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GhostRiley2000 (disc. · contr. · nºed. · reg. · bloq.) (Popularmente conocido como GhostRiley2000) presenta una nueva historia de la saga The Last of SA. Historia que sigue una trama de un grupo de sobrevivientes que dan la vida para sobrevivir en un aterrador apocalípsis que pone a prueba sus habilidades de supervivientes. Prepara tus ojos para ver una historia que combina The Walking Dead con la originalidad de The Last of SA.

Sinopsis oficial

Después de caer en una trampa, los sobrevivientes aprenderán a no confiar en extraños, por más inocentes que parezcan. Una difícil aventura que pondrá a prueba a todos los sobrevivientes está por comenzar.

Historia

Capitulo 1: Ganas o pierdes

Varios disparos se escuchan de fondo. En un contenedor oscuro, unos rostros conocidos logra verse. Estos son Mallorie Bardas, Brucie Kibbutz, Mori Kibbutz y Dwayne Forge. A continuación, se enfoca el rostro de Roman Bellic. Este se encuentra sucio, apaleado y temblando por el miedo.

Roman: No debimos poner los carteles... ¿Qué creíamos que iba a pasar?
Roman: Los atrajimos aquí.

En ese momento, Niko Bellic sale entre las sombras, hablándole a Roman.

Niko: Solo fuimos humanos. Intentamos hacer algo bien.
Roman: ¿En serio? Pues, ¿qué somos ahora, primo?

Niko cierra los ojos con temor mientras escucha los disparos de fondo. Acto seguido, la compuerta del contenedor se abre.

Diez minutos antes, Michael y Trevor se encuentran matando a caminantes que se amontonan contra las vallas de SAFETY con unas varillas de metal puntiagudas. El labor sigue hasta que un cazador llega, apuntando a los amigos con rifles automáticos.

Cazador con el rifle: ¡Oigan, ustedes! Paren ya.
Michael: Noah quiere que...
Cazador con el rifle: Noah quería hablar contigo, de todas formas.
Cazador con el rifle (Señalando a Trevor): Tú, sígueme. (Señala a Michael) Ve al edificio principal para hablar con el jefe. ¡Ahora!
Michael: De acuerdo, de acuerdo.

El cazador ata las manos de Michael con una cuerda y se marcha con Trevor. Mientras tanto, otro de los cazadores apunta a Michael y lo guía al edificio principal. Después de ingresar al edificio, Michael a punta de rifle, pasa por un matadero improvisado, en donde ve a Wade siendo sacrificado por los cazadores al ser golpeado con un bate de baseball y, posteriormente, degollado por otro cazador. Al llegar a un improvisada cámara de torturas, Michael se encuentra cara a cara con Noah.

Noah: ¡Vaya, miren quien llegó!
Michael (Mirando su alrededor): ¿Es aquí donde piensas matarme?
Noah: No. Es aquí donde pienso que te sacaré información.
Michael: ¿Qué?

El cazador que apuntaba a Michael lo golpea con la culata del rifle en la pierna y posteriormente lo lleva a la fuerza hacia una silla y luego, le atan las manos con la misma silla.

Noah: Mike, hemos visto que tenías una bolsa al ingresar a Cypress Flats, y que llegaste sin ella.
Noah: ¿La escondiste? Por si algo salía mal, ¿verdad?
Noah: Inteligente, pero... La encontraremos. Pero ahora mismo es muy peligroso.

Noah toma un cuchillo y apunta al ojo de Michael para intimidarlo.

Noah: ¿Qué había dentro?

Al no recibir alguna respuesta de Michael, Noah coloca el cuchillo mucho más cerca del ojo de Michael.

Noah: ¿Vas a dejarme hacerlo?
Michael: Pues déjame llevarte ahí... Te lo mostraré.
Noah: No, eso no va a pasar. Pero sí te mataré si no me cuentas.
Michael: Había armas. Tres pistolas, una Ak-47, un arco con saetas, visión infraroja y nocturna, un revolver y... Un puñal de caballería... Que es lo que usaré para matarte.
Noah (Riendo): Gracias...
Noah: Bien, te dejaré vivir solo porque no soy tan mal tipo. Pero... Quiero saber... ¿Dónde está?

Antes de que Michael pueda responder, dos disparos se oyen y luego, una explosión sacude todo SAFETY.

Minutos antes, Karen y Deion, ahora sin los niños, caminan en silencio por la carretera llegando a SAFETY. Detrás de ellos, se encuentran Tyler y Ellie, a quienes Karen encontró en la ciudad. Mientras el grupo camina hacia el refugio, Karen habla con el grupo.

Karen: Iré con ustedes a SAFETY. Me aseguraré de que estén bien, pero luego me iré.
Tyler: ¿Por qué?
Karen: Siento que... Ya no encajo en ningún sitio.
Tyler: Pues estoy yo, con eso es suficiente.
Karen: Lo sé.

El grupo se detiene al escuchar una gran cantidad de disparos provenir, posiblemente, de SAFETY.

Karen: ¿Disparos?
Ellie: ¿Proviene del refugio?
Deion: Tal vez.

Una vez que acaban los disparos, Tyler marcha frente al grupo para investigar la situación.

Karen: ¿Vamos a investigar?
Tyler: Sí.

En ese momento, muchos caminantes salen de la nada, alertando a Tyler, quien junto con los demás se esconde detrás de un edificio. Cuando los caminantes marchan hacia SAFETY y se alejan del grupo, estos deciden ingresar al edificio.

Tyler: Vamos adentro, en la azotea podremos ver mejor.
Deion: Sí.

En la azotea del edificio, un hombre carga fuegos artificiales para lanzarlos, y así dispersar a la horda de caminantes. Mientras el hombre hace su trabajo, habla por medio de Walkie-Talkie con una mujer.

Mujer: Tienes tres minutos. Si no lo logras, es tu culpa, Daryl.
Daryl: No hace falta que me lo digas. Ya lo sé.
Daryl: Craig no lo entendió, pero yo le dije que ese calvo loco con la ametralladora eran malas noticias. Parecía un arma sosteniendo otra.
Mujer: Craig es un inútil.
Daryl: Oye, quiero la espada de esa mujer en cuanto la depositen. Me gusta mucho.
Mujer: Noah dijo que se la quedará para él.
Daryl: Eh...

Daryl ve a Tyler, Karen, Deion y Ellie parados frente a él. El policía apunta a Daryl con su ballesta y le habla.

Tyler: Aparta el dedo de ese botón y suéltalo.
Daryl: No tienen que hacer esto... En nuestro lugar seguro todos son bienvenidos...
Deion: Cállate.
Daryl: De acuerdo...
Tyler: Somos amigos de la del calvo loco y la mujer de la espada.
Daryl: Mierda...

En una habitación oscura, Daryl, ahora atado de las manos y sentado en un rincón, observa a Tyler cargando armas y fuegos artificiales en un bolso.

Daryl: Nos atacaron, están encerrados.
Karen: No te creo.
Deion: ¿A quién más tienen? ¿Conocen sus nombres?
Daryl: ¡Solo tenemos al loco y a la mujer! Nos protegíamos de ellos, nada más.
Karen: Sigo sin creerte.
Daryl: Somos muchos por ahí. Seis rodeando SAFETY. Disparamos al mismo tiempo para dispersar a los zombis, les irá bien a ustedes.
Tyler: No. Hay un grupo que se dirige a SAFETY ahora... No queremos que se dispersen, los necesitaremos.
Daryl: SAFETY es una fortaleza. Los verán llegar.

Tyler y Karen hacen caso omiso a Daryl y se preparan para salir.

Deion: Karen, Tyler... ¿Cómo harán esto?
Karen: Tendremos que matar gente.

Karen y Tyler salen de la habitación, largándose del edificio y dejando a Deion y Ellie cuidando a Daryl. Posteriormente, Tyler utiliza un poncho y se cubre de sangre de un caminante para disfrazar su olor corporal. Unos momentos después, Tyler y Karen se dirigen hacia unas vallas cerca de SAFETY. Allí, Karen toma un rifle y dispara a una bomba de gas. Luego, utiliza uno de los fuegos artificiales para que golpee contra la bomba y explote por completo. Una vez realizado el plan, Tyler se cuela entre los caminantes que se acercaban al refugio.

En la habitación del edificio, Daryl ve a un preocupado Deion mirando por la ventana hacia SAFETY, y es testigo de la explosión ocurrida. Luego, el cazador ve a Ellie e intenta conversar con ella.

Daryl: Oye, tú... Bonita.
Daryl: ¿Cómo te llamas?
Ellie: Soy... Ellie.
Daryl (Refiriéndose a Deion): Ese señor de ahí es tu amigo.
Ellie: Sí.
Daryl: ¿Cómo se llama?
Deion: Mi nombre es Deion... Y como no te calles, te quiebro.
Deion: ¿En serio? Que interesante, amigo.
Daryl: Está bien, debo admitir mi derrota. ¿Por qué no me matas?
Deion: No es necesario que mueras.
Daryl: ¡Ja, ja, ja! ¿Eso crees tú? Porque, si dices eso, definitivamente tú morirás hoy.
Deion: ¿Crees poder matarme?
Deion: ¿Aún con las manos atadas y sin ningún arma disponible?
Daryl: Sí. Tú observa.

Daryl rápidamente se pone de pie, saca una navaja de su bolsillo y toma de rehén a Ellie.

Daryl: Para un cazador... Las reglas de supervivencia son fáciles.
Deion: Espera...
Daryl (Cortándo la soga de sus manos): Deja tus armas en el suelo.
Deion: Hijo de...
Daryl: ¡Hazlo ya! ¡Le rebanaré el cuello!
Deion: ¡No!
Daryl: ¡No me obligues!

Repentinamente, Ellie aprovecha la distracción de Daryl para morderle la mano y así, lograr su libertad. Deion se arroja conta el cazador y al arrojarlo al suelo, comienza a golpearlo frenéticamente.

Nuevamente en la cámara de torturas, Noah se levanta del suelo y habla por medio de un Walkie-Talkie con otro de sus compañeros.

Noah: ¿Ted? ¿Ted, qué sucede?
Ted: ¡Hubo una explosión en la entrada!

Noah deja el Walkie-Talkie y se dispone a salir de la sala, no sin antes hablarle al otro cazador en la habitación.

Noah: ¡Quédate aquí!
Cazador con el rifle: Este idiota no se irá a ningún lado.
Noah: ¡Quédate aquí hasta que sepa que ocurre!

Noah se marcha, mientras que su compañero comienza a observar la situación desde la puerta. Michael aprovecha y saca un trozo de madera afilado de su bolsillo y comienza a cortar las cuerdas. Por otro lado, Trevor es encerrado en un contenedor junto a sus compañeros, debido al ataque.

Mientras tanto, Tyler camina junto a otros caminantes a su lado. Mientras sigue el lento paso de los muertos, el policía ve como varios caminantes comen a una mujer viva. Tras llegar a un punto en donde dos hombres disparan contra los caminantes, Tyler carga su ametralladora, y dispara y mata a los cazadores.

En la cámara de torturas, el cazador mira impaciente hacia afuera esperando noticias de su líder. Sin embargo, sorpresivamente, Michael aparece detrás del cazador y un el trozo de madera le perfora el cuello violentamente. Luego, Michael toma su rifle y se dirige a rescatar a sus amigos.

Michael: Bien... Vamos...

Michael corre hacia el exterior, cruzándose con varios cazadores disparando contra los caminantes. Michael carga el rifle y a sangre fría hiere de gravedad a todos los cazadores, quienes son luego devorados por los caminantes.

Michael: Ya no tendré que correr...

En el contenedor en donde estaban Niko y los demás. Estos ven a los miembros que integraban el grupo de Michael fabricando armas blancas con los objetos que tenían. Mientras tanto, Trevor habla con Tracey acerca del secuestro de Amanda.

Trevor: Era un coche celeste con la matrícula dorada, ese fue el que raptó a tu madre. Traté de seguirlo, pero... Lo perdí.
Tracey: ¿Pero está vida?
Trevor: Está viva.

De pronto, se escucha la puerta siendo golpeada, alertando a todos. Finalmente, la puerta se abre y todos ven a Michael disparando contra los caminantes que se acercan.

Michael: ¡Vayan a la salida, ahora!

Michael entrega una pistola a Trevor para que lo ayude a cubrir a los demás. En el edificio principal, Tyler busca a sus amigos, en cuanto una mujer anciana aparece detrás de él apuntándole con una pistola.

Mujer anciana: Tira las armas, date la vuelta y... De rodillas.
Tyler: De acuerdo, no hay necesidad de hacer...

Casi en un parpadeo, Tyler se da vuelta y dispara en el estómago de la mujer.

Tyler: ¿Dónde están...?
Mujer anciana: Yo... No lo sé...
Tyler: Era un pequeño grupo. Una samurai y un loco... ¿Dónde están?
Mujer anciana: Antes... Esto era un lugar seguro de verdad. Pero así es esto, o ganas o pierdes...
Mujer anciana: SAFETY pertenecía a un grupo de personas, nosotros los tomamos, con ayuda de una mujer que estaba con ellos...
Mujer anciana: ¡No queríamos hacer ningún mal, pero esto era necesario! Todo es por sobrevivir.
Mujer anciana: O ganas... O pierdes. Y claramente, has perdido.

Tyler apunta con su ballesta a la a cabeza de la mujer, quien continuaba hablando.

Mujer anciana: Pudiste haber sido uno de nosotros... (Se ríe)
Mujer anciana: Aún cuando crees que todo se viene abajo... ¡Sobrevivirás!
Tyler (Apuntando a la anciana): De echo, tú te has equivocado...

Tyler jala el gatillo, saliendo la flecha disparada directamente a la cabeza de la mujer, matándola al atravesar su cráneo.

Tyler: Tú has perdido.

Nuevamente con Michael y Trevor, estos disparan contra los caminantes, en cuanto aparecen Noah y otros hombre cerca de ellos. Michael dispara contra el grupo, logrando ahuyentarlos. Mientras esto ocurría, Dwayne es alcanzado por un caminante, quien lo muerde en el cuello. Trevor se percata de esto y, con un disparo, acaba con el caminante, y posteriormente con el sufrimiento de Dwayne.

Trevor: ¡Mierda, tenemos que cuidar mejor de ellos!

Finalmente, el grupo escapa por la entrada principal de SAFETY. Minutos después, el grupo llega a la ubicación debajo del puente en donde Michael enterró las armas. Tras desenterrarlas, Michael idea un plan para eliminar a todos los residentes de SAFETY.

Michael: Bien, tomen las armas que puedan. Iremos ahora mismo. Rodeen los cercos, no dejen ni uno con vida.
Anthony: ¿Vamos a volver?
Michael: No se lo perdonaremos después de lo que hicieron...
Michael: Vi como mataron a uno de nosotros.
Ron: ¿Quién?
Michael: A Wade...
Michael: No se los permitiré...
Franklin: Mike, ya está... Escapamos, se terminó.
Michael: No, se termina cuando estén muertos.
Zoey: No servirá. Los cercos han caído. Si no escapan, morirán...

Después, Michael y su grupo se alegra de ver frente a ellos, a Tyler y Karen.

Capitulo 2: Depredador

Después de lo ocurrido en SAFETY, el grupo de Michael se ve obligado a huir hacia la ciudad. Mientras se abren camino por las calles, Franklin y Tracey encuentran una tienda de ropa ubicada en Mission Row. Pasan unas horas, y el grupo sale de la misma tienda con ropa nueva y limpia.

Cae la noche, Trevor y Niko vigilan un fuera de un pequeño departamento. Entre el incómodo silencio, y el canto de los grillos, los hombres comienzan a hablar.

Trevor: ¿Cómo fue que terminaron ahí?
Niko: Nosotros levantamos ese lugar... Mi primo conocía a alguien que trabajaba allí. Queríamos refugiarnos, pero... Eran demasiados bichos.
Niko: Con el tiempo, cuando el invierno hizo que se volvieran lentos, hicimos un refugio.
Niko: Cuando volvió la primavera, seguían atacándonos. Necesitábamos gente, y pusimos los carteles por la ciudad.
Trevor: Nosotros venimos desde el desierto... ¿Conoces la prisión del desierto de Gran Señora?
Niko: Sí.
Trevor: Nos atacaron, y lo perdimos todo. Mi amigo, Michael, el líder... Había formado una comunidad. Entonces, un tipo llamado Hernández nos atacó por sorpresa y destruyó toda la prisión.
Niko: Entiendo...

En ese momento, Trevor escucha un objeto caer cerca de su ubicación. Llevado por su instinto, el hombre se pone rápidamente de pie y empuña un arpón, observando el entorno. Al no ver absolutamente nada sospechoso, Trevor vuelve a sentarse en uno de los escalones del departamento junto a Niko.

Trevor: Probablemente no haya sido nada...

Pasan las horas. Durante el día, el grupo de Michael camina tranquilamente por las calles de Los Santos, acercándose a Rockford Hills. Mientras el grupo camina por las calles, se escucha un leve pero llamativo sonido, alertando a todos en el grupo. Michael apunta con su AK hacia la dirección proveniente del ruido, aunque de allí sale Tyler, viendo al líder apuntándole con un arma.

Tyler (Arroja sus cosas al suelo): Me rindo...

Tyler toma sus cosas del suelo y procede a caminar junto al grupo. Michael y Tyler se adelantan del grupo y hablan.

Michael: ¿Has encontrado algo?
Tyler: Nada. Legion Square no era el lugar más indicado para cazar. Quizás en Rockford haya algún animal suelto.
Michael: ¿Te has encontrado con alguno de "ellos"?
Tyler: No. Ha sido una noche tranquila.

En ese momento, un grito se escucha. Una persona comienza a pedir ayuda. Michael, Tyler, Trevor, Niko y Anthony corren siguiendo los gritos del extraño. El grupo da con un hombre, sobre un autobús volcado, siendo acorralado por los caminantes. El grupo de Michael no duda en eliminar a los muertos y logran salvar al extraño, que rápidamente es identificado por todos en la escena.

Extraño: Eh...
Michael: Parece que no somos los únicos que sobreviven en esta ciudad.
Extraño: Tú... El insalvable...
Michael: Date la vuelta...

El hombre obedece y da media vuelta. Michael comienza a cachear al extraño, excepcionándose de que no traiga armas.

Michael: ¿No tienes ningún arma... Cris?
Cris: ¿Armas...? ¿Te parece que llevo armas?
Trevor: ¡Nos importa una mierda lo que parezcas!
Cris: No... No llevo armas de ningún tipo. La palabra de Kifflom es mi única y necesaria defensa.
Niko: Pues no lo parecía...
Cris (Sonriendo incómodamente): Pedí por ayuda, y aparecieron ustedes...
Cris: Esto... ¿Tienen un campamento?
Michael: No, ¿tú?
Cris: Tengo asilo en la central.
Michael (Dudando): ¿A cuantas caminantes ha matado?
Cris: Nunca he matado a uno, a decir verdad.
Michael: ¿A cuantas personas ha matado?
Cris: A ninguna...
Michael (Mira fijamente a Formage): ¿Por qué?
Cris: Nunca he tenido que hacerlo...
Michael: ¿Qué has hecho, anteriormente?
Cris: Eh... Nada...
Michael: Dilo... Aquí todos hemos hecho cosas malas. Y lo digo por experiencia.
Cris: No confieso mis errores a extraños... Ni asesinos...
Tracey: ¿Así que tienes un asilo...?

Formage asiente con la cabeza. Acto seguido, el Epsilonista guía a los sobrevivientes hacia su refugio en Rockford Hills. Mientras tanto, Michael habla con Cris.

Michael: Eh... Por causalidad... ¿No ha visto a un grupo de gente...? Olvídalo.
Cris: No sé a que te refieres, pero... No he visto a ninguna persona viva hace meses.
Cris: ¿Eran gente peligrosa?
Michael: Sí.
Cris (Entre risas): Creo que hoy en día, los vivos son tan peligrosos como los muertos.
Roman: Bah... Los vivos son peores.
Cris: O quizás esté mintiendo... Quizás yo esté ayudando a esa gente... Los estoy llevando hacia una trampa, y ellos se comerán su carne.

Al ver que a nadie le hace gracia sus palabras, y al ver que el grupo ya no lo seguía, Cris opta por revelar que lo dicho fue solo una broma.

Cris: Bueno, no es necesario ponerse así... Fue una broma...
Cris: Shupar siempre me dijo que mi sentido del humor es nulo.
Tyler: Sí... Sí que lo es.

Tras unos minutos caminando, el grupo llega a la central del Epsilon. Al aproximarse a la entrada, Michael, por precaución, decide entrar solo con Tyler y Trevor. Luego de excepcionarse de que el lugar es seguro, Michael deja entrar a los demás miembros de su grupo y al mismo Cris.

Cris (A Michael): Me pasé meses sin observar la puerta... Si hubiese visto a alguien, que sorpresa me habría llevado.
Tracey: Gracias por el asilo.
Anthony (A Michael): Hay unos coches aparcados a unos metros. No funcionan, pero creo que podemos hacerlos arrancar en uno o dos días. Formage no los quiere, así que podríamos llevarnos los cochecitos.
Anthony: ¿Entiendes lo que hay en juego?
Michael: Sí, cuanto antes mejor.
Rachel: ¿Ahora que podemos parar, quieres salir a la carretera otra vez?
Anthony: Si paramos a descansar, habrá problemas otra vez.
Rachel: Hacen falta provisiones, hagamos lo que hagamos.
Michael: Es verdad, agua, comida y municiones.

El grupo se acomoda en la central, exceptuando a Anthony, quien permanece de pie en la entrada.

Edward: Los coches no se irán a ningún lado, Tony. Podemos esperar.
Franklin: Es verdad, haremos solo lo que diga Michael. No nos separaremos ahora.

Minutos después, el grupo ya se ha instalado en el asilo de Formage. Michael, dudando un poco del Epsilonista, le realiza una última pregunta.

Michael: ¿Cómo has hecho para sobrevivir aquí por tanto tiempo?
Cris: He ido de un sitio a otro por varias semanas. Nunca me quedé en este lugar por tanto tiempo.
Michael: ¿Salías por mucho tiempo y nunca tuviste que matar a un caminante?
Cris: Por aquí no se presentan demasiado. Si hay, hay muy pocos.
Michael: Ya... Claro...
Cris: Algunas de las provisiones que tengo, vienen del Cluckin' Bell que está en Rockford Plaza.
Michael: ¿Aún hay algunas provisiones?
Cris: Sí, quedaron varias que no logré tomar por culpa los muertos...
Michael: Muy bien. Iremos para allá.
Rachel: Iremos contigo. Deion y yo.
Niko: Yo también iré.
Michael: De acuerdo, alistense.
Cris: Em... Suerte...
Michael: No, tú vendrás con nosotros.
Cris: Pero... Ya has visto que no sirvo para luchar contra ellos.
Michael: Pero conoces el lugar, vendrás con nosotros.

Pasa una hora. Michael y su grupo parte hacia Rockford Plaza. Mientras tanto, Trevor y Karen buscan suministros cerca de Portola Drive. En medio de la búsqueda, encuentran un vehículo abandonado.

Karen (Refiriéndose al coche): ¿Cuanto tiempo crees que lleve aquí?
Trevor: No tiene mucho polvo. Es decir, alguien pudo dejarlo hace casi de dos días.

Karen inspecciona el vehículo, terminando por recargar la batería de dicho vehículo

Karen: Deberíamos dejarlo aquí, por si las cosas salen mal en la central.
Trevor: Oye... No te veo bien, Karen. ¿Te sucede algo?
Trevor: ¿Acaso quieres sexo conmigo?
Karen (Entre risas): Eres incorregible, Trevor...
Trevor: Oh, vamos, solo tienes que pedírmelo.
Karen: Ja... Por favor...
Trevor: Eh... Hablando enserio. Lo que pasó allí en SAFETY, pasó. No tenemos que preocuparnos por ellos.
Karen: Si tenemos...
Karen: Están sueltos, y armados. Posiblemente son los que presentiste que te vigilaban.
Trevor: Tal vez.
Trevor: Pero no hay que preocuparnos por eso. Ese tema lo discuten Michael y Tyler.
Karen: Eres el segundo a cargo, ¿por qué no participas en aquello?
Trevor: No lo sé... No quiero entrometerme, Mickey sabe lo que hace.

En Little Seoul, Jillian, Denise, Zoey y Mori esperan pacientemente frente a una armería. El silencio invade todo el lugar, hasta que Denise comienza a hablar.

Denise: No quise decir nada cuando encontré este sitio. Pero creo que no vamos a encontrar nada por aquí.

Un fuerte sonido, proveniente de la armería, se escucha y alerta a todos en el exterior, quienes preparan sus armas para un posible enfrentamiento. No obstante, Franklin y Tyler salen del lugar, portando dos silenciadores y un rifle, respectivamente.

Zoey: Vaya, Tyler... ¿Dónde encontraste ese rifle?
Tyler: Cuando eres policía, sabes donde un buen proveedor de armas guarda la que defiende su negocio.
Tyler: Lo curioso, es que es un francotirador, no un rifle convencional.

Ya en el Cluckin' Bell, Michael, Niko, Rachel y Deion sacan sus respectivas armas blancas, dejando atrás a un aterrado Cris Formage, e ingresan en el local.

Michael: Recuerden, esto puede irse a la mierda, muy rápido.
Michael: Encuentren toda la comida que puedan, y luego salgan.
Rachel: Deion y yo iremos a buscar algo de ropa... Lo que tenemos ya no sirve...
Michael: De acuerdo, pero si tienen problemas... (Le entrega un radio a Rachel) Solo llámame.
Rachel: De acuerdo.
Niko (Ve que Cris sigue afuera): ¿Qué esperas, Cris? ¿Vienes o no sirves de carnada?

Capitulo 3: Presa

Cris no se mueve, algo que llama enormemente la atención de Niko. Al escuchar a un caminante acercarse rápidamente, Cris huye de regreso a la central. Niko sale tras él y es sorprendido por el caminante.

Niko: ¡Mierda!

Niko forcejea con el caminante, quien lo arroja al suelo en un rápido intento de morderlo. Tras un breve forcejeo, Niko logra quitarse de encima al caminante, quien es rápidamente eliminado de un tiro por Michael.

Michael (A Niko): ¿Estás bien?
Niko: Sí... Ve por Cris, se fue de regreso.
Michael: De acuerdo.

Mientras tanto, en la central de Epsilon, Anthony y Edward se sientan en frente la puerta del lugar.

Anthony: Increíble, ¿verdad?
Edward: ¿Qué cosa?
Anthony: Hemos estado... Unos tres meses por nuestra cuenta y... Jamás hemos tenido un grupo tan numeroso.
Anthony: Sin duda llegaremos a San Fierro con Michael y su gente con nosotros...
Edward: Sí, claro...
Anthony: En fin... ¿Por qué no vas adentro?
Anthony: Ve a ponerte seguro. Aquí fuera eres presa fácil.
Edward: Estoy bien, gracias...
Anthony (Poniéndose de pie): Está bien, viejo. Si necesitas algo, me gritas.
Edward: De acuerdo, ¿necesitas ayuda con los coches? Yo sé algo de mecánica.
Anthony: No... Gracias, Eddie. Estamos bien con Jess.

Anthony coloca su mano en el hombro de su amigo y luego procede a marcharse. Un notoriamente preocupado Edward mira con decepción al suelo y permanece allí por un par de minutos.

Nuevamente en Rockford Plaza, Michael y Niko, nuevamente con Cris, inspeccionan el Cluckin' Bell. Mientras tanto, Rachel y Deion buscan ropa limpia para el grupo en el Ponsonbys. Rachel encuentra un conjunto elegante para su amado.

Rachel (Enseñando el atuendo a Deion): Mira lo que encontré...
Deion (Entre risas): No voy a ponerme eso.
Rachel: Pero te quedaría bonito.
Deion: Nah... Los sacos, no van con lo mío.

En la central, Roman y Edward inspeccionan el establecimiento. Mientras tanto, un sujeto con el rostro cubierto con un turbante observa discretamente por una de las ventanas que da con la entrada. Este sujeto coloca un silenciador en su AK-47 y se dispone a abrir la ventana y entrar. Sin embargo, antes de dar el primer paso, el sujeto misterioso es sorprendido.

Anthony: ¡Eh! ¡¿Qué carajos haces?!

El sujeto, sin pensarlo, comienza a correr escapándose de Anthony, quien lo persigue a pie mientras le apunta con su escopeta.

Anthony: ¡Ven aquí, cabrón!

Anthony dispara la escopeta, pero la bala no logra impactar con el sujeto. Tras una breve persecución, Anthony logra atinarle a una de las piernas del sujeto, dejándolo cojo, y aprovechando esta situación para tumbarlo al suelo.

Anthony: ¿Quién mierdas eres y qué mierdas quieres?
Sujeto: Tranquilo amigo, todo saldrá bien.
Anthony: ¿Que dices...?

Una silueta se hace notar tras Anthony, quien al darse la vuelta, es golpeando con la culata de un rifle. Mientras tanto, en el Clickin' Bell, Michael, Niko y Cris indagan en la cocina, buscando alimento. No obstante, al separarse del grupo, Niko encuentra un hueco gigante en el suelo, que despide un olor nauseabundo.

Niko: Oh, por dios...
Niko: ¡Mike, creo que aquí hay caminantes!
Michael: Ten cuidado.

Al llegar con Niko, Michael inspecciona cuidadosamente el hueco con su linterna, logrando ver a ocho caminantes atorados por la inundación.

Michael: De acuerdo, tendremos que saltar allí abajo.
Cris: ¿Estás loco?
Michael: Sí, pero esto es totalmente razonable. Allí abajo hay una despensa de comida. Pollo, creo...
Niko: Hay... Carajos... ¿Y cómo haremos esto? ¿Saltamos sin más? Algunos de ellos podrían no estar atrapados como parece, simplemente podrían estar quietos.
Michael: Por eso pensé en los machetes y los cuchillos. Niko, ve por Deion y Rachel.
Niko: Ya vas.

Momentos más tarde, con el grupo nuevamente unido frente al hueco, Michael idea un plan para recoger la comida.

Michael: Muy bien, tenemos las escaleras del otro lado del hueco para subir. Solo hay que...

En ese momento, el suelo se quiebra y el grupo cae hacia la inundación.

Michael: Mierda, ¡atrás, ahora!

El grupo se encierra con los estantes que estaban cerca de ellos para detener a los caminantes que se amontonaban y eliminarlos con facilidad. El plan funciona a la perfección, hasta que Cris ve a un caminante, que reconoce gracias a su camisa característica del programa Epsilon y su respectivo escudo, espantándose y alejándose al otro extremo, hacia las escaleras. Michael se da cuenta de esto y decide ir en busca del Epsilonista.

Michael: Hay que ayudar a Cris.
Deion: ¿Qué pasó?
Michael: No lo sé.

El grupo, para tener salida fácil, derriba los estantes contra los caminantes, hundiéndolos. Mientras que por otro lado, ante la desesperación y la falta de aire, Cris se detiene metros antes de llegar a las escaleras, mirando aterrado al caminante que cada vez estaba más cerca de él. No obstante, Michael acaba con el caminante atravesando su cráneo con el machete.

Michael (A Cris): ¿Estás bien?
Cris: Sí, sí... Creo que sí...

Minutos después, el grupo regresa a la Central con los bolsos y unos carritos repletos de provisiones. En el camino, Cris se adelanta con Michael para hablar con él.

Cris: Oye, lo siento... Yo... Me asusté.
Michael: El caminante, ¿lo conocías... Cuando estaba vivo?

Ante el silencio forzado del Epsilonista, Michael decide no continuar la conversación y se adelanta. Más tarde, en la Central, el grupo se acomoda en las instalaciones. Michael se acerca a Tracey, quien se encontraba en un rincón del patio del lugar.

Michael: No deberías estar aquí fuera.
Tracey: Lo sé, pero... Estuve investigando un poco.

Tracey le enseña a su padre una frase escrita en la pared con sangre, ya seca.

Michael (Leyendo): Pagarás por esto...
Tracey: No sé quién lo pudo haber escrito, pero sí que Cris nos está ocultando algo.
Michael: De acuerdo, averiguaré lo que pueda. Ve adentro.

Michael mira indiferente la inscripción de la pared. Minutos después, Michael se encuentra con una preocupada Jessica junto a un altobús abandonado.

Jessica: Disculpa, Michael. ¿Has visto a Anthony?
Michael: No, creí que estaría arreglando algún vehículo.
Jessica: No, no lo vi desde que empezamos a reparar el autobús, y lo busqué por todas partes. No sé donde está.
Michael: No te preocupes, debió salir por algo que necesitaba para seguir trabajando. Sabe cuidarse, quédate tranquila.
Jessica: De acuerdo.
Michael: Ven adentro, hemos traído bastante comida para todos.

El grupo decide pasar la noche en la Central de Epsilon. En el living del lujoso hogar del clan, Michael se sienta junto a Cris con el propósito de reanudar su charla.

Michael: Pensé que nos echarías por lo que te hice... Y por lo de hoy.
Cris: El dinero ya no importa ahora. Y por lo de hoy... También me favorece a mi, así que no pasa nada.
Michael: Escucha, no creo que seas un problema para nosotros. Pero lo de hoy... Sé que ocultas algo, Cris. Lo que pasó con ese tipo, sé que tienes algo que ver con eso.
Michael: Si veo que pones en peligro a cualquiera de nosotros... Te mataré.
Cris: Entendido...

En una mansión destartalada, un atónito Anthony despierta junto a un grupo de personas. La vista del militar cada vez se aclara más, mientras observa un rostro conocido que se acerca a él.

Noah: Enhorabuena, capitán... Ha despertado. ¿Has dormido bien?
Anthony: ¿Qué carajos...?
Noah: ¿Cómo te va, Anthony?
Noah (Entre risas): ¿Me extrañaste? Porque, déjame decirte que yo sí te extrañé.

Anthony desvía la mirada de Noah, enfocándose en la puerta trasera de la casa, cuyo material es de vidrio, plagada de caminantes.

Noah (Dirigiéndose a la puerta de vidrio): Tarde o temprano este vidrio se quebrará. Ya nada dura mucho tiempo
Noah: Probablemente es muy estúpido estar aquí, o probablemente no. Puedes verlo venir, y eso es algo. Verlos a ellos me hace sentir mejor conmigo mismo.
Noah (Tomando un foto del suelo): Esta casa... Es de alguien que yo conozco...

Noah le enseña la foto a Anthony, mostrando que el propietario de la mansión no es nadie más que Michael.

Noah: Sí, lo que ves amigo mío, esta casa es de Michael.
Noah: Es curioso, ¿no? Estoy en la casa del tipo que me quitó la mía...

Mientras habla, Noah se sienta frente a Anthony.

Noah: Lo que pasó en Safety... Iba a ser tu elección. Te unes a nosotros, o trabajas para nosotros.
Noah: Ustedes eran demasiados, así que pensé que la idea de preguntar era algo estúpida. Y simplemente pasó lo que temí que pasara.
Noah: Los estuvimos vigilando un buen rato... Por si no lo sabes, Doug y Donald estuvieron a un paso de atrapar al tipo que mató a mi madre... Lamentablemente lo vio venir...
Noah (Notándo que Anthony lo ignora): Oye, te estoy hablando. Esto se llama comunicación, Graham. Estás vivo, a diferencia de todos nuestros amigos.
Noah (Se acerca a Anthony): Vamos a matarlos a todos, y estate tranquilo... Vivirás para verlos morir.

Fuera de la Central, Trevor y Karen vigilan las calles. Todo parece muy tranquilo y calmado, hasta que escuchan un vehículo acercándose.

Trevor: Bingo...

Un vehículo celeste con matrícula dorada, pasando a toda velocidad, es reconocido por Trevor, quien decide seguirlo.

Trevor: Usaremos el coche que trajimos.
Karen: ¿Por qué?
Trevor: Ese tiene a Amanda.
Karen: ¿No deberíamos decirle a Michael?
Trevor (Subiéndose al coche): Cuando descubramos donde la tienen, le diré. Sube.

Karen se sube al vehículo, marchando en persecución del secuestrador. Mientras tanto, dentro de la Central, Killian nota a Jessica muy nerviosa en un rincón de su habitación.

Jillian: ¿Qué sucede?
Jessica: Anthony no aparece desde la tarde.
Jillian: Veré si alguien lo ha visto, tranquila.

Jillian se apresura en buscar a Michael. Tras dar con él en la entrada, le informa la preocupación de Jessica.

Jillian: Michael.
Michael: ¿Qué pasa?
Jillian: Anthony no aparece, y Jessica está preocupada.
Michael: ¿Aún no aparece?
Jillian: No, y temo que le haya pasado algo.
Michael: No te preocupes, le diré a Trevor que esté atento...

Antes de terminar la frase, Michael es interrumpido por Franklin, quien entra corriendo a la Central.

Franklin: Michael... Trevor y Karen no están.
Michael: ¿Qué? ¿Estás seguro?
Franklin: Sí, y tampoco está el coche que trajeron hoy.
Michael: Se habrán ido, ¿qué está pasando?
Franklin: ¿Crees que él tiene algo que ver?
Michael: Vamos a comprobar...

En la habitación de Cris, este se encuentra apagando unas velas para luego dormir. No obstante, Michael, Jillian y Franklin ingresan a la habitación del Epsilonista en busca de respuestas.

Cris: ¿Qué hacen aquí?
Jillian: ¿Dónde están?
Cris: ¿Qué?
Michael: ¿Qué estás haciendo?
Cris: Eh...
Michael: Todo está relacionado contigo. Tú apareces, entonces alguien nos observa, y ahora tres de los nuestros desaparecen...
Cris: Yo no tengo relación con...
Michael: ¿Y nuestros amigos? ¿Dónde están?
Cris: Yo no... Tengo nada que ver, lo siento...
Michael: ¿Por qué nos trajiste aquí? ¿Para quién trabajas?
Cris: Yo estoy solo, siempre estuve solo. No he visto a nadie desde que todo empezó.
Michael: ¿Y el chico de Cluckin' Bell? ¿Qué le hiciste?
Michael: "Pagarás por esto". Era para ti, ¿por qué pagarás?
Michael (Toma a Cris por el cuello): ¿Qué hiciste? ¡¿Qué hiciste?

Michael suelta abruptamente a Cris. Instantes después, el Epsilonista cede y revela su secreto.

Cris: Cerré las puertas de noche. Siempre cierro las puertas de noche, lo cierro todo...
Cris: Cuando vinieron todos... Habían destruido Chamberlain Hills y tenían miedo, mucho miedo... Los demás... Vinieron buscando un sitio seguro, donde estarían a salvo.
Cris: Ya era tarde, todo estaba cerrado entonces... Y tomé una decisión. Eran muchos e intentaban entrar como sea, destruyeron algunas ventanas y golpeaban la puerta, gritándome.
Cris: Antes de que puedan entrar, llegaron los muertos... Muchas personas, suplicando y maldiciéndome en nombre de Kraff... Mientras eran descuartizados.
Cris: Enterré sus restos... Kraff los trajo aquí para castigarme...

Cris rompe en llanto y se arrodilla en el suelo, continuando con sus lamentos.

Cris: Estoy maldito... Yo ya estaba condenado... ¡Siempre cierro las puertas, lo cierro todo...!
Niko (Agitado): Mike, hay alguien afuera.

El grupo se sorprende de la noticia de Niko. Inmediatamente, todos toman sus armas, quedándose dentro mientras que Michael, Niko y Franklin salen a ver que pasaba. Ya en el pórtico, Michael ve a Anthony inconsciente y atado de manos. Algunos caminantes se acercan a la Central, siendo eliminados por Michael y Niko mientras Franklin lleva al militar inconsciente dentro del refugio. Momentos después, Anthony despierta y observa con alivio al grupo.

Mallorie: Está despertando.
Michael (Chasqueando los dedos): Eh, eh, Anthony. ¿Estás bien?
Anthony (Sonriéndo): Me dieron duro en la cabeza.
Rachel: ¿Qué pasó?
Anthony: Me atacaron... Desperté en una casa, tú casa, Michael. Era ese bastardo, era Noah... Estaba con otros cuatro.
Anthony: Se rieron de mi por dejarme atrapar... Estaban orgullosos de tenerlo todo controlado.
Michael: ¿Tenían a Trevor y a Karen?
Anthony: No, estaba yo solo... Un sexto tipo apareció justo antes de que volvieran a golpearme... Dijo que Trevor y Karen se fueron.
Anthony: Dijeron que iban a matarnos a todos... Hay que darle una paliza al cabrón.

Poco después, Michael, completamente decidido a acabar con Noah y su gente, se junta con Franklin para decidir su plan de ataque.

Tyler: ¿Y cómo irémos? ¿De frente o por detrás?
Michael: De frente, hay que acabar con ellos. En este momento.
Franklin: No creo que sea lo más adecuado ir ahora, en la noche.
Michael: Miren, si todo sale según lo planeo, para esta misma noche todo habrá terminado.

Un pequeño grupo conformado por Michael, Tyler, Franklin, Niko, Jillian y Rachel se marchan de la Central, rumbo a la mansión del líder. No obstante, cuando el grupo se aleja lo suficiente para ser perdidos de vista, los esclavistas de Safety aparecen, caminando con total tranquilidad hacia la Central. Tras forzar la puerta de la entrada, el pequeño grupo de esclavistas se dispone a buscar al resto del grupo, quienes estaban escondidos en una habitación oscura. Noah, desde la entrada habla con los sobrevivientes.

Noah: Saben que estamos aquí... Y nosotros sabemos que están aquí.
Noah: Estamos armados, así que no les servirá esconderse.

El grupo de Noah, al no recibir respuesta alguna, procede a avanzar mientras su líder continúa intimidando al grupo de Michael.

Noah: Los hemos observado... Sabemos quienes están.
Noah: Está Roman, Mallorie, Brucie, Eddie, Ron, Tracey, Jessica, Anthony.. Deion, el gran amigo de Daryl, Denise, Zoey, Ellie y ese... Cris Formage.
Noah: Michael y los demás se fueron... Con muchas armas.
Noah: No sabemos dónde están, pero no tardaremos en encontrarlos. Así que acabemos con esto de una vez... Para no complicar las cosas.

Noah hace una señal a Doug para que se coloque frente a una puerta. Después, hace lo mismo con Donald. Los hombres intentan abrir con cautela las puertas, aunque no lo logran puesto que se encuentran cerradas.

Noah: Es casi un hecho que pueden estar tras estas dos puertas... Y tenemos munición de sobra para las dos. No creo que eso sea lo que quieren.
Noah: ¿Qué me dice usted, Formage? Si nos ayuda con esto le prometemos que dejaremos que se vaya. Abra la puerta y podrá irse, no le haremos nada, se lo prometo.

Cris, quien se encontraba completamente alterado, da unos pasos hacia atrás, pero pierde el equilibrio y accidentalmente, al caer, mueve la silla, cuyo ruido se escucha por todo el silencioso lugar. Los esclavistas escuchan el ruido y ya cantan victoria.

Noah: Yo le di la oportunidad, lo siento por usted, Formage.

Doug y Donald se colocan en posición de ataque frente a la puerta donde estaba el grupo de Michael, esperando la señal de Noah para disparar.

Noah: Última oportunidad para salir por las buenas...

Un impaciente Daryl manifiesta sus ansias de vengarse del grupo de Michael con una simple pregunta a su líder.

Daryl: ¿Ya terminaste?
Noah: Ah, dios... Disparen a la cerradura.

Antes de que puedan reaccionar, dos balas impactan en las cabezas de Doug y Donald, quienes eran los que esperaban en la puerta. La voz de Mihchael, que se escucha alrededor de la oscura habitación, alerta a Noah.

Michael: Dejen las armas en el suelo.
Noah: Michael, disparemos a través de la puerta, y...

Sin escuchar las advertencias de Noah, Michael le dispara en la pierna derecha, haciendo que caiga de rodillas al suelo.

Michael (Saliendo de entre las sombras): Dije que dejen las armas en el suelo, y de rodillas.
Noah: Hagan lo que dice.

El grupo de Noah obedece a su líder, dejando las armas en el suelo y arrodillándose simultáneamente, con excepción de Daryl. Los esclavistas ven al resto del grupo salir de las sobras y aputándoles con sus respectivas armas.

Noah: Daryl, no tienes elección.
Daryl: Sí la tengo.
Michael (Apuntando a Daryl con su pistola): ¿Quieres apostar?

Daryl, pareciendo indiferente, no obedece a Michael, quien sin otra opción le dispara tres veces en el pecho, matándolo al instante. Posteriormente, Michael se acerca a Noah, quien está dispuesto a persuadirlo de dejarlo escapar.

Noah: Suplicar será inútil, ¿cierto?
Michael: Sí.
Noah: No nos mataron cuando entramos, alguna razón habrá...
Michael: Solo quería joderte antes de matarte.
Noah: Nosotros no teníamos otra opción... No queríamos que fueran así las cosas, pero... Sucedió y...
Noah: Vimos la oportunidad... Y lo hicimos por instinto, te juro que no quería hacerlo.
Michael: Mataste a un buen amigo mío.
Noah: No tienes que hacer esto... Podemos marcharnos, y te juro que nunca, nunca volverás a vernos...
Michael: Pero te verán otras personas. No mereces vivir, Noah.

Michael deja ver su puñal, que pertenecía a Don Percival. Noah mira con terror a un frío Michael, quien sonriente, continúa hablando.

Michael: Además... Yo te había hecho una promesa...

Inmediatamente, Michael toma su puñal y acaba con la vida de Noah, apuñalándolo en el ojo. Casi al mismo tiempo, Rachel y Niko asesinan a golpes a los demás cazadores ante los atónitos ojos de Tyler, Franklin y Jillian. Tras una violenta masacre, la Central se queda en profundo silencio.

Michael: Ellos nos querían muertos...
Niko: Sí, así era.

Cris, junto a Deion y Roman, sale de la habitación, viendo a los cadáveres de los cazadores y las paredes y el suelo salpicada de su sangre.

Cris: Pero... Estas personas querían irse...
Michael: No. Estas personas querían jugar a los cazadores, y que nosotros seamos la presa.

Entre los cuerpos de los cazadores, Rachel recupera su katana, que estaba en custodia de una mujer rubia.

Niko: Sabes... Esta mujer... Se llamaba Alex...
Niko: Estaba con nosotros... Pero nos cambió por los más fuertes...
Rachel: Este fue el resultado, ¿no?
Niko: Sí...

Pasa la noche, y ya es otro día. Rachel se sienta en las escaleras de la Central, mirando las nubes mientras que Deion y Niko apilan los cuerpos de los esclavistas para enterrarlos. Rachel, permanece allí durante todo el día. Al caer el atardecer, la mujer ve llegar un pequeño coche a la Central. Rachel toma su espada y procede a investigar. Al fijarse el interior del coche, la mujer se alegra de ver a Trevor.

Trevor: Ah... Eres tú...
Rachel: ¿Estás bien?

Rachel mira extrañamente a la acompañante de Trevor, a la cual no consigue identificar.

Rachel: ¿Quién es ella?

Capitulo 4: Kifflom

En la prisión, Trevor Philips dispara contra los hombres de Hernández que se acercaban a él. Trevor logra acabar con todos los hombres y corre hacia la salida. Al llegar a la salida, el hombre ve a Amanda ser acorralada por cuatro caminantes. La mujer, ya sin balas, se dispone a eliminarlos con su cuchillo. No obstante, Trevor acaba con ellos con su ametralladora.

Amanda: Oh, estás vivo...
Trevor: ¡Ven conmigo si quieres vivir!
Amanda: ¿En serio...?
Trevor: Por dios... ¡Tenemos que correr!
Amanda: Ah, mierda... Tengo que buscar a Tracey y Michael.
Trevor: Los buscaremos en cuanto salgamos de aquí. Es obvio que no se quedarían...
Amanda: Pero...
Trevor: ¡Hay que salir ahora!

Trevor y Amanda escapan juntos de la prisión, corriendo lo más rápido que pueden.

En el presente, Trevor y Karen persiguen al presunto secuestrador de Amanda, a una alejada distancia. Mientras seguía al vehículo celeste, Trevor habla con Karen sobre Amanda.

Karen: ¿Entonces escaparon juntos, Amanda y tú?
Trevor: Sí.
Karen: ¿La salvaste tú?
Trevor: Sabe cuidarse. Se salvó sola.
Karen: Debimos haberle dicho a Michael sobre esto.
Trevor: No, Michael ya no está cuerdo... Puedo darme cuenta.
Trevor: Si le hubiéramos dicho, probablemente ya los habría matado.
Trevor: Hay que seguirlo, ver si tiene un grupo, y si lo tiene veremos cuantos son.
Karen: ¿Y cómo la rescataremos?
Trevor: Pensaremos en algo, todos juntos.

Luego de unos minutos siguiendo al vehículo, este se detiene frente a un edificio en Pillbox Hill. Trevor se detiene unos metros más atrás, observando al conductor bajándose del vehículo, aún encendido, y dirigiéndose a la entrada del edificio.

Trevor: ¿Dónde estamos?
Karen: Es el hotel Banner.
Karen: ¿Crees que sea aquí?
Trevor: Tal vez.

Un caminante se acerca rápidamente al vehículo de Trevor, comenzando a golpear el techo y la ventana de Karen en cuanto llega allí. Para evitar llamar la atención, Karen baja la ventanilla y con un cuchillo elimina al caminante. Tras unos instantes, el sujeto sale del edificio y vuelve al coche, marchando a un nuevo destino.

Trevor: Carajo, ahí va.

Trevor intenta encender en coche, sin éxito. Tras unos intentos, un furioso Trevor golpea el volante con las manos abiertas.

Karen: Tranquilo, aquí pueden darnos algo de información. Si venimos con los demás...
Trevor: Tal vez, pero no podemos arriesgarnos de ese modo.
Trevor (Escuchando caminantes acercándose): Tenemos que irnos.
Karen: Conozco un lugar.

Trevor y Karen dejan el vehículo y se marchan corriendo hacia la obra de construcción frente al hotel. Minutos después, en Legion Square, Trevor y Karen suben por las escaleras de incendio de un edificio, ingresando por una ventana a una habitación de hotel.

Trevor: Genial, parece estar vacía.

Trevor y Karen inspeccionan la habitación, sin encontrarse con algún caminante. Posteriormente, Trevor encuentra la llave de la puerta, inspeccionando los pasillos cercanos, encontrándose con varios cadáveres putrefactos, pero sin reanimar. Mientras volvían a la habitación, Trevor encuentra un libro de ayuda para mujeres abusadas por sus maridos, por lo que realiza unas preguntas a Karen.

Trevor: ¿Qué es este lugar?
Karen: Un lugar seguro.
Trevor: ¿Estuviste aquí?
Karen: No nos quedamos.

Ya en la habitación, Trevor y Karen se alistan para acostarse en una litera.

Karen: Pido la de arriba.
Trevor: ¿No te gusta estar abajo?
Karen (En tono sarcástico): Que gracioso...
Karen: Deberías dormir, yo haré vigilancia.
Trevor: El lugar está cerrado, y es seguro.
Karen: Lo sé.
Trevor: Estamos bien.
Karen: Haré guardia, no me importa.
Trevor: Como quieras...

Trevor se acuesta en la litera de abajo, pero no puede dormir, por lo que queda mirando a Karen.

Karen: Dijiste que había pasado.
Trevor: Sí.
Karen: ¿En verdad lo crees?
Trevor: Por supuesto.
Trevor: ¿Por qué no me dices en lo que estás pensando?
Karen: Yo... Maté a Jonas, un niño de la prisión...
Karen: Lo salvé a él y a su hermano Josh, con Deion.
Karen: Nos refugiamos en una iglesia y... Josh creía que los caminantes seguían siendo personas conscientes.
Karen: Intentó matar a su hermano para demostrarlo, y solo consiguió que Jonas lo mate frente a mis ojos y los de Deion.
Karen: Tomé una decisión, Deion parecía no apoyarme... Pero el niño estaba arrepentido, así que lo dejé vivir. Pero una noche trató de matar a Deion durmiendo y cuando me vio, vino corriendo un un cuchillo hacia mi. Lo maté por instinto...
Karen: Deion supo entenderlo, pero yo no puedo dormir por eso...
Trevor: Entonces, ¿por qué estás aquí?
Karen: Yo también lo creo.

Karen se acuesta finalmente en la litera de arriba, aunque sin intenciones de dormir.

Trevor: Cuando estábamos en la central, llevaste el coche por algo... Si no aparecía el secuestrador, ¿qué hubieras hecho?
Karen: Todavía no sé.

A la mañana siguiente, Trevor y Karen se alistan para seguir con la búsqueda de Amanda. Ya antes de salir, los sobrevivientes deciden que deben comer algo, sacando Karen una lata de duraznos.

Trevor: Deberíamos guardarlo. No sabemos cuanto estaremos aquí.
Karen: Tenemos que comer algo, va a ser un día largo.

Trevor accede a comer el alimento de Karen. Mientras tanto, Trevor junta fuerzas para hacer una pregunta a su amiga.

Trevor: Oye, tengo que preguntarte algo.
Karen: ¿Qué?
Trevor: ¿Por qué has venido aquí? No es un lugar para vacacionar.
Karen: Mi esposo y yo... Hemos tenido una pelea, mucho antes de esto... Y complicó mucho nuestra relación.
Karen: Se volvió un hombre violento y pesado... Que abusaba de mi, me maltrataba... A ella también.
Trevor: ¿Por qué nunca la nombras?
Karen: Ella murió, Trevor. Elena murió.
Trevor: Puede ser, pero no debes reprimirlo. Es peor.
Karen: Lo sé.
Karen: Eres un buen hombre, Trev. Se nota que has cambiado.
Trevor: ¿Y tú? ¿Has cambiado?
Karen: No puedo decir que soy la que era antes de esto.

Tras unos minutos, Trevor y Karen salen del alojamiento por la escalera de incendio. Nomas al llegar al suelo, Trevor y Karen se encuentran con una muchacha, aparentando unos 19 años, caminando tranquilamente hacia ellos.

???: Disculpen, ¿pueden ayudarme?

Días antes, en una habitación ordenada y limpia, Amanda despierta en una cama, portando una camisa celeste con el logo de Epsilon y la mano y parte del brazo enyesado. La mujer se acerca a la puerta y trata de abrirla, pero al ver que estaba con llave, empieza a golpearla y gritar.

Amanda: ¡Eh! ¡¡EH!! ¡Hola!

Amanda se hecha para atrás al no recibir respuesta en los pasillos. La mujer se sienta en un lateral de la cama, completamente aterrada. Segundos más tarde, un hombre vestido de doctor y una mujer rubia, con el mismo atuendo que Amanda, ingresan a la habitación.

Mujer rubia: Kifflom.
Doctor: Kifflom.
Amanda: ¿Qué?
Doctor: Todo está bien, ¿de acuerdo?
Mujer rubia: Tranquilízate, no te haremos daño.
Doctor: Soy el doctor Mikel Jordan.
Doctor Jordan: Esta mujer es Marnie Allen. ¿Cómo te sientes?
Amanda: ¿Dónde estoy?
Doctor Jordan: Estás en el Banner Hotel & Spa, Pillbox Hill.
Amanda: ¿Cómo llegué aquí?
Marnie: Mis hombres te encontraron en la carretera rodeada de podridos.
Doctor Jordan: Tenías la muñeca fracturada.
Doctor Jordan: ¿Cómo te llamas?
Amanda: Amanda...
Amanda: ¿El hombre que estaba conmigo está aquí?
Marnie: Estabas sola. Si no te hubiésemos salvado, ahora mismo serías otro de esos.
Marnie: Nos debes una.

Más tarde, el doctor Jordan le enseña las instalaciones del hotel a la recién llegada. Mientras tanto, el doctor le comenta acerca de la formación del lugar.

Doctor Jordan: Nosotros hemos estado vagando por ahí cuando nuestro líder nos dio la espalda.
Doctor Jordan: Escapamos de una muerte segura, aunque eramos más, pero la mayoría no logró salir.
Doctor Jordan: Encontramos este hotel y nos dimos cuenta que era seguro.
Doctor Jordan: Con el tiempo, nos fuimos haciendo fuertes... Aprendimos a sobrevivir.
Doctor Jordan: ¿Tú dónde estabas?
Amanda: En una prisión en el desierto. Nos atacaron.
Doctor Jordan: ¿Tenías familia?
Amanda: Sí. Mi esposo y mis... Mi hija.
Doctor Jordan: Vaya... Es... Difícil dejar todo eso atrás, Amanda.
Doctor Jordan: Quizás estén vivos y los encontremos. Seguro que podrían ayudarnos.
Amanda: Supongo.

Jordan y Amanda pasan por el cuarto de gimnasio, donde una muchacha sale de allí, saludando a Amanda.

???: Kifflom.
Amanda: Eh... Kifflom.
???: Soy Brenda, tú...
Amanda: Amanda.
Brenda: Mucho gusto, Amanda.
Amanda: Igualmente.

Jordan sigue guiando a la nueva alrededor del hotel. Al llegar a una improvisada enfermería, el doctor ve a un hombre conectado a varias máquinas, ya muerto, con heridas graves en todo el cuerpo.

Doctor Jordan: Este hombre saltó de un puente por aquí cerca, supongo que lo acorralaron...
Amanda: Vaya caída...
Doctor Jordan: Sí, nosotros preferimos esto a que ser comidos por ellos.
Doctor Jordan: Hice cuanto pude...
Amanda: Pero, ¿eso es todo?
Amanda: Si los pacientes no muestran señales de mejoría...
Doctor Jordan: Bueno, Marnie lo decide.

Jordan toma una manta, cubriendo al recién fallecido para luego apagar las máquinas y apuñalarlo en la cabeza. Más tarde, Amanda yace en su habitación, pensando en sus últimos momentos con Trevor y en la caída de la prisión. No obstante, Brenda abre la puerta y entra a la habitación.

Brenda: Ups, creo que debí haber tocado.
Amanda: No pasa nada. ¿Se te ofrece algo?
Brenda: Bueno... Vengo a traerte ropa nueva.
Amanda (Viendo la ropa): ¿No hay camisas?
Brenda: Tenemos que usar esta camisa hasta que se destiña, es una norma de Marnie.
Amanda: Esa tal Marnie... ¿Es buena?
Brenda: Bueno... Ella es una bruja en sus días malos. Para nuestra desgracia, todos sus días son así.

Más tarde, en la cafetería, Amanda toma una bandeja y mira la comida para servirse. Mientras lo hace, un Epsilonista, de cabello negro y con sobrepeso, se le acerca para hablarle, aunque Amanda no le da mucha atención.

Epsilonista: Kifflom. Parece que estás mejor.
Epsilonista: Seguíamos un mapa, por eso con un compañero nos alejamos tanto.
Epsilonista: Así fue que te vimos salir a la carretera.
Epsilonista: No me recuerdas, ¿cierto?
Amanda: Estaba luchando con un caminante, y entonces todo se puso negro.
Epsilonista: Sí, uno estaba ojeando tu cuerpo cuando llegamos. Pero te salvé la vida, justo a tiempo.
Epsilonista: Le ganamos a ese muerto.
Epsilonista: Me llamo Gordon.
Gordon: Cuando alguien te hace un favor, es normal que la gente demuestre algo de gratitud.
Gordon: A menos que quieres que te castigue.

Amanda mira con indiferencia a Gordon, quien intenta excusar sus palabras.

Gordon: Pues... Todo tiene un precio, ¿no es así?
Gordon: Kifflom.

Amanda se marcha, totalmente enfadada con el Epsilonista. Luego, en el comedor casi vacío, Brenda encuentra a la recién llegada comiendo, mientras mira a todos lados, lo poco que había tomado en la cafetería.

Brenda: ¿Ya conociste a Gordon?
Amanda: Es un cerdo.
Brenda: Sí, así es él con todos.
Amanda: ¿Cuánto tiempo llevas aquí?
Brenda: Va a ser un año. Mi padre y yo fuimos los últimos sobrevivientes de un centro de refugiados en San Fierro.
Brenda: Un día llegamos a Los Santos, pero las cosas son muy difíciles en esta ciudad. Mi padre se sacrificó para salvarme, y luego Gordon y Marnie me encontraron.
Amanda: Gordon... ¿Nunca te hizo nada?
Brenda: No, soy la protegida de Marnie. Ella sabe lo que pasa aquí, y poco le interesa... Pero no deja que Gordon ni Shawn se acerquen a mi.
Brenda: Verás, Marnie está a cargo, pero por poco... Y todo se está yendo a la mierda.
Brenda: Por eso me iré de aquí, en una hora finaliza el turno de vigilancia en las escaleras, y el cambio nunca llega... Lo van a buscar. Es infalible.
Brenda: No tengo lugar a donde ir, pero tampoco quiero quedarme.
Amanda: ¿Puedo ir?
Brenda: ¿Vas a algún lado?
Amanda: Tengo que buscar a mi familia.
Brenda: De acuerdo, pero tenemos que buscar las llaves de la puerta trasera. Hay un guardia en la entrada.
Amanda: ¿Y?
Brenda: Las llaves están en la habitación de Marnie.
Brenda: Podrías ir a buscarlas.
Amanda: ¿Por qué yo?
Brenda: Porque no tendré autorización de subir. Tú estás en el mismo piso que ella, puedes hacerlo.
Brenda: Y necesito un grupo, me encantaría ir contigo.
Amanda: Eh... ¿A cuantos caminantes...?
Amanda: A la mierda, sé que eres buena.

Poco menos de una hora después, Amanda camina por los pasillos desiertos del piso 25 del hotel. Al llegar a la habitación 249, la mujer abre la puerta sin asegurar e ingresa a la habitación de Marnie. Amanda revisa los cajones en busca de la llave que indicó Brenda. No obstante, al tomarla, aparece Gordon en la puerta, sonriendo a la mujer.

Gordon: Kifflom.
Gordon: Espero no estar interrumpiendo nada.
Amanda: Marnie me pidió la llave.
Gordon: ¿Eso es verdad? Recién estuve con Marnie, y no escuché nada de eso.
Gordon: Pero tranquila, quizás no tenga que decírselo. Puede haber otra solución.
Gordon: Una solución en la que ambos ganemos algo.

Gordon se acerca a Amanda, a tal punto de tenerla cara a cara. De pronto, el hombre le besa el cuello, aprovechando Amanda la distracción del Epsilonista para tomar cualquier cosa que sirva para deshacerse de él. Tras tomar una tijera, disimuladamente, Amanda vuelve a ponerle atención a Gordon.

Gordon: ¿Qué te parece hacer un trato?
Amanda: Sí, claro...
Gordon: Así me gusta, ramera.
Gordon: Verás, Brenda no sabe trabajar en equipo... Por suerte para mi, tú eres más dócil.

Gordon toca a Amanda por debajo de la camisa hasta llegar a sus pechos. La mujer, mientras esto sucede, apuñala en el cuello al abusador, quien agoniza ante la fría mirada de Amanda. Pocos segundos después, la mujer se marcha ya con la llave y la pistola de Gordon en sus manos. Mientras camina por los pasillos hacia la escalera, Amanda se cruza con Marnie y Jimmy Boston.

Marnie: Amanda...

Ante la presión que sentía la mujer por haber matado a un hombre de Marnie, Amanda se queda helada, llamando la atención de la líder.

Marnie: ¿Todo bien?
Amanda: Ah... Eh... Sí, sí. Todo bien.
Marnie: De acuerdo...

Marnie y Jimmy siguen su camino, por lo que Amanda continúa caminando, encontrándose con Brenda en el piso 16.

Brenda: ¿La tienes?
Amanda: Sí.
Brenda: Bien, tenemos que ser rápidos. Yo debería estar en la lavandería.

Las mujeres, rápidamente, bajan por la escalera hacia la planta baja. Mientras tanto, ambas recuerdan un pequeño inconveniente.

Amanda: Afuera estará repleto de caminantes.
Brenda: Maldición. ¿Algún plan?
Amanda: Pues... Tomé la pistola de Gordon.
Brenda: ¿Lo mataste?
Amanda: Sí.
Brenda: Que bien.
Amanda: Tú irás delante de mi, y yo te cubriré. ¿De acuerdo?
Brenda: De acuerdo.

Las mujeres llegan a la planta baja, abriendo la puerta trasera del hotel con la llave y posteriormente, escapando al exterior, el cual estaba infestado de muertos.

Amanda: Sabes, pudimos salir por la escalera de incendios.
Brenda: No soy la primera que se intenta fugar. Vigilan ese lugar muy seguido.

Amanda y Brenda, mientras esquivan a los caminantes, corren a la mayor velocidad que pueden. No obstante, los muertos comienzan a rodear a las mujeres, y Amanda despeja el camino para Brenda, quien iba delante. Los disparos son escuchados por dos guardias que estaba en la entrada y corre para ver que pasa. Al ver a Amanda, siendo acorralada por los caminantes, un guardia la toma por los brazos y la lleva hacia el hotel, mientras que otro dispara contra los muertos, pero estos logran rodearlo y ante la atónita mirada de su compañero, es lentamente desmembrado por las criaturas. Brenda intenta volver por Amanda, pero su paso es cerrado por los caminantes y los guardias apuntándole, por lo que decide seguir con su camino. En la habitación de Marnie, la líder, ya histérica, encara a Amanda junto al cadáver del recién fallecido Gordon.

Marnie: ¿Quién demonios te crees que eres?
Marnie: Casi me come cuando entré aquí.
Amanda: Él me atacó.
Amanda: Al igual que atacaba a muchas mujeres.
Amanda: Al igual que tú le dejabas.
Amanda: Sabes lo que ocurre aquí, y dejas que ocurra.
Marnie: Para poder sobrevivir...
Amanda: Nadie va a venir, Marnie. Nadie va a venir.
Amanda: Todos vamos a morir y tú vas a dejar que pase por nada.

Marnie, pensativa, mira el cadáver de Gordon, recapacitando sobre lo que ha ocurrido alrededor de los meses que estuvieron en el hotel.

Amanda: ¿Y qué pasó con Cris Formage?

Marnie mira a los ojos de Amanda con rabia tras la pregunta de esta, por lo que sin pensarlo la golpea en el rostro. Más tarde, en la enfermería, el doctor Jordan termina de revisar las cicatrices que Amanda adquirió en los últimos dos días.

Doctor Jordan: Te estás curando rápidamente.
Doctor Jordan: Deberías poder volver en unos pocos días.
Doctor Jordan: Bueno, eso es suficiente.
Amanda: ¿Sabías lo de Formage?
Doctor Jordan: Yo lo conocía... El siempre cerraba las puertas...
Doctor Jordan: Marnie no tenía otra opción...

El doctor Jordan sale de la enfermería, dejando sola a una perturbada y fría Amanda, quien admira unas tijeras en el escritorio. Minutos después, la mujer yace caminando por los pasillos, hacia Marnie que estaba hablando con Jordan, por lo que Amanda, llevando la tijera escondida en el bolsillo de su pantalón, sigue de largo hacia su habitación. Allí, la mujer cierra la puerta, la asegura y se recuesta en su cama, admirando nuevamente la tijera. Mientras tanto, en Legion Square, Brenda, Trevor y Karen, caminan en busca de un vehículo, mientras van hablando sobre Amanda.

Trevor: ¿Y cuándo llegó?
Brenda: Creo que hace cuatro días. Estuvo un día inconsciente.
Trevor: Pero, ¿está bien?
Brenda: Sí, creo que sí.

El trío pasa por un aparcamiento en Low Power Street, buscando un vehículo. Al fracasar con la búsqueda, todos se disponen a salir. Karen sale primero, adelantándose mucho de Trevor y Brenda. No obstante, al salir, la mujer es golpeada, levemente, por un coche que frenó repentinamente. La mujer trata de levantarse, pero dos Epsilonistas armados la rodean y le apuntan. Trevor presencia esto y trata de ayudar a su amiga, pero es detenido por Brenda.

Brenda: No, detente.
Trevor: ¿Qué haces?
Brenda: Si sales, tendrás que matarlos, y posiblemente maten a Karen. Si los matas, habrá una irregularidad para Marnie, y será imposible rescatar a Amanda. Tenemos que dejar que se la lleven, es más fácil rescatar a las dos.
Trevor: Oh, mierda, mierda...

Un impotente Trevor y Brenda observan al vehículo llevarse de rehén a Karen. Luego, tras una incesante búsqueda de un vehículo, Brenda finalmente encuentra un coche. Segundos después, Trevor y Brenda regresan a la Central en el vehículo.

Capitulo 5: Enfrentamiento en el mismo bando

En la Central, Michael y Anthony discuten acerca de los objetivos que tienen cada uno, poniéndose Anthony cada vez más alterado.

Anthony: No vamos a ir hasta allá. Los hombres que tienen a tu mujer podrían ser peligrosos para Eddie.
Michael: No tiene que ir. Puede quedarse aquí con algunos de los nuestros.
Anthony: Lo siento, pero eso no se discute.
Michael: Te salvé la vida, te hemos salvado la vida, dos veces.
Anthony: ¡Pues yo estoy tratando de salvarte la vida...! ¡Salvarlos a todos!
Anthony: Ya hemos esperado demasiado para que Eddie llegue a San Fierro.
Anthony: De ser necesario nos vamos sin ustedes, lo hemos hecho bien nosotros dos.
Michael: ¿Y en qué irán? ¿A pie?
Anthony: Jessica y yo encontramos y reparamos el autobús. Creo que
Michael: Nosotros somos más, y tenemos cosas que hacer. Necesitamos el autobús.
Edward: Tony, yo creo que lo mejor es que vayamos todos juntos...
Anthony: No te metas, Eddie. Esto no te incumbe.
Anthony: Escucha, Michael. No voy a comprometer mi misión para que tú recuperes a tu mujer, y por lo que ha dicho la chica, segúramente la habrán matado.

En un ataque de furia, Trevor golpea con un puñetazo sorpresivo a Anthony en el rostro, arrojándolo al suelo.

Trevor: Escucha, capitán. He matado a cientos de militares, y tú no serías la excepción.
Trevor: ¡Vamos a buscar a Amanda quieras o no!
Anthony (Poniéndose de pie): Pues suerte.
Anthony: Vámonos, Eddie.
Edward: Yo... No quiero.
Anthony: Muévete...
Anthony: ¡Ahora!
Edward: Está bien.

Anthony, acompañado de Jessica y Edward, se dispone a salir de la Central. No obstante, es detenido por Michael.

Michael: No te llevarás el autobús.
Anthony (En tono provocativo): ¿Me lo vas a impedir, abuelo?

Michael, tras pensarlo unos segundos, decide dar un paso adelante, desafiando a Anthony a una pelea. El militar, con una sonrisa dibujada, también se dispone a pelear. Una dura batalla entre los dos hombres, que es totalmente dominada por Anthony, se desata. Franklin, Tyler, Trevor y Niko intentan separarlos, pero los luchadores los empujan de nuevo a sus lugares de espectador. La lucha sigue hasta que Anthony toma a Michael por el cuello y comienza a estrangularlo, ante los ojos de todos. Tracey intenta salvar a su padre, pero Anthony la empuja y hace que se caiga al suelo. Michael reacciona y golpea a Anthony con todas sus fuerzas, logrando liberarse de las manos del militar. Finalmente, Franklin se pone entre medio de los dos hombres, finalizando la pelea.

Franklin: Eh, basta, ¡ya fue suficiente!
Michael: ¡Te mataré, Graham! ¡He matado a miles de personas, y te mataré a ti también!
Anthony (Apunta con pistola a Michael): Te apuesto a que no lo logras.
Franklin: Se acabó, Anthony. Baja esa puta pistola.

Anthony, al contemplar los rostros asustados de todos los sobrevivientes, incluidos los de Edward y Jessica, se tranquiliza, arrepentido de sus acciones.

Anthony: Lo... lo siento mucho.
Niko: ¿Qué demonios te pasa?
Anthony: Perdonen, no sé lo que me pasó.

Minutos después, ya con todo controlado, Anthony se dispone a acompañar al grupo de Michael en busca de Amanda. Pero antes, se dirige a hablar con el líder.

Anthony: Michael, yo...
Michael: No me pidas disculpas a mi. Sino a mi hija.
Michael: Puedo perdonarte por intentar matarme... Supongo.
Michael: Pero por golpear a mi hija, yo podría matarte, lenta y dolorosamente, Anthony.
Anthony: Lo sé, y lo siento. Por eso he decidido acompañarte en busca de tu esposa.
Michael: ¿Y qué hay de Eddie? ¿De San Fierro?
Anthony: Puede esperar. Pero tengo que decirle que hable con los científicos del refugio.
Michael: Yo lo haré.

Michael y Anthony buscan a Edward. Al dar con él, el líder decide pedirle el medio por el cuál Edward se comunicaba con los científicos de San Fierro.

Michael: Eddie. Tengo entendido que te comunicas con los científicos por una radio.
Michael: Pásamelo, quiero hablar con ellos.
Edward: No puedo dártelo, solo responden a mi.
Michael: Pues diles que quiero hablar con ellos.
Edward: No puedo, solo tienen autorizado hablar conmigo.
Michael: Estoy perdiendo la paciencia... Diles que yo te estoy llevando allí.
Edward: No...

Michael, ya harto de las escusas de Edward, toma la radio que estaba al descubierto en la mochila del científico. Edward reacciona rápidamente y forcejea con el líder para tomar su radio. No obstante, ambos hacen que la radio caiga al suelo, rompiéndose. Para sorpresa de todos, la radio no llevaba baterías.

Anthony: ¿Qué mierda?
Michael (Toma los restos de la radio): Esto... ¿No tenías baterías...?
Edward: Yo...
Michael: ¿Qué significa esto?
Edward: Yo... Lo lamento, pero no soy científico...
Jessica: ¿Qué? No puede ser...
Franklin: Nos has mentido todo este tiempo... ¿Verdad?
Jessica: Eso no es posible, eres un tipo extremadamente inteligente. Te he visto hacer cosas que a nosotros no se nos habrían ocurrido.
Edward: No, temo que es cierto. Soy profesor de física y química... Y todas las cosas que he inventado son producto de mi inteligencia superior.
Edward: Los engañé, y por una buena razón.
Edward: Había escuchado la conversación de un militar con un tipo de un centro de refugiados en San Fierro.
Edward: Creí que si lograba llegar hasta ahí con ustedes protegiéndome, ya que yo no sé defenderme, podría decirles la verdad cuando estémos seguros.
Edward: Hice mal... Ahora lo sé. Y lo siento mucho.
Brenda: Siento decirlo, y sé que este no es el mejor momento. Pero... Yo estuve en un centro de refugiados en San Fierro.
Brenda: Lamentablemente cayó hace siete semanas, y desde entonces, con mi padre nos enfocamos en venir aquí.
Tyler: Oh, mierda...
Anthony: Entonces... Vinimos desde Norte hasta aquí... Para descubrir que todo fue una puta mentira, y para peor, la mentira es una verdad que ya no existe...

Anthony sale, muy alterado de la Central, sentándose a lamentar en el pórtico. Durante su llanto, Anthony alucina con una joven mujer pelirroja y con un vestido blanco. Al ver a esta mujer parada frente a él, el militar se pone de pie y la observa con mucha pena.

Anthony: Lo siento...
Mujer: Te dije que era una mala idea...
Anthony: No... No... Tú estabas muerta... Lo siento mucho.
Mujer: Me has fallado, Anthony. Le fallaste a tu hijo, y nos has matado.
Anthony: No, no lo hice.

Anthony se arrodilla frente a la mujer, apoyándo los brazos en el suelo y mirando hacia abajo.

Anthony: Yo no quería que te pasara nada, cariño. Lo siento mucho.
Mujer: Nos has matado... ¡Nos has matado! ¡NOS HAS MATADO!
Anthony: No, por favor, no...

Nuevamente, dentro de la Central, Ellie se recuesta en su litera con Zoey, hablando de lo sucedido con Edward.

Ellie: Así que... No hay cura, ni salvación.
Zoey: No digas eso, preciosa... Sí hay salvación.
Ellie: Pero... Lo que Edward dijo fue una mentira...
Zoey: Lo sé, pero lo hizo porque creía que había un refugio.
Ellie (Sostiene la mano de Zoey): ¿Y ahora qué? Buscaremos a las chicas y... ¿Adónde iremos?
Zoey: Pues... No lo sé, pequeña...

Una hora después, pocos minutos antes del atardecer, Michael decide ejecutar el plan de rescate.

Michael: Muy bien, ya perdimos demasiado tiempo.
Michael: Tenemos que salvar a mi esposa y a Karen.
Deion: ¿Quiénes irán contigo?
Michael: Quiero que T, Niko, Tyler y Franklin vengan conmigo.
Brenda: Yo también voy. Se lo debo a Amanda.
Michael: De acuerdo. Los demás, mantengan seguro este lugar hasta que volvamos. Iremos en el autobús.

El pequeño grupo de Michael se marcha en el autobús hacia el hotel Banner. Mientras que por otro lado, el grupo que quedó en la Central se reúne.

Rachel: ¿Estamos todos?
Zoey: Sí.
Malcom: Un momento... ¿Dónde está Formage?

Todos miran a su alrededor, buscando al desaparecido Cris Formage. Roman lo busca en su habitación, pero no encuentra nada allí. Mientras tanto, Cris sale por una de las ventanas del sitio y armado con solo una pistola, escapa de su hogar. El hombre camina por las desoladas calles de Rockford Hills, dirigiéndose a Vinewood Hills. Al llegar a Vinewood Boulevard, el Epsilonista se topa con una gran cantidad de caminantes.

Cris: Oh... Kifflom...

Cris comienza a dar varios disparos contra los caminantes, pero debido a su imprecisión, se le acaba la munición sin haber acabado con un solo muerto. El Epsilonista comienza a correr con todas sus fuerzas de regreso a la Central. Por otro lado, con el autobús detenido cerca del hospital, Michael idea un plan de ataque para rescatar a Amanda y Karen.

Michael: Será al atardecer. Pegaré un tiro al aire, y seguramente saldrán dos a investigar. Después, cuando haya anochecido y el del tejado no nos vea, entraremos, cortaremos los candados y subiremos al quinto piso. Yo abriré la puerta, y Tyler se encargará del guardia.
Franklin: ¿Cómo?
Michael: Matándolo silenciosamente. Es muy importante no hacer ruido, para mantener la ventaja. No nos esperan.
Michael: Nos dispersaremos con cuchillos y armas con silenciador.

Michael hace un dibujo del interior del hotel, indicando al grupo sus posiciones.

Michael: Trevor y Niko se quedarán a vigilar los pasillos. Tyler y Franklin, a los que estén en la cocina... Brenda y yo iremos por Marnie.
Michael: Si son inteligentes, los demás se rendirán. Seremos seis contra tres, y con Amanda y Karen seremos ocho.
Brenda: Si todo va bien... ¿y si no funciona?
Brenda: Basta que uno de los Epsilonistas estén en un mal lugar en un mal momento, para que el plan se vaya a la mierda.
Niko: Dispararemos si es necesario.
Brenda: No tiene que serlo. Allí adentro hay personas que Marnie raptó, que querrán irse.
Brenda: Marnie y su gente pueden usarlos como escudo, y no sería justo derramar sangre inocente.
Brenda: Escuchen, si secuestramos a dos de ellos, Marnie estará dispuesta a negociar. No son muchas personas la que protegen el lugar, y dos hombres menos... Significaría su derrota.
Michael: Entiendo lo que dices, y podría salir bien. Pero el plan, saldrá a la perfección.
Trevor: No, lo otro también. Ella tiene razón, todo podría cagarse si algo sale mal.
Trevor: Si dice que Marnie solo quiere mantener el orden, ¿no es así?
Brenda: Querer y lograr son dos cosas distintas.
Trevor: Si le quitamos dos hombres, ¿cuántas opciones tendrá?
Trevor: De esa forma, no morirá nadie, y ellas no correrán ningún riesgo.
Michael: De acuerdo... Está decidido.

Nuevamente en la central, Cris llega a su hogar desesperado y completamente agitado.

Cris: ¡Oigan, ayúdenme!
Cris: Vienen por mi, ¡ayuda!
Cris: ¡Socorro!

El grupo escucha los pedidos de ayuda de Cris. Acto seguido, todos se arman y abren la puerta al Epsilonista, pero ven que los caminantes se acercan demasiado.

Mori: Son demasiados, tendremos que luchar.
Malcom: No es una buena idea, no tenemos que desperdiciar balas.
Brucie: ¿Y qué haremos entonces?
Rachel: Hay que salir, por atrás.

El grupo sigue a Rachel, quien los guía hacia otra salida. Los caminantantes rápidamente derriban la puerta principal, metiéndose dentro de la Central.

Mori: Ya están adentro, hay que apresurarnos. ¡No quiero morir!
Anthony: No morirás, nadie.

El grupo finalmente sale por una ventana que lleva a la otra salida del sitio. Tras alejarse lo suficiente de la Central, el grupo se detiene a descansar.

Mallorie: ¿Qué haremos ahora?
Deion: Hay que ir al hospital.
Jessica: ¿Cómo?
Edward: Un momento... ¿Acaso nadie vio ese camión antes?

Edward le señala el camión al grupo. Todos se alivian al ver el vehículo, e inmediatamente, Anthony trata de encenderlo. Mientras tanto, fuera del hotel, Michael espera tranquilamente a que lleguen dos hombres de Marnie que habían salido en busca de Brenda. Tras ver un vehículo celeste, Michael se presenta como amigo, aunque los Epsilonistas bajan del vehículo apuntándole con desconfianza.

Michael: Tranquilos, soy amigo.
Epsilonista 1: No te creo.
Michael: ¿Jimmy Boston? Por Kraff, estás hecho un desastre.
Jimmy Boston: ¿Cómo me conoces?
Michael: No importa. Vengo a proponerles algo.
Epsilonista 2: Deja tu arma en el suelo.
Michael: De acuerdo...

Michael, lentamente, toma su pistola y procede a dejarla en el suelo, alejándola de el pie.

Jimmy Boston: ¿Tienes un grupo?
Michael: Sí...
Jimmy Boston: ¿Dónde están?

Michael no responde y mira a un caminante acercarse a la zona. No obstante, Trevor lo elimina con un disparo desde lejos.

Jimmy Boston: ¿Qué fue eso?
Michael: Están cerca.
Michael: Hemos encontrado a alguien que quizás les interese a su líder, nos ha hablado mucho de ella.
Epsilonista 2: ¿Tienen a Brenda?
Michael: Sí.
Michael: Y también los tenemos a ustedes.
Jimmy Boston: ¿Qué?

Inmediatamente, Tyler, Franklin, Niko y Brenda salen de la nada, apuntándoles con sus armas a los Epsilonistas.

Michael: Dejen las armas en el suelo.

Los dos Epsilonistas obedecen a Michael, dejando sus armas en el suelo sin pensarlo dos veces. Michael, quien toma las armas de los rehenes, se dirige a ellos para manifestar sus intenciones.

Michael: No tomen esto como algo personal.
Jimmy Boston: ¿Vas a matarnos?
Michael: No.
Epsilonista 2: ¿Quién mierda eres tú?
Michael: Ahora mismo lo que soy, es un hombre en busca de su mujer y de su amiga.
Michael: Marnie las tiene, y yo los necesito para que me las devuelvan.
Jimmy Boston: Podemos hablar con ella, no es necesario hacer esto.
Michael: Tal vez no, pero esto lo hago para estar seguro de que cooperará.

Mientras tanto, dentro de la habitación de Amanda, esta se encuentra conversando con la recién secuestrada Karen.

Amanda: Entonces... ¿Qué sucedió con esos tipos?
Karen: No lo sé. Nos fuimos antes de que supiéramos algo de ellos.
Amanda: ¿Y estás segura de que Trevor volvió?
Karen: No lo sé, pero es lo más probable. Nos encontramos con una chica, Brenda.
Amanda: Creí que se había ido...
Karen: Trevor me contó como llegaste aquí. Pero... ¿Cómo terminaron por secuestrarte?
Amanda: Me atropellaron, fue solo un golpe, pero doloroso. Ellos me mintieron, decían que luchaba con un caminante, pero yo recuerdo bien esa escena.

Nuevamente con el grupo de Michael, estos ingresan al hotel con Jimmy Boston y otro Epsilonista como rehenes. Hailey, quien se encontraba revisando las cámaras, se da cuenta de lo que sucedía y decide llamar a Marnie.

Hailey (Hablando a la radio): Jefe, deberías venir.

Marnie, ya en la sala de seguridad, oprime un botón, permitiéndole hablar con los visitantes a través de un altavoz.

Marnie: Kifflom.

Con ayuda de los micrófonos puestos en su ubicación, Michael también logra comunicarse con Marnie.

Michael: Hemos venido por Amanda y Karen.
Marnie: Veo que tienen a dos de los nuestros... Inteligente.
Michael: No queremos derramar sangre. Así que les pido que sean conscientes y negocien con nosotros.
Marnie: Está bien... Cade, ve por esas mujeres.

Posteriormente, el grupo de Michael se encuentra cara a cara con los Epsilonistas en los corredores, cada uno en un extremo. Rápidamente, Amanda y Karen aparecen al frente junto con Marnie, quien avanza unos cuantos pasos para dejarlas ir.

Marnie: De acuerdo, uno de los míos, por una de las tuyas.
Michael: De acuerdo.

Michael deja ir a Jimmy Boston, recibiendo a cambio a Karen. Luego, el otro Epsilonista es liberado por el grupo de Michael y camina tranquilo con su gente. Luego, Marnie procede a dejar ir a Amanda.

Michael (Besando la frente de Amanda): ¿Estás bien?
Amanda: Sí.
Michael (A Marnie): Un placer hacer negocios.

El grupo de Michael se dispone a abandonar el hospital. No obstante, Marnie detiene al grupo, exigiendo algo más.

Marnie: Ahora necesito a Brenda, y podrán irse.
Amanda: ¿Qué?
Niko: No.
Marnie: Verás, ella estaba conmigo antes de Amanda. La necesito aquí.
Michael: Ella no quiere estar aquí.
Marnie: Ella no tiene nada ni a nadie afuera. Somos todo lo que tiene.
Michael: Nos tiene a nosotros.
Marnie: Tienen que devolvérnosla. ¿Cuánto tardaríamos en matarlos a todos?
Michael: No.
Brenda: Está bien, me quedaré.
Trevor: No lo harás.
Amanda: No lo harás, no es justo.
Michael: Ella quiere irse. Kifflom, Marnie.

El grupo le da la espalda a Marnie, quien en un ataque de ira, desenvaina su pistola y le dispara a Amanda por la espalda. El disparo se escucha y la mujer repentinamente cae al suelo, agonizante.

Michael: ¡No!

Sin pensarlo, Trevor apunta con su ametralladora a Marnie, quien intenta dispararle pero no llega a tiempo y es acribillada. No obstante, el resto de los Epsilonistas reaccionan y sacan sus armas, disponiéndose a matar al grupo, aunque son superados y Trevor, Niko, Tyler y Franklin acaban con la vida de los Epsilonistas, acribillándolos. El cuarto queda en absoluto silencio, escuchándose el llanto de Michael mientras que las personas cautivas en el hotel asomaban la cabeza desde sus respectivas habitaciones para ver lo que sucedía.

Amanda (Agonizando): Michael... No creo que lo logre.
Michael: No, no, no. Te salvaremos, te pondrás bien.
Michael: ¿Podemos hacer algo?

Al no recibir respuesta alguna, Michael baja la cabeza y observa a su mujer morir lentamente, ante la atónita mirada de todos.

Amanda: Michael... Cuida a Tracey, y despídela por mi...
Michael (Sostiene fuerte la mano de Amanda): Esto no puede estar pasando...
Amanda: Adiós, mi amor...

Tras estas palabras, Amanda finalmente muere frente a un impotente Michael, quien queda devastado por lo acontecido.

Trevor: Mike... Michael... Hay que...
Michael: Lo sé, yo lo haré...
Michael (Susurrando al oído de Amanda): Lo siento mucho...

Michael saca su pistola, dispuesto a dispararle a la cabeza de su fallecida mujer. Tras unos segundos de lamentarse, Michael finalmente jala el gatillo, haciéndole un agujero a la cabeza de la mujer muerta. Minutos después, el resto del grupo llega al hotel en el camión que Edward había encontrado. Al abrirse el paso contra los caminantes que aparecían en la zona, el grupo ve salir al resto de su gente del hotel. El entusiasmo de Tracey por ver a su madre sana y salva, se transforma en una decepción al ver salir a Michael cargando en sus brazos el cadáver de Amanda. Tracey rompe en llanto y cae al suelo, completamente destrozada por lo visto, siendo apoyada por Zoey.

Tracey: ¡No! ¡Mamá! ¡Mamá!

El grupo finalmente se reúne. La cámara enfoca una vista panorámica de las calles de Rockford Hills, y, a continuación, se corta.

En un día soleado, un sujeto misterioso, con una mascarilla negra y portando un bate de baseball con un alambre de púas alrededor, se pasea por las calles de Las Venturas. Tras observar una tienda saqueada, el sujeto decide quitarse la máscara. Tras darse vuelta, y dejarse ver en primer plano, este sujeto revela ser George Jackson. No obstante, el sujeto escucha un disparo y un grito de un desconocido.

???: ¡Corre!

Acto seguido, sin dudarlo, George corre hacia un rumbo desconocido, siguiendo el ruido del disparo.

Capitulo 6: Perdido

Un día después de lo acontecido en el hospital, un abatido Michael llora desconsoladamente a un lado de la autopista de Pillbox Hill. Mientras tanto, Trevor, Franklin y Tyler, ante el colapso del líder, toman una decisión importante.

Tyler: ¿Qué hacemos ahora?
Trevor: Supongo que... Irnos en el autobús al desierto.
Franklin: ¿Otra vez?
Trevor: Escucha, creo que lo mejor será alejarnos por el desierto hacia Las Venturas.
Franklin: Es un largo viaje... Son más o menos tres días.
Trevor: Sí, pero es nuestro último recurso.
Tyler: ¿Y qué hay de San Fierro? Puede que haya algún lugar seguro, pese a lo que ocurrió.
Franklin: No es buena idea, si cayó un centro de refugiados con militares y guardia nacional... Lo más probable es que no haya nada allí.
Tyler: Carajo... De acuerdo, ¿partimos ahora?
Trevor: No, Anthony y Brenda fueron en busca de agua...

Tyler se marcha hacia el interior del autobús, mientras que Franklin se queda junto a Trevor, continuando con su charla.

Franklin: ¿Estás bien?
Trevor: No...
Franklin: Oye, no debes dejar que esto te afecte...
Trevor: Esto es mi culpa. No pude cuidar a una persona, y ahora debo cuidar a todo un grupo...
Franklin: No tienes que hacerlo si no quieres... Deja que Tyler lo haga.
Trevor: Tengo que hacerlo... Se lo debo a Mike.
Franklin: Es tu elección, T. Es tu elección.

Una triste Tracey sale del autobús, sentándose junto a su padre, haciéndole compañía.

Michael: ¿Me culpas, cierto?
Tracey: No... No es tu culpa, papá...
Michael (Sonríe sarcásticamente): Sí, sí es mi culpa... Es demasiado obvio.
Tracey: ¿Puedes calmarte?
Michael: No, no puedo. Ya cometí muchas equivocaciones...
Tracey: No, no es cierto
Michael: Sí, lo es... mi hijo y mi mujer murieron porque fui débil... Porque no actúo cuando hay que hacerlo.
Tracey: Todos tuvimos la culpa.
Michael: No... En la prisión... Teníamos que continuar buscando a Hernández, pero... Yo propuse que nos detengamos y...
Michael: Mucha gente murió por mi culpa, Tracey. Ya estoy harto de perder a los que amo.
Tracey (Levantándose y dándose la vuelta): No eres el único que perdío algo, papá

Tracey se marcha nuevamente al autobús. Instantáneamente, Rachel se acerca al líder.

Michael: ¿Doy tanta lástima, Rachel?
Rachel: No, pero me preocupas.
Rachel: Anthony y Brenda llegaron, nos trajeron agua. ¿Quieres?

Rachel extiende su brazo para darle el bidón de agua a Michael. No obstante, este lo rechaza arrojándolo al suelo.

Michael: No la merezco...
Rachel (Arrodillándose frente a Michael): Mira, sé que crees que tienes la culpa, pero no es así. Amanda estaba por irse con nosotros... Esa mujer le disparó por la espalda, nadie podría haberlo previsto.
Michael: Estoy harto de que estas cosas pasen...
Rachel: Todos lo estamos, y por eso luchamos. Ahora, levántate, levanta ese bidón y ven al autobús que ya nos vamos.
Michael: ¿Adónde?
Rachel: No lo sé, Trevor propuso alejarnos al desierto, tal vez a Las Venturas.

Rachel ayuda a levantarse a Michael, quien inmediatamente levanta el bidón de agua y bebe un sorbo. Posteriormente, el grupo ingresa al autobús y proceden a marcharse hacia el desierto. Al llegar a Sandy Shores, el grupo decide descansar en el viejo laboratorio de Trevor. Tras eliminar a los caminantes que había en el refugio, el grupo procede a instalarse en el lugar y sacar algunos estorbos afuera, con excepción de Ron, quien al parecer no quería estar allí.

Ron: Trevor... ¿Tenemos que estar aquí?
Trevor: Sí, al menos hasta mañana...
Ron: Sabes que en este lugar empezó todo para nosotros...
Trevor: Sí no quieres estar aquí, vete al puto autobús.
Ron: Lo siento, lo siento.

Tracey, quien se encontraba en el autobús con Michael, Deion y Rachel, decide salir afuera y entrar al laboratorio, pero no sin antes hablar con su padre.

Tracey: Papá, ¿vienes?
Michael: En unos minutos, Tracey...
Tracey: Papá, si tú...
Michael (Molesto): ¡Ve adentro!
Tracey (Enfadada): Está bien...
Deion: No debiste hablarle as...
Michael (Indiferente): Cállate.

Deion se ofende con Michael, y junto a Rachel se baja del autobús e ingresa al laboratorio. Un lagrimeante Michael decide quedarse en el autobús, en completa soledad. Pasan unas horas y finalmente oscurece. El grupo utiliza una lámpara para alumbrar el vacío laboratorio. Luego, todos juntos se sientan en el suelo y comen algunas sobras que tenían. No obstante, Trevor se levanta y sin decir una palabra, toma un paquete de carne seca y baja las escaleras, disponiéndose a salir. En el autobús, un desquiciado Michael contempla su pistola con completa amargura. Inmediatamente, entre lágrimas se coloca el arma en su cabeza, dispuesto a suicidarse. No obstante, Trevor ingresa al autobús, frenando a Michael.

Trevor: ¡¿Qué mierdas haces?!

Al no recibir respuesta de Michael, que simplemente lo mira con tristeza, Trevor se enfada aún más.

Trevor: ¿Vas a matarte?
Trevor: ¿Vas a dejar sola a tu hija? ¿A tu grupo? ¿A Franklin...? ¿A mí?
Michael: Tracey no me necesita... Te tiene a ti... Todos te tienen a ti...
Trevor: Así no son las cosas, Mike.

Trevor se acerca a su amigo, quitándole el arma con facilidad.

Trevor: ¿En qué estabas pensando?
Michael: En Amanda... En Jimmy... En Charlie... En Lamar... En todos ellos, todos los que hemos perdido.
Trevor: No tiene porqué terminar así, Mickey... Así no.
Michael: ¿Qué sabes tú?
Trevor: Sé quien eres... Tú eres fuerte, eres Michael Townley. Eres duro como una puta roca, eres un desquiciado animal que no se rinde ante nada.
Trevor: ¡Eso es lo que eres, cabrón!
Trevor: Franklin me contó lo que has hecho... Tú no eres así... Siempre encuentras la otra forma y sales adelante, Michael.
Michael: Esto es distinto, Trevor... Era mi esposa...
Trevor: Escucha, no voy a pedirte que lo superes tan rápido, pero te pido que no dejes que te afecte de esta forma...
Trevor: No tienes que darte por vencido. Concéntrate en proteger a tu hija, amigo.
Trevor: Como sea...

Trevor le arroja el paquete a Michael y le deja su arma en el asiento de al lado.

Trevor: No es mucho, pero debes comer algo...

Acto seguido, Trevor se dirige a la salida del autobús, disponiéndose a bajar.

Trevor: Sabes... Deberías subir...
Michael (Deteniendo a Trevor): T...
Michael: Gracias.
Trevor (Sonriendo): De nada.

Trevor regresa al laboratorio con el grupo. Al cabo de unos segundos, Michael se dispone a comer el alimento que Trevor le dejó. No obstante, Michael escucha gruñidos cerca, dirigiéndose a una de las ventanas y, con horror, ve a una multitud de caminantes acercándose al refugio.

Michael: Puta madre...

Michael, de manera apresurada, toma su pistola, se baja del autobús y entra al laboratorio. Totalmente agitado, Michael sube a la segunda planta y les informa al grupo lo que vio.

Michael: ¡Hay que salir de aquí, ahora!
Roman: ¿Qué sucede?
Michael: Caminantes... Muchos caminantes están acercándose...
Niko: ¿Qué?
Michael: ¡Tomen sus cosas, hay que salir ahora!

El grupo comienza a guardar algunas de sus pertenencias en sus mochilas y proceden a abandonar el lugar. No obstante, al bajar las escaleras, el grupo ve a los caminantes amontonados en la puerta.

Michael: Oh, mierda...
Trevor: Subamos, escapemos por detrás.

El grupo sigue a Trevor hacia la salida trasera, que se encontraba con algunos caminantes llegando allí.

Trevor: De acuerdo, no son muchos. Hay que bajar. Giraremos a la derecha, es donde hay pocos.
Franklin: De acuerdo, vamos. Usen las pistolas solo si es necesario.

El grupo baja por las escaleras y se dirigen al autobús. Sin embargo, una gran cantidad de caminantes se aparece frente a ellos, obligándolos a ir por el otro camino, que también era estorbado por los caminantes.

Trevor: Mierda, mierda... ¡A la valla caída!

El grupo corre hacia la valla caída, eliminando a los caminantes que se cruzaban en su camino.

Niko: El autobús está hacia el otro lado, ¿qué haremos?
Trevor: Habrá que meternos entre ellos.
Karen: ¿Estás loco?
Trevor: No, escuchen... Tendremos que usar armas de fuego.
Tyler: No lo sé, es muy arriesgado.

Repentinamente, otra oleada de caminantes aparece detrás del grupo, tomando a Deion por el brazo y a Ron por su camisa. Ron logra liberarse de los caminantes y retrocede junto al grupo. Trevor y Tyler intentan salvar a Deion, pero son bloqueados por otros caminantes. Aún por los disparos efectuados por los sobrevivientes, los caminantes los superan en número y consiguen rodear a Deion. El grupo, observa con impotencia como Deion era lentamente despedazado por los muertos vivientes. Rachel, en un estallo de ira, intenta rescatar a su amado, pero es detenida por Anthony.

Anthony: ¡No, no! Deja, son demasiados.
Trevor: ¡Hay que correr!

El grupo da la vuelta y corren hacia el autobús. En el camino, el grupo se topa con la horda de caminantes del laboratorio, logrando su paso a través de disparos. No obstante, los caminantes cierran el paso de Michael, sin que los demás del grupo se percate. Michael, continúa disparando, pero los caminantes lo superan y el hombre es forzado a retroceder. Finalmente, el grupo logra llegar al autobús y se disponen a abandonar el lugar, sin percatarse de la ausencia de Michael.

Niko (A Anthony): ¡Arranca, arranca, arranca!

Anthony acelera a toda velocidad, marchando hacia el Oeste. Instantes después, el grupo nota la ausencia de Michael.

Tracey: ¿Dónde está mi papá?
Trevor: Mierda, se habrá quedado atrás...
Zoey: Tenemos que volver por él.
Anthony: De ninguna manera... Tenemos que avanzar.
Tracey: No seas así, él necesita nuestra ayuda.
Anthony: No podemos volver, no tenemos que volver. No hay probabilidades de que siga con vida, si se quedó atrás.
Anthony: Lo siento, niña, pero debe estar muerto...
Tracey: Es mi padre, malparido... El no puede morir... No va a morir.

Anthony se queda en silencio mientras marcha hacia Grapeseed. No obstante, llegando al Ammu-Nation del pueblo, Trevor se decide por bajar del autobús.

Trevor: Detén el vehículo.
Anthony: ¿Qué? No
Trevor: ¡Él te salvó la vida!
Anthony: Lo siento, Trevor. Me encantaría poder ayudarlo, pero ya debe estar muerto. Lo lamento, pero no voy a detenerme.
Trevor (Apuntando a Anthony con su ametralladora): Detén... El puto... Vehículo.

Anthony, a regañadientes, obedece a Trevor, quien sin dudarlo, abre la puerta del autobús y decide volver por Michael.

Anthony: ¿Qué haces?
Trevor: Si tú no quieres ir por Michael, iré yo...
Anthony: Es muy peligroso, creo no deberías ir.
Trevor: Me importa una mierda lo que creas...
Trevor (Volténdose a ver a Anthony): No vas a detenerme, Tony.
Tyler: Espera, T, iré contigo.
Trevor: No, debo ir yo solo, tú te quedas a cargo mientras tanto, Tyler.
Niko: No puedes ir solo, es un suicidio...
Trevor: Nos veremos en las granjas de Grapeseed en una hora. Si no regreso... Esperenme otra hora más.
Tracey (Bajándo del autobús): Espera, Trevor... Yo iré contigo.
Trevor: No debes ir, es muy peligroso, Tracey.
Tracey: No, no lo entiendes. Quiero ir... Se trata de mi padre...

Tras pensarlo unos segundos, y presionado por las súplicas de la joven, Trevor acepta ir con Tracey.

Trevor: Está bien, pero si encontramos a tu padre, dile que te advertí.
Trevor (Al grupo): ¡Nos veremos pronto!

Trevor y Tracey apresuran el paso hacia el laboratorio. Unos minutos después, los sobrevivientes llegan al laboratorio infestado de caminantes, escondiéndose detrás de un contenedor.

Trevor: De acuerdo... Este es el plan... Correré hacia el techo del motel del frente, llamaré su atención, los alejaré de aquí, y tú entrarás al laboratorio, ¿entendido?
Tracey: Sí, pero... ¿Cómo planeas llamar la atención de todos?
Trevor: Les dispararé a unos cuantos, con eso todos podrán verme.
Trevor (Le entrega un Walkie Talkie a Tracey): Si ves a Michael allí dentro, me avisas y yo buscaré la forma de salir de allí. Pero tienes que ser rápida, me quedaré sin balas y sin tiempo.
Tracey: Está bien.

Trevor respira hondo y ejecuta su plan, disparando con su ametralladora a unos caminantes, consiguiendo la atención de todos los que se encontraban fuera del laboratorio.

Trevor: Eso es, eso es... Síganme...

Tracey se apresura e ingresa al laboratorio, encontrándose con tres caminantes, a los cuales elimina con un machete. Rápidamente, la muchacha sube las escaleras hacia la segunda planta, inspeccionando el lugar en busca de su padre. Sin embargo, no hay rastros de él, por lo que decide avisar a Trevor por el Walkie Talkie.

Tracey: Trevor, mi padre no está aquí.

Trevor, quien se encontraba subiendo las escaleras traseras el motel, le responde rápidamente a Tracey, mientras continúa disparando a los caminantes.

Trevor: ¡Mierda! Bien, debió huir hacia el Este... Aún no veo a nadie que se le parezca a él. Sal de ahí, nos veremos unos metros adelante, dirígete a Stab City. ¿De acuerdo?
Tracey: De acuerdo...

Tracey, algo angustiada, abre la puerta trasera del laboratorio, siendo sorprendida por una gran cantidad de caminantes. La muchacha, horrorizada, corre y baja las escaleras rápidamente, dirigiéndose a la entrada. Al salir, un caminante se cruza delante de ella y la toma del brazo, por lo que Tracey, forcejeando con el muerto, toma su pistola y le vuela los sesos de un disparo. Esto llama la atención de los caminantes que se encontraban detrás del laboratorio, algo de lo que Tracey se percata.

Tracey: Maldita sea...

Trevor sube por el techo caído del motel y deja de disparar. Posteriormente, el hombre corre hacia un extremo, viéndose en un grave problema.

Trevor: Maldita sea... Si salto...

Ante la desesperación, Trevor corre hacia otro extremo del motel, encontrándose con un hoyo.

Trevor: Gracias al gobierno por no preocuparse de este pueblo...

Trevor, sin pensarlo dos veces, salta al hoyo, cayendo a una de las habitaciones, que conectaba con un pasillo que llevaba a la escalera. El traficante rápidamente sale por la puerta y se cruza con unos caminantes en camino a la salida, eliminándolos con su cuchillo. Mientras se dirige a las escaleras, Trevor logra ver a Tracey corriendo hacia donde le había dicho. El hombre, ya cansado, baja las escaleras y escapa del motel, apresurando el paso para alcanzar a Tracey.

Trevor: ¡Tracey!

Tracey escucha el grito de Trevor, deteniéndose a esperarlo. Tras reencontrarse con su "tío", la muchacha propone seguir adelante.

Tracey: ¿Vamos?
Trevor (Exhausto): Claro... Solo... Déjame... Respirar...

En un granero abandonado de las granjas de Grapeseed, el grupo, oculto en el autobús, espera la llegada de sus amigos. Mientras Karen y Zoey intentan consolar a una destrozada Rachel, Niko hace vigilancia fuera del autobús, hasta que llega Brenda.

Brenda: ¿Estás preocupado?
Niko: No... Sólo que... Debería haber ido con ellos.
Brenda: Trevor no quiso arriesgarte, por si Michael está... Ya sabes...
Niko: No importa... Michael me salvó la vida, a mi y a mi familia...
Niko: No pude devolverle el favor.
Brenda: Tranquilo... Ya lo harás.
Brenda (Observando la luna llena): Yo también le debo la vida...
Brenda: Me aceptó en su grupo. Y por mi murió Amanda...
Brenda: Sé lo que sientes...
Niko: No te sientas culpable. Fue esa mujer.
Brenda: Marnie era buena al principio. Cuando me encontró, me enseñó a defenderme, y me protegía de Gordon, Cade y esos pervertidos...
Brenda: Por no saber defenderme fue la razón por la que murió mi padre...

Nuevamente con Trevor y Tracey, estos llegan a Stab City. El dúo permanece unido mientras observan los cuerpos de cinco caminantes, alineados casi en fila. Tras encontrar un sexto cadáver frente a un remolque, Trevor decide investigar.

Trevor: De acuerdo... Esto es muy arriesgado... Puede haber un muerto por aquí.
Tracey: Ahora que recuerdo, he traído una linterna.

Tracey hurga en su mochila, tomando una linterna y entregándosela a Trevor.

Trevor: Muy bien... Yo entraré primero, si veo algo cerca, te aviso.
Tracey: Está bien.

Trevor ingresa cuidadosamente al remolque. El hombre alumbra la habitación, logrando divisar una sombra de un hombre, sentado en el suelo. Inmediatamente, Trevor vuelve afuera y le avisa a Tracey.

Trevor: Creo que está aquí dentro, pero con cuidado...

Trevor y Tracey entran juntos al remolque, dirigiéndose hacia el hombre, mientras Trevor lo llama en voz baja.

Trevor: Mike, amigo. ¿Eres tú?

El hombre levanta la cabeza, mirando fijamente a los dos sujetos. Tracey, quien estaba detrás de Trevor, se alegra de ver a su padre, cubierto de sangre y tapándose los ojos por la luz.

Tracey: ¡Papá! Estás bien...

Tracey corre a abrazar a su padre, quien le devuelve el tierno gesto.

Trevor (Alegre): Que bien que estés a salvo.
Michael: ¿Cómo me encontraron?
Trevor: Buscándote.
Michael: Gracias...
Trevor: Tracey... ¿Qué tienes que decirle a tu padre?
Tracey: Ah, sí... Eh... Trevor me advirtió que no era seguro venir.
Michael (Mientras sonríe): Lo importante es que sobreviviste...
Trevor: De acuerdo, Mike. Todos nos están esperando en Grapeseed. Tenemos que irnos ahora.

Pasa una hora y media. El grupo en Grapeseed sucumbe ante la necesidad de dormir, quedando solo Franklin, Tyler, Niko y Anthony despiertos, fuera del autobús. El militar mira su reloj.

Anthony: Ya casi han pasado dos horas...
Franklin: Espero que estén todos bien...
Tyler: Volverán, estoy seguro.
Anthony: Ya no volverán... No quiero ser pesimista, pero es difícil que un hombre sobreviva a una horda así de grande.
Tyler: Van a volver. He visto en persona lo que ha hecho Michael contra los muertos, para ser un viejo, sabe defenderse.
Anthony: Dios... Que gente.

El grupo alza la vista por unos momentos, mirando la luna. Instantes después, el grupo ve que alguien está haciendo señales con una linterna. Tyler toma su ballesta y sin pensarlo, corre hacia el sujeto.

Anthony: Eh, eh... Espera.

Anthony y Niko van tras Tyler, mientras que Franklin se queda en su lugar. El trío de hombres da con el responsable de las señales de luz, alegrándose de que sea Trevor, junto a Michael y Tracey.

Anthony: No lo puedo creer
Tyler (En tono sarcástico): ¿No que estarían muertos?
Anthony: Admito mi error...

Pasa la noche, y ya es de día. El grupo amanece, encontrándose con Trevor, Tracey y Michael junto al autobús. El grupo se alegra de que todos estén a salvo.

Mallorie: Hay, por dios... Que suerte tuvieron...
Zoey: Que alegría verte, Michael...
Michael: Gracias...

Michael, ahora con una postura derecha y serio, reasume su rol como líder.

Michael: De acuerdo. Tenemos un viaje que hacer.
Michael: Zoey, Franklin, quiero que vayan al río, sigan los canales y verifiquen que el agua sea pura.
Michael: Anthony, Jessica, Eddie, revisen que el autobús esté en buen estado.
Michael: Rachel, ¿podemos hablar?

Michael y Rachel se alejan del grupo, comenzando a charlar por lo acontecido la noche anterior.

Michael: La noche en que los perdí... No tuve tiempo de decir que... Siento lo de Deion.
Rachel: Sabes... Ahora sé como te sientes, Mike...
Rachel: Deion me había dicho, que si algo le pasara a él... Que no me afecte... Nunca imaginé que pasaría, ni que fuera tan difícil...
Michael: No va a ser fácil... Pero tampoco imposible.
Michael: Sé que lo superaremos, Rachel.
Michael: Y he aprendido que... Pese a todo, hay que avanzar sin mirar atrás...
Michael: Esta es una buena ocasión para ponerla a prueba.
Rachel: Tengo que hablar con Denise... Ella lo quería como a un hermano mayor.
Michael: Dile lo que te he dicho. Creo que lo entenderá.
Rachel: Gracias, Michael.

Trevor se separa también del grupo, caminando hacia el aeródromo de McKensie. Allí, Trevor elimina a un caminante y se sienta dentro del hangar. El hombre mira a su alrededor, hasta que finalmente baja la cabeza y vuelve a pensar en el momento en el que perdió a Amanda. Trevor no evita mostrarse triste, pero rápidamente se repone y se pone de pie, decidiendo volver con el grupo. Unas horas después, en la ruta, el grupo sigue su curso hacia Las Venturas. Michael y Tracey se sonríen mutuamente, Franklin y Zoey comparten la comida con el grupo. Sin embargo, el autobús se detiene en mitad de la ruta, alterando al grupo.

Trevor: Oh, no, no, no...
Anthony: Esto no puede estar pasando.
Ellie: ¿Qué sucede?
Trevor: Creo que el autobús se averió.
Franklin: Vamos a ver que sucede.

Franklin, Tyler, Trevor y Anthony revisan el motor del vehículo, observando con enojo que todo parece estar bien. Posteriormente, Anthony intenta hacer funcionar el vehículo, pero al no poder hacerlo, deduce que se arruinó la batería.

Anthony: Bien, he aquí el problema... Se nos jodió la batería...
Zoey: ¿No hay nada para recargarla?
Anthony: No encontré nada cuando lo estaba arreglando, por lo que pienso que fue saqueado anteriormente.
Cris: Eso es imposible, el autobús ha estado en el mismo lugar desde que empezó todo.
Malcom: Sí, pero tú siempre cerrabas las puertas.
Denise: ¿Qué hacemos ahora?
Michael: Pues, seguir a pie...
Brucie: ¿Estás loco?
Michael: No vamos a detenernos. Ahora no. Estamos aislados, y Las Venturas nos queda más cerca.
Roman: Maldición...

Capitulo 7: Caminos tormentosos

El grupo camina por la desolada carretera hacia Las Venturas. Michael lidera la caminata, poniéndose en la delantera. El grupo se nota cansado, quedando Ron, Denise y Zoey más atrás.

Denise: Ya no puedo más... Estoy cansada.
Ron: Hay que seguir.
Denise: Nos estamos quedando sin agua...
Denise: ¿Cuánto nos falta?
Zoey: Unos... Cincuenta o sesenta kilómetros.
Denise: No me refería a eso...
Franklin: Oigan, no se queden tan atrás, retrasan a los demás.

Michael, completamente abatido, observa el cielo, el cual se ve nublado y con una lluvia aproximándose.

Michael: De acuerdo, en cualquier momento va a llover.
Tyler: Esperemos que sea pronto, nos estamos quedando sin agua y no podemos más.
Michael: Muy bien, hay que parar. Solo un rato.

El grupo finalmente se detiene a un lado de la ruta. Al observar a varios coches abandonados, en dirección a Las Venturas, deciden investigar, con excepción de Michael y Trevor.

Michael: Allí podría haber una mina de oro. ¿Por qué no vas a ver?
Trevor: Nah... Voy a seguir caminando, a ver que encuentro.
Michael: ¿Estás seguro?
Trevor: Sí, voy a seguir adelante.
Michael: Bien, voy contigo.
Trevor: No, mejor voy solo.
Michael: No puedo permitirte eso.
Trevor: No te lo estoy pidiendo permiso, solo te digo lo que haré.

Trevor se aleja del grupo y continúa caminando por la ruta. Mientras tanto, Niko y Roman hurgaban en un coche, donde yacian dos cadáveres putrefactos. A Roman le desagrada esto y se aleja del coche caminando, por lo que su primo va tras él.

Niko: ¿Qué haces?
Roman: ¿No te da asco esto, primo?
Niko: Sí, y mucho... Pero aprendí a superarlo, ¿por qué tú no?
Niko: Vamos, Roman. Hemos pasado por mucho como para que esto te apene.
Roman: SÌ, es solo que... Extraño a Kate...
Niko: Yo también. Desearía poder decirte algo para que estés mejor, primo. Pero eso quedó en el pasado.
Roman: Si tan solo hubiera tenido más cuidado... Ahora Mallorie me odia.
Niko: No fue tu culpa. Fue de todos, Mallorie incluida.
Niko: También perdimos a Jacob ese dÌa... Espero que esté vivo.
Roman: Ojalá pudiera volver en el tiempo, hubiera detenido a Jacob... Y Él estaría aquí con nosotros.
Niko: No deberÌamos hablar de ellos... Como te dije, primo...

Niko apoya su mano en el hombro derecho de Roman.

Niko: Eso quedó en el pasado.
Niko: Y si vuelvo a ver al cabrón de Yusuf... Te juro que le haré pagar por lo que hizo.
Niko: Pero por ahora concentrémonos en esto. ¿De acuerdo?
Roman: De acuerdo.

Niko deja a su primo y vuelve al coche. Roman, muy apenado, mira a Mallorie, quien se encuentra revisando otro coche cerca. Mientras tanto, Karen y Rachel revisan otro vehículo, en el cual no logran encontrar nada.

Rachel: Mierda... Otro vacío...
Karen: Tranquila, hay mucho, seguiremos buscando.
Rachel: Estos coches están aquí desde el comienzo... No hay nada que nos pueda ser útil.
Rachel: No sé por qué hacemos esto.
Karen: Tenemos que descansar.
Karen: ¿Has hablado con Denise?
Rachel: Traté, pero... Está muy sensible.
Karen: De acuerdo, no es necesario... Ya entrará en razón.

El grupo continúa buscando en los vehículos. Mientras tanto, Trevor sigue adelante, alejándose cada vez más del grupo. Tras unos minutos caminando, Trevor, ya cansado y notándose deshidratado, ve de lejos una gasolinera abandonada. El campesino se dispone a investigar el lugar. No obstante, el hombre mira hacia atrás, decidiendo finalmente volver con el grupo tras pensarlo un par de segundos.

Michael: Ah, ya volviste. ¿Encontraste algo?
Trevor: Nada que sea útil, Mike.
Michael: Falta poco para que llueva.
Michael: ¡Franklin! ¡¿Tenemos botellas?!
Franklin: ¡Sí, tenemos algunas! ¡Hemos encontrado otras en los vehículos, pero están vacías!
Michael: ¡De acuerdo! ¡Estate atento, lloverá pronto.

Pasan unos minutos más, y el cielo ya está completamente gris. El grupo decide reanudar su camino hacia Las Venturas, sin encontrar algo útil, con excepción de botellas vacías, cuchillos y armas con pocas balas. Tras caminar unos cuantos metros, el grupo se encuentra con un abastecimiento de agua mineral embotellada en medio del camino.

Michael: T, ¿esto estaba aquí?
Trevor: No. No estaba aquí, o no puse suficiente atención.

Michael toma una nota que se encontraba pegada a una de las botellas.

Nota: Para nuestros nuevos amigos. De: María y Cody.

Michael, luego de mirar a su alrededor, guarda el trozo de papel en la mochila de Tracey.

Tyler: ¿Deberíamos beber?
Michael: No, no sabemos quién las dejó aquí.
Tracey: Alguien nos estaba espiando.
Michael: Más nos vale estar alerta.
Brucie: Yo digo que podríamos correr el riesgo.
Michael: No, no debemos hacerlo.
Mallorie: Bueno... Si no lo hace nadie más.

Mallorie toma la botella y la destapa, dispuesta a beber. Sin embargo, antes de que beba el primer sorbo, Niko le quita la botella con una bofetada.

Michael: No correremos el riesgo. Nadie.

En ese momento, se escucha un trueno, y, a continuación, comienza a llover. El grupo se alegra por ese suceso, con excepción de los tristes Trevor y Tracey. Todos dejan sus propias botellas vacías para llenarlas con el agua de lluvia. Tras dejar dos botellas que tenía en su mochila, Michael observa a Tracey, quien no parece disfrutar de la situación. No obstante, la situación se pone mal, y la lluvia se agrava, obligando al grupo a refugiarse en algún lugar.

Michael: ¡Tenemos que irnos!
Anthony: ¿A dónde?
Trevor: ¡Hay una gasolinera, más adelante!

El grupo sigue a Trevor hasta la gasolinera. Al llegar, el grupo se instala en el temporal refugio. Michael, Trevor, Tyler, Franklin, Zoey, Anthony, Malcom y Niko inspeccionan cada lugar de la gasolinera, cautelosamente. Tracey ingresa a un cuarto oscuro, que parecÌa ser el sanitario. Allí, encuentra una mujer caminante, apuñalándole en la cabeza con un cuchillo sin dudarlo. Tras acercarse al cadáver, Tracey ve un collar con el nombre de "Amanda" en su cuello. Esto hace que la muchacha se entristezca y llore, tras recordar a su madre. Al caer de la noche, la tormenta continúa, y todo el grupo se acuesta a dormir, excepto Michael, Karen, Tyler, Trevor y Franklin, quienes montan guardia. Tras unos breves minutos de silencio, el grupo comienza a charlar.

Tyler: Saben, chicos. Creo que nunca nos han contado sobre el robo al UD.
Franklin: ¿Tenemos que hablar de eso? Digo... Ya quedó en el pasado.
Michael: Era nuestra vida, Frank. No tenemos que olvidarlo.
Trevor: Es cierto. Es raro que preguntes, Tyler. ¿No estabas enterado?
Tyler: Gracias al cielo me tomé libre ese dÌa.
Tyler: El jefe sospechó que yo tenÌa algo que ver, pero... Bueno... Esto pasó tan rápido...
Tyler: Aún no sé como no estuve preso antes de esto.
Tyler: Pero lo que quiero saber, es... ¿Cómo lo planearon?
Michael: No lo hicimos nosotros, fue Lester...
Michael: Extraño a ese cabrón.
Michael: De acuerdo... Franklin tiene razón, eso quedó en el pasado.
Trevor: ¿QuÈ?
Michael: Todas las personas con las que colaboramos deben estar muertas.
Michael: Ya lo habÌa dicho anteriormente...
Michael: Somos lo último de San Andreas.
Trevor: No.
Trevor: Aún hay gente como nosotros. Estarán locos, pero asÌ somos también.
Michael: Quizás...
Trevor: Aún hay buenas personas.
Franklin: SÌ, las hay...

Un rato más tarde, con la tormenta pasando. Tyler monta guardia cerca de una parte de la gasolinera, donde una parte de una pared estaba destruida, haciendo el interior visible y accesible. Tyler ya no soporta el sueño, y se queda dormido por fracciones de segundos, pero espabila luego de escuchar un trueno.

Tyler: Puta madre...
Tyler: Cinco minutos más, y pediré el relevo.

En ese momento, al mirar al exterior, Tyler se sorprende al ver a una gran cantidad de caminantes acercándose a la gasolinera. Tyler utiliza un estante para bloquear el hoyo en la pared, debido a que los muertos iban en dirección al refugio. Los caminantes notan la presencia de Tyler, comenzando a gruñir y empujar con todas sus fuerzas. Tyler trata de resistir, pero los muertos lo superan e ingresan a la gasolinera. El ruido es escuchado por los demás, quienes se despiertan y observan con terror a los caminantes entrando al refugio.

Michael: Tendremos que acabar con ellos, pero nada de balas.
Michael: Tracey, Ellie, Denise, quédense atrás.
Denise: Ni creas, yo voy a luchar.
Tracey: Yo también

El grupo salva a Tyler de un caminante, que estaba a punto de morderlo. Inmediatamente, Michael y los demás se defienden de los muertos a toda costa. El grupo lucha incesantamente, eliminando a todos los caminantes que se acercan a sus respectivos sectores. Uno de los caminantes se lanza sobre Ron, tumbándolo en el suelo y estando a punto de morderlo. Michael se percata de esto y lo salva, pero en el proceso es atacado por otro tres caminantes, quienes se lanzan contra él.

A la mañana siguiente, Tracey despierta en un rincón de la gasolinera. Al levantarse, la joven mujer ve a Trevor haciendo guardia en la pared derrumbada, por lo que decide sentarse junto a él.

Tracey: Oye, tío T.
Trevor: ¿QuÈ pasa, Trace?
Tracey: ¿Has hecho guardia toda la noche?
Trevor: No, solo desde las tres de la madrugada.
Tracey: Ve a descansar, yo te relevaré.
Trevor: De acuerdo, lo intentaré.
Tracey: ¿Mi papá? No lo veo por aquí.
Trevor: Dijo que apilaría los cadáveres para quemarlos, antes de irnos.
Tracey: Está bien, gracias.

Trevor se acuesta en el suelo a descansar. Mientras tanto, Tracey sale de la gasolinera, encontrando a Michael apilando al último cadáver en un costado del refugio.

Tracey: ¿A qué hora despertaste?
Michael: Estoy hace una o dos horas... No lo sé.

Michael mira su reloj, el cual indicaba que eran las 08:34 a.m.

Michael: Vaya, es muy temprano. ¿Qué haces despierta?
Tracey: Aún estoy acostumbrada por la prisión.
Tracey: Vaya, no puedo creer que hayamos superado la noche.
Michael: Yo tampoco... A decir verdad, fue un milagro que la tormenta parara justo antes.
Tracey: Aún no hemos tenido tiempo para charlar.
Michael: ¿Sobre quÈ?
Tracey: Sobre ti. En... ¿Cómo llevas esto?
Tracey: Es decir... Por mamá y Jim...
Michael: Sí, sé a que te refieres, Trace.
Michael: Me está costando, y a ti también... Lo noto.
Michael: Pero te aseguro que lo superaremos, juntos.
Tracey: Eso espero.
Voz femenina: Oigan, disculpen...

En ese momento, una voz femenina irrumpe la conversaciÛn padre-hija. Michael y Tracey, apuntando con sus pistolas, observan a una mujer joven, caucásica, de cabello negro y bonita, vestida con una camisa blanca, una chaqueta negra, jeans azules y botas marrones. Alado, un muchacho joven, también caucásico y de cabello negro, que iba vestido con un chaleco de cuero, una camisa gris, pantalones kakis verdes y botas montañeras marrones. La muchacha, que aparenta unos 25 años de edad, se dirige a los individuos.

Mujer: Tranquilos, venimos en paz.
Michael: ¿Qué quieren?
Mujer: Queremos hablar contigo, Michael.
Michael: ¿Cómo conocen mi nombre?
Mujer: ...
Hombre: ...
Michael: Respondan a la pregunta, ¿Cómo conocen mi nombre?
Mujer: ¿Podemos pasar a su... Refugio? Tenemos que hablar con todo el grupo.
Michael: Primero lo primero, mi pregunta.
Hombre: Todo a su tiempo, Mike.

El joven hombre deja su pistola en el suelo, en señal de paz. La mujer, sin pensarlo, hace lo mismo y ambos se acercan al lÌder.

Mujer: Tu hija puede recojer las pistolas, las necesitaremos para volver.
Mujer: ¿Podemos pasar?
Michael: ¿Quién carajos son ustedes?
Tracey: Papá... Confía en ellos. Tengo la corazonada de que son buenas personas.
Tracey: ¿Cuáles son sus nombres?
Mujer: Mi nombre es MarÌa, y él es mi hermano menor, Cody.

Michael, aún desconfiado, guía a los hermanos hacia el interior de la gasolinera. Allí, el líder presenta a los recién llegados con el recién amanecido grupo.

Michael: Gente, alerta. Tenemos visitas.
Trevor: ¿Quiénes son?
Michael: Lamento que no tengamos nada para ofrecerles, pero es que no tenemos ni para nosotros.
Maria: No es problema. Nosotros tenemos comida y bebidas de sobra. Cody, pásale tu mochila a Trevor.
Michael: ¿Cómo es que saben nuestros nombres?

Cody, sin responderle a Michael, le entrega su mochila a Trevor, quien la abre y la encuentra repleta latas de Sprunk y Snacks.

Cody: Consuman con toda confianza, Si no alcanza, tenemos más en la autocaravana.
Maria: No tenemos malas intenciones, pueden confiar en nosotros.
Michael: ¿De dónde vienen?
Maria: Que bueno que preguntas, Michael.
Maria: Pues, hemos venido a hacerles una propuesta.
Rachel: ¿Propuesta?
Maria: Mi hermano y yo, formamos parte de una comunidad.
Maria: Nosotros somos reclutadores, y esta es la primera vez que nos encontramos gente en medio de la nada.
Anthony: ¿Y qué? ¿Quieren reclutarnos?
Maria: Queremos darles una oportunidad. Pueden formar parte de lo nuestro.
Karen: ¿Y es seguro?
Maria: Claro, en mi mochila tengo algunas fotos como pruebas.

Maria saca de su mochila varias fotos en blanco y negro. Entregándoselas a Michael, quien las va pasando al resto del grupo.

Cody: Deben disculparnos porque no haya color, pero nuestras cámaras son un poco... Antiguas...
Michael: ¿Hace cuánto está este lugar en pie?
Maria: Desde antes de que todo pasara. Nuestra líder levantó los muros con un grupo de personas.
Maria: Era una especie de... Pueblo de millonarios, o algo así.
Tyler: ¿Es un pueblo en las afueras de Las Venturas?
'Maria: Exacto.
Cody: Gracias a Sue, Arn, sus hijos y Selena, ese lugar no sucumbió y abre sus puertas a extraños.
Michael: ¿Hace cuánto que están en esa comunidad?
Maria: Hace dos años, cuando eran apenas un grupo de diez u once personas. Al principio, éramos invitados, pero nos ganamos el lugar y nuestro trabajo.
Michael: ¿A cuántos caminantes han matado?
Maria: Creo que... Demasiados para contar.
Michael: ¿Cuántas personas han matado?
Maria: Solo una, fui yo.
Michael: ¿Por qué?
Maria: Ella me lo pidió...
Michael: ¿Nunca nadie ha atacado ese lugar?
Cody: Afortunadamente, nadie sabe que ese lugar sigue en pie. La guardia nacional ocultó el pueblo diciendo que no era habitable.
Michael: Bien, no parecen malas personas, y confío en que no estén mintiendo. Pero tendré que hablarlo con el grupo.
Maria: De acuerdo. Esperaremos afuera.

Maria y Cody salen afuera para dar lugar a la conversación del grupo sobre ir con ellos o seguir en busca de otro lugar.

Michael: ¿Qué dicen?
Tyler: No lo és, podría ser otra trampa mortal. Estas fotos... No aparecen personas en ellas.
Zoey: Ya hemos pasado por eso, pero creo que estos dos dicen la verdad. Parecen honestos.
Franklin: El Presidente y Noah también, y miren como terminó con ellos.
Rachen: Sí, pero ellos podrían ser la excepción. Son buenas personas, lo sé.
Michael: ¿Los demás que dicen?
Anthony: Podríamos ir, y ser precavidos. Si intentan algo, los matamos.
Niko: Diablos, compañeros. Nosotros reclutamos personas, y éramos buenos, ¿se olvidaron?
Brenda: Opino lo mismo, es seguro ir. Al menos, para ver como es el lugar.
Ron: Tienen razón, podemos ir.
Karen: Como dijo Anthony, si intentan algo, nos defenderemos.
Karen: Hemos superado cosas peores.
Michael: De acuerdo, está decidido. Iremos, ¿alguien más quiere aportar algo?

Ante el silencio producido por el grupo, Michael sale de la gasolinera para hablar con Maria y Cody.

Michael: ¿Én donde está la autocaravana?
Maria: Está a unos metros de aquí, en el desierto.
Michael: ¿Entraremos todos?
Maria: No lo creo. Por eso tenemos otro coche y una motocicleta.
Michael: Bien, hemos decidido que iremos con ustedes.
Maria: Perfecto, esas son buenas noticias.
Cody: ¿Salimos ahora?
Michael: Si, claro.
Maria: Bien, prepárense. Cody y yo iremos a buscar los vehículos.

Maria y Cody, luego de que Tracey le devuelva las armas, se marchan en busca del vehículo. Mientras tanto, el resto del grupo se prepara para el viaje y carga sus armas por si acaso. Unos minutos más tarde, los hermanos vuelven con los vehículos. Maria está montada en un Buffalo S morado, mientras que Cody baja una Vader de la autocaravana.

Tyler: ¿Para qué la motocicleta? Entramos todos.
Cody: LA traemos por si algo sale terriblemente mal.
Michael: De acuerdo, Malcom, Rachel y yo iremos con Maria en el Buffalo.
Michael: Tyler y Karen, a la moto.
Michael: Los demás, a la caravana. Nos vamos, ahora.

El grupo sube a sus respectivos vehículos y, finalmente, parten hacia la comunidad formada en las afueras de Las Venturas.

Michael: ¿Y ese lugar es resistente?
Maria: Lo suficiente. Tenemos planes para expandirnos, tenemos puestos de vigilancia y estamos muy bien abastecidos.
Rachel: ¿Cuantas personas hay?
Maria: Hay un total de 104 personas, por el momento. Empezamos a reclutar hace poco, debido a que necesitábamos gente.
Malcom: ¿Hay muchos que se dedican a reclutar?
Maria: Bueno, no somos muchos. Está el hijo mayor de nuestra líder, Christoph, y su grupo de corredores.
Malcom: ¿Corredores?
Maria: Así llamamos a los que salen en busca de provisiones. Christoph tenía un grupo, pero casi todos han fallecido. Ustedes le vendrían bien a él.
Maria: Elliot es el jefe de vigilancia, y tenemos poca gente que se asignen a esas tareas, por lo que necesitamos más gente.
Malcom: ¿Nada más?
Maria: Tenemos guardias en la armería, en las despensas. Tenemos encargados en nuestro restaurante. Hay personas que se encargan de la limpieza, de la cocina para bebes y ancianos, y todo eso.
Rachel: Eso quiere decir que viven como una civilización, ¿verdad?
Maria: Sí.
Michael: Interesante. Pero, te faltó responderme algo...
Maria: Nosotros los seguimos desde Sandy Shores.
Maria: Nosotros no tenemos que interferir con su camino, mientras los seguimos. Pero les dejamos las botellas de agua, ya que nos apenaba verlos tan mal.
Michael: ¿Nos estaban espiando?
Maria: Los estábamos escuchando. Siguiéndolos para ser más específicos .
Michael: De acuerdo...

Tras unas largas 4 horas de viaje, el grupo finalmente llega a las afueras de la comunidad en Las Venturas. Tras subir una pequeña colina,los vehículos se detienen, frente a una gran muralla que rodea el pueblo, y todos los viajeros bajan de estos. Tras acercarse a pie a la entrada, la cual era un gran portón, todos miran perplejos los muros del lugar. Al lado de ellos, se encontraba una caseta abandonada.

Capitulo 8: Hoy

Las puertas de la comunidad de Las Venturas se abren. El grupo ingresa al pueblo, aún desconfiados, ante la mirada de un joven hombre de cabello rubio, que vestía una chaqueta de cuero negro, jeans azules ajustados, botas marrones, un reloj de Ponsonbys y una cadena de plata. Antes de entrar, Tracey observa de reojo el interior de la caseta abandonada, donde estaba un muchacho mirando a escondidas a los recién llegados, aunque termina pasando de él.

Maria: Está bien, Christoph.
Maria (Al grupo): Vengan conmigo.
Christoph: Pero antes, necesito que entreguen sus armas. Si quieren quedarse, tendrán que hacerlo.
Michael: No sabemos si queremos quedarnos.
Maria: Tranquilos todos, por favor. Conserven la paz.
Anthony: Si hubiésemos querido usarlas, ya lo habríamos hecho.
Maria: Muy bien, tienen que hablar con Sue primero.
Trevor: ¿Quién es Sue?
Cody: Ella es la que puede decirles todo lo que quieren saber de este lugar.
Maria: Mike... ¿Por qué no empiezas tú?

Michael mira a su grupo con curiosidad. No obstante, el líder del grupo recién llegado ve a un caminante acercándose al pueblo.

Michael: Niko, atrás.

Niko apunta con su pistola silenciada al caminante, el cual se encontraba bastante alejado de la entrada. Sin embargo, esto no impide que el serbio logre atinarle en la cabeza al muerto.

Michael: Que bueno que estamos aquí...

El grupo avanza con Christoph y Maria como sus guías. Más tarde, en la casa de la líder, Michael espera pacientemente a solas, sentado en un sofá frente al escritorio. Esto tarda unos minutos, hasta que al final, Sue Murry, acompañada por una joven mujer, de cabello castaño claro, ojos verdes, de mediana estatura, complexión atlética y vestida con una camisa de jeans, calzas negras y zapatillas blancas.

Sue: Hola.
Sue: Soy Sue Murry.
Sue (Refiriéndose a la joven): Ella es mi sobrina, Selena Rogers.
Michael: Michael Townley...
Selena (Sosteniendo una cámara de vídeo): ¿Le importa si filmo esto, señor Townley?
Michael: ¿Qué?
Sue: ¿Le importa si filma este encuentro?
Michael: No, para nada.
Michael: ¿Por qué filmar esto?
Selena: No nos gusta la transparencia aquí.
Sue:¿Quiere un té, Michael?
Michael: No, gracias.

Sue se sienta en su escritorio, teniendo de frente a Michael para realizar su entrevista.

Sue: ¿Cuánto tiempo llevas afuera?
Michael: Desde el comienzo, no sé.
Sue: ¿Cómo se encontraron los unos a los otros? ¿Se conocían desde antes o...?
Michael: No nos conocíamos de antes.
Sue: Yo fui la última gobernadora de San Andreas, y la primera mujer en serlo, supongo que lo sabes.
Sue: ¿Y tú qué eras?
Michael: Robaba bancos, supongo que lo sabes.
Sue: Sí, y también pensé que estabas muerto. Supongo que todo fue una farsa.
Michael: No importa...
Sue: Sí importa.
Michael: ¿Qué es este lugar?
Sue: Esto es el pueblo más grande y caro de todo el Estado... Eso es lo que decían en los folletos que encontramos...
Sue: Esto era un típico pueblo adinerado a las afueras de la ciudad. Pero lo hemos convertido en un pueblo donde cualquier persona cuenta.
Sue: Este lugar cuenta con 105 casas de 200 mil dólares. El barrio más amplio del país, y las vendieron todas.
Sue: Un pueblo que tiene su propio restaurante, su propia escuela, su propio hospital, su propia comisaría y mucho más.
Michael: ¿Y cómo terminaron aquí?
Sue: Mi familia y yo tuvimos que salir de la ciudad... Nos habían robado el helicóptero que tenía mi esposo, y tuvimos que escapar en auto.
Sue: Ibamos a escapar al Este, a Liberty City, pero el ejercito nos detuvo a un lado de la ruta y nos dirigió aquí.
Sue: Había muchas provisiones y... Decidimos quedarnos a ayudar a otras personas.
Michael: ¿Ustedes levantaron los muros?
Sue: Lo hicieron mi esposo, Arn, y mis hijos, Christoph y Elliot. Mi esposo era arquitecto, y mis hijos estaban estudiando la misma carrera.
Sue: A Arn fue el que más ganas le echó a nuestro proyecto. Levantó los muros, y la gente comenzó a llegar... Entonces, con la ayuda de todos, construyeron los paneles solares.
Michael: ¿Han estado viviendo aquí todo este tiempo?
Sue: Necesitamos gente que haya vivido allí afuera
Sue: Hemos recibido mucha gente por aquí, y esta es la primera vez que nos encontramos con un grupo tan numeroso.
Michael: Deberían mantener sus puertas cerradas.
Sue: ¿Por qué?
Michael: �Porque todo se trata de supervivencia ahora... A cualquier costo.
Michael: Personas de ahí afuera estarán esperando a una oportunidad como esta, buscará aprovecharse de nuestras debilidades. Así que... Traer gente a lugares como este...
Sue: ¿Me está diciendo que no acepte a su gente? ¿Ya esta cuidando este lugar?
Sue: Maria y Cody me han dicho que puedo confiar en ti.
Michael: Ellos no me conocen. He matado gente, antes y después de esto.
Michael: Ya ni sé cuantos llevo...
Michael: Pero los que maté desde que empezó esto, sé porqué lo hice...
Sue: ¿Por qué?
Michael: Porque mi familia no sobreviviría afuera con personas así. Para que yo sobreviviera para ellos.
Sue: Por como lo dice, quiero ser parte de su familia.
Sue: Michael... Yo también he hecho cosas.
Sue: Arreglé las elecciones para que Jock Cranley pierda, y yo gane.
Sue: También... Expulsé a dos personas que no funcionaban en esta comunidad, y ambos sabemos que es lo mismo que matarlos.
Michael: ¿Qué quiere de nosotros?
Sue: Quiero que cooperen con nosotros, que nos ayuden a sostener este sitio.
Sue: Maria me ha dado informes sobre ustedes... Desde la tienda de licores hasta la gasolinera.
Sue: Ustedes pueden ayudarnos a sobrevivir.

Mientras se realizaba la entrevista de Michael, el resto del grupo es dirigido a la armería, donde dejan sus armas en un carrito. Harper, la encargada de turno en la armería, se queda sorprendida por la cantidad de armas que tenía el grupo.

Harper: Vaya... Creo que tendré que hacer otro viaje.
Brenda: Aunque no lo creas, esto no nos hubiera durado mucho más tiempo.
Maria: No se preocupen, estas armas seguirán siendo suyas. Pero solo pueden llevarlas si salen del pueblo.

Tras dejar sus armas, Tyler es citado por Sue en su oficina para hablar con él. Ya en el lugar de la entrevista, Tyler mira por la ventana el parque que se encuentra al lado de la casa.

Sue: ¿Cómo has encontrado a Michael y su gente?
Tyler: Mi hermano, dos hermanas y yo estábamos en la casa de Franklin, para escondernos.
Sue: ¿Cómo se llamaban?
Tyler: Mi hermano, George... Louise y Stephanie.
Sue: Por lo que veo... Han pasado por un infierno, ¿verdad?
Tyler (En tono sarcástico): Oh... Fue encantador.

Ante el sarcasmo de Tyler, Selena no puede evitar reír, aunque logra disimular. Sin embargo, llama la atención de su tía.

Sue: ¿Todo bien, Sel?
Selena: Sí, claro, tía Sue.
Sue: Bien, prosigamos.
Sue: ¿Cuál era tu ocupación antes de esto?
Tyler: Era policía, pero estaba formándome para detective de homicidios.
Sue: ¿Policía, eh? Muy bien...
Sue: ¿Qué más haces?
Tyler: Estuve en las ligas inferiores de Baseball cuando era un chico, me gusta el golf y sé seguir huellas.
Tyler: Disculpe si soy algo... Metido, pero quisiera saber qué está planeando aquí.
Sue: Planeo una civilización como la de antes de este holocausto.
Tyler: No creo que se pueda volver en el tiempo.
Sue: Pero lo estamos intentando, eso es lo importante.

Mientras tanto, Cody lleva a Michael y Tracey a ver las casas que el grupo puede ocupar.

Cody: Aún tenemos muchas casas a su disposición, pueden ocupar cuantas estén libres. Pero si llegamos a quedarnos cortos, tendremos que compartir las casas.
Michael: ¿Las que queramos?
Cody: Las que quieran, pero si yo fuera tú. Elegiría la más grande. (Señala una casa a su derecha)
Cody: Es más linda, por dentro y por fuera.
Cody: Escuchen, sé que todavía nos tienen como extraños, pero me alegro que vinieras.
Cody: Como sea, Sue me pidió que les diera su espacio y se decidan más tranquilos.
Cody: Tómense su tiempo, exploren. Es un pueblo grande. Si necesitan algo, me llaman.
Cody: Estamos a dos casas, con Maria.
Tracey: Gracias.
Cody: Por nada.

Luego de que Cody se marche, Michael y Tracey inspeccionan una de las casa, ingresando con cautela y observando en cada rincón.

Tracey: Bueno, se parece bastante a la nuestra...
Michael: Sí, es verdad.

Al llegar a la cocina, Tracey abre el grifo de la pileta del lugar y se alegra de ver agua corriente. Más tarde, Michael aprovecha el agua caliente para ducharse. Tras la placentera ducha, Michael se mira en el espejo, para luego tomar una máquina eléctrica de afeitar y terminar rasurándose su gruesa barba. Tras finalizar, Michael escucha el timbre de la casa, por lo que decide ver quien es. Al llegar a la puerta, Michael ve a una mujer caucásica, de cabello castaño oscuro, de mediana estatura y complexión delgada, que iba vestida con un polo azul, calzas negras y botas grises. Al ver que tenía una canasta de alimentos, Michael recibe a su primera invitada.

Michael: Hola.
Mujer: Hola, mi nombre es Sarah Donovan.
Michael: Michael.
Sarah (Entregandole la canasta a Michael): Toma, un regalo de bienvenida.
Michael: Gracias, Sarah.
Sarah: Estaba haciendo un curso de estilista... Podría hacerte un corte si lo deseas.
Michael: Ni siquiera me conoces.
Sarah: Confío en ti.

Michael finalmente acepta que la mujer le corte el cabello. Mientras Sarah iba terminando el corte de Michael, ambos comienzan a charlar.

Sarah: Tengo un hijo, se llama Dave.
Sarah: Creo que tiene la misma edad que tu hija.
Sarah: Podría presentarlos, para que ella tenga amigos, ¿no?
Michael: No sé si quisiera, pero si logras convencerla, por mi bien.
Michael: Electricidad, agua caliente, duchas, cortes de pelo... No creí que eso seguiría existiendo.
Sarah: Vamos, si se inventó una vez, puede volver a pasar.

En la oficina de Sue, esta se encontraba entrevistando a Trevor, quien no parecía interesarse mucho.

Sue: Estás invitado a sentarte, Trevor.
Sue: No muerdo.
Trevor: Estoy bien...
Sue: Trevor, ¿quieres estar aquí?
Trevor: Solo quiero estar con mi grupo. Supongo que sí.

Más tarde, Trevor se sienta en el pórtico de una de las casas, de la cual salen Michael, Tracey y Tyler, con el fin de investigar la casa de junto.

Michael (A Tracey): Puedes ir a ver, pero rápido.
Tracey: Okey, gracias.

Al caer la noche, el grupo decide dormir todos juntos en la misma casa. Mientras todos se acomodan para dormir en la, Jillian llega después de tomar una larga ducha.

Jillian: ¿Cuanto tiempo estuve ahí?
Anthony: 30 minutos.

Michael ingresa a la casa, sorprendiendo a unos cuantos por su nuevo corte.

Rachel: Oh, vaya...
Rachel: Nunca... Te había visto así.
Michael: Es lo que sentí antes y después.
Rachel: Mira... Entiendo que no estés muy convencido.
Rachel: Pero creo que tendríamos que tener un buen presentimiento con este lugar.
Michael: Espero que tengas razón.
Rachel: Ojala que sí.

En ese momento, alguien toca el timbre de la casa. El grupo se alerta por esto, y ven a Michael abrir la puerta con toda confianza, luego de ver que se trataba de Selena.

Selena: Michael, mi tía...

Selena se sorprende, al igual que todos en la casa, de ver a Michael con el cabello corto y la barba rasurada.

Selena: Vaya...
Selena: No sabía lo que había debajo de eso.
Selena: Disculpa, no quise interrumpir. Es solo que mi tía quería verificar que estén cómodos, y como yo no tengo nada mejor que hacer...

Selena ve el interior de la casa, sorprendiéndose de encontrar a todos los sobrevivientes, recién llegados, juntos en la misma sala.

Selena: Por dios.
Selena: Están todos... Inteligente.
Michael: Nadie nos dijo que no se podía.
Selena: No es problema, dijiste que eran una familia.
Selena: Es asombroso como la gente, con un pasado totalmente diferente y nada en común se pueda encontrar. ¿No lo creen?
Michael: A todos aquí les han dado trabajos.
Selena: Sí, es parte de este lugar.
Michael: Bueno, Sue no me dio uno.
Selena: Lo hizo. Solo que aún no te lo ha dicho.
Selena: Lo mismo va para Tyler.
Selena: Estamos por definir el trabajo de Rachel, y está intentando entender al señor Philips.

Selena también nota que Tyler tiene la pequeña barba rasurada y el cabello peinado, por lo que no tarda en elogiarlo.

Selena: Te ves bien, Tyler.

Selena se marcha de la casa, de nuevo a la suya. Michael cierra la puerta con calma y todos se acuestan a dormir. Más tarde, ya con todos dormidos, Michael no logra conciliar el sueño y sale al pórtico de la casa, donde se queda mirando el parque durante horas. Al día siguiente, todos los miembros del grupo salen de la casa y se disponen a explorar el pueblo, con excepción de Trevor, quien se sienta en la escalera del pórtico de la casa.

Michael: T, dijeron que podemos explorar.
Michael: Vamos todos...
Trevor: No, yo me quedaré.
Michael: Está bien.
Michael: Amanda siempre quiso vivir en un lugar como este. Pensando que algún día lo encontraríamos.
Trevor: Bueno, aquí estamos.
Michael: Volveremos pronto.

Michael baja los escalones y llega a la calle, donde se desespera al no encontrar a nadie de su grupo. Michael comienza a correr en busca de su familia. Tras correr unos cuantos metros, el hombre se choca con Sarah, quien sonríe ante la torpeza del nuevo.

Sarah: Michael, ¿estás bien?
Michael: ¿Has visto a Tracey y a los demás pasar?
Michael: Salimos, y ellos se me adelantaron.
Sarah: Está bien, creo que sé donde están.

Sarah guía a Michael hasta una casa, donde se encontraban Tracey, Franklin y Zoey con Tanisha y otro hombre.

Sarah: Ahí están, con los James.
Sarah: Jayden y Tanisha...
Michael: Gracias, yo solo...
Sarah: Está bien, Michael. Te entiendo.
Sarah: Tanto tiempo con ellos ahí afuera, y te acostumbras a nunca separarte.
Michael: Mira, lo siento si te lastimé o algo. ¿Estás bien?
Sarah: Estoy bien, por suerte no me golpeaste.
Michael: Estaba a punto de perder la cabeza... Gracias.
Sarah: Por nada.
Sarah: Le conté a Dave sobre Tracey, y tiene ganas de conocerla.
Michael: Hablaré con ella. Pero dile que es mi niñita.

Unos minutos más tarde, Tracey acepta ir a la casa de los Donovan, donde es recibida por Dave, el hijo de Sarah.

Dave: Hola.
Tracey: ¿Qué tal?
Dave: Soy Dave, mucho gusto.
Tracey: Igual para ti.
Dave: ¿Quieres pasar? Tenemos bebidas.
Tracey: ¿Estás con alguien?
Dave: Pues, tenemos que hacer tareas para la escuela, estamos casi terminando.
Tracey: ¿Tienen una escuela?
Dave: Sí, está junto al restaurante de Andrea. Yo ya tengo 18 años, pero... Me están obligando a recuperar los años que perdí.
Tracey: Vaya, debe ser molesto.
Dave: Y que lo digas.
Dave: Bien, pasa. Te presentaré con los demás.

Tracey ingresa a la casa de los Donovan, encontrándose en la sala a tres chicas y dos muchachos adolescentes.

Dave: Bien, chicos. Ella es Tracey, acaba de llegar apenas ayer.
Dave: Tracey, estos son Katie, Mia, Kendall, Mikey y Spencer.
Spencer: Hola, que tal.
Katie: Hola, bonita.
Mia: ¿Qué tal?
Tracey: Buenas.
Kendall: Oye, esa ropa no va contigo. ¿Quieres que te preste algo a la moda?
Tracey: Eh...
Dave: Kendall, tranquila. Acaba de llegar.
Tracey: No, no hay problema, Dave.

Más tarde, en la casa del grupo, Michael ingresa a una habitación, donde Tracey estaba recostada en una cama.

Michael: Hola.
Michael: ¿Qué te pareció la casa de Dave?
Tracey: Bueno... Se parecen a mis viejos amigos...
Tracey: Papá, ¿qué opinas de este lugar?
Michael: Bueno, creo que parece... Agradable.
Tracey: Supongo.
Tracey: Me gusta estar aquí, me gusta la gente, las costumbres. Pero... Son débiles.
Tracey: Me aterra pensar que podría pasarnos a nosotros.
Michael: No nos pasará a nosotros, Trace.
Michael: Por cierto, ¿te dieron trabajo?
Tracey: Pues... Por ahora soy ayudante de cocina del restaurante.

Esa noche, mientras todos dormían, Franklin se despierta y se levanta del suelo. Al ver a Michael mirando por la ventana, decide acercarse a él.

Franklin: Sue no me ha dado un trabajo aún.
Michael: ¿Quieres uno?
Franklin: Para distraerme.
Franklin: ¿Tú no quieres?
Michael: Si acepto, sería decir "sí" a todo.
Franklin: ¿Tienes miedo de hacer eso?
Michael: ¿Tú no?
Franklin: No.
Michael: ¿Entonces qué hacemos despiertos?
Michael: Iré a dar una vuelta.

Michael sale de la casa y comienza a caminar por el vecindario. Conforme sigue caminando, Michael se encuentra con un hombre de voz gruesa, el cual no lograba ver bien por la oscuridad, sentado en el pórtico de su casa.

Hombre: ¿Eres Michael?
Michael: Sí.
Hombre: Mi esposa cortó tu cabello.
Michael: Sí, sí. Lo sé.
Hombre: Bienvenido a Las Venturas.
Michael: Gracias.

Michael sigue su camino por el vecindario, mientras el extraño hombre lo mira de reojo, mientras bebe una cerveza. Al día siguiente, Karen sale, con un delantal de cocina, de la casa. Trevor ve a la mujer y lanza una carcajada por su vestimenta.

Karen: Hora de cocinar...
Trevor: ¿En serio?
Karen: Hacer la comida para los ancianos, mujeres embarazadas, personas que no pueden hacer nada y sobre todo, a los bebés.
Karen: Llegaré a conocer a todos los vecinos de esta manera.
Trevor: Jaja, bien.
Karen: ¿No te has duchado aún?
Trevor: Eh... No.
Karen: Toma una ducha, te lavaré la ropa.
Karen: Tenemos que guardar las apariencias, incluso tú.
Trevor: No pienso empezar ahora.
Karen: Te bañaré con una manguera.
Trevor: Te ves ridícula.

Karen abandona la casa y se marcha a la casa del frente. Mientras tanto, Mori se encuentra con una mujer, de tez caucásica, cabello negro, ojos marrones y de mediana estatura, en la armería.

Mori: Hola, señorita. Mi nombre es Mori.
Mujer: Mucho gusto, soy Cassie.
Mori: ¿Cuál es tu oficio, nena? El mío es corredor.
Cassie: Yo también lo soy. Pero ahora que están tú, Malcom, Niko, Brenda y Franklin con Christoph y sus amigos, supongo que estaré relevada.
Mori: Tranquila, cariño. Yo puedo hacer que cumplas con tu trabajo.
Mori: Sólo déjame hablar con Sue y todo estará arreglado.
Cassie: Por favor, no lo hagas. Me gusta pasar tiempo con mi novio.
Mori: Oh, bueno... Está bien...

En ese momento, Franklin, Malcom y Niko ingresan a la comunidad, muy enfadados. Detrás de estos, Christoph, acompañado por sus amigos Douglas y Costa, trata de provocar a Franklin.

Christoph: Oye, ustedes tres necesitarán un nuevo equipo.
Christoph: Aún no están listos para salir.
Franklin: Sí, estoy seguro de que es al revés.

Christoph, cegado por la furia se acerca rápidamente a Franklin y lo encara.

Christoph: Ey, mira... Tenemos una forma de hacer las cosas aquí.
Franklin: Cuelgan a los caminantes, y gastan municiones con ellos...
Christoph: Ese caminante mató a un amigo mío.

Al escuchar la discusión entre Franklin y Christoph, varios residentes se acercan al lugar para ver lo que pasaba, entre ellos Trevor, Michael, Edward, Jessica, Rachel, Ellie y Zoey.

Christoph: Mira, no voy a discutir sobre esto. Aquí se hace lo que yo digo.
Franklin: Entonces vamos a sufrir el mismo destino que tu otro grupo.
Christoph: ¿Cómo dices?
Zoey: Aléjate de él, Christoph.
Christoph: Vamos, dilo.
Malcom (A Christoph): Vamos, hombre. No te metas con él.
Christoph (En tono desafiante): Vamos, semental.
Franklin: No impresionas a nadie. Aléjate de mi vista.

Christoph empuja a Franklin y continúa desafiándolo. No obstante, Sue intenta parar la discusión.

Sue: ¡Christoph! ¡¿Qué sucede?!
Christoph: Sucede que Franklin tiene un problema con nuestra forma de hacer las cosas.
Christoph: ¿Por qué dejaste entrar a esta gente?
Franklin: Porque somos los que de verdad saben hacer las cosas.

Christoph, sin pensarlo, lanza un golpe contra Franklin, quien lo esquiva y le devuelve el golpe, tumbándolo en el suelo. Douglas y Costa intentan atacar a Franklin, pero son detenidos por Trevor y Malcom. Christoph se vuelve a poner de pie e intenta atacar a Franklin, pero vuelve a ser tumbado por el mismo. Michael ve que Trevor está estrangulando a Douglas, intenta sacarlo de encima.

Michael: T, dejemos esto por ahora.
Trevor: Díselo a ellos.
Michael: Tranquilo, ¿sí?
Michael: ¡Trevor, es suficiente!

Trevor finalmente cede y deja a Douglas. Mientras tanto, Christoph vuelve a ponerse de pie y busca a Franklin, pero se encuentra con Tyler plantado frente a él.

Tyler: ¿Quieres terminar en el suelo otra vez?

Christoph finalmente para, y ya con la situación bajo control, Sue se dirige a todos los residentes que se encuentran cerca.

Sue: ¡Quiero que todos me escuchen ahora, ¿si?!
Sue: Michael y su gente no son invitados, son parte de esta comunidad ahora... Y serán tratados como iguales.
Sue: ¡¿Entendido?!
Sue: ¿Christoph?
Christoph: Sí, claro... Entendido.
Sue: Todos los que tengan armas, entréguenlas.
Sue (A Christoph): Tú, Douglas y Costa irán a mi oficina, ahora.

Christoph y sus amigos se marchan del lugar hacia la oficina de Sue. Mientras que, en ese momento, la líder procede a revelar los trabajos de algunos de los recién llegados.

Sue: Dije que tenía un trabajo para ustedes...
Sue: Tyler y Rachel... Quiero que sean la autoridad aquí. Oficialmente los nombro policías de la Comunidad de Las Venturas.
Michael: ¿Y qué hay para mi?
Sue: Tú te estarás preparando... Tomarás mi lugar cuando nos hayamos expandido.
Sue: ¿Aceptan?
Michael: Está bien...
Sue: ¿Rachel? ¿Tyler?

Rachel y Tyler asienten con la cabeza, aceptando sus nuevos cargos en la Comunidad. Trevor, al sentirse excluido, abandona la zona y regresa a la casa.

Sue: Está bien.
Sue (A Franklin): Gracias.
Franklin: ¿Por qué?
Sue: Por poner a mi hijo en su lugar. Dos veces...

Franklin se va sin decir una palabra, mientras Zoey mira con una sonrisa a la líder. Todos proceden a abandonar el lugar y regresan a sus casas. Durante la noche, Tyler baja las escaleras a la sala, donde se encontraba el grupo. Todos miran con curiosidad al nuevo policía, que porta el uniforme gris, característico de la policía de Las Venturas. Tyler sale de la casa, y en el pórtico se encuentra con Trevor, Karen, Niko y Michael.

Tyler: ¿Estamos bien?
Michael: Sí.
Niko: ¿Volviste a ser policía?
Tyler: Quería ver si me quedaba bien.
Karen: Ten cuidado, Michael o Trevor podrían dispararte por instinto.
Trevor: Entonces... ¿Nos quedaremos?
Michael: Creo que podemos separarnos. Cada uno en su casa. Tratemos de no ocupar demasiadas.
Karen: Si nos sentimos cómodos aquí, y bajamos la guardia... Este lugar nos hará débiles.
Michael: Tracey piensa lo mismo. Pero eso no pasará
Michael: No vamos a volvernos débiles.
Michael: No seremos así nunca más. Haremos que funcione.
Michael: Y si los demás no lo logran, tomaremos este lugar.

Capitulo 9: Aquí y ahora

En una templada noche en la Comunidad de Las Venturas, Denise, quien ya se encuentra en su nueva casa con Malcom, Brenda, Jessica y Anthony, no logra conciliar el sueño. La joven se queda viendo algunas fotos de los antiguos dueños de la casa, un matrimonio joven con 2 hijos. Durante la mañana, Denise visita la armería, donde encuentra con Carter en la puerta.

Carter: Es muy temprano, niña. Deberías dormir un rato más.
Denise: Ya no puedo dormir más.
Carter: De acuerdo, ¿qué se te ofrece?
Denise: Necesito mi pistola, voy a salir a practicar un poco.
Carter: Muy bien, pasa.

Carter abre la puerta de la armería, permitiendo la entrada a Denise, quien toma su pistola y algo de munición y se marcha nuevamente. Ya afuera, en el desierto, Denise coloca las fotos en el suelo y se aleja bastante. La muchacha apunta con su pistola y comienza a disparar a las caras de las personas en todas las fotos. Mientras tanto, más alejado, en el desierto de Las Venturas, Michael, Trevor, Niko y Karen se reúnen para charlar respecto a su plan para tomar la Comunidad.

Michael: Entonces, ¿qué opinan?
Karen: Podemos entrar cuando esté vacío.
Michael: ¿Cómo es eso? Está cerrado por las noches.
Niko: La ventana tiene un pestillo, puedo dejarla abierta.
Michael: ¿Un pestillo?
Niko: Sí.
Trevor: ¿Y si uno de esos idiotas la cierra?
Niko: Esperamos un par de días, y volvemos a abrirla.
Michael: Tenemos que hacerlo, tarde o temprano.
Michael: En este momento no nos están observando. No están preocupándose por reuniones como esta.
Michael: Quizás necesitemos las armas, o quizás no.
Karen: Las necesitaremos, salgan como salgan las cosas.
Michael: Son las personas con más suerte que he conocido. Y siguen teniendo aún más suerte.
Niko: ¿Cómo es eso?
Michael: Estamos aquí ahora.
Trevor: Tienen un baúl, y está repleto de pistolas y subfusiles. Solo están tiradas ahí, no las usan.
Karen: Nunca sabrán que desaparecieron.
Michael: Escuchen, quiero que los demás lo intenten.
Karen: Yo también.
Michael: Así que lo mantendremos en secreto, solo nosotros.
Michael (A Niko): Ahí viene uno.

Niko, al ver hacia atrás, observa a un caminante acercándose al pequeño grupo. Niko toma su cuchillo y se dispone a eliminarlo, pero Karen se le adelanta y le dispara con su pistola varias veces en el torso, para después rematarlo con un disparo en la cabeza.

Niko: Eh...
Karen: Dije que tenía que salir a practicar, no puedo volver con el cargador lleno.
Trevor: Por suerte apareció uno.
Michael: Deberíamos volver.
Michael: Karen, tú abre el pestillo. Nosotros nos encargaremos de lo demás.
Michael: A diferencia de ellos, no dependemos de la suerte.

Michael, Trevor, Niko y Karen van de regreso a la Comunidad. No obstante, mientras se acercan al pueblo, Trevor encuentra un caminante con una quemadura en forma de "S", marcada en su torso descubierto.

Trevor: ¿Qué demonios es eso?
Niko: ¿Es una "S"?
Karen: Sí.

El grupo ignora al caminante y continúa su camino hacia la Comunidad. En su nueva casa, Tyler amanece en su cama, se cepilla los dientes, se ducha y, finalmente, se pone su uniforme de policía. Mientras Tyler se mira en el espejo por varios minutos en el espejo, Rachel, quien también lleva un uniforme de policía, se acerca a él.

Tyler: No sé si esto es una clase de truco. Les entregó la autoridad a extraños.
Rachel: La autoridad, para separar las peleas aquí.
Tyler: Si se trata de eso, Sue debería haberle dado un uniforme a Trevor y Michael.
Rachel: No sé si es por nosotros o ellos. O quizás Sue esté tratando de deshacerse de nosotros y de ellos.
Rachel: Nos deja en esta posición a ti, a mí, a Michael. Y hace que la gente lo vea.
Rachel: Si ese es el truco, sería inteligente. Ella parece ser inteligente.
Tyler: ¿Inteligente para ellos, o inteligente por ahora?
Rachel: Esto es el ahora.
Rachel: Iré a dar una vuelta. Nos veremos cuando estés listo.
Tyler: De acuerdo...

Rachel se marcha de la habitación de Tyler y se marcha de la casa. El nuevo policía de la Comunidad, quien luego de unos minutos pensativo, escucha el timbre de su casa, por lo que decide abrir la puerta.

Tyler: Hola, Selena.
Selena: Hola, Tyler.
Tyler: ¿Qué se te ofrece?
Selena: Bueno, como esta casa no ha estado habitada, he traído algo para que comas.

Selena entrega una canasta de alimentos a Tyler para que pueda desayunar antes de salir.

Tyler: Gracias.
Selena: ¿Puedo hacerte compañía un rato? No tengo ganas de ayudar a mi tía con sus memorias.
Tyler: Seguro. ¿Has comido?
Selena: No, acabo de levantarme.
Tyler: Bien, pasa. Veré que puedo hacer por ti.

Tyler invita a Selena a pasar a su nueva casa. Tyler se dirige a la cocina, donde prepara un café y tostadas para él y su invitada, lo que le lleva unos minutos.

Tyler: Espero que te guste... Hace tiempo que no bebo esto.

Selena bebe de a un sorbo de la taza de café, sintiéndolo muy caliente.

Selena: Está caliente.
Tyler: Lo siento.
Tyler: ¿Y qué hacías antes de esto?
Selena: Estaba estudiando en la universidad de Vespucci. Provengo de Liberty City.
Tyler: Ah, vaya. ¿Qué estudiabas?
Selena: Siempre quise ser abogada, pero... Supongo que eso quedó en el pasado.
Selena: Estamos en este lugar, aquí y ahora. Por culpa de ellos...
Tyler: Bueno, yo apuntaba para psicólogo, pero las cosas no me fueron muy bien.
Tyler: Cuando estudiaba, un tipo ingresó al campus de la universidad de San Andreas. Se encontró con su novia, y delante de todos, la apuñaló. En ese momento, solo quería ver a ese tipo muerto... Esa chica era mi amiga desde la primaria.
Tyler: Lo detuve antes de que llegue la policía, y desde entonces, supe que tenía potencial para ser uno más en la jefatura.
Tyler: Además, mi padre y mi hermano... Estaban en la prisión en ese entonces, así que era mejor que me conocieran por ahí, para tenerlos un poco más controlados.
Tyler: Mi padre murió tratando de escapar y George... Bueno... Fue dejado en libertad.
Selena: ¿Y qué pasó con tu hermano? ¿Aún sigue vivo?
Tyler: No lo sé. Un día solo se fue...
Tyler: Lo busqué por todo el condado de Blaine y la ciudad.
Tyler: No hubo caso.
Selena: Vaya, lo siento. Debe ser duro.
Selena: Yo perdí a mis padres y a mi hermano cuando esto pasó.
Selena: Un imbécil trató de robarnos cuando íbamos a buscar a mi tía, Christoph, Elliot y Arn.
Selena: Mi padre trató de protegernos, porque sabía que el loco iba a matarnos. Pero...
Selena: El tipo le disparó antes de que pudiera hacer algo, y luego mató a mi madre.
Selena: Ataqué al tipo, le disparé cuando tomé el arma que teníamos nosotros.
Selena: Escapé con mi hermano y nos dirigíamos a la casa de Arn. Pero... Todo se salió de control, nos atraparon los muertos y... Porque no reaccioné a tiempo atraparon a Brian.
Selena: Logré esconderme, pero estaba obligada a ver como lo devoraban vivo.
Tyler: Lo siento.
Tyler: ¿Cómo se llamaban tus padres?
Selena: Harold y Barbara.

Más tarde, Tyler se reúne con Sue, Rachel, Zoey y Michael en la oficina de la líder, para que se les indiquen su función como policía.

Sue: Están para proteger y servir.
Sue: Patrullan alrededor de los muros, vigilan a los niños. Si hay un conflicto, lo resuelven.
Sue: La gente los escuchará.
Tyler: ¿Por qué vestimos uniformes?
Sue: Porque creen en esto. Porque yo les digo que lo hagan.
Sue: Un oficial de policía solía vivir aquí. Así conseguí los uniformes y quise hacerlo oficial.
Sue: Así que es oficial.
Sue: Tengo la ilusión de que aquí haya un gobierno, vicepresidente Townley.
Sue: Y por eso quiero que Zoey también trabaje conmigo. También Ellie, cuando se gradué.
Sue: Habrá un departamento de policía, y quería que Tyler y Rachel la inicien.
Sue: Veo una comunidad dinámica aquí, con industrias, comercios... Una civilización.
Sue: Una vida para todos...
Sue: Podría haber caballos, mucha seguridad y molinos, pero... ¿Y eso qué? ¿Suena imposible?
Zoey: No.
Rachel: No.
Tyler: No, es factible.
Sue: ¿Y tú, vicepresidente?
Michael: No, yo creo que sí.
Michael: Sue, ¿podemos hablar de seguridad?

Michael lleva afuera a Sue y Zoey, mientras Rachel y Tyler comienzan con su labor. El "vicepresidente" guía a las mujeres alrededor de los muros, indicándoles lo que necesitan para estar más seguros.

Michael: Necesitamos un patrullaje constante alrededor de los muros.
Michael: No solo buscar daños, sino señales de que alguien trepe desde afuera.
Michael: Puedes mover hasta los soportes. Es lo que yo haría.
Michael: Las personas son ahora la mayor amenaza.
Sue: Michael, sé que crees que deberíamos estar armados aún dentro de la Comunidad.
Sue: Pero... No puedo aceptar eso.
Michael: Está bien...
Michael: Si haces esos cambios, no los vamos a necesitar.

Antes de poder continuar la conversación, Sue es interrumpida por Denise, quien se acerca para hablar con ella.

Denise: Discúlpeme...
Denise: Quiero ofrecerme para uno de los turnos de vigía en la torre de la entrada.
Sue: No hay vigías allí.
Michael: ¿Qué?
Zoey: Vimos a alguien allí en la mañana.
Sue: Mi hijo, Elliot, dejó un rifle vacío allí arriba. Lo hace a veces, pero no muy seguido.
Sue: Escuchen, no ha habido la necesidad.
Michael: Necesitamos vigías en esa torre, las 24 horas.
Zoey: Es la única manera de ver si alguien se acerca a nosotros.
Sue: Está bien, está bien. Haremos turnos.
Denise: Tomaré varios turnos, mientras más, mejor.
Sue: ¿Por qué?
Zoey: Denise se convirtió en una de nuestros mejores tiradores. Puede hacerlo.
Sue: Debe ir a la escuela.
Denise: Por favor, solo déjeme hacerlo.
Sue: Voy a poner a Elliot allí arriba, hoy.
Sue: Consideraré a Denise como la vigía principal, pero quiero algo a cambio.
Denise: ¿Qué?
Sue: Esta noche daré una bienvenida...
Sue: ... Para todos ustedes, en mi casa.
Sue: Quiero que estén allí cuando caiga el sol.
Denise: ¿Por qué?
Sue: Ven esta noche, ahí lo hablaremos.

Unos minutos más tarde, Michael camina hacia su casa. Karen lo ve desde la casa de una residente del pueblo y decide acercarse a él, despidiéndose de su "amiga".

Karen: Oh, allí viene Michael.
Karen: Me voy Chelsea, tengo que rogarle que me ayude un poco para lo de esta noche.
Chelsea: De acuerdo. Nos vemos, Karen.

Karen abandona la casa y se marcha junto con Michael, charlando con él.

Karen: ¿Has oído sobre la bienvenida?
Michael: Todos estarán allí.
Karen: Es verdad.
Michael: Así que esta noche, entonces.
Karen: Deberíamos poder escaparnos.
Michael: La armería está cerca de lo de Sue.
Michael: Te apoyaré.
Karen: La gente podría preguntarse donde está el vicepresidente.
Michael: Está bien.
Michael: No podemos usar a Trevor. Están vigilando cada movimiento que hace.
Karen: ¿Sabes qué es lo bueno de este lugar?
Karen: Que puedo ser transparente, otra vez.

No muy lejos de allí, Trevor se pasea por las calles del pueblo, estando cerca del restaurante de Andrea. Mientras el hombre iba avanzando, se ve a Maria siguiéndolo a distancia.

Trevor: ¿Vas a seguirme todo el día?
Maria: ...
Trevor: Te estoy hablando a ti, Maria.
Maria: ¿Lo sabías?
Trevor: Es fácil para un tipo como yo percibir que alguien te sigue.
Maria: Mira, lo siento. Pero necesito saber que es lo que puedes hacer tú aquí.
Trevor: Me conformaría conque me lo preguntes.
Trevor: Solo quiero ayudar a mi grupo.
Maria: Nosotros también formamos parte de tu grupo, ahora.
Trevor: Tal vez, no lo sé.
Maria: ¿Y qué te gusta hacer?
Trevor: No lo sé, matar. No vivos, sino muertos.
Maria: ¿Sólo eso?
Trevor: Andar en mi Betty...
Maria: ¿Qué es Betty?
Trevor: Mi Bodhi.
Trevor: La perdí hace mucho tiempo, y no encontré ninguna igual.
Maria: Bien, creo que puedo compensarte eso...
Trevor: ¿Qué?
Maria: Sé que te sientes como un extranjero...
Trevor: De hecho, soy canadiense.
Maria: En esta situación, todos somos iguales...
Maria: No es tu culpa, ¿sabes?
Maria: Cody y yo, aún nos sentimos así en ciertas cosas.
Maria: Algunos nos miran raro porque... A mi me gustan las chicas, y a él los chicos.
Maria: La gente tiene miedo de ti y de mi por diferentes razones.
Maria: Y cuanto más miedo tengas, más estúpido eres.
Maria: A mi me temen porque me conocen... Y cada día un poco menos.
Maria: No cometas el mismo error que nosotros, Trev. Intenta acercarte a la gente.
Maria: Ve a la fiesta de bienvenida esta noche.
Trevor: No tengo nada que probarles...
Trevor: Conocí a muchas personas que hicieron cosas malas, yo estoy entre ellos.
Trevor: No le tenemos miedo a nada.
Maria: Sí, lo tienen.
Maria: Tú Pareces bueno.
Trevor: Me golpee muy duro en la cabeza.

Más tarde, en la puesta de sol, Michael, Karen, Tracey y Rachel ingresan a la casa de Sue, descubriendo que son los primeros en llegar. Todos vestían muy elegantes y se unen a la fiesta, siendo recibidos por la líder.

Sue: Por dios...
Sue: ¡Bienvenidos!
Karen (Sonriendo): Hola.
Sue: Que alegría que hayan venido.
Sue: Hola, Michael, Tracey, Rachel. Me alegro tanto de verlos.
Sue: Sabes, Tracey. Ahora que lo pienso, olvidé entrevistarte a ti.
Sue: Te envidio, jovencita.
Tracey (Sonriendo): ¿Por qué?
Sue: Tú llegarás a ver en lo que este sitio se convertirá.
Sue: Disfruten la fiesta.
Sue: Les serviré algo para beber.

Michael y los demás siguen a Sue. Mientras tanto, Anthony, Jessica, Edward, Ron, Malcom, Zoey, Franklin y Ellie ingresan a la casa. Todos, al igual que los demás, visten muy elegantes para la fiesta.

Anthony: Acabamos de llegar, y ya tengo ganas de irme.
Jessica: Al menos tienen cerveza.
Anthony: Voy a intentarlo.

Michael bebe un vaso de agua en la barra de comidas, en cuanto Sue llega, presentándole a su hijo, Elliot.

Sue: Michael, este es mi hijo menor, y más maduro, Elliot.
Elliot: Señor Townley, mucho gusto.

Elliot extiende su brazo para estrechar las manos con Michael, quien le devuelve el gesto con la misma acción.

Michael: Igualmente. Llámame Michael.
Elliot: De acuerdo.
Elliot: Eres un tipo bastante impresionante.
Michael: ¿Cómo es eso?
Elliot: Vi los vídeos que Selena filmó... Y las cosas que tu grupo dijo de ti...
Elliot: Las cosas que hiciste por ellas, no tienen precio.
Michael: ¿Tú y tu padre levantaron todos estos muros?
Elliot: Sí, yo lo ayudé. Aunque Christoph y otros más nos ayudaron también.
Sue: Elliot fue el que más ayudó a Arn para levantar los muros.
Elliot: Fue mucha ayuda, y eso fue increíble.
Elliot: Pero, son solo muros.
Elliot: Has protegido demasiada gente por más de dos años, creo que nos has superado.
Sue: Estamos tras los muros, aquí y ahora. Así que consideremos esto como un empate.
Elliot: Bueno, me alegra que estés aquí, Michael.

Elliot saca una botella de Whiskey de su bolso y la deja sobre la mesa, ofreciéndole a Michael.

Elliot: Esto era de mi padre.
Elliot: Antes de morir, dijo que solo una persona es digna de beber su alcohol.
Elliot: Y es una botella solo para ti, Michael.
Michael: No he bebido esto en años.
Elliot: Creo que no lo has bebido nunca. Es importado.
Elliot: Vamos, deja de beber agua y toma otro vaso.
Michael: No, estoy bien.
Elliot: No tienes que estarlo.

Michael finalmente cede ante la insistencia del joven hombre. Tyler, Brenda, Jillian, Niko, Roman, Mallorie, Mori y Brucie son los últimos en llegar a la casa, siendo recibidos por los residentes.

Brenda: Bueno, no está tan mal.
Tyler: Sí, voy a buscar algo que...

En ese momento, Selena, vestida con un llamativo vestido verde, maquillada y peinada, aparece frente a Tyler, asombrándolo.

Tyler: ...Beber.
Selena: Hola, hombre de la ley.
Tyler: ¿Qué tal?
Selena: Nada, aquí... Pasando el tiempo.
Selena: Estaba esperándote.
Tyler: ¿Por qué a mi?
Selena: No preguntes. ¿Quieres beber algo?
Tyler: Claro.

Tyler y Selena se alejan de los demás, quienes comienzan a dispersarse entre la gente.

Brenda: Sabes... Como que tienen buena química.
Jillian: Sí, es verdad.
Brenda: ¿Bebemos algo?
Jillian: Pues claro.

Franklin y Zoey se encuentran con Tanisha y su esposo, Jayden, un hombre de 31 años, caucásico, alto, cabello negro, barba candado y vestido con un traje negro. Franklin tiene como objetivo presentar a Zoey.

Franklin: ¿Cómo estás, Tanisha?
Tanisha: Pues, bien. Gracias.
Jayden: Franklin, amigo.
Franklin (Estrechando manos con Jayden): Jayden.
Franklin: Gente, ella es mi esposa, Zoey.
Tanisha: Oh, por dios, Franklin. Es muy linda.
Zoey: ¿Qué tal?
Tanisha: ¿Y como se conocieron?
Franklin: Pues... Fue después de lo del virus.
Franklin: Nos encontramos con ella y su familia en su granja.
Tanisha: ¿Dónde está tu familia?

Zoey señala a Ellie, quien se encuentra hablando con Tracey, Mia y Dave.

Zoey: Esa muchacha rubia, la bajita.
Tanisha: Se parece bastante a ti.
Jayden: Franklin nos contó sobre tu padre. Lo siento mucho.
Zoey: Sí... Lo extraño mucho...

Ya un par de horas después, Trevor observa por fuera la casa de Sue, escuchando risas y charlas. No obstante, Trevor se resigna y decide marcharse a su casa. En el camino, Maria le llama la atención desde el pórtico de su casa.

Maria: ¡Hey, T!
Trevor: Pensé que estabas en la fiesta.
Maria: Nah, a nosotros no se nos dan las fiestas.
Maria: Asistimos a la nuestra, y no fue tan agradable.
Trevor: ¿Por qué me dijiste que irías?
Maria: Yo dije que lo intentes, y lo hiciste. Es un progreso.
Trevor (Dándose la vuelta): Está bien.
Maria: Oye, entra a mi casa.
Maria: Comeremos pollo.
Maria: Vamos, hombre. Lo hice yo, no irás a despreciar mi esfuerzo.

Mientras tanto, en la fiesta, Karen y Michael ven a Carter ingresar a la casa. Por lo que deducen que la armería está vacía.

Karen: Mira, él está aquí. Así que la armería debe estar vacía.
Michael: Iré contigo.
Karen: No, recuerda... Yo soy transparente, tú eres importante.

Karen deja a Michael y busca la forma de salir de la casa. En ese momento, Sarah, vestida con un vestido negro, llama la atención del "vicepresidente".

Sarah: Oye, Michael.
Michael: ¿Qué hay, Sarah?
Sarah: Te presento a mi esposo, Frank.

Sarah presenta a Frank, un hombre de 48 años, caucásico, pelirrojo, con un bigote sutil, vestido con una camisa de botones blanca, jeans azules y zapatos marrones.

Frank: Oye, mucho gusto. Mira quien es la mano derecha de Sue.
Frank: Si esta comunidad sigue creciendo, serás muy importante.
Michael: Eso espero.
Franklin: ¿Quieres venir a mi oficina y te eche un vistazo? Tienes que hacer una cita.
Michael: No entiendo...
Frank: Creo que tuve que decir que soy doctor antes de eso... Dios...
Sarah: No, de todos modos sonó bien.
Frank (Tomando el vaso de Michael): Permíteme que busque un trago para los tres.
Sarah: Deja, querido. Yo lo ha...
Frank: Lo haré yo...

Frank se marcha en busca de una bebida, dejando a un lado a Michael y Sarah.

Sarah: ¿Te diviertes?
Michael: Sí, lo hago.
Sarah: Creo que fue una pregunta bastante estúpida, ¿no?
Michael: Tal vez...
Sarah: Aunque esto es bastante cómodo.
Michael: ¿Tú crees?
Sarah: Vida normal, como la que tanto deseamos.
Sarah: Bueno, no es como la de antes.
Michael: Aunque suene raro, esto es mejor para mi.
Sarah: ¿En qué sentido?
Michael: Esta experiencia... Me cambió por completo.
Michael: Antes de esto, yo solo era un viejo gruñón. Era productor de películas, tenía dinero, y tengo un pasado criminal.
Michael: Esto, tuvo un cambio positivo para mi.
Sarah: Me alegra que lo digas.
Sarah: Y ahora que lo dices, yo te conozco.
Sarah: Tú trabajaste con Solomon Richards, ¿verdad?
Michael: Sí.

En la casa de Maria y Cody, estos observan a Trevor comer, mientras se ríen de sus malos modales para comer pollo.

Trevor (Con la boca llena): Gracias...
Cody: Oye, cuando estés afuera... Si pasas por una tienda, o algo así. ¿Me traes un reproductor DVD? La que tenemos se ha estropeado y nadie quiere prestarnos.
Cody: Bueno, como sea. Si traes uno para nosotros...

Al ver una expresión llamativa en la cara de Maria, Cody se calla repentinamente, y trata de excusarse con su hermana.

Cody: Creí que ya estaba todo arreglado...
Cody: ¿Aún no les has preguntado?
Maria: No...
Trevor: ¿Preguntarme qué?
Maria: Sígueme, T.

Maria lleva a Trevor hasta el garaje de la casa. Allí, Maria le enseña al invitado una Bodhi de pintura negra nueva.

Maria: La encontramos hace unas semanas en la ciudad. No servía, pero la enganchamos al remolque, y hace poco la reparamos.
Maria: Ahora es tuya.
Maria: Yo... Le dije a Sue que no te de un trabajo.
Maria: Porque tengo uno para ti.
Maria: Quiero que seas el nuevo reclutador de la Comunidad de Las Venturas.
Maria: No quiero que Cody arriesgue más su vida, así que pensé en ti.
Trevor: No tienes problemas conque yo arriesgue la mía, ¿no?
Maria: Sí, pero sólo porque tú tienes experiencia. El es joven y torpe.
Maria: Eres bueno allí afuera. Pero no perteneces ahí.
Maria: Y sé que es difícil acostumbrarse a que otros se acostumbren a ti.
Maria: Así que entiendo porque necesitas estar afuera. A mi me pasa lo mismo.
Maria: Pero, la verdadera razón por la que quiero que me ayudes a reclutar es...
Maria: Que tú si percibes cuando una persona es buena o mala.
Trevor: Viví rodeado de malas personas, para mi es fácil por eso.
Trevor: De acuerdo. Acepto... No tengo nada más por hacer.
Trevor: Gracias.

En la armería, Karen abre la ventana, la cual no había sido sellada por Carter. Al ingresar a la armería, Karen toma cuatro pistolas y bastante munición, y guarda todo en un bolso. Tras tomar lo necesario, Karen se marcha por la misma ventana. Un rato más tarde, Michael se termina la botella de Whiskey, notándose ebrio por la cantidad de alcohol bebido. Michael mira por ventana, la calle iluminada, hasta que es interrumpido por Sarah.

Sarah: Esa es una buena vista, ¿no?
Michael: Verás... Mi esposa fue asesinada hace poco, en LS.
Michael: Todavía trato de superarlo. No pensé que sería tan difícil.
Michael: Y no fue una pregunta estúpida la que me has hecho.
Michael: Ha pasado mucho tiempo desde que estuve en una fiesta así.
Michael: Aquí no está tan mal.
Sarah: ¿Ya vas a tu casa?
Michael: Sí... El alcohol me está haciendo mal...

Michael se despide con Sarah con un beso en la mejilla y se marcha, junto con Tracey, a su casa. Al día siguiente, Denise espera en el portón del pueblo a que vuelvan Christoph, Douglas y Costa de la búsqueda de provisiones. No obstante, llegan Sue y Elliot.

Elliot: Yo tomaré el lugar.
Denise: ¿Por qué?

Sue, quien parecía molesta con la joven, le entrega un rifle de francotirador y una caja de municiones, para comenzar su ronda en la torre.

Sue: No cumpliste con tu parte del trato. Pero yo sí.
Denise: Es que esto... No es real.
Sue: Denise, sé que has pasado por mucho, y lo entiendo. Pero esto sí es real.
Sue: Ahora ve, antes de que me arrepienta.

Denise se marcha hacia la torre, dejando atrás a Elliot y Sue, quien también se marcha a su casa. Mientras tanto, Tyler camina por las calles del pueblo, acercándose a una peluquería. Allí, Tyler ve caminado a Frank y Sarah, quienes van juntos hacia un rumbo desconocido. Tyler saluda tranquilamente al matrimonio, pero solo Sarah le devuelve el saludo. Tyler nota una actitud extraña de Frank, luego de que este empuje a su esposa para que siga caminando.

Capitulo 10: Miedo

En una templada, Cris Formage, vestido con una camiseta blanca, jeans azules y zapatos negros, contempla su viejo y sucio uniforme de Epsilon. Tras unos minutos observando el atuendo, Cris toma una bolsa negra y arroja el traje, con todo desprecio, dentro de esta. Mientras tanto, Jessica abre el portón de la Comunidad, para que Trevor, en su Bodhi, y Maria, en su Buffalo, salgan a reclutar personas.

Trevor: ¡¿Hacia dónde vamos?!
Maria: Hoy no iremos al desierto, vamos a LV.
Trevor: De acuerdo, una carrera hasta The Strip.
Maria: Tranquilo, viejo. Yo ganaré.

Mientras tanto, Brenda a Elliot espera en un gazebo. El hijo de la líder llega retrasado a su reunión con la joven.

Elliot: Siento llegar tarde. La electricidad se cortó de nuevo.
Elliot: ¿Por qué pediste esta reunión tan temprano, si no vas a traer el desayuno?
Brenda: Porque pensé que te despertabas temprano.
Elliot: No recuerdo la última vez que me desperté a las 8 de la mañana.
Elliot: ¿Qué necesitas?
Brenda: Me encantaria que nos reunamos más seguido en las montañas.
Elliot: ¿Para que me dejes sin desayunar y te pregunté por qué?
Brenda: Así puedes ayudarme con la arquitectura.
Elliot: Oh... Eso.
Brenda: Anoche me dijiste que tu padre te enseñó todo lo que sabía. ¿Puedes enseñarme a mi?
Elliot: ¿Quieres ser arquitecta?
Brenda: Solo quiero aportar mi granito de arena... Quiero que este lugar se mantenga en pie.
Elliot: ¿Crees que podría caer?
Brenda: Creo que podrían ser derribados.
Brenda: Podría suceder cuando tengamos cuarenta y tantos, o puede suceder mañana.
Brenda: Y me gustaría aprender algo de ti.
Brenda: Sobre muros, casas, y esta cosa...
Elliot: Gazebo. Lo construí hace un par de semanas.
Elliot: Entonces, por lo que dices, deduzco que querrás quedarte por un largo tiempo.
Brenda: Sí.

Elliot, en lugar de responderle a la mujer, saca una libreta de su bolsillo y comienza a escribir una hoja.

Brenda: ¿Qué estás escribiendo?
Elliot: Anoto todo lo que aprendí de mi padre.
Brenda: Pero esa parece ser la primera hoja.
Elliot: Lo es. Todo lo que aprendí de mi padre, esta en mi cabeza.
Elliot: Tú, en cambio, necesitarás esto. Ya que aprenderás de un alumno.

Elliot muestra a Brenda lo que escribió en la libreta, enseñándole que solo escribir la palabra: "Primero...".

Elliot: A partir de ahora, lleva esto siempre contigo. Anotarás todo lo que veas y aprenderás más rápido que yo.
Brenda: ¿Cuanto tardaste tu?
Elliot (Sonriendo): Tres dias.

En su casa, un preocupado Anthony mira su reflejo en el espejo del baño. Tras mojarse la cara y espabilar, Anthony mira hacia atrás, contemplando a Jessica dormir pacíficamente. Más tarde, un grupo de corredores formado por, Christoph, Douglas, Costa, Franklin, Jillian, Malcom y Edward, se preparan para una salida hacia un rumbo incierto. Mientras se preparaba, Malcom le pasa una pistola con silenciador a Edward, quien no se veía convencido de ir.

Edward: No, gracias. No es necesario.
Malcom: Sólo tómala, amigo.
Malcom: Necesitas protegerte, Eddie.
Edward: No si no voy.
Christoph: No vamos a viajar hasta la ciudad para traer la cosa equivocada.
Edward: Hay varias piezas iguales a las que necesitamos. No importa quien las fabrica.
Edward: Solo tienen que traer cualquiera, yo podré instalarla.
Edward: Luego, los paneles volverán a ser utilizados.
Malcom: Solo tómala...

Malcom insite entregándole la pistola, ahora con funda, a Edward, dejándolo sin otra opción más que tomarla. Malcom toma su bolso y se dirige a la furgoneta de Christoph, encontrándose con Franklin.

Franklin: Te he visto hablando con Amber anoche. ¿Cuál es su historia?
Malcom: ¿Por qué preguntas?
Franklin: Porque si Tyler y Tracey ya han caído, tu cambien puedes.
Malcom: ¿Tyler y Tracey?
Franklin: Si, negro. Tyler con Selena, y Tracey con Gareth.
Malcom: Ese Gareth es todo un misterioso.
Franklin: No me cambies de tema, es una pregunta inocente.

Por otro lado, Sue y Elliot se reúnen con Christoph para despedirse antes de su salida.

Sue: ¿Tienen todo?
Christoph: Un botiquín de primeros auxilios, armas, guías telefónicas... Sí, todo.
Elliot: Franklin hizo la lista, mamá. Claro que está todo.
Christoph: Sí, y tu trata de no lastimarte mientras construyes tus estupideces.
Elliot: Esas eran las estupideces que papá quería hacer... ¿Lo olvidaste, no?
Sue: Chicos, basta, por favor.
Sue: Y ya sé que tienen todo, es solo que siempre estoy preocupada.
Sue: Te quiero, hijo.

Christoph besa la mejilla de su madre, y se despide de su hermano enseñándole el dedo del medio.

Elliot: Yo también te quiero mucho, bro.
Christoph: Cuídate, mamá.
Sue: Se supone que yo tendría que decir eso.

Zoey, quien ayudaba a los corredores para su salida, se acerca a Franklin para hablar con él.

Zoey: ¿Está todo preparado?
Franklin: Sí.
Zoey: Lo lograrás. Como si de eso habría duda.
Franklin: Como siempre.

Franklin y Zoey se besan y, posteriormente, Franklin se sube a la furgoneta, la cual le pertenecía a Christoph.

Christoph: Bien, ¿estamos listos?
Christoph: Se nos acaba la luz solar, muchachos.

Todos ingresan al vehículo, estando Douglas de copiloto, Costa, Franklin, Jillian, Malcom y Edward en la parte trasera del vehículo. Christoph introduce un CD en el estéreo. Una canción comienza a escucharse.

Jillian: ¡Oh, vaya! Hasta electrónica hay en este lugar...

En la casa de los Donovan, Sarah se encuentra juntando los restos de un jarrón destrozado en el garaje. En ese momento, llega Tyler.

Tyler: Hola.
Sarah: Buenos días...
Tyler: ¿Qué sucedió?
Sarah: No lo sé... A alguien no le gusta un invaluable jarrón de ming...
Tyler (Ingresando al garaje): ¿Alguien entro e hizo esto?
Sarah: Si.
Sarah: Cosas como estas nunca pasan aquí...
Tyler: ¿Tienes enemigos?

Ante la pregunta del policia, Sarah ríe.

Tyler: ¿Conoces a alguien que te envidie esto?
Tyler: Que pena que no haya nadie para investigar estas cosas.
Tyler: Preguntaré por ahí.
Sarah: No... No tienes que hacerlo.
Tyler: Sí, lo sé.
Sarah: Bien, encuentras a la persona que hizo esto, y luego... ¿Qué?
Tyler: Habrá consecuencias.
Tyler: ¿Alguna vez has escuchado la teoría de la ventana rota?
Sarah: No.
Tyler: Consiste en... Si mantienes las ventanas intactas, mantienes la sociedad intacta.
Tyler: Pero si se rompen, se quiebra la sociedad.
Sarah: Era solo un jarrón, Tyler.
Tyler: Sí, sí.
Tyler: Me aburro bastante con solo caminar, así que necesito hacer algo hoy.

Tyler le sonríe a Sarah, quien le devuelve el gesto, y se marcha del garaje. Sarah se queda mirando con preocupación la puerta de su casa, abriéndose lentamente. Mientras tanto, en el parque, Gareth y Tracey caminan por el camino de las piedras, dirigiéndose a la fuente.

Gareth: Se supone que no deberíamos estar aquí.
Tracey: ¿A que te refieres?
Gareth: En este momento... Podríamos estar en la ciudad o en algún otro lugar, seríamos libres.
Tracey: Sueño conque eso vuelva a pasar.
Tracey: Extraño el centro comercial, a mis amigas... A mi hermano y mi madre...
Gareth: Lo siento por tu pérdida.
Tracey: Sí... Mia parece una buena chica.
Gareth: Sí, lo es. Solo un poco insoportable.
Tracey: ¿Sabe que sales afuera?
Gareth: Nunca se lo dije, yo... Ella no lo entendería.
Tracey: ¿No tienes miedo? Digo... ¿De morir afuera?
Gareth: Si tuviera miedo, no saldría. No quiero ser blando, este lugar no debe cambiarme.
Gareth: Y se que tú eres como yo, Trace. Has estado afuera más tiempo.

Ya en la ciudad, frente a un mercado gigante. El grupo de Christoph se arma hasta los dientes para ingresar a este.

Christoph: ¿Es allí dentro?
Douglas: Es el mercado más grande de San Andreas, genio.
Jillian: Parece que la puerta de emergencias es nuestra vida de entrada y salida más fácil.
Franklin: Habrá que investigar todas las salidas.
Franklin: ¿Hay algún plan por si todo sale mal?
Douglas: Ya hay uno.
Douglas: Se le conoce como "Salir por el frente"
Edward: Chicos, cuidado.

Ante la presencia de un caminante cerca, Jillian se prepara para eliminar al caminante, apuntando y disparando a la cabeza de este, con su pistola con silenciador.

Franklin: ¿Qué demonios haces?
Jillian: Eh...
Franklin: Cada bala cuenta, Jill.
Franklin: No lo olvides.
Jillian: Sí, tienes razón.
Christoph: No importa.
Christoph: Me gusta esa puntería.

Christoph toma un rifle de caza y se lo entrega a Jillian.

Christoph: Franklin tiene razón. Debemos revisar el perímetro.
Christoph: Tenemos que conocer todas las salidas posibles.

El grupo decide separarse. Franklin y Jillian van por un lado, Christoph, Douglas y Costa por otro, y Malcom y Edward por otro lado. Malcom se encuentra cara a cara con un caminante, eliminándolo con su cuchillo.

Edward: Tú estás advertido. Yo no tendría que estar aquí, Malc.
Edward: Sabes que no estoy listo para el combate, y mucho menos interesado en él.
Malcom: Nunca lo estas hasta que te lo encuentras.
Edward: Pero debes empezar a cargar con tus cosas. Yo lo hice.
Malcom: ¿Qué?
Edward: Todas las cosas están iguales, así que creo que mi carga ya fue quitada.
Edward: Les mentí a todos, pero lo confesé.
Edward: Por lo tanto estoy libre de toda culpa.
Malcom: Tú no nos trajiste aquí. Nosotros te trajimos aquí.
Malcom: Nosotros te mantuvimos con vida, y tu no has hecho nada por nosotros.
Malcom: Ni tampoco lo harás.
Malcom: Dios, ¿cómo puedes ser tan cobarde?
Edward: Nunca estuve preparado para esto.
Edward: Ni para nada, aún sigo siendo virgen, colega.
Malcom: Lo siento mucho por ti, Eddie. Pero si quieres vivir, tendrás que hecharle huevos.

Por otro lado, Jillian y Franklin caminan, examinando su zona. Mientras tanto, ambos charlan por lo acontecido hace unos minutos.

Franklin: Fue un buen disparo el de antes.
Jillian: Tuve mucha practica, gracias.
Jillian: En realidad, estos días estuve practicando con Maria.
Jillian: Como que ella... Me gusta, ¿sabes?
Franklin: Bueno, pues suerte, chica.

Franklin y Jillian caminan unos cuantos pasos más, encontrándose con una horda de caminantes amontonados en la entrada principal del mercado.

Jillian: Bien... Definitivamente no saldremos por allí.

Mientras tanto, en la casa de Tyler, este llega para tomarse un descanso. Apenas el policía entra, Frank toca a su puerta.

Tyler: ¡Voy!

Tyler abre la puerta, recibiendo a un ebrio Frank.

Frank: Oye, Tyler, tomemos una cerveza.
Frank: Pensé en traerte una por haber ayudado a mi esposa.
Tyler: Regresaré al servicio en una hora, pero gracias.
Frank: Vamos, estas en tu casa... No puedes decir que no. Solo es una cerveza.
Tyler: En cierta forma, aún lo estoy, ¿sabes?
Frank: No en la fiesta de Sue.
Frank: Te vi beber con Selena, y te felicito, amigo. Esa chica es una preciosidad.
Tyler: Sabes, me hubiera gustado ayudar más hoy.
Tyler: Pregunté por ahí, y nadie sabe nada.
Frank: Bueno, era solo un jarrón, Tyler.
Frank: Si lo pensamos bien, nada se está desmoronando aún.
Tyler: No, es verdad.
Frank: Lo siento... Me entere de que perdiste a tu hermano.
Frank: Sabes... Para ti, estoy seguro de que piensas que no hemos perdido mucho... Pero lo hicimos.
Frank: Cosas por las que hemos luchado por conseguir. Antes, una casa, un auto y sostener una familia con esos problemas económicos... Eso era sobrevivir.
Frank: Con todo por lo que tú y tu gente han pasado, no creo que se dieran cuenta.
Tyler: Lo hacemos.
Frank: Oye, ven a hacerte un chequeo a mi oficina. Olvidé ofrecértelo ayer.
Tyler: Sï, gracias, Frank.
Frank: Seamos amigos, Tyler.
Frank: En cierta forma, tendremos que serlo, ¿no?
Tyler: Si, así es.
Frank: Y lo seremos.
Frank: Nos vemos, Ty.

Frank se marcha de la casa. Tyler se dispone a cerrar la puerta, en cuanto aparece Selena.

Selena: Hola, agente.
Tyler: Hola, Sel. ¿Quieres pasar?
Selena: Yo solo quería...
Selena: Digo...

Selena, al no poder expresarse, se abalanza sobre Tyler y le besa en los labios. Tyler, algo sorprendido por la acción de la chica, cede ante ella y la besa apasionadamente por unos instantes. Mientras esto ocurre, Frank se encuentra con Michael cerca de la casa de Tyler.

Frank: Hola, Michael.
Frank: ¿Michael?

Al no recibir respuesta de Michael, Frank decide acercarse al hombre. Al tenerlo cerca, Michael, con una mirada fría, se da la vuelta y mira a Frank.

Frank: ¿Estás bien, amigo?
Michael: Sigue caminando.
Frank: ¿Qué? ¿Que estás diciendo...?
Michael: Sigue caminando, Frank.

Frank, al comprender a Michael, frunce el ceño y se marcha. Michael se relaja, revelando que estaba a punto de sacar su pistola para amenazar a Frank.

Nuevamente en el mercado, Franklin lidera al grupo, ingresando por la puerta trasera del lugar. Tras inspeccionar su alrededor, Franklin se dispone a ingresar al local.

Franklin: Está bien, despejado.
Christoph: Movamonos, pero seguro.
Franklin: Claro.

El grupo se mueve lentamente, empuñando sus armas y alumbrando con las linternas. Tras unos segundos inspeccionando la zona, el grupo vuelve a dividirse para encontrar las piezas que Edward necesita.

Jillian: Eddie, ven conmigo.
Edward: De acuerdo.

Por otro lado, Christoph, Douglas y Franklin continúan verificando la seguridad del mercado. El trío se encuentra con unos cuantos caminantes, los que se encontraban detrás de un alambrado.

Franklin: Muy bien, este lugar está despejado.
Christoph: ¿Para ti esto es despejado?
Franklin: Hemos pasado mucho tiempo afuera. Podría haber mas.

Edward, finalmente, encuentra las piezas que necesitaba, tomándolas todas y guardándolas en el bolso. Mientras avanza, Franklin pierde de vista a sus compañeros, encontrándose solo con Costa y Christoph.

Franklin: Oigan, ¿han visto a los demás?
Costa: No.
Christoph: Dios, esto es insoportable.

En ese momento, un caminante, portando un casco antidisturbios y un chaleco antibalas, se acerca a espaldas de Christoph. El muchacho, tras percibir la presencia del muerto, le apunta con su Ak-47 y le dispara a la cabeza, sin que logre atravesar el plástico duro del casco.

Franklin: Tiene una armadura, dejen que se acerque.
Christoph: No, lo tengo.

Christoph, haciendo caso omiso a las ordenes de Franklin, le dispara al caminante en una pierna, haciendo que caiga, para poder ejecutarlo. Christoph sigue disparándole a la cabeza, sin poder atinarle tras el casco debido a su mala puntería.

Douglas: ¡Detente!

Christoph continúa disparando. En uno de sus disparos, por accidente, activa una granada, haciéndola explotar en fracciones de segundo. Luego de la explosión, Franklin, Costa y Christoph se ponen de pie, aún aturdidos por la explosión.

Costa: Dios...
Franklin: Christoph, te dije que lo dejes acercarse.

Franklin, Costa y Christoph llegan a donde se ubicaba Douglas, quien se encontraba empalado en una pieza de maquinaria y no daba señales de vida.

Christoph: No puede ser, Douglas.
Costa: ¿Está vivo?

Franklin escucha gruñidos de caminantes, observando por otro lado a varios de ellos acercándose.

Franklin: ¿Malcom? ¿Jilian? ¿Eddie?
Malcom: Aquí estoy, no dispares.
Malcom: ¿Estás bien?
Franklin: Si.
Malcom: Creo que el alambrado se rompió, están saliendo.
Franklin: Tenemos que encontrar...
Edward: ¡Ayuda!

De pronto, la voz de Eddie es escuchada por Franklin y Malcom, quienes siguen el sonido de su voz. Tras dar con él, se encuentran también con una inconsciente Jillian, con una hemorragia en la cabeza.

Malcom: ¿Está respirando?
Franklin: ¡Edward!
Edward: Yo... No podría decirlo desde aquí.
Franklin: Se están acercando.
Edward: Franklin, un caminante está sobre mi.

Franklin observa a un caminante dirigiéndose a Jillian y Edward, por lo que lo elimina de un disparo, llamando a la atención de todos los muertos cerca. Uno de ellos, toma a Edward por la espalda, arrojándolo al suelo. Franklin se da cuenta de esto y salva a Eddie.

Franklin: ¿Cómo está ella?
Edward: Está perdiendo mucha sangre.
Malcom: ¿Cómo la detenemos?
Franklin: El botiquín lo olvidamos en la furgoneta.
Edward: Tenemos que ir al vehículo, la estamos perdiendo. Tenemos que ayudarla.
Malcom: Está bien, la ayudaremos.
Douglas: ¡Ayuda! ¡Por favor!
Franklin: Jesús.

Al escuchar los gritos de Douglas, Franklin, Malcom, Christoph y Costa se disponen a ir en su rescate.

Christoph: Yo lo revisé, pensé que...
Costa: Tenemos que ir por él.
Franklin: Tenemos que ir, los cuatro.
Christoph: ¿Tenemos ese tiempo?
Christoph: Si sacamos a Douglas de ahí, lo mataríamos.
Franklin: ¿Estas diciendo que lo abandonemos?
Edward: Vayan, sálvenlo.
Edward: Jillian lo haría, sé que ella lo haría. Me quedaré con ella, la mantendré a salvo, lo prometo.
Franklin: Costa, ¿aún tienes la pistola de bengalas?
Costa: Claro.
Franklin: Dispara a los estantes, con eso los distraeremos.
Franklin: Chicos, vamos a atacar a los demás que se crucen entre nosotros, pero mano a mano.

Franklin y Malcom abren las puertas y Costa dispara la bengala distrayendo a la gran mayoría de caminantes. Mientras tanto, en la zona de construcción de la Comunidad de Las Venturas, Anthony ayuda a construir los muros al grupo de obreros, liderados por Eden.

Anthony: Zack, ¿estás seguro de que esto nos llevará solo un mes?
Zack: Eso es lo que Eden dice.
Zack: Arn hizo todo el trabajo en menos tiempo, y menos gente.

Nuevamente, en el mercado, Franklin y los demás llegan con Douglas, quien no puede safarse.

Franklin: Oye, Doug, vas a estar bien. Te sacaremos de aquí.
Franklin: ¿De acuerdo, amigo? Vas a estar bien.
Franklin: Necesitamos que estes quieto, ¿puedes hacerlo?
Douglas: Sí, sí... Puedo.
Franklin: Christoph, ayúdame.

Christoph y Franklin toman a Douglas por los brazos y la espalda para tratar sacarlo.

Franklin: Bien, uno, dos, tres...

Franklin y Christoph tiran y hacen su mejor esfuerzo por sacar a Douglas de la pared, sin éxito.

Christoph: Es inútil, no lo lograremos.
Franklin: Oye, oye, Chris... No te rindas. Vamos.
Douglas: Por favor, Chris... No me abandones, por favor...
Franklin: Otra vez.

Franklin y Christoph vuelven a tirar, otra vez sin éxito y provocando que Douglas grite del dolor. Christoph, ya a punto de rendirse, se acerca a Douglas.

Christoph: Yo los dejé, igual que tú.
Christoph: Eso es lo que somos.

Christoph, ya rendido ante la situación, opta, junto con Costa, por abandonar a sus compañeros y dirigirse a una salida alternativa.

Christoph: Lo siento.
Malcom: ¡Están viniendo!

Franklin intenta sacar a Douglas por su propia cuenta, y Malcom contienen a los caminantes. En el proceso, Douglas le revela la verdad a Franklin.

Douglas: Franklin... Está bien... Fuimos nosotros.
Douglas: Lo que les contó Christoph... Nuestros compañeros no se asustaron, nosotros si.
Douglas: Murieron por nuestra culpa.
Douglas: Ya no lo intentes más, colega.
Douglas: Soy un caso perdido.
Malcom: Ya no se puede hacer más nada, vámonos.

Franklin y Malcom se marchan del lugar, dejando solo a Douglas, quien es rápidamente devorado por los caminantes. Acercándose a la salida principal, Christoph y Douglas se topan con una horda de caminantes.

Costa: ¡Mierda!

Christoph y Costa vuelven hacia atrás. Sin embargo, Costa se resbala y cae al suelo.

Christoph: ¡Mierda, Costa!

Christoph intenta salvar a Costa. No obstante, se espanta ante la presencia de los caminantes y deja a Costa por su cuenta, quien es devorado por los caminantes. Christoph corre desesperadamente, encontrándose con Franklin y Malcom. Por otro lado, Edward, ante la desesperación, decide llevar a Jillian por su cuenta. Edward junta coraje y sale a un pasillo que lo lleva directamente afuera, eliminando a dos caminantes que se cruzan en su camino. Franklin, Malcom y Christoph se encuentran con una corta escalera de mano, que los lleva a un camino de madera, sostenido con algunas vigas.

Christoph: ¿Qué es esto?
Franklin: Parece que lo construyeron para pasar entre los muertos.
Malcom: Chicos, miren abajo.

Franklin y Christoph miran hacia abajo, encontrándose con una enorme cantidad de caminantes intentando alcanzarlos, logrando tomar uno de los pies de Franklin, quien se libera con rapidez.

Franklin: Tenemos que irnos, rápido.
Malcom: ¿Dónde está Costa?
Christoph: Está muerto, andando.

El trío se dispone a cruzar el camino, pero al dar un paso apresurado, una de las vigas se quiebra y hace que la madera tiemble.

Franklin: ¡Esperen, esperen, esperen!
Franklin: Si nos apresuramos demasiado, tendremos problemas.
Malcom: Habrá que ir despacio. Uno a la vez.
Franklin: Muy bien. Christoph, tú primero.

Christoph es el primero en cruzar el camino, puesto que es el que estaba adelante. No obstante, tras dar unos cuantos pasos, un caminante le tome uno de los pies, haciendo que se espante y, tras soltarse, escapar corriendo. Esto hace que el camino comience a tambalear, por lo que Franklin y Malcom deben apresurarse también.

Franklin: ¡Christoph! ¡No!

Franklin y Malcom avanzan a toda velocidad, tratando de escapar antes de que sea tarde. Sin embargo, una de los tablones de madera que pisa Malcom se parte al medio, haciendo que caiga. Franklin sostiene por los brazos a su amigo, que también es tirado por los caminantes.

Malcom: No me sueltes, Franklin.

A pesar de hacer su mayor esfuerzo, Franklin no logra salvar a Malcom, quien cae donde están los caminantes. Franklin ve con horror la brutal masacre de Malcom a manos de los muertos vivientes. Mientras tanto, afuera, Edward utiliza la gasa del botiquín para detener la hemorragia de Jillian y espera a los demás. Christoph, abatido, es el primero en llegar.

Christoph: ¡Vamos, sube! ¡Nos vamos ahora!
Edward: ¿Dónde están los demás?
Christoph: O vuelves conmigo, o te quedas a morir como los demás.

Edward reacciona sacando su pistola, pero Christoph es más rápido y se la arrebata de un golpe, tumbándolo en el suelo además.

Christoph: Te quedarás a morir, Eddie.

Christoph se dispone a abrir la puerta de su furgoneta y abandonar a Edward. Sin embargo, antes de poder hacerlo, Franklin lo taclea, tirándolo al suelo.

Christoph: Franklin... No...
Franklin: No mereces vivir bajo techo, sabandija cobarde.

Franklin propina cuatro golpes al rostro de Christoph, dejándolo inconsciente.

Franklin: Eddie, ayúdame a subirlo al coche...
Edward: ¿Y Malcom?
Franklin: Está muerto...

Mientras tanto, en la Comunidad de Las Venturas, Tyler toca a la puerta de los Donovan, siendo recibido por un misterioso Frank, quien no quiere que se vea el interior de la casa.

Frank: Hola, Ty.
Frank: ¿Necesitas una revisión?
Tyler: Necesito hablar con Sarah.
Tyler: ¿Ella se encuentra bien?
Frank (Sonriendo): ¿Por qué no habría de estarlo?
Tyler: ¿Puedo hablar con ella?
Frank: No es un buen momento.

Frank cierra la puerta de forma poco amistosa, dejando preocupado a Tyler. Momentos después, en la casa de Michael, Tyler decide se encuentra con este y Karen, decidiendo contarles sobre los Donovan.

Tyler: Frank golpea a Sarah...
Tyler: No sé si a Dave también...
Michael: ¿Cómo sabes eso? ¿Te lo contó Dave?
Tyler: No hubo necesidad de preguntarle.
Karen: Michael... Yo sé como seguirá esto con Frank.
Karen: Solo hay una forma de acabar con esto...
Karen: Vas a tener que matarlo.
Tyler: ¿Qué?

En la casa de Sue, la líder se encuentra bebiendo un té con Selena. La muchacha le cuenta acerca del beso que tuvo con Tyler, hasta que el timbre de la casa suena.

Sue: ¿Quién será?
Selena: Voy a ver los planes para la expansión.
Sue: De acuerdo, ve. Ahora te alcanzo.

Selena se marcha al sótano de la casa, mientras que Sue abre la puerta, recibiendo a Cris Formage.

Sue: Cris, ¿qué sucede?
Cris: Necesito hablar contigo, en privado.
Sue: Sí, claro, pasa.

Cris ingresa a la casa, pero prefiere ir al grano, en lugar de ponerse cómodo.

Cris: Verás, Sue...
Cris: Hay algunos insalvables que... Siguen el camino de la iluminación...
Cris: Tu comunidad, tú dices que no es la iluminación, pero sí lo es.
Cris: Estoy agradecido de que me hayas dado un lugar. Pero... Has dejado seguir el camino a los insalvables...
Cris: Cometiste el error de dejar entrar a los demás.

Justo en ese momento, Selena, quien se encontraba en la mitad de las escaleras, escucha la conversación y quedando paralizada ante las palabras del invitado.

Sue: ¿Cómo es eso?
Cris: Michael, y su gente... No son buenas personas.
Cris: Han hecho cosas impronunciables...
Sue: Para mantenerse tanto tiempo como lo hicieron, tuvieron que haber hecho cosas.
Sue: Todos ellos coincidieron en eso.
Sue: Ellos sobrevivieron, por eso son valiosos.
Cris: Te equivocas, Sue... No puedes confiar en ellos.
Cris: Son peligrosos.
Cris: Puedes creer que hicieron lo que tenían que hacer... Que tuvieron miedo, y entonces...
Cris: Llegará el día en que pongan sus propias vidas por delante de todos ustedes, y destruirán todo lo que les ha tomado tanto trabajo construir.
Sue: ¿Por qué decides contarmelo ahora?
Cris: Yo desearía haberlo hecho, de verdad...
Cris: Tuve miedo...
Sue: Gracias, Cris. Me has dado mucho en que pensar.
Cris: Espero que... No sea demasiado tarde...

Cris se marcha de la casa sin decir otra palabra. Sue comienza a caminar por su oficina, mientras es observada por Elliot. En ese momento, la voz de Franklin es escuchada por ambos.

Franklin: ¡Ayuda! ¡Necesitamos ayuda!

Capitulo 11: Cambios

Parte 1: No hay tregua

Durante una noche, en la oficina de Sue, Christoph cuenta a su madre una versión inventada sobre lo ocurrido en el mercado.

Christoph: Douglas intentaba ayudarnos... De un caminante, disparándole.
Christoph: Eh... Entonces Franklin nos distrajo.
Christoph: Varios muertos aparecieron y agarraron desprevenidos a Doug y Costa.
Christoph: Ellos querían marcharse, pero yo no...
Sue: ¿Y qué pasó con Malcom?
Christoph: Intenté ayudarlo. No queria dejarlo atrás a él también.
Sue: ¿Cómo murió?
Christoph: Franklin tuvo miedo, y lo dejo morir.
Christoph: Ellos nos hicieron esto, mamá. Fueron ellos.
Sue: Pero regresaron todos juntos.
Sue: ¿Me lo puedes explicar?

Justo antes de que pueda contestarle a su madre, Christoph es interrumpido por Elliot, quien reprocha a su madre.

Elliot: Mamá, ¿qué estás haciendo?
Elliot: Necesito esa cámara.
Sue: En un segundo, cariño.
Sue: Bien, Christoph...
Sue: No quiero que salgas de los muros... Lo mismo va para Franklin, hasta que termine de investigar esto.
Christoph: ¿Qué necesitas investigar, mamá? Te lo he contado todo.
Christoph: Esta gente tiene que irse.
Christoph: No son como nosotros.
Elliot: Estás mintiendo, hermano.
Christoph: ¿Qué?
Sue: ¿Que?
Elliot: ¿Por qué la prisa? ¿Tienes miedo de que Franklin hable?
Christoph: Elliot, cállate ya, por el amor de dios...
Elliot: Eres tan estúpido, hermano.
Elliot: No me extrañaría si supiera que estás mintiendo.

Mientras tanto, Franklin le cuenta a Michael y Tyler la verdadera historia de lo ocurrido en el mercado.

Franklin: Estábamos en el mercado.
Franklin: Vi las granadas, y le dije que se detuviera.
Franklin: Douglas también lo hizo.
Franklin: No obedeció, e hizo explotar la maldita granada.
Franklin: Él iba a escapar, y sospecho que dejó morir a Costa para poder escapar.
Franklin: Cuando estuvimos en un camino sostenido por vigas, se apresuró en escapar.
Franklin: Se fue, e hizo que Malcom caiga con los caminantes.
Franklin: Lo vi morir.
Franklin: Iba a abandonar a Edward como si nada, lo detuve justo a tiempo.
Franklin: No debí traerlo de regreso.
Michael: Ellos no saben lo que están haciendo. Ninguno de ellos.
Franklin: Deberíamos enseñarles.
Michael: No sé si pueden ver como son las cosas en realidad, no sé si podrán.
Michael: No han sido puestos al tanto.
Franklin: Si queremos estar aqui, tendremos que hacerlo.
Michael: Sí, es verdad. Pero son sus reglas, y tendremos que apegarnos a ellas.
Franklin: Nosotros estamos con ellos, Mike. Lo somos ahora.
Franklin: Malcom creia en este lugar.
Franklin: Te lo digo, tenemos que hacer que esto funcione.
Michael: Lo haremos.

A la mañana siguiente, en la ciudad, Trevor y Maria siguen a un sobreviviente, vestido con un saco gris, encapuchado y guantes, y armado con un bate de baseball alambrado de púas.

Maria: ¿Crees que sea bueno?
Trevor: No lo sé. Quizás.

Mientras tanto, en la Comunidad de Las Venturas, Michael se reúne con Sue en el improvisado cementerio del pueblo.

Michael: Lamento lo que pasó.
Michael: Perder a dos personas de tu grupo es... Doloroso.
Michael: ¿Cómo lo llevas?
Sue: No estoy pendiente de eso.
Sue: Creo que mi hijo me ha mentido respecto a esto...
Michael: Tenemos un problema con Frank.
Sue: Esperaba que mejoraría.
Michael: ¿Lo sabías?
Michael: No se mejoró, y no lo hará.
Sue: Frank es cirujano. Salvó muchas vidas.
Michael: Jayden también.
Sue: Frank tiene más años de experiencia, y solucionó una operación de Jayden hace unas semanas.
Sue: Frank podría salvar la vida de Jillian ahora.
Michael: Golpea a su esposa. Tenemos que detenerlo.
Michael: Los separamos. Le diremos que será así a partir de ahora.
Sue: ¿Qué va a pasar cuando no quiera hacerlo?
Michael: ¿Para qué está la líder?
Michael: No será su elección.
Sue: Entonces, ¿qué pasa?
Michael: Lo mato. Lo matamos.
Sue: No matamos personas.
Sue: Esto es una civilización, Michael.
Michael: Advertirle a alguien que se detenga o se muere... Eso es una civilización hoy día.
Michael: ¿Entonces qué harás? Dejarás que la mate, ¿verdad?
Sue: No, lo exiliamos si llegamos a eso.
Michael: Si eso pasará, podría volver y sería peor.
Michael: Dejarlo ir nos haría más débiles.
Michael: Necesitamos un cambio. ¿De verdad quieres esperar a que alguien de la torre se encargue de él?
Sue: ¡No vamos a...! No vamos a matarlo, Michael.
Sue: No vuelvas a sugerirlo jamás.
Sue: Ese tipo de pensamientos no pertenecen aquí.
Michael: La gente muere ahora, Sue. Eso hacen ahora.
Michael: Esto no es como antes.
Michael: Hay veces, como esta, en que tienes que decidir quien vive y quien muere, o esa persona puede decidir por ti.
Sue: Ya lo fue. No te mataría, solo te mandaría lejos.

Sue abandona el cementerio, dejando pensativo a Michael. Por otro lado, Franklin se acerca a Christoph, quien limpiaba la parte trasera de su furgoneta.

Franklin: Christoph...
Franklin: No hables, solo escucha.
Franklin: Las cuatro personas que murieron, fue por tu culpa.
Franklin: Ahora, lo que le pasó a Jill... La muerte de Douglas, Costa y Malcom...
Franklin: Es tu culpa también.
Franklin: No sé cual es tu problema, pero Brenda, Mori y Niko, los suplantarán.
Franklin: La personas como tú deberían de estar muertas, pero estos muros se levantaron a tiempo.
Franklin: No quiero que salgas de estos muros nunca más.
Franklin: Ni solo, ni con nadie más.
Franklin: Cassie te relevará a ti.
Christoph: Yo soy el líder, Franklin. ¿Quién te crees que eres?
Franklin: Alguien que sabe como eres.
Christoph: He estado manteniendo este lugar, y ayudé a protegerlo para ti. Tú acabas de llegar.
Franklin: No olvides lo que te dije.


Franklin, tras lo dicho, se marcha a su casa. Mientras tanto, Michael visita a Sarah, quien se encontraba ordenando su garaje.

Michael: Sarah.
Sarah: Hola...
Sarah: Malcom era un buen hombre... Lamento que muriera.
Sarah: Pero Jill... Ella está en buenas manos con Frank.
Michael: Él te está golpeando. Te hace daño.
Michael: Eso tiene que cambiar.
Sarah: Lo hará.
Michael: ¿Cómo?
Sarah: Le pasaron muchas cosas en su vida.
Michael: No me importa. A mi me pasaron cosas peores, hice cosas aún peores, pero jamás he golpeado a mi mujer.
Sarah: Mira, estaba así antes. Pero luego recibió tratamiento. Lo ayudé, y las cosas estuvieron mejores.
Sarah: Puedo arreglarlo.
Michael: No, no puedes. Pero yo sí.
Sarah: No, ¿qué... Qué harás? ¿Le obligarás a cambiar?
Sarah: Solo vas a empeorar las cosas.
Michael: Si empeora, significa que te mató.
Michael: Eso es lo siguiente.
Michael: Y no quiero dejar que eso pase.
Sarah: ¿Por qué te importa?
Sarah: ¿Por qué esto es tan importante para ti?
Sarah: ¿Ahora? Lo lograste. Tienes una casa para ti y tu familia.
Sarah: ¿Qué estás haciendo?
Michael: Trato de ayudarte...
Sarah: Nada de eso.
Sarah: Tengo 36 años, y estoy casada, Michael. ¿De acuerdo? Puedo cuidarme yo sola.
Michael: Tenemos que cuidarnos solos.

Sarah, enfadada por la situación, ingresa a su casa para estar a solas. Michael decide rendirse y marcharse. No obstante, el "vicepresidente" se arma de valor y regresa a la casa, ingresando por la puerta principal.

Sarah (Llorando): OH... ¿Qué haces?
Michael: ¿Sabes por qué murieron mi esposa y mi hijo?
Michael: Porque no he hecho nada para evitarlo.
Michael: No quiero cometer el mismo error por tercera vez.
Sarah (Llorando): No deberías estar aquí.
Michael: Sarah, estando aquí no puedes entenderlo. Pero es lo mismo que allí afuera.
Michael: Tenemos comida y techo sobre nuestras cabezas, pero no consiguen que vivas lo que crees.
Michael: No basta con hacerlo a un lado, o desear que se vaya, Sarah. Así no son las cosas.
Michael: Si no eres fuerte, te mueres.
Michael: Y... No quiero que te mueras.
Michael: Puedo... Puedo protegerte.
Michael: Puedo mantenerte a ti y a tu hijo a salvo.
Michael: Yo puedo hacerlo.
Michael: Todo lo que tienes que hacer es decir que sí.
Sarah: ¿Harías esto por otra persona?
Sarah: ¿Lo harías por cualquiera?
Michael: No, no lo haría.
Sarah: Entonces sí...

En ese momento, aparece Frank, quien venía de su habitación, y sorprende a Michael y Sarah.

Frank: Mike...
Frank: ¿Qué haces aquí?
Sarah: Frank...
Frank: ¿Qué haces aquí, Michael?
Sarah: Escúchame, Frank...
Frank: Voy a tener que pedirte que te vayas, Mike.
Sarah: No, no se irá.
Frank: ¿Perdón?
Sarah: Te pido que te vayas de mi casa, Frank.
Frank: ¿De qué me estás hablando, nena?
Sarah: Solo vete, Frank.
Frank: ¿Qué se estaban diciendo?
Frank: ¡¿Qué has estado haciendo?!
Michael: Tú y yo nos iremos ahora, Frank.
Frank: Tú viniste a mi casa...
Michael: Tú y yo nos iremos ahora mismo.
Frank: Tú te vas, ahora mismo.
Michael: No le tengo miedo a un cirujano.
Frank: ¿Crees que eres la ley? ¿De verdad crees que tu palabra vale aquí?
Michael: No te me acerques.
Frank: ¿Quién demonios te crees que eres?
Michael: Alguien que trata de no matarte.

Frank lanza un golpe sorpresivo sobre Michael, quien con rapidez lo esquiva. Una pelea se desata entre los dos hombres ante los aterrados ojos de Sarah.

Frank: Te atreves a venir a mi casa. ¡Es mi casa!
Sarah: Frank, detente.

Frank toma por el cuello a Michael y lo empuja contra la pared, golpeándole la cabeza repetidas veces. Hasta que finalmente, Michael se libera y empuja a Frank hacia la ventana, saliendo ambos despedidos por ella. Instantes antes, Tyler y Rachel realizan su patrullaje, acompañados de Selena.

Selena: Y eso fue lo que dijo Cris...
Tyler: ¿Y tú se lo crees?
Selena: Claro que no. Ustedes son buenas personas.
Selena: Pero mi tía duda de ustedes ahora.
Rachel: Ese cretino estafador...
Tyler: Tranquila, cariño, hablaremos con Sue sobre esto.
Selena: Y justo tú empezabas a simpatizarle más que Michael, Tyler.
Tyler: Que alago...

En ese momento, Tyler escucha los gritos desesperados de Sarah. Al observar una de las calles, Tyler descubre a Michael y Frank luchando.

Tyler: Oh, mierda... Lo ha arruinado...

Michael tiene contra el suelo a Frank, propinándole varios golpes. Tracey intenta separar la pelea, pero su padre la empuja para que no se meta. Frank aprovecha la situación para golpear a Michael y tenerlo contra el suelo. Sarah trata de intervenir, pero se lleva un duro golpe en el ojo por parte de su esposo. Esto enfurece más a Michael y logra revertir la situación, logrando asfixiarlo hasta que se quede inconsciente. En ese momento, Sue, Elliot, Christoph, Franklin, Zoey, Eddie y Brenda llegan para ver lo que sucedía.

Sue: Detente. ¡Detente ahora mismo!

Michael hace caso omiso a las palabras de Sue y le habla a Frank, mientras continúa estrangulándolo.

Michael: Si vuelves a tocarla, la próxima vez te mataré.
Sue: ¡Maldición, Michael! ¡Te dije que pararas!

Sue, Christoph, Elliot, Franklin, Eden y otros residentes intentan separar a Michael y Frank, pero antes de que pudieran acercarse, Michael les apunta a todos con una pistola.

Michael: ¿O qué? ¿Me vas a expulsar?
Sue: Baja ese arma, Michael.
Michael: Sigues sin entenderlo. ¡Ninguno de ustedes lo entiende!
Michael: Nosotros sabemos lo que se necesita hacer, y lo hacemos.
Michael: Nosotros somos quienes viven.
Michael: ¡Tú! Solo te sientas, planificas y dudas.
Michael: Finges que lo sabes, pero no es así.
Michael: Deseas que las cosas no sean como son. Bueno... ¿Quieres vivir?
Michael: ¿Quieres que este lugar siga en pie?
Michael: Tu forma de hacer las cosas se terminaron.
Michael: Las cosas no van a mejorar solo porque tú quieres.
Michael: A partir de ahora... Tendremos que vivir en el mundo real.
Michael: Tengo que controlar quién vive aquí.
Sue: Eso nunca lo había tenido más claro hasta ahora.
Michael: ¿Yo? ¿Yo? Tú... ¿Te refieres a mi?
Michael: Tú vas a hacer que esto se desmorone.
Michael: Porque no tienes idea de la clase de gente que hay allí fuera.
Michael: Mi hijo y mi esposa murieron asesinados por dos personas diferentes.
Michael: Y este lugar ya ha hecho que mueran tres personas en una sola salida.
Michael: No voy a dejar que esto siga pasando.
Michael: Si no eres fuerte, te mueres.
Michael: Y no me quedaré quie...

En ese momento, antes de que Michael pudiera acabar con su discurso, Rachel lo golpea con una roca, dejándolo inconsciente.

Parte 2: Decisiones

Unas pocas horas después, Michael, con varias vendas en la cara, despierta en su habitación en una casa. Michael mira a su alrededor y, tras recordar lo que sucedió anteriormente, comienza a reír.

Rachel: ¿Qué te causa tanta gracia?
Michael: ¿Te quedaste aquí todo este tiempo?
Rachel: Estuviste inconsciente siete horas.
Rachel: ¿Qué te causa gracia?
Michael: Esto es como en el contenedor.
Michael: Parece que sigo allí.
Rachel: Sue quiso que estés aquí, hasta que se calme la situación.
Rachel: Tracey te curó las heridas.
Rachel: Sarah estuvo a tu lado un tiempo, y le dije que se fuera a casa.
Rachel: Mike... Finalmente has perdido la cabeza.
Rachel: ¿Qué te sucede?
Michael: ¿Qué pasó con Frank?
Rachel: Lo llevamos a otra casa.
Rachel: Pudiste haberme dicho lo que sucedía.
Michael: Pasó muy deprisa. Y con lo de Malcom...
Michael: No podía contarte sobre el arma.
Rachel: No, no podías.
Michael: ¿Tú apostabas a este lugar?
Rachel: No teníamos que seguir allí afuera.
Michael: Pues... Aquí estamos.
Rachel: Tú no querías venir aquí, ¿verdad?

Antes de que Michael pueda responder, la puerta de la habitación se abre. A continuación, Franklin, Tyler, Ron, Anthony y Karen ingresan al lugar.

Tyler: ¿De dónde sacaste el arma?
Karen: La robaste, ¿cierto? ¿De la armería?
Karen: Fue una estupidez. ¿Por qué lo hiciste?

Michael mira a Karen mientras oculta su molestia con la mujer, y decide seguirle el juego.

Michael: Sólo por si acaso.
Franklin: Sue convocó una reunión para esta noche. Abierta a todos.
Ron: ¿Para echar a Michael?
Franklin: Lo intentarán.
Tyler: Eso no lo sabemos.
Tyler: Selena dijo que hablaría con Sue sobre tú situación. Va a averiguar que piensa hacer.
Karen (A Michael): Dile que te preocupaba que Frank maltrate a su mujer, nadie hacía nada.
Karen: Dile que tomaste el arma para proteger a Sarah y Dave, de un hombre que terminó atacarte a ti.
Karen: Di lo que todos quieren escuchar... Eso es lo que yo hago desde que llegué aquí.
Rachel: ¿Por qué, Karen?
Karen: Porque estas personas son como niños, puedes manejarlos a tu antojo.
Anthony: ¿Saben que aquí tienen como regla no salvar a una persona si es atacada por un muerto?
Anthony: Ayer, un obrero casi muere por esa regla. Eden no hizo nada por rescatarlo.
Anthony: Tengo influencia sobre ellos, quizás nos apoyen.
Franklin: ¿Y si después de todas las palabras bonitas querrían echarlo igual?
Ron: Ahora pusieron guardias en la armería, y ni siquiera somos Brucie o yo.
Ron: Parece que ya no confían en nosotros.
Karen: Aún tenemos cuchillos. Contra ellos, será fácil.
Michael: Esta noche, en la reunión... Si las cosas van mal, voy a silbar.
Michael: Karen toma a Sue, yo a Christoph y Franklin a Elliot.
Michael: Tyler, Ron, Rachel y Anthony nos cubrirán y vigilarán a los demás.
Rachel: Podemos usar las palabras, Michael.
Michael: Sí, eso haremos.
Michael: Si no logramos convencerlos... Tomamos a tres de ellos, y amenazamos con rajarles la garganta.
Ron: ¿Como hicieron con Wade?
Michael: No, solo los amenazaremos.
Michael: Nos entregarán la armería, y listo.
Franklin: Michael... ¿Por qué hiciste eso?
Michael: Me sobrepasó la situación. Lo arruiné todo.
Michael: Y aquí estamos.
Michael: Ahora, si me disculpan, quiero estar a solas.

El grupo se marcha de la habitación, dejando solo a un sombrío Michael, quien se recuesta en su cama durante unos minutos más. Mientras tanto, Selena y Zoey observan, desde la ventana de la casa de Sue, a Cris caminando por las calles. Instantes después, llega Elliot.

Elliot: Chicas, mi madre está en el pórtico.

Elliot, Zoey y Selena caminan hacia el pórtico, donde se encuentran con Sue.

Sue: ¿De qué quieren hablar?
Zoey: De la reunión de esta noche.
Elliot: Zoey, si pudiéramos evitar el tema hast...
Sue: Quiero hablar de lo que sucedió... Y de lo que debemos hacer al respecto.
Selena: Si eso es expulsar a Michael...
Sue: Cállate, Sel.
Zoey: Eso no funcionará.
Zoey: Tú aceptaste a Michael, y nos aceptaste a todos.
Zoey: Nos entrevistaste, y lo decidiste.
Zoey: Ahora quieres que decida unas personas asustadas que no conocen la historia de un hombre que fue transformado por el exterior.
Zoey: Eso no es liderazgo, y todos lo sabemos.
Elliot: Lo de esta noche será solo un... "Foro". Los demás dirán lo que piensan.
Sue: Y yo tomaré la decisión, como siempre.
Zoey: Se siente agobiado, atrapado... Solo nosotros tenemos la idea de lo que ha tenido que soportar y lo que ha tenido que perder.
Zoey: No desearía que nadie esté en su lugar, pero tú no te acercas ni por mucho.
Sue: ¿Lo qué ustedes perdió?
Zoey: Una mansión, una vida, una granja, una prisión, un hijo, amigos, su esposa... Tuvo que enfrentarse a muchas cosas que acabarían con este lugar en tan solo cinco minutos.
Sue: Michael robó un arma, y le apuntó a la gente.
Zoey: No jaló el gatillo.
Sue: ¿Eso cambia algo? ¿Por no jalar el gatillo?
Zoey: Michael nunca jala el gatillo si no es para que lo escuchen.
Selena: Rachel lo detuvo, tía Sue. Fue Rachel, no Chris o Eden...
Sue: Tengo que hacer lo correcto, Zoey.
Sue: Si Michael tiene que irse, tendrá que hacerlo.

Sue voltea y pone fin a la conversación, lo que causa que Zoey se marche enfadada con la líder.

Elliot: ¡Zoey!

Elliot intercepta a Zoey tras bajar las escaleras de la casa.

Elliot: Mira, Zoey.
Elliot: Michael era un ladrón de bancos, ¿verdad?
Zoey: Sí...
Elliot: ¿Has notado algún cambio en él?
Zoey: Es una buena persona.
Elliot: Los ha protegido a todos para llegar aquí.
Elliot: Brindó protección desinteresada a una mujer que era golpeada por su esposo.
Elliot: Sarah está de acuerdo conmigo.
Elliot: Y eso es lo que vamos a decir en la reunión.
Elliot: No quiero que se vaya... Porque, de alguna manera, estamos mejor con él.
Elliot: Es una persona que no tiene miedo a sacar su peor cara para protegernos.
Elliot: Y ese tipo de gente es la que nos hacen falta.

Mientras tanto, en la ciudad, Trevor y Maria llegan a un matadero repleto de camiones ordenados en el estacionamiento, frente al almacén.

Maria: Que pena que lo perdimos...
Trevor: Sí, pero encontramos algo.
Maria: No todos los días te topas con algo así.
Trevor: Si hacemos esto ahora, nos estaríamos rindiendo.
Maria: Dentro de poco oscurecerá, y estuvimos afuera más de un día.
Trevor: Hay que seguir buscando a la gente buena.
Maria: Necesitamos más personas, y lo lograremos.
Maria: Pero, si allí hay algo... Tendremos para alimentarlos.
Trevor: De acuerdo...

Momentos más tarde, Michael sale de su habitación y se reúne con Tracey en el living de su casa.

Tracey: ¡Papá!
Michael: Hola...
Tracey: ¿Te sientes bien?
Michael: Sí. Lamento haberte empujado.
Tracey: Me enteré de la reunión.
Michael: Tú te quedas en casa.
Tracey: ¿Ya es nuestra casa?
Michael: Sí...
Tracey: Ellos te necesitan. Si no es por ti, morirán.
Michael: Tal vez tenga que amenazar a uno de ellos. Quizás hasta tener que matarlo.
Tracey: No lo harás.
Michael: Me siento capaz.
Tracey: Tienes que hablarles.
Michael: Hoy les hablé.
Tracey: Tienes que lograr que te escuchen.
Michael: No sé si pueden.
Michael: ¿Eso te da miedo?
Tracey: Solo... Por ellos.
Tracey: Necesitas hablarles, no amenazarlos.

Trevor y Maria inspeccionan los camiones. Tras un breve paseo alrededor de estos, Trevor se dispone a abrir la compuerta de un camión, pero una trampilla hace que todas las demás compuertas se abran, asustando a ambos. Trevor y Maria se sorprenden aún más al descubrir que, dentro de los camiones, se hayan caminantes, que comienzan a salir y atacar a los reclutadores. Trevor y Maria logran escapar, abriéndose paso por debajo de uno de los camiones y eliminando, con sus pistolas, a los que estorban su camino hacia la salidas.

Trevor: ¡Corre!
Maria: Maldición, son muchos. No lo lograremos.
Trevor: Al coche, rápido.

Al notar que no podrían llegar a la salida, puesto que el ruido de unas alarmas atraen más caminantes por una valla caída, Trevor y Maria se refugian dentro de un coche, esperando por un plan de escape. Mientras tanto, todos los caminantes comienzan a amontonarse alrededor del vehículo.

Maria: El vidrio resistirá tanto, ¿verdad?
Trevor: Quizás sí.
Trevor: Podríamos hacer algo para que no nos vean.
Trevor: En unas horas, puede pasar algo que los distraiga.

Revisando el interior del coche, Maria encuentra una nota, la cual dice: "ESTO ES UNA TRAMPA DE GENTE MALA. NO SE QUEDEN.

Trevor: Mierda. Bien... Tendremos que hacer algo rápido.
Trevor: Saldremos y acabaremos con los que se crucen en nuestro camino.
Trevor: ¿Lista?
Maria: S... Sí.
Trevor: Bien, a las tres... Una, dos, ¡tre..!

De repente, un caminante, del lado de la ventana de Maria, es abatido, y, a continuación, una persona abre la puerta, dejando salir tranquila a Maria, quien deja caer accidentalmente su mochila al salir. Trevor también sale, y ve a un rostro familiar luchando contra los muertos. Trevor, Maria y el extraño logran escapar del matadero, escalando una reja que los lleva al otro lado. Inmediatamente, Maria, confiando en el extraño, le cuenta sobre el refugio.

Maria: Eso fue... Oh, dios... Muchas gracias.
???: De nada.
Maria: Me llamo Maria. Él es mi compañero, Trevor.
Maria: ¿Cómo te llamas?
???: Ge...
Trevor: George...
Trevor: Su nombre... Es Geoge Jackson.
George: ¿Trevor? ¿Eres tú?
George: Perdón por no reconocerte, creí que estabas muerto.
Trevor: Digamos que el viejo Trevor ha muerto.
George: Pero, Michael dijo...
Trevor: Sé lo que Michael dijo e hizo. Lo perdoné... Aunque por como me estaba comportando, me merecía ese disparo.
Maria: ¿Qué...?
Trevor: Es una experiencia que quedó en el pasado...
Trevor: ¿Por qué nos salvaste, arriesgándote de esa forma?
George: Porque toda vida es invaluable, T.
Maria: Como sea... Quienes dejaron esa trampa van a volver.
Maria: Pero tenemos buenas noticias... Tenemos una Comunidad, en las afueras.
Maria: Hay murallas, electricidad, seguridad... Si quisieras sumarte, cualquiera que me salve la vida es bienvenido allí.
Maria: ¿Vendrías con nosotros?
George: ¿Mi hermano está allí?
Trevor: Sí. Te extraña.
George: Iré, se los agradezco.

Mientras tanto, Christoph camina por las calles de la Comunidad, hasta que llega al portón principal, donde se encontraba Mori.

Christoph: Oye, Mori, ¿cierto?
Christoph: Te relevaré.
Mori: Mi turno es hasta la reunión.
Christoph: Sí, pero mi madre dice que es momento de un cambio, para que descanses.
Mori: De acuerdo, lo que digas.

Mori deja el fusil en manos de Christoph y se marcha del lugar. Al no haber nadie cerca, Chris deja el arma en el suelo y abre el portón, marchándose con total tranquilidad, sin notar que la entrada estaba mal cerrada. Franklin, quien se encontraba cerca del lugar, observa a Christoph y decide seguirlo, pero en lugar de ir por el portón, escala uno de los muros cercanos. En el hospital, en el cuarto donde Jill se encuentra atendida , Jessica y Edward esperan impacientes su recuperación. Poco después, Anthony ingresa a la habitación, sentándose en una silla, junto a Eddie.

Anthony: ¿Cómo está?
Jessica: Se está recuperando.
Edward: Buenas tardes.
Anthony: Hola...
Edward: Ella me abrió los ojos... A verdades que yo no había considerado.
Edward: Quiero que lo sepas...
Edward: Nos trajiste aquí... Has cumplido tu misión.
Anthony: ¿Recuerdas a Emily?
Edward: Sí.
Anthony: Ella nunca te creyó...
Edward: Te pido disculpas...
Anthony: No tienes que hacerlo.
Edward: Sí tengo.
Edward: Por mi mentira, ella murió, y tú también pudiste morir.
Anthony: Eres mi amigo, Eddie...

En el desierto, cerca de la ciudad, Franklin busca a Christoph, quien no se encuentra en ninguna parte. Un disparo se escucha y Franklin se espanta, dándose la vuelta. Tras esta acción, Frnaklin ve a a Christoph, quien se lanza sobre él a toda velocidad, arrojándolo al suelo y propinándole varios golpes. Franklin rápidamente se safa de Christoph y lo pone de espaldas contra el suelo y le pisa la pierna, quebrándosela. Tras tenerlo indefenso, Franklin comienza a golpearlo en el rostro. Tras unos cuantos golpes, Franklin se detiene y toma el arma de Chris, apuntándole con ella, mientras escucha el llanto del hijo de la líder.

Franklin: Malcom murió por tu culpa, tus amigos murieron por tu culpa... Y Jill está en el hospital por tu culpa.
Franklin: Trato de explicarte como son las cosas... ¡Y tratas de matarme!
Christoph: ¡Tenía miedo! ¡Tenía miedo!
Christoph: Yo no pertenezco aquí fuera.
Franklin: Cállate... Mereces morir...
Christoph: ¡Tenía miedo!
Franklin: ¡Cállate!

Franklin, después de mucho pensarlo, opta por dejar vivir a Christoph. Tras guardar la pistola, Franklin levanta a Christoph, y lo ayuda a caminar, dirigiéndose a la Comunidad. En la casa de Michael, Rachel ingresa a la cocina, donde se encuentra a Michael, ya sin vendas y bebiendo un refresco.

Michael: Hola...
Rachel: ¿Estás listo?
Michael: Karen, Niko, Trevor y yo... Preparábamos un plan.
Michael: Karen tomó cuatro armas de la armería, cuando estábamos en la fiesta.
Michael: Niko tiene una, a mi me queda otra y ella también tiene una.
Michael: Te lo ocultamos porque no sabíamos como reaccionarías.

Michael extiende su brazo, ofreciéndole su pistola a Rachel. Sin embargo, la mujer la rechaza con amabilidad.

Rachel: ¿Crees que los habría detenido?
Michael: Me diste un buen golpe en la cabeza.
Rachel: Eso fue por ti, no por ellos.
Michael: Temía a que me disuadieras.
Rachel: Aquí no necesitamos de armas...
Rachel: Yo no necesito mi espada, ni Tyler su ballesta...
Rachel: Ni siquiera Trevor necesita de su ametralladora.
Rachel: Podemos resolver esto con palabras...
Rachel: Y si no, seguiré a tu lado...
Rachel: Trevor te diría lo mismo, ¿no?
Michael: Ahora, en este momento, creo que sí.
Rachel: Algo ocurrirá dentro de unos minutos...
Rachel: Pero no lo aceleres tú.
Rachel: Guarda esa pistola... Y ven al patio trasero de la casa de Sue cuando estés listo.

Rachel se marcha de la casa. Michael, quien se queda pensando unos segundos, observa por la ventana, descubriendo la calle desértica. No obstante, Michael se abriga con una chaqueta de cuero marrón y decide salir a caminar. Mientras camina cerca de los muros, Michael se sorprende de encontrar el portón mal cerrado y varios rastros de sangre dirigiéndose hacia el centro. Michael asegura el perímetro y cierra el portón, saliendo rápidamente en busca del muerto viviente. Michael busca por varios minutos en el parque, sin resultados. Ya en la puesta de sol, Michael decide buscar en las casas de la zona Norte. Mientras tanto, Sue se encuentra con las personas presentes en la reunión, las cuales son: Tyler, Niko, Roman, Mallorie, Mori,Rachel, Zoey, Tracey, Karen, Anthony, Jessica, Brenda, Elliot, Selena, Sarah, Cody, Tanisha, Jayden, Eden y varios otros residentes.

Sue: Bien, estamos la mayoría... Podemos dar inicio.
Zoey: ¿Podemos esperar unos minutos más? Franklin y Michael aún no llegaron.
Sue: No nos queda mucho tiempo. Está oscureciendo...
Sue: Vamos a comenzar.
Sue: Estamos aquí para hablar de nuestro vicepresidente, Michael Townley.
Sue: No de la pelea, ni de porqué inició.
Sue: Hablaremos de cómo obtuvo la pistola de la armería, y de cómo nos apuntó.
Sue: Hablaremos de lo que dijo... Desearía que él estuviera presente...
Rachel: Te digo que va a venir.
Karen: Estoy segura de que vendrá.

En ese momento, Michael se encuentra buscando al caminante infiltrado detrás de una de las casas. Tras investigar en varias otras casas, el hombre se toma un descanso. No obstante, un caminante aparece detrás de él, sorprendiéndolo y arrojándolo al suelo. Michael lucha con el muerto para liberarse, pero no logra hacerlo. Así que opta por utilizar su pistola para matarlo. Michael pone la pistola en el cuello del caminante y jala el gatillo, acabando con este. Nuevamente en la reunión, se inicia la conversación sobre Michael.

Rachel: Después de estar allí afuera... No ser como eras ahí afuera...
Rachel: Michael solo quiere que su familia viva.
Rachel: Quiere que todos ustedes vivan.
Rachel: Sarah no puede contradecirme.
Sarah: Es verdad...
Rachel: Ustedes serán como él es ahora... Si tienen suerte.
Karen: Michael Townley salvó mi vida, una y otra vez.
Karen: Allí afuera hay gente diabólica... Que intentaron matarnos.
Karen: Michael nos rescató de esa gente, una y otra vez.
Karen: La gente como yo... La gente como nosotros... No sobreviviríamos si no fuera por él.
Karen: Sé que lo de esta mañana les dio miedo... Y estoy segura de que no volverá a pasar.
Karen: Pero tendremos que pensar en lo que decía.
Niko: Nosotros teníamos un lugar similar a este.
Niko: Era seguro, abierto para todos... Y pensábamos que todo sería bueno con la paz.
Niko: Pero esa era nuestra mayor debilidad. Pensábamos que no había gente mala allí afuera...
Niko: Un día, llegó un cabrón árabe que nos robó todo con su grupo de... "Terroristas".
Niko: Otro día, llegó un grupo de personas, que con ayuda de uno de los nuestros...
Niko: Tomaron el lugar, y nos obligaron a ser sus esclavos.
Niko: Michael nos rescató y nos aceptó en su grupo. Por eso estamos aquí, ahora.
Tyler: Yo fui la mano derecha de Michael, bastante tiempo...
Tyler: Afuera, hay una gran ola de mierda...
Tyler: Él conoce esa mierda como la palma de su mano, quizás más.
Tyler: ¿Cuánto tiempo estuvieron ustedes afuera? Nosotros estuvimos dos años, saltando de un refugio a otro.
Zoey: Mi padre quería mucho a Michael, lo adoraba como a un hijo. Estaba orgulloso de él, porque conocía su pasado.
Zoey: Él se convirtió en un hombre bueno, que solo quiere proteger a su familia.
Zoey: A él no le importó dónde nos encontró, ni nada, nos integró en ella. Y a ustedes... Les conviene ser parte de esta familia.
Zoey: Hombres como él, es lo que se necesita.

Tras el discurso de Zoey, un incómodo silencio se produce en el lugar. Sue, pensativa, decide contar a los demás su charla con Cris Formage.

Sue: Antes de escuchar a otra persona... Me gustaría compartir con ustedes algo con el objeto de ser transparente.
Sue: Ayer, Cris Formage vino a mi casa.
Sue: Me dijo que los nuevos integrantes eran gente peligrosa, no eran de confianza y... Que pondrían sus vidas por sobre las nuestras.
Sue: Ayer Michael me demostró que no se equivocaba.
Sue: Me gustaría que esté aquí para confirmárselos.
Sarah: Yo no lo veo aquí, Sue.
Sarah: Estás hablando algo que dijo otra persona.
Selena: Yo no lo grabé...
Selena: Él no está aquí.
Sue: Michael tampoco. Él...

En ese momento, Michael, con la cara bañada de sangre, sale entre las sobras, cargando el cadáver del caminante que eliminó hace poco tiempo. Ante la atónita mirada de todos, Michael arroja el cadáver al lado en el centro, donde también se encontraba Sue.

Michael: Siento llegar tarde, pero... Estaba un poco ocupado.
Michael: No había un guardia, en la puerta... Y esta estaba abierta.
Sue: ¿Estaba abierta?
Elliot: Mori, era tu turno.
Mori: Lo siento, llegó Christoph y me dijo que me relevaría... Me dijo que tú se lo dijiste.
Elliot: Oh, maldición, Chris...
Anthony: Iré a ver que no haya otro.
Jessica: Te acompaño.

Anthony y Jessica se marchan a verificar que el pueblo esté seguro. Mientras tanto, Michael se dirige hacia la gente de la Comunidad.

Michael: Yo no lo hice entrar... Entró solo.
Michael: Siempre entrarán... Los vivos y los muertos...
Michael: Entrarán porque nosotros estamos aquí.
Michael: Y los que están afuera... Nos cazarán.
Michael: Por eso quiero que esto cambie.
Michael: Nos encontrarán... Tratarán de usarnos, o tratarán de asesinarnos.
Michael: Pero nosotros los mataremos.
Michael: Sobreviviremos, yo les enseñaré cómo...
Michael: Estaba pensando en cuantos de ustedes tendría que matar para salvarles la vida.
Michael: Pero no haré eso. Ustedes cambiarán.
Michael: No lamento de haber dicho lo que dije en la mañana. Lamento no haberlo dicho antes...
Michael: La suerte se les acaba.

Michael interrumpe el discurso, luego de ver a un enloquecido Frank, con la katana de Rachel, gritándole.

Frank: ¡Tú no eres uno de nosotros...! ¡No lo eres!
Sue: Frank, no hagas esto...

Sue interviene, metiéndose en el camino de Frank, quien se acercaba rápidamente a Michael.

Frank: Aléjate de mi, Sue.
Sue: Frank, ¡basta ya!
Sue: Detente...
Frank: Basta, Sue.
Frank: ¡Aléjate!

Frank, en un acto de impulso, empuja a Sue para que se aleje de él, rebanándole el cuello en el acto. Tyler, rápidamente, se lanza contra Frank y lo reduce en el suelo, dejándolo completamente inmóvil. Sue cae lentamente al suelo, mientras agoniza lentamente en los brazos de Elliot y Selena, quienes lloran desconsoladamente por la situación.

Elliot: ¡Por dios, mamá, no!
Frank: ¡Esto es su culpa! ¡Es su culpa!
Tyler: ¡Cállate!
Frank: ¡Es su culpa!

Sue finalmente muere ante los atónitos ojos de todos, mientras Frank sigue culpando a Michael por la situación.

Frank: ¡Esto es culpa suya...!

Elliot, lleno de rabia y angustia, mira a Michael y decide darle la orden para ejecutar a Frank.

Elliot: Michael... Mátalo.

Michael, sin dudarlo, saca su pistola y ejecuta de un disparo en la cabeza a Frank. Todos miran aterrorizados la brutal escena. Mientras tanto, una voz llama la atención de Tyler.

???: Tyler...
Tyler: Esa voz...

Tyler gira la cabeza hacia la izquierda, reconociendo a Trevor, Maria y, por sobre todo, a George, quien lo observa con indignación a su hermano.

Tyler: ¿George?

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