos antes de que ellos vengan por nosotros.
Michael: Son una amenaza, no podemos dejarlos vivir.
George: Donde hay vida, hay oportunidad.
Michael: Sí, de que nos ataquen.
George: La guerra no es la mejor salida, no es la mejor salida para nadie.
George: Así comienza todo, Michael.
George: Crees que has ganado la guerra, pero lo cierto es que solo la estás generando..
Michael: George... Siempre vuelven.
George: También vuelven después de muertos.
Michael: Sí, los detendremos, ya lo hemos hecho.
George: No hablo de caminantes.
Michael: Yo tampoco.

Resignado, Michael desiste de tratar de convencer a George, y decide someter ambas ideas a votación, haciendo que el resto de la Comunidad decida lo que deben hacer.

Michael: Esto es una democracia...
Michael: George quiere hablar con ellos primero.
Michael: Yo creo que sería un error, pero no es mi decisión.
Michael: Luego hablaré con los más jóvenes, y Trevor y Franklin, que se encuentran de guardia.
Michael: Pero, ¿alguien más cree que deberíamos de hablar con los Guerreros?

En un acto de coraje, Maria decide hablar, decidida a apoyar la idea de Michael y atacar a "X" y sus hombres.

Maria: Lo que ocurrió aquí, no dejaremos que vuelva a pasar.
Maria: No me arriesgaré, George.
Michael: ¿Alguien más?

Dejándose llevar por el silencio de los demás residentes, Michael decide poner en marcha el plan de atacar a los Guerreros.

Michael: Parece que está decidido.
Michael: Sabemos exactamente lo que es.
Michael: No nos avergonzamos por ello, vivimos.
Michael: Los mataremos a todos.
Michael: No todos tenemos que matar, pero si van a quedarse aquí...
Michael: Tendrán que vivir con ello.

Dicho esto, Michael decide abandonar la iglesia, marchándose a un rumbo desconocido. Durante la noche, Rachel no consigue conciliar el sueño, cambiando constantemente de posición en la cama, para poder dormir. Tras no llegar a nada, Rachel decide levantarse de la cama, dirigiéndose a la cocina. Allí, la mujer toma un libro, enciende la luz y se sienta en una silla, comenzando a leer. Mientras tanto, en su casa, Tyler y Selena discuten acerca del plan para atacar a los Guerreros.

Selena: Necesitamos a alguien que vigile el perímetro.
Selena: Podría ser yo.
Selena: Sería seguro.
Tyler: Lo que sea parece seguro...
Selena: Yo hice ese trato, no fue mi idea, pero los arrastré a esto.
Selena: Tengo que ir.

Al día siguiente, el grupo, junto con John y Bernie, repasan las instalaciones de la base de los Guerreros, la cual se encuentra ubicada en las afueras de San Fierro.

Zoey: ¿No has visitado otras habitaciones?
John: No, es un lugar enorme.
John: Hay varios pasillos, que llevan a varias habitaciones.
John: Sólo hay uno que nos lleva al cuarto de las armas.
John: El otro hombre que estaba con James y conmigo, Calvin, dijo que tenían un gran arsenal.
John: Entonces, un pasillo los llevará hasta una habitación, allí estarán las armas.
Michael: ¿Hay algún estorbo?
John: Hay varias habitaciones, donde descansan "X" y sus hombres.
Michael: Perfecto, acabaremos con ellos de paso a la armería.
Michael: ¿Algún guardia en la entrada?
John: Sí, siempre son dos.
Michael: Bien, iremos, acabaremos con los guardias de la entrada, matamos a todos dentro, robamos el arsenal y rescatamos a su amigo.
John: ¿Cómo lo rescataremos?
John: Si llegan a descubrirnos, quizás lo maten.
Michael: Tú te presentarás de forma amistosa.
John: La única forma que tengo de ir allí es llevando la cabeza de Dave.
Michael: Entonces le llevaremos su cabeza.

Dos horas más tarde, el grupo decide salir a la base de los Guerreros, con el fin de eliminarlos a todos y cumplir su parte del trato con la Zona Segura de San Fierro. Muchas personas se apuntan, pero Michael decide dejar a algunos para que protejan la Comunidad.

Michael: Cody, Denise, ustedes estarán a cargo de proteger el pueblo.
Denise: Yo quiero ir.
Cody: Pero...
Cody: Muchos ya están listo para usar un rifle, y quiero ir con mi hermana
Michael: Te entiendo, pero necesito que ustedes se queden.
Michael: Necesito que Cody supervise todo, y tú, Denise...
Michael: Ya tenemos francotiradores con nosotros.
Michael: Quiero que se queden, y protejan la Comunidad.
Denise: De acuerdo...
Michael: ¿Y tú, Cody?
Cody: Está bien, pero déjame despedirme de Maria.
Michael: De acuerdo, ve.

Unos minutos después, Michael, Franklin, Zoey, Jessica, Selena, John, Niko parten en el Camper, siendo seguidos por Trevor, Maria, Jillian, Tyler y Cassie, en un Patriot, y por Anthony, Karen, Trent y Jacob, quienes iban en un Intruder. Luego de un día de viaje, el grupo finalmente llega a un punto de control, junto al bosque y a pocos kilómetros de la base de los Guerreros. El grupo se detiene allí y deciden poner en marcha el plan para infiltrarse en dicha base.

Michael: ¡Maria, T!
Michael: Ustedes empiezan aquí.
Michael: Haremos un rastreo rápido.
Michael: Tenemos que encontrar a Dave.

El grupo comienza a explorar la zona, en busca de un caminante específico. Jessica y Zoey se acercan a Tyler, hablándole sobre George y su idea de tomar medidas pacíficas con los sobrevivientes hostiles.

Jessica: Es un idiota.
Tyler: ¿Quién?
Jessica: Casi les cuento todo a los demás en la reunión.
Tyler: ¿De qué hablas?
Zoey: De tu hermano.
Tyler: No vamos a contarles.
Zoey: George se paró en la iglesia y trató de convencernos de no hacer esto.
Tyler: ¿Y cuál es el problema?
Jessica: Que no tiene una mínima idea de lo que habla.
Jessica: Que tiene que agradecer que no lo hayamos expulsado por haber escondido a ese psicópata.
Tyler: Si les contamos a los demás, sabrán lo de Jayden.
Jessica: Ese hijo de puta intentó defender su posición y actuar como si no supiéramos lo que estábamos...
Tyler: Él no quiere matar.
Jessica: Nosotros tampoco, y no nos gusta.
Jessica: Pero tenemos que hacerlo...

Ante la fría mirada de Tyler, Jessica decide callar y captar el mensaje que el hombre le transmitía con su silencio.

Jessica: No se lo diré a nadie...
Tyler: Gracias.

Por otra parte, una molesta Karen se acerca a Michael, quien se hallaba observando la ruta. La mujer le reprocha el hecho por el que Zoey esté implicada en la batalla.

Karen: ¿Por qué Zoey está aquí?
Michael: Va a vigilar el perímetro.
Karen: Sí, pero, ¿por qué está aquí?
Michael: Fue su elección.
Michael: Selena se quedará con ella.
Karen: Eso no es suficiente, son dos mujeres indefensas...
Karen: Una está embarazada, y la otra apenas sabe defenderse.
Karen: Me quedaré con ellas.
Michael: Bueno, todo esto es una carrera a la armería.
Michael: Necesitaremos al mayor número de personas que podamos.
Karen: No deberían estar solas...
Karen: En primer lugar, ni siquiera deberían de estar aquí.
Michael: Está bien, quédate, si eso quieres.

Mientras tanto, en el bosque, Franklin y Trent indagan en el bosque, en busca de un caminante. Tras encontrar a tres muertos vivientes, los dos hombres los eliminan, logrando dar con uno que tiene cierto parecido con Dave.

Trent: ¿Qué opinas?
Franklin: Es bastante parecido...
Franklin: Si le cortamos el cabello...
Franklin: Le recortamos la barba.
Franklin: Si está oscuro.
Trent: No me siento bien con esto...
Trent: Vamos a matar a esas personas, esta misma noche.
Trent: Mira, he tenido suerte, nunca tuve que hacerlo.
Trent: ¿Y tú?
Franklin: Yo maté vivos antes de todo esto...
Franklin: Pero no después.
Franklin: Ya olvidé lo que se sentía.
Trent: ¿Estás nervioso?
Franklin: Un poco.
Franklin: Ya no tomo a la ligera el hecho de tener matar a alguien.
Franklin: Pensé que no tendría que volver a hacerlo.

Una hora después, en la carretera, Bernie, John y Franklin observan tres cabezas de caminantes similares a Dave. En eso, llega Michael, preguntando si ya han decidido qué cebo usar.

Michael: ¿Ya han terminado con el cabello?
Bernie: Sí.
Michael: ¿Qué tenemos?
Bernie (Señalando la cabeza del medio): Ese...
John: Sí, definitivamente ese...
Bernie: Aunque creo que sería mejor hacer esto por la noche.
Michael: ¿Hay algo de malo en él?
Bernie: La nariz, la de Dave es un poco... Diferente.

Ante las dudas de Bernie, Michael toma la cabeza del caminante por los pelos, y comienza a golpearlo una y otra vez en la nariz, desfigurándosela.

Michael: Listo, digamos que tuvieron que hacerlo.
Michael (A John): Véndate, a ti te ha roto la mano.

En lugar de obedecer a Michael, John se queda mirándolo con mala cara, haciendo que el líder de la Comunidad de Las Venturas se extrañe.

Michael: ¿Qué?
John: Los Guerreros dan miedo, hombre...
John: Pero ni ellos se comparan contigo.

Cae la medianoche. El Intruder se dirige a la base de los Guerreros, la cual es un observatorio cerca del bosque. Una vez en la entrada, varias luces se encienden y una voz le obliga al sujeto a bajarse del vehículo.

Guerrero: ¡Alto ahí!
Guerrero: ¡Di quien eres, idiota!
John: ¡Soy John, de la Zona Segura!
John: ¡Está hecho!
Guerrero 2: ¡Baja del auto, gusano!

John, tiritando del miedo, baja del vehículo y se acerca a la entrada, donde lo esperan dos Guerreros, armados cada uno con una Ak-47.

Guerrero: ¡Tráelo aquí, imbécil!
John: De acuerdo...

John, a paso lento, se acerca a los Guerreros, quienes se ríen de forma burlona ante el asustado hombre. Una vez que se acerca lo suficiente, John extiende su brazo izquierdo, enseñando una bolsa a los hombres.

Guerrero 2: No nos interesa la bolsa, pito corto.
John (Metiendo la mano en la bolsa): De acuerdo...

John toma la cabeza del caminante, sacándola de la bolsa y enseñándosela a los hombres de "X". Uno de ellos se acerca a John, tomando la cabeza e inspeccionándola rápidamente.

John: Se defendió, me rompió la mano, y yo la nariz.
John: Por eso se ve así.

Tras comprobar, erróneamente, que se trataba del verdadero Dave. El Guerrero opta por cumplir su parte del trato y traer de regreso al amigo de John.

Guerrero: Genial, ahora te traeremos a tu amigo...
Guerrero: Te irás a casa, y la semana que viene nos traerás más cosas.

El Guerrero deja a John al cuidado de su compañero, mientras él va en busca de Fernando. Instantes después, Trevor aparece detrás del Guerrero, rajándole el cuello con su cuchillo y eliminándolo definitivamente, luego de apuñalarlo en la cabeza. Rápidamente, el resto del grupo llega para limpiar la escena, llevándose el cuerpo a un lugar discreto. Momentos después, el otro Guerrero sale de la base, trayendo con él a un herido Fernando, quien había sido sometido a duras golpizas por parte de ellos. Cuando el Guerrero se percata de la ausencia de su compañero, Rachel le atraviesa el pecho con su katana, asesinándolo instantáneamente. Fernando se espanta, pero John se arroja sobre él para calmarlo.

John: Tranquilo, colega.
John: Todo está bien, todo está bien.
John: Te llevaremos de vuelta a casa...

Una vez con los dos Guerreros eliminados, John, Fernando, Jillian y Jacob ingresan al vehículo y se alejan de la base, mientras que los demás se infiltran dentro de ella. El grupo permanece unido hasta llegar a una puerta que los conduce en cuatro pasillos distintos. Anthony, Niko y Cassie van por uno, Michael, Trevor y Rachel por el segundo, Tyler, Jessica y Maria por el tercero y Franklin y Trent por el último. Mientras caminan por su pasillo, Michael da ordenes a Trevor y Rachel, quienes no apuntan a todo momento con sus rifles automáticos.

Michael: Revisen las puertas, encuentren el arsenal.
Michael: Si se topan con alguno de ellos, los matan.

Los cuatros grupos ingresan a distintas habitaciones, encontrándose con algunos Guerreros durmiendo. Por su parte, Michael ingresa a la habitación y no duda en asesinar a los dos hombres que se encontraban durmiendo. Mientras tanto, Franklin y Trent observan a otros dos Guerreros dormir. Tras mucho pensárselo, Franklin decide apuñalar a su objetivo en la cabeza, acabando con él. Luego, al ver que Trent no consigue valor para eliminar al sujeto restante, Franklin decide hacerlo por él, matando al hombre sin dudarlo.

Franklin: Ya se me acabó la suerte...

Tras mirarse las caras con Trent, Franklin observa varias fotos, pegadas en la pared, de personas, cuyos cráneos habían sido golpeados hasta hacerse añicos. Mientras tanto, afuera, una pensante Jillian decide romper un profundo silencio, hablándole a John.

Jillian: Oye, John.
Jillian: ¿Sigues siendo psicólogo?
John: Aprendí sobre cómo defenderme, estuve obligado...
John: Sigo siendo psicólogo.
Jillian: Esta mañana le mentí a mi novia...
Jillian: Me atrapó pensando en algo, así que le dije que la amaba.
Jillian: Por... Primera vez.
Jillian: Pero se lo dije para ocultar algo más.
John: ¿Qué estabas ocultando?
Jillian: Ya había participado en un operativo así antes...
Jillian: Hice lo incorrecto.
Bernie: ¿Y?
Bernie: ¿Tú la amas a ella?
Jillian: Sí.
Bernie: Entonces ya sabes por quién luchar.

Nuevamente dentro de la base, Anthony, Niko y Cassie dan con una puerta al final de un pasillo. Cassie intenta abrirla, pero no lo consigue, pues la puerta se encontraba con cerradura. Ante esto, el trío se alegra, creyendo que detrás se encontraban las armas.

Anthony: El premio gordo...

Cassie intenta forzar la puerta, mientras que Niko y Anthony vigilan. En eso, un Guerrero sale de una habitación, sorprendiendo a Niko, atacándolo con un cuchillo. El sujeto consigue cortar, a duras penas, una manga de la chaqueta de Niko, pero no lograr herirlo. Luego, Anthony se arroja contra él, arrojándole un puñetazo al rostro, para que luego Cassie le apuñale en el abdomen. Desafortunadamente para el trío, el Guerrero consigue llegar a la alarma, la cual se encontraba junto a él. Una sirena comienza a sonar, alertando tanto a los Guerreros como al grupo de Michael. No muy lejos, Karen, Selena y Zoey escuchan la sirena, preocupándose por el grupo.

Karen: Están en problemas, quédense aquí.
Zoey: Vamos contigo.
Karen: Dije que se queden.
Selena: No.
Karen: Maldición, chicas...

Mientras las tres mujeres se adentraban el el bosque, Karen intenta frenar a Selena y Zoey, quienes insisten con ir a ayudar a sus amigos.

Zoey: Tenemos que ir.
Karen: No, no debes, no tienes que hacerlo.
Zoey: Sí, tenemos.
Karen: ¿Qué diablos están haciendo aquí?
Selena: ¿Qué se supone que hagamos?
Karen: ¡Se supone que sean alguien más!
Karen: No quiero que se conviertan en lo que yo me convertí...
Zoey: Tenemos que ayudarlos, necesitan nuestra ayuda.

Mientras tanto, fuera de la base, ante la alarma escuchándose a lo lejos, Jillian, Jacob, Bernie y John bajan del vehículo para ver más de cerca lo que sucede. Mientras observa, Jill decide ayudar a sus amigos.

Jillian: Tenemos que ir.
Jillian: Bernie, llévalos a la Zona Segura.
Bernie: ¿Qué?
Bernie: Tú gente está allí adentro, podrían estar en problemas.
Jillian: Si John y Fernando regresan a salvo a su hogar, el trato sigue, ¿verdad?
Bernie: John, lleva a Fernando a casa.

John obedece a Bernie y se marcha en el coche, llevándose a Fernando a la Zona Segura. Mientras, Bernie se coloca un pañuelo para cubrir su rostro, para así no ser reconocido por los Guerreros. Jacob se percata de esto e intenta frenarlo.

Jacob: Eh, escucha, si no lo logramos y te ven...
Bernie: Vamos a lograrlo, y ellos no me verán.
Bernie: Yo entraré, ustedes quédense aquí.
Bernie: Seguramente algunos intentarán huir.

Bernie decide ir rápidamente a la base, mientras que Jacob y Jillian preparan sus armas para atacar a los Guerreros que saldrían de la base. Michael, Trevor y Rachel acaban fácilmente con los Guerreros hostiles que se les presentan, mientras van avanzando por los pasillos. Por otra parte, Maria se esconde de los mercenarios, ingresando discretamente a una habitación. Mientras observa por la puerta entrecerrada, Maria es sorprendida por un Guerrero, quien la ataca con un machete, aunque la mujer logra esquivarlo y lo apuñala en el cuello, matándolo al instante. Luego, Maria decide salir, encontrándose con otro Guerrero frente a ella. El mercenario le apunta a Maria rápidamente con su ametralladora, pero antes de que logre jalar el gatillo, recibe un flechazo en la cabeza. Maria se asoma para ver quien es, alegrándose de ver a Tyler y Jessica.

Tyler (Señala una puerta): Esta puerta tiene llave, voy a abrirla.
Tyler: Cúbranme.
Jessica: De acuerdo.

Tyler comienza a patear la puerta, intentado abrirla. Varios Guerreros corren por sus vidas, huyendo de la base. No obstante, Jillian y Jacob les dan caza, eliminándolos a todos. Por otro lado, Tyler logra derribar la puerta, descubriendo el gran arsenal de los Guerreros. Mientras, Franklin y Trent son superados por los Guerreros, siendo obligados a retroceder. Los dos hombres se refugian en una habitación, mientras los mercenarios disparan a matar. Cuando los Guerreros detienen la balacera, Franklin y Trent toman dos carabinas que se encontraban en una mesa y disparan a través de la puerta, hasta que se quedan sin balas. Tras abrir la puerta de la habitación, los individuos descubren a todos los Guerreros muertos, a causa de los disparos. Sin embargo, uno de ellos aún se encuentra con vida y le apunta discretamente con su pistola a Franklin, pero es rápidamente ejecutado por Bernie, quien se quita el pañuelo y observa atónito los cuerpos de los Guerreros.

Bernie: Así que este es el nuevo mundo...

Al amanecer, el grupo se reúne en el patio trasero de la base, permaneciendo atentos por si otros Guerreros se aparecen. Jacob guarda provisiones y algunas armas en una casa rodante, la cual pertenecía a los hombres de "X". En eso, Niko llega con su amigo e intenta convencerlo de que vuelva a la Comunidad antes de partir a su búsqueda de provisiones.

Niko: Oye, ¿quieres regresar a casa con nosotros?
Niko: Tómate un par de días, antes de que tú y Jillian salgan.
Jacob: No, rasta, solo quiero largarme de aquí.
Niko: De acuerdo...
Niko: Buena suerte, entonces.

Niko y Jacob se dan la mano, despidiéndose. Por otro lado, Jillian abraza a sus compañeros, despidiéndose de todos. Tras una triste despedida con su novia, Maria, Jill decide subir al vehículo con Jacob, marchándose hacia un rumbo desconocido, mientras todos observan al vehículo alejándose. Pocos segundos después, todos oyen un garaje abrirse y, de pronto, ven un sujeto montado en una moto, la cual Franklin reconoce fácilmente, marchando a toda velocidad hacia una salida. No obstante, Jessica, aprovechando su buena puntería, dispara a la rueda delantera de la moto, haciendo que el Guerrero pierda el control y caiga. Inmediatamente, el hombre se pone de pie e intenta escapar, pero Franklin se arroja sobre él, tumbándolo en el suelo y golpeándolo con un puñetazo al rostro.

Franklin: ¡¿De dónde sacaste esta moto?!

Michael se acerca al hombre, apuntándole con su revólver. El sujeto lo mira con desprecio, y luego le habla.

Guerrero: ¡Adelante, hazlo! ¡Como hiciste con los demás!

Michael se prepara para ejecutar al Guerrero. No obstante, una voz masculina con un tono árabe se hace escuchar a través del walkie talkie del sujeto.

Voz: Baja el arma, idiota.
Voz: Sí, tú, el idiota del revólver.

Capitulo 12: Negociación hostil

En una templada noche en el bosque, a las afueras de San Fierro, Karen, Zoey y Selena discuten sobre ir a ayudar al grupo, mientras se escucha de fondo la alarma de la base de los Guerreros.

Zoey: Tenemos que ayudarlos, necesitan nuestra ayuda.
Karen: Tienen que quedarse aquí.

Mientras las mujeres discuten, Karen escucha un extraño ruido provenir desde los arbustos. La mujer toma su pistola y dispara rápidamente a dichos arbustos, escuchando un grito luego.

???: ¡Hija de puta!

Tras el disparo, varios hombres árabes emergen de entre los arboles. Los hombres le apuntan a las tres mujeres con sus armas, las cuales no tienen otra opción más que bajar la guardia. Luego, el líder del grupo de seis hombres se acerca a las mujeres, hablándoles.

Líder: Genial, parece que saben cuando hay que rendirse.
Líder: Mi nombre es Yusuf Amir, pero creo que ya me conocen.
Yusuf: Ahora, les toca presentarse.

Ante el silencio de las tres mujeres, Yusuf no tiene más remedio que comenzar a ser hostil con ellas.

Yusuf: ¿Por qué lo hacen tan difícil?
Yusuf: Si son ustedes las que se encuentran en territorio restringido.
Yusuf: Esa alarma, proviene de una base de un amigo mío.
Yusuf: ¿Ustedes saben por qué está encendida?
Yusuf: ¿No? ¿No van a decir nada?
Yusuf: Armas y cuchillos en el suelo, ahora.

Temblando, Selena obedece a Yusuf y deja sus armas en el suelo. Luego, Zoey y Karen hacen lo mismo, dejando todas sus armas en el suelo.

Yusuf (A Zoey): ¿Estás embarazada?
Yusuf: Vaya, creo que te tendremos un buen tiempo más antes de matarte.
Yusuf: Mentira, no te mataremos...
Yusuf: Quizás sí a la zorra vieja, a nuestro amigo no le serviría.
Yusuf (Señala a Selena): Veré si puedo quedarme con ella.

Yusuf se acerca a Selena, acariciando el cabello de la mujer y oliéndola, haciendo que esta se aterre.

Yusuf: Prometo tratarte bien.

A la mañana siguiente, no tan lejos de la base de los Guerreros, Yusuf observa por los binoculares al grupo de Michael, quienes observan su entorno. Poco después, observa un RV abandonando el lugar y, instantes después, escucha y observa a un Guerrero intentando escapar a toda velocidad en una moto. Dicho hombre es capturado por el grupo de Michael, y Yusuf lo reconoce.

Yusuf: Es novak...
Yusuf: Que novato.
Yusuf: Pásame el walkie, Bahiig.
Bahiig: ¿Qué sucede?
Yusuf: Lo atraparon.

Bahiig alcanza el walkie talkie a su líder, quien no duda en sintonizar la señal del walkie de Novak, el cual estaba cerca de Michael y los demás.

Yusuf: Baja el arma, idiota.
Yusuf: Sí, tú, el idiota del revólver.
Yusuf: Los estamos observando.
Yusuf: Tú, y tus gorilas, bajen el arma.

Michael, después de observar su alrededor, decide tomar el walkie de Novak, respondiéndole a Yusuf.

Michael: Salgan aquí, y hablaremos.
Yusuf: No vamos a salir, pero sí hablaremos.

Yusuf deja de lado el walkie talkie y se acerca a las mujeres, solicitando una pequeña información sobre ellas.

Yusuf: ¿Cuáles son sus nombres?
Zoey: Soy Zoey, ellas son Selena y Karen.

Tras serle revelado el nombre de las mujeres, Yusuf vuelve a utilizar el walkie talkie para hablar con Michael.

Yusuf: Tenemos a tres de los suyos.
Yusuf: Selena, Zoey y Karen.
Yusuf: A lo mejor les apetece hablar sobre ellas.
Yusuf: Vamos a solventar esto ahora, y lo haremos a nuestra forma.

Observando mediante los binoculares, Yusuf ve a Tyler y Franklin tomando de rehén a Novak, bajo órdenes de Michael, quien opta por utilizar al Guerrero para negociar.

Michael: Nosotros tenemos a uno de los suyos.
Michael: Haremos un trato...
Yusuf: Te escucho.
Michael: Primero déjame hablar con ellas, quiero saber que estén bien.
Yusuf: De acuerdo.

Yusuf se acerca a Selena, poniéndole el walkie talkie cerca para que pueda hablar con Michael.

Selena: Michael, soy Selena, estamos bien, las tres...
Selena: Ya buscaremos una forma de arregla...

Antes de que pueda continuar, Yusuf aparta a Selena y se aleja de las mujeres, para así poder negociar con Michael.

Yusuf: Ya tienes tu prueba, ahora, vamos al trato.
Michael: Este es el trato...
Michael: Suéltenlas, les daremos a su amigo y vivirán.
Yusuf: En realidad no es nuestro hombre, ni siquiera nos interesa ese imbécil.
Yusuf: Pero como se trata del hombre de mi amigo...
Yusuf: Aún así, ¿dos por uno? Ese no es un trato muy justo.
Michael: No tienen elección.
Michael: Si la tuvieran, ya habrían hecho algo.
Michael: Es un intercambio justo, acéptenlo, hagamos el trato y todos volvemos a nuestros hogares.
Michael: ¿Aceptan el trato?
Yusuf: Pues...
Yusuf: Ya volveré a hablarte.

Yusuf hace una señal a tres de sus hombres, quienes colocan unas bolsas en las cabezas de las mujeres, llevándoselas a un lugar desconocido. Más tarde, en un oscuro y desconocido lugar, un árabe le quita la bolsa a Zoey, quien tiene demasiado cerca a un caminante, que luego es eliminado por el mismo Yusuf.

Yusuf: Siéntate aquí, en el suelo.
Yusuf (Señala dos posiciones): Ustedes dos, aquí y aquí.

Los hombres de Yusuf llevan a Selena y Karen hacia dos lugares, separando a las tres para que no puedan intentar nada. Mientras ata los pies y manos de Zoey, Yusuf le habla de forma intimidante.

Yusuf: Te estarás preguntando si hay alguna salida de esto...
Yusuf: Pues no lo hay.
Yusuf: Salvo que yo lo diga.
Zoey: ¿Qué va a pasar con nosotras?
Yusuf: Veamos...
Yusuf (Señala a Karen): Mataremos a esa perra vieja, por ser la responsable de que haya tenido que matar a uno de mis mejores hombres.
Yusuf (Señala a Selena): Ella será mi esclava sexual.
Yusuf: Y tú...
Yusuf: Bueno, tendrás a tu hijo, y le servirás a Allen.
Selena: ¿Quién es Allen?
Yusuf: Allen es mi socio y mi amigo, y eso es todo lo que diré de él.
Selena: Él se hace llamar "X", ¿verdad?
Selena: Creo que ya lo han matado, a menos que no haya estado en su base durante la noche.

Yusuf se queda incrédulo ante las palabras de Selena y se echa una carcajada, para luego retomar la conversación.

Yusuf: ¿De verdad crees que Allen podría encontrarse allí?
Yusuf: Dominando todo San Fierro, ¿él justo estaría allí?
Yusuf: Esa base, la utilizan sus hombres para cubrir esa zona.
Yusuf: Allen tiene algo más grande y cómodo.
Selena: Nosotros lo encontraremos, y lo mataremos también.
Yusuf: Dudo mucho que puedan hacer eso.
Yusuf: Ahora esperaremos a que nuestros amigos, los Guerreros, pasen a recogerlas.
Yusuf: Por cierto, tú te quedas conmigo, Selena.
Yusuf: Eso ya está decidido.
Yusuf: A Karen la llevaremos con Allen para que la destroce, como acostumbra a hacerlo con los que se meten con él.
Yusuf: Yo tengo que irme, tengo una reunión con mi otra socia.
Yusuf: Quedan a cargo de Samir.

Yusuf procede a marcharse del lugar, dejando al resto de sus hombres a cargo de las tres rehenes. Samir, un hombre árabe, alto, con rulos, una notable barba y con gafas de sol, se acerca a Karen, tomándola del pelo y hablándole de cerca.

Samir: Escucha, puta.
Samir: Por ti, uno de mis mejores amigos ha muerto...
Samir: Cuando te llevemos con "X", lamentarás haberlo hecho.
Samir: Yo mismo le pediré a "X" que me deje matarte...
Samir: Tan lenta, tan dolorosa... Tan despiadadamente...
Samir: Haré que sientas el miedo y el dolor...
Karen: Pero yo no lo maté...
Samir: Yusuf tiene una regla.
Samir: Los heridos son débiles, y los débiles mueren.
Samir: Lo mató.
Samir: Así que ve preparándote, perra.

Ante las despiadadas palabras del hombre árabe, Karen vuelve a utilizar su máscara de mujer frágil y deja caer unas lágrimas de su rostro, haciendo que Samir ría ante la debilidad de la mujer.

Samir: Vaya, vaya...
Samir: ¿A qué le tienes miedo?
Samir: Oh, por dios...
Samir: ¿Realmente tienes miedo a morir?
Samir: ¿Con todo lo que ha pasado...? ¿Y tienes miedo de irte de este mundo?
Karen: No me interesa lo que me hagan a mi.
Karen: Pero no lastimen a Zoey, ni a su bebé...

Samir voltea, observando con una sonrisa a Zoey, quien lo mira con pudor.

Samir: Ah, cierto...
Samir: Se la metieron, y ahora está esperando un niño.
Samir: ¿Cuánto tiempo tienes?
Zoey: Casi 6 meses, o tal vez más.
Samir: Eres estúpida al quedarte preñada en un momento como esto...

Ante las palabras de Samir, Zoey simplemente sonríe, lo cual molesta bastante al árabe.

Samir: ¿Te hace gracia?
Zoey: ¿Cuando no ha sido una estupidez quedarse preñada?
Zoey: Antes, miles de mujeres morían en los partos.
Zoey: Y todos creían que el mundo se acabaría.
Zoey: ¿Por qué vamos a cambiar sólo por vivir eso?
Samir: Pero, ¿crees que sobrevivirás?
Samir: Yusuf te dejaría vivir, yo no.
Samir: Pero en fin, es verdad...
Samir: Los niños son lo importante, serán el futuro...
Samir: Serán el futuro alimento de los muertos.
Samir: Lo importante es seguir aquí, cariño.
Zoey: No, los muertos siguen.
Zoey: Yo elijo otra cosa...
Samir: Es verdad, lo has elegido.

Samir deja de hablar con Zoey y se acerca a Selena, quien luce aterrada por la situación.

Samir: ¿Y tú? ¿Tienes algo que decir?
Selena: ¿Qué voy a decir?
Samir: Eres la afortunada, la única que no morirá.
Samir: Únicamente a cambio de tu cuerpo.
Samir: Verás, nuestro líder, Yusuf, suele quedarse con una o dos mujeres que encontramos en los refugios ajenos...
Samir: Y por ello, y varias cosas más, "X" deja vivir a los miembros de su comunidad.
Samir: Deberías de estar feliz, a cambio de tus servicios, tu grupo vivirá...
Samir: A excepción de Zoey, Karen y algún otro pobre diablo de tu grupo.

Mientras tanto, no muy lejos del lugar donde los árabes mantienen secuestradas a las mujeres, Michael y su grupo siguen rastros por un camino, por donde se encuentran huellas de neumáticos.

Michael: ¿Nada aún, Ty?
Tyler: Más o menos, no hay duda de que son ellos.
Rachel: ¿Y si son de Jacob y Jill?
Trevor: Imposible, ellos se fueron por otro lado.
Tyler: Nah, son los secuestradores.
Tyler: No hay duda.
Tyler: Deben de estar en el viejo matadero.
Michael: De acuerdo, T, Tyler y Franklin, vengan conmigo.
Michael: Los demás, vayan a buscar los vehículos y regresen a casa.
Michael: Ya nos ocuparemos.

Nuevamente en el matadero, Samir se encuentra hablando con uno de sus compañeros, hasta que es interrumpido por Karen, quien pregunta sobre "X".

Karen: Disculpa... Samir.
Samir: ¿Qué?
Karen: Ese "X", ¿qué me hará?
Samir: No puedo decírtelo, quiero que sea una sorpresa.
Samir: Además, te mataré yo, no él.
Samir: "X" sólo matará a Zoey, él decidirá cuando.

Karen, tras la respuesta de su raptor, simplemente baja la cabeza y vuelve a llorar, haciendo que Samir se ría de ella y proceda a hablarle.

Samir: Sé perfectamente cómo eres, Karen.
Samir: Eres patética.
Samir: Como mi esposa...

Samir observa de reojo el rosario de Karen, el cual la mujer tiene entre manos.

Samir: ¿De verdad crees en esas estupideces?
Karen: Mi fe me ayudó cuando murió mi hija.
Samir: Lo mejor es que volverás a verla pronto.

Karen vuelve a llorar.

Samir: Maldita sea, mujer...
Samir: No eres la única que lo ha perdido todo.
Samir: Perdí a mi esposa y a mis dos hijos...
Samir: Eso me hizo más fuerte, ¿qué sucede contigo?
Samir: Creo que deberías ser un poco más fuerte, dentro de pocas horas morirás...

La charla es interrumpida por Michael, quien se comunica a través del walkie talkie.

Michael: ¿Ya lo han pensado?
Michael: Díganme.
Samir: ¿No te quedó claro, verdad?
Samir: Dijimos que nosotros te contactaríamos.
Michael: ¿Quién es? ¿Dónde está el otro sujeto?
Samir: Nuestro líder se ha tenido que retirar, estoy a cargo, imbécil.
Michael: ¿Serviría de algo si dijera que lo siento?
Samir: ¿Tú qué crees?
Michael: Vamos a hacer el intercambio. Así que tú nos dirás donde.
Samir: Aún no hemos aceptado.
Michael: Lo harán.
Samir: ¿Sí? No estés tan seguro.
Samir: Ya les conseguimos un sitio a las tres chicas...
Samir: Nosotros correríamos más riesgo, y no nos llevamos una gran recompensa.
Michael: La otra opción sería peor para ustedes.
Samir: Nos arriesgaremos.

Samir corta la transmisión y luego guarda el walkie. Luego de unos segundos de absoluto silencio, Karen continúa la charla con el árabe.

Karen: No tienen que hacer esto...
Karen: No tienen que pelear.
Samir: Tus amigos mataron a muchos de los míos.
Samir: Claro que lucharemos.
Karen: No queríamos hacerlo.
Samir: Pero lo hicieron, dime, ¿por qué lo hicieron?
Karen: Su gente atacó a la mía en la carretera, dirigiéndose a Las Venturas.
Karen: Intentaron tomar todo lo que tenían.
Karen: Iban a matarlos.
Árabe: Bueno, bueno...
Árabe: Al final, ya supimos que pasó con el grupo de Al.
Samir: De acuerdo, está bien...
Samir: Solo intentaban defenderse.
Samir: Pero tu gente los mataron en la carretera, ¿no es así?
Samir: Los acribillaron violentamente...
Samir: ¿Por qué no pararon ahí?
Karen: Dijeron que trabajaban para un tal "X".
Samir: Él no es nuestro líder, ni el de ellos.
Samir: "X" es un socio de Yusuf, y por eso recibe la mitad de lo que toman de los pobres diablos de las calles.
Samir: Además de todo, ¿qué sabes tú sobre "X"?
Karen: Que parecía un maníaco.
Karen: Nos asustamos, intentamos detenerlo.
Samir: Cariño, nunca encontrarás a "X".
Samir: "X" te encuentra a ti...

Pasan unos minutos, todo se encuentra en silencio. Uno de los hombres de Yusuf se encuentra fumando un cigarrillo, por lo que Karen decide pedirle uno.

Karen: ¿Tienes otro?
Árabe: Vaya, vaya, mujerzuela...
Árabe: No pensé que lo aprobarías.
Karen: Y no lo hago.

Dicho esto, el árabe acepta darle un cigarrillo Karen. Luego, Samir vuelve a acercarse a la mujer.

Samir: ¿Tienes miedo?
Samir: Eres muy débil...
Samir: Tanto que no puedes ni mantener tus principios.
Karen: No querrás que mantenga mis principios.
Karen: Y tú, ¿estás seguro de que no eres débil?
Samir: Sigo vivo.
Karen: ¿Con esa gente? ¿Con esos asesinos?
Samir: Los tuyos son asesinos, Karen.
Samir: Y tú también.
Karen: Tú eres quien tiene miedo.
Karen: Eres tú el que tiene miedo de morir, y lo vas a hacer.
Karen: La muerte te llegará.
Karen: Eso te pasará si no arreglas esto.
Samir: ¿Y me matarás tú?
Karen: Espero no tener que hacerlo.

Tras pensárselo por algunos segundos, Samir vuelve a tomar el walkie talkie y decide comunicarse nuevamente con Michael, pareciendo aceptar el trato.

Samir: Oye, americano, ¿estás ahí?
Michael: Aquí estoy.
Samir: Mis amigos y yo hemos decidido aceptar el intercambio.
Samir: Hay un campo enorme, con el cartel que dice Al-lāh, a unos metros, por la carretera principal.
Samir: Hay buena visibilidad en todas las direcciones.
Michael: Nos veremos allí, en diez minutos.
Samir: En diez minutos...

Samir pone fin a la comunicación. Luego, se toma de la cabeza y se queda incrédulo luego de recordar lo que había hecho.

Árabe: Parece demasiado fácil...
Árabe: Estarán esperando a que le devolvamos a sus amigas.
Árabe: Yusuf va a matarte, si es que ellos no te matan antes.
Samir: No se oía estática, debería de oírse.
Samir: Están cerca. Probablemente estén aquí.
Samir: Tuvimos cuidado, pero seguro dejamos huellas.
Samir: Mataron a todos los hombres del cuartel.
Samir: Tienen armas, y saben lo que hacen.
Samir: Estarán esperando a matarnos en cuanto salgamos de aquí.
Samir: Eso haría yo.
Karen: No.
Karen: Por favor, escúchenme.
Karen: Michael es un hombre de palabra, no arriesgaría la vida de las tres atacándolos a ustedes.
Samir: Entonces es tan estúpido como tú.

Samir vuelve a tomar el walkie, aunque esta vez se comunica con uno de los hombres de "X", uno de los cuales se disponía a ir en busca de las mujeres.

Samir: Joseph, ¿dónde estás?
Joseph: Estamos a pocos minutos, pero apenas nos queda gasolina.
Samir: Nosotros tenemos. Llenaremos su coche y cada uno nos largaremos a nuestras casas.
Samir: Encuéntranos en el cuarto que pone "Matadero".
Samir: ¿A cuantos minutos están?
Joseph: A unos... Diez, tal vez...
Joseph: Recibido.

Samir pone fin a la charla, dejando de lado el walkie y poniéndose su mochila entre sus hombros, preparándose para salir.

Samir: Estarán aquí pronto, debemos prepararnos.
Àrabe: ¿Qué hacemos con estas?
Samir: Déjalas aquí, nos estorbarán.
Samir: Pasaremos a buscarlas en cuanto estemos listos.

Samir y sus hombres se retiran de la oscura habitación. Luego de unos cuantos segundos de espera, Karen se pone de pie y utiliza una columna junto a la pared para quitarse la cinta que ataban sus manos. Selena y Zoey hacen lo mismo, hasta que las tres mujeres se liberan de sus ataduras.

Zoey: ¿Estás bien, Karen?
Karen: Tengo que estarlo.
Selena: Oye, nunca te había visto llorar tanto...
Karen: Necesitaba que se lo crean, sino, no me hubieran quitado el ojo de encima.

Las tres mujeres deciden salir de la habitación, en busca de una salida. No obstante, mientras caminan por un pasillo, las mujeres escuchan a un árabe luchando en solitario contra dos caminantes, a los cuales derrota con facilidad, para luego irse.

Karen: Se han separado.
Selena: Será más difícil escapar así.
Karen: Pero lo haremos.
Zoey: Tenemos que matarlos.
Karen: No, vamos.
Selena: No podemos dejarlos vivir.
Zoey: Tenemos que acabar con ellos.
Karen: Solo somos tres mujeres, yo casi tengo cincuenta años, y tú estás preñada.
Selena: Selena no podrá encargarse de ninguno sin armas.
Zoey: Somos tres, y si nos encargamos de uno, tendremos un cuchillo y quizás una pistola.

Karen, Zoey y Selena caminan por el mismo pasillo, en busca del árabe que habían visto anteriormente. Mientras el sujeto explora los alrededores, Karen y Selena se lanzan contra él, estampándolo contra la pared. Selena, de forma rápida, toma el cuchillo del árabe, el cual este tenía en la mano.

Árabe: Hija de puta...

Selena no duda y apuñala al hombre árabe en la nuca, asesinándolo instantáneamente. Karen revisa el cuerpo del árabe, encontrando un cuchillo, que se lo entrega a Zoey, y una pistola, la cual se queda para ella.

Zoey: Vamos por los otros.

Con el pasar de los minutos, el trío de mujeres eliminan a otros dos hombres árabes, obteniendo otra pistola, un cuchillo y más munición. Luego, las mujeres llegan hacia el pasillo que conecta con la salida, el cual se encuentra estorbado por caminantes empalados en las paredes.

Zoey: ¿Qué demo...?
Karen: Los pusieron para que no podamos salir, o los nuestros no puedan entrar...
Selena: Chicas, tenemos que buscar a Samir.

En ese instante, varios disparos se oyen, y las mujeres bajan las cabezas. Samir, quien de la nada salió a dispararles, se queda rápidamente sin munición, teniendo que encarar a las mujeres, sin armas. Inmediatamente, Karen le apunta con su pistola, haciendo que se detenga.

Karen: Huye.
Selena: Karen, dispara.
Samir: Adelante, hazlo.
Samir: Mataste a mis amigos.
Samir: Sus hombres mataron y matarán a más Guerreros.
Karen: Solo vete de aquí.
Samir: No tienes idea de las cosas que he hecho, perra.
Samir: Lo que he tenido que hacer para mantener los pies en el suelo...
Samir: La cantidad de veces que le lamí las botas a Yusuf, o me arrodillé ante "X" para que no me maten...
Samir: Parece que me equivoqué contigo, no eres tan patética como yo pensaba.
Karen: Por favor, vete.
Zoey: Dispara ya, mierda...
Samir: Adelante, ya puedes matarme, lo he perdido todo.
Samir: Acabas de matar a mi hermano.

Durante el palabrerío de Samir, uno de los caminantes empalados se zafa de la tubería, quedando en libertad, permitiéndole atacar a las mujeres. El zombi se lanza por Karen, haciendo que pierda el equilibrio, pero logrando dispararle al hombro de Samir. Mientras Karen lidia con el caminante, Zoey no duda en arrojarse contra el árabe, atacándolo con el cuchillo.

Samir: ¡Estúpida perra!

Zoey intenta apuñalar varias veces a Samir, pero este la esquiva y toma su cuchillo, contraatacando a la mujer. Zoey intenta evitar al árabe, pero este la alcanza con su cuchillo, aunque solo le rasga la camisa. No obstante, pensando que le había hecho daño a su amiga, Selena sale y le dispara a Samir en la cabeza con una pistola, asesinado al último árabe en pie. Karen llega al lugar, dejando en claro que se había encargado del resto de los caminantes en el pasillo.

Selena: ¿Estás bien, Zoey?
Zoey: Sí, afortunadamente...
Zoey: Solo fue la camisa.
Selena: Dios, que susto me has dado.
Karen: Ya están todos muertos.
Karen: ¿Ya podemos irnos?
Zoey: No, todavía falta algo más.

Pasan unos pocos minutos más, las tres mujeres esperan en silencio a que los hombres de "X" lleguen, mientras que Karen fuma un cigarrillo para calmar sus nervios.

Karen: Creo que maté a dieciocho personas...
Karen: Debería de haberlos matado a todos ellos en el bosque, pude hacerlo.
Karen: Los había visto...
Karen: Esto no hubiera pasado si los hubiese matado.
Zoey: Ya no pienses en eso.
Karen: No puedo sacármelo de la cabeza.
Zoey: Ya casi ha acabado.

Las mujeres escuchan varios pasos, alertándose. Zoey entrecierra la puerta de la habitación donde se encuentra con sus amigas. Luego de ver las siluetas de los hombres pasar e ingresar al matadero, cuyo suelo se encontraba lleno de gasolina, Karen sale rápidamente y arroja su cigarro al cuarto, causando una gran llamarada y cerrando la puerta para que los hombres no puedan escapar. Las mujeres deciden abandonar el lugar, mientras escuchan los desgarradores gritos de los Guerreros que poco a poco eran calcinados por el fuego. Tras recorrer los pasillos y llegar a la salida, Selena abre la puerta, encontrándose frente a frente con Michael, Tyler, Trevor, Franklin y Novak.

Franklin: Zoey...

Tras reencontrarse con sus amigos, Zoey abraza fuertemente a Franklin. Mientras, Tyler consuela a Karen y Selena con un abrazo.

Tyler: ¿Estás bien?
Karen: No...
Trevor: ¿Han encendido fuego?
Selena: Sí.
Zoey (A Franklin): Todos están muertos, los que nos secuestraron y los que venían por nosotras.
Franklin: ¿Estás bien?
Zoey: Yo... No puedo aguantarlo más...
Franklin: Oye, tranquila.

Mientras Tyler y Franklin consuelan a las mujeres, Michael y Trevor se hacen a un lado con Novak, quien yacía con nulas esperanzas de ser rescatado.

Trevor: Parece que nadie vendrá por ti, después de todo.
Michael: Ya puedes hablar.
Trevor: ¡Que arda con ellos!
Michael: Te lo preguntaré una última vez...
Michael: ¿De dónde sacaste la moto?
Novak: La encontramos...
Franklin: No te lo crees ni tú.
Novak: La encontramos.
Michael: ¿"X" se encontraba en su guardia anoche o aquí?
Novak: En ambas partes.
Novak: Yo soy "X", imbécil.
Karen: No le creas nada, Mike.
Karen: Él no es "X".
Michael: De acuerdo, sea quien sea, ya no nos incumbe.
Michael: Fue interesante conocer a tu gente.
Novak: Espera, lo podemos habla...
Michael: Siento que haya tenido que terminar así.

En menos tiempo que un parpadeo, Michael toma su revólver y le apunta al Guerrero, asesinándolo de un disparo en la cabeza.

Michael: No más charla.

Capitulo 13: Cruzadas

Han pasado otros cuatro meses desde que Michael y los demás se cruzaron con los Guerreros y la O.P.A. Las cosas dentro de la Comunidad de Las Venturas se ha tranquilizado, teniendo un sistema de vigilancia aún más alerta. Brenda y Anthony vigilan la entrada, Royce y Cris ya ha aprendido a utilizar armas y se dirigen a tomar los puestos de vigías. Zoey ya ha dado a luz a una niña, a la cual decidieron llamar Alice. Tracey y Gareth han decidido vivir juntos en una casa. George termina de construir una pequeña prisión en su casa, siendo observado por un extrañado Tyler.

Tyler: ¿George?
Tyler: ¿Con una mano?
Tyler: ¿Por qué?
George: Así tendrán más opciones la próxima vez.
George: ¿Cómo está Selena?
Tyler: Aún no se lo he dicho...
George: ¿Por qué no?
George: ¿La quieres, hermano?
Tyler: Por supuesto.
George: Entonces hazlo, nunca sabes cuando será la última vez que la veas.
George: Creo que ella te está esperando...
Tyler: ¿Tú crees?
George: Por dios, hermano, ella está preñada.
Tyler: Van a tener un hijo, y lo único que debe esperar de ti es que seas un hombre.

Mientras tanto, en el bloque de casas del norte, Franklin, sentado en el pórtico de su casa, se encuentra observando un pequeño soldadito tallado en madera. En eso, Sarah llega al lugar, trayendo algunos pañales y comida para bebés, deteniéndose a hablar con Franklin.

Sarah: ¿Estás bien, Franklin?
Franklin: Sí, lo estoy.
Franklin: Zoey está arriba, con Alice.

Sarah observa de reojo el soldadito que Franklin tiene en sus manos.

Sarah: ¿De dónde sacaste eso?
Franklin: Lo encontré en la moto hace un tiempo.
Sarah: ¿Es del sujeto que te la quitó en el desierto?
Franklin: Sí.
Sarah: ¿Y tú lo salvaste, verdad?
Sarah: Es bueno que seas así, pero...
Franklin: No es bueno.
Franklin: Le salvé la vida a un tipo que ni conocía, ni siquiera sabía si era bueno...
Sarah: No puedes cambiarlo.
Franklin: No es verdad, debí matarlo.
Sarah: Quizás sí...
Sarah: Pero eso ya pasó...
Sarah: Voy a llevarle esto a Zoey.
Franklin: Pasa.

En la zona este, la puerta principal del pueblo se abre, saliendo Edward y Anthony al exterior. Brenda, Royce y Cris ven como los hombres se alejan a pie hacia un rumbo desconocido. En el hospital, en su oficina, Jayden toma un mapa que se encontraba en un cajón del escritorio, observándolo por unos prolongados segundos. Mientras tanto, Maria se dirige al hospital, escuchando una conversación entre Roman y Jessica.

Roman: Oye, si no tienes ningún plan hoy, había pensado en cocinar algo en mi casa.
Jessica: No, gracias.
Roman: No será el mejor platillo, pero te aseguro que te encantará.
Jessica: Seguro que sí...

Roman mira a Jessica con mala cara, haciendo que la mujer se moleste con él.

Jessica: ¿Qué?
Roman: ¿Qué hay entre tú y yo?
Roman: Dímelo, aceptaré lo que sea. La verdad...
Jessica: De acuerdo.
Roman: ¿Qué significa eso?
Jessica: Cenaré contigo, ¿de acuerdo?
Roman: De acuerdo.
Roman: Hasta luego.
Jessica: Lo que digas...

Roman se marcha hacia su casa, mientras que Jessica sigue su rumbo. Maria observa a Jess de mala gana y luego ingresa al hospital, encontrándose con Jayden, quien estaba a punto de salir.

Jayden: Hola, Maria.
Jayden: ¿Se te ofrece algo?
Maria: Sólo quería decirte que la clase de ametralladoras está a punto de comenzar.
Jayden: De hecho, hoy quiero hacer algo diferente.
Maria': ¿Qué?

Luego, Jayden y Maria se reúnen con Franklin y Trevor, quienes se encontraban arreglando un vehículo. Jayden saca el mapa de su bolsillo y les cuenta su plan a los tres individuos.

Jayden: Antes de venir aquí, habíamos pasado por un pueblo, a unos cuantos kilómetros de aquí.
Jayden: Está cerca de un bosque.
Trevor: Entonces no es cerca...
Jayden: Vi ese lugar cuando estaba perdido.
Jayden: Tenemos todo lo que necesitamos.
Jayden: Otra vez hay escasez de medicamentos, y no creo que volvamos a salir a matar Guerreros por provisiones.
Jayden: Es una farmacia, en ese pequeño pueblo.
Jayden: Allí debe de haber medicinas.
Franklin: ¿Cómo sabes que seguirán allí?
Jayden: Tienen que estar.
Jayden: Solo necesito que me acompañen, y como ustedes tres no están de guardia...
Franklin: Nosotros iremos.
Trevor: Lo que él dice.
Jayden: Yo quiero ir, yo quiero ayudarlos.
Trevor: ¿Cuantas veces has estado afuera?
Jayden: Nunca.
Trevor: Felicidades, no saldrás.
Jayden: Soy el único aquí que sabe de medicinas y se usar un machete.
Jayden: He visto zombis, ahora vamos.
Franklin (A Maria): ¿Tú estás de acuerdo?
Maria: No.
Trevor: La dama ha cantado.
Jayden: Si es necesario, iré solo.
Franklin: Y morirás solo.
Jayden: Les pido que me acompañen para que eso no pase.
Maria: Y ustedes irán, yo no pienso cuidarlo sola.

Trevor mira fijamente a Maria y Jayden, pensando si dejar que el doctor los acompañe en la búsqueda. Tras pensarlo por unos cuantos segundos, Trevor decide aceptar el pedido de Jayden.

Trevor: De acuerdo, iremos los cuatro.
Trevor: ¿Frankie, el coche ya funciona?
Franklin: Intentémoslo.

Minutos después, el grupo conformado por Franklin, Trevor, Maria y Jayden parten en el vehículo, hacia el pequeño pueblo que Jayden había señalado en el mapa. Tras recorrer muchos kilómetros y llegar a los bosques, el camino es estorbado por una pila de árboles talados.

Franklin: Maldición...
Maria: ¿Qué haremos?
Franklin: Estamos cerca, no volveremos.
Franklin: Iremos a pie.

El grupo se baja del vehículo, disponiéndose a recorrer el resto del trayecto a pie. Trevor, Franklin y Jayden se disponen a pasar por encima de los troncos, pero Maria decide que es mejor ir por las vías del tren, las cuales se encontraban junto a ella.

Maria: Oye, espera, el mapa dice que si vamos por las vías, iremos directo al pueblo.
Trevor: No, ni hablar, iremos por la carretera.
Maria: Pero está muy lejos.
Trevor: Ustedes hagan lo que quieran.
Trevor: Yo no voy por ninguna vía.

Trevor se marcha rápidamente, pasando por encima de los árboles y perdiendo de vista a los demás.

Franklin: No debemos separarnos.
Franklin: Vamos, Jay.

Franklin y Jayden siguen a Trevor, aunque se adentran en el bosque para rodear los árboles. Maria, quien luce molesta por lo sucedido, decide seguir en solitario por las vías. Mientras tanto, Anthony y Edward caminan tranquilamente por la zona industrial de la ciudad de Las Venturas. Mientras se dirigen a un lugar específico, Anthony se burla del nuevo corte de su amigo, ya que se había dejado el cabello corto.

Anthony: Veo que por fin te has sacado esa melena, yanqui.
Anthony: Hace que te parezcas a un hombre.
Edward: No voy a mentirte, me gustaba.
Edward: Es posible que la eche de menos.
Edward: Notar cómo a veces se movía mi melena con la brisa a veces era un placer.
Edward: Pero el cabello no hace al hombre, el hombre se hace a sí mismo.
Anthony: Haces guardia, aprendes a manejar armas, cambias el peinado...
Anthony: Te he visto charlar con Abigail el otro día.
Edward: Si no te asocias con ellas, no mojas...
Anthony: Yo diría que estás cambiando.
Anthony: Al menos, lo intentas.
Anthony: Tengo curiosidad por tus motivos
Edward: Es muy simple.
Edward: Estoy cambiando, porque este mundo necesita que me moldeé a su estilo.
Edward: Para eso necesitas una amplia gama de habilidades para cambiar el ambiente, a fin de vivir más.
Edward: Ahora estoy en medio de la metamorfosis, estoy en la segunda etapa.
Edward: He cambiado, me adapté al ambiente.
Edward: Soy un sobreviviente.
Anthony: Sí...
Anthony: Sigue diciéndote eso.

Los hombres finalmente llegan a una fundidora, a la cual ingresan sin dudarlo. Edward explora con ansias el lugar, cosa que extraña a Anthony.

Edward: Es perfecto.
Anthony: Eddie.
Anthony: ¿Querías venir a una fundidora? En casa tenemos una.
Anthony: ¿Qué vamos a hacer aquí?
Edward: Exploré la fundidora que se encuentra tras los muros.
Edward: Pero está vacía.
Edward: Así que decidí venir a la ciudad, para ver que había aquí.
Anthony: Pero, ¿qué carajos harás aquí?
Edward: Vamos a fabricar balas, amigo.
Edward: Llevo varios días estrujándome el cerebro.
Edward: En la Zona Segura no hay nada, nuestros suministros son limitados.
Edward: No solo las balas son vitales para la defensa, sino que los cartuchos son la nueva moneda.
Anthony: ¿Quieres fabricar balas?
Edward: Con casquillos usados, pero fabricaremos todo lo demás.
Anthony: ¿Quieres decir que lo harás aquí?
Anthony: ¿Sólo con esto?
Edward: Bueno, habrá que hacer una buena limpieza...
Edward: Y conseguir mucho plomo, pero sí.
Edward: Estoy completamente seguro de lo que puedo hacer aquí.
Anthony: Mi querido amigo yanqui, es una idea tan original como práctica.
Anthony: ¿Por dónde empezamos?
Edward: Hay que hablar con Michael y Carter, a ver qué tipo de munición necesitamos ahora mismo.
Anthony: ¿Ya debemos volver?
Edward: Es lo más recomendable.
Edward: Cerremos este lugar, y volveremos a casa para la puesta de sol.
Anthony: De acuerdo, ¿con qué?
Edward: Traje una cadena y un candado, por si este lugar funcionaba.
Anthony: Eres un maldito genio, Eddie.

Mientras tanto, cerca del pueblo donde se dirigían, Trevor, Franklin y Jayden se encuentran con Maria, quien los estaba esperando a un lado de las vías.

Maria: Al fin llegan...
Trevor (Burlándose): Il fin lligin...

El grupo finalmente llega a la pequeña farmacia del pueblo. Trevor, Maria y Franklin inspeccionan el lugar, mientras Jayden los sigue de cerca. Finalmente, el grupo encuentra un estante repleto de antibióticos y demás, decidiendo llevarlos.

Jayden: De acuerdo, ustedes me mostrarán lo que tienen, y yo les diré cuáles llevaremos.
Franklin: No tenemos tiempo que perder, llevaremos todo.
Jayden: De acuerdo...

Ya con todos los suministros médicos, el grupo decide regresar hacia el vehículo. En un principio, Trevor se dispone a seguir por la carretera, pero Franklin y Jayden optan por ir junto a Maria por las vías, el camino corto.

Franklin: Oye, T, ¿no vienes?
Trevor: Vayan ustedes, me hace bien estar solo.

Mientras caminan por las vías, Jayden y Franklin, quienes se encontraban muy detrás de Maria, charlan.

Jayden: Gracias por acompañarme, Franklin.
Franklin: De nada, amigo.
Franklin: Gracias a ti por indicarnos el camino.
Jayden: Lo siento si te molesté con esto de salir...
Jayden: Entiendo que tienes una hija.
Franklin: No pasa nada, J.
Franklin: Necesitaba salir y despejar mi cabeza un rato.
Franklin: Últimamente no he dejado de pensar...
Jayden: ¿En qué has estado pensando?
Franklin: En que quizás ya deba retirarme del grupo de corredores...
Franklin: Y... Bueno, he pensado mucho en el sujeto que me había robado la moto.
Franklin: Es un Guerrero.
Jayden: Ya no pienses en eso, F.
Jayden: Ese sujeto probablemente estará muerto.
Franklin: Quizás.
Jayden: Mira, es bueno que estés pensando en tu familia, Franklin.
Jayden: Retirarte de estas cosas es lo mejor que puedes hacer...
Jayden: Tanisha me contó cómo eras antes.
Jayden: Claramente, mentía, o has cambiado.
Jayden: Me alegra haberte conocido.
Franklin: Igualmente, amigo.
Franklin: Tanisha es una gran mujer, y también muy afortunada.
Jayden: He pensado que con ella...

En ese momento, un disparo de carabina se oye. Una bala impacta en la cabeza de Jayden, volándole los sesos, cubriendo el rostro de sangre a un atónito Franklin, quien ve al médico del pueblo caer muerto en sus brazos. Maria escucha el disparo y apunta con su escopeta al bosque, de donde este provino. Franklin deja el cuerpo de Jayden en el suelo y procede a apuntar con su Ak-47. No obstante, un numeroso grupo de Guerreros salen del bosque, reduciendo a la pareja.

Franklin: Su puta madre...
Guerrero: ¡Suelten sus armas!
Guerrero 2: ¡Háganle caso! ¡Hoy está de malas!

Franklin desvía la mirada al segundo Guerrero que le había hablado, reconociéndolo inmediatamente. Aaron, con quien se había encontrado Franklin hace varios meses, emerge del bosque. Aaron, que ahora se le puede apreciar la parte derecha de su rostro quemada, mira a Franklin con una malvada sonrisa.

Aaron: Vaya, vaya...
Aaron: ¿Tienes algo que decirme, Franklin?
Aaron: ¿Quieres desquitarte un poco?
Aaron: ¿Quieres soltarme algún sermón?

Franklin permanece en silencio, mirando fijamente a Aaron, con un profundo rencor.

Aaron: ¿No dirás nada?
Aaron: Que extraño, creí que eras algo parlanchín.

Aaron hace una señal a dos de sus hombres, los cuales se disponen a revisar a Franklin y Maria. Luego de revisar sus bolsas y quitarles las armas.

Aaron: Una pena lo de la moto, la perdi.
Aaron: Y lo siento por lo de tu amigo, esa bala no iba para él.
Aaron: Desperfectos de la mira óptica...
Aaron: Luego se lo reclamaré a nuestros proveedores.
Aaron: Es la mejor mira que tenía...
Franklin: Debí matarte.
Aaron: ¿Perdona?
Aaron: No, enserio, perdí un oído, no te escucho bien.
Franklin: Debí haberte matado.
Aaron: Sí, probablemente debías haber hecho eso.
Aaron: Soy un tipo con malas intenciones, y ahora lo puedes comprobar.

Mientras Aaron y Franklin hablan, Maria desvía, disimuladamente, la mirada hacia el bosque, observando a Trevor, quien había decidido seguirlos de cerca por si las dudas, escondido entre los árboles. Luego, la mujer simula no haber visto nada y le habla al líder del grupo de Guerreros.

Maria: ¿Qué quieres de nosotros?
Aaron: Perdona, cariño, no he oído tu nombre...
Aaron: Yo soy A, o Aaron, como prefieras llamarme.
Aaron: ¿Y tú nombre es...?
Maria: Maria. ¿Qué es lo que quieren?
Aaron: Bien, Maria.
Aaron: No se trata de lo que yo quiero, sino de lo que tú y Franklin harán.
Aaron: Ustedes nos abrirán las puertas de su pueblo.
Aaron: Parece un sitio precioso.
Aaron: Después, nos dejarán llevarnos todo lo que queremos, y a quien queramos
Aaron: Es eso, o volarle los sesos a ustedes dos.
Aaron: Espero que eso no tenga que suceder. No quiero que nadie más muera hoy.
Aaron: Solemos empezar con uno, para dejar en claro nuestro mensaje.

Maria desvía otra vez la mirada hacia el bosque, aunque no logra encontrar a Trevor. No obstante, Aaron se percata rápidamente de la acción de la mujer.

Aaron: ¿Qué estás mirando?
Aaron: ¿Hay algo en el bosque?
Maria: Yo... Vi a una persona en el bosque.
Maria: Los estaba mirando, está detrás de aquel árbol.
Aaron: Walsh, echa un vistazo.

Ante el pedido de su líder, Walsh se acerca al bosque, hacia donde Maria miraba. Aaron observa a su hombre ingresando al bosque, por lo que Maria aprovecha esta distracción para patearle la entrepierna y, a causa de esto, robarle la carabina con facilidad.

Aaron: ¡Hija de puta...!

De la nada, varios disparos salen del bosque, eliminando a unos cuantos Guerreros. Aaron toma su pistola y le dispara a quemarropa a Maria, atinándole en el abdomen. Franklin, aprovechando su rapidez, toma la carabina y comienza a dispararle a Aaron, quien se había echado a correr luego de dispararle a la mujer. Trevor continúa disparando, asesinado a tres Guerreros más y ahuyentado a los cuatro restantes, incluyendo a Aaron. Ya con la situación bajo control, Franklin se acerca para auxiliar a Maria.

Franklin: Aguanta un poco, amiga...
Trevor: ¿Quiénes son ellos?
Franklin: Es el tipo que me robó la motocicleta y su banda.
Franklin: Son Guerreros.
Trevor: Mierda...
Franklin: Tenemos que ir por ellos.
Trevor: No, tenemos que llevar a Maria a casa.
Franklin: De acuerdo, ¿puedes cargarla?
Trevor: ¿No vas a ayudarme, holgazán?
Franklin: Yo llevaré a Jayden...

Ya de noche, en una sala del hospital, Maria es atendida por Trent. Luego de quitarle la bala y vendarla, Trent deja pasar a Franklin, Cody y Trevor a la habitación.

Cody: ¿Cómo está?
Trent: Por suerte no fue tan grave.
Trent: La bala se detuvo en su cuerpo, eso fue bueno.
Trent: Pero hicieron bien en traerla tan deprisa.
Trent: Los antibióticos evitarán una infección.
Trent: Podrían salvarle la vida.
Trent: Gracias a Jayden.
Cody: ¿Puedo quedarme un rato aquí?
Trent: Seguro.

Luego de un decepcionante y agotador día, un devastado Franklin se marcha hacia su casa, encontrándose con Michael en el camino.

Franklin: Hola.
Michael: ¿Qué pasó?
Franklin: Aparecieron los Guerreros, y el tipo que me robó la moto era uno de ellos.
Franklin: Mató a Jayden y le disparó a Maria.
Michael: Diablos...
Franklin: Mañana enterraremos a Jayden.
Michael: ¿Tanisha lo sabe?
Franklin: Acabo de contárselo.
Michael: ¿Cómo está?
Franklin: Andrea le hará compañía esta noche...
Michael: ¿Y tú? ¿Estás bien?
Franklin: Sí, sólo...
Franklin: Estoy cansado de esto...
Franklin: Debí haberlo matado, pude hacerlo...
Franklin: Pero no quise.
Michael: No importa ya, F.
Michael: Lo que pasó, pasó y ya.
Michael: Ve a tu casa, Zoey ni siquiera sabe que estás aquí.
Michael: Desearía saber dónde diablos están Anthony y Eddie.
Franklin: ¿Ellos no han vuelto?
Michael: No.
Michael: Estoy preocupado por ellos.
Franklin: No te preocupes, volverán.
Franklin: Eddie es inteligente, y Tony es fuerte.
Franklin: Quizás tuvieron algún percance.
Michael: Sí... Supongo...

Franklin y Michael se despiden, dirigiéndose cada uno a su casa. A la mañana siguiente, Franklin comienza a cavar la tumba de Jayden, en el improvisado cementerio del pueblo. En eso, llega Ellie, quien ayuda al hombre a cavar.

Ellie: Ojalá esto no tuviera que acabar así siempre...
Franklin: ¿Cómo?
Ellie: Cómo lo que siempre pasa.

Capitulo 14: A esto hemos llegado

En la madrugada, en la Comunidad de Las Venturas, una figura misteriosa camina por las calles de el bloque de casas de la Zona norte del pueblo. Esta persona lleva un bolso en sus hombros. Tras llegar a una casa, la persona deja una nota en la puerta principal de la misma, marchándose luego. Esta persona escala uno de los muros hacia el exterior y, luego de subirse a uno de los coches que utilizaban como escudo en la entrada principal del pueblo, abandona la Comunidad. A la mañana siguiente, Karen despierta en su habitación de su nueva casa, en la cual convivía con Carter y Royce. Después de cambiarse de ropa, Karen se dispone a irse, pero Carter llega antes a la habitación.

Carter: Hola, nena.
Karen: ¿Cómo estás?
Carter: Me alegro de verte.

Karen nota una venda puesta en la mano de Carter.

Karen: ¿Qué te pasó?
Carter: Me corté construyendo la nueva torre de vigilancia...
Carter: Ya he ido al hospital.
Carter: Ahora está muy silencioso...
Carter: Conocía a Jayden desde que llegó aquí.
Carter: Él operó a mi hijo, cuando tuvo apendicitis.
Carter: Era muy de perfil bajo, ya que Frank estuvo aquí desde el comienzo.
Carter: Siempre estaba con Tanisha, ahora no sé que será de ella.
Karen: Tendrá que superarlo...
Carter: Sí, supongo...
Carter: Lo siento si este tema te molesta...
Carter: No quería hablarlo.
Karen: No pasa nada, es que...
Karen: No puedo dejar de pensar en Tanisha...
Carter: Tú lo has dicho, tendrá que superarlo...
Carter: Todos.
Carter: Ahora Trent tendrá que hacerse cargo del hospital...

Mientras tanto, en la casa de Michael, este y Sarah duermen plácidamente en su cama. Sarah despierta abrazada a Michael, y después de ver el reloj, decide despertarlo.

Sarah: Cariño.
Sarah: Oye...
Sarah: Son las diez de la mañana.
Sarah: Ya hemos dormido mucho.
Sarah: Selena quiere que haya más puestos de vigilancia, tenemos que ir...
Michael: Quédate una rato más.
Michael: Tracey ya se ha ido...
Sarah: No podemos...
Michael: ¿Por qué no?
Sarah: Selena ha echo un horario, y no quiero hacer enojar a una embarazada.
Michael: Cierto, y mucho menos a ella...
Sarah: Claro.
Michael: Vamos.

Michael y Sarah deciden levantarse de la cama y vestise para comenzar el día. Mientras tanto, Selena, Tyler y Zoey llevan un carrito repleto de armas, entre ellas rifles automáticos, pistolas y escopetas, hacia la entrada. En eso, Brenda avisa que un invitado acaba de llegar a la entrada.

Brenda: ¡Chicos, ya ha llegado!
Selena: ¡Déjalo pasar!
Brenda: De acuerdo.
Brenda: ¡T! ¡Abre la puerta!
Trevor: De acuerdo.

Trevor abre el portón para que el invitado pase.

Trevor: Bienvenido a la Comunidad de Las Venturas, donde el césped es sintético y la vegetación es escasa.
???: Vaya, que gran lugar...
Trevor: Es la primera vez que vienes, ¿cierto?
???: Sí.

Trevor invita a pasar al extraño, quien ve a Selena cerca y decide acercarse.

Tyler: ¿Cómo está la pequeña patea traseros?
Zoey: Está bien, Ellie está cuidándola un rato.
Zoey: Necesitaba salir...
Tyler: ¿Has hablado con Franklin?
Zoey: Se lo diré luego, hasta entonces, que las cosas sigan así.
Zoey: Anoche no quiso hablarme.
Zoey: ¿Qué sucedió?
Tyler: Jayden murió en una salida.
Tyler: Le disparó el mismo tipo que le robó la moto a Franklin.
Zoey: Diablos...
Tyler: Sí, apesta.
Selena: Creo que se siente culpable por ello.
Tyler: Deberías hablar sobre eso también.
Zoey: De acuerdo, gracias.
Tyler: Oh, miren, aquí está nuestro hombre.

Tyler se da la mano con el invitado.

Tyler: ¿Cómo estás, Fernando?
Fernando: Bien, un poco agotado, he conducido toda la noche.
Fernando: ¿Y tú?
Tyler: No nos encontramos muy bien.
Fernando: ¿Por qué?
Selena: Ayer, los Guerreros mataron a Jayden.
Selena: Y le dispararon a Maria.
Fernando: Vaya, qué mal.

Ante la incomodidad que presenta el hablar sobre Jayden y los Guerreros, Fernando decide cambiar de tema.

Fernando: Bueno, ¿está todo lo que acordamos?
Zoey: Claro.
Tyler: Cinco pistolas, siete Ak-47, tres escopetas, cuatro carabinas, cuchillos...
Tyler: Todo lo que acordamos.
Tyler: ¿Y dónde está lo tuyo?
Fernando: Está en el coche, necesito que me ayuden a bajarlo.
Tyler: De acuerdo...

En ese momento, los cuatro sobrevivientes escuchan una motocicleta acercándose. Franklin, montado en la Bati 801, conduce hacia la entrada, la cual Trevor aún no había cerrado.

Selena: ¿Qué está haciendo?
Trevor: ¡Franklin! ¡¿Qué diablos haces?!

Franklin abandona la Comunidad a toda velocidad, dirigiéndose a un rumbo desconocido.

Tyler: Diablos, tengo que ir por él.
Selena: Iré contigo.
Tyler: No, ustedes encárguense de esto...
Tyler: Yo lo seguiré, para que no haga ninguna estupidez.
Tyler: Díganle a Michael que luego volveré.

Tyler busca su ballesta y se sube a un Faction que se encontraba cerca de su ubicación y decide seguir a Franklin. No obstante, al dirigirse al portón, Maria se cruza en su camino, deteniéndolo.

Maria: Oye, oye, espera.
Maria: Haz lugar, niño.
Tyler: Quédate aquí, aún no estás bien...
Maria: Yo sé dónde va Franklin.
Tyler: No estás curada del todo.
Maria: Estoy bien, solo molesta un poco.
Maria: Vamos, déjame ir.

Sin más opción, Tyler acepta la ayuda de Maria, partiendo rápidamente en persecución de Franklin. Por otro lado, Michael y Sarah, ya aseados y vestidos, se disponen a salir de la casa. No obstante, al abrir la puerta, Sarah encuentra la nota que el desconocido había dejado en la madrugada. La mujer lee la nota, sorprendiéndose de lo que está escrito en ella.

Michael: ¿Qué pasa? ¿Qué es eso?

Sarah, sin darle explicaciones, entrega la nota a Michael. Instantes después, Michael y Sarah caminan a un paso apresurado hacia el portón principal, donde encuentran otro coche.

Sarah: ¿Y qué vas a hacer?
Michael Voy a buscarla.
Sarah: Ni siquiera sabes a dónde fue.

Michael ve a Brenda en el puesto de vigilancia.

Michael: ¡Brenda! ¿Has visto a Rachel?
Brenda: ¡No desde ayer!
Brenda: ¡¿Por qué?!
Michael: Ella se fue.
Brenda: Quizás Franklin fue a buscarla.
Michael: ¿Franklin también?

Trevor se acerca a Michael.

Trevor: Acaba de irse en la motocicleta.
Trevor: Habrá ido por los Guerreros de ayer...
Trevor: Tyler y Maria fueron por él.
Michael: ¿Maria?
Trevor: Parece que ya está bien.

Michael mira hacia el exterior, dándose cuenta de que un coche que estaba cerca del portón no se encuentra en su posición.

Michael: Falta un coche.
Michael: Ayer, Carter y yo hemos añadido dos coches más.
Michael: Falta uno.
Trevor: Desde arriba, apenas se ven los coches.
Trevor: No se ven de noche.
Trevor: Se habrá ido a la madrugada.
Michael: ¿Quién estaba en el turno de la madrugada?
Trevor: Estaba Niko, pero Rachel sabe cubrir su rastro.
Trevor: Se habrá ido cuando estaban por cambiar los turnos.
Michael: Maldita sea...
Trevor: ¿A qué esperamos?
Trevor: Vamos a buscarla.
Michael: Sí, hagámoslo.
Michael: Sarah, dile a Tracey que volveré más tarde, y que nadie salga hasta que vuelva.
Sarah: De acuerdo.

Trevor y Michael se suben al Stratum que estaba cerca de la entrada, partiendo en busca de Rachel. Mientras van por la carretera hacia San Fierro, Trevor reprocha a Michael.

Trevor: No tenías que venir.
Michael: Ella es mi amiga, T.
Michael: Tenemos que intentarlo, aunque no sea fácil, aunque sea arriesgado.
Michael: Las huellas iban hacia San Fierro...
Michael: Estamos tan dispersos, que a esto hemos llegado.
Michael: Franklin intentando tomar justicia por mano propia...
Michael: Y Rachel abandonándonos en un momento crucial.
Trevor: El campamento de los Guerreros, al que fuimos y...
Trevor: Estaba hacia la misma dirección.
Michael: Tú no conoces a Rachel tanto como yo, T...
Trevor: Sí, la conozco lo suficiente.
Trevor: Hablamos.
Michael: ¿Cuándo?
Trevor: Ayer.
Michael: Con razón has venido, ¿qué te dijo?
Trevor: Que no tenía nada que hacer aquí, y que había perdido a alguien que amaba.
Michael: ¿Q...?
Trevor: No me ha dicho quién, por si te lo preguntas.
Trevor: Rachel está dispuesta a matar por nosotros, y no es algo que ella quiera hacer.
Michael: ¿Por qué?
Trevor: Creo que está cambiando.
Trevor: Ella ya no es la misma.
Michael: Nadie es el mismo de antes...
Trevor: Yo sí.
Michael: No, Trevor...
Michael: Tú cambiaste, todos lo hacemos.

Nuevamente en la Comunidad de Las Venturas, Fernando, Zoey, Niko y Royce ingresan alimentos y algunos suministros médicos al pueblo. Ya con el trato cerrado, Fernando se dispone a abandonar la comunidad.

Fernando: Bueno, chicos.
Fernando: Ha sido un placer conocer al resto de su gente y a su pueblo, es muy bonito.
Fernando: Tengo que regresar, si me voy ahora, quizás llegue al anochecer.
Niko: ¿Seguro que quieres salir ahora?
Zoey: Pareces exhausto, descansa aquí un rato.
Zoey: ¿Quieres?
Fernando: No lo sé... No quiero molestar.
Zoey: No es molestia, además Michael lo ha dicho.
Zoey: Nadie puede salir hasta que él regrese.
Fernando: De acuerdo, me quedaré, pero sólo hasta la tarde.
Zoey: De acuerdo.
Zoey: Niko, acompáñalo a una de las casas, yo le diré a Karen que le prepare algo de comer.
Niko: De acuerdo.
Niko: Sígueme, Fernando.
Fernando: Gracias por su hospitalidad.
Zoey: Por nada.

Niko y Fernando se van.

Selena: Parece que llevas bien esto de ser la mano derecha del líder.
Zoey: No lo soy, Trevor sí.
Zoey: Pero ni Trevor, ni Franklin o Tyler está, así que...
Selena: ¿Qué haremos ahora?
Zoey: Sustituiré a Brenda en la vigilancia.
Zoey: Está cansada, está aquí desde muy temprano.
Selena: No, deja, yo lo haré.
Selena: Tú ve con tu hija.
Zoey: ¿Segura?
Selena: Sí, ve para allá, yo iré al almacén y le diré a Karen sobre la comida.
Selena: Iré a buscar para mi también.
Zoey: De acuerdo, gracias.

Zoey se marcha a su casa, mientras que Selena se dirige al almacén de alimentos. Mientras tanto, dirigiéndose a San Fierro, Trevor detiene el coche en medio de la carretera, observando la escena de un tiroteo. Una Rancher estorba el camino, teniendo cuatro cadáveres a su alrededor. Michael y Trevor se bajan del coche para inspeccionar el lugar, encontrando enfrente suyo al vehículo que Rachel se había llevado.

Michael: Fueron Guerreros.
Trevor: ¿Cómo lo sabes?
Michael: Los Guerreros reclamaron lanzas en la Zona Segura.
Michael: Estos tenían tres.
Michael: El coche es el que se llevó Rachel.
Trevor: Maldita sea, tal vez esté herida.
Michael: O peor.
Michael: Estoy orgulloso de ella.
Trevor: ¿Por qué?
Michael: Eran cuatro, ella apenas es una.
Michael: No hay con qué detener a esa mujer.
Trevor: Se fue porque ya no aguantaba matar, eso escribió en la carta, y eso me dijo a mi.
Michael: Hizo esto porque era necesario.
Michael: A veces hay que matar.
Trevor: Ella es estúpidamente increíble, M...
Trevor: Creo que estoy enamorado.
Michael: Ya deja de decir idioteces.
Michael: Sigamos buscando.
Trevor: No.
Michael: ¿Qué?
Trevor: La buscaré solo, Mickey.
Michael: ¿Por qué?
Trevor: Ella no querrá verte a ti, créeme.
Michael: ¿Qué diablos estás diciendo?
Trevor: Vuelve a casa, amigo.
Trevor: Allí te necesitan.
Michael: ¿Estás seguro de que estarás bien?
Trevor: Yo estaré bien.
Trevor: Ya soy grande, puedo cuidarme solito.
Trevor: Si algún Guerrero aparece, lo destriparé mientras me observa hacerlo.
Michael: ¿Por qué quieres que regrese?
Trevor: Tú le has hecho una promesa a Tracey.
Trevor: Tú te retirarías.
Trevor: Pero la has roto tantas veces, que es hora de que alguien te lo diga.
Trevor: Tú no tienes que estar aquí, arriesgando tu vida.
Trevor: Tienes una hija y una mujer preciosa.
Trevor: Llévate el coche, yo buscaré otra forma de regresar.
Michael: De acuerdo, T...
Michael: Mucha suerte.
Trevor: Y recuerda, si no regreso, no vayas a buscarme.
Trevor: Porque no me encontrarás.
Michael: Está bien...
Michael: Gracias por todo, viejo amigo.

Michael extiende su brazo para darle la mano a su amigo. No obstante, Trevor pasa de esto y abraza a Michael, en señal de despedida. Michael regresa el gesto a su mejor amigo, hasta que finalmente deciden marcharse por caminos separados.

Michael: Te cuidarás, ¿verdad?
Trevor: Por supuesto.
Trevor: Te veré pronto, amigo.
Michael: Eso espero.

Tres horas más tarde, Tyler y Maria llegan a las vías del tren, donde Jayden había sido asesinado por Aaron. El dúo se baja del vehículo, inspeccionando el lugar en busca de Franklin.

Maria: Aquí es donde nos encontramos con ellos.
Maria: Así que es aquí donde empezaría a buscar.

Tyler se dirige a un lado de las vías, descubriendo la moto de Franklin escondida bajo un montón de hojas.

Tyler: Lo ha hecho.
Tyler: ¿Por dónde se ha ido Aaron?

Maria señala una ubicación en el bosque.

Maria: Por allí.
Tyler: De acuerdo, vamos por él.
Maria: No lo sé, quizás deberíamos dejar que lo haga.
Tyler: Pero no sabe lo que hace.
Tyler: Diablos, nosotros tampoco...
Tyler: Tal vez lo que intenta te hace sentir mejor ahora.
Tyler: Pero puede que ellos sepan más de nosotros, que nosotros de ellos.
Tyler: O puede que Franklin solo consiga que lo maten.
Tyler: Ahora, vamos. No te quedes atrás.

Tyler y Maria se adentran en el bosque para buscar a Franklin. Mientras tanto, el moreno busca a Aaron y sus hombres por el bosque, aunque no tiene resultados. Inmediatamente, Franklin ve a un sujeto y le apunta, resultando ser Tyler.

Tyler: Oye, más cuidado.
Franklin: Lo mismo digo.
Franklin: No deberían estar aquí.
Tyler: Ni tú tampoco.
Franklin (Alterado): Cuando me separé de los demás corredores, me lo encontré con su familia...
Franklin: ¡Me apuntó a la cabeza varias veces! ¡Me ató! ¡Me amenazó!
Franklin: Y yo intenté ayudarlo...
Tyler: ¿Crees que fue culpa tuya?
Franklin: No, sé lo que fue.
Franklin: Voy a hacer lo que debí haber hecho.
Tyler: ¿Por Jayden?
Tyler: Él ya no está.
Tyler: Si haces esto, lo estás haciendo por ti.
Franklin: Me importa una mierda.

Cegado por la ira, Franklin se aleja de sus amigos, continuando con su búsqueda, pero Tyler se apresura y le corta el paso.

Tyler: ¡Franklin!
Tyler: Tenemos que volver y reflexionar esto en casa.
Tyler: En nuestra casa.
Tyler: Te necesitamos, todos te necesitan allí.
Tyler: Tienes una familia, ellas te necesitan más que todos.
Tyler: Estoy seguro de que aquí pasará algo malo.
Tyler: Vengaremos a Jayden, no dejaremos que su muerte sea en vano.
Tyler: Te prometo que lo haremos, pero vuelve a casa.
Franklin: No puedo hacerlo...
Tyler: Pero, Franklin...
Franklin: ¡No puedo hacerlo!

Franklin vuelve a alejarse de Tyler y Maria, aunque esta vez Tyler se rinde y no se gasta en hablarle. No obstante, Maria decide acompañar a Franklin en busca de venganza.

Maria: Yo tampoco puedo...

Franklin tampoco se gasta en detener a Maria, decidiendo irse por su propia cuenta. Franklin llega a una pequeña laguna, sentándose un momento junto a ella. Sin embargo, después de pensárselo por unos minutos, decide ir a buscar a Franklin y Maria, quienes seguían en busca de Aaron y los Guerreros.

Maria: Deben de tener una instalación por aquí cerca, pero bien escondida.
Maria: No hemos visto ni rastro de ellos en el pueblo.
Maria: ¿Qué harás si no lo encuentras?
Franklin: Seguir buscando.
Maria: ¿Y si te pasa algo?
Franklin: Si algo debe pasarme, que pase.
Maria: ¿No te importan Alice o Zoey?
Franklin: Si ese cretino sigue vivo, corremos el riesgo de que aparezca en casa.
Franklin: No quiero que eso pase.
Franklin: Lo encontraremos y lo mataremos.
Franklin: Solo son...

Antes de que pueda terminar con la frase, Franklin y Maria son sorprendidos por una gran cantidad de Guerreros, quienes les apuntan a ambos con sus armas y los reducen en cuestión de segundos. Aaron, quien lideraba el grupo, encara a Franklin.

Aaron: Tú nunca aprendes, ¿verdad, negro?

Mientras tanto, en la Comunidad de Las Venturas, Michael regresa al pueblo, siendo recibido por Niko, quien había cambiado de turno con Selena.

Niko: ¿Dónde está T?
Michael: Sigue buscando.
Michael: ¿Anthony y Eddie han vuelto?
Niko: No los hemos visto.
Michael: Maldita sea...
Niko: Oye, ¿a ti te asusta...?
Niko: Digo, ¿encariñarte con alguien, te asusta?
Michael: Sí.
Niko: A mi también...
Niko: Pero creo que estoy cada vez más seguro de querer traer un niño más al mundo.
Michael: ¿Cassie?
Niko: Cassie.
Niko: En cualquier momento...
Niko: Cuando sea.

Mia camina sin rumbo por las calles del pueblo. En medio de la caminata, la muchacha se encuentra con Selena, quien se detiene a hablar con ella.

Selena: Hola, Mia.
Mia: Hola, Sel.
Selena: ¿Cómo va todo?
Mia: Muy bien, muy bien, ya he terminado mi turno en la peluquería.
Selena: Que mal, necesitaba que me ayudes.
Mia: ¿A qué?

Pasan los minutos, en la casa de Tyler y Selena, Mia termina de cortarle el cabello a la embarazada, revelando un nuevo peinado, con el cabello más corto y despeinado.

Mia: Me gusta.
Mia: Pero, ¿por qué?
Selena: Tengo que seguir adelante...
Selena: Y no quiero que nada me lo impida.
Selena: Y también, porque a Tyler le gusta así.
Selena: Como que le...

En ese momento, Selena comienza a sentir dolores en el estómago. La mujer comienza a tener contracciones, debido a que el dolor iba en aumento. Selena grita del dolor, mientras Mia trata de auxiliarla. Mientras, en el bosque, Franklin y Maria son atados y amordazados, estando a cuidado de un Guerrero. En eso, Tyler se acerca sigilosamente, ocultándose detrás de un árbol. Franklin ve a Tyler y trata de llamar su atención, pero este no capta y, en un instante, varios Guerreros le apuntan con sus armas, entre ellos Aaron.

Aaron: Hola.

Tyler intenta voltear para ver a Aaron, pero este le dispara en el hombro antes de que pueda hacer verlo. Tyler cae herido al suelo, mientras escucha a Aaron hablarle.

Aaron: Tranquilo, estarás bien.

Capitulo 15: Algo que temer

En un desolado bosque, cerca de una carretera, un aterrado y exhausto hombre corre a toda velocidad, escapando de una multitud de hombres que silban una misma melodía. El sujeto intenta escapar, pero es rodeado por los hombres, que revelan ser Guerreros, y se arrodilla ante ellos. En eso, Yusuf Amir aparece detrás del hombre, hablándole.

Yusuf: ¡Hola!
Yusuf: Detrás de ti, estúpido americano.

El hombre se da la vuelta.

Yusuf: ¿Por qué esa cara, amigo?
Yusuf: ¿Tanto miedo te damos?
Yusuf: Espero que no nos culpes por lo que ocurrió allí atrás.
Yusuf: Les enseñamos una salida, les dimos reglas...
Yusuf: Entonces rompieron las reglas, y el jefe ordenó matarlos a todos.
Yusuf: Al que dispara primero, lo colgamos, para dar el ejemplo.
Yusuf: Podíamos haber terminado ahí, pero ustedes no quisieron escuchar.
Yusuf: Quisieron enfrentarse a una alianza de tres comunidades autoritarias...
Yusuf: Por lo tanto, las cosas tienen que ser así.

Inmediatamente, Yusuf golpea con un puñetazo al rostro del hombre, tumbándolo en el suelo. Luego, cinco hombres comienzan a golpear a base de patadas al hombre, hasta que un sujeto, caucásico, de mediana estatura, cabello negro, recientemente rasurado y con la hemisferio derecho del rostro quemado, hace una seña para detenerlos.

Guerrero: Señores, lo necesitamos vivo.
Yusuf: Maldita sea, eres todo un aguafiestas, Shane.
Shane: Son órdenes del jefazo.
Shane: ¿Quieres desobedecer al jefe?
Yusuf: Oh, por supuesto que no, colega...
Shane: Llévenlo al punto de encuentro.
Shane: Tenemos que esperar a que lleguen.
Shane: Tienen que llegar.

En la Comunidad de Las Venturas, Gareth se encuentra guardando unas armas en un bolso, con el plan de acompañar a Michael a la Zona Segura de San Fierro en busca del doctor de la comunidad. En eso, Tracey llega con él, pidiéndole acompañarlo.

Gareth: De ninguna manera.
Tracey: No puedes detenerme.
Gareth: Franklin aún no ha vuelto, tienes que ayudar a Zoey con la bebé.
Tracey: Por algo está Ellie, su hermana.
Gareth: Te he dicho que no.
Tracey: Gareth...
Gareth: Yo me equivoqué, esto no es lo suficientemente grande como para estar seguros.
Gareth: Tienes que quedarte y colaborar.
Tracey: Este sitio está listo, y casi todos saben pelear.
Tracey: Si te preocuparan los ataques, no te irías.
Tracey: Y menos me dejarías aquí.
Gareth: ¿Sabes lo lejos que es San Fierro?
Gareth: Podríamos encontrarnos con los Guerreros allí afuera.
Gareth: Ya sabes lo que le hicieron a Jayden, y lo que pudieron hacerle a Zoey, a Franklin, a Selena, a Karen, a Jess, a Rachel, a Trent...
Gareth: No permitiremos que pases por lo mismo, yo no lo permitiré.
Tracey: Lo que tú quieres es que ellos aparezcan.

Ante el revelador silencio y la fría mirada de Gareth, Tracey descubre cuales son los motivos por los cuales Gareth acompaña a Michael en el viaje, enfadándose por su actitud.

Tracey: ¡Mierda, esto se trata de ayudar a Selena! ¡No de...!
Tracey: Vete a la mierda, yo voy...

Tracey se dirige hacia la salida de la armería, dispuesta a acompañar a Michael y Selena hacia San Fierro. Sin embargo, Gareth se interpone en su camino.

Gareth: Nena, espera, detente...
Tracey: Fuera de mi camino, Gareth.
Gareth: Está bien...
Gareth: En el armario hay unas pistolas, toma algunas.
Gareth: Date prisa, ya tenemos que irnos.
Tracey: De acuerdo.

Tracey camina rápidamente al armario, buscando las pistolas que Gareth le había dicho. No obstante, el muchacho cierra la puerta y utiliza la cerradura para que su novia no pueda abrirla. Tracey golpea frenéticamente la puerta, exigiendo a su pareja que le abra, pero este hace caso omiso.

Tracey: ¡Gareth! ¡Abre la puerta!
Gareth: Lo siento.
Tracey: Maldito… ¡Si no me abres, te juro por dios que terminamos!
Tracey: ¡Gareth…!
Tracey: ¿Qué haré si no vuelves?
Gareth: Solo olvídame.

Por otro lado, Michael carga unos cuantos bidones de gasolina dentro de la RV que utilizaría para transportar a Selena a la Zona Segura. Tras dejar los bidones, Michael se encuentra con Niko y Cassie, quienes están dispuestos a acompañarlo.

Niko: ¿Cómo está Selena?
Michael: Está empeorando, pero lucha.
Niko: Buena elección de transporte.
Michael: Quería que viaje cómoda.
Niko: Eso significa que hay espacio para algunos más.
Michael: Ya irán Fernando y Gareth conmigo.
Niko: Los Guerreros están allí afuera, así que iremos contigo.
Niko: Los dos.
Cassie: Somos un dúo.

Michael acepta la compañía de Niko y Cassie, que suben al vehículo para ver a Selena. Luego, ya con todo preparado para salir, Michael decide subirse al vehículo y partir, pero Sarah se acerca a él.

Sarah: Hola.
Michael: Hola.
Sarah: Supongo que sabes lo que quiero.
Michael: Entonces tendrás que esperar a que vuelva.
Michael: No tengo tiempo ni para un "rapidito".
Sarah (Sonriendo): Que gracioso.
Sarah: Quiero ir.
Michael: Nada de eso.
Sarah: La única forma de que puedas detenerme, es matándome.
Sarah: Así que yo que tú, consideraría mis opciones.

No teniendo otro remedio, Michael deja ir a Sarah con ellos, quien alegre se sube al vehículo con los demás. Michael ve a George y Jacob acercándose, dirigiéndose hacia el portón, por lo que decide hablar con ellos.

Michael: Buenas.
Michael: ¿Les puedo confiar el cuidado del pueblo a ustedes?
Michael: Los dejaré a cargo a ustedes dos.
Jacob: Pues, hemos establecido un turno de 6 horas en el puesto de vigilancia.
Jacob: Denise ya está por terminar, así que ahora sigo yo.
Jacob: Todo está más que planeado, si nos atacan, tendremos conductores, habrá evacuación y distracciones.
Jacob: En casos extremos, mi prioridad son Zoey y la bebé.
Jacob: Puedes contar con nosotros.
Michael: Gracias, Jacob.
Michael: Por estar aquí...
Michael: Niko no se equivocaba contigo.
George: Oye, Michael.
George: Si los Guerreros aparecen por aquí...
George: No es demasiado tarde para que podamos hacer a un trato.
Michael: Si aparecen, diles que me esperen, yo tengo un trato para ellos.

Dicho esto, Michael se sube al vehículo. Niko se pone al volante y el vehículo abandona la Comunidad de Las Venturas. Pasan algunas horas y, al atardecer, el grupo ya se encuentra a mitad de camino, por lo que Michael decide ver a Selena, quien se encuentra recostada en una cama.

Michael: Hola.
Selena: Hola.
Michael: Ya vamos por la mitad.
Michael: Te llevaremos con el médico de la Zona Segura y te ayudará a ponerte bien.
Michael: Lo lograremos.
Selena: ¿Cómo lo sabes?
Michael: Todo lo que hemos hecho, lo hemos hecho juntos.
Michael: Cuando solo estaba con mi grupo, habíamos atravesado por muchas cosas.
Michael: Pero las atravesamos juntos.
Michael: Hemos llegado juntos a dónde estamos, y así seguimos.
Michael: Absolutamente todo lo que pasamos, lo superamos juntos, por eso lo sé.
Michael: Porque siempre que estemos juntos, lograremos lo que queramos.

Conforme escucha la conversación entre Michael y Selena, Niko conduce hacia la Zona Segura. No obstante, algo en el camino le llama poderosamente la atención.

Niko: Mierda.
Fernando: ¿Qué sucede?
Niko: Enemigo enfrente.
Cassie: Creo que deberías venir aquí, Mike.
Michael: ¿Qué sucede?

Michael observa por el parabrisas a una banda de Guerreros, quienes bloquean el camino con tres vehículos. Yusuf y Shane observan el vehículo acercándose cada vez más, mientras algunos de sus hombres se divierten golpeando al sujeto que habían atrapado anteriormente.

Niko: ¿Nos enfrentamos a ellos?
Michael: No...
Michael: Detente aquí.
Cassie: ¿Qué harás?
Michael: Veré que quieren.
Michael: Que Niko y Cassie me acompañen, el resto se queda aquí.
Michael: Ocúltate, Fernando, no quiero que te reconozcan.
Fernando: Cierto.

Ante la necesidad de seguir su camino, Michael, Cassie y Niko bajan del vehículo, dispuestos a conversar con los Guerreros. Michael se acerca a los hombres hostiles, con los brazos en alto, en señal de paz.

Yusuf: Si se preocupan por este idiota en el suelo, es solo un tipo que estaba con otros tipos que no quisieron escucharnos.
Michael: Podemos llegar a un acuerdo, aquí y ahora.
Michael: Necesitamos seguir nuestro camino.
Shane: Por supuesto que podemos.
Shane: Dennos todas sus cosas, y a uno de ustedes para que podamos matar...
Shane: Es lo que hay.
Shane: Luego de eso, podemos llegar a hablar de acuerdos.
Shane: Sólo tienen que escucharnos.

Michael, sin sentirse intimidado por las palabras del jefe del grupo de Guerreros y miembros de la O.P.A, le responde con un tono arrogante.

Michael: Sí...
Michael: Ese acuerdo no me gusta
Michael: Es más, pensaba en pedirles todas sus cosas a ustedes, pero no mataría a nadie.
Michael: A ninguno más...
Shane: Que falta de respeto...
Shane: Lo siento, mi trato es el único que hay.
Shane: Nosotros no negociamos.
Michael: Entonces, mi gente y yo nos largamos.
Shane: De acuerdo, amigo...
Shane: Hay muchas formas de llegar a su destino.

Niko, Cassie y Michael se suben al vehículo. Sin embargo, Michael se detiene antes de subirse, dirigiéndose al Guerrero.

Michael: ¿Quieres conocer algo que temer?
Shane: ¡No!
Shane: Pero has sacado un tema interesante...
Shane: Piénsalo, ¿y si tú conocieras algo que temer? ¿O alguien que quieres lo conoce?
Shane: ¿Y si es así?
Shane: Tal vez deberías ser más afectuoso con los que te acompañan.
Shane: Nunca se sabe cuando se irán.
Shane: Compórtense bien...
Shane: Y cómo tú has dicho, ¿quieres conocer algo que temer?
Michael: Igualmente...

Michael finalmente sube al vehículo y ordena a Niko volver para tomar otra ruta para dirigirse a su destino.

Michael: A tres kilómetros está la otra ruta.
Michael: Se nos hará más largo el viaje, pero es la única forma de viajar seguros.
Niko: De acuerdo.

Más tarde, en la nuevo camino hacia San Fierro, Niko conduce en silencio, hasta que finalmente decide hacerle una pregunta a Cassie.

Niko: ¿Tú alguna vez quisieras...?
Cassie: ¿Qué cosa?
Niko: Lo que hicieron Franklin y Zoey...
Niko: O Tyler y Sel...
Niko: Sólo pregunto, ¿tú estarías dispuesta?
Cassie: ¿Tú sí?
Niko: Sí, sí, eso creo.
Niko: Ahora sé lo que quiero...
Niko: Quería que lo sepas.

Niko le sonríe tiernamente a Cassie, quien le regresa el mismo gesto

Cassie: Yo también lo quisiera.

El comentario de Cassie hace que Niko radie de felicidad, aunque lo disimula. No obstante, la felicidad dura poco, ya que Niko es obligado a detenerse, luego de ver a otra facción de Guerreros bloqueando el camino.

Niko: Hijo de puta.
Cassie: Vamos por esos hijos de perra, ahora.
Gareth: Sí...
Gareth: Hay que hacerlo.
Michael: No.
Michael: No es el momento.
Michael: Nos esperaban, están preparados.
Michael: Somos... Seis contra...
Michael: Más o menos veinte.
Michael: Lo haremos a nuestro modo, llevando ventaja.
Michael: ¿De acuerdo?
Cassie: Bien.
Michael: Vámonos de aquí.

El grupo es forzado a tomar otro camino para dirigirse a la Zona Segura.

Michael: ¿Cuánta gasolina tenemos?
Niko: Aún estamos bien abastecidos.
Niko: Y robé otros dos bidones antes de salir.
Sarah: ¿Ya se han fijado? Son los mismos que han cortado la otra carretera.
Niko: Mismo ejército, distintos soldados...
Niko: Son demasiados.
Michael: Sí, claro, sólo conduce...
Michael: Lo conseguiremos.
Cassie: Doy fe a eso.
Niko: Aunque tengamos que matarlos a todos...

El grupo se lleva otra mala sorpresa luego de que Niko detenga nuevamente el transporte. Nueve caminantes encadenados bloquean la carretera, obligando a Michael a bajarse del vehículo y tener que cortar la cadena.

Michael: No arriesgaremos el motor, bajaré.
Gareth: Para realizar algo así, hace falta mucha gente.
Gareth: Un montón de gente...

Michael se acerca a uno de los caminantes, del cual logra reconocer una pertenencia de un conocido: El sombrero de pescador de Ron.

Michael: Tienen a T...
Niko: ¿Cómo lo sabes?
Michael: Tienen su sombrero...

Cassie observa que otro caminante tiene un objeto de otro conocido: El chaleco negro con la calavera en la espalda, el cual pertenecía a Tyler.

Cassie: Chicos...
Cassie (Señalando al caminante): Ese muerto tiene el chaleco de Tyler.
Michael: Los tienen...

Michael, con mucha furia, se dispone a cortar las cadenas con su hacha. Sin embargo, varios disparos comienzan a oírse, revelando que son Guerreros disparándoles a Michael y los demás.

Michael: ¡Todos al vehículo, vamos!

Michael, mientras Gareth y Niko distraen a los Guerreros, corta un brazo de un caminante, haciendo que se abra el camino. Luego, Niko, Sarah, Gareth, Cassie y Michael se deshacen de los caminantes, eliminándolos a todos para poder pasar. Luego, todos se suben al RV, marchándose al instante.

Cassie: ¿Qué demonios estará pasando?
Cassie: Tienen a Trevor, a Tyler, y posiblemente a Franklin y Maria.
Michael: Nos disparaban a los pies...
Michael: Está claro que no querían pararnos, sino que siguiéramos en esta dirección.
Niko: Mike...
Niko: No quiero asustarte...
Niko: Pero esto se está por ir al carajo.

Michael observa nuevamente por el parabrisas, comenzando a asustarse luego de ver a una gran cantidad de Guerreros bloqueando el camino.

Michael: Vuelve atrás.
Niko: ¿A dónde?

El grupo nuevamente toma un nuevo camino. No obstante, este es bloqueado por una gran cantidad de troncos, que forman un impenetrable muro. Junto a los troncos, se pueden apreciar unas huellas, por lo que Niko deduce que se tratan de camiones.

Niko: Estas huellas...
Niko: Eso demuestra que no solo tienen personas, sino que poseen camiones gigantes...
Gareth: Lo que significa que estamos metidos en el peor de los problemas.

El grupo permanece en silencio, pensando en que hacer. No obstante, desde el puente que se encuentra sobre ellos, el sujeto que había sido capturado por Shane, Yusuf y los Guerreros es ahorcado con una cadena de hierro. Cassie intenta dispararle a la cadena para salvarlo, pero Michael se lo impide.

Michael: No, es inútil...
Cassie: Romperé la cadena.
Niko: No podrás.
Cassie: Puedo intentarlo...
Michael: No tiene caso, no gastes balas.
Michael: El tipo ya está muerto.

El hombre finalmente muere asfixiado, luego de una larga y agónica lucha por zafarse. Michael y los demás observan el cadáver, hasta que los troncos comienzan a ser incendiados. Luego, Shane les habla desde el otro lado, llamando su atención.

Shane: Estás tratando bien a tu gente, ¿verdad?
Shane: Hoy conocerás algo a lo que temer, amigo.
Shane: Demonios, todos lo conocerán.
Shane: Yo que ustedes me largo de aquí, está haciendo mucho calor.
Shane: Sigan hacia su destino.

Michael y los demás se apresuran para llegar al vehículo, marchándose hacia otro lugar. Luego, a un costado de la carretera, un desesperado grupo piensa qué hacer para ayudar a Selena.

Niko: ¿Y ahora cuál es el plan?
Michael: Necesitamos un médico...
Sarah: Tenemos dos caminos desde aquí.
Fernando: Ya deben de estar esperándonos.
Gareth: Van por delante...
Gareth: Y quizás por detrás.
Gareth: No nos esperan a nosotros, pero sí esperan este vehículo...
Gareth: Y no saben cuanta gente hay aquí...
Gareth: Pronto anochecerá.

Mientras tanto, un nervioso y asustado Michael se acerca a una enferma y pálida Selena, quien se pregunta cuándo llegarán.

Selena: ¿Estamos cerca?
Michael: Sí, casi estamos...
Selena: ¿Dónde estamos? He oído disparos
Michael: Sí...
Michael: Los Guerreros se fueron.
Michael: Vamos a llevarte con el doctor.
Selena: Lo sé...
Michael: Todo saldrá...
Michael: Bien...
Michael: El bebé saldrá adelante, no es el final...
Michael: Aún no.
Michael: Hay más, te esperan más cosas...
Selena: De acuerdo...
Selena: Tengo fe en ti, Michael.

Niko se acerca a Michael, apoyando su mano en el hombro del líder para llamar su atención.

Niko: Mike...
Niko: Tenemos un plan, pero... Deberíamos hablarlo en privado.
Michael: Está bien.

Pasan unas pocas horas, hasta que finalmente anochece, Michael carga los dos últimos bidones de combustible para llenar el tanque del autocaravana, para luego acercarse y hablar con Niko, quien estaba dispuesto a sacrificarse porque sus amigos puedan llevar a Selena a la Zona Segura.

Michael: Ya no queda nada...
Michael: Si ves algún coche, sácale la gasolina...
Michael: A pesar de eso, no dejes de moverte.
Niko: Haré que crean que nos han engañado...
Niko: Que nos manejan igual que títeres.
Niko: Me seguirán, ya verás.
Niko: Tengo algo que entregarte...

Niko entrega una carta que había escrito para Roman, en la cual se despedía de él.

Michael: Me encargaré de que la reciba, te lo prometo.
Michael: Cassie quiere ir contigo, ¿verdad?
Niko: Le dije que ella debe vivir.
Niko: Es una gran mujer, merece ser feliz...
Niko: Pero no estaré allí para ella.
Michael: Te agradezco lo que has hecho, Niko.
Michael: Muchas gracias por todo, por lo que estás haciendo...
Michael: Nunca te olvidaremos.
Niko: Gracias a ti por salvarme la vida y rescatarme, y por integrarme a tu familia.

Niko Bellic se despide de Michael dándole la mano. Luego, Gareth y Fernando, que transportan a Selena en una camilla, pasan por al lado del serbio, despidiéndose de él. No obstante, Selena abre los ojos y al ver a Niko, decide despedirse de él.

Selena: Gracias por esto, Niko.
Niko: Espero que te mejores...
Niko: Si no te molesta...
Niko: Si es niña, me gustaría que se llame Kate...
Selena: Te lo prometo.
Niko: Gracias.

Luego de que Niko se despida de todos, especialmente de Cassie, se sube al vehículo y, tras permanecer inmóvil en el asiento del conductor, decide ponerse en marcha. El resto del grupo ingresa al bosque para llevar a Selena más rápido hacia la Zona Segura. Mientras tanto, Michael y Gareth transportan a Selena por la camilla y charlan.

Gareth: Oí lo que le dijiste a ella hoy, que sin importar lo que pase, lo superaremos juntos...
Gareth: Tracey me ha dicho lo mismo...
Michael: ¿Qué le dijiste para convencerla de no venir?
Gareth: No pude, tuve que encerrarla en un armario.
Michael: Así es mi hija, me alegra que estés con ella...
Michael: Eres un buen chico.
Gareth: Acabo de recordar que olvidé el bate de George en la RV.
Gareth: Supongo que no valoro lo material...
Michael: Te conseguiremos otro.
Gareth: Oye, lo que sucedió con Jayden...
Gareth: No permitiré que eso vuelva a ocurrir.
Michael: Yo tampo...

En ese momento, el grupo se aterra luego de escuchar numerosos silbidos, haciendo una misma melodía, la cual pone completamente nerviosos a Michael y los demás. El grupo comienza a correr, mientras ven a varios Guerreros presentándose delante, detrás y a los costados de ellos. Todos corren sin rumbo por el bosque, hasta que una luz se enciende, deteniendo al grupo. Michael insiste en seguir huyendo, pero una enorme multitud de Guerreros, que aún se encuentran silbado la melodía, les cierran el paso. Michael palidece luego de ver que los Guerreros habían capturado a Niko y le propinaron una golpiza. En eso, Shane aparece frente a Michael, hablándole.

Shane: Genial, ya han llegado.
Shane: Bienvenidos a su destino.
Shane: Suelten sus armas.

Shane saca su pistola y le apunta a Cassie.

Shane: Ahora.
Michael: Podemos hablarlo...
Shane: Se acabó la charla.
Shane: No hay nada que hablar.
Shane: Sólo escucharán.

Shane hace una señal a algunos de los Guerreros, quienes registran y le quitan las armas al grupo de Michael. El líder del grupo le confisca la pistola a Gareth, reconociéndola al instante, ya que tenía una calavera tallada en el mango.

Shane: Está arma es nuestra...
Shane: ¿Nos la robaste, jovencito?

Luego de confiscar las armas al grupo, Shane ordena al grupo ponerse de rodillas.

Shane: Muy bien, dejen a la señorita en el suelo y pónganse todos de rodillas.
Shane: Ahora.
Shane: Conocerán algo que temer...

Michael y Gareth dejan a Selena en el suelo, para luego ayudarla a ponerse de pie y caminar unos pasos hacia delante, donde Shane les indica ponerse de rodillas. Un abatido Niko también es llevado con el grupo, poniéndolo en junto a sus compañeros en línea. No obstante, Michael aún no se había arrodillado, por lo que Shane se acerca a él para pedírselo nuevamente.

Shane: Tú también, de rodillas.

Michael, después de mirar las caras de todos sus amigos, decide obedecer a Shane y arrodillarse frente al Guerrero.

Shane: ¡Aaron!
Aaron: Ya voy...
Shane: Deprisa, trae a los otros.

Aaron se dirige a la parte posterior de una furgoneta, que después de abrirla unos Guerreros sacan de ella a Franklin, Maria, Rachel, Trevor, Anthony, Edward y por último, a un malherido Tyler, quien se espanta al ver a Selena entre la fila de sus amigos.

Tyler: ¡Selena!
Aaron: Ve a la fila, niño bonito...

Los Guerreros alinean al resto de los rehenes junto a sus amigos, frente a la autocaravana con la que Michael y los demás comenzaron el trayecto hacia San Fierro.

Shane: Muy bien, ya estamos todos...
Shane: Es momento de presentar al jefazo.

Shane golpea la puerta de la autocaravana, llamando al jefe de los Guerreros. Poco después, un hombre de cabello negro corto, rasurado, alto, de complexión robusta, vestido con una chaqueta de cuero negra, jeans ajustados azules y botas negras, sale del vehículo. El sujeto le sonríe al grupo, mientras todos observan el bate de baseball alambrado con púas que traía en sus manos.

???: ¿Ya se han orinado?
???: ¿No?
???: Bueno, pues...
???: Esto parecerá una cloaca en poco tiempo...
???: ¿Cuál de estos imbéciles es el líder?

Shane señala a Michael.

Shane: Este de aquí.

El líder se acerca a Michael.

???: No lo puedo creer...
???: Michael Townley, en persona...
???: Eres una leyenda allí en North Yankton.
???: Hola.
???: Soy "X".
X: Escucha, por más respeto que te tenga, no me gusta nada que hayas matado a mis hombres.
X: Y cuando envío a algunos de mis mejores hombres a matar a tu gente, por matar a la mía, los asesinos.

"X" ríe.

X: Superas a tu propia leyenda, amigo...
X: Eres increíble.
X: Pero eso me molesta...
X: No tienes ni idea de con quién te has enfrentado.
X: Crees que puedes aterrorizarnos por matar a unos cuantos soldados mediocres.
X: Incluso has matado a hombres de Yusuf.
X: Pero ya tienes delante de ti algo a lo que realmente temer.
X: Sí... Te vas a arrepentir de haber jugado con fuego, colega.
X: Sí señor.
X: Te lo explicaré, Michael.
X: Porque hagas lo que hagas, está mal enfrentarse al nuevo orden mundial.
X: Y el nuevo orden mundial es este, y es realmente sencillo que, aunque seas estúpido y no dudo que lo seas, podrás entenderlo...
X: ¿Estás preparado para oír algo del nuevo orden mundial?

"X" se acerca al oído de Michael para hablarle de una forma más clara e intimidante.

X: Dame toda tu mierda, o te mato.

"X" se retira, volviendo a su posición para hablarle a todo el grupo, mientras se desplaza de un lado a otro para verle las caras a todos.

X: Hoy es un gran día.
X: Hemos invertido más que nuestro tiempo, para que sepan lo que soy y lo que puedo hacer.
X: Ahora trabajarán para mi.
X: Si tienen algo, nos los darán.
X: Ese es el trabajo...
X: Ya sé que esto es algo muy difícil de aceptar, pero lo aceptarán, por las buenas o por las malas.
X: Los entiendo, han construido algo, se han convertido en algo.
X: Pero no se habían enterado que el mundo es mío, y no están a salvo en mi mundo. Eso está claro.
X: Lo acabo de decir, están fritos, o tal vez no si hacen lo que quiero, y lo que quiero, es que trabajen para mi.
X: Si les parecemos muy exigentes, busquen o roben más, hasta tener lo que necesiten.
X: A partir de ahora, así será su vida.
X: Y por cierto, cuanto más se resistan, mucho más duro será el castigo.
X: Así que si alguno de nosotros llama a su puerta, lo mejor será que le abran y lo dejen llevarse todo lo que queremos.
X: Intenten detenernos, y nosotros los asesinaremos a todos.
X: Y no es solo una amenaza, yo cumplo cuando digo que los mataré.
X: ¿Lo has entendido, Michael?

"X" pone su oído para escuchar la afirmación de un pálido y tiritante Michael, pero en su lugar, el líder de los Guerreros no consigue respuesta alguna.

X: ¿Qué? ¿No contestas?
X: No creerás que hemos montado todo esto para dejar que se marchen sin más, ¿verdad?
X: No saldrán de esta sin recibir su debido castigo.
X: Yo no quiero matarlos, quiero que quede claro desde el principio.
X: Quiero que trabajen para mi, pero si están muertos, no podrán hacerlo, ¿me equivoco?
X: Pero has matado a muchos de mis hombres, más de los que yo podría aceptar. Por eso, van a tener que aceptarlo.
X: Así que ahora, voy a matar a uno de ustedes.

"X" deja que todos vean al bate de baseball que había tomado de la autocaravana, el cual le pertenecía a George anteriormente.

X: El que sea dueño de esta preciosura, le daré las gracias.
X: Aunque también debo agradecerle a Tyler por la ballesta, y a Rachel por su katana.
X: Pero yo me quedo con esta...
X: La llamaré... "Maggie".
X: Ella es genial...
X: Antes acostumbraba a reventarle los sesos a los pobres diablos con una llave.
X: Pero ahora, tengo algo mejor.
X: Gracias, a quien haya sido el dueño de Maggie.
X: ¿Con quién tendré el honor de estrenarla?
X: Ahora elegiré a uno de ustedes para matar...

"X" pasa por enfrente de todos los sobrevivientes, de izquierda a derecha. No obstante, al pasar por enfrente de Selena, "X" se dispone a matarla debido a su mal estado.

X: Vaya, te ves peor que la mierda, chica...
X: Creo que debería sacarte de tu miseria ahora mismo.
Tyler: ¡NO!

"X" levanta a Maggie para tomar impulso y darle el golpe de gracia a Selena. Sin embargo, Tyler sale de la fila, arrojándose contra "X" para salvar la vida de su amada. Aún así, Aaron lo detiene, empujándolo al suelo y apuntándole con la ballesta.

Aaron: Ni un movimiento más.
Tyler: No le hagan daño, por favor, por favor...
Tyler: Está embarazada...
X: Devuélvelo a la fila, Aaron...

Aaron regresa a Tyler a su lugar, volviéndole a colocar una manta para cubrir su herida.

Michael: ¡Detén esto!
X: Bien, escuchen...
X: Que ninguno vuelva a moverse, o le abriré la puta cabeza.
X: En esta ocasión, se la dejaré pasar.
X: Fue un impulso, y la primera vez, lo entiendo, muchacho...
X: Creo que tengo una mejor idea para decidir a quien mataré.

"X" comienza a jugar el "De Tin Marín", señalando a cada uno del grupo de Michael con el fin de elegir a su víctima.

X: De tin marín de dos pingüé, cúcara, mácara, títere fue, yo no fui, fue Teté, pégale, pégale, al quien fue.

Finalmente, el elegido por el juego termina por ser Franklin. "X" hace una señal a sus hombres para acercarlo a él. Tras tener frente a frente a Franklin, "X" se dispone a golpearlo hasta la muerte.

X: Bien, moreno.
X: Tú has sido el elegido...

No obstante, en un emotivo momento, Niko decide ponerse de pie, llamando la atención de "X" y de todos los Guerreros presentes.

X: ¿Qué les acabo de decir?
Niko: Espera...
Niko: No lo hagas...
Niko: No lo mates a él.
Niko: Si debes matar a alguien, mátame a mi entonces.
X: ¿Por qué?
X: ¿Por qué debería de hacerte caso y dejarlo a él vivir?
Niko: Porque tiene esposa y una niña recién nacida.
Niko: Por favor, no le quites eso...
X: Eso lo respeto...
X: Dar la vida por un amigo, no tiene precio.
Niko: Es mi familia.

Niko mira sonriente a su grupo.

Niko: Daría lo que fuera por ellos.

"X" observa incrédulo a Niko, aunque rápidamente sonríe y decide perdonar la vida a Franklin, para matar a Niko en su lugar.

X: Es tu día de suerte, amigo.
X: Vivirás otro día para ver a tu familia.
X: Espero que no desaproveches esta oportunidad.
X: Llévense al moreno, y tráiganme al tipo de Europa del este.

Aaron obedece a su líder y vuelve a dejar a Franklin en la fila. No obstante, Shane lleva a Niko hacia "X", quien lo obliga a ponerse de rodillas nuevamente.

X: De rodillas, por favor.

Niko acata la orden de "X", arrodillándose frente a él sin reproches.

X: Bien, ahora sí.
X: Si alguien más se mueve, le romperemos la cabeza también.
X: Bien, amigo...
X: Puedes respirar, puedes parpadear, incluso llorar...
X: Demonios, creo que todos harán eso.

"X" empuña a Maggie y le propina un golpe seco a la cabeza de Niko, provocándole una fuerte herida, aunque el serbio no cede y permanece de rodillas, sorprendiendo a su agresor. De fondo, se pueden oír los gritos de Michael y los demás, quienes no pueden creer lo que está sucediendo.

X: Oh, cielos...
X: ¡Lo aguanta como un campeón!

"X" procede a golpear nuevamente a Niko, provocando severos daños a la cabeza del serbio, y también que su ojo derecho comience a salirse del rostro. El jefe de los Guerreros golpea repetidas veces a Niko, hasta que este cae muerto al suelo. "X" mira fijamente a Michael, quien llora ante la violenta muerte de su amigo, y procede a golpear la cabeza del cadáver de Niko, destrozándola por completo. Una vez que el hombre lleva a cabo su venganza, deja a un lado el cuerpo, acercándose a Michael y tomándolo de los pelos para que lo mire.

X: Que esto te sirva como lección, Michael Townley.
X: Las acciones tienen un precio, y debes pagar las tuyas.

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