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A continuación, se muestran los diálogos de la misión Ladies' Night, encomendada por Anthony Prince a Luis López en el transcurso argumental de Grand Theft Auto: The Ballad of Gay Tony.

Diálogos

En el apartamento de Tony

Luis entra al apartamento de Tony, mientras este se encuentra sentado en su sofá mostrando signos de ansiedad.

Luis: Eh, Tony.

Tony se levanta de su sofá.

Tony (Algo alterado): ¿Dónde has estado?
Luis: He venido en cuanto he podido, tronco.
Tony: Oh, tío, Luis. Gracie. ¡Luis, Gracie!
Luis: ¿Qué pasa con Gracie?
Tony: Tienen a Gracie. Se la han llevado. Evan está muerto, y ahora Gracie.

Luis se recarga en otro sofá.

Luis: Que le den a Evan. ¿Quién tiene a Gracie?
Tony: ¡N-No lo sé!
Luis: ¿De qué hablas, tronco? ¿Dónde está?
Tony: Unos tipos que están en guerra con su padre, supongo. ¡No lo sé!
Luis: Eh, que Gracie es bastante dura.
Tony (Gritando y señalando a Luis): ¡Es una princesa!
Luis: Es una princesa dura.
Tony: Si le hacen daño, joder...
Luis: Sí, se las verán contigo, conmigo y con toda una familia e mafiosos.
Tony: Nunca te cayó bien. Nunca. Nunca te gusta nadie.
Luis: Eso no es verdad. Me cae bien.
Tony: No, ¡mientes!
Luis: Es mi puta cocainómana favorita.
Tony: Ah, ¿y tú por qué eres mejor que ella? De no ser por mí, estarías vendiendo bolsitas de hierba en una esquina. Yo te hice como eres ahora.

Luis se aparta del sofá.

Luis: Ya, y ella y Evan te hicieron un yonqui, ¿vale? O sea, no es una mala persona, ¿vale? No es una asesina psicópata codiciosa, como yo. Es todo corazón... Ya sabes, si es que puedes pasare por alto el acento. De acuerdo, pero te convirtió en una reinona inútil tan dopada de cocaína y pastillas que no se daba cuenta de que su negocio se iba a la mierda.
Tony: Ah, ya estamos con eso, ¿eh? Otra vez lo mismo, coño. Oh, lo veo en tus ojos. Te avergüenzas de mí. Me ves y piensas, "Oh ya está", es el momento de acabar conmigo, el momento de que el aprendiz se quede con el negocio, ¿eh? Oh, tío, te crees que estoy acabado. No eres tan duro, Luis, coño.
Luis: Y tú no eres tan listo, yonqui idiota de mierda.

Tony toma una pistola que estaba cerca de su televisor y le apunta a Luis.

Tony: Así, ¡que te den, Luis!
Luis: Vamos, Tony, tranquilízate.
Tony: Tienes razón. Tienes razón. El que no tiene un problema no eres tú. Soy yo.

Tony se apunta con la pistola en la cabeza.

Luis: To... Tony, ¿qué... qué coño estás haciendo?
Tony: No, soy un estorbo para ti. Ahora me doy cuenta. Ahora lo entiendo. Eres lo más parecido a un hijo que he tenido nunca. Lo siento, Luis. Te quiero. Adiós.

Tony coloca su dedo sobre el gatillo.

Luis: Tony. Venga, tío.
Tony: Adiós. Te quiero.

Tony presiona el gatillo pero la pistola tiene seguro y se la intenta quitar.

Tony: ¡Mierda, mierda!
Luis: ¡Joder!

Luis golpea a Tony y le quita el arma mientras éste cae al suelo.

Luis: ¿Qué coño te pasa, idiota de los cojones? (Arrojando el arma al suelo) ¿Eh? Levántate. Levántate para que te mate yo mismo. ¡Arriba!
Tony: Vale, vale, lo siento. Lo siento. Es que... es que no podía aguantar más.

Luis mira a Tony por unos momentos.

Luis: Venga, levanta.

Luis ayuda a que Tony pueda levantarse.

Luis: Levanta, viejo mamón. ¿Eh? Venga. Vamos a buscar a Gracie. ¿Vale? (Tomando de la cara a Tony).

Ambos comienzan a salir del apartamento.

Luis: Dios.
Tony: Oh, mierda, Luis.
Luis: Dios.

Rumbo al helicóptero

Tony y Luis suben al auto de Tony.

Tony: Deberíamos coger el helicóptero de los Ancelottis. Está al otro lado del túnel de Booth.

Ambos toman camino al otro lado del túnel de Booth.

Luis: ¿Qué vamos a hacer con un helicóptero?
Tony: ¿De qué crees que va esta excursión? Buscamos a Gracie.
Luis: ¿Tienes alguna idea de dónde podemos empezar a buscarla? Es una gran ciudad, Tony.
Tony: Puede que sea medio suicida, pero no soy completamente estúpido, Lus.
Luis: Ni siquiera eres medio suicida, Tony. Es solo que te gusta el trama. No me extrañaría que esa arma fuese de fogueo, como en las películas.
Tony: Con toda la mierda que hemos pasado últimamente, tengo que llevar algo un poco más peligroso que un arma de fogueo.
Luis: Con toda la mierda por la que hemos pasado, ya deberías saber que hay que quitarle el seguro a un arma antes de usarla.
Tony: Cierto. Lo pondré en un post-it para la próxima vez: "quitar antes de intentar suicidarse".
Luis: "Antes de llorar por ayuda de forma inmoderada", querrás decir.
Tony: Vale, necesito tu ayuda, Luis. Eres todo lo que me queda. ¿Contento? Ya lo he dicho. Bien, hecho. Tú ganas, burro.
Luis: Vale, tronco. ¿Dónde vamos a buscar a esa chica?
Tony: Hay unos tipos de los bajos fondos en Dukes que podrían estar involucrados. Son unos pardillos, incluso para los criterios actuales de la Mafia, que ya es decir.
Luis: Tú eres de Dukes, ¿no?
Tony: Trato de olvidarlo.
Luis: Vale. Así que vamos allí y, ¿qué hacemos? ¿Aterrizamos en la azotea y les preguntamos dónde tienen a Gracie?
Tony: Simplemente tenemos que seguirlos. A ver si nos llevan a algún sitio interesante.
Luis: Vale, tronco. Esperemos que todo salga bien.
Tony: ¿Quién sabe lo que le habrán hecho a esa chica? Podría estar muerta en el fondo de West River.
Luis: O podrían estar volviendo loco a algún secuestrador hijo de puta. No le desearía su voz quejica y nasal ni a mi peor enemigo. Yo apostaría por Gracie antes que por un delincuente idiota de Dukes.
Tony: Tienes razón. Sería una apuesta bastante segura. Su viejo me dijo algo interesante, por cierto.
Luis: ¿Ah sí? ¿Qué te dijo?
Tony: Nos echa la culpa de todo. O la recuperamos, o estamos muertos.
Luis: Eso tiene gracia. ¿Cómo coño se le ha metido eso en la cabeza? Si apenas conozco a la chica.

Tony y Luis llegan a donde se encuentra el helicóptero.

Tony: Aquí es donde guardan el helicóptero.

Trayecto en helicóptero

Luis sube al helicóptero.

Luis: Venga, date prisa, tío.

Tony sube al helicóptero.

Tony: El sitio que estamos buscando está en en Cerros de la Cerveza.

Luis y Tony se dirigen a Meadows Park.

Luis: Entonces, ¿esto no se trata de Gracie? ¿Lo que queremos es salvar nuestros pellejos?
Tony: Sí. Es un acto puramente egoísta. ¿Estás contento ahora?
Luis: Sí, curiosamente lo estoy. Ahora que comprendo que me están chantajeando, todo está mucho más claro.
Tony: Genial.
Luis: ¿Cómo vamos a salir de ésta, Tony?
Tony: ¿Cómo?
Luis: ¡La de mierda que no está cayendo!Cómo vamos a salir? ¿Tenemos un plan?
Tony: No sé. Podríamos jugar a la lotería, cometer un pequeño fraude, comprar diamantes baratos e intentar venderlos para sacar beneficio. Oh, espera, que todo eso ya lo hemos intentado y no ha salido bien...
Luis: Cierto.
Tony: Podrías casarte con una multimillonaria. Eso podría sacarnos de problemas.
Luis: Ah sí. Ya me has usado de puta antes, Tony, y por poco me matan por ello.
Tony: Hablo en serio Lu, la mayoría de las chicas de esta ciudad se han enamorado de ti por lo menos una vez, ¿cómo es que no puedes encontrar una rica?
Tony: Creo que ése es el sitio que estamos buscando.

Luis y Tony llegan a la casa acordada en Dukes, en ese momento se encuentra uno de los secuestradores, subiendo a un Comet color rojo, y posteriormente empieza a desplazarse hacia algún lugar.


Nota Nota: Desde este punto, los diálogos pueden variar debido al trayecto, en el cual pueden suceder ciertas cosas.

Tony: El coche rojo se va. Síguelo.

El secuestrador toma el camino hacia el Puente de Borough Este.

Tony: ¿Adónde va?
Luis: No sé adónde va, idiota. Por eso lo estamos siguiendo.
Tony: Vale, de acuerdo. Pero, ¿hacia dónde crees que va?
Luis: Al oeste.
Tony: Eso ya lo veo. ¿A qué parte del oeste?
Luis: Hay un montón de cosas al oeste de Dukes. Podría ser Algonquin. O a lo mejor va hasta Alderney. A lo mejor ni siquiera va al oeste, igual se dirige al puente de Borough Este para ir a Bohan. Joder, a lo mejor va al final de la manzana para comprarse un trozo de tarta.
Tony: Mierda. Vale, vale. Ya lo pillo, Si ves que se para, avísame.
Luis: Tú también lo verás pararse, tronco. No irás a dormirte, ¿no?
Tony: ¿Te parece que podría dormir en un momento como éste?
Luis: ¿Cómo? ¿No tienes tus pastillas?
Tony: No, la verdad es que no. Ni siquiera me he tomado un ansiolítico, y ya sabes que no me gusta volar.
Luis: ¿Tiras a un tipo de un helicóptero pero no quieres viajar en uno? Deberías haber compartido tus ansiolíticos con el Celebinator.
Tony: No hay pastillas suficientes que te preparen para eso.
Luis: Esto es lo que sucede cuando se juega con el imperio de Tony Prince, nene.
Tony: Relaciones públicas de calidad.
Luis: Ojalá pudiésemos tirar a todos los putos bloggers por un helicóptero, tronco. Mantendríamos a esos tontos a raya.
Tony: Podríamos iniciar una empresa de servicios con eso. Nos haríamos ricos enseguida.
Luis: Curiosamente, es exactamente lo que necesitamos.
Tony: Deja de pilotar de forma sospechosa, Luis. Va a pisparse.
Luis: ¿A pisparse? ¿De dónde has sacado esa palabra? Piloto de la forma menos sospechosa para alguien cuyo jefe solo le ha pagado un fin se semana de clases para pilotar helicópteros. Si se está pispando es porque eres un estirado.
Tony: ¿Ahora eres antisemita o qué? Genial, la próxima vez me llamará maricón.

El secuestrador comienza a tomar camino en medio de Middle Park.

Tony: Está deshaciendo el camino. Creía que iba al oeste.
Luis: Bueno, ahora se dirige al este. No lo hemos perdido, tío. Todo va bien.
Tony: Vamos, cabrón idiota de Dukes. ¡Llévanos hasta ella!
Luis: Grita más, que a lo mejor te oye.
Tony: Igual si nos concentramos lo suficiente, podemos hacer que vaya hasta el lugar.
Luis: Pensaba que habías dejado las mierdas espirituales cuando dejaste de salir con aquel profesor de yoga.
Tony: Algunas cosas se te quedan para siempre.
Luis: Como que pudiese ponerse los tobillos detrás de las orejas mientras comía un montón de habichuelas. Esa imagen si se te queda. Dios.
Luis: ¿De dónde son esos tipos? O sea, aparte de Dukes.
Tony: Son un grupo irlandés dirigido por un maníaco llamdo Gerald McReary. Cumple la condena en el Centro Penitenciario de Alderney.
Luis: ¿Irlandeses como los tipos que atracaron nuestro banco? Podrían ser los mismos que me tomaron de rehén.
Tony: Cosas más raras han pasado.
Luis: ¿Para que necesitarían a la hija de un mafioso si ya tienen el dinero del banco?
Tony: Y yo que sé. La codicia es un poderoso incentivo.
Luis: Tengo una idea.
Tony: Genial, ¿cuál?
Luis: Paramos ese puto coche y le conectamos las pelotas a la batería. Para cuando empiece a oler a quemado, seguro que nos dice donde está Gracie.
Tony: Bonito modo de improvisar, Lu. Pero creo que mejor nos limitamos a seguirlo. Deja las torturas para los profesionales, gente del gobierno.

El secuestrador toma camino por el túnel de Booth.

Luis: Se mete en el túnel. Estamos jodidos. Solo tiene dos salidas, Tony. Debería salir por donde recogimos el helicóptero.
Tony: O podría robar otro coche y nos quedaríamos ahí esperándole con la polla entre las manos.
Luis: Eh, yo tengo mi polla en los pantalones, no en las manos, Tony, y de ahí no va a salir. Vamos a esperar a ver si aparece.

El secuestrador sale del túnel.

Tony: ¡Mira! Ahí, está. Sale del túnel por el lado de Alderney.
Luis: ¿Sabes cómo secuestraron a Gracie?
Tony: Fue por aquella mierda de coche rosa que tiene. Creen que un tipo fingió en estar interesado en comprarlo.
Luis: Debería haber sospechado de cualquiera que mostrase interés en esa aberración. Aunque, espera, a ti sí que te imagino conduciendo un coche rosa, Tony.
Tony: ¿Por qué? ¿Porque la gente me llama "Gay" Tony? En ese caso debes pensar que tengo esculturas gigantes de pollas en mi apartamento. A los gays les encanta esa mierda, amante de los clichés.
Luis: Bueno, te compraste aquella cosa de mármol.
Tony: ¡Eso era arte!
Luis: Ya. Arte con forma de pene gigante varicoso. Al menos sacaste beneficio de aquello. Eran buenos tiempos.

El secuestrador entra por un aparcamiento.

Tony: Se dirige al aparcamiento. ¿Qué está pasando?
Luis: No lo sé. Mierda.
Tony: Podría estar en el maletero de un coche.
Luis: Podría estar en el maletero del trato rojo que estamos siguiendo.
Tony: Lo habrían comprobado. Vamos a ver si sale.

El secuestrador sale del aparcamiento.

Tony: Es él, ¿verdad? Espero que ahora nos lleva a Gracie.

El secuestrador llega a Sacramento Street y se detiene frente a una casa.

Tony: ¡Mira! Se para. Ahí debe ser donde tienen a Gracie.
Luis: Al menos hemos encontrado un sitio.
Tony: ¿Qué calle es esa?
Luis: No conozco bien Alderney, tronco, pero creo que la grande es Sacramento. Llámale.
Tony: Volvamos al helipuerto.

Tony: Creo que es su coche rojo, Lu. El rojo. Vamos a seguirlo.

El secuestrador toma el camino hacia el Puente de Borough Este.

Tony: ¿Adónde va?
Luis: No sé adónde va, idiota. Por eso lo estamos siguiendo.
Tony: Vale, de acuerdo. Pero, ¿hacia dónde crees que va?
Luis: Al oeste.
Tony: Eso ya lo veo. ¿A qué parte del oeste?
Luis: Hay un montón de cosas al oeste de Dukes. Podría ser Algonquin. O a lo mejor va hasta Alderney. A lo mejor ni siquiera va al oeste, igual se dirige al puente de Borough Este para ir a Bohan. Joder, a lo mejor va al final de la manzana para comprarse un trozo de tarta.
Tony: Mierda. Vale, vale. Ya lo pillo, Si ves que se para, avísame.
Luis: Tú también lo verás pararse, tronco. No irás a dormirte, ¿no?
Tony: ¿Te parece que podría dormir en un momento como éste?
Luis: ¿Cómo? ¿No tienes tus pastillas?
Tony: No, la verdad es que no. Ni siquiera me he tomado un ansiolítico, y ya sabes que no me gusta volar.
Luis: ¿Tiras a un tipo de un helicóptero pero no quieres viajar en uno? Deberías haber compartido tus ansiolíticos con el Celebinator.
Tony: No hay pastillas suficientes que te preparen para eso.
Luis: Esto es lo que sucede cuando se juega con el imperio de Tony Prince, nene.
Tony: Relaciones públicas de calidad.
Luis: Ojalá pudiésemos tirar a todos los putos bloggers por un helicóptero, tronco. Mantendríamos a esos tontos a raya.
Tony: Podríamos iniciar una empresa de servicios con eso. Nos haríamos ricos enseguida.
Luis: Curiosamente, es exactamente lo que necesitamos.
Tony: Deja de pilotar de forma sospechosa, Luis. Va a pisparse.
Luis: ¿A pisparse? ¿De dónde has sacado esa palabra? Piloto de la forma menos sospechosa para alguien cuyo jefe solo le ha pagado un fin se semana de clases para pilotar helicópteros. Si se está pispando es porque eres un estirado.
Tony: ¿Ahora eres antisemita o qué? Genial, la próxima vez me llamará maricón.

El secuestrador comienza a tomar camino en medio de Middle Park.

Tony: ¿Por qué vuelve por el parque? ¿Nos ha visto?
Luis: Solo se está dando vuelta, Tony.
Tony: Vamos, cabrón idiota de Dukes. ¡Llévanos hasta ella!
Luis: Grita más, que a lo mejor te oye.
Tony: Igual si nos concentramos lo suficiente, podemos hacer que vaya hasta el lugar.
Luis: Pensaba que habías dejado las mierdas espirituales cuando dejaste de salir con aquel profesor de yoga.
Tony: Algunas cosas se te quedan para siempre.
Luis: Como que pudiese ponerse los tobillos detrás de las orejas mientras comía un montón de habichuelas. Esa imagen si se te queda. Dios.
Luis: ¿De dónde son esos tipos? O sea, aparte de Dukes.
Tony: Son un grupo irlandés dirigido por un maníaco llamado Gerald McReary. Cumple la condena en el Centro Penitenciario de Alderney.
Luis: ¿Irlandeses como los tipos que atracaron nuestro banco? Podrían ser los mismos que me tomaron de rehén.
Tony: Cosas más raras han pasado.
Luis: ¿Para que necesitarían a la hija de un mafioso si ya tienen el dinero del banco?
Tony: Y yo que sé. La codicia es un poderoso incentivo.
Luis: Tengo una idea.
Tony: Genial, ¿cuál?
Luis: Paramos ese puto coche y le conectamos las pelotas a la batería. Para cuando empiece a oler a quemado, seguro que nos dice donde está Gracie.
Tony: Bonito modo de improvisar, Lu. Pero creo que mejor nos limitamos a seguirlo. Deja las torturas para los profesionales, gente del gobierno.

El secuestrador toma camino por el túnel de Booth.

Tony: Mira. Va a cruzar el túnel de Booth.
Luis: No voy a entrar por ahí, Tony.
Tony: ¿Es que crees que quiero que nos matemos? Ve al otro lado y lo veremos cuando salga. Ve a donde recogimos este helicóptero.
Luis: Vale, jefe.

Luis y Tony esperan a que salga pero el secuestrador tarda.

Tony: ¿Dónde se ha metido? ¿Dónde coño se ha metido?

El secuestrador sale del túnel.

Tony: Lo veo. Ha cruzado hacia Alderney. Está saliendo del túnel de Booth ahora mismo.
Luis: ¿Sabes cómo secuestraron a Gracie?
Tony: Fue por aquella mierda de coche rosa que tiene. Creen que un tipo fingió en estar interesado en comprarlo.
Luis: Debería haber sospechado de cualquiera que mostrase interés en esa aberración. Aunque, espera, a ti sí que te imagino conduciendo un coche rosa, Tony.
Tony: ¿Por qué? ¿Porque la gente me llama "Gay" Tony? En ese caso debes pensar que tengo esculturas gigantes de pollas en mi apartamento. A los gays les encanta esa mierda, amante de los clichés.
Luis: Bueno, te compraste aquella cosa de mármol.
Tony: ¡Eso era arte!
Luis: Ya. Arte con forma de pene gigante varicoso. Al menos sacaste beneficio de aquello. Eran buenos tiempos.

El secuestrador entra por un aparcamiento.

Tony: ¿Adónde va? ¿Qué hace en el aparcamiento?
Luis: Lo mismo que ha estado haciendo mientras conducía por todas partes. Vamos a esperar un rato y nos retiramos si empieza a oler raro.
Tony:Vale, vale. ¿Por qué a mí todo me huele raro?
Luis: Porque le debes dinero a la mitad de la ciudad y la otra mitad te quiere muerto. En nuestra situación, la paranoia es recomendable.

El secuestrador sale del aparcamiento.

Tony: Mira. Está justo ahí. ¡Llévanos hasta Gracie, cabrón!

El secuestrador llega a Sacramento Street y se detiene frente a una casa.

Tony: ¡Mira! Se para. Ahí debe ser donde tienen a Gracie.
Luis: Al menos hemos encontrado un sitio.
Tony: ¿Qué calle es esa?
Luis: No conozco bien Alderney, tronco, pero creo que la grande es Sacramento. Llámale.
Tony: Volvamos al helipuerto.



Volviendo al helipuerto

Tony y Luis se dirigen al helipuerto.

Luis: Vas a llamarlo.
Tony: Le mando un mensaje.
Luis: Mírate, tronco.
Tony: ¿Qué?
Luis: Como los chavales.
Tony: Tú estás en el negocio, Lu. Deberías saber que los jefes de los locales son los primeros en dominar todas las nuevas formas de comunicación.
Luis: Siempre encuentras nuevos modos de sacar beneficio.
Tony: Si esto sale bien, el beneficio es que conservaremos nuestras médulas espinales.
Luis: Genial. Me gustan mi médula espinal, tronco. Sería una puta lástima perderla.

Luis aterriza el helicóptero en el helipuerto.

Luis: Vale, tío, avísame si encuentran a Gracie.
Tony: Espero por nuestro bien que lo hagan. Hasta pronto, socio.

Tony baja del helicóptero y se va en su auto, la misión finaliza, y Luis recibe $4500 de recompensa.

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