FANDOM


30px-Rockstar_Leeds_logo.svg.png45px-HistoriasH.png


Omerta

Al día siguiente Mc Cornik se levantó y salió a desayunar, decidió ir al restaurante de Cipriani, cuando llegó vio a Cipriani saliendo

Cipriani: ¡Eh! Mc Cornik ¿Qué tal chico? ¿Qué haces aquí?

Mc Cornik: Estoy bien señor Cipriani. Venía a comer algo.

Cipriani: ¡Ah! Bien. Yo ahora voy a hablar con Joey, esos Forelli no saben donde se han metido, han echado a perder la oportunidad que se les dio, Joey está furioso. Pero bueno disfruta de tu comida muchacho… Si Ma, si Ma voy limpio, sí Ma llevo el traje…

Cipriani se subió a un coche y se marchó, Mc Cornik pidió su desayuno, desayuno y se fue al garaje.

Mc Cornik: ¡Fredo!

Fredo: Ey, Mc Cornik. Me he enterado de lo de Sam, una putada.

Mc Cornik: Sí, no pude hacer nada.

Fredo: Esos Forelli se han suicidado con todo esto, deberían estarle agradecidos a Joey de que no los matara hace ya tiempo, y en lugar de eso ¿Qué hacen? Jodernos. Pero bueno, eso da igual ahora ¿Ves ese Infernus?

Mc Cornik: Sí.

Fredo: Tenemos que despiezarlo para ya.

Mc Cornik y Fredo pasaron dos horas desmontando el Infernus.

Fredo: Bien, ya está, próximo destino, Europa.

En ese momento sonó el móvil de Mc Cornik, era Vinnie.

Mc Cornik: ¿Sí?

Vinnie: ¡Eh, Mc Cornik! Cipriani quiere vernos

Mc Cornik: ¿Ahora?

Vinnie: Sí

Mc Cornik se marchó del garaje y puso rumbo al restaurante de Cipriani, llegó y encontró a Cipriani.

Cipriani: ¿Qué hay Mc Cornik? Siéntate. Verás la situación es la siguiente, parece que los Forelli se han ganado el favor de algunas de las familias de Sicilia, no me preguntes como lo sé, pero lo sé, el caso es que esas familias, tienen conocidos por aquí y esas familias han debido estar haciendo tratos con los Forelli, al venir todo de fuera de Liberty, y al no haber tenido nada de respeto hacia los Forelli, no nos hemos enterado de esto hasta ahora, bien como ya sabes los Forelli han estado recaudando protección en Newport, bien, pues vamos a cortar su fuente de ingresos de raíz, hay una Pizzería en el fuerte, recoge a Vinnie en la calle veintidós e ir para allá, quiero que le quede claro a esa gente que no se paga más protección a los Forelli ¡¡¡Destrozad hasta último trozo de cristal de ese tugurio!!! ¡¡En marcha!!

Mc Cornik cogió las llaves del coche que le dio Cipriani y se fue de allí en el coche, recogió a Vinnie en el lugar indicado, el cuál entro al coche con dos bates y dijo

Vinnie: Bien, Mc Cornik, aquí traigo lo que necesitamos.

Mc Cornik: Bien, veo que ya te han informado de que va el asunto.

Vinnie: Si, tío, que se jodan los Forelli, vamos a destrozar ese local.

Mc Cornik puso rumbo a la pizzería. Según llegaron Vinnie destrozó el escaparate con el bate, la gente empezó a correr despavorida, Vinnie y Mc Cornik siguieron rompiendo los espejos, tirando mesas, rompiendo platos, vasos, todo lo que pillaban, hasta que un cocinero salió de la cocina, era enorme y parecía muy cabreado, Mc Cornik y Vinnie se quedaron paralizados, el cocinero agarró a Mc Cornik y Vinnie se metió en la cocina, Mc Cornik empezó a maldecir al cocinero e intentar soltarse, sin decir nada el cocinero levantó el puño y… Vinnie le arreó con una sartén que había cogido de la cocina, el tipo se quedo bastante aturdido, pero no perdió el conocimiento, se volvió hacia Vinnie, cogió una silla la levantó y… rápidamente Mc Cornik le arreó con el bate por detrás, ahora sí se desplomo al suelo, Vinnie y Mc Cornik se metieron en la cocina y empezaron a tirar cacerolas, sartenes todo lo que encontraban, salieron de la cocina y vieron a un hombre detrás del mostrador, Vinnie lo agarró por el cuello y le dijo -No más protección a los Forelli, repite conmigo, no más protección a los Forelli, ahora solo sirvo a los Leone-, el hombre lo repitió, en ese momento se empezaron a oír sirenas, Vinnie cogió la caja registradora y la tiró contra una estantería con botellas, los estantes se rompieron y las botellas cayeron al suelo provocando un estruendo, acto seguido Vinnie salió corriendo hacia el coche donde Mc Cornik ya lo esperaba y salieron de allí quemando rueda.

Vinnie: ¡Guau! ¿Lo has visto tío? Se han cagado de miedo, me parece que esos Forelli van a tener que buscar otra forma de ganar pasta.

Mc Cornik se quitó el pasamontañas y dijo –Mierda Vinnie, no debiste haberles dicho quien nos mandaba-, a lo que Vinnie respondió - Bah, están tan cagados que no dirán nada, ellos saben quienes son los Leone, saben que no les conviene decir nada-, Mc Cornik asintió y siguió, dejaron el coche en un callejón de Chinatown y caminaron hasta casa de Cipriani.

Cipriani: ¿Qué tal el trabajo muchachos?

Vinnie: Perfecto señor Cipriani, cuando todos vean como quedó aquel lugar, nadie más en Newport pagará protección a los Forelli.

Cipriani: Bien, me alegra oír eso. Tomad muchachos os lo habéis ganado. Ahora largaos, tengo cosas que hacer. Los dos se fueron.

Pasaron tres días y el conflicto parecía paralizado, ninguno de los dos bandos había movido ficha. Durante la noche suena el móvil de Mc Cornik, era Cipriani.

Mc Cornik: ¿Sí?

Cipriani: ¡Mc Cornik, soy Cipriani! ¡Necesito que vengas, rápido!

Mc Cornik fue hacia casa de Cipriani.

Cipriani: Siéntate muchacho. Los Forelli no han respondido al ataque, pensábamos que ya se habían rendido sin luchar, pero aún hay negocios en Newport que siguen pagando protección, y sabemos que los jamaicanos siguen vendiendo droga para ellos, bien, te he llamado para que te ocupes de uno de esos negocios que aún paga a los Forelli, es un bar en Newport, aquí tienes la dirección, llévate ese coche.

Mc Cornik cogió las llaves que le dio Cipriani y caminó hacia el coche, pero antes de irse se volvió.

Mc Cornik: Por cierto señor Cipriani ¿Se sabe algo sobre lo del club de Luigi?

Cipriani: No, hijo, no, y eso es lo que más me preocupa, mira yo ya estoy viejo para esto, la historia se repite muchacho, si no han sido los Forelli, entonces tenemos una guerra a dos bandas, y la última no acabó muy bien. Por cierto mañana es el funeral de Luigi.

Mc Cornik: ¿Ya han podido sacar el cuerpo del depósito?

Cipriani: Sí, la policía ha cerrado el caso. Pero no te entretengas más, ve a hacer lo que te he dicho.

Mc Cornik: Sí señor Cipriani.

Mc Cornik se dirigió al bar de Newport, cuando llegó se quedo esperando hasta la hora de cerrar. Le dieron las tres de la mañana y aquello por fin se vació, solo quedaba el dueño dentro, entonces Mc Cornik se dirigió dentro y cogió al dueño del bar por el cuello y le dijo - La familia Leone se pregunta por que aquí se sigue pagando a los Forelli si dejamos bien claro el otro día que la ciudad era de los Leone-, según dijo esto dos tipos salieron del baño y dispararon a Mc Cornik, le alcanzaron en un brazo, Mc Cornik se apresuró a cubrirse detrás de la barra y sacó su pistola, le habían dado en el brazo derecho, por lo que le iba resultar más difícil aún salir de aquella situación, ya que era diestro y no estaba acostumbrado a disparar con la mano izquierda, aún así agarró su arma con decisión y empezó a disparar, los dos tipos se pararon, se cubrieron y devolvieron el fuego, por el ruido al menos uno de ellos le debía de estar disparando con una ametralladora, al rato al tipo de la Uzi se le acabó la munición, -Maldición- gritó, lo que distrajo al otro tipo un segundo que Mc Cornik aprovechó para disparar e incrustarle tres balas al tipo de la Uzi, instantáneamente el otro volvió a empezar a disparar, se prolongó el tiroteo durante un minuto, entonces Mc Cornik oyó el ruido de una recámara vacía, Mc Cornik estaba seguro de tener aún balas, puesto que no había disparado lo suficiente, entonces sintió el ruido de una mesa siendo arrastrada, Mc Cornik se levantó como pudo, puesto que la bala aún seguía en su brazo, vio que el tipo estaba intentando llegar hasta la puerta cubriéndose con una mesa, Mc Cornik empezó a caminar a duras penas hasta él, el tipo se quedó mirándolo paralizado, Mc Cornik le apuntó, apretó el gatillo y la cabeza del tipo voló en pedazos, seguidamente Mc Cornik salió del bar, cogió el coche y salió de allí, tenía el brazo herido por lo que no le era sencillo conducir, tomó el puente Callahan hasta Portland a toda velocidad, no había un alma, solo se veía la niebla que cubría el puente, una vez llegó a Portland paró en seco cogió su móvil y llamo a Cipriani.

Cipriani: ¿Sí?

Mc Cornik: Señor Cipriani, me han disparado.

Cipriani: ¿Qué? ¿Mc Cornik? ¿Qué ha pasado?

Mc Cornik: Salieron dos tipos, me dispararon.

Cipriani: ¡Mierda! Escucha Mc Cornik, ve a la consulta del médico de Chinatown, yo le llamaré ahora, no te preocupes, irá para allí cagando leches.

Mc Cornik colgó y se dirigió a Chinatown, le estaba costando mucho no perder el conocimiento, no paraba de salirle sangre, subió a la puerta de la consulta y llamó, no había nadie todavía, acto seguido se desplomó.

Cuando recuperó el conocimiento estaba en la consulta del médico tumbado en una camilla.

Médico: ¿Cómo estás hijo?

Mc Cornik: ¿Qué ha pasado?

Médico: Te dispararon en el brazo, perdiste el conocimiento, te encontré tirado en la puerta, tenías la bala todavía dentro y habías perdido mucha sangre, pero no la suficiente, te logre extraer la bala y cortar la hemorragia.

Mc Cornik no había entendido nada, él solo pensaba en largarse de allí, vio que tenía todo el hombro vendado, levantó la cabeza y io que Cipriani estaba allí.

Cipriani: ¿Qué tal muchacho? El doctor ha dicho que estás bien.

Médico: Sí ya puede irse, pero que procure comer algo según salga de aquí.

Cipriani: ¿Has oído al doctor? Venga vamos hay que ir al funeral de Luigi.

Mc Cornik y Cipriani salieron de la consulta del médico, Cipriani se dirigió a un restaurante de Chinatown y pidió algo para Mc Cornik.

Cipriani: Toma chaval, come algo.

Mc Cornik empezó a comer y Cipriani puso rumbo a casa de Mc Cornik.

Cipriani: ¿Y bien? ¿Qué ocurrió en el bar?

Mc Cornik: Verá señor Cipriani, yo fui al bar, como estaba yo solo esperé a que solo se quedara el dueño, entonces cuando iba sacarle los dientes a ese mierdas, dos tipos aparecieron por detrás y me alcanzaron en el brazo, acabé con ellos, pero me costó.

Cipriani: Pero, entonces… ¿Te estaban esperando? ¿Cómo es posible? Solo yo lo sabía.

Mc Cornik: No, solo eran dos, yo lo que creo es que después de lo de la pizzería han mandado matones a los que les pagan protección, me verían esperando en el coche y sospecharían, así que se escondieron para sorprenderme si intentaba algo, y lo consiguieron.

Cipriani: Ya, veo. Pero no pudieron contigo ¿Eh? Chaval.

Mc Cornik: Por cierto ¿Se sabe algo de lo del club de Luigi?

Cipriani: Nada, no han debido de ser los Forelli, y eso me preocupa.

Mc Cornik: Pero entonces ¿Quién?

-Eso quisiera saber yo Mc Cornik- gritó Cipriani, llegaron a casa de Mc Cornik, este subió, se cambió y volvió a bajar, Cipriani puso rumbo al cementerio, el cementerio estaba justo a la salida de la ciudad, apenas medio kilómetro de donde acababa el túnel este.

Toda la familia Leone estaba allí, Cipriani se fue a ver a Joey, Mc Cornik encontró a 8-Ball y le comentó lo que le había pasado, pero Mc Cornik alcanzó a ver que no solo la familia Leone estaba allí, los hermanos Forelli habían ido a expresar sus condolencias al Don, Scalasie estaba allí, Mc Cornik deseó matarle, pero sabía que en ese momento no podía, aquello parecía talmente un funeral mafioso de los años treinta, no había familias ni rivalidades, cuando había un funeral todos eran gangsters, no había odio ni rencor, lloraban unos en los hombros de otros, como ya he dicho, parecían estar volviendo a los años treinta, cuando aún quedaba algo, si es que alguna vez lo hubo, de honor y respeto.

Cuando acabó todo aquello solo quedaban en el cementerio Joey, Cipriani, los guardaespaldas de Joey, 8-Ball, Vinnie y Mc Cornik, estos dos últimos decidieron irse, preguntaron a 8-Ball si iba con ellos, pero el respondió que tenia cosas que hacer, subieron al coche de Vinnie y arrancaron.

Mc Cornik: ¿Qué hacían los Forelli aquí?

Vinnie: Han venido a dar el pésame, esta claro que ellos no fueron.

Mc Cornik: Pero entonces ¿Quien cojones fue?

Vinnie: No sé, Mc Cornik, no sé. Cipriani también esta nervioso respecto a ese asunto.

Mc Cornik: Sí, esto se está poniendo feo, ayer me las vi crudas con aquellos dos cachos de mierda.

Vinnie: Si bueno, pero estas vivo ¿No?

Mc Cornik: Sí Vinnie, lo estoy.

Vinnie: Mira ¿Qué te parece si ahora vamos a Woody’s?

Mc Cornik: Vale.

Woody’s era un bar que había frente al Sex Club Seven, como este aún estaba acordonado, pues los chicos habían empezado a ir a Woody’s por las noches. Llegaron al Red Light, aparcaron y entraron.

Vinnie: Entonces ¿Esos tíos te estaban esperando?

Mc Cornik: Yo creo que no, me debieron ver esperando en el coche y les debí resultar sospechoso, así que se escondieron para sorprenderme. Por cierto, ¿Cuándo van a enterrar a Sam?

Vinnie: No lo sé, los de Aaronsville aún tienen el cuerpo en el depósito, no dejan sacarlo aún.

-Eh, tío, por Sam- dijo Vinnie levantando su copa, -Por Sam- respondió Mc Cornik, y los dos brindaron, siguieron allí hasta que el cuerpo les aguanto.

Cinco días después fue el funeral de Sam, no había tanta gente como en el de Luigi, porque Sam no era de la familia, así que el Don no fue, y obviamente los Forelli no hicieron su aparición, el que si que fue Cipriani, y Vinnie, 8-Ball y Mc Cornik obviamente.

Pasó algo más de una semana después de esto, la guerra continuaba y parecía que ninguno de los dos bandos iba a ceder, era increíble lo que habían crecido los Forelli.

Mc Cornik estaba desayunando en su casa cuando lo llamó Cipriani.

Cipriani: Mc Cornik, los Forelli han tratado de matar al Don, esto significa la guerra total, quiero verte en mi casa esta noche a las once ¿Entendido?

Y Cipriani colgó. Hasta ahora la guerra se había basado en ataques contra negocios para robar el dinero de protección, pero ahora era la guerra total, iba a empezar a caer gente, había que andarse con cuidado.

Llegó la noche y Mc Cornik fue a casa de Cipriani, allí estaban Vinnie, Cipriani y Spolleto, entonces Cipriani les explicó todo.

Cipriani: ¡Bien! Hemos perdido algunos hombres, así que vosotros dos vais a ir con Spolleto, no la caguéis y puede que vosotros sustituyáis las bajas.

Hacia ya tiempo que Mc Cornik hacia algo más que recados para Cipriani, pero ahora era oficial, iba a ser de los hombres de confianza de Cipriani, no se lo podía creer, en apenas dos meses había pasado de ser un ratero del tres al cuarto en Vice City, a trabajar en un puesto importante para la Mafia de Liberty City. Los tres se dirigieron al coche, Spolleto le dio una Uzi a cada uno y arrancó.

Spolleto: Bien, hay un tipo importante de los Forelli, no necesitáis saber quien es, esta en un hotel de Staunton, tirándose a una fulana, en cuanto salga quiero lo cosáis a balazos ¿Entendido?

-Sí- contestaron ambos.

Llegaron al hotel y vieron a dos hombres en la puerta, -Mierda, ha venido con perros guardianes- dijo Spolleto, entonces uno de ellos entró dentro, tras unos segundos un coche aparcó en frente de la puerta, entonces salió el otro hombre acompañando a otro que debía de ser el objetivo, -Cambio de planes- dijo Spolleto, esperó a que se metieran en el coche y empezó a seguirlo hasta que se pararon en un semáforo, -Bien voy a ponerme a su lado en cuanto lo haga empezar a disparar- dijo Spolleto, al momento se paró, bajaron las ventanillas y empezaron los disparos seguidos de los ruidos de impactos contra el cristal, Vinnie y Mc Cornik habían vaciado el cargador, uno de los hombres del coche salió del coche, le costaba ponerse en pie pero aún así empezó a disparar, Spolleto piso el acelerador y salió de allí.

Vinnie: ¿Crees que el tío estará muerto?

Spolleto: Eso espero, sino a Cipriani no le va a gustar.

Llevaron el coche al desguace en Harwood, allí estaba 8-Ball que se ocupó del coche, después todos se fueron.

Cuando Mc Cornik estaba llegando a su casa cuando recibió una llamada.

Mc Cornik: ¿Sí?

Marvin: ¡Eh, tío! ¿Qué pasa? Soy Marvin.

Mc Cornik: ¿Marvin? ¿Cómo tienes mi número?

Marvin: Soy un tipo con contactos, ya sabes.

Mc Cornik: Mejor di una rata que me mete sus narices en todas parte.

Marvin: Eh tío oye…

Mc Cornik: ¿Qué coño quieres?

Marvin: No deberías hablarle así al tipo que tiene la información que andas buscando.

Mc Cornik: ¿Qué información?

Marvin: Ven al club de Atlantis Quays y te lo contaré todo.

Mc Cornik bajó al garaje a por el coche, al final se había quedado con el coche de Sam, un Sunrise azul. Se dirigió al club al encuentro con Marvin, llegó y encontró a Marvin fuera esperándolo, aparcó el coche y toco la bocina, Marvin lo oyó y reconoció a Mc Cornik, entonces subió al coche.

Marvin: Arranca tío, tengo información sobre lo del club de Luigi.

Mc Cornik se puso en marcha.

Mc Cornik: Bien ¿Qué sabes?

Marvin: Vale, a la gente de Chinatown no les gustan las triadas, pero las prefieren mil veces que a los italianos…

Mc Cornik: ¡No me cuentes rollos!

Marvin: Eh tío, déjame terminar, así luego no te tendré que explicar el por qué.

Mc Cornik: Bien sigue.

Marvin: Pues en Chinatown no les gusta la Mafia, pues bien, tras la caída de las triadas los pocos miembros que les quedaban empezaron a ir por su cuenta, pues bien, más de esas triadas van a venir desde Hong Kong o no sé donde, al parecer ya están en la costa oeste presentándose en unas reuniones de chinos de esos, pero mientras se preparaban, muchos de las viejas triadas se unieron a pandillas asiáticas de medio pelo, como estas pandillas no tenían a nadie que les protegiera, empezaron a hacerle favores a la Yakuza para que les protegiera, pero hace un tiempo los chinos de las antiguas triadas decidieron juntarse y formar una, los Dark Dragons creo que se hacen llamar, pues bien entonces de las tres pandillas, dos empezaron a hacer trabajos para los Dragons estos, pero hay otra, los Red Lions, que todavía no se sienten seguros con el tong y han seguido trabajando para la Yakuza, y ahora viene lo bueno, cuando los Kasen murieron hubo un vacío de poder en la Yakuza, después de un mes, un tío importante de Japón o algo así, no lo sé muy bien tío, esos japoneses no dejan que nadie se entere de sus rollos, pues bien al final un tal Kanbu se ocupa de la organización hasta que llegue un primo de los Kasen desde Japón para tomar el mando, pues al parecer, durante el tiempo que estuvieron sin líderes, algunos japoneses empezaron a ir por su cuenta también, uno de estos tenía un Club en Bedford y hacía tratos con Luigi, este sacaba tajada vendiendo sus chicas allí, cuando el tal Kanbu cogió las riendas del clan, no le gustó un pelo los tratos de Luigi con el japonés, y le dieron avisos a Luigi de que sacara a sus chicas del club, Luigi no les hizo ningún caso y entonces la Yakuza no se anduvo con chiquitas, se cargaron al tipo del club de Bedford y mandaron a los Red Lions que arrasaran el club de Luigi.

Mc Cornik: ¡Joder! ¿Todo esto está pasando aquí?

Marvin: Si, tío. Bueno ¿Cuanto me vas a dar?

Mc Cornik: ¿Qué?

Marvin: Por la información ¿Qué cuánto me vas a pagar?

Mc Cornik: Tu pago es la satisfacción de saber que no te he volado la cabeza.

Marvin: Mierda tío, no me jodas ¿Vale? ¿Crees que ha sido fácil enterarse de los rollos de esos japoneses? Me he jugado el cuello por esto tío.

Mc Cornik paro el coche, metió la mano por la abertura de su chaqueta y agarró su pistola.

Marvin: Pues bueno tío como te he dicho, un placer haber servido a la familia, presenta mis respetos al Don y todo eso.

Marvin abrió la puerta y se marchó. Mc Cornik se dirigió a casa de Cipriani, era ya la una de la madrugada pero esto no podía esperar.

Llegó a casa de Cipriani y llamó a la puerta repetidamente como si la fuera a tirar abajo.

Cipriani: ¡Mierda, Mc Cornik! ¿Qué coño quieres? ¿Has visto la hora que es?

Mc Cornik: Lo siento señor Cipriani pero tengo información sobre lo del club de Luigi.

Cipriani: ¿Cómo? Cuenta muchacho.

Mc Cornik le explicó a Cipriani la situación.

Cipriani: ¡¿Cómo?! ¡¿Las triadas otra vez?!

Mc Cornik: No han sido ellos señor.

Cipriani: Ya, ya. Ya lo he entendido todo Mc Cornik, solo que no me gustan las triadas. Bien esto es lo que haremos, ahora mismo no podemos enfrentarnos a esos japoneses, empezaría una guerra a dos bandas y sabemos por experiencia que eso no es bueno, pero lo que si no vamos a dejar es que ¡Una pandilla de matones de Camboya, Siam o de donde carajo sean, maten a los nuestros! Hay un tipo en Chinatown, se llama Ran Fu o algo así, el sabrá quien son esos Red Lions, necesitarás a otro para el trabajo, y también un coche, primero vete al piso franco de la calle veintidós, allí te darán munición, yo llamaré al tipo y le citaré contigo, se muy cuidadoso Mc Cornik, no dejes nada que te incrimine.

Mc Cornik salió de allí y llamó a Vinnie.

Vinnie: ¿Sí?

Mc Cornik: Vinnie, soy Mc Cornik, necesito que te hagas con un coche, recógeme en la calle veintidós.

Vinnie: Pero tío ¿Qué pasa? Acabamos de terminar un trabajo.

Mc Cornik: Tú hazlo, son órdenes de Cipriani.

Vinnie: Joder. Está bien, estoy en Woody’s ahora mismo, veré como hago y te recogeré.

Mc Cornik colgó el teléfono y se dirigió al piso franco, aquel piso franco era un taller y almacén de armas de la familia Leone, lo dirigía un tipo llamado Francesco Buittoni, este le dio a Mc Cornik una Uzi, Mc Cornik bajó a la calle y esperó a Vinnie, mientras esperaba recibió una llamada de Cipriani.

Cipriani: Mc Cornik escucha, he hablado con el tipo, estará esperándote en la plaza de Chinatown.

Y colgó, pasados tres minutos apareció Vinnie al volante de un Clover.

Mc Cornik: Vaya mierda de trasto ¿No había nada mejor?

Vinnie: ¡Eh! Hice lo que pude señor don mecánico.

Mc Cornik: Pues vale, tenemos que ir a Chinatown, un tío nos está esperando donde la plaza.

Y llegaron a Chinatown, vieron a un tipo, estaba en la plaza, solo se le veía a él, eran las dos de la madrugada, así que todo parecía desierto, Vinnie tocó la bocina, el tipo se acercó y Mc Cornik bajó la ventanilla.

Ran Fu: ¿Os manda el señor Cipriani?

Mc Cornik: Sí, queremos saber donde podemos encontrar a una banda, los Red Lions.

Ran Fu: Los Red Lions ¡Eh! Acabo de ver a un grupo de ellos en las canchas del parque, no tendrás problemas en reconocerlos, a estas horas solo están ellos y los vagabundos, y son fáciles de distinguir.

Mc Cornik: Está bien, la familia te esta agradecida.

Ran Fu hizo un saludo y Vinnie y Mc Cornik pusieron rumbo al parque de Chinatown, cuando llegaron se detuvieron a una distancia prudente.

Mc Cornik: Bien, ahí están, tengo que llamar a Cipriani a ver que nos dice.

Mc Cornik marcó…

Cipriani: ¿Y bien Mc Cornik?

Mc Cornik: Tenemos a un grupo de la banda localizado señor.

Cipriani: Bien, mátalos a todos, pero haz que parezca que ha sido obra de alguna de las otras bandas, lo último que queremos es que la policía intente jodernos por esto.

Mc Cornik: De acuerdo señor Cipriani.

Mc Cornik colgó y se quedó pensando unos segundos, la mejor forma de hacer que pareciera que había sido alguna de las otras bandas era al puro estilo pandillero, disparando desde el coche, así nadie los vería. Se lo dijo a Vinnie y se pusieron en marcha, Mc Cornik bajó las ventanilla y sacó el brazo sosteniendo su Uzi, entonces Vinnie detuvo el coche, había una verja pero aún así la visibilidad era buena, Mc Cornik los tenía a tiro, uno de los miembros de los Red Lions señaló al coche y todos se volvieron, Mc Cornik empezó a disparar, los Red Lions empezaron a correr, algunos siguieron corriendo mientras que la carrera de otros era interrumpida por las balas, Mc Cornik siguió disparando hasta que todos los que quedaban vivos en la cancha salieron de ella, entonces Mc Cornik le dijo a Vinnie que siguiera mientras recargaba la Uzi , este pisó el acelerador y Mc Cornik siguió disparando a los que quedaban, que seguían corriendo por el parque, Mc Cornik vació su cargador y entonces Vinnie pisó el acelerador a fondo y salieron de allí. Se dirigieron al puerto de Portland donde tiraron el coche al agua, salieron del puerto y siguieron caminando hasta casa de Cipriani.

Cipriani: Y bien ¿Cómo ha ido?

Mc Cornik: Lo hicimos señor Cipriani, disparé desde el coche para que pareciera obra de las otras bandas como usted me dijo, maté a tantos como pude, vi caer al menos cinco, los pillamos indefensos, no tuvieron ninguna oportunidad de defenderse.

Cipriani: Me alegra oír eso ¿Vinnie lo hizo contigo?

Vinnie: Si signore, yo conducía.

Cipriani: Perfecto, ahora iros a dormir, lo necesitáis ¡Se está librando una guerra ahí fuera!

Los dos salieron de casa de Cipriani.

Vinnie: ¿Qué Mc Cornik? ¿Te vienes a Woody’s conmigo?

Mc Cornik: Que va Vinnie, estoy muerto, mañana nos vemos.

Vinnie: Vale como quieras.

Y los dos tomaron su camino.

Al día siguiente Mc Cornik salió de su casa y se fue a casa de Cipriani, pero durante el camino encontró a la policía en el piso franco de la calle veintidós, al parecer los Forelli habían atacado el piso, matado a todos los que estaban allí y robado las armas, habían dado un duro golpe a la familia Leone, siguió hasta casa de Cipriani, allí encontró a Spolleto que parecía muy cabreado, bajó las escaleras del restaurante muy exaltado empujó a Mc Cornik y le dijo…

Spolleto: ¡Cipriani no esta! ¡Pero hoy vas a hacer un trabajito para mí!

Mc Cornik: ¿Qué trabajo?

Spolleto: ¡Sube a mi coche y te lo explico!

Ambos subieron al coche y Spolleto se puso en marcha, no mediaron palabras hasta que llegaron al hospital de Rockford.

Mc Cornik: ¿Qué hacemos aquí?

Spolleto: ¡Pues lo que hacemos, es arreglar lo que tu amiguito Vinnie y tú jodisteis el otro día! ¡No matasteis al tipo!

Mc Cornik: ¿Qué me cuentas? Te recuerdo que tú también estabas allí.

Entonces Spolleto apunto a Mc Cornik con una pistola con silenciador y le dijo -¡Escúchame, cerdo paleto irlandés! No intentes joderme ¡¿Entendido?! Tú amiguito y tú la cagasteis y ahora lo vas a arreglar, cuando Cipriani se entere de que Scroputio sigue vivo se caguará en nuestros muertos, y quiero poder calmarle diciéndole que ya nos hemos encargado de él-, Mc Cornik pensó que tratándose de Scroputio era normal, él era el otro capo de la familia Forelli, no podía creer que le hubieran mandado a él esa tarea. Mientras Mc Cornik pensaba esto, Spolleto le daba la pistola con silenciador, -Toma entra ahí dentro y cárgatelo-, Mc Cornik se guardo el arma y salió del coche. Aquello iba a ser prácticamente imposible, el hospital estaba lleno de policías y guardaespaldas de Scroputio, pero que más podía hacer, solo esperaba que Spolleto no lo dejara tirado.

Entro en el hospital, Scroputio estaba en la UCI, los guardaespaldas estaban en la sala de espera, y probablemente habría un policía custodiando a Scroputio, por seguridad, se olían que tratarían de asesinarlo, y no se equivocaban, vio una bata de médico colgada en la pared y se la puso, entró en la zona de la UCI con cuidado de que los guardaespaldas no le vieran, él los conocía y ellos le conocían a él, llegó y efectivamente había un policía custodiando a Scroputio, Mc Cornik no sabía que hacer, tuvo una idea, fue a un cuarto del hospital e hizo una fogata, -fuego, fuego- gritó cuando ya se había extendido el fuego, una enfermera lo vio y se apresuro a accionar la alarma de incendios, enseguida todo aquello se convirtió en un caos de médicos y celadores corriendo a sacar a los pacientes de la UCI, Mc Cornik vio a un celador llevando la camilla con Scroputio, se apresuró a ponerse delante de la camilla y pararla, Scroputio estaba dormido, Mc Cornik le dijo al celador -Rápido hay un paciente encerrado en el baño, vaya a ayudar, yo me ocupo del paciente-, -Está bien doctor- respondió el celador, quien acto seguido salió corriendo hacia el baño, entonces Mc Cornik se alejó tres pasos atrás, sacó la pistola silenciada y disparó a Scroputio en la cabeza dos veces para asegurarse, acto seguido echó a correr hacia la salida, se cruzó con los guardaespaldas de Scroputio por el camino, quienes reconocieron a Mc Cornik y, tras ver el cuerpo de Scroputio con dos balas en la cabeza, le gritaron y dispararon, -Alto, policía-, escuchó Mc Cornik, y los disparos continuaron, Mc Cornik no se detuvo hasta que llegó al coche, Spolleto pisó el acelerador y salieron de allí.

Spolleto: ¿Cómo ha ido?

Mc Cornik: Tiene que estar muerto le disparé dos veces a la cabeza.

Spolleto: ¿Qué coño pasaba ahí dentro? ¿Y por qué llevas una bata de médico? Es igual no quiero saberlo ¿Está muerto no?

Mc Cornik: Ya te dije que sí.

Condujeron hasta casa de Cipriani, allí estaba Cipriani, quien los recibió muy enfadado.

Cipriani: ¡¡Vosotros!! ¡¡Estúpidos cachos de mierda!! ¡¡¿No fui claro el otro día?!! ¡¡¿No te dije, Spolleto MATA a Scroputio?!!

Spolleto: Señor Cipriani, señor Cipriani cálmese, ya nos hemos ocupado de ese asunto.

Cipriani: ¿Cómo? ¿Está muerto?

Spolleto: Sí, me aseguré de ello.

Cipriani: Jajajajaja, me alegra oír eso Spolleto ¿Sabes? Por un momento he estado apunto de mataros, jajajajaja.

Siguieron celebrándolo en el restaurante de Cipriani hasta el anochecer, pero entonces pasó algo, llegaron tres coches y de ellos se bajaron varios hombres armados con subfusiles, empezaron a disparar, varios de los que estaban en el restaurante fueron alcanzados, Mc Cornik corrió a cubrirse donde pudo al igual que hicieron Cipriani y aquellos de sus hombres que quedaban vivos, intentaron devolver el fuego pero era imposible, aquellos hombres tenían mejores armas, al rato los disparos cesaron, Mc Cornik se asomó y los vio meterse en los coches, pudo ver a uno de ellos antes de que se metiera en el último coche que quedaba y se largaran, llevaba un traje negro, la cabeza rapada y tenía los ojos rasgados.

Cipriani: ¡¡Mierda!! Esos malditos Forelli no saben lo que han hecho.

Mc Cornik: No han sido ellos señor.

Cipriani: ¿Qué dices Mc Cornik?

Mc Cornik: Alcancé a ver a uno, parecía chino.

Cipriani: ¡¿Qué?! ¡Lo Sabía! Esas malditas triadas otra vez.

-Pues nos han jodido bien- dijo Spolleto mientras se levantaba de debajo de lo que quedaba de una mesa. -Tú, tú y tú- les dijo Cipriani señalando a tres de sus hombres, -Quiero que mañana pongáis Chinatown patas arriba, quiero a los responsables de esto- añadió gritando, luego se empezaron a oír sirenas. -Bien largaros de aquí, yo me ocupo de la poli- dijo Cipriani, y Mc Cornik y los demás se marcharon.

Al día siguiente Mc Cornik se dirigió al restaurante de Cipriani, cuando llegó se lo encontró.

Cipriani: Ah, Mc Cornik, necesito de tus servicios, verás los hombres que mandé esta mañana a Chinatown no han vuelto aún, esas triadas deben habérsela jugado, necesito que vayas allí y averigües que pasa.

Mc Cornik: De acuerdo señor Cipriani.

Y Mc Cornik volvió por su coche y se dirigió a Chinatown. Allí estuvo preguntando a los tenderos, a los camellos y demás, también amenazando a los que no querían hablar, fue juntando pistas hasta que cuando caminaba por la plaza de Chinatown salió un tipo y le dijo…

Extraño: Me han dicho que andas buscando a unos italianos.

Mc Cornik: Así es ¿Que sabes tú de eso?

Extraño: Se que deberías olvidarte y largarte de Chinatown antes de que Chinatown te largue a ti.

Mc Cornik sacó su pistola y apunto al tipo, -Que decías- preguntó con voz irónica, acto seguido el chino le dio una patada en la mano haciéndole perder su arma, Mc Cornik se quedó anonadado, entonces le dio un puñetazo al chino, el cual se volvió como si tan solo le hubieran acariciado, el chino empezó a golpear a Mc Cornik, el cuál ya no sabía de donde le venían los golpes, reculaba y reculaba hasta que cayó al suelo, entonces el chino se puso en una posición extraña, probablemente alguna técnica de artes marciales, Mc Cornik había caído encima de un puesto de frutas antes de caer al suelo, había roto gran parte de él, entonces cogió un trozo de madera de lo que había roto y se lo clavó en la pierna al chino cuando éste le iba a dar otra patada, este reculó, apoyo la pierna e hizo un movimiento extraño, parecía como si no le doliera, -¿De que coño está hecho este tío?- pensó Mc Cornik justo antes de que el tipo lo cogiera por el cuello, lo levantara y lo pusiera contra la pared, -¿Qué buscáis aquí?- pregunto el chino, -Restaurante de Cipriani... Chinos disparando... Venganza…- dijo Mc Cornik casi sin respiración, entonces el chino levantó la mano y Mc Cornik sintió un golpe en el cuello, acto seguido se despertó, estaba en una habitación oscura, la única iluminación que había era un pequeño ventanal frente a él, de pronto alguien encendió la luz, Mc Cornik pudo ver a los hombres de Cipriani tirados a su derecha, giró la cabeza y vio a tres tipos, eran chinos, uno de ellos se acercó y le preguntó

Chino: Hola amigo mío ¿Has recobrado el sentido?

Mc Cornik: ¿Quién coño eres?

Chino: Creo que debería preguntar yo ¿No crees? ¿Qué queréis, por que venís a Chinatown como si fuera vuestra casa, rompiéndolo todo y amenazando a la gente?

-Vosotros... Vosotros... Destrozasteis el restaurante de Cipriani- respondió Mc Cornik, el chino se rió y se dirigió a los otros dos.

Chino: ¿Habéis oído? Jajajajaja. Estúpidos pokgais, no saben distinguir a un hombre de una mierda japonesa.

Los otros dos se rieron.

Mc Cornik: ¿Insinúas que fue la Yakuza?

Chino: No lo insinúo, lo afirmo ¿Por qué íbamos a ser nosotros? Esos japoneses se cabrearon muchísimo cuando asustásteis a sus contactos en Portland ¿Nosotros? No, amigo mío, nosotros solo queremos a la Mafia fuera de Chinatown, y hasta hoy eso se estaba cumpliendo, incluso os podríamos estar agradecidos, gracias a vosotros esos Red Lions, o lo quedaba de ellos después de vuestra actuación, se acojonaron y dejaron de servir a la Yakuza, ahora protegen nuestros negocios, como debe ser, lo que es de Chinatown se queda en Chinatown ¿Comprendes?

Mc Cornik: ¿Por qué debería creerte?

Chino: Porque, como muestra de buena fe, os soltaré a ti y a tus amigos, no queremos guerras, solo queremos a la Mafia fuera de aquí y hacer nuestros negocios en paz.

Los chinos sacaron a Mc Cornik y los tres hombres de Cipriani de allí, al parecer estaban en el sótano de algún local, cuya puerta trasera daba a un callejón, donde estaban ahora, Mc Cornik esperó a que los otros tres recobraran el conocimiento y salieron de allí dirección casa de Cipriani. Llegaron...

Cipriani: ¡Joder! ¿Qué os pasado?

Mc Cornik: Nos cogieron en Chinatown, nos dieron una paliza.

Cipriani: ¡Maldición! Esas triadas vuelven a creer que se pueden meter conmigo ¡¡Voy a arrasarlas!!

Mc Cornik: No han sido ellos.

Cipriani: ¿Qué?

Mc Cornik: Lo de su restaurante, no han sido ellos, han sido los japoneses.

Cipriani: ¿Cómo sabes eso?

Mc Cornik: Los chinos me los dijeron.

Cipriani: ¡¡Esa una de sus sucias mentiras de amarillos!!

Mc Cornik: No creo jefe, sino ¿Por qué iban a soltarnos? Además fueron muy convincentes.

Cipriani: ¡Mierda! Y si de verdad han sido los japoneses ¿Por qué lo han hecho?

Mc Cornik: Al parecer esos pandilleros que nos cargamos el otro día significaban más para ellos de lo que nosotros pensábamos, y no les gusto que los acojonáramos.

Cipriani: ¡¿Qué?! ¿Han destrozado mi restaurante porque mandé matar a unos charlies chupapollas?! Bien, no quería guerra a dos bandas, pero hayan sido unos u otros, es lo que tenemos. Mc Cornik te quiero mañana aquí.

Mc Cornik: De acuerdo.

Mc Cornik se dirigió a su casa, cuando llegó se tumbó en la cama, estaba bastante hecho polvo por la paliza que le habían dado, así que se quedo tumbado hasta que se durmió.

Al día siguiente se dirigió a casa de Cipriani, como se le había ordenado, llegó allí y vio que ya lo estaban esperando.

Cipriani: Bien Mc Cornik siéntate, esto es lo que haremos, quiero cortar el problema de raíz, esos japoneses tienen un casino en Torrington, quiero que hagáis volar ese lugar, el plan es el siguiente, tú Mc Cornik irás a donde 8-Ball, el tendrá algo para ti, una vez lo hagas reúnete con Spolleto y Vinnie en el casino de Torrington, Vinnie tú vete directamente para allí, Spolleto te está esperando, cuando todos estéis allí, el os dará más detalles. No os andéis con tonterías, vais a hacer volar ese lugar y necesito que salga bien, quiero que les quede claro a esos cara limón que nadie y digo ¡Nadie! ¡Se mete! ¡Con Toni! ¡¡¡Cipriani!!! Y ahora poneros en marcha.

Y ambos se pusieron en marcha, Mc Cornik llegó a casa de 8-Ball, llamó a la puerta y 8-Ball salió.

8-Ball: ¡Ey! ¿Qué hay Mac? Tengo algo para ti, toma.

8-Ball le dio una caja a Mc Cornik, tenía una especie de reloj digital de mesa.

8-Ball: No hay ningún detonador remoto a tanta distancia, y es imposible que saques un detonador con cables sin que se den cuenta, así que tiene que ser por temporizador, cuando lo coloques enciéndelo en este botón, luego le pones el tiempo con estos otros, y cuando este listo la activas aquí, en el rojo, es bastante sencillo.

Mc Cornik: Pero ¿Qué tengo que volar?

8-Ball: Me dijeron que recibirías instrucciones en el lugar, yo no sé decirte más.

Mc Cornik: Está bien.

Y Mc Cornik se dirigió al casino. Cuando llego busco a Spolleto y a Vinnie, los cuales resultaron estar al final de la calle anterior a la entrada del casino.

Mc Cornik: Bien ya estoy aquí ¿De que va esto?

Spolleto: Vale Mc Cornik, el casino ahora está cerrado, solo están los guardias y algunos empleados. El plan es el siguiente, están sacando el dinero, por lo que la puerta de atrás está abierta, dentro del coche tienes un uniforme de conserje, entra por la puerta de atrás, la caja fuerte estará abierta, planta la bomba ahí, así todo el dinero se irá la mierda junto con parte del casino.

Mc Cornik: ¿Me estás diciendo, que tengo que entrar en un casino lleno de mafiosos japoneses, plantar una bomba con temporizador y salir de allí antes de que explote?

Spolleto: Lo has captado.

Mc Cornik: Eso es una mierda.

Spolleto: Venga chaval, si hiciste lo del hospital, esto esta chupado.

Mc Cornik: Para ti es fácil decirlo, tú te vas a quedar aquí fuera, soy yo el que tiene que entrar, entra tú si esta tan chupado.

Spolleto: Yo soy el jefe, además yo tengo los planos y tengo que indicarte, Vinnie te esperará fuera con el coche, yo te dirigiré, ese es el plan y no vamos a cambiarlo, ahora entra ponte el traje y el auricular y ni mu ¿Entendido?

Mc Cornik hizo lo que le había dicho Spolleto y se dirigió al casino, una vez dentro siguió las instrucciones que le daba Spolleto hasta que llegó a la caja fuerte, que como le habían dicho estaba abierta, ya que estaban sacando el dinero a un furgón que había aparcado donde la puerta trasera, espero a que nadie lo viera para entrar y entró, conecto la bomba, le puso tres minutos y salió de allí, pero uno de los guardias le vio, -Eh tú, que haces ahí- le pregunto, entró en la caja fuerte y vio la bomba, sacó su pistola pero antes de que pudiera hacer nada Mc Cornik le disparó, el disparó atrajo a los demás guardias que empezaron a disparar contra Mc Cornik, al no poder salir por detrás, Mc Cornik tenía que buscar otra salida, nadie se fijó más en la bomba, estaban concentrados en dar caza a Mc Cornik, el cuál logró subir al piso de arriba con las indicaciones que le daba Spolleto, aunque las entendía a duras penas por la tensión de la situación, llegó al piso de arriba, allí se encontró a más Yakuzas, que se quedaron mirándole sorprendidos al verlo entrar corriendo, luego empezaron a dispararle cuando los que perseguían a Mc Cornik entraron en su busca y empezaron a dispararle, Mc Cornik se cubrió detrás de una mesa de ruleta, pensó por un momento que no salía de allí, había veinte mafiosos japoneses intentando matarlo, casi no le quedaba munición y había una bomba que estallaría en poco más de un minuto, cuando de repente oyó el ruido de ametralladoras, los disparos cesaron, salió de detrás de la mesa y vio a Vinnie y Spolleto armados con subfusiles, habían matado a algunos Yakuza y apuntaban a los que quedaban vivos, los cuáles también apuntaban con sus pistolas sin atreverse a disparar, -Mc Cornik, vámonos de aquí- gritó Spolleto, Mc Cornik salió corriendo por la puerta principal seguido de Vinnie y Spolleto, subieron del coche y salieron de allí, de la que se iban salieron algunos Yakuza y les dispararon, pero sin suerte. Cuando se alejaban Spolleto dijo-¡Joder Mc Cornik! ¿Siempre tienes que armar todo esto para hacer un trabajo?-, sonó un estruendo, la bomba había estallado, había destrozado casi todo el sótano por lo que la mayor parte de los pisos superiores se derrumbaron.

Spolleto: Jajajajajaja, así que al final no encontraron la bomba ¿Eh? Mc Cornik.

Mc Cornik: No. Salieron todos tras de mí y se olvidaron de la caja fuerte.

Spolleto: Perfecto. Cipriani se va a alegrar mucho entonces, ya me veía echándoos la culpa de todo mientras Cipriani enfurecía.

Llegaron a casa de Cipriani y le explicaron todo, Cipriani se alegró y todos lo celebraron en su restaurante, o bueno lo que quedaba de él.

Pasó el tiempo, la Yakuza no creía a los Leone capaces de hacer algo como lo del casino, así que como habían perdido su mayor fuente de ingresos dejaron a la Mafia en paz y cada uno siguió por su lado, lo que si que continuó fue el conflicto entre los Forelli y los Leone, así que el nuevo año entró salpicado de sangre, ninguno de los dos bandos daba sus brazo a torcer,era increíble, nadie apostaba por los Forelli en un principio, pero lo cierto es que se lo estaban poniendo difícil a la familia Leone, cada día las dos familias perdían miembros, incluso cayó uno de los hermanos Forelli, pero esto no hizo a la familia detenerse, sino que lucharon con más fuerza. El tiempo pasó, las triadas que había mencionado Marvin llegaron, seguidas de Hiroshi Kasen, el primo de los hermanos Kasen, y así pasó algo más de un mes.

Mc Cornik fue al restaurante de Cipriani, al llegar se encontró a este saliendo.

Cipriani: ¡Mc Cornik! Que suerte que estés aquí ¿Me puedes llevar a casa del Don? Tengo que reunirme con él.

Mc Cornik: Sí, claro señor Cipriani.

Subieron al coche de Cipriani y se dirigieron a casa de Joey, Cipriani no iba nunca solo por la guerra entre familias, por eso había pedido a Mc Cornik que le acompañara, llegaron a casa de Joey, la cual estaba situada en los acantilados de la playa de Portland, la seguridad era muy estricta a causa de la guerra, registraban cada coche que entraba sin excepciones, y el de Cipriani tampoco era una, la casa estaba llena de guardias, durante el camino, en la puerta principal, en la trasera, en las escaleras al piso de arriba. Al final llegaron al despacho de Joey.

Cipriani: Bien Mc Cornik, tu espera aquí, el Don y yo hemos de hablar.

Mc Cornik se quedo esperando fuera, oía a los dos hablar pero apenas podía entender lo que decían hasta que empezaron a hablar más alto, probablemente porque se exaltaron.

Joey: No se puede hacer más Toni.

Cipriani: Pero Joey, tu padre nunca hubiera dejado que esos Forelli se salieran con la suya.

Joey: Mira Toni, yo soy el primero que odia a esos Forelli, pero ya no es como antes, esos Forelli ahora tienen contactos, no puedo ir y matarlos simplemente, porque si lo hago mañana cinco familias de Sicilia pedirán mi cabeza ¿Entiendes? Mi padre se enfrento a tanta gente que solo me dejo una lista interminable de enemigos, no quiero acabar como él, totalmente paranoico para que me acabe matando un pringao de mierda.

Cipriani: Joey piénsalo ¿De verdad quieres arruinar todo por lo que luchó tu padre?

Joey: No arruino nada Toni, intento conservar lo que él construyó, si no ponemos fin a esto, entonces si que se arruinará todo por lo que lucho mi padre.

Cipriani: Pero hay que luchar hasta el final, intentaron matarte ¡Maldita sea!

Joey: Sí, y nosotros nos cargamos a unos de ellos Toni, y aún así nos han jodido, si seguimos, las dos familias despareceremos del mapa ¿No lo entiendes?

Cipriani: Joey, debes mantener vivo el recuerdo de tu padre, el hubiera luchado hasta el final, fueran cuales fueran las consecuencias.

Joey: No hables más de mi padre Toni, te recuerdo que está muerto. Te lo acabo de explicar, no quiero acabar como él, y no hables como si tú siguieras siendo el mismo desde la muerte de mi padre. Nadie se mete con Toni Cipriani ¿Qué fue de eso? ¿Acaso ahora no te lo piensas dos veces todo? Dime ¿No es cierto?

Cipriani: Eso no es justo Joey.

Entonces Mc Cornik vio llegar a un anciano con un traje negro, parecía alguien importante, no le habían cacheado y entro al despacho sin llamar -¡Ey! Tío ¿Cómo estás?- dijo Joey nada más entrar el anciano, -No te veía desde el entierro de papá- añadió.

Tío Leone: Sí Joey, pero luego hablaremos de eso, tengo algo importante que decirte.

Joey: Sí claro tío, siéntate.

Tío Leone: Verás a algunas familias en Sicilia les preocupa esta guerra, conocen a los Forelli y esta guerra no es buena para los negocios, he venido para convencerte de que lleguéis a un acuerdo.

Joey: Si lo sé tío, precisamente se lo estaba comentando a Toni ahora mismo ¿Verdad Toni?

Toni gruño, luego alguien cerró la puerta y Mc Cornik dejó de oír lo que decían. Al rato Cipriani salió, parecía enfadado. –Vamos chico, llévame a casa-, le dijo a Mc Cornik, y por el camino le comento algunas cosas.

Cipriani: Bien, me voy a ausentar durante unos días, tenemos una reunión con familias de todo el país en algún lugar que no necesitas saber, las familias hemos acordado una tregua, así que no habrá más ataques al menos hasta que finalice la reunión, pero ándate con ojo igualmente, nunca se sabe.

Mc Cornik: Por supuesto señor Cipriani.

Llegaron a casa de Cipriani, el cual se dirigió a su casa a prepararse para el viaje, Mc Cornik se dirigió a la suya. Luego de noche se fue con Vinnie a Woody’s.

Vinnie: Bueno pues parece que al final se va a acabar todo este asunto.

Mc Cornik: No sé ¿Tú crees que llegarán a un acuerdo?

Vinnie: Esperemos que sí, esto ya dura demasiado y quiero volver a dormir tranquilo.

Mc Cornik: En fin habrá que esperar.

Vinnie: Así es Mc Cornik, esperar.

Y esperaron. Pasaron tres días y las dos familias llegaron a un acuerdo, la familia Leone se quedaría con el norte de St. Mark’s y la familia Forelli con el sur, los leone controlarían Atlantis Quays, Harwood y Fort Staunton, mientras que los Forelli controlarían los sindicatos en el puerto y cobrarían la protección en Newport. Así fue como la guerra entre las dos familia tocó a su fin, Benito Forelli regresó a Liberty desde el condado, donde se había refugiado durante la guerra, el St Mark’s Bistro, que había sido cerrado también durante la guerra volvió a abrir, el Sex Club Seven fue reformado y también volvió a abrir bajo la dirección de Luca Rosseti, uno de los hombres de confianza de Joey, los Forelli abrieron también un bar en el Red Light.

Así pasó otro mes, era de noche, Mc Cornik estaba en su casa cuando sonó su móvil, era un mensaje de Cipriani, decía; “Mc Cornik, ven a mi casa, tengo un trabajo importante para ti”.

CONTINUARÁ en Omerta (3ª Parte)

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

También en FANDOM

Wiki al azar